La Última Guerra

Autor: DiegoAlmary
Descargar libro
La Última Guerra

La Última Guerra

Autor: DiegoAlmary
Palabras: 87561
5.0
Aleck ha intentado huir toda su vida de las miradas ajenas, creyéndose inferior y vulnerable por ser tan diferente, pero al quedar atrapado en medio de la cuarta guerra mundial, donde las últimas dos ciudades del planeta se destruyen hasta los cimientos, descubrirá lo que es ser realmente débil, y tendrá que tomar el valor del que no ha hecho acopio en toda su vida para intentar detenerla, al lado del hombre que le dará una razón para sonreír.

Capítulo 1 Prologo

Prologo.

La tercera guerra mundial absorbió el mundo con ira. Con un desgarrador grito explotó de la nada. Se libró una batalla en que las alianzas se rompieron, en la que los amigos y aliados se acuchillaron por la espalda, y con un festín de sangre se dio comienzo a la violenta guerra que devoró el mundo. Un todos contra todos fueron hundiendo la paz que se buscó por tantos años, y cuando se logró atisbar un momento de paz, una pequeña luz de esperanza, aunque fuese falsa, que anunciaba el fin, afloró el sentimiento que fue el principio y el fin. Orgullo. Y eso fue todo. Los grillos que arrullaban en la noche ya no cantaron, un silencio que anunciaba lo que estaba por venir. la hierba verde que adornaba los jardines perdió su color, de ahí en adelante las cosas se salieron de control, los ríos redujeron su cauce, los animales migraron masivamente buscando una mejor hábitat, pero la mayoría cayeron en el intento, y, lentamente, la tierra comenzó a marchitarse y a morir.

Al ver el daño que habían causado, los responsables trataron de remediarlo, pero ya era tarde, la tierra moría lentamente y arrastraba con sigo todo rastro de vida, incluso la humana.

Se perdió el 30% de la población, la esperanza se perdía y la tierra estaba condenada, y fue entonces cuando ya de nada servía llorar, dos propuestas se pusieron sobre la mesa. Cada una tan imposible como la otra, tan diferentes, tan drásticas. Cielo y tierra. La única manera de triunfar sobre la muerte que aquellos hombres se habían marcado a fuego.

Varias veces se rompieron los diálogos de los que dependía el destino de todos, pero cuando el setenta por ciento de la población humana cayó, se tomó la decisión. Los pocos vestigios que quedaron de la pobre y agobiada humanidad decidieron dividirse en dos. Rifados en un sorteo que separó familias enteras por la mitad, un sorteo llamado "La Lotería". Cada mitad tomaría una propuesta y la llevaría a cabo, con el fin de que alguno de los lados lograra vivir.

Dos lados de la moneda que giraba en el aire esperando a quien dar el voto de suerte.

Arduamente se trabajó, los que antes se mataban por la espalda ahora se daban la mano trabajando por el bien común, hasta después de dieciocho meses de arduo trabajo. La fecha que se habían planteado había llegado y moría con las luces del atardecer.

La primer propuesta consistía en sumergir la humanidad en las profundidades de la tierra, contra todo pronóstico y el miedo a la inminente evolución se construyó una enorme ciudad a groso modo, apodada la ciudad de Oz, la ciudad de la esperanza, y de su techo colgaron cientos de luces que como luciérnagas en la noche daban una chispa de ilusión.

La otra propuesta podría dividirse entre descabellada y magnifica. Consistía en construir barcas flotantes, para alejar los pocos sobrevivientes de la tierra envenenada. Gracias a la tecnología lograron construir 22 arcas; cada una suspendida en distintas partes de uno de los cañones más grandes del mundo. Lo único que las unía a la tierra eran cientos de millones de alambres sujetos a las paredes. Cada una tenía lo suficiente para producir su propia comida y albergar más de quinientas personas con muy escasas comodidades. Cada arca tenía un nombre diferente, pero la principal se apodada "Emma" en honor a la esposa de su diseñador que murió envenenada.

Hasta que llegó el día de decir adiós, el día en que cielo y tierra se dieron la mano por última vez...

Seguir leyendo
Descargar libro

Tal vez le gustaría leer

La espléndida nueva vida de la esposa abandonada

Ciencia Ficción Quye Xiaofang

Mientras el mundo ardía afuera de nuestro penthouse en Santa Fe, mi esposo consiguió dos boletos para la Iniciativa Helios: el arca de un multimillonario para las mentes más brillantes de la humanidad. Yo era una arquitecta de software brillante que sacrificó su carrera por la suya, así que di por hecho que el segundo boleto era para mí. En lugar de eso, me pidió el divorcio temporal. Necesitaba llevar legalmente a su protegida de ojos inocentes, Katia, como su "Colaboradora Clave". "Es la única solución lógica", dijo con calma, entregándome los papeles. Me explicó que su trabajo con ella era esencial para reconstruir la civilización, mientras que nuestro matrimonio era un mero "sentimentalismo". Me estaba abandonando a mí y a mi madre, quien vendió su casa para financiar su carrera, para que muriéramos. Me ofreció un "fideicomiso" para que estuviera cómoda mientras el mundo se acababa, insistiendo en que todavía me amaba. El hombre alrededor del cual había construido mi vida me estaba desechando como un accesorio pasado de moda. Pero cometió un error fatal. Olvidó que el multimillonario que financiaba el arca me debía un favor que podría cambiarme la vida. La mano me temblaba sin control mientras marcaba el número que no había tocado en diez años. "Emilio", susurré, "necesito cobrarte ese favor".

Leer ahora

Cuando el Juego Termina

Ciencia Ficción Germaine Blagg

En el año 2038, mi vida tenía dos realidades: en "El Sueño del Guerrero", era "Puente del Sur de Bambú", una jugadora deliberadamente fea, profundamente enamorada del todopoderoso "Guerrero de Fuego", el campeón del juego. En mi "otra" vida, Sofía era una ilustradora anónima, viviendo con la ansiedad de ser juzgada por mi belleza natural. Creía que Héctor, mi Guerrero de Fuego, me amaba por lo que era, más allá de la pantalla. Pero un día, mientras preparaba un regalo para él en el juego, mi mundo se vino abajo. Lo escuché decir que solo me utilizaba para "pasar el rato" mientras su exnovia Ximena regresaba. Y lo peor, el CEO de InnovaTech, mi quisquilloso cliente en la vida real era el mismo Héctor, quien me despreciaba en persona y en el juego. La humillación no se detuvo ahí: me despojaron públicamente de mi título de colíder de gremio y Héctor, sin un ápice de humanidad, disolvió nuestra relación frente a todo el servidor. "Nunca te quise", me espetó, "salir con un avatar tan feo como el tuyo era asqueroso". Mi dolor se convirtió en ira, ardiente e imparable. Decidí que ya no sería más la víctima de nadie y que el mundo se enteraría de todo.

Leer ahora

Despertar en el Juego

Ciencia Ficción Healer

En el año 2038, mi vida era un refugio digital. Como "Puente del Sur de Bambú" en "El Sueño del Guerrero", ocultaba mi belleza real detrás de un avatar feo, buscando ser valorada por mi lealtad y habilidad, no por mi apariencia. Durante tres años de misiones y "noches" virtuales, creí que mi compañero, el invencible "Guerrero de Fuego" (Héctor en la vida real), sentía lo mismo. Pero, con el regreso de su exnovia, "Princesa Dulce", Héctor me descartó. Primero, con un frío "Te he estado esperando" dirigido a ella, y luego, con la despiadada revelación: "Solo estaba pasando el rato mientras esperaba que Ximena volviera". La humillación pública fue devastadora: expulsada del gremio, nuestra relación disuelta forzosamente, y su nueva propuesta de pareja anunciada en todo el servidor, mientras yo miraba, impotente. En la vida real, como ilustradora "S. R.", fui despedida por el propio Héctor, quien ni me reconoció. ¿Cómo era posible que el hombre que juró amarme, pudiera despreciarme de tal manera en ambos mundos? ¿Qué hice para merecer tanta crueldad? La burla se intensificó cuando Ximena, para robarme una valiosa armadura que creé, me acusó falsamente de robo, con Héctor presenciando y creyéndole. Fue un despertar brutal, una lección dolorosa. En ese instante, rompí todo lazo con ellos. Era hora de que "Puente del Sur de Bambú" se levantara de las cenizas.

Leer ahora

La Perfección Inesperada

Ciencia Ficción Roy Van ness

En el año 2038, mi vida giraba en torno a "El Sueño del Guerrero", un juego de RV donde era "Puente del Sur de Bambú", un avatar deliberadamente feo, para ser valorada por mi esencia y no por mi apariencia. Llevaba tres años en una relación aparentemente sólida con Héctor, el "Guerrero de Fuego" y jugador número uno, quien juraba amarme precisamente por no ser una "princesa superficial". Pero un día, el mundo virtual y real se derrumbó: la exnovia de Héctor, "Princesa Dulce", regresó al juego y él, sin piedad, me humilló en público, declarando que yo solo fui un pasatiempo mientras esperaba su retorno. La traición fue más allá cuando, como Sofía, la ilustradora freelance, descubrí que Héctor, mi cliente más importante, se burlaba de mí en los foros del juego mientras me despedía de mi trabajo en la vida real. Fui acusada de ladrona por Ximena, mis amigos del gremio se pusieron en mi contra y fui humillada a nivel global. El hombre que amaba me había deseado muerta en el juego y arruinado mi carrera fuera de él. ¿Cómo podía alguien ser tan cruel, tan ciego, tan despiadado? ¿Era posible que el hombre que decía amarme y valorarme, solo fuera un cobarde que se aprovechó de mi lealtad? En mi hora más oscura, cuando me perseguían por todo el servidor, una figura inesperada apareció: el enigmático "Cazador Nocturno". Él, contra todo pronóstico, se convirtió en mi protector, declarando la guerra a mis enemigos por mí. Esto no terminaba aquí. Mi venganza sería dulce y se serviría en el escenario más grande de todos.

Leer ahora

Lágrimas De Cristal

Ciencia Ficción Neilla Steedly

La placa de honor de mi padre, fría en mi mano, era el único consuelo en un mar de desesperación. Después de que lo perdimos, me partí el lomo para que a Miguel, mi hermano menor, nunca le faltara nada. Pero no fue suficiente. Una banda de criminales nos quería fuera de nuestra casa, el único legado de mi padre, y cuando Miguel intentó defenderla, lo golpearon hasta casi matarlo. Ahora yace conectado a máquinas, mientras esos miserables caminan libres. Fui a la policía, a la fiscalía, a todas partes donde se supone que se busca justicia, pero sus manos estaban manchadas. Mis denuncias se perdieron, y por atreverme a alzar la voz, también me golpearon y humillaron, dejándome claro que mi dolor no importaba. ¿Cómo era posible tanta impunidad? ¿Acaso la justicia era solo una palabra vacía en este infierno? Rota y desesperada, recordé el último legado de mi padre: sus condecoraciones. Con Miguel en brazos, me arrodillé frente a la fiscalía, aferrando esas medallas, mi última esperanza. Justo cuando los criminales se acercaban para terminar con nosotros, las puertas se abrieron. El viejo colega de mi padre, un fiscal respetado, salió. Él nos vio, y en sus ojos cansados, la justicia que mi padre defendió renació.

Leer ahora

No Eran Mis Padres: Un Amor Roto

Ciencia Ficción Mu Xiaoai

El aire de la mañana olía a incertidumbre, a húmeda espera por el examen de ciudadanía que mis padres adoptivos, Elena y Javier, tanto anhelaban para mí. Estaba atándome los zapatos cuando el celular vibró, un mensaje de un número desconocido, casi un susurro digital. "Sofía, soy Miguel, no vayas al examen, es una trampa" . Miguel, mi hermano, desaparecido hace tres años y dado por muerto por todos, menos por mí. Marqué el número con una urgencia febril, solo para escuchar una voz metálica: "El número que usted marcó no existe". ¿Una broma de pésimo gusto o una advertencia real? Mi presunta madre, Elena, me urgía desde abajo, el rostro contraído por la impaciencia, mi presunto padre, Javier, con su mirada fría y tajante, me obligaba: "Vas a ir a ese examen, aunque tenga que llevarte arrastrando". Pero mi teléfono vibró de nuevo: "NO VAYAS, CORRE". El pajarito de madera, el único recuerdo de Miguel que Elena no había destruido, fue arrancado de mis manos por su furia irracional, solo para que una extraña distorsión en su piel revelara una cicatriz en su supuesta mano, una cicatriz que no estaba allí, pero que mi verdadera madre sí tenía. Mi mundo se desmoronó: ellos no eran mis padres. El lunar de la suerte de mi padre real, ausente en Javier, confirmó el espanto. Toda mi vida con ellos, una mentira. Tenía que escapar, tenía que encontrar a Ricardo, el único que conocía a Miguel antes de esta horrible farsa. Entonces lo vi, Ricardo, en la cafetería. En medio de una falsa tos para ganar tiempo, le guiñé un ojo, una señal de peligro que solo Miguel y yo conocíamos. Ricardo entendió. "Señor Javier, tiene una llanta muy baja", dijo, distrayéndolos. Salí corriendo sin mirar atrás, pero cuando su mano se posó en mi hombro, un nuevo mensaje heló mi sangre: "NO CONFÍES EN RICARDO, TAMBIÉN ES PARTE DE LA TRAMPA". La sonrisa amable de Ricardo, transformándose en una mueca calculadora. Ellos me querían en un psiquiátrico, me querían convencida de que Miguel estaba muerto, me querían controlada. Pero había otra cosa: la pequeña cicatriz en la mejilla izquierda del cuerpo en el ataúd del video que Ricardo me mostró-Miguel no tenía esa cicatriz. No era él. Era todo un engaño. En la azotea del edificio, con la muerte a diez pisos de distancia, el mensaje final de Miguel parpadeó en mi pantalla: "Este mundo no es real, es un sueño, una simulación, la única forma de despertar es saltar, confía en mí". ¿Era una locura o la única verdad? "¿Qué me regalaste en mi séptimo cumpleaños?", le escribí a Miguel, una prueba final, nuestro secreto. "Una caja de cerillos vacía, la pinté de azul, tu color favorito, y le pegué una pequeña piedra brillante que encontré en la calle, te dije que era un cofre del tesoro para guardar tus sueños". Era él. Miré a Ricardo, a Elena, a Javier, y salté. Desperté en una habitación blanca, con Miguel a mi lado, pero el Dr. Salazar y Ricardo, con bata de laboratorio, me observaban. "Bienvenida a la \'realidad\'", dijo Ricardo con una sonrisa fría, "o al menos, a la versión que has estado evitando... tu mente puede construir realidades enteras... yo solo le di un empujón". Esto no era el fin. Era solo otra jaula.

Leer ahora