- Es el mejor Pastel de Cumpleaños de chocolate solo porque tú lo haces mamá - Expresa Helen con una dulce sonrisa.
- Feliz 21 vueltas al Sol, Helen - Susan acuna el rostro de su hija, mientras deposita un tierno beso en las mejillas de la joven.
- Gracias mami - Helen se había sonrojado.
- ¿A dónde está mi princesa? - Entonces el cielo se abre para Helen al escuchar la voz de su padre, James Campbell se estaba volviendo como el vino, mientras más pasa los años mejor, su elegancia era destacado, su aura impone.
- Papá.- Helen seguía siendo una niña chiquita cuando se trataba de estar en la presencia de sus padres, James acoge a su hija en sus brazos besando su coronilla.
- Feliz 21 años de vida, Cariño.- Susurra James.
- ¿Me pregunto cuando vas a crecer? Eres una Minions - la voz de su hermano hace que Helen mire por detrás de su padre.
- No lo puedo creer, no lo puedo creer - Helen ya tenía lágrimas en los ojos, entonces el chico vestido completamente de negro, con la apariencia de su padre, con el aura misterioso del mismo, James Campbell Lefebvre hace acto de presencia.
- Mi pequeña Hermanita - Susurra James, mientras Helen se aparta de su padre, el hombre fue directo hasta su esposa, mientras observan el reencuentro entre hermanos que se funden en un abrazo tan ansiado durante meses.
- No puedo creer que estén aquí - Susurra Helen en los brazos de su hermano.
- Pues estamos aquí - Le dice su hermano.
Helen Campbell en aquella fecha estaba cumpliendo 21 años de vida, también en la fecha James y Susan cumplen 21 años de casados, Helen había tomado la decisión de abandonar Inglaterra para estudiar en los Estados Unidos 4 años atrás, mientras su hermano, había tomado la decisión de ser el Próximo Líder de la Organización de la Mafia Inglesa.
Ambos jóvenes tenían ambiciones totalmente distintas, Helen se ha dedicado al mundo del arte y la moda, mientras James era entrenado por su propio padre para tomar las riendas de la Mafia, Helen Campbell era una dulce joven que no conoce de la maldad del mundo exterior, cobrando vida la canción que su padre le había cantado, mientras que su hermano tenía el liderazgo del mundo oscuro corriendo por sus venas, una vestía de rosa adorando la primavera y el sol, el otro viste de negro convirtiéndose en un aliado de la noche oscura como su personalidad.
- ¿Qué quieres de regalo de cumpleaños? - Le pregunta su hermano mientras todos avanzan hasta la Sala del Departamento de Helen.
- Nada, definitivamente el mejor regalo es la presencia de ustedes.
- Es una lástima yo estaba pensando en comprarte una nave espacial y...
- Papá, no seas exagerado - Helen interrumpe al hombre, pero de inmediato la joven se sonroja y se avergüenza, ella no acostumbra a llamar la atención a su padre.
- No pasa nada cariño - Dice James, mientras Susan nada más niega con la cabeza.
- Quiero conocer Roma - James observa a su hija al escuchar aquello.
- ¿Roma? - Su hermano también le presta atención.
- Sí, es mi cumpleaños y como deseo pido que tú me acompañes a Roma - Le dice Helen a su hermano.
- Cariño, Roma es un poco peligroso deberíamos de enviarlos con los Guardaespaldas - James no quería enviar a sus hijos a Italia solos.
- Sin Guardaespaldas Papá, mis amigas van, no hay nada peligroso allí.
- ¿No estarás pensando en regalarme a una de tus compañeras, verdad? - James enmarca las cejas al realizarle aquella pregunta a su hermana.
- Por supuesto que no - responde la joven abrazando a su hermano.
- Muy bien, te llevaré a Roma conmigo - Le dice su hermano mientras sus padres se mantienen en silencio.
Aquel día la familia había pasado un momento muy agradable James y Susan han permanecido dos días más, hasta que llega el momento de volver a Inglaterra, James se acerca a su hijo.
- Me comunicaré contigo para darte el informe, debes de cuidar de tu hermana sabes perfectamente que estarán entrando en Territorio de la Mafia Italiana.
- Padre, mantén la calma nadie sabrá que los Herederos Campbell están en Italia además no tenemos rivalidad entre nuestras organizaciones - James sabe que su hijo tiene razón, no obstante era imposible que James no se preocupe, sus hijos eran aquello que James más ama junto con su esposa - estaré yo con mi hermana me has enseñado lo suficiente, padre.
- Papá, esperó que tengan un retorno sin complicaciones, nos veremos en tres meses aproximadamente - Helen abraza a su padre, Susan también se acerca, los jóvenes se despiden de sus padres.
James Campbell Lefevbre y Helen Campbell Lefevbre también toman un vuelo rumbo a Roma - Italia.
- ¿Cómo va la Organización? - la pregunta de su hermana toma por sorpresa a James.
- Papá aún lleva las riendas, pero al cumplir los 18 años se realizará la primera presentación - Explica James mientras toca suavemente el rostro de su hermana. Helen ya no vuelve a preguntar nada y James toma la decisión de tomarse un pequeño descanso, la joven se acomoda sacando la Laptop, justo en ese momento llega un correo, Helen descubre que es de su padre así que ella lo abre.
- Maximus Albani, CEO de la TORRE IMPERIUM, cadenas de Hoteles, Restaurantes, Fabricación de Armas, Bioquímico, protegido por el FBI y la CIA, Rey del lavado de Dinero, fabricación de armas de Guerra, y Drogas desconocidas, Líder de la Mafia Italiana, Gobierna La Región de Calabria.
En los últimos tres años se ha convertido en un oponente digno del Inframundo Inglés, Maximus Albani tiene bajo su poder la Organización Criminal más peligrosa, pero James Campbell posee la Organización Criminal más poderosa, El Italiano con 24 años de Edad Gobierna Italia, James Campbell con 46 años sigue siendo el hombre más respetado dentro de la Mafia, tanto el Clan de Maximus y otras organizaciones respetan al Inframundo Inglés ninguno se atreve a cruzar las líneas para desafiar por el Trono a James Campbell, Maximus Albani actualmente está Casado con Mariel Caruso, hija de uno de los Mercenarios más peligrosos de Sicilia, comparte poder con Alessio Caruso, su cuñado, en Sicilia, enemigo Jonás Lombardi, líder de una organización de trata de mujeres y Drogas.
- Definitivamente, esto no tiene nada que ver conmigo y hasta me arrepiento de haber leído - Helen no quería estar involucrada en los asuntos de la Mafia de inmediato su cuerpo siente escalofríos, Los Hermanos Campbell han aterrizado a Italia, Helen sonreía genuinamente tomada del brazo de su hermano, el otoño había llegado.
- Es magnífico - Helen se acomoda la camisa que trae puesto, James ya logra capturar miradas por su estilo vestido completamente de negro además era uno de los chicos más apuestos que las mujeres ven su encanto Inglés cautiva.
La noche había llegado, Helen había escogido un restaurante James estaba para cumplir los deseos de su hermana, pese a que Helen era la mayor James la protegería con su vida si fuera necesario, al chico su hermana le recuerda a su madre, aunque solo ha heredado los ojos de Susan, Helen tenía la nobleza y la dulzura de su madre aquello era la gran debilidad de padre e hijo.
- Buenas noches - uno de los camareros se acerca a la mesa de los hermanos - Señorita, estás flores son Cortesía del Joven Jonás Lombardi - Indica el muchacho, James endereza su espalada mientras que Helen parece que había escuchado aquel nombre aunque no recuerda en donde, no obstante no la ha escuchado, lo ha leído en él informe que su padre le ha enviado a su hermano.
- Gracias - murmura Helen sonrojándose mientras agarra las flores, pero James no tenía el mejor de las caras, el chico se da la vuelta lentamente sus ojos negros conectan con la mirada de Jonás, era evidente que el Italiano tenía conocimiento de James, puesto que ante la primera conexión descubre que era un Campbell por aquella apariencia y aquellos ojos negros.
- No quiero arruinar tu momento, pero lo mejor que podemos hacer es abandonar el Restaurante. - ¿Por qué, que está ocurriendo James? - pregunta Susan, la joven conoce a su hermano y sabe que algo estaba ocurriendo.
- Nada más no quiero que estés cerca de un Lombardi.
- ¿Enemigos?
- No, pero son mercenarios Peligrosos de Italia, lo siento, pero tendremos que solicitar Guardaespaldas no olvides quien soy yo, hermana, así que me comunicaré con papá, porque pequeña, el mundo está infestado de personas crueles, no todos tienen el corazón tuyo y de mamá.
- Por supuesto - Helen de inmediato se siente mal, ella le había impedido a su padre los guardaespaldas, pasando por alto la identidad de su hermano - Habla con él en la Villa, no debemos de llamar la atención - James asiente y abandonan la mesa, pero el chico de ojos marrones no los pierde de vista, Jonás ya sabe a quienes tenía muy cerca de él, el chico sala su teléfono celular.
- Tengo oro, el Heredero del Trono de la Mafia Inglesa está en Italia y está acompañado de la Princesa del Inframundo, están saliendo, secuéstrenlos y llévenlos hasta Sicilia, vamos a divertirnos bastante con los hijos del Rey de la Mafia - Ordena Jonás Lombardi.
Entre tanto James estaba por abrir la puerta del vehículo, allí fue cuando otras 3 camionetas se cruzan y a punta de armas los reduce.
- Quieto, un paso en falso y matamos a la hermosa Princesa - Helen se había puesto pálida al ser apuntada directamente por un arma de fuego, mientras James no demostraba ninguna emoción, Helen fue guiada por uno de los hombres, mientras que James ya fue introducido hasta otro vehículo las puertas de la camioneta de los Hermanos queda abierta, el vehículo que traslada a su hermano ya fue puesto en marcha, entonces Helen sabe que solo quedaba un hombre.
- Mueve tus pasos Princesa, porque realizaremos un viaje - Antes de que el hombre diga algo más Helen le propina un fuerte codazo qué lo desestabiliza mínimamente entonces ella recuerda que en la guantera había un arma y sin dudar aunque no sepa ni siquiera como disparar ella lo busca, el hombre va por detrás de ella, pero algo logra que desista de entrar en el vehículo por detrás de Helen y era las camionetas negras que se acercan, los mercenarios saben en el Territorio de quien estaban, alejándose de inmediato dejando a Helen asustada y llorando llena de temor por su hermano.
La Lamborghini Veneno Roadster, de color negro imponente, detiene su marcha justo en frente de Helen, que se sienta en el asiento del Copiloto. El rugido de los increíbles motores de este vehículo resuena en el ambiente, aumentando aún más la tensión en el aire.
De repente, las puertas se abren con gracia y de ellas sale el hombre más elegante y apuesto que se pueda imaginar. Maximus Albani, un italiano de cabello negro azabache y ojos azules como el mar Mediterráneo. Su traje negro perfectamente ajustado a su esbelto y alto cuerpo, que alcanzaba los dos metros de estatura, realzaba aún más su imponente presencia.
En ese momento, Helen, la pequeña mujer, estaba llorando sin consuelo. Sin embargo, a medida que Maximus se acercaba a ella, la elegancia que emanaba de cada uno de sus movimientos y el aura de confianza que envolvía su figura, parecían calmar el miedo que la había paralizado.
Maximus posa su mano suavemente sobre el hombro tembloroso de Helen, transmitiéndole una inexplicable sensación de seguridad y protección. Sus ojos azules similares al de ella, llenos de misterio transmiten un mensaje que no necesita palabras: "Estás a salvo ahora". Pero la pequeña mujer sentía mucho miedo estaba en un país ajeno al suyo, lejos de su padre que puede tan solo tronar los dedos y conseguir lo que sus hijos quieran y lo más horrible para ella era el secuestro de su hermano al ser el próximo Líder de la Mafia Inglesa.
- Sal y hablemos - su voz irradia autoridad y su acento Italiano provoca una sensación desconocida en Helen, pero ella obedece y sale, sus piernas estaban temblorosas, sus ojos nublados por las lágrimas, mientras el anillo de bodas reluce en el dedo de Maximus mientras toma de la barbilla a Helen para que ella lo mire a los ojos - ¿Quién eres? - la pequeña mujer se muerde los labios, sabe que estaba atrapada en Italia corriendo peligro y su hermano quizás estaba en la puerta de la muerte.
- Helen Campbell Lefevbre, De nacionalidad Inglesa - el hombre al escuchar aquel apellido sonríe con un toque lleno de misterio.
- Es muy raro, pero a la vez muy gratificante saber que un Campbell se encuentre en Roma, específicamente en mi Territorio - La media sonrisa que se vislumbra en el rostro de Maximus provoca escalofríos en Helen, el hombre tenía las características Criminales de su padre, lo veía en sus ojos - ¿Que te ha ocurrido? - Maximus irradiaba peligro, destila misterio, poder, era como un bosque en el cual la inocente Caperucita sería la presa de aquel lobo feroz -¿Eres hija de James Campbell? - Helen baja la cabeza, o por lo menos ha realizado el intento, pero Maximus no se lo permite.
- ¡Sí! Yo soy la hija de James Campbell - Helen responde con temor, quizás aquí estaba firmando su sentencia de muerte, ella se muerde los labios, el hombre se da la vuelta la zona era la menos concurrida, puesto que todos hoy saben que Jonás Lombardi estaría por la zona - Han secuestrado a mi hermano, a mí me dejaron porque...
- Porque vieron la comitiva de mis vehículos, así que podría decirse que soy tu Salvador - Helen lo mira con sus ojos inocentes - Te llevaré conmigo - Maximus se aparta de ella.
- Quiero hablar con mi papá - Murmura ella con la voz baja.
- Lo harás, pero no le dirás absolutamente nada de lo que está ocurriendo - aquello ha sobresaltado a Helen.
- Mi hermano está secuestrado, él...
- Estás en el Territorio de Maximus Albani, todo lo que vas a decirle a tu padre, te lo diré yo.
- ¿Maximus Albani? - Helen traga saliva, aquel nombre ella si lo recordaba perfectamente, recuerda el informe que su padre ha enviado, pero entonces el nombre de Jonás Lombardi también es un recuerdo claro para ella.
- ¿Me conoces? - su voz era magnética y Helen se sentía pequeña ante aquel caballero misterioso, pero ella niega con la cabeza - Vamos - Maximus se aleja - Lleven la camioneta hasta la Base de la Mafia Italiana - Fue la orden dada por el Italiano, Helen estaba allí sin ni siquiera animarse a dar algunos pasos - ¿Piensas quedarte allí toda la noche? No te lo recomiendo a media noche volverán, y no creo que yo siga estando de buen humor para protegerte, Caperucita.
-Quiero hablar con mi papá -Helen se sentía tan impotente.
- Lo harás, pero después de que salgamos de aquí, sube al vehículo - la pequeña mujer observa todo a su alrededor, en realidad había montón de vehículos así que ella tenía dudas en cuál debe de subir, entonces observa el vehículo en el cual vino con James - No será en ese -el tono empleado por Maximus fue duro, el hombre realiza un gesto con la cabeza y Helen ya sabe a cuál de los vehículos Maximus estaba refiriéndose. Ella avanza lentamente.
Unos minutos después la gran comitiva de vehículos inician con los movimientos, Helen cierra los ojos, sus 21 años de edad era un infierno, el silencio reina en el interior de la Lamborghini, hasta que después de una hora, habían llegado hasta un portón negro, había varios hombres resguardando la seguridad del lugar, el vehículo de Maximus avanza por una avenida llena de árboles, pero la seguridad iba en aumento hasta que se detuvieron por delante de una imponente Mansión en Diseños Negros, fuertemente custodiada, tenía la altura de 3 pisos, el color negro lo dejaba ver de manera aterradora.
- Bienvenida a la Base de la Mafia Italiana Princesa del Inframundo Inglés - Helen percibe escalofríos al escuchar aquello.
- ¿Podrás ayudarme a recuperar a mi hermano? - Helen se atreve a mirarlo, el hombre vio la tristeza y el temor en los ojos azules de Helen, pero también la inocencia aquello genera una rara sensación en Maximus Albani.
- Me hubiera esperado todo. Menos que una Campbell destile inocencia - Maximus toma la decisión de bajar, Helen imita su acción, pero cada segundo que pasa era un tormento para Helen, que no pudo contener las lágrimas, Maximus detuvo sus pasos al escuchar el sollozo de la Heredera Campbell -¡Mierda! ¿Por qué lloras?
- Ayer cumplí 21 años de edad, solo quería estar con mi hermano, pero...
- El mundo de la Mafia no es para débiles y lo sabes, no hay fiesta de cumpleaños no hay...
- No pertenezco a la Mafia, yo no tengo nada que ver con la mierda que manejan, solo quiero volver a los Estados Unidos y que mi hermano vuelva a Inglaterra - Maximus se queda sin palabras ante Helen, tomando la decisión de avanzar hasta el interior de la Mansión, la joven también lo imita, a Helen no le importaba en lo absoluto como se veía aquella Mansión por adentro, lo único que ella estaba pidiendo era volver a ver a su hermano - Quédate aquí, Helen - Maximus después de decir aquello se aleja dirigiéndose directamente hasta su despacho.
- Mi Señor - Otro hombre llega junto a Maximus.
- Paolo, averíguame lo más que puedas de James Campbell y dime en donde mierda tienen los Lombardi a uno de los hijos de James Campbell.
- Joder ¿fueron los suficientemente estúpidos para realizar semejante barbaridad? James Campbell no tendrá ninguna consideración para atacar Italia.
- Cállate. No voy a permitir aquello, haz lo que te ordeno, ya - Espeta Maximus, Paolo sale del despacho mientras Maximus se acerca al Balcón allí suena su teléfono, pero esta noche no quería hablar a nadie, la noche lo camufla perfectamente.
Entre tanto, Helen saca su teléfono celular, pero para sorpresa de ella, allí no había cobertura, ella se muerde los labios, su nariz ya estaba rojo, se llevó las manos a la altura del Pecho.
- Quién sea que escuche mis súplicas por favor, protejan a mi hermano, James es un chico que está aprendiendo - Helen baja la cabeza la joven se sentía muy vulnerable y su corazón era penetrado por el miedo, la impotencia de no poder ayudar a James la lastimaba profundamente y si estuviera al alcance de ella ayudar a su hermano ella estaría dispuesta a cualquier sacrificio.
Por otra parte, Maximus seguía esperando el informe hasta que Paolo regresa.
- James Campbell Lefebvre y Helen Campbell Lefevbre se encontraban en Italia festejando los 21 años de Helen, el chico es entrenado por el propio James Campbell para tomar más riendas de la Organización Inglés, pero ella no tiene ningún nexo con ellos, nada más es la hija de James Campbell y la adorable Susan Campbell, la joven es inocente de todo, no tiene ni una mancha de la Organización, en cambio, su Hermano sí, es entrenado fuertemente para acabar con cualquier enemigo como lo hace James Campbell, no estamos en condiciones para enfrentarnos a un Campbell, Jonás acaba de cometer un grave error desde mi punto de vista, aun no han salido para Sicilia allí será el punto de encuentro.
- Por supuesto que ha cometido un error, puesto que ninguna de las organizaciones está en Guerra y no soy tan estúpido, no voy a despertar la ira de James Campbell tengo claro y lo voy a firmar incluso con los ojos cerrados. De que esta niña es la debilidad de Campbell, vendrá por ella y hará temblar Europa si fuera necesario - La mano derecha de Maximus asiente, orgulloso de que Maximus respete lo suficientemente a los demás Jefes y que esté consciente del puesto que ocupa James Campbell el Jerarca más respetado de la Mafia - Puedes retirarte Paolo - Indica Maximus, el hombre obedece dejando a Maximus a solas, en eso el teléfono suena y se percata de que es una llamada de Lauren, pero una vez más Maximus ignora la llamada de su esposa tomando la decisión de salir, lo primero que sus ojos azules captan fue a la pequeña mujer sentada.
Helen estaba sentada en el gran sillón, con lágrimas brotando de sus ojos azules que reflejan un profundo miedo. Sus pupilas dilatadas reflejan un abismo de incertidumbre y su cuerpo se encuentra frágilmente encogido, como si quisiera protegerse de un posible dolor.
Ella era una Princesa de Cristal protegida de todas las maneras posibles por James, era su princesa, su niña pequeña, era muy raro que un hombre tan peligroso como James Campbell diera vida a un ser tan encantadora y noble como Helen, pero bastaba con ver a Susan para saber como fue que efectivamente James tiene una hija como Helen.
Aquella hermosa Princesa que estaba siendo arrasada por el temor de ausencia de su hermano, ella sabe que esta noche ha dejado una marca profunda en su ser. Su labio inferior tiembla de manera incontrolable, revelando su angustia interna y la fragilidad de su estado emocional.
- ¡Helen! - Susurra Maximus, acercándose a ella.
- Por favor, ayúdame - efectivamente su labio inferior sigue temblando. Es un temblor que trasciende su cuerpo y se hace presente en su voz quebrada, en sus suspiros entrecortados. Helen puede sentir que su mundo se desmorona ante la idea de perder a su amado hermano, y esto la ha dejado en un estado de vulnerabilidad abrumadora.
La dulzura y el encanto que caracteriza a Helen parecen desvanecerse en este momento de angustia, sumida en la miseria, dejando al descubierto a una mujer frágil y asustada, que se aferra a la esperanza de que su hermano regrese sano y salvo, aunque al mundo al que pertenecen deja las posibilidades como migajas.
- Te ofrezco un pacto, te traeré a tu hermano esta misma noche, pero a cambio tú debes de darme algo muy valioso y tu padre no debe de Enterarse de este pequeño detalle, no sé trata de dinero, porque aquello a mí me sobra - Maximus lo Expuso claramente palabra por palabra acercándose de manera peligrosa a Helen - ¿Estás dispuesta a sacrificarte por tu hermano, Helen Campbell?
- ¿De qué sacrificio, habla?
- ¿Qué estás dispuesta a hacer por tu hermano? Te daré algunas opciones, quizás ser mía o morir - Helen se pone pálida al escuchar las palabras del hombre.
Helen no expuso ninguna palabra, pero Maximus no le dio tiempo de pensar más, puesto que el hombre vuelve a tomar la palabra logrando que Helen lo mire a los ojos directamente.
- Te diré las cosas como son y aunque no pertenezcas directamente a la Mafia, la tienes corriendo por tus venas yo sé que vas a entender todo lo que te diré, porque puede que seas la princesa de papá, pero aquel hombre te ha preparado mentalmente, no eres ingenua, nada más creo que eres de buen corazón, y aquello lo has heredado de tu hermosa madre, estás en el Territorio de un hombre extremadamente peligroso, pero la Mafia no actúa sola, también forma parte de ella los mercenarios, allí hay una diferencia entre la Mafia de tu padre y la mía, porque James maneja a los mercenarios, también es su organización, pero aquí en Italia los mercenarios son enemigos de la Mafia, aquello que conocemos como la oposición, tu hermano ha sido secuestrado por el Clan Lombardi, extremadamente peligroso en Italia, aquellos que no tendrán ni la más mínima de las consideraciones, el único que puede traer a James Campbell sin ningún rasguño soy yo, pero si tu padre se entera, muchas vidas se van a perder incluso la de tu hermano, habrá baño de sangre, allí inicia una Guerra y definitivamente no estoy en busca de guerra en mi Territorio, si yo te pido algo a cambio del retorno de tu hermano, lo debes de aceptar o de lo contrario tu padre llevará las riendas y no querrás saber como termina cuando James agarra el control.
- Sus enemigos se convierten en presas de tiburones o la esclava sexual de Africanos - La respuesta de Helen fue inesperado para Maximus confirmando exactamente que Helen sabe mucho de la mafia - Mi padre traerá con vida a mi hermano - La confianza de Helen en James hizo que Maximus endureciera las facciones de su rostro.
- Pero está en mi Territorio y yo no voy a permitir que aquí sea Territorio de Guerra así que las cosas van a ser como yo las diga.
- Si mi padre no tiene noticias mías o de mi hermano claramente que no va a quedarse de brazos cruzados - Maximus se maldijo, efectivamente aquello era así, James Campbell no era fácil de lidiar mucho menos engañar.
- Vas a hablar con él, voy a habilitar la cobertura en tu teléfono, le dirás que tu hermanas está dormido que vino cansado de la...
- Por favor ¿Piensas que estás tratando con un novato? Mi papá quizás tenga rastreado absolutamente todo. Es inevitable que tu Territorio sea amenazado por la Mafia Inglesa.
- Te traeré a tu hermano, pero después ajustaré cuentas contigo - Maximus se aparta de Helen, y de inmediato ordena que sus mejores hombres se alisten - Dame las coordenadas de Jonás, ahora, Paolo.
- A orillas de Roma, pensando en como atacar a James e irse a Sicilia.
- Ha de tener mil fotografías del hijo ahora en su celular que nuestro equipo de inteligencia deje sin cobertura absoluta a Italia y elimine esas fotografías, Jonás no puede comunicarse con James Campbell, nuestra misión es clara, traer al hijo del Rey de la Mafia Inglesa, y no solo eso, traerlo con vida es la misión, sin dejar ningún rastro, que los de Inglaterra sepan que hay desconexión por fuerza mayor, pero nunca deben de saber la verdadera razón - Después de dar aquella orden, Maximus regresa hasta la sala, pero alguien se comunica con él a través del auricular.
- Señor, la Señora Mariell ha llegado - Indica uno de los hombres de seguridad, Maximus no estaba para perder el tiempo.
- Tiene prohibida la entrada, tengo un enfrentamiento esta noche al culminar iré junto a ella que se regrese a la Mansión - Maximus termina con la conexión y avanza hasta la sala allí ve a Helen recostada en el sofá, su rostro se veía tan limpio sin ningún tipo de productos químicos, pero la palidez era evidente, sus mejillas estaban mojadas por las lágrimas que ya ha derramado.
- Sube las escaleras y utiliza la última habitación de la mano derecha, iré por tu hermano. - El hombre ya no dice absolutamente nada y sale de la Mansión, ya con sus hombres esperando por él, mientras que la pequeña mujer avanza, no podía hacer nada excepto obedecer, estaba como una prisionera, como una oveja entre Lobos, pero era una oveja que no veía, volviéndola aún más vulnerable dentro de aquel corral.
La noche en Italia se estaba volviendo más fría, la avenida que Maximus ha elegido era oscura y llena de peligro.
- Se están sumando más organizaciones que quieren ganar terreno en Sicilia - expuso Paolo - son organizaciones de la mafia, lideradas por Vito y Giovanni, dicen que ayer inicio una feroz disputa por el control del territorio del Sur de Sicilia.
- Lo mismo de siempre y nunca aguantan cuando Alessio los pone a prueba, ya sabes Paolo que yo no estoy en contra de aquellos que tengan su organización - Responde Maximus.
- Después de traer al Heredero Campbell ¿Los enviaremos de regreso lo antes posible a Inglaterra verdad?
-A él sí, pero a la Princesa no.
- ¿Estás loco? ¿Por qué vas a hacer eso? Maximus ¿te has fumado algo?
- Debemos de tener una garantía por parte de ellos de que no irán a contárselo a su papi, Paolo, no quiero Guerra con los Ingleses, no por el momento cuando el Líder sigue siendo James Campbell, y tú mismo me hablaste muchas veces de su influencia, crecí teniendo como base ser un líder como él, mi organización lo más lejos posible de él, aunque le demos competencia directa, lo respeto lo suficientemente como para saber que peligro y poder no están en las mismas líneas.
- ¿Y qué vas a hacer con ella? ¿Tu sirvienta?
- Lo estaré pensando, pero por lo pronto y lo primordial es rescatar al hermano, ella es demasiado inocente para este mundo, y será muy fácil tratar con ella.
Paolo se mantuvo en silencio entendiendo que Maximus ya ha realizado un escaneo previo a la situación.
- Me dijeron que Mariell ha venido.
- Solamente lo hizo porque no he tomado las llamadas.
- La estas volviendo muy insegura Maximus, no dudo que la Familia Caruso esté cerca de tomar cartas en el asunto.
- ¿Y qué van a hacer? - La sonrisa peligrosa que se refleja en el rostro de Maximus le recuerda a Paolo ante quién estaba - Antes de casarnos deje muy bien estipulado que no quería ningún hijo, y tú lo sabes Paolo, es terrorífico para mí pensar en un hijo, porque no seré un buen padre, los míos nada más me tuvieron para esto, pero sabes lo duro que es no tener a mis padres, saber que nunca me quisieron y que mi madre me tuvo para que me maten a la primera oportunidad, al igual que a mi descendencia tú bien sabes Paolo que estoy marcado por los Africanos, que la cruz está en mi cabeza y que en la primera oportunidad ellos me pueden matar si me descuido, lo mismo va a ocurrir con un futuro hijo mío, tú eres como un padre para mi Paolo, todo lo que soy es gracias a ti, y aunque este rotó conozco el valor de la protección y de la Familia gracias a ti, pero no quiero este mundo para un hijo mío y lo hable con mi suegro en muchas oportunidades antes de casarme con Lauren, se los he dejado en claro siempre y ellos lo aceptaron.
Paolo se mantuvo en silencio, él más que nadie sabe que a Maximus lo trajeron al mundo para humillar más a la Mafia Italiana y que si James Campbell quisiera el dominio absoluto de Europa ya lo hubiera aniquilado, pero no fue así, y él se encargó de proteger a un chico que nació para morir, pero que ahora puede tener el mundo en la palma de su mano, claro que él entendía perfectamente el temor de Maximus, pero su esposa no.
- Pero todo indica que Mariell no está entendiendo, Maximus - Expuso el hombre mientras el vehículo ya va adentrándose en la zona más riesgosa.
- Lo hablaré con ella nuevamente Paolo, después de todo siempre seremos ella y yo, los Caruso tampoco es que la adoran solo les encanta ser familia de un Albani, ella es un trofeo y ambos estamos rotos, por eso sus padres aceptaron que yo no quería hijos, a ellos no les importa nada, solo que ella esté conmigo y yo jure que siempre la voy a cuidar.
Paolo se mantuvo en silencio, entonces empiezan a avanzar por la zona en la que presumiblemente James Campbell estaba capturado y lo habían confirmado al escuchar los disparos.
Maximus sabe que el terreno era peligroso y lo confirma con los disparos resonando en la oscuridad, mientras las balas volaban en todas direcciones. La tensión estaba en el aire.
Entonces el Líder de la Mafia Italiana llega y los mercenarios saben que alguien poderoso estaba avanzando en su territorio.
- Acaben a cualquiera que se acerque - Ordena Jonás sin ni siquiera imaginar que era Maximus el que estaba viniendo.
- Bajen las armas, perros.- Los hombres de Jonás al escuchar aquella voz de inmediato bajan las armas, mientras de las sombras emergen la imponente figura de Maximus.
- ¿Qué estás haciendo aquí, Albani? - Zonas se acerca a Maximus apuntando directamente a la cabeza del hombre.
- No juegues con eso, porque antes de que esa bala llegue a mí, tú caes al suelo, vine por Campbell no estamos buscando una guerra con su padre.
- ¿Vienes a defender a la Princesa que será Heredero? No creo que seas tan tonto, tenemos la gran oportunidad...
- La gran oportunidad de que nos conviertan en cenizas imbécil ¿no piensas acaso? Oh, claro que no, porque no tienes cerebro, esta no es la manera de tratar con El padre de tu rehén, en menos de 5 minutos sus hombres secretos de Italia van a desbaratar tu organización y yo no perdería nada, pero respeto que tengas a los mercenarios, no obstante, James Campbell jamás respetará aquello solo te advierto, yo no voy a poner en peligro a nadie, entrégame al chico, no juegues con alguien a quien no podrás doblegar, 46 es más que 30 y lo sabes.
- Maldita sea Maximus, ten por seguro que esto te lo voy a cobrar.
- Debes de mejorar tu táctica porque la suerte nunca será aliado de nosotros, y que la táctica no va a funcionar mientras el Padre sea Líder, las cosas cambian cuando tu rehén tome el control - aquel era un mensaje oculto para Jonás.
- Traigan al chico - Ordena Jonás entendiendo perfectamente que Maximus ya ha analizado la situación y que incluso en sus propios territorios estaban en desventaja ante James Campbell, unos minutos después el chico entra en el campo de visión de Maximus, el hombre se sorprendió ante el gran parecido de los hermanos, solo que este tenía los ojos negros, y ella los ojos azul cielo.
- Sube a la camioneta roja - Ordena Maximus, y James obedece - No vuelvas a cometer estos errores - advierte Maximus a Jonás, posteriormente avanza hasta su vehículo, Paolo le entrega el lado del Copiloto a James, y Maximus pone en marcha la camioneta.
- ¿Qué mierda hacías sin un Guardaespaldas en Roma? ¿No se supone que eres el Heredero Inglés?
- Mi hermana quería estar lejos del mundo de la Mafia por el día de su cumpleaños, papá está dispuesto a todo por ella, Jonás envío un detalle a nuestra mesa alegando que la hermosura de mi hermana lo ha cautivado, allí ha descubierto quienes éramos, papá quiso que tuviéramos Guardaespaldas, pero Helen se lo impidió - Maximus frunce el ceño al escuchar que Jonás ha sido capturado por la belleza de la Dulce Helen, pero en el fondo sabe para qué la quiere y la ha marcado al enviarle un presente en la mesa, lo que implica que la casería recién empieza y que la elegida del Mercenario era la Hija de James Campbell.