Llevo más de una hora esperando a que mi mamá llegue de su trabajo, ya que me tiene que decir algo muy importante según el mensaje que me dejó en la mañana, la verdad no sé qué me tiene que contar...
A ver te explico, mi nombre es Emerson pero todos me llaman Em, mi mamá es médica pediatra soltera (aunque según ella está conociendo a alguien) y es divina como persona al igual que en físico, vivimos en Toronto Canadá las dos, si te lo preguntas, mi papá nos abandonó por su secretaria <
Cuando recibí el mensaje de mi mamá estaba terminando clases y me dirigía para el starbucks con mi mejor amiga Daiana para salir un poco de la presión de medio año, pero decidimos dejarlo para el día siguiente ya que como reitero, el mensaje decía que me tenía que decir algo súper urgente que me hizo devolverme para la casa.
Y aquí estoy, en la sala esperando a mi mamá, ya la he llamado unas quince veces si no han sido más, por lo que decido ir a la cocina a hacerme algo de comer mientras doña Christine Davis le da por aparecer y quitarme esta intriga que me tiene, no sé qué esperar, si algo bueno o malo y eso me saca de quicio. Termino de hacer mi comida y me encamino de nuevo a la sala y prendo el tv y coloco netflix a ver que maratón hago hoy.
- Emmy cariño ya llegue! - Dice mi mamá entrando a la casa <
- Buenas noches ma! - le digo con ironía.
- Emmy lo siento por la demora, tuve pacientes de más y sabes que los niños tienden a ser muy difícil de atender aun estando con sus padres.
- Tranquila mamá entiendo, ahora ve a comer algo yo te espero para que me saques de esa duda.
- Gracias corazón - mi mamá se va hacia la cocina a buscar algo de comer y yo sigo mirando que ver en netflix, hasta que por fin doy con una película que hace tiempo quiero ver y la verdad se ve buena.
- Cariño no te importa pausar la peli? o hablamos después - mi mamá aparece en la sala con su cereal en mano.
De una pauso la película y le prestó atención y estoy lista para la famosa charla con ella.
- Okey, veo que tienes mucha curiosidad, no sé si te acuerdes de John, el empresario con el que he estado saliendo hace poco de un años - mi mamá habla un poco nerviosa, claro que me acuerdo de John Patterson, no sólo es un empresario, es uno de los solteros más codiciados de todo LA EEUU, aún no he logrado entender cómo mi mamá lo conoció, el caso es que la veo feliz y su felicidad es la mía.
- Si claro, me acuerdo perfectamente de él, es más cuándo lo puedo conocer - le digo con curiosidad.
- De eso te quería hablar, resulta que me ha pedido matrimonio y dije que sí! - dice mi madre con un chillido que me hace reír ya que suena muy aniñado por parte de ella.
- Me alegra que se vayan a casar y a hacer una nueva vida aquí en Toronto - le digo emocionada.
- De eso también quería hablarte, resulta que aparte de la propuesta, también me han aceptado en uno de los mejores hospitales de LA en Estados Unidos, por ende mañana en las horas de la tarde nos estaremos yendo hacia Estados Unidos, no te parece emocionante?
-Espera... queeee? Mamá cómo crees que es emocionante irnos de esta ciudad tan linda, dejar el instituto, mi vida - le digo un poco histérica, es que no entiendo la necesidad de mudarnos y más a otro país, la verdad no capto la idea.
- Em por favor, entiende que amo a John y en LA nos ofrecen una mejor vida y creo que lo sabes, además no habrá problemas con el instituto ya que por tus grandiosas notas te dejaron continuar en último año y por lo de los amigos, harás nuevos es una gran oportunidad para ambas, además John tiene dos hijos una niña de 16 años y uno de 19, no vas a estar sola; por favor hazlo por nuestra felicidad - me dice mi mamá con un brillo en los ojos.
- Está bien mamá, sí eso te hace feliz, lo haré - entonces me abraza - vas a ver que no te vas a arrepentir y ya luego vas a ir a una de las mejores universidades para lograr tus sueños.
Mi mamá podrá estar muy emocionada, pero creo que esta "nueva" vida no va a hacer fácil en absoluto.
Y sobre todo con este miedo que tengo a que él me llegue a encontrar.
No puedo creer que a partir de mañana no vaya a ver el amanecer de mi ciudad, extrañaré todo acerca de Canadá, sus paisajes, la cultura, las personas, la comida, mis amigos, mi familia, hasta el instituto, me había hecho la idea de tener mi baile y graduación en ese mismo lugar con las personas que a lo largo de estos años se han vuelto mi familia.
Estoy terminando de empacar ya que nuestras cosas llegarían a los Estados Unidos alrededor de una semana, mi amiga Daiana me está ayudando con su típico semblante de que no le gusta la idea de que me vaya, pero ya está decidido, hoy a las 11am nos estaremos despidiendo de Canadá para ir a un país que no conozco para empezar como mi mamá le llama "una nueva aventura"
- No me puedo imaginar tener la graduación sin ti Em - me dice con un puchero mi mejor amiga.
- Oye que vas a estar bien, aún tienes a los demás de nuestro grupo y recuerda atrapar el corazón de Stiven, ambas sabemos que él está por ti aunque es un imbécil y no lo acepta - le digo mientras nos infundimos en un abrazo.
- Te voy a extrañar mucho chiquilla, pero de igual manera estaremos en contacto, de eso nunca tengas duda; siempre serás mi partner in crime ni más de 100 km puede alejarnos - me dice Dai con lágrimas en sus ojos. - No me hagas llorar, sabes que me pongo como una magdalena - le digo mientras seco sus ojos.
- Vamos que llegaremos tarde al starbucks - cojo mi saco y nos encaminamos hacia la despedida que mis amigos me hicieron, no puedo creer que no los volveré a ver, siento que una parte de mí siempre se va a quedar con ellos, a fin de cuentas siempre seremos la crew.
Nos despedimos de mi mamá que está terminando su maleta para irnos al aeropuerto a las 10am, y nos encaminamos al starbucks, nuestro lugar favorito, ahí atesoramos muchos recuerdos que hoy serán los últimos; llegamos en menos de 10 minutos y todos mis amigos están ahí, no aguanto y las lágrimas empiezan a aparecer es increíble como personas se vuelven tu familia la que siempre va a estar ahí no importa qué ni tampoco la circunstancia, siempre tuve a mi crew ahí.
- No llores muelas, que sólo es un adiós, quién sabe y vayamos un día de estos a visitarte, que igual no son muchas horas de vuelo, y me imagino que tu padrastro nos puede dar posada - me dice Nolan, él fue mi primer amor, tuvimos una linda historia pero creo que hay personas que sólo están para ser amigos y otras que están destinadas para algo más y Nolan hace parte del primer grupo, por ende ambos quedamos en que es mejor como amigos y no hay ningún día en que me arrepienta de esa decisión, fue doloroso, no digo que no, pero con el tiempo la amistad fue creciendo y también el cariño que le tengo.
- Ni me hables de él que por su culpa me voy a alejar de ustedes - le digo a mi amigo.
- Como dice tu mamá, no le veas el lado malo, porque a fin de cuentas vas a estudiar en una de las mejores escuelas de LA y así podrás ir a la ivy league, ambas sabemos que es tu sueño y en LA quizás lo puedas conseguir - me dice Ángela, ella sabe más que nadie que mi sueño es estudiar medicina como mi mamá, estuvo ahí cuando mi mamá le dio rcp a un niño de tan solo 8 años, ese rcp le salvó la vida, desde ahí me di cuenta que también quiero salvar vidas y hacer un servicio a los que lo necesitan, además me apasiona todo lo que tenga que ver la salud, no sé si es que lo tengo en la sangre, pero mi amiga tiene razón, quizás en LA tenga más posibilidades que aquí en Canadá.
- Bueno pues que comience esta reunión, que Emmy se nos va en menos de 3 horas - dice en un grito Danielle. Y todos nos encaminamos a comer y tomar en starbucks.
2 HORAS DESPUÉS:
- En serio que te voy a extrañar mucho, prométeme que nos llamaras cada que puedas y me mantendrás al tanto de todo lo que pase allá - me dice Daiana.
- Te lo prometo, nunca pero nunca vamos a estar incomunicadas, recuerda que no importa qué ni quién, siempre serás mi mejor amiga, mi partner in crime, mi hermana de otra madre - le digo mientras limpio mis lágrimas.
- Nada ni nadie nos va a separar eso es ley Emmy, te amo mucho y te voy a extrañar demasiado.
Mi amiga me da un último abrazo y me alejo de ella encontrándome con mi mamá con esa mirada que dice, todo es por nuestro bienestar y felicidad, quiero creerle pero en mis 18 años nunca había dejado el país entonces me acostumbré a todo.
- ¿Estás bien amor? - Me pregunta mi mamá. - Sí ma! - le digo con un poco de ironía pero ella no lo nota.
- Vamos que tenemos que esperar adentro - me dice mientras coge su maleta de mano y me indica que coja la mía para hacer el check - in y así dirigirnos a migración para así comenzar este viaje.
- Sí ma! ya voy - le doy una última vista a mis amigos que están afuera y atesoro sus rostros, sus lágrimas, y sobre todo, los recuerdos de Canadá, y voy donde mi mamá.
Hacia nuestro nuevo hogar.
- Queridos pasajeros les doy la bienvenida a Los Ángeles California Estados Unidos, el día de hoy tenemos un día bastante soleado por lo cual deberían aprovechar y conocer las playas que nos ofrece esta bella ciudad - nos dice el piloto desde su cabina. Puedo notar a mi mamá un poco nerviosa ya que está jugando con sus dedos de forma excesiva y es algo raro en ella pero la logro entender, yo también estoy así díganme quién no.
El avión empezó a realizar el protocolo para que ya los pasajeros puedan salir y así dirigirse a inmigración y de ahí a buscar el equipaje, no les voy a mentir, siento un miedo de mil demonios, pero me recuerdo que esto lo hago por la mujer que lo ha dado todo por mí, sé que me he repetido que esto es una mala idea y que no estoy de acuerdo, pero como dicen por ahí; Los Angeles es el lugar perfecto para comenzar una nueva vida.
- Em vamos que tenemos que hacer fila y por lo que veo va a ser algo larga - me dice mi mamá sacándome de mi trance.
Nos encaminamos a inmigración lo cual duramos alrededor de dos horas ya que llegó mucha gente de otros países quizás a pasear o como en mi caso, quedarse y comenzar algo nuevo, me gusta mucho mirar a las personas e imaginar cómo fueron o son sus vidas, dicen que las primeras impresiones son las que nos hacen una idea de cómo son las personas, quizás está bien, quizás no, pero me ayuda a no pensar mucho en toda esta situación. Luego de una eternidad <> me decía mi conciencia, logramos ir por nuestras maletas y salir a esperar a que nos vinieran a recoger; según mi mamá nos viene a recoger uno de los tantos choferes que John tiene ya que el <
Al llegar a la salida para nosotras, nos encontramos con un cartel donde aparecía nuestro apellidos y nombres (Christine y Emerson Davis), y justo atrás del cartel se encontraba quién creo es nuestro chófer, a ver no era feo, pero tampoco lo más wow de este mundo, por lo menos tenía 1,69 de estatura, cabello negro que sobresale por los lados de su gorra, tez blanca y ojos cafés, que sobresalen a la luz de la tarde y una incipiente barba.
- Buenas tardes señora y señorita Davis, mi nombre es Gustav y el día de hoy estaré a su cargo para llevarlas a su nuevo hogar, si me permiten, voy a llevar sus maletas al vehículo - nos dice con una sonrisa, con mi madre nos volteamos a ver con una sonrisa y alzando los hombros como diciendo qué más da y vamos al vehículo.
Seguimos a Gustav por el estacionamiento hasta que llegamos a nada más y nada menos que un range rover evoque de color negro, mis ojos no lo podían creer, este tipo de autos es una completa maravilla, mis amigos van a enloquecer a penas les comente que fui hacia mi nuevo hogar en un auto de este tipo, mi mamá logró ver mi cara ya que cuando entró al carro me miraba de forma divertida, yo le seguí y en serio estaba completamente anonada, por dentro era completamente espectacular, Gustav arrancó y nos vimos envueltas con set fire to the rain de Adele la diosa.
En estos momentos parezco como de esas películas que llegas a una nueva ciudad y estas embelesada de todo lo que ves alrededor, apenas mi mamá me dijo que nos veníamos a vivir a Los Ángeles, busqué toda la información posible, y no estaba para nada errónea, puedo apreciar muchas palmeras, al igual que edificios altos, gente con playeras, bikinis al aire, yendo hacia las playas que esta ciudad ofrece, la verdad estoy súper anonada que no me doy cuenta que ya hemos llegado a la ciudad donde nos vamos a estar quedando (aunque mi mamá me ha dejado conocer el resto de los Ángeles a penas conozca personas y creemos planes y todo eso), nada más y nada menos que una ciudad de pijos, de gente ricachona y es que digamos que la diferencia se nota un poco, veo muchas más celebridades, alcanzo a diferenciar el rodeo drive <
- Bienvenidas a Beverly Hills, ciudad donde podrán disfrutar su estadía con el señor Patterson y sus hijos - nos dice Gustav.
- ¿Falta mucho para llegar Gustav? - pregunta mi mamá.
- No, la verdad ya llegamos a su nuevo hogar.
Veo que estamos ante una inmensa pared que va de lado a lado con rejas negras, Gustav dice algo que no logro entender y el carro entra a la mansión más hermosa que mis ojos hayan visto.
- Wow mamá, John al parecer tiene buen gusto.
- Cariño y eso que no has visto el interior, vas a quedar enloquecida, tu habitación ya está lista; me encargué de que estuviese a tu gusto - me dice mi mamá mientras nos ayudan a bajar las maletas.
Pude conocer al personal que ya trabaja en la mansión, la verdad se ven que son buenas personas, sólo espero que mi nueva familia también lo sea.
Subo a mi nueva habitación y mis ojos no lo pueden creer, es el doble de grande de la que tenía en Canadá, en el medio se encuentra la cama que con solo verla ya me entró el sueño, al frente se encuentra el televisor y uno que otro mueble, al igual que un tocador que va de pared a pared la habitación está ambientada con un color blanco tirando a beige lo cual la hace ver completamente clásica, lo mejor de ésta alcoba es el balcón, súper amplio, y con una vista muy linda.
- Oh! Sabía que te iba a gustar tu nueva habitación - entra mi madre con una sonrisa en su cara.
- La verdad sí, he quedado encantada con la habitación.
- Sé que no es lo que querías, sé que esto es mucho para ti mi vida, pero es lo mejor, y vas a ver que no te vas a arrepentir, conocerás nuevas personas y podrás realizar tu sueño en una de las mejores universidades de USA - me dice mi mamá apenas se sentó en la cama, dándome un abrazo.
- Lo sé mamá, lo sé.
Pero la verdad es que tengo mucho miedo de esta nueva vida, y no sé si me llegue a acostumbrar.