Mis amigas me miran y niegan con la cabeza, pero ellos lo hacen y yo no puedo evitarlo, como mujer amo llamar la atención y se que mayormente lo hago mi belleza, pero si alguien me conoce más a fondo yo soy estudiante de medicina y ya tengo mi grado de paramédico en dos años y medio de estudios que me encuentro. No solo soy una futuro doctora también tengo otros grados académicos a mi corta edad, además de ser hija del ministerio de defensa del país, tengo un futuro brillante y buenas conexión con los altos cargos por mi familia. Se que también muchos me ven y por eso se juntan conmigo, pero al ser hija única y siempre estar sola, cualquier tipo de compañía es bien recibida.
-Eres sin duda alguna la mujer más bella que he conocido -dice Dimitri.
Niego con la cabeza y lo abrazo.
-Que tu con tu inmenso ego me digas a mi qué soy la mujer más bella que has visto es poco inusual, ¿Qué quieres pedirme? -le pregunto. Nos separamos y nos quedamos mirándonos unos segundos.
-¿Aceptarias una salida conmigo? -me pregunta.
Lo sabía, sabía que me pediría una salida. Dimitri es simpático, tiene los ojos de color avellana y el cabello oscuro, de tez oscura y de labios bonitos y gruesos, trabaja para una de la mejores firmas de modelos del país, de no es el tipo de muchacho que busco.
Tomo su mano y cuando estoy por decir "no", me cubre la boca con su mano.
-No lo digas que romperas mi corazón.
Me conoce muy bien.
Asiento con la cabeza y cuando me quita la mano.
-Yo te iba a decir que si -le digo.
Me mira y niega con la cabeza con las manos hace un signo de corazón roto.
La fiesta es un loquerio, la gente baila y comienza a gritar con las canciones, mientras, que yo por otro lado ya me encuentro cansada. Me dirijo al baño entre toda la multitud de espectadores.
*** En la comisaría***
Nos empujan para que ingresemos entre los gritos de mi amigo, intento pedirle que se calle pero él va gritando.
-Amigo sueltame, tu no sabes quién es mi familia, el ministerio de defensa del país es mi tío -grita ebrio y con la sangre seca por la nariz.
Los policías comienzan a reírse. Incluso yo quiero reírme por las tonterías que dice.
El ministerio de defensa su tío, si claro y yo soy general.
-Si claro y mi tío es la presidenta -suelta un policía.
Nos ingresan a una celda oscura y fría, ambos estamos mirándonos.
-Bro -grita frustrado agarra los barrotes de la celda molesto -¿Cómo puede ser posible que el agredido sea detenido? -pregunta en voz alta.
-Ya callese, callese -dice el policía golpeando los barrotes de la celda del costado.
Se que estamos en aprietos.
Francisco se sienta en el piso y lleva sus manos hacia sus sienes y comienza a frotarse lentamente.
-Señor policía -grita.
-Bro -le digo tomando su brazo.
-Señor policía -vuelbe a gritar. Se acerca a los barrotes y por más que intento callarlo se suelta.
-Bro yo sé quien nos vas a sacar de aquí -dice animoso y confiado.
Lo miro a los ojos y por más que dude de su coherencia ahora, decido confiar en el, ya que por su culpa estoy aquí encerrado.
-Tranquilo -mi prima me ayudara.
-¿Y quién es tu prima? -le pregunto con curiosidad.
-Ya vas a ver -dice él.
Él policía se acerca y el pide su llamada como derecho, el policía lo saca y yo intentó salir para también llamar a mi madre. Pero me detienen.
-Uno a la vez -dice el empujandome hacia atrás.
Cierra la reja y veo como acompañaba mi amigo.
-¿Y a quién vas a llamar? -le pregunta el policía -. La presidenta no me digas....
Se escuchan las risas de todos y miro al techo y me siento en silla que han hecho de cemento.
*** Discoteca***
Mi teléfono comienza a sonar y lo saco mientras estoy limpiando el inodoro y hechando alcohol al asiento.
El número es de un teléfono público al parecer y decido no contestar, pero luego ese mismo número me vuelve a marcar.
Debe ser algo importante me imagino.
-Hola, ¿Quién habla? -pregunto.
-Prima -escucho una voz desesperada.
-¿Francisco? -pregunto sorprendida. Él debí haber llegado hace rato.
-Prima debes de ayudarme.
Cuando menciona esa frase se que está en aprietos y como es de esperarse yo debo de ir a salvarlo.
-¿Qué ha pasado primo? -le digo con preocupación.
-Estamos en la comisaría, debes de venir a buscarme prima, aquí no me creen que soy un Cross.
¿En la comisaría?
-¿Qué pasó? -le pregunto algo asustada.
-Se acabo el tiempo, apure apure -le dice alguien.
-Dame la dirección iré -le digo.
-Deme la dirección mi prima vendrá -dice él alegré.
-¿Y tu prima quien es la princesa Fiona? -pregunta y cuelgan la llamada.
Salgo del baño molesta.
Me llamo Fiona! -grito para mí adentros.
Mi acerco a mi grupo de amigos y me despido amablemente de ellos, diciendo que surgió algo en casa y que mi taxi me está esperando. Una pequeña mentirá piadosa.
Salgo de la discoteca y decido llamar al número del cual mi primo me ha llamado.
-¿Buenas noches con quién tengo el gusto?
-Con la princesa Fiona, ahora escuché con atención lo que haremos, usted me dará la dirección de la comisaría y si me llegó a enterar que le han puesto un dedo encima a mi primo llamara a mi papá y eso no les va a gustar a nadie carajo -grito. Estiró la mano para tomar un taxi y ir a en búsqueda de mi primo.
El policía me da la dirección rápido y yo le digo al taxista a donde debemos ir.
Ese Imbécil que hizo ahora - me voy pensando en toda las veces que se ha metido en problemas.