Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Alessia
Alessia

Alessia

Autor: : Chey - Roxy
Género: Romance
Soy Alessia, siempre me he considerado fuerte como me ha enseñado mi padre, desde pequeña mi entorno no ha sido tranquilo, pero aprendí que nadie es indispensable, te animas a luchar o te aniquilan, hasta que la herida llega directo al corazón y no poder arrancártelo por el dolor de la desilusión. Esta será la última vez que sabes de mí después de los amargos acontecimientos que me hiciste pasar, nunca creí que un corazón roto doliera tanto, pero ahora me toca levantar cada pedazo y volver a sanar, lo esperé de cualquiera menos de ti, Levy Rizzo. Ahora que por fin me había atrevido a decirte lo que siento por ti, resulta que tú solo me quieres como una más. Te he amado desde pequeña, pero si no me quieres eres libre de elegir como soy libre de dar la vuelta y poner los ojos en alguien más, merezco a una persona que esté dispuesto a darme mucho más de lo que tú me ofreces. Solo espero que cuando lo encuentre no vengas a pedirme una oportunidad, tantos buenos momentos, tantas risas... en fin quedarán como un recuerdo, después de que te di todo de mí, para ti nunca significo nada solo fui algo "insignificante" Me dicen que te olvide, que tire tus recuerdos, olvidarte creo que es lo más duro que voy a tener que hacer, una vez que lo logre no habrá vuelta atrás. Qué fácil es enamorarse y qué complicado olvidar. Secuela de la historia de amor entre Alessia Bianchi hija del jefe italiano Valentino Bianchi y Levy Rizzo hijo menor y heredero del Clan Ruso.

Capítulo 1 Inicio de una vida.

Alessia

-Vamos, Alessia ¿No querrás llegar tarde a tu propio cumpleaños? Veinticuatro no se dicen fácil.

-Ya voy -le respondí a Ivette mi compañera de piso y de universidad mientras acababa de guardar mis cosas. Cuando me miro al espejo, me gusta cómo me veo, Sexi, esa es la palabra.

Crecí entre viñedos y hombres rudos, en Florencia Italia, mi vida era una montaña rusa, rusa esa palabra revuelve mi estómago, mi madre murió, de mi padre biológico no sé nada y mi tío Valentino se convirtió en mi padre junto con Fabrizio, Fiorella y mis bellos sobrinos son la mejor familia que la vida me dio.

Mis amigas habían insistido en celebrarlo en "El imperio", una discoteca nueva Londres. El local era de lujo y de calidad.

-Voy, voy.

Ivonne, Ivette y Gina eran mis amigas y compañeras de la universidad, diría que las mejores, aunque mi padre siempre me dice que esos no existen, los humanos tienden a traicionar.

Sin dejar de reír comenzaron a cantar mientras íbamos rumbo a la discoteca, mis escoltas me seguían de cerca, cosa que ellas desconocían, fue parte del trato para dejarme estudiar lejos de casa.

-Espero que hayas pedido un novio- dice Gina guiñándome el ojos - mi hermano es un candidato y muere por verte.

-No lo sé, posiblemente hoy conozca a alguien o me ligue a con tu hermano - la decepción llego a mi vida hace cinco años y ese sentimiento no lo quiero volver a sentir, ya no pediré que me amen si no lo quieres hacer no me importa viviré, disfrutare de mí libre.

****

Llegamos a la discoteca, la fila daba la vuelta hasta la esquina, Ivonne iba a formarse, pero Ivette la agarra del brazo la seguimos hacia la puerta.

-Esta noche no hay fila para nosotras- Uno de los porteros se adelantó al vernos sonriendo alegremente nos dio paso.

Llegamos a uno de los espacios VIP que estaba en la segunda planta, desde ahí se veía toda la pista era fenomenal, cada privado tenía su pista de baile eso me gusto.

-Feliz cumpleaños, Alessia – me sorprenden con un ramo de rosas.

-Gracias, Mathew - hermano de Gina, que llega con más amigos suyo y en común.

-Me alegro de que mi hermana se haya animado a celebrarlo aquí - solo le sonrío.

-Si es agradable el lugar.

-¡Venga!- exclama Ivonne cuando sube a la pista de baile. - ¡Arriba a bailar que venimos a celebrar!

Él me jala de la mano para bailar hoy es mi noche, por lo que me voy a divertir.

Nos movíamos al ritmo de la música, mis amigas bailaban y bebían, después de un rato el alcohol ya hacia estragos a mi sistema.

Mathew me gusta es guapo, maduro tiene 29 años y con un cuerpo de infarto, me prometí darme la oportunidad de conocer más personas y no enfrascarme en uno solo, por el momento no ha llegado una que pueda decir que vale la pena. Entre una y otra cosa nos besamos, comenzó a pasar sus manos por mi cuerpo seductoramente y me hace sentir bien.

-Eres hermosa Ale - me susurró al oído – y me gustas mucho, me vuelves loco – besa mi cuello.

-¿De verdad?

-No es obvio - nos volvimos a besar más apasionadamente - No quiero que te enojes, pero ¿te gustaría ir a otra parte?

- Por qué no, vamos – tomo mi bolsa y él me toma de la mano para salir del lugar.

No les avisamos nada a los chicos, ellos estaban enrollados, solo por hoy me la iba a pasar bien.

Al llegar a su departamento nos enfocamos en besarnos y sentirnos, me levantó y me llevó a su dormitorio al final del pasillo sin esfuerzo. Nos deshicimos de lo que nos estorbaba solo dejándome en bragas, me dejo caer en la cama sin perder el tiempo sus dedos se deslizaron sobre mis caderas, y agarró mi ropa interior bajándomela por las piernas, estaba tan excitada.

Mathew se quitó la camiseta, revelando su torso tonificado, deseaba enterrar mis uñas en su piel cuando me llegara al éxtasis.

Una vez que él estaba sobre mí, mis manos presionaron recorrieron lentamente su espalda, presionó sus labios contra los míos dándome un beso lento y celestial, sentí que estaba a la deriva, fuera de orbita. Sus besos eran intensos, sexys, deliciosos.

Mis caderas comenzaron a apretarse contra él. Cada vez que sentía esa dureza me hizo desear tenerlo.

Antes de que le diera paso no iba a permitir que lo hiciera sin condón, solo le había permitido a un hombre que lo hiciera, a ese hombre que le entregue mi virginidad y al que le importó un carajo, solo fue diversión, algo insignificante esa fue la palabra que ocupo, yo estúpida le entregué todo de mí, pero para él no fue nada, me prometí conocer, vivir y estar con alguien si a mí me apetecía hasta que llegara el indicado. Le fui fiel hasta la medula a la persona incorrecta.

-Ponte un condón si quieres que algo pase esta noche - no dijo nada ni lo molesto al contrario continuo, de su cómoda saco el paquete plateado.

-Lo que digas preciosa – Le dimos rienda a la pasión, no estaba mal, se sentía bien, llevaba un tiempo sin estar con nadie y esto era gloria, cerré los ojos y arque la espalda echando la cabeza hacia atrás, me sujete de sus brazos dejándome llevar, gemíamos como locos.

-Me vuelves loco Ale, me gustas mucho - a mí me gusta el placer que me estaba dando, pero sentimientos esos no los demostraría, no seré la burla de nadie más, aunque Matt me gustaba... estúpido corazón ¿porque no te olvidas de quien te hizo daño?

Mis tobillos presionaron inmediatamente la parte baja de su espalda, y mis uñas se hundieron en su piel, llegamos al límite - Joder...eso estuvo delicioso preciosa.

Capítulo 2 Feliz cumpleaños.

Alessia

A la mañana siguiente desperté un poco desorientada y con el brazo de Mathew rodeando mi cintura, el sol filtraba por las ventanas dándonos directamente a la cara, necesitaba asearme, el festejo terminó con una buena noche, pero era momento de ir a casa, entro en puntitas al cuarto de baño.

Me vestí rápido, no quería enfrentar a Mathew mientras pensaba en lo que paso, pero no me funcionó.

-Te vas a escabullir como una gatita – Dios que susto.

-No estaba huyendo solo que tengo que irme, te vi dormido no quise despertarte – sálvame campana por favor.

-Ven – se levanta, me rodea la cintura y me vuelve a besar, no me voy a negar a esos besos – te invito a desayunar y quizás seguir con lo de anoche.

- Yo... - timbra mi móvil y es Basilio – un segundo – el asiste va al baño – Dime Basilio.

-Señorita su padre vine en camino.

-Rayos voy para allá espérenme en la entrada salgo en un minuto.

-¡Matt tengo que irme! - este se asoma y sigue desnudo, muerdo mi labio inferior para reprimir mi expresión – lo lamento, lo del desayuno lo dejamos para otro día, mi padre viene de Italia y no quiero que se preocupe, estamos en contacto.

- Bien preciosa, te llamo – me lanzó un beso, pero salgo corriendo de su departamento.

Basilio ya se encontraba en la entrada junto con los demás escoltas, me cubro el rostro, odio a los paparazzi, monto la camioneta y me recuesto, estoy muerta, tengo sueño si acaso dormí tres horas.

-Tendrás que cambiar ese semblante Alessia, su padre se dará cuenta.

-Solo si tú le dices lo correcto Basilio, fui a celebrar y dormí en casa de Gina.

Este se ríe negando la cabeza – me sigues metiendo en problemas.

-Claro que no, es una verdad a medias, se cuidarme y si algo anda mal los tengo a ustedes eso lo sé, no me pondré en riesgo.

Llegue a mi Departamento se ubicada al suroeste de Londres, es sin duda alguna, una de las zonas más seguras de la ciudad.

Mi padre no tardaría por lo que debería de darme prisa era un zorro y olfateaba todo. Mi móvil timbras y son miles de preguntas de mis amigas, me desaparecí por lo que estaba segura que lo que querían eran detalles de mi noche.

Terminé de prepararme y ya estaba lista, Basilio me ayudó con el desayuno, siempre ha sido mi guardaespaldas y me conoce muy bien, soy mala para la cocina, lo intento obvio no se me quema el agua a diferencia de Fiorella, ella todo lo que prepara le queda delicioso, me encanta ir a su casa cada vez que estoy de vacaciones.

Por fin el elevador timbra y sé que es mi padre, tenía meses sin verlo ya lo extrañaba, cuando se abren las puertas ahí está, el hombre pulcro y bien parecido ¡Papá! Corro para abrazarlo.

- Princesa hermosa, te he extrañado porque no le has hablado a tu padre, no tienes piedad de este viejo.

- Perdóname, mis amigas me celebraron y se nos fueron las horas, pero sabes de mi con detalle cada día padre.

- Feliz cumpleaños princesa, te amo.

-Te amo papá. Gracias por tus buenos deseos.

-También te amo hija mía, te tengo una sorpresa, pero será por la noche, estoy muy cansado quiero dormir unas horas, ya estoy viejo y los años no pasan por nada.

-Eres el abuelo más guapo – le hablo haciendo puchero para que se riera.

Sube a su habitación, este departamento tiene tres recamaras para mi padre y Fabrizio, cuando Fiorella viene se queda en casa de sus suegros por mis sobrinos que quieren ver a los abuelos.

Aproveché para dormir las chicas querían detalles cosa que no se las di, solo que me la había pasado muy bien eso era todo lo que les podía compartir, además tengo a mi padre aquí, si el Sr. Bianchi me escucha lo quema vivo.

Desperté antes que mi padre lo hiciera, me pidió ponerme bella me llevaría a cenar, no sabía exactamente que estilo, por eso opte por algo no tan sugerente elegante pero lindo. Me encanta verme bien.

-Lista padre

-Te ves hermosa mi niña.

-Gracias tú también te ves muy guapo.

-Muy bien andando

Llegamos a "Bonoo Indian" era uno de los restaurantes a los que papá le vendía nuestros vinos, tenía una sala privada reservada.

Cuando llegue me lleve con la gran sorpresa de ver a mis hermanos ahí, estaba feliz ver a mis sobrinos ya los extrañaba, a mis amigas también las habían invitado.

-¡Tía! - Gritan los mellizos, Steven es muy serio y Stella es una chispa andando, son hermosos.

-Mis preciosos como los extrañe.

- ¡Feliz cumpleaños!

- ¡ia! Dice el pequeño valentino – fei punpeano – ah este bebé me derretía el corazón es el clon de mi cuñado.

-Gracias mis amores.

Fue la mejor sorpresa, mis hermanos y mi cuñado me felicitaron, ver a mi familia era mi mejor regalo.

-Buenas noches – me paralizó esa voz, no la había escuchado en cinco años.

-Buenas noches - dice mi padre – Ale me atreví a invitar a los Rizzo.

Lo único que hice fue sonreír, Seguey seguía igual de imponente.

-Alessia muchos años sin verte, estas hermosa, toma un pequeño obsequio.

-Gracias – lo agarro sin abrirlo, de cierta forma me sentía tranquila de no verlo.

Nos estábamos acomodando en la mesa cuando se abre la puerta y ahí está.

-Buenas noches – su voz es más gruesa y su apariencia madura, su cuerpo más fornido, con razón era la tentación de todas las modelos con las trabaja su madre - ¿Quién es ese bombón amiga? – pregunta Gina, pero no le contesto estoy en shock no lo he visto desde los campos del viñedo desde que entendí que él nunca me vio como yo lo veía a él, que ilusa, cambie mi número de móvil y deje de contestarle, después de un tiempo ya no insistió, solo sabía por las redes sociales la infinidad de fiestas a las que asistía y con todas las mujeres con las que salía.

-Hola Alessia – volteo a verlo controlando mis sentimientos, estúpido corazón deja de anhelar que corresponda tu sentir - feliz cumpleaños.

-Gracias

No digo nada más porque me acomodo en mi asiento.

Capítulo 3 Juguemos Levy.

Alessia Bianchi

Me sentía incómoda, para disimular me concentre en mis sobrinos que no paraban de contarme sus travesuras, Gina no dejaba de coquetear tratando de llamar su atención, mi padre estaba platicando con Serguey supongo que, de negocios referente a su sociedad, hasta que tomó la palabra.

-Les agradezco que hayan aceptado la invitación para celebrar el cumpleaños de mi principesca- voltea verme -cariño te deseo lo mejor del mundo, eres un sol y espero muchas cosas buenas para ti... te amamos ¡salute!

Me levante para darle un abrazo – gracias padre - cada cosa que hacía por mí los atesoraba - gracias eres el mejor del mundo - mi familia vino a mi para felicitarme y darme sus mejores deseos.

Todos estaban en ambiente, sentía su mirada en la nuca como un lobo asechando a su presa, pero me resistía a verlo.

-Amiga, ¿no me vas a presentar a ese dios griego? - Gina no perdía oportunidad de querer conocerlo.

-Nunca has necesitado presentación, tú puedes sola- ¿Por qué me molestaba? Es libre estar con quien quiera.

-Te lo digo porque no te quita los ojos de encima, supongo que se conocen.

-Nos conocemos desde niños.

-Entiendo, no me has platicado ¿Cómo te fue con mi hermano? - me lo dice dándome un codazo, creo que a mi respuesta cortante prefirió cambiar de tema.

- No hay mucho que contar.

- Solo quiero saber si ya te puedo decir cuñada.

-No, Gina, no hablamos nada de eso y no lo he visto, no sé, no me siento preparada para estar en una relación, lo llevaremos con calma supongo.

Ivonne estaba sobre Serguey e Ivette sobre mi hermano este no creo que le haga caso, esta locamente enamorado de su adorada Bianca, solo que no veo que formalice. Nunca la ha llevado a casa para conocerla, sus motivos tendrán. Gina se va con las chicas porque sabe que aquí no encontrará nada.

-Tía ¿por qué estás tan sola? - mi bella Stella- estabas muy feliz de vernos ¿Qué te puso tan triste? - no me gustaba mostrar los cambios de humor que me provoca su presencia.

-No estoy triste, estoy muy contenta de tenerlos conmigo, mejor dime ¿Cómo te ha ido en la escuela?

-Bien, solo que Sandro no me quiere- mal de amores, si lo sabré yo.

-¿Quién es Sandro?

-Un amigo del cole, pero no le digas a papá se va enojar y le va a dejar sin ojos - no lo soporte me reí, estos niños son algarabía cada vez que los veo.

-Está bien será nuestro secreto.

-Eres la mejor tía del mundo mundial - los cariños que mis sobrinos me dan me llenan de alegría.

-Hola Alessia- lo escucho hablar tras de mi - ¿Cómo estás? felicidades - me extiende la mano dándome una caja.

Lo mire, no quería aceptarlo soy un manojo de nervios - gracias.

- ¿No lo vas a abrir?

- Después gracias - me doy vuelta para irme, pero me toma del brazo.

-No te vayas, no te he visto en.... cinco años y ya no me volviste a hablar, me bloqueaste.

-No tenemos nada de qué hablar y los años pasan, todos cambiamos, vamos madurando y encontrando nuestro camino, éramos unos niños es algo ¿Cómo me dijiste? Ha si algo insignificante.

-Creí que éramos buenos amigos o más que amigos, es una lástima que no lo hayas visto así - me lo dice furioso, claro que no era así porque me enamore de ti idiota.

-Sí, desafortunadamente lo vi tarde, gracias por el regalo.

Regrese a la mesa junto a mi hermana, ella es mi confidente, pero lo que paso con Levy no quiero decírselo, me siento una tonta ilusa.

- ¿Qué pasa Ale? -

Suspiro - nada, no pasa nada.

-No quiero forzarte a que me cuentes las cosas, pero si te puedo ayudar sabes que cuentas conmigo ¿lo sabes verdad?

-Lo sé, Fiore, cuando el chico de los ojos bonito te rompió el corazón ¿te dolió mucho?

-Como una mierda - nos empezamos a reír por su expresión - no podía entender porque me trataba así, por qué prefería a otras si se supone que nos habíamos casado por amor, pero con el pasar del tiempo entendí que fue amor solo de mi parte y para él el amor le llego tarde.

-Tenías la esperanza de aferrarte a él.

-la verdad sí, pero con le pasar de los días entendí que lo que me hizo no se le hace ni se le dice a la persona que amas.

-Que feo es amar a alguien que no te quiere de la misma manera.

Me toma de las manos - Eres hermosa, eres una mujer que está llena de amor para dar, el tiempo lo dirá.

-No sabes cuánto te he extrañado hermana.

-Cuando me necesites estaré para ti y vendré a verte si es necesario, no estás sola.

-Gracias Fiore.

-No sé qué paso entre ustedes, pero no te quiero ver así ni mucho menos triste cuando estés lista te escucharé, este es tu cumpleaños, mejor cuéntame, sé que saliste ¿Qué tal?

- Salimos a una discoteca nueva y nos divertimos - me mira cómo no creyéndome - ¡ya! no me mires así, si salí con un chico de hecho es hermano de Gina, pero solo eso, no hay nada entre nosotros.

-Me da gusto que te des la oportunidad de conocer a más personas, diviértete.

De reojo lo veo hablando por teléfono y sonríe, ¿algún día habrá hecho eso cuando hablábamos por el móvil? ¡ah! Ya basta Alessia.

En lo que estaba con mis conflictos emocionales, al privado llega una mujer pelinegra, voluptuosa, realmente bella que los hombres voltean sin pudor, saluda a Seguey y a mi padre, se acerca a Levy tomándolo de la mano y plantándole un beso en la boca, este sonríe mientras me mira, mierda ni creas que me vas a provocar, la guía en mi dirección.

-Alessia te presento a Shura... Shura Soko - le sonrió mientras esta extiende su mano, la cual estrecho no le demostraré nada, no somos nada ni fuimos nada.

-Un placer Alessia Bianchi.

-Lo sé - sonrisa hipócrita - Levy me dijo, felicidades por tu cumpleaños.

- Gracias, adelante disfruta - le señalo la mesa de aperitivos.

- Eres muy linda, pero la dieta ya sabes.

-Claro lo entiendo - le sonrío, ocurre un milagro mi móvil suena esta es mi escapatoria de esta situación.

-Disculpen - le señalo el móvil - Hola Matt - sonrío como idiota mientras me alejo de ellos.

-Hola Ale, espero no importunar.

-Desde luego que no al contrario, dime.

-Te quiero invitar a cenar.

-¿Qué te parece si mejor te invito la cena? - volteo a ver y tengo su mirada clavada en mí.

-Vale, será un placer.

- Estoy en el "Bonoo Indian" mi familia me está haciendo una pequeña cena por mi cumpleaños.

-No será inapropiado.

-¿Por qué? Eres mi amigo y yo te estoy invitando, quiero que me acompañes.

-Espero pronto cambiar eso de amigo - sonrío, sé sus intenciones, no es mal tipo.

-Paso a paso, te espero.

Bien, jugaremos Levy

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022