Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Hombre Lobo > Acepto ser tu Mate
Acepto ser tu Mate

Acepto ser tu Mate

Autor: : AnonimaSpecial
Género: Hombre Lobo
Es increíble lo que una noche puede causar en dos personas que aunque estaban destinadas a conocerse, no contaban con esa suerte.

Capítulo 1 Sinopsis &

Todo mi vida ha sido como si estuviera en medio del océano, todo tranquilo, todo en paz, teniendo todo bajo control era la única manera de obtener eso que tanto me gustaba. Respiro profundo antes de salir de mi escondite y mirar a la persona que últimamente está ocasionando cambio en mi estado de ánimo.

Odio que una persona tenga ese poder en mí, nunca lo acepte y jamás quería que pasará, puedo ver que ese hombre me puede lastimar más adelante, siento cuando estoy cerca de él que tiene algo que lo diferencia al resto, pero aunque trato de hallar esa respuesta que tanto busco, sé que en el futuro me voy arrepentir de tener tanta curiosidad.

◇◇◇◇◇◇◇◇◆◇◇◇◇◇◇◇◇◇

Si no puedes jugar el mismo juego de un demonio, has lo posible para convertirte en uno.

-AnonimaSpecial

Sam Patterson

Respiro profundo una y otra vez para calmar mi estado de ánimo, no quiero que mis emociones salgan a la luz de una manera brusca, miro frente a mi a la mujer que me hizo enojar y sonrío con fingida amabilidad.

-Esta bien señora, pero por favor trate de no gritar, esté es un lugar privado - digo tratando inútilmente de llamar su atención y que no siga en su escándalo.

-Tú, no me dices que hacer -dice de forma altiva. -Quiero hablar con tu jefe niña- pide mirando a todos lados con esa mirada que quiere bajar a cualquier persona su autestima.

Recuerdo las palabras de mi papá cuando me dijo con voz alta que no hiciera problemas en mis prácticas, me digo a mi misma que me tengo que tranquilizar si no quiero meter más candela al fuego.

-Mi jefe no se encuentra en este momento, pero si me dice cuál es el problema, estoy segura que podré solucionarlo por usted- termino diciendo y añado una media sonrisa para que de alguna forma me preste atención.

-¿Es que acaso aquí no saben tratar a las personas?-pregunta irónicamente.

Una risa pequeña se escapa de mis labios y nerviosa asiento.

-Estamos haciendo todo lo posible por mejorar las cosas -digo sincera, parece que logro hacer que ella se calme y me mire de arriba a abajo.

-¿Cuál es tu nombre?-pregunta con curiosidad y parece que su enojo se esfumó un poco.

-Samantha, pero me puede decir Sam, estoy a sus órdenes -respondo nerviosa.

-Buena Sam, seguro que sabes de mí, soy la persona a cargo de vigilar la atención en este edificio, pero las personas aquí no me tratan como si lo fuera, ¿Podrías responder el por qué?.

¡Lo que me faltaba, una mujer que quiere entrar antes que todas las personas que han hecho cola desde hace horas.!

-Si, por supuesto, no sé si le gustará mi respuesta señora, pero no podemos dar pases preferenciales, aquí todos están desde hace mucho tiempo y no me parece justo que alguien venga y diga que es más importante que el resto - su frente se arruga y su sonrisa se desvanece hasta quedar una linea recta en sus labios.

-¿Estás diciendo que no soy más importante que los demás?-pregunta con una mueca.

-A lo que me refiero, es que aquí nadie es más o menos importante que otro -termino seria.

Ella sonríe de forma divertida y asiente.

-Entiendo- dice al fin y da media vuelta volteando a darme una última mirada antes de salir del local.

Yo me acerco al ventilador y trato de calmar mi respiración apresurada.

-Lo hiciste bien - al escuchar esa voz volteo y veo a mi padre mirándome divertido.

-Si es así me podrías devolver mi auto y mis tarjetas, ¿No crees?- pido en una sonrisa.

-Casi me convence jovencita, pero usted está castigada- responde mirando hacia otro lado.

-Pero he estado trabajando aquí desde hace dos semanas papá, no seas tan estricto -pido suspirando.

-Eso te pasa por desobedecer, te pedí una hora de tu tiempo -reprocha.

-Me pediste que vaya a una cita a ciegas, ya no estamos en los 90 papá, puedo encontrar a un chico por mi cuenta.

-Oh, ¿En serio? ¿Y por qué no he conocido a ninguno?- pregunta alzando una ceja.

-Porque no he querido, además tu quieres que vaya a una cita a ciegas con el chico que me hacia bromas pesadas en la secundaria -digo indignada.

-Eran juegos de niños, además nos caería bien unirnos con su familia -añade pensativo.

-Papá esto no siempre se trata de tus acciones, estamos hablando de la persona que estará conmigo todo mi futuro -recrimino alzando la voz, él no responde, sólo sigue inmerso en sus propios pensamientos - como sea, no pretendía que me escucharas - me armo de valor, agarro mi cartera y salgo de ese lugar escuchando a mi padre gritar mi nombre.

El aire frío me da la bienvenida al salir de aquel cálido restaurante y con solo llevar una fina blusa manga larga camino por las calles, saco mi celular y llamo a la única persona que puede mejorar el resto de mi noche.

-Ross- digo en un susurro.

-¿Sam? ¿Qué pasa? -pregunta con preocupación.

-Lo mismo de siempre-digo soltando un suspiro.

Escucho que ella cierra una puerta y luego responde.

-Ven, iré a una fiesta de gala esta noche, vamos - me invita.

-¿De gala?-pregunto ya aburrida de ese tipo de fiestas.

-Si, ni lo me lo menciones, me están obligando a hacerme presente un par de horas, luego tu y yo nos iremos al Blue.

Pensando en otra alternativa que me permita no asistir a esa fiesta solo se me ocurre vagar por las calles y eso no es del todo bueno.

-Bien, estaré allí en un rato - prometo aburrida.

-Te espero -dice antes de colgar.

Tomo el primer taxi y al llegar sólo abro la puerta con la llave que está siempre debajo del tapete que da la bienvenida.

Ella al verme cruzar la puerta sonríe, mientras sus ojos marrones se achinan, no puedo negar que mi mejor amiga es una belleza, su cuerpo es natural, pero parece como si todo ella fuera una operación, su cabello rojizo cae por sus hombros y sus rizos hacen que sonría sin poder contenerme.

-¿Qué haces, Ross?-pregunto sabiendo la respuesta.

-Me estaba haciendo rizos, ya casi termino, ven sube y prueba algunos vestidos - dice corriendo escaleras arriba.

Esta noche será larga...

Me miro en el espejo una y otra vez para saber si estoy segura con lo que llevo puesto, un vestido ceñido al cuerpo en la parte de arriba y acampanado por debajo, el color crema hizo que me decidiera a probarlo.

-Te queda mejor que a mí -dice con burla pintando sus labios con un color zanahoria de brillos.

-Sé que no es verdad - digo seria y habló enserio, mi cuerpo es lindo no lo niego, pero el de ella tiene más curvas por lo que me gusta.

-No te miento -responde acercándose a mí -eres hermosa, sólo que aún no te das cuenta.

Yo niego porque sé que ella es la que está exagerando solo para subir mi autoestima.

>>>♡<<<

-¿Ya llegamos?- pregunto al ver todo a mi alrededor.

-Si, eso creo - dice dudosa, la volteo a mirar como si hubiera vuelto loca.

-¿Cómo que crees?-pregunto asustada.

-Tranquila, es aquí - asegura mirando su celular.

Salgo del auto junto con ella y un local se hace ver un poco lejos.

-Genial, tenemos que caminar -digo al ver al taxi irse.

-No te enojes, no es tan lejos -añade comenzando a caminar, yo la sigo de mala gana al saber que si nos alejamos podríamos perdernos.

Al llegar vemos de lejos a personas fuera del local tomando.

-¿No era una fiesta de gala?- pregunto riendo.

-Entremos -pide viendo a su alrededor con confusión.

Un escalofrío me pasa por todo el cuerpo al sentir que estoy siendo observada de repente apenas entro a la fiesta.

-Si, vamos - la sigo hasta entrar, todo es normal, mesas por todo el lugar, luces, globos, decoraciones y camareros por doquier.

Nos sentamos en una mesa un poco apartada y pedimos cada una un trago suave.

-¿Por qué tu papá te dijo que vengas a está fiesta?- pregunto curiosa.

-No lo sé, solo me dijo que era hijo de un inversionista y que no podía faltar - su respuesta me hace crear más dudas, pero decido ya no preguntar.

-Hola, ¿Qué tal?- pregunta un chico, no puedo negar que es guapo, pero tiene una cicatriz en su ceja izquierda, que parece muy reciente porque últimamente estoy viendo eso en mis clases.

- Hola- respondemos ambas al mismo tiempo.

-¿Bailan?- pregunta con confianza, demasiada diría yo.

-No- digo mirando a otro lado esperando que se vaya por si solo.

-No, lo siento, sólo estamos mirando - responde Ross de forma educada.

-Oh, entiendo. Pero no creo que sea bien visto que ninguna me acepte, después de todo es mi fiesta - vuelvo mi mirada hacia él al escucharlo.

-Feliz cumpleaños-digo irónicamente, él dirige su atención hacía mi y sonríe de medio lado, me causa confusión ese gesto, es como si se estuviera burlando de mi sin que me de cuenta.

-Gracias - respondo con sus dientes apretados.

-Felíz cumpleaños, mi papá me habló de ti -añade Ross haciendo que nuestras miradas se separen, mi corazón se acelera, pero lo único que me hace sentir incómoda es un pequeño sentimiento de temor.

-Espero que sean buenas cosas, entonces donde nos quedamos, ¿Quién bailará conmigo?-pregunta de nuevo.

-Ross- digo traicionando a mi amiga con una sonrisa burlona, siento su mirada asesina en mí, pero no volteo.

-¿Por qué no tú?-pregunta aquel chico de repente, yo lo miro y sonrío.

-Lo siento, pero no bailo en fiestas que no he sido invitada -miento tranquilamente, él sonríe y camino lejos de nosotras sin decir una palabra.

-Pudiste haber sido más educada Sam, es su fiesta después de todo.

-¿Por qué me debe importar eso? -pregunto confundida.

-Señoritas- lo veo caminar de nuevo a nosotras y su mano se sale del bolsillo de su traje para luego poner algo sobre mi lado.

Miro lo que acaba de traer y por alguna razón se me escapa una carcajada al darme cuenta que es una invitación VIP.

-¿Ahora podemos bailar?- me pregunta- déjenme presentarme por si las dudas, soy Mattew Johns- dice con seguridad.

Me debato entre si ir o no, iba a negarme hasta que por debajo de la mesa recibo un golpe en mi pierna de parte de Ross que me hace levantarme sin querer.

- Bien -digo en un susurro, camino hasta la pista de baile con el detrás mío poniéndome lo pelos en punta.

Capítulo 2 2. Tengo que perder mi virgnid@d

Mattew Johns

103 AÑOS ANTES

Nunca olvidaré lo que mi padre me hizo, él pensó que era mejor vivir sin una compañera destinada por siempre sólo por sus malditas predicciones que lo hicieron volverse loco.

Predijo que mi compañera no me iba a aceptar, tal cual como mi madre que después de darme a luz se fue y nunca regreso. Él dijo que ella sólo necesitaba tiempo, siempre me dijo lo mismo, pero ahora comprendo que no lo aceptó, que después de nacer yo, él le contó la verdad de su naturaleza y ella decidió romper la Unión, vi como mi padre se fue debilitando cada día más hasta ahora no poder pararse sólo.

Cuando cumplí 20 años tuve que hacerme cargo de la manada porque habíamos recibido muchos ataques por otros que sabían que en está manada había un alpha débil, eramos un punto de atención para todos.

Sé que será difícil para mí encontrar a mi mate ahora, pero tal vez más adelante, todo haya cambiado. Tal vez el destino que tantos dicen que existe, haga poner en mi camino a esa chica y estoy seguro que no la dejaré ir.

EN LA ACTUALIDAD...

Podía sentir que ella era diferente, puedo percibir que está nerviosa, mira a todo su alrededor mientras bailamos y yo decido también mirar, todos en el lugar nos miran y parece que le incómoda ser el centro de atención.

Yo por mi lado ya me acostumbré a eso, pero parece que para ella no es lo mismo, agacha su mirada a cada momento lo que por alguna razón me hace enojar, no quiero que piensen qué le estoy prestando atención a alguien que es tan débil.

- Aquí acaba todo, ya te puedes ir- digo alejándome de ella.

Ella me mira y puedo ver la confusión en sus ojos que me hace sentir incómodo.

Camina rápidamente donde su amiga donde intercambian un par de palabras, su amiga y ella me dan una última mirada y luego las dos salen del local sin mirar atrás.

Iba a seguir bailando con Kimberly, pero mi mirada va una y otra vez a la puerta con la esperanza que aquella chica que llamo mi atención hace un momento regrese, pero no hubo resultado.

Camino hacia Alex, mi beta y mi mano derecha de entre todos en la manada.

- Persigue a dos humanas que se acaban de ir - le ordeno y regreso a la fiesta.

Después de 30 minutos siento que mi celular vibra en mi bolsillo así que contesto.

-Le tengo una noticia, pero no sé si te gustará del todo -dice con cierto temor.

-Habla - digo con poca paciencia.

-Ellas... están en la discoteca Blue de Jason, señor. - las venas en mi brazo se marcan al cerrar mi mano en un puño.

-Voy para allá - cuelgo y sin mirar o hacer caso a alguien salgo, enciendo mi auto y conduzco todo el camino.

Quince largos minutos he demorado en llegar a este asqueroso lugar que juré no volver a pisar después de lo que paso.

Miro que hay una cola pequeña afuera para entrar así que decido esperar antes de hacerme notar. Persona tras persona va entrando hasta que llega por fin mi turno, el vigilante me mira y después de abrir las varillas se hace a un lado dejando que pase.

Entro en el local donde el olor a whisky barato se hace notar junto con marihuana.

Trato de hallar el aroma de aquella chica, pero no tengo suerte. Doy vueltas por todo el lugar hasta estar en el centro de la pista dónde la veo bailando y meneando sus caderas de un lado al otro.

Algo en ella me causa curiosidad, sigilosamente me acerco a donde está y trato de alejar a los chicos que la rodean con tal descaro.

Sus manos se posan en mi pecho y va bajando haciendo un baile que me hace olvidar del lugar donde estamos.

-¿Qué haces?-le pregunto cuando veo que su mano intenta lentamente de quitar los botones de mi camisa, puedo oler el alcohol en ella sin disimulo -¿Qué tanto has tomado en 50 minutos que no estuve?-pregunto con un poco de molestia.

-A ti te conozco -dice con picardía ebria.

-No lo creo -respondo esquivando su confusa mirada.

-Como sea guapo, ¿Por qué mejor no nos divertimos?-pregunta poniendo su mano en mi cuello, trato de alejarme, pero ella logra poner fuerza suficiente para acercarme y sin aviso alguno posar sus labios encima de los míos.

Después de unos segundos dejo de poner resistencia, no me muevo más, lo único que está en mi mente es que estoy embriagado por un olor tan exquisito que me hace perder la cordura. Sus labios se mueven junto con los míos en una danza increíble, meto un poco mi lengua pidiendo permiso y ella no se resiste, así que aprovecho en hacer un pequeño recorrido por su boca disfrutando de ella.

Me alejo un poco para poder respirar y ella hace lo mismo, pero antes de darle escapatoria me quito mi saco y lo pongo debajo de su cintura cubriendola, la subo a mi hombro y salgo del lugar junto con ella mientras trata una y otra vez de bajar, cuando estamos afuera, el frío me llega en el rostro lo que me hace pensar un poco más.

La bajo lentamente y levanto mi saco para ponérselo para evitar que se enferme, ella sólo me mira y sonríe.

-¿Ya se te pasó la borrachera?-pregunto divertido.

-No del todo -responde de igual forma -quiero hacer algo está noche -dice de manera sensual, sonríe de manera coqueta e intenta acercarse a mi lo cual me hace reír.

-Oh no, eso no -digo esquivando su cuerpo.

-¿Por qué?-pregunta deteniendo sus movimientos.

-No puedo -digo recordando que había un aviso que hoy como cada mes habrá eclipse y tengo que regresar con Kimberly.

-Entiendo, iré por uno de esos chicos, seguro que uno de ellos querrá -dice como si nada comenzando a caminar hacia la puerta.

-Debes estar bromeando - dudo que en verdad haga eso, pero igual agarro su brazo haciendo que se detenga.

-¿Por qué? Soy mayor de edad - añade con una sonrisa.

-¿Y eso qué? No puedes estar con nadie - digo en un ataque de irá al oírla decir tal cosa.

-Guapo tu beso hizo esto, además tengo que perder mi virginidad, ¿Qué mejor manera que esta?-pregunta poniendo sus manos a la altura de su cabeza.

Oír su confesión me sorprendió, no esperaba que alguien que lo quería hacer tan libremente sea virgen, admito que escucharla me excito, tanto que tengo ganas de ahora mismo llevarla conmigo, pero la poca cordura que me queda dice que eso no estaría bien.

-Adiós guapo -dice haciendo que vuelva en sí.

-No te vayas -pido sosteniendo su brazo con un poco más de fuerza.

-Tic toc, tic toc, tic toc- comienza burlándose.

-Esto es una locura - comienza a decir mi lobo tratando de hacerme cambiar de opinión.

-No te metas en esto - respondo molesto.

-Ibas a escoger a Kimberly para reemplazar a nuestra luna, ¿Por qué haces esto con una humana?- gruñe enojado.

-No es tu puto problema - le digo nuevamente y corto la conexión entre ambos.

-¿Qué pasa?-pregunta ella un poco sobria -¿Te arrepentiste?-pregunta divertida -Si es así no es necesario que sea contigo, no quiero parecer como si te estuviera obligando a hacerlo -añade con gracia.

Retrocede unos pasos soltando el agarre que yo aún tenía en su brazo.

Ese movimiento por alguna razón me molesta, pero no dejo que se note.

Capítulo 3 3. Alguien comprometido.

Sam Patterson

Me parece gracioso lo nervioso que se pone cuando le dije para hacerlo, parece como si yo no fuera la virgen y de solo pensarlo hace que mi mente se ría en voz alta dentro de mi cabeza.

Camino hacia el local con él detrás y después de dar un rápido recorrido veo a mi mejor amiga a lado de otros chicos.

No dudo en acercarme hacia ella para saber si ya es momento adecuado de irnos, pero al ver lo interesada que está en ellos decido solo sentarme a unos metros.

-Parece que tu amiga se divertirá esta noche- dice este chico con burla.

-Entonces, ¿Yo también debería?- pregunto con gracia y ver su rostro transformarse de riéndose de mi a enojo por mi fue mi límite así que me parto de risa sin importarme lo que sienta.

Su cara me hace dar más risa y puedo apostar que las personas que están a 3 metros de mi pueden escucharme encima de la música.

- ¿Se divierte, jovencita?- pregunta alguien detrás mío, sin perder tiempo miro en esa dirección de mala gana por arruinar mi pequeña burla.

- ¿Hay algún problema?- interrogo con una ceja alzada, parece un hombre en sus 30 o 40, no me he metido en problemas así que dudo que tenga algo que ver conmigo.

- No con usted, pero si con su acompañante - corrige mirando a la persona a mi lado.

Yo miro a ambos queriendo saber si tengo que retirarme o tengo que quedarme justo donde estoy.

- Creo que es mala idea que hablemos Jason, tengo suficientes asuntos esta noche como para hacer espacio para ti - responde Mattew haciendo que una sonrisa se asome en mis labios, es la manera más educada de negarse y algo muy ingenioso.

- Entonces no veo el problema si te robo a esta hermosa chica para que baile una pieza conmigo, ¿verdad?- pregunta y el tono de voz cambia a una más gruesa haciendo que me ponga en alerta.

Veo con el rabillo del ojo como Mattew se iba a levantar a responder, pero yo lo hago primero ganando la atención de ambos.

- Lo siento, pero ahora estoy ocupada para bailar con usted, como podrá haber visto - respondo señalando al chico a mi lado.

- Eso lo entiendo - dice el tal Jason con una media sonrisa - pero creo que no le hace bien estar a lado de alguien comprometido, señorita - opina de forma breve, lo miro confundida por su aclaración y luego miro a Mattew que agacha su mirada.

¿Está comprometido?

¿Por eso no acepto mi propuesta?

Trato de no pensar más en el tema y vuelvo a sonreír.

- Sólo estamos hablando, no es necesario que hable más de la cuenta para ganar mi atención, si no le molesta es hora de irme - sonrío por última vez y volteo a ver a la persona que por un momento me había interesado - Si esta bien para usted, le agradecería que nos veamos en otra oportunidad- digo por ultimo con respeto, aunque muy en el fondo quisiera insultarlo.

Doy una pequeña reverencia con mi cabeza y paso por en medio de esos dos, no salgo del local hasta encontrar a Ross e interrumpir sus planes.

Tomo su mano y ella me mira sin entender, pero sorprendida.

-Debemos irnos- digo y sin esperar respuesta jalo de ella, al principio pone resistencia, pero logró sacarla del lugar a rastras.

-¿Qué sucede?- pregunta confundida.

- No quiero estar aquí ni un minuto más- opino mirando el local desde afuera, para mi mala suerte la puerta se vuelve a abrir y veo a Mattew salir mirando a ambos lados, tomo la mano de Ross y camino rápidamente hacia la izquierda esperando que un estúpido taxi se apiade de nosotras.

Mis lamentos parecen ser escuchados porque un taxi sin ninguna persona dentro pasa y se detiene justo a nuestro lado.

-Pero, aún no termino con ese chico - increpa Ross con burla coqueta y yo no dudo en abrir la puerta para empujarla dentro escuchando las protestas de ella por regresar con ese chico.

-Veremos a chicos otro día, lo prometo- le grito por último para adentrarme al auto y cerrar la puerta.

Miro por la ventana una última vez y puedo ver cómo Matt mira a ambos lados hasta que su mirada se posa sobre el auto, el conductor arranca y sé que él pudo verme, pero quité mi mirada esperando que siga su camino.

Sé porque hago esto y aunque huyo como si fuera una cobarde, no soportaría estar con alguien que al final del día tiene a alguien más especial que yo en mente. Lo peor de todo esto es que no es sólo su novia, sino que se va a casar muy pronto.

Agradezco que ese tal Jason haya aparecido a tiempo, tal vez si hubiera seguido hablando con Matt, me arrepentiría siempre por destruir a una pareja.

-¿En qué tanto piensas?, me arruinaste el polvo de esta noche- se queja mi amiga desganada.

- Lo siento, debía hacerlo - respondo del mismo modo, me siento bien de haber hecho esto.

Acomodó mi cabeza sobre su hombro y cierro los ojos lentamente esperando que lo de esta noche no se vuelva a repetir nunca más.

-Asi que pasó algo malo, ¿Eh?- interroga pícara.

Hago una queja con la boca antes de hablar.

-Casi me meto con alguien comprometido - digo riéndome- ¿Puedes creer que estuve apunto de convencerlo para irse conmigo?- de la boca para afuera suena muy gracioso, pero no para mí mente.

Un dolor en el pecho se hace presente haciendo que abra los ojos rápidamente y me aleje de mi amiga.

-¿Qué sucede?- pregunta asustada viéndome de arriba a bajo -¿Te duele algo?- cuestiona preocupada.

-Supongo que tomé más de la cuenta esta noche - digo esperando que sea eso para no seguir con el tema.

Me siento bastante rara esta noche y está demás decir que no me gusta sentirme así, es como si quisiera hacer algo, pero no se me viene a la cabeza lo que quiero.

-¿Estás pensando en ese imbecil?- pregunta ella y yo la miro sin entender a que imbecil se refiere.

-¿Cómo era que se llamaba? ¿Mattew?- cuestiona pensando ella misma.

-Si, creo que así se llamaba y no, no estoy pensando en él - regaño en medio de una risa.

Ella alza una ceja y también se comienza a reír.

-Cada vez que haces dos cosas diferentes es porque acerté- dice negando su cabeza.

-Claro que no, sólo pensaba en lo estúpidos que son los hombres como para no valorar a la chica con quien van a jurar fidelidad - comento esperando que no siga porque sino le tendría que decir que Mattew es ese chico de la discoteca y eso serviría para una larga conversación en la que apostaría que me dirá que siempre me llaman la atención esa clase de patanes, luego peleariamos y por ultimo no nos comunicaremos por una semana.

La conozco tan bien que hasta a mi me sorprende y eso es algo bueno porque así puedo evitar ese tipo de situaciones.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022