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Al Faro del Amor

Al Faro del Amor

Autor: : Luciana
Género: Urban romance
"Estaremos casados por sólo un mes. Después de eso, nos divorciaremos de inmediato". A pesar de que su bisabuelo había arreglado su matrimonio antes de nacimiento, él no creía que una mujer tan informal y movida como ella merecía ser su esposa. Poco sabían en aquel entonces que estaban destinados a estar juntos. Hiram, el CEO joven y apuesto que nunca sintió atracción por ninguna mujer, y Rachel, la belleza que de alguna manera traía mala suerte a todos los hombres con los que salía, se casaron, contra todo pronóstico. ¿Qué será de su vida de matrinomio?

Capítulo 1 Un encuentro ocasional

Rachel Ruan estaba muy aburrida jugando con sus manos. Mirando a Fannie Ruan, que estaba preparando los objetos de culto, dio un suspiro sintiéndose impotente.

"¿Y ese suspiro? ¿Qué te pasa? Es por tu bien, hija mía". Fannie tomó las velas y algunos "dineros" para los muertos y los metió todo en su bolsillo. Después de guardar todos los objetos en su bolsillo no se olvidaba de dar la vuelta para echar un ojo a su querida hija.

Rachel, al ver que su madre lo tenía casi todo preparado, se marchó para preparar sus cosas. Tomó el cargador de su móvil y lo metió en su bolso del color beige. Esta vez parecía que tenían que quedar en el pueblo natal durante unos días.

Fannie con su hija ambas se subieron al autobús, para ir al pueblo natal de su madre.

Llovía mucho anoche, por lo que la carretera estaba bastante mojada y por estar en los montes era más peligroso viajar ahora mismo.

Aunque Rachel no quiso volver con su madre, le agarró las manos.

"Hija mía, no tengo más remedio. Mira cómo estás ahora: desde el amor en la universidad hasta la cita a ciegas, ¿cuándo has tenido un buen final? No sabes cuánto me avergüenzo cuando me encuentro con los conocidos, cada vez que veo a alguien conocido tengo que agacharme la cabeza para que no me reconozca, es realmente vergonzoso".

Cada vez que Fannie recordaba los amores que había tenido su hija, le entraban ganas de llorar, su hija había estado con muchos hombres pero nunca había tenido un buen final.

"¡Eh! Mira, mira, ¡esa es la madre de la gafe!", dijo Fannie imitando las palabras de otras personas.

En estos 2 años, Rachel había tenido docenas de citas a ciegas con distintos hombres. Al principio parecía que no había ningún problema, pero con el paso del tiempo, al hombre que estaba con ella siempre le pasaba algo.

Dos de ellos murieron en los accidentes de tráfico, a otros dos les pasaba algo en la cita, como por ejemplo dolor de barriga, vómitos, etc. ¡Ay! Por cierto, también había dos que pocos días antes de la boda murieron de la enfermedad.

Es cierto que en este mundo hay mucha casualidad, pero algo como esto, nadie se lo creería.

Así mismo, Rachel se convirtió en una chica gafe del pueblo, nadie se atrevía a tener alguna relación con ella, temiendo que le trajera la mala suerte.

"Mamá. No digas eso, por favor. En la sociedad que estamos, pasar unas cuantas citas a ciegas es una cosa muy normal, no exageres tanto. Además, en este mundo, cada hora, cada minuto, incluso cada segundo, muere gente debido al accidente de tráfico o a la enfermedad. Creo que no debes echarme toda la culpa a mí".

Pero, todas estas casualidades en los ojos de Rachel eran su destino, eran algo que tenía que sufrir desde nacer, por eso Rachel quería encontrar a otro cenizo como ella en el mundo.

Fannie echó una mirada a su hija, quitó el bolso que tenía Rachel en la mano y dijo, "No sabes nada, tenemos que quitarte la mala suerte de encima o si no, ¡a lo mejor me afectará también!".

El autobús llegaron pronto al pueblo donde estaba la casa de Fannie, y ambas bajaron del autobús.

Rachel estaba siguiendo los pasos de su madre. Cuando cruzaron la calle, se escuchó un ruido fuerte de coche; Rachel se dio la vuelta, y descubrió que era un lujoso Maybach negro.

"¡Oh! Si que tiene dinero para conducir un Maybach en un pueblo como este. Pero, ¿de verdad no tiene miedo de caerse en barro sin poder salir de ahí?"

Ella murmuró un poco y echó un ojo a sus zapatos, sin duda estaban llenos de barro. Se dio la vuelta nuevamente y volvió a seguir a su madre.

Pueblo XH, un pueblo muy pequeño pero con más de 300 años de historia. En este pueblo todavía mantenía viviendas de la antigüedad, sobre todo los templos de este pueblo, desde que se construyeron hasta hoy en día, todavía se conservaban perfectamente.

"Señor Rong, ¿podría darse un poco más de prisa? La Señora lleva esperándole afuera bastante tiempo. ¡Dice que a las nueve de la mañana es la hora más apropiada de rezar!"

Frente a un espejo de bronce antiguo, un hombre estaba arreglando su camisa, y perdió la paciencia al escuchar las palabras de su mayordomo.

Se dio la vuelta y le echó una mirada. Sus ojos eran muy profundos como la noche estrellada, su mirada era muy fría como si fuera un emperador mirando a su territorio. Esto hizo que el mayordomo callara la boca de inmediato y no se atrevió a decir nada de más.

"La corbata no me gusta, dame otra".

Tras decirlo, se quitó la corbata y lo tiró hacia el aire.

El mayordomo reaccionó rápidamente, se agachó y recogió la corbata que el hombre había tirado al suelo.

"Este cinturón no pega con la ropa que llevo ahora mismo, dame otro para que lo pruebe". Al decirlo, se quitó el cinturón oscuro que tenía puesto en la cintura y lo tiró al suelo también.

El mayordomo dio unos pasos hacia delante para tomarlo.

Este hombre, tenía una costumbre, era la de tirar las cosas que a él no le gustaban.

Cada vez que veía una cosa que no le gustaba, siempre decía la misma palabra: "¡Tíralo!".

Por eso, todos los que estaban trabajando al lado de él, tanto secretarias como ayudantes o incluso el mayordomo tenía una capacidad de reacción rápida. Exagerando un poco, eran tan rápido que podían atrapar a una mosca con un palillo.

La madre de Rong estaba ya un poco mosqueada con su hijo. Ella golpeaba la puerta de su dormitorio para meterle bulla.

"Hiram por favor, hoy es un día bastante importante. ¡Esto está relacionado con la suerte de la familia Rong, debemos irnos ya!".

Pero Hiram se estaba observando a sí mismo en el espejo y por fin se quedaba satisfecho con su imagen, tomó el móvil que lo tenía encima de la mesa y salió de la habitación.

El mayordomo al fin dio un suspiro de alivio. Cuando abrió la puerta, la madre de Hiram ya estaba esperándolo de pie.

Y al mismo tiempo, en la puerta principal de la casa vieja de Rong, salieron una mujer con una niña, dirigiéndose al templo ancestral de la familia.

Durante todo el camino, Fannie le estaba recordando a su hija las cosas que tenía que hacer una vez llegado al templo. Estaba preocupada por que su hija ofendiera a los dioses y los espíritus.

Rachel puso los ojos en blanco, ya que cada vez que venía al templo, su madre le decía siempre las mismas palabras.

"Querida Fannie, creo que no lo recuerdas bien. Que soy tu hija, no tu abuela, las palabras que me dices lo tengo más claro que el agua".

Fannie ya estaba acostumbrada a los comportamientos de su hija, se echó a reír y la miraba seriamente. Tiró un poco de su ropa y dijo, "Tengo miedo de que lo olvides".

Minutos después, llegaron al destino, Fannie entró al templo y se dirigió directamente a la plaza trasera del templo.

"Anda, prepara bien las cosas, no mires las cosas que no debes mirar, recuerda lo que te he dicho". Antes de entregar los objetos a su hija, la recordó preocupadamente.

En este pueblo había una regla antigua, si se pedía algo al Dios, la persona debía ofrecerle una vela como ofrenda, además de tener un corazón firme para que el deseo se hiciera realidad.

"¡Ya lo sé!" Rachel tomó lo que preparó su madre y entró a la sala principal del templo. Una vez entrada ahí, los ruidos desaparecieron, y el mundo se quedaba en silencio.

En el otro lado, la familia Rong era la familia más rica del Pueblo XH. Había donado mucho dinero para mantener el templo ancestral en forma, por lo tanto disfrutaba de fama en este pueblo.

En la sala de los difuntos, había varias tablillas de los antepasados de la familia Rong, que estaban envueltas en la luz del Buda, ya que estaba muy cerca del templo budista del otro lado.

"Hiram, ahora que eres el patriarca de la familia Rong, el rezo de hoy se debe hacer por ti mismo". La digna madre miraba a su sobresaliente hijo y le dijo en voz baja.

Si había que decir lo que a Hiram más le odiaba, era efectivamente el rezo, ya que era totalmente ateo. Si quisiera tener algo, no pediría a Dios, sino lo conseguiría apoyándose en sus propios esfuerzos. Porque solamente confiaba en él mismo.

Aunque odiaba dar culto a los ancestros, delante de su madre no podía mostrar su verdadera actitud. Sin tener más remedio, él caminó hacia la sala.

Capítulo 2 Habladora

El templo estaba totalmente tranquilo, solo se escuchaba a una mujer golpeando al pez de madera. (El pez de madera es utilizado por los monjes y laicos en la tradición budista Mahayana. Se toca durante los rituales en la recitación de sutras, mantras, u otros textos budistas...) Todo el templo estaba lleno de un olor a incienso.

En este templo no había monjes ni monjas, los que guardaban aquí eran los ancianos. Las figuras de los dioses de este templo no eran desconocidas para Rachel, ya que desde pequeña solía venir a este templo con su madre.

Rachel puso las velas encima de la mesa. Dio unos pasos hacia atrás, se arrodilló y comenzó a rezar. Cada movimiento que hacía se veía muy devoto a juicios de los demás.

Hiram Rong estaba en el otro lado de la sala y todo estaba listo, solo que la ropa que llevaba no era realmente adecuado para este momento.

Si iba a hacer culto a los antepasados de la familia Rong, podía rezar sin problema. Pero ahora tenía que arrodillarse delante de unas estatuas... Se sentó en la silla, y pretendía salir directamente cuando llegara el tiempo. Sacó el móvil del bolsillo para navegar un poco por Internet.

Sin embargo, ni si quiera pasó un minuto comenzó a sonar ruidos extraños al otro lado de la pared. Las cejas de Hiram temblaron, y todo su rostro se puso más serio. Sus ojos se fijaban en la pared.

¿El templo no era un lugar tranquilo? ¿De dónde había salido este ruido tan extraño?

Al otro lado, Rachel no podía estar quieta. Se estaba moviendo cada dos por tres, no paraba de murmurar.

La mujer que se encargaba del templo también vivía en este pueblo, por lo tanto Rachel la conocía perfectamente. La mujer al principio no quería participar en la charla de Rachel, pero Rachel no paraba de hablar, por lo que comenzaron una conversación.

"¿Sabes qué? ¡Antes de entrar he visto a una anciana con una caja llena de dinero! Ahora estoy pensando, si realmente tiene tanto dinero. ¿Por qué no usa ese dinero para hacer algo más interesante y útil? Como por ejemplo ayudar a las personas que lo necesiten, a los niños que no tienen dinero para estudiar. Según mi opinión, cualquier cosa es más útil que donar el dinero a un templo".

Rachel sabía que ahora mismo, el templo no necesitaba tanto dinero para mantenerse. Las personas que donaban dinero solo para tener buena suerte, lo que le parecía estúpido.

La mujer ya estaba acostumbrada a este fenómeno, agitando la cabeza. Pensaba que las personas quienes donaban tanto dinero al templo solían ser los que habían cometido algunos errores y venían al templo para buscar el consuelo.

"¡Ah! Además..."

En este momento, Hiram ya no podía seguir aguantando este ruido. Quería coger una toalla y meterla en la boca de la persona que estaba haciendo ruido.

Ambas habitaciones solamente estaban separadas por una media pared, y una cortina que se conectaba a la incompleta pared se usó también para la separación, y exactamente por eso se podía escuchar el ruido claramente.

Rachel no se daba cuenta de que el peligro se estaba acercando. Justo cuando estaba contando la parte más emocionada sintió un aire frío por la espalda, segundos después, notó un olor ligero a perfume para caballeros.

La primera reacción de Rachel era que el perfume del hombre también podía ser agradable.

"¿Puedes cerrar tu boca?" Se oyó una voz profunda.

Rachel levantó la cabeza y vio a un hombre super guapo. Ella se quedaba atontada ante el hombre apuesto, ya que en su vida nunca había visto a un hombre tan hermoso.

Hiram, mirando a la mujer habladora que estaba delante de él, se quedaba un poco sorprendido. Según su apariencia no se veía nada como una persona que hablaba mucho, por todo lo contrario, parecía ser una mujer muy callada y tranquila.

Dio unos pasos hacia atrás, Rachel echó un vistazo al lugar donde salió Hiram, "¿Eres de la familia Rong? Lo siento mucho, no sabía que había más personas al otro lado".

Todos los habitantes del Pueblo XH conocían a la familia Rong. Incluso todo el templo era reconstruido por esta familia espléndida, no era de extrañar que viniera alguien de la familia Rong para rezar.

Al escuchar esto, el cabreo de los ojos de Hiram se bajó la mitad.

"Pero, ¿todas las personas de la familia Rong son tan mal educadas? Aunque me hayas escuchado hablar con un volumen un poco alto, no hay necesidad de amenazarme". Rachel levantó la mano para señalar a Hiram y al mismo tiempo se movía sus cejas.

¿Incluso quería que se callara la boca?

La familIa Rong no era ajena a Rachel. Y había escuchado hablar del acuerdo que hicieron sus antepasados mil veces. En el interior, ella no mantenía buena impresión sobre la familia Rong.

Hiram se congeló al oír las palabras de Rachel, y cambió su cara al instante. Las puntas de sus labios se subieron un poco, "¿Amenaza? ¿Has dicho que te estoy amenazando? Está bien, no me importa que convierta eso en la realidad".

Al decirlo, se acercó a Rachel poco a poco, "Odio a las mujeres que hablan mucho, si tanto quieres hablar, te puedo traer un micrófono con un amplificador para que digas lo que quieras en el techo".

Hiram en un instante abrazó la cintura de Rachel. Su movimiento fue tan rápido que no le dio tiempo de reaccionar a Rachel.

"Ah, Dios mío, ¡parad por favor! Estamos en un lugar sagrado, Señorita Ruan, no digas nada más por favor". La mujer que estaba al lado por fin no pudo seguir mirando, dijo en seguida para impedirlos.

Al oír lo que acababa de decir la mujer, Hiram apretó más la mano, apenas entendía lo que quería decir la mujer, porque su acento era muy fuerte y él no se creció en este pueblo por lo tanto no sabía este dialecto. Pero escuchó las palabras "Señorita Ruan". '¿Ella es de la famiia Ruan?' Hiram Pensó.

Estaba bien. Para él, tampoco tenía buena impresión sobre la familia Ruan.

Espera....

¿La familia Ruan?

"Simpson Ruan es tu..." Hiram recordó las palabras que le dijo su abuelo cuando era pequeño.

"Hiram, te he buscado una esposa súper guapa, además muy tranquila y linda. ¡Vaya suerte que has tenido! ¡En el futuro, tienes que tratarla bien! Ah por cierto, su nombre es..."

"¡Me llamo Rachel Ruan, Simpson Ruan es mi padre! Y tú, ¿cómo sabes el nombre de mi padre?" Rachel se quedaba mirando al hombre que lo tenía delante, sus padres todos eran del Pueblo XH y la mayoría de los poblados se apellidaban Ruan o Rong. Pero, su padre ya había fallecido hacía mucho años.

Al escuchar su nombre, las puntas de los labios de Hiram se le volvieron a subir, echando una sonrisa fría, '¿Una mujer tranquila? El abuelo debía haber perdido el juicio en aquel entonces e incluso creía que esa mujer era tranquila'. Hiram lo pensaba en su interior.

Hiram soltó las manos que agarraba la cintura de Rachel poco a poco, ella dio un paso hacia atrás y de repente sintió un dolor en su cintura ya que la apretó fuertemente.

"Parece que no estás interesado en mí ni tampoco te gusta la familia Rong". Hiram no respondió a la pregunta de Rachel, e dijo eso repentinamente, y nadie sabía su intención. Pero sus ojos se volvieron más oscuros.

"¡Pues claro que no! ¡Brutal, maleducado, amenazador! He oído hablar de que la familia Rong trabajaba en transportación de mercancías para acumular su riqueza. Parece que son todos de esta familia groseros".

Rachel trabajaba en compraventa, además era una empleada exitosa, podía hacer que la gente comprara algo que nunca había pensado comprar. Por lo que se veía su elocuencia.

La familia Rong había enviado muchos regalos a la familia Ruan durante estos años, pero nunca quería quedar con la gente de la familia Ruan, lo que demostraba que la familia Rong quería romper el acuerdo que había hecho sus mayores pero tampoco quería decirlo directamente. Era una familia muy hipócrita.

Hiram sacudió su traje, fingiendo quitar los "polvos" que tenían en su ropa, indicando que no quería contagiar la personalidad de esa mujer habladora.

"Si tanto odias a la familia Rong, entonces por favor, no entres nunca a la casa de la familia Rong".

"¡Pues claro que no pienso entrar! Piensas demasiado, ¡no voy a entrar a la familia Rong a pesar de que me transporten en un palanquín de tablas!"

Rachel sonrió un poco, le parecía muy ridículo ese hombre, '¿Por qué tengo que entrar a la casa de la familia Rong?' Pensaba Rachel.

"Muy bien".

Hiram no estaba nada enfadado, simplemente echó una sonrisa y se quedaba mirando a la cara de Rachel. "¡Espero que no te olvides de lo que dices ahora! Te estaré vigilando todo el momento".

Capítulo 3 Resolver el problema

"Mamá, ¿a dónde pretendes ir?" Cuando Rachel llegó a casa, soltó la cesta y la puso en la mesa. Se sirvió un vaso de agua porque estaba muerta de sed.

Acababa de terminar de discutir con Hiram, era normal que quería beber más agua.

Fannie se estaba arreglando delante del espejo y echó un ojo a su hija, de repente sonrió y dijo, "Rachel, parece que te está viniendo la buena suerte, nada más entrar al templo, me encontré con la Señora Rong".

Al mencionar a la familia Rong, Rachel casi se atragantaba con el agua. Luego, se limpió la boca y preguntó de manera nerviosa, "¿Señora Rong? ¿Te refieres a la tía Rong? ¿De qué habéis estado hablando?"

Viendo la reacción de su hija, Fannie no podía menos que reír, y dijo, "Claro que algo sobre tu matrimonio. Las citas a ciegas que has tenido antes todas salieron mal, seguramente es que el fantasma del fallecido Señor Rong no lo permite, entonces no tengo más remedio que buscar a uno de la familia Rong como tu esposo".

"¿Buscar a uno de la familia Rong? ¿No lo habéis buscado hace 20 años?" No sabía nada de lo que había pasado hacía 20 años, pero sabía una cosa. Si la familia Rong tuviera un hijo, entonces sería su hombre, no, mejor dicho, su marido.

"Sí, tu tita Rong me ha invitado para pasear afuera, yo le diría de que si la familia Rong no tuviera hijo, buscaría a otra persona que pertenezca a la familia Rong también para que se case contigo". A medida que iba diciendo, cogió su bolso y se marchó hacia la puerta. "¡Quédate tranquilamente en casa y espera mi buena noticia!"

Rachel se levantó rápidamente del sofá, tenía la impresión de que algo estaba pasando mal, se acercó a su madre rápidamente.

"¡Mamá! Espera un momento..." Antes de que pudiera terminar sus palabras se escuchó un golpe de la puerta.

Rachel se quedaba mirando a la puerta que se acababa de cerrar por su madre, no sabía por qué, cada vez se sentía más inquieta.

...

En el Pueblo XH había un parque que estaba al lado de un río. Cuando Fannie era pequeña siempre jugaba ahí, pero después cada vez había menos niños en este pueblo por lo que el parque se quedaba todo el tiempo vacío.

"Hola Señora Rong. No esperaba que quisiera pasear por aquí". Cuando Fannie oyó que la Señora Rong quería quedar en este parque se quedaba bastante sorprendida, ahora parecía que apenas conocía a la Señora Rong.

"Hola Fannie, ven, siéntate aquí, llámame Joanna. Aunque no soy del Pueblo XH, llevo 30 años en la familia Rong. Cada vez que vuelvo al pueblo me gusta venir a pasear por este parque".

Joanna miraba al paisaje de su alrededor y comenzó a recordar los buenos momentos. Aquí nunca habían construido carretera para mejorar la transportación local, porque no querían que los coches contaminaran esta zona tan tranquila.

Fannie estaba un poco sorprendida, solo miraba a la mujer lujosa y noble, quien también le parecía una mujer muy amable y agradable.

"Joanna, igual que tú, desde pequeña me gusta venir a jugar en este parque. Aunque más tarde me mudé a la ciudad, siempre echo de menos esta zona tan agradable".

A medida que estaba diciendo, estaba pensando en que lo que iba a decir a continuación sobre el acuerdo del matrimonio entre dos familias era todo más sencillo.

Joanna, al oír las palabras de Fannie, asintió con la cabeza, pero al notar el significado de las palabras frunció un poco el ceño, "Fannie, ahora que lo dices, te diré la verdad. En realidad.... Tengo un hijo y tiene unos cuantos años mayores que Rachel, pero, pero..."

Antes de que Joanna pudiera terminar sus palabras, Fannie se levantó rápidamente con una cara de sorpresa. Su voz comenzó a temblar, "¿Qué? ¿Qué has dicho? ¿La familia Rong tiene un hijo? Ya decía yo, ¿cómo es posible que una familia tan grande como la familia Rong no tenga un sucesor masculino? Pero si tienes un hijo y la edad es casi igual que la de mi hija, ¿por qué no dijiste nada antes?"

Llevaba ocultándolo 20 años, entonces no era de extrañar que Fannie se sorprendiera tanto. Si lo supiera antes, no tendría la necesidad de preparar tantas citas a ciegas a su hija.

"Fannie, no es que no quiera decírtelo. Es que este niño, desde pequeño tiene su propia decisión, nunca deja que otras personas tomen decisión por él. Hemos estado hablando de este matrimonio muchas veces, pero él nunca toma esto en serio. A él, no le importa el acuerdo que tenía en absoluto". Al decirlo, Joanna dio un alivio de aliento.

Fannie perdió la paciencia y dijo en seguida: "Señora Rong, ¿sabes cuántas citas a ciegas ha tenido Rachel? Y todas las citas fueron en vano. ¡Por lo menos 10 veces, con el tiempo, siempre ocurrió algo, ya fuera por accidente o por enfermedad y esto hizo que nadie se atreviera a casarse con nuestra Rachel! ¡Por fin entiendo por qué le pasan todas estas desgracias a mi Rachel! ¡Esto se debe a que el fallecido Señor Rong, no está de acuerdo con eso, quiere que tu hijo y Rachel se casen!"

Joanna dio un suspiro y sacudió la cabeza, "Pero, Hiram siempre tiene su propio pensamiento, tiene sus planes y sus ideas, nosotros no podemos hacer nada con respecto a eso".

"¡No digas eso! Joanna, por favor no digas eso, en cuanto al matrimonio de los niños, siempre tienen que escuchar las palabras de los padres. Si ahora no acepta este matrimonio, temo que caerá una buena desgracia en la familia Rong".

Al decirlo, Fannie se tapó la boca en seguida. Se dio cuenta de que lo que se había dicho era demasiado malo, pero esto estaba relacionado con el matrimonio de su hija, no tenía más remedio.

"¿Qué?", Joanna estaba un poco enfadada con las palabras que acababa de decir Fannie.

Fannie se sentó enseguida y dijo con una voz suave, "No te enfades, me he pasado. Es culpa mía. Ay, somos padres, tienes que comprender. Ya que mi marido falleció temprano, dejando a mi hija y a mí solas en este mundo. Tengo que buscarle un buen matrimonio a mi hija. ¡Pienso que esto es el destino, según el acuerdo, sus mayores quieren que ellos estén juntos!"

En su época, Simpson y el Señor Rong eran como hermanos, no tenían hermanas por lo que no pudieron unir las dos familias con el matrimonio.

"Pero ahora la situación es distinta, tienes un hijo y los mayores quieren que los niños se casen y que se unan las 2 familias".

Al escuchar las palabras de Fannie, Joanna dio un suspiro y dijo preocupadamente, "Fannie, si digo la verdad, pienso lo mismo que tú. Nuestra familia no necesitamos dinero mediante matrimonio, si Hiram se quiere casar con Rachel y además se puede cumplir el deseo del mi suegro, claramente estoy de acuerdo con eso. En el año en que nació tu hija, mi marido soñó con su padre varias veces. En los sueños, su padre le dijo que deseaba que pudiéramos casar a Hiram con la hija de la familia Ruan".

Fannie, al oír las palabras de Joanna, asintió con la cabeza rápidamente, "Si estás de acuerdo conmigo, ¿por qué no hablas con Hiram sobre este tema y le convences?"

Joanna asintió con la cabeza también y dijo orgullosamente, "Hiram es un chico que desde pequeño quiere hacer las cosas por su propia cuenta, nunca nos ha decepcionado. Es muy educado pero no quiere que nadie se meta en sus asuntos. Sin embargo, también es un chico que obedecen a los padres. Estoy pensando que si el encuentro casual entre nosotras de hoy es el destino de ellos. Voy a intentarlo, si le obligo a casarse con Rachel, tal vez puede aceptar".

Al escuchar esto, Fannie se puso muy contenta y dijo, "¡Muy bien entonces, anda prisa, en cuanto tengas algunas nuevas noticias avísame!"

Tras regresar del parque, Fannie estaba sonriendo todo el rato. Nada más llegar se puso a rezar, dando las gracias a Dios.

...

En el salón, Rachel estaba comiendo una manzana y al mismo tiempo viendo la televisión. Vio entrar a su madre y se sorprendió.

'¿Por qué está tan contenta?¿Le habrá tocado la lotería?', se preguntó.

"Anda, ¿te has tocado la lotería? ¿Por qué no la compartes con tu hija?" Dijo Rachel al mismo tiempo masticando la manzana que tenía en la boca.

Fannie puso los ojos en blanco y dijo, "¿Lotería? ¿Crees que tu madre está interesada en la lotería?"

"Anda, ¿no me digas que has encontrado oro o algo similar?" Rachel movió las cejas y dijo sonriendo.

Fannie estaba doblando las ropas para ponerlo en el armario, ella no podía dejar de sonreír, "¿De verdad crees que el dinero le puede interesar a tu madre? Te diré cuando todos los problemas se resuelvan, porque si te lo cuento ahora y después no se cumple, llorarás de nuevo".

Rachel seguía masticando la comida, pensando en su interior, '¿A qué se refiere con eso?'

Al día siguiente por la mañana, cuando Rachel todavía estaba dormida, Fannie entró corriendo a la habitación de su hija.

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