Como Invocar a un tritón
img img Como Invocar a un tritón img Capítulo 3 3: Mariposas marinas
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Capítulo 6 6: El viento sopla img
Capítulo 7 7: La voz del océano img
Capítulo 8 8: Sentimientos encontrados img
Capítulo 9 9: Dejá Vu img
Capítulo 10 10: Ojos grises img
Capítulo 11 11: Ojos Azules img
Capítulo 12 12: Calidez Submarina. img
Capítulo 13 13: Frio Terraneo. img
Capítulo 14 14: Nebulosa img
Capítulo 15 15: Niebla. img
Capítulo 16 16: ¿Cómo Duerme Un Tritón . img
Capítulo 17 17: ¿Con Qué Sueñas, Humano img
Capítulo 18 18: El Secreto Del Tritón. img
Capítulo 19 19: Con tu ausencia. img
Capítulo 20 20: Pequeño Beso. img
Capítulo 21 21: Dulce Tentación. img
Capítulo 22 22: Un intruso. img
Capítulo 23 23: 1+1= 2 intrusos. img
Capítulo 24 24: Pacto impactante. img
Capítulo 25 25: Impulso Al Agua. img
Capítulo 26 26: Camino A Tu Sonrisa. img
Capítulo 27 27: La Anécdota . img
Capítulo 28 28: Dificultades. img
Capítulo 29 29: Tras la espera. img
Capítulo 30 30: Flotando . img
Capítulo 31 31: Confesión. img
Capítulo 32 32: Corrientes de tierra. img
Capítulo 33 33: Oceánico. img
Capítulo 34 34: Pacífico img
Capítulo 35 35: Preparaciones 1 img
Capítulo 36 36: Preparaciones 2. img
Capítulo 37 37: A un día. img
Capítulo 38 38: Juntos. img
Capítulo 39 39: Hidrógeno img
Capítulo 40 40: Navideño img
Capítulo 41 41: Año Nuevo img
Capítulo 42 42: San Valentín img
Capítulo 43 43: Corriente de Mar img
Capítulo 44 44: Remolinos img
Capítulo 45 45: Tormenta img
Capítulo 46 46: Sustos img
Capítulo 47 47: Tasha img
Capítulo 48 48: Pactli img
Capítulo 49 49: Nereida img
Capítulo 50 50: Alejándonos img
Capítulo 51 51: Reconciliación img
Capítulo 52 52: Enfrentamiento img
Capítulo 53 53: Anhelo 1 img
Capítulo 54 54: Anhelo 2 img
Capítulo 55 55: Comprensión img
Capítulo 56 56: Reencuentro. img
Capítulo 57 57: Tranquilidad img
Capítulo 58 58: Conocidos img
Capítulo 59 59: Heredero img
Capítulo 60 60: Circunstancias img
Capítulo 61 61: Lágrimas img
Capítulo 62 62: Duelo img
Capítulo 63 63: Despedida img
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Capítulo 3 3: Mariposas marinas

El día de hoy, el humano vino a la playa, justo como había dicho. Me contó algunas cosas personales.

No sé como, pero pasamos al tema de la muerte de sus padres, después de un rato noté que se estaba comenzando a sentir mal, empezó a hiperventilar, también noté que sus ojos querían llorar.

Me acerqué, para secar una lágrima rebelde que alcanzó a salir de sus ojos. Decidí contarle una historia sobre mi "pasado", pues pensé que tal vez así se tranquilizaría un poco, lo que menos quiero es que se sienta incómodo con las visitas al mar. Se supone que lo voy a hacer feliz, no a traerle de vuelta recuerdos que le duelen.

-Está bien, no tienes que decirme nada si no quieres, todo está bien, Pactli, aquí me tienes. ¿Qué te parece si te cuento una anécdota? Yo sé que te gustará mucho.

El asintió con la cabeza, alterado, su cuerpo aún temblaba.

-Bien, te contaré algo que nadie más que tu lo sabrá ¿Prometes guardar el secreto?- Acaricié su cabeza de manera inconsciente.

Volvió a asentir. Cerró los ojos, su cuerpo se relajó un poco, parece ser que el cariño lo hacía sentir tranquilo.

-Vale. Cuando era "pequeño", en mi infancia, mas o menos a mis 17 años... - Me vi interrumpido por Pactli.

-¿Pequeño, a los 17 años? Pero si eras un adolescente, ¿¡Cuál infancia!?

-Jajaja -No pude evitar soltar una estruendosa carcajada -¡Oh, Pactli! Olvidaste lo que dije -Di un suave golpe en su cabeza -La vida dentro y fuera del océano es distinta, al igual que las leyes. La edad de los tritones es 10 años menor a la de los humanos; por ejemplo, si tu tuvieras 40, yo apenas tendría 30, bueno, si las fechas de cumpleaños también coincidieran.

-Oh... interesante - Por un momento sus ojos mostraron un leve resplandor, como si dijeran "Me encanta saber esto"-... ¡Oh! Perdón por interrumpir

-No, no, no, está bien, si tienes dudas pregúntame. Para mí es agradable que alguien quiera escuchar mis relatos o saber más sobre mi vida, me hace sentir especial. Así que no dudes en hacerlo. -Expliqué sonriente.

-En ese caso, tú también puedes preguntarme sobre humanos... si tú quieres -Se mostró apenado, pero esta vez con una actitud menos "azul".

-Entonces te preguntaré muchas cosas... ¡Oh, sí! Continuando con el relato, sólo tenía 17 años cuando mis hermanos me abandonaron en medio del océano Sur. Estaban molestos porque mi padre me había puesto como heredero, no se suponía que fuera así, pero pasó.

Este cambio les molestó tanto que quisieron deshacerse de mi y me dejaron en una parte que yo no conocía, me engañaron diciendo: "¿Te apetece jugar un poco, Thálassa?" O " Vamos a pasear". Sus palabras sonaban dulces, así que no dudé en seguirlos, dijeron que jugaríamos al escondite, que me tocaba contar, mientras que a ellos esconderse. En ese tiempo era demasiado inocente, fácilmente caería en su trampa.

Tras contar hasta 10 los busqué, pero no estaban allí, luego de nadar por horas, sin saber como regresar a casa, me encontré con una ballena bebé atrapada en una red. Siempre me ha gustado cuidar del lugar en donde vivo, así como de los que viven aquí, de todos aquellos que no pueden cuidarse o defenderse por si solos. Entonces fuí hacia ella, ví que se encontraba herida, las cuerdas le apretaban tanto que la lastimaban, como era pequeño en ese entonces no tenía la fuerza suficiente para romper las cuerdas por mi mismo, tenía que encontrar algún objeto que me ayudara. Desesperado, comencé a buscar a mi alrededor, fue cuando pude ver un barco hundido, en ellos siempre hay tesoros y algunas botellas de vidrio.

-¿Cómo sabes eso? Sabes, me refiero a qué eran esos objetos

-Porque me gusta entrar en ellos para coleccionar cosas.

-¿Entras a barcos para llevarte objetos de la superficie?

-Se me hace interesante, además de que no hay mucho que hacer dentro del agua. Pero bueno, continuando, nadé hasta él, observé por una ventana, adentro la luz se reflejaba

-"¡Vidrio!" -Pensé

Entré a la fuerza, me rasguñé la aleta izquierda con una madera rota, ésta empezó a sangrar, a pesar de esto no me di cuenta, ni sentí dolor alguno, tan solo me importaba la pobre ballena, fui hasta el camarote del capitán donde había una botella de vino vacía, la rompí para después salir del barco tomando un pedazo de vidrio roto entre mis manos, regrese con la pequeña, corté las cuerdas con mucho cuidado de no lastimarla de tal modo que pude liberarla, luego ella llamó a su madre, junto con otros familiares quienes me llevaron con mi familia, los sirvientes de mis padres me vieron, me llevaron directo a casa, luego hablaron a solas con mis hermanos y dejaron de molestarme después de unos días.

-¿Los amenazaron o algo así?

-No lo sé, nunca me dijeron nada de lo que pasó ese día.

-Wow, ¿pero cómo es que...?

-Cómo es que, ¿Qué?

-Perdona mi indiscreción, pero... ¿No estás enojado con tus hermanos por haberte abandonado?

-No lo estoy, siempre hay que tratar de ver las dos caras de la moneda, era normal que ellos estuvieran celosos, ya que mi padre me daba tratos "especiales" me brindaba mucho cariño, más de lo que ellos recibían, así que era entendible esa actitud hacia mi.

-Ya veo, así que tu piensas de esa manera. Me gustaría poder hacerlo.

-¿Manera?

-Sí, ya sabes, de manera positiva, nada te molesta, para ti siempre hay solución, y a decir verdad, te envidio un poco.

-Bueno, a veces uno solo necesita que alguien te diga que no es tu culpa, alguien que este ahí para ti, que te escuche, que no te juzgue, que te entienda, te apoye, y sobre todas las cosas, que crea en ti.

-Y ese eres tú... Gracias, Thálassa. - dijo él esbozando una leve sonrisa - Me tengo que ir, volveré mañana. - Se despidió, retirándose.

-Adiós Pactli, descansa, mañana nos vemos.

Se que si yo le contará a alguien, pensaría que es una estupidez el estar tan ansioso o tan seguro de que otra persona va a venir, pero como le dije a Pactli, solo necesitas que alguien crea en ti, yo creo en él, se que vendrá, y yo, aquí estaré, hasta que se canse de mi.

Debo ser fuerte si le quiero ayudar, me haría muy feliz, que dentro de muchos años, me recuerde, que le cuente estas anécdotas a su futura esposa e hijos, tal vez ellos le cuenten a más personas, como consecuencia de esto empiecen a cuidar el mar, de esta manera puede devolverme el favor... ¡Dios!, ¡Estoy pensando demasiado a futuro!

No recuerdo la última vez que estuve con un humano, o, ¿alguna vez estuve con uno? Creo que esta es la primera vez. Eso me recuerda, no le he dicho a nadie sobre nuestro encuentro, ¿Debería hacerlo? No, esperare a que Pactli esté mejor, así no se asustará si mis hermanos le visitan un día. O si se llegase a encontrar con mi padre

Una canción vino a mi mente mientras nadaba regreso a mi hogar.

~La voz silenciosa, en todo el lugar resuena, deseo dormir, pero te escucho cantar~

- ¡Thálassa...! -Oí una voz

-¿Hermano?

-Así es, ¿Quien soy?

-Amm... Eres... ¿Koralli?

-¿Me oyes voz de mujer, o que?

-... ¿Neró?

-Si, soy yo tonto ¿Quién más podría ser? -Golpeó levemente mi hombro.

-¿Qué haces aquí?

-Mi padre te esta llamando.

- ¿Nuestro padre me llama? ¿Por qué? -Esto no es bueno. El casi nunca me manda a buscar a menos que algo esté mal

-Es para recoger tu informe mensual, él confía mucho en ti, pero es razonable, después de todo, tú nunca has dicho una mentira.

-Oh, si...

-¿Qué pasa?

-¿A papá le agradan los humanos? -Pregunté nervioso.

-No, es muy poco probable, ¿Por?

-Curiosidad.

-Bueno, es normal, eres el menor. Anda ve.

-Sí

Pensativo, traté de calmarme camino a nuestro hogar. Vivimos en un castillo submarino, las paredes son color cobre azulado, en realidad mi hogar es muy grande, cada integrante de la familia tiene su propia habitación.

Una vez que estuve más sereno, me coloqué detrás de la puerta de la sala principal, respiré hondamente unas cuantas veces para tener suficiente valor como para mantener mi secreto, después ingresé a la habitación

-Buenas noches... Padre

            
            

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