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Acuerdo Embarazoso

Acuerdo Embarazoso

Autor: : Irlanda Castillo
Género: Romance
Claire Henderson, una joven maquillista con ímpetu de salir adelante a pesar de todos sus fracasos pasados se propondrá llegar a ser una de las mejores maquilladoras de Nueva York, sin embargo, los tropiezos que tendrá a nivel sentimental y un acuerdo romántico que sobrevendrá de alguien inesperado hará que sus planes tomen un camino diferente. ¿Hasta qué punto podemos llegar al enamorarnos de una persona que aparentemente no guarda sentimientos por el sexo opuesto?

Capítulo 1 Nuevo comienzo

"Es hermoso... Es cautivador... Es alguien netamente imposible"

PDV: Claire

De nuevo se me había ocurrido invitar a mis padres a esa cafetería que antes solíamos visitar, la finalidad, pues... intentar que se llevaran bien y comunicar una importante noticia para mí.

-Para que me hiciste venir Claire, de saber que estaría esté sujeto no hubiese asistido.

Tras el divorcio, mis padres, en especial mi madre se refiere a mi padre de esa manera, como si nunca hubiesen convivido para llegar a ese extremo.

-Madeleine, por favor, no comiences, si nuestra hija tuvo...

-¡Mi hija, al igual que Tifanny son solo mías! no compartiré ese vínculo con alguien como tú, ¡desvergonzado!

-El hecho de que nuestra relación haya terminado por mis preferencias sexuales no quiere decir que deje de ser el padre de ambas.

-¡Es suficiente! No más, madre. ¿Cuándo superaras todo lo que ha ocurrido?

-¿Crees que es fácil? convivi en un matrimonio por veinticinco años con alguien que no sabía que le gustaban los hombres y al cabo de un tiempo decide terminar todo tomado de la mano de su nueva pareja, con la cual dejaba evidente la preferencia de sus gustos.

-Ya te he pedido perdón por eso y te he aclarado que estuve confundido por muchos años, pero eso no quiere decir que no te haya querido, guardo un gran sentimiento por ti.

En medio de ese caos que llamaba la atención de todos los clientes del lugar, aparecía mi hermana mayor, Tifanny.

-¡Oh por favor! ¿Qué falta de clase es esta? Hasta la entrada se aprecia su algarabía.

Tras haber saludado a cada uno tomo asiento para hacer su pedido al mesero. Estando en ello le indicaba que tratara de sobrellevar la situación, estaba harta de que siempre ocurriese lo mismo.

-Claire, te advertí que no hicieras esta invitación, no con ambos al mismo tiempo.

Pese a que no recibí ayuda de su parte seguí intentando mediar con ellos para terminar de buena manera, sin embargo, era en vano.

-Como no pretendo estar en el mismo espacio que esta persona me retiro.

-Madre, no puedes marcharte, ni siquiera han escuchado el motivo por el que los hice venir.

-Viniendo de ti no debe de ser nada bueno, has desperdiciado algunos años de tu vida en tonterías.

-¡Madeleine! No digas eso, es nuestra hija.

-Evite mencionarme, usted y yo nada nos une, asi que evite hablarme -con ese nuevo repudio hacia mi padre se ubicó en otra silla para escuchar lo que diría.

-Pues, la noticia se trata de algo que estuve haciendo y con lo cual me siento muy bien, espero al empezar a desempeñarlo me vaya excelente.

-¿Qué hiciste ahora, Claire? Porque tienes veinte seis años y hasta los momentos tu hermana te lleva la delantera.

-Claire, por favor prosigue, coméntanos de que se trata -me animaba mi padre a pesar de los desalientos de mi madre.

-Gracias padre. El oficio que a partir de ahora desempeñare es ser maquillista, por fortuna Tifanny...

-¿De veras Claire Henderson? ¿Lo que harás para vivir será eso, no te das cuenta de donde provienes y lo que desempeña tu hermana? Soy propietaria de una multinacional y Tifanny una de las grandes modelos de las mejores agencias de prestigio en Nueva York.

-Madre, yo...

-De haber sabido que ese era el motivo no pierdo mi tiempo...

-¡Es suficiente! ¿Acaso no te das cuenta lo que nuestra hija acaba de anunciar? pudo encontrar ese oficio que podrá desempeñar sin que haya una imposición de tu parte.

-Lo único que deseaba era que fuese como Tifanny, desde muy pequeñas ambas estuvieron en los mismos lugares, pero Claire nunca hizo lo que le indicaba, decepcionándome tal cual como tú.

-Madre, entiendo tu punto a pesar de que no lo comparto, aun asi debes dejar que mi hermana termine de dar el anuncio.

-¿Para qué? que otra cosa puede decir para enmendar que solo será una simple maquillista.

-Pude arreglar para que trabaje donde yo también lo hago, veras que con su desempeño podrá ser...

-¡Oh por favor Tifanny! entiendo que ambas son mis hijas, pero a Claire le falta talento para llevarse con las personas, siempre...

-¡No más, ¿porque insistes en rebajarme?! Tengo muchas capacidades tal cual como mi hermana y si decidí ser lo que ahora seré sin tu aprobación es porque me agrada, quiero destacar en la vida por ese oficio que elegí.

-Veo que ese mal carácter que no te llevara a nada aún sigue en ti, me marcho, no aprobare algo tan bajo como eso.

Sin siquiera despedirse de cada una solo tomo su bolso y abandono la cafetería, nuestro padre por su parte se aproximó para brindarme un abrazo y con ello la aprobación, esa que esperaba de ambos y solo recibí de él.

Minutos más tarde, llegábamos al lugar que sería mi sitio de trabajo, ese que con solo verlo desde afuera me producía estar nerviosa. Mi hermana como si lo intuyera al descender del auto me indicaba que todo iría bien, que olvidara las palabras de nuestra madre.

-Claire, sé que es nuestra madre, pero no puedes darle cabida a lo que dice o hace, en algún momento se dará cuenta que está equivocada, vamos, antes de dirigirte con el resto que te guiarán quiero beber un zumo.

No refute al respecto y le seguí como decía, estando en el lugar donde también aproveche de pedir una bebida para mi notaba que todos alrededor se veían muy bien vestidos, algo que no podía decir de mí, siendo una frenética ahorradora durante años suelo abstenerme de salir de compras, por ello cualquier vestidura que no salga de mi rango de costo suelo adquirirla asi no esté en tendencia.

Pese a que decidí no prestarle atención a ese hecho tome la bebida que me era entregada y sin tener la precaución de girar y comprobar que detrás no estuviese nadie, tropecé sin pensarlo con alguien que sin saber esperaba su turno para ser atendido. Lo lamentable del suceso fue que derrame toda la bebida sobre la vestidura que ese chico portaba.

-¡Oh no! por favor déjeme...

-¡¿Qué crees que acabas de hacer tonta?! ¿Sabes el costo de la prenda que llevo puesta? -en ese reclamo que profería su mano sujetando mi brazo con tal fuerza me incomodaba, sabía que no había tenido cautela, pero su actitud era de alguien antipático-. ¿Acaso no pretendes responder?

-¿Que ocurrió aquí? Dominic...

-Tifanny, ¿quién demonios le dio acceso a esta persona? encima de que arruino lo que luciría ni siquiera se disculpó.

-Lo hubiese hecho si al menos me dejara hablar, no ha hecho más que tratarme mal -con esa respuesta que pude espetar me soltó de mala gana para seguir su camino.

-No puede ser Claire, apenas llegas y mira lo que ocasionaste.

-Lo sé y no fue mi intención, además, es tan antipático que no dejo que me disculpara.

-Regla número uno, no esperes empatía en este lugar y mucho menos de Dominic Andressen.

-¿Quién es para que lo menciones de esa manera?

-¿De veras no lo sabes? Claire, ¿te has detenido a indagar en la web sobre los nombres de algunos de los modelos famosos que trabajan en esta agencia?

-Pues no, no lo vi relevante.

-No puede ser, serás la maquillista de algunos. ¿Cómo carajos te llevaras bien si ni siquiera sabes cómo se llaman?

-Pretendo que nos presentemos ¿no?

-¡Regla número uno! aparte, no todos se presentaran, la gran mayoría alude que cada empleado conoce sus nombres. Por fortuna Dominic tiene a Merry a su cargo de lo contrario si te asignan con el no obtendrás el empleo.

-Ya dije que no fue intencional.

-Vayamos adentro, te presentare brevemente con algunos asi como el equipo encargado de estilismo, ellos son mis amigos y te guiaran lo mejor que puedan, solo no te metas en problemas y aléjate de Dominic.

-De acuerdo -respondí para seguidamente resoplar, seguir ordenes nunca ha sido mi fuerte.

De camino a donde me dirigía Tifanny aprovechaba de preguntar como andaban mis asuntos ya que teníamos más de dos meses sin vernos.

-¿Que ocurrió con Chris, el chico con el que salías?

-No lo menciones Tifanny, es alguien que espero no volver a ver en mi vida.

-¿Porque? ¿Acaso traicionó tu confianza?

-Es un imbécil, solo eso diré.

Mi hermana al entender mi silencio no pronuncio más preguntas, al poco tiempo llegamos a un lugar de gran envergadura, dejando ver lo espacioso y profesional que era el sitio en cuestión.

Ensimismada en la ambientación del lugar de pronto escuchaba la voz de mi hermana.

-Claire, ¡reacciona! te presento a mi trio personal. Frederick, Ashley y... ¿dónde está Paty?

-En un sitio donde de seguro perderá la intervención quirúrgica que se hizo, de seguir comiendo a escondidas quedara expuesta como lo que es -replicó el sujeto de nombre Frederick, el cual se miraba muy elegante, pero al mismo tiempo muy afeminado en su manera de ser.

-Vaya, creí que eso cambiaría en Paty, en fin, les presento a mi hermana, Claire Henderson. Viene para ser otra de las futuras maquillistas de la agencia.

-¿De veras son hermanas? No tienen mucho parecido.

-Frederick, no digas eso, por supuesto que lo somos, además, sabes que mi cabello es castaño y lo tiño de rubio.

-No creo que lo haya dicho por el cabello sino por su manera de vestir-refirió Ashley.

-Eso lo resolveremos luego, de momento...

-Tifanny, es tu momento cariño, hora de brillar -la persona que hacía tal anuncio era otro sujeto que también estaba muy bien vestido, por lo que podía apreciar realmente estaba fuera de lugar con lo que traía puesto.

Capítulo 2 Un inicio poco agradable

Con la partida de mi hermana no me quedo de otra que quedar a cargo de las personas que empezaría a conocer.

-Bien Claire, te indicaremos algunas normas antes de que tengamos que retirarnos. Para empezar llegaste en buen momento, preciso hoy será la elección de los maquilladores que estarán a cargo de algunos modelos. Por si no lo has notado estamos rodeados de modelos de renombre, por ello...

-Exacto y hablando de uno de ellos hay está el que más destaca en las marcas de renombre -indicaba Ashley tras haber interrumpido a Frederick. Justo la persona que señalaba era ese sujeto con el que había tenido el cruce de palabras debido al incidente de la bebida.

Teniendo presente que lo que mi hermana había dicho era cierto, me gire, lo menos que quería era que supiera que me encontraba allí y terminará sin empleo.

-¿Qué te ocurre? No dirás que te atrae ¿o sí? Porque de hacerlo...

-¿Atraerme? Ese petulante... no es eso, es que al llegar tuve un incidente con él.

-¿Incidente? ¿De qué hablas?

-Pues, recibía mi bebida en el lugar que me llevo Tifanny y sin darme cuenta termine derramándosela, arruinando la fina ropa que portaba.

-Mi querida amiga, me parece que no tienes nada que hacer aquí, lo que hiciste no fue un incidente sino una catástrofe. Apenas sepa que viniste para recibir un contrato de trabajo lo impedirá.

-¡No, no pueden decirme eso! llevo mucho tiempo esperando un empleo, de no hacerlo me echaran del dúplex que rento.

Rogando que eso no ocurriera fui llamada junto a ellos a un espacio donde al parecer me indicarían con quien trabajaría, en medio de eso Frederick refería que no me angustiara ya que una chica de nombre Merry era la maquillista de ese degradable sujeto.

Estando situadas para empezar a escuchar lo que dirían se acercaba otra joven hacia nosotras, tal parecía que era la chica de nombre Paty, ya que al instante escuchaba las críticas que recibía.

-Paty, de seguir comiendo a escondidas volverás a tu antiguo peso, ¿es que acaso no lo entiendes? Parecerás a Gloria, un perfecto adefesio.

-Frederick, ya es suficiente, no estaba comiendo como dices.

-Ya paren ustedes dos, comenzaran a hablar y asignar a los nuevos maquiladores y no podremos escuchar-refería Ashley.

-De acuerdo, pero... ¿que hace Dominic allí? Se suponía que estarían los que no tienen maquillador.

-¿No te enteraste? Dominic despidió a Merry, su motivo es que es muy incompetente para él.

-Increíble de lo que nos enteramos y siendo asi estas en problemas Claire.

-¿Quién es Claire?

-Es cierto, no estabas cuando Tifanny la presento. Es su hermana. Claire, ella es Paty, una ex obesa que pronto volverá a serlo -comentaba Frederick para sonreírse de su comentario.

Ante esa presentación y el cotilleo que mantenían salude a la chica en cuestión, sin embargo, evite prestar atención a lo que seguían hablando, ya que mi temor por no obtener el empleo me tenía inquieta.

Al poco tiempo la persona encargada de indicar nuestros nombres profirió el mío.

-Claire Henderson, por favor de un paso adelante.

Con esa orden hice lo que me indicaban, en ello contemplaba al sujeto de nombre Dominic, mismo que me miro con asombro y al mismo tiempo reflejaba un fuerte enojo que denotaba en su expresión.

-De acuerdo a lo que me fue llegado tienes un excelente...

-¡No puede ser, tú aquí! ¿Quién demonios te indicó que podías trabajar en este lugar?

-¿Se conocen? -inquiría la persona encargada de designarnos al modelo con el que trabajaríamos.

-No tengo ni idea de quien sea, solo espero no resulte contratada.

-Dominic, tu más que nadie no puedes decir eso, recuerda que no cuentas con maquillista.

-Lo sé y no cuento con una porque la que tenía era una completa inútil, por ello me encargue de despedirla.

-Comprendo tu punto y siendo el director general pienso que ella será la indicada de...

-Nada de eso, Bob, no estoy de acuerdo, por su causa tuve problemas con mi vestuario, jamás será mi empleada.

Con esas palabras que había vociferado delante de todos lo que allí se encontraban se retiró del lugar, dando a entender que una persona como yo jamás podría trabajar con él.

-Señorita Henderson, deberá comprenderlo, sin embargo, le pido que me deje hablar con él, su hermana me comentó sobre su desempeño y hare mi mayor esfuerzo para que pueda laborar en las instalaciones.

-Tengo una duda, ¿Acaso no hay otro modelo con el que pueda trabajar?

-Desafortunadamente no tenemos otra vacante, preciso le comunique a Tifanny que asistieras hoy ya que preciso ayer recibí el comunicado de que Dominic requería de una maquillista que estuviera con él.

-Pues siendo asi no creo que consiga este empleo, aun asi le agradezco...

-No se rinda, como le dije, dialogare con él. Pronto tendrá que ir de viaje con una marca y necesitara llevar su maquillista personal,

sabiendo lo excéntrico que es estoy seguro de que su servicio lo necesitara.

Aunque el mencionara que era alguien excéntrico, para mí la palabra adecuada era alguien petulante y altivo, sin un gramo siquiera de modestia.

Tras haberme despedido de Bob, el director general del lugar, el cual me indico que no me marchara todavía, no me quedo de otra que esperar a que volviera por una respuesta respecto al trabajo.

Aguardando con un desánimo que me embargaba completamente llegaba de nuevo el trio con el que había charlado anteriormente.

-¿Que te dijo Bob, podrá hacer algo al respecto?-inquiría Frederick mientras las dos chicas que lo seguían tomaban asiento a mi lado.

-Pues, de acuerdo a lo que menciono intentara convencerlo, aunque no creo que logre algo, la embarre desde un principio.

-¿Qué fue exactamente lo que hiciste?-preguntaba Paty.

-Que nuestra amiga aquí presente dejo caer una bebida sobre él, sabemos cómo es Dominic y aunque sea algo que puede dejarse pasar él no lo hará, es uno de esos gays prepotentes que no entran en mi círculo por lo egocéntrico que son, aparte...

-Espera, ¿dijiste gay, Frederick? Ese chico es...

-No te lo esperabas ¿cierto? Cuando llegue aquí me cautivo completamente, pero al saber eso me tropecé con mi realidad -replicaba Ashley mientras admiraba sus manos.

Teniendo conocimiento de todo lo que empezaba a saber de esa persona con la que casualmente dependía mi trabajo no podía concebir cómo alguien como el podía ser gay, aun siendo un cretino era guapo y diría que mucho, sin embargo, no podía ponerme a pensar en ello, el seria el causante de no tener empleo si no me lo brindan.

Las horas transcurrían y con ello mis acompañantes tuvieron que marcharse ya que debían volver a sus trabajos. Estando en solitario pensaba en todo lo que he intentado hacer con mi vida y no había tenido suerte alguna. En cada oficio o trabajo que había estado siempre terminaba igual, sin obtener nada que me ayudara a cambiar mi ritmo de vida y en bancarrota por apostar mucho a cualquier proyecto.

Exhalaba un largo suspiro cuando mi hermana se ubicó frente a mí, lucia preciosa, tal parecía que estaba en sesión de fotos para alguna portada de revista o algo por el estilo.

-Claire, ¿qué haces aquí?

-Pues, aguardo como Bob me indico.

-Pero ¿qué sucedió? deberías estar trabajando no aquí, no fue eso en lo que quedamos los dos.

En vista de que desconocía la situación le hable al respecto y con ello le agradecía por lo que hacía, ya que realmente no guardaba muchas esperanzas de obtener el empleo.

-Nada de eso, lo obtendrás asi tenga que hablar con Dominic.

-No me menciones a ese tarado, por su causa...

-Supongo que te refieres de esa manera a tus jefes ¿no? Al igual que el hecho de arruinar sus atuendos -profirió Dominic quien había llegado justo cuando me expresaba de esa manera sobre él.

-Yo...

-No acepto ninguna disculpa y para quitarme a Bob de encima estarás conmigo una semana y si en ese plazo no llenas mis expectativas estarás fuera, no admito incompetentes a mi lado.

Sin dejar que diera mi opinión siguió con esa manera petulante de ser. Mi hermana por su parte solo me indicaba que me levantara y lo siguiera.

-¿Seguirlo? ¿Porque? He pensado que prefiero que me saquen del dúplex a trabajar para alguien como él.

-¿Acaso enloqueciste? Te está dando una oportunidad, ve, demuéstrale quien eres y ciérrale la boca.

-Pero...

-Pero nada, controla ese carácter que tienes. Aunque no lo creas yo confió en ti y sé que siempre has sido capaz de mucho y si esto es realmente lo que quieres hacer como oficio, ve por ello, no siempre será fácil Claire.

Su comentario me había dejado sin habla, por ello me levante e hice lo que dijo, en vista de que le había perdido la vista me indico donde podría estar ya que al parecer tenían agendas parecidas.

Pese a que siempre llevaba conmigo mi maleta donde portaba todo el arsenal que podría necesitar deje de usar bolsos y ese tipo de implementos que desde mi punto de vista es innecesario. Para llevar el dinero o lo que necesitará recurría a los bolsillos de mis pantalones. De acuerdo a mi hermana y mi madre este hábito no era adecuado para una mujer, sin embargo, para mí era práctico.

Capítulo 3 ¿Encanto gay

Como desconocía la ubicación del lugar donde podría estar ese antipático sujeto, recurrí a preguntar a cualquier empleado con el que me encontraba, debido a esto finalmente pude ubicarlo, sin embargo, la manera en la que estaba aparentemente en medio de una llamada de alguna manera me hizo sentir avergonzada, aunque antes hubiese visto hombres en ropa interior, de alguna forma el verlo de ese modo me hizo sentir extraña, de tal magnitud que la maleta que sujetaba cayó al piso, ocasionado con esto que se girara y me mirara con expresión de descontento.

-Luego te llamo Frank y espero podamos acordar esa salida -con esas palabras que escuche decir mientras recogía la maleta finalizaba el contacto que mantenía-. ¿Se puede saber qué haces espiándome?

-No lo hacía, solo estoy aquí para empezar con mi trabajo, además, debería cubrirse un poco ¿no lo cree?

-¿No me dirá que nunca has visto a un hombre en ropa interior?

-Lo decía por respeto y desde luego que he visto personas en ropa interior.

-Si pregunte no era para que me respondiera. Regla número uno, lo harás cuando yo lo pida...

-Pues usted lo pregunto -con esa respuesta que daba al interrumpirlo se aproximó a mí, ocasionando con ello que notara lo alto que es, asi como la destacada belleza que posee a pesar de la actitud que tiene sobre mí.

-Regla número dos, odio que me interrumpan, asi que no se te ocurra volver a hacerlo y la última y fundamental de todas mis normas, acataras todo lo que te diga asi se te indique otras directrices. ¿Lo comprendes?

Ante su pregunta asentí con la cabeza, de esa manera se alejaba para cubrirse con una bata que traía estampada su nombre y apellido.

-¿Cuál es tu nombre?

El que preguntara eso me molestaba, como olvidarlo si Bob al haberme hecho el llamado lo pronuncio, no obstante, debía volver a hacerlo.

-Claire Henderson, tengo veintiséis años y...

-Solo pregunte tu nombre, el cual ahora será otro, te llamare sol, pienso que...

-No es mi nombre, ¿porque debe llamarme asi, es que acaso no escucha lo que digo? -como si hubiese provocado de nuevo el enojo en él, se aproximó nuevamente hacia mi.

-La que veo que no escucha nada eres tú, para empezar te llamo como me plazca, serás mi empleada y yo tu jefe y en segundo lugar me volviste a interrumpir, de seguir con esa actitud no llegaras a cumplir la semana.

Evitando más inconvenientes me abstuve de refutar al respecto. Aprovechando que se ubicaba en el asiento donde aguardaba por mí empecé a situar mi maleta para disponerme a hacer mi labor. Notando que me observaba con detalle al sacar el maletín donde llevo todo lo necesario pregunte al respecto.

-¿Sucede algo?

-Estoy esperando a que me diga que hace, aunque veo que no lo hará.

Su comentario me parecía extraño, a que venía esa pregunta cuando era obvio.

-Ubico mis implementos y lo que usare para su arreglo personal.

-Pues ahórrese ese paso, tengo lo que uso y no necesito otros implementos que no sean los míos, no pretendo tener una alergia o brote en la piel por usar implementos usados por otros.

-Disculpe que discierna de lo que dice, pero no es asi, tengo una correcta higiene con cada implemento que uso, además, evito mantener el contacto directo con los productos que aplico.

-Por lo visto estas haciendo méritos para no durar como mi empleada ¿cierto? No has parado de refutar y de no acatar mis reglas que ya impuse. Como ya lo dije antes harás lo que diga y entre eso esta no usar lo que traes, asi que para mañana no pierdas tu tiempo con todo lo que trajiste.

Observando que se había levantado para dirigirse hacia una especie de armario, sin poder evitarlo proferí una palabra que tenía en mente.

-Malvado, ¿quién se cree?

No sabría porque hacia esas cosas, pero era evidente que por ello seguiría ocasionando problemas, hecho que era evidente al haberse aproximado con un maletín con algunas semejanzas al mío.

-Que sea la última vez que me irrespetas de la manera como lo acabas de hacer, soy más que tú y por mi tendrás un empleo. Esto que acabo de sacar de mi armario personal es lo que usaras para mi cuidado y arreglo diario, tal cual como está lo mantendrás, de sucederle algo o no mantenerlo pulcro tendrás muchos problemas.

Hasta el momento no había tenido un empleo como maquillista, por ello debía aguantarme todas las exigencias de alguien como él ya que de lo contrario mi alacena continuaría en declive y el dinero del arriendo jamás lo tendría.

A medida que hacia lo que me indicaba continuaba quejándose por cada cosa, teniendo que ser paciente como nunca antes lo he sido.

Como parte de mi trabajo recalcaba que debía estar al pendiente de su vestuario y de su cabello, labores que no me correspondían en lo absoluto.

-Me parece que no comprende, solo seré su maquillista, no su asistente.

-Sol, tu eres la que no entiende, para mí las maquillistas deben hacer todo eso, no me interesa cómo funcionan con el resto, pero conmigo es asi y de no aceptarlo puedes retirarte.

-De acuerdo, lo hablare con Bob, me parece que he terminado hay alguna...

-¿Terminado? Nada de eso, tengo mucho trabajo hoy y tú estarás conmigo, no planeo verme mal en ningún momento, asi que vamos, andando.

Tal como lo avecino asi fue, fueron muchas horas las que estuvimos de un lado para otro y en cada toma no paraba de indicar que retocara su rostro, acomodara su cabellera e incluso que buscara agua ya que tenía sed. En pocas palabras me sentía como esclava y no como una profesional del maquillaje.

Con el pasar de las horas estaba agotada, el tener que estar detrás y buscar cualquier cosa que necesitara era muy agotador, por ello pensaba si realmente soportaría todo esto. Meditando sobre ello escuchaba su voz nuevamente, llamándome por un nombre que ni siquiera era el mío.

-Sí, ¿qué necesita?

-Para empezar bájale a tu tono.

-Solo estoy cansada.

-Descansaras cuando te marches, de momento te informo que mañana tendré un vuelo a California, grabaran algunas tomas de mí para un perfume, asi que te necesito muy temprano en el aeropuerto. Como comprenderás eres mi empleada y deberás acompañarme a donde vaya.

-De acuerdo.

-Odio la impuntualidad, asi que no incumplas lo que digo.

Asentí y con ello obedecía para esperar por los minutos que restaban. Minutos más tarde mientras sacaba la maleta que había traído para retirarme finalmente llegaba otro sujeto.

-¿Donde esta Dominic?

-Se encuentra ocupado, ¿quién lo necesita?

-Soy su novio ¿y usted? -aunque supiera que Dominic era gay no terminaba de caer en esa realidad.

-Su maquillista, aunque más que eso diría que soy como su asistente.

-Ya veo, por favor indíquele que Frank está aquí, tengo prisa.

Aunque ya era mi hora de retirarme acate lo que había dicho, para mi fortuna terminaba de asesarse como me había indicado por ello no tuve que demorar esperando.

-¿Todavía aquí? creí que se había retirado.

-Lo siento es solo que alguien afuera aguarda por usted.

-¿De quién se trata?

-Dijo que era su novio, Frank

-Hazlo pasar y por favor retírese. Otra cosa, no quiere ver ese atuendo de nuevo, no admito los vaqueros y mucho menos con un cárdigan como el que porta, por lo que veo no tiene idea de cómo vestirse, asi que para mañana la espero con algo decente.

-Sí señor.

El salir definitivamente de esa habitación que era del uso exclusivo de Dominic me daba un respiro, sin embargo, el tener que llevar todo lo que había traído, asi como lo que había ordenado que llevara para su uso me parecía una exageración.

En vista de que aún no posea vehículo no me quedo de otra que esperar por mi hermana, estaba muy agotada, a tal punto que donde me había ubicado quede rendida por unos minutos, Al cabo de ese lapso de tiempo en el que sin percatarme había quedado dormida era despertada por Frederick, quien en esta ocasión se encontraba solo.

-¿Que se supone que haces aquí dormida?

-Lo lamento, estoy muy cansada y sin darme cuenta me quede dormida.

-Pues no deberías volver a hacerlo, es contra las normas, además, porque no te has marchado, ¿pudiste conseguir el empleo?

-El peor de todos por cierto, no soy vista como maquillista sino como esclava de sus excentricidades.

-Pobre, otra miserable que cae en las manos de Dominic, solo espero no te ocurra lo que le sucedió a Merry y a Sarah.

-¿De qué hablas?

-Las muy tontas terminaron profundamente enamoradas de él y cuando las despidieron tuvieron que asistir a terapia, tal parece que cayeron en el encanto gay.

-¿Encanto gay? ¿Qué es eso?

-Es la definición para referirse a aquellas bobas que se enamoran de alguien que jamás les corresponderá.

-Entiendo y créeme, eso no me ocurrirá.

Lo dije tan firme en mis palabras como si asi fuese, sin embargo, no podía negar que alguien como él exceptuando sus rarezas y pésima actitud era el sueño de cualquier mujer.

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