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Aliento de amor

Aliento de amor

Autor: : giannaviterilibros
Género: Romance
Un aliento de amor es la última pieza que una persona necesita para sentirse vivo. Es la última pieza faltante en el rompecabezas del corazón, y nadie podría estar completo sin él. Es aquello que te ayuda a respirar y es capaz de encender las luces del alma. ¿Pero y si ese aliento de amor llega en el momento menos indicado? ¿Huirías de él o harías todo por mantenerlo a tu lado?

Capítulo 1 01

Heaven

Organizar bodas es mi vida entera y la verdad es que disfruto haciéndolo.

Aunque algún día, me gustaría ser yo la protagonista principal de mi propia boda.

-Dices que te casarás en agosto ¿Cierto? -pregunté sosteniendo mi teléfono celular mientras anotaba todos los detalles en una de mis agendas con ayuda de uno de mis lápices favoritos. En ese aspecto, era muy meticulosa.

-Sí, es así pero no entiendo muy bien cómo se planea una boda...-dudó y sonreí. Todas las novias tienen dudas al inicio.

-Comprendo, voy a explicarte para que entiendas mejor corazón -suspiré aun con una sonrisa en el rosteo-. Ahora debemos comenzar a pensar en los detalles y en el presupuesto, ese es nuestro primer paso.

-Ya hemos pensado en eso...Nos gustaría una boda que lleve una temática floral y nuestro presupuesto es de treinta mil dólares.

-Un año antes se planea los detalles, nueve meses antes se realiza la lista de invitados, en seis meses se define el lugar en el que será la luna de miel, a los cinco meses solicitamos la información que se requiere además enviamos las invitaciones y elegimos a los testigos, padrinos y damas de honor, a los dos meses escogemos el vestido, peinado, maquillaje, probamos el menú y todos ese tipo de detalles y un mes antes nos encargamos de la decoración y medios de transporte...¿Tal vez ya tienen pensado algo? -Le expliqué de la mejor manera que pude.

-Bueno, nuestro presupuesto es de treinta mil como le dije antes y queremos que la temática sea floral. Nos gustaría que nuestra luna de miel sea en Japón...También ya hemos elegido a las damas de honor, testigos padrinos y he preparado lista de invitados.

-En ese caso, eso facilita mi trabajo...Si la boda es en agosto necesito estar cinco meses antes allí, es decir en febrero -suspiré de nuevo. Siempre este trabajo había sido muy cansado y aunque yo lo amaba, sí que me estresaba demasiado.

-Sí... ¿Cuál es la cantidad que debemos pagar por su trabajo? -Interrogó.

-Sobre eso, se cobra del diez al quince por ciento del presupuesto para la boda...Ya que tengo mucha experiencia en bodas lujosas cobro el quince por ciento, en este caso sería cuatro mil quinientos dólares. Es preferible recibir la mitad del pago antes y la otra mitad después. Y acepto varios cambios durante la planificación, en cuanto a si algo no termina de gustarte.

-Supongo que la veré en febrero...De verdad muchas gracias por esto, me gusta mucho su trabajo.

-No lo agradezcas, me encanta hacerlo -respondí poniéndome de pie, yendo a la cocina por un vaso de agua- .Si eso es todo, me estaría despidiendo.

-Por el momento sí, muchas gracias por todo de corazón.

-No es nada, qué tengas una buena tarde -sonreí y colgué el teléfono -. Vaya, necesito ir a Nueva York una vez más...¿No debería ya mudarme de una vez por todas?

Luego de tomar el vaso de agua me fui a la cama aunque apenas fueran las tres de la tarde, sin embargo, me sentía bastante cansada como los últimos días de esta semana. Si bien es cierto ser Técnica Superior en Asesoría de imagen personal y corporativa te daba la oportunidad de trabajar como: técnico de protocolo, Asesor de imagen y estilismo, Asesor en comercios de vestuario y complementos, Asesor de imagen corporativa, Asistente personal y Organizador de bodas, es muy cansado cuándo has sido muy recomendado por los clientes. He tenido la suerte de trabajar en los mejores lugares, lujosos y caros, y en bodas enormes. A pesar que resulte complicado o agotador, he ganado muchísimo dinero haciéndolo y mi fortuna es gracias a ello. Todo lo que tengo se lo debo a mi trabajo.

Escuché el sonido de la puerta, avisándome que mi padre, hermana y madre habían llegado. Me levanté de inmediato para recibirlos con una gran sonrisa:

-Hola ¿cómo estuvo el almuerzo? -Cuestioné.

-Fue una verdadera maravilla, ha sido una enorme pena que no nos hayas acompañado -mamá me dio un abrazo al mismo tiempo que besaba mi mejilla.

-Estoy un poco cansada porque hace muy poco regresé de Alemania y dentro de dos semanas me iré a Nueva York. Ya saben cómo es esto, hay que estarse moviendo de un lado para el otro todo el tiempo.

- ¿No te gustaría descansar al menos un poco? Está bien que te encante tu trabajo, más no significa que te la pasarás trabajando todo el tiempo. Heaven cielo, hay más vida afuera además del trabajo.

No hay algo que me entretenga más que mi trabajo.

-Ya sé papá, pero me encanta ayudar a organizar bodas...-me excusé.

-Oh ¿Es que esta vez se trata de una boda en Nueva York? -mi hermana se sentó en uno de los sillones-. Qué preciosura, es esa una ciudad muy bonita o al menos esa es la idea que tengo. Me encantaría celebrar mi boda allí algún día.

-Sí, la boda se llevará a cabo en agosto, aunque necesito estar allí dentro de dos semanas para solicitar la información que se requiere -observé a mi alrededor para después soltar un enorme suspiro-. Las bodas en Nueva York son una locura y esta no será la excepción.

- ¿Estarás durante cinco meses allá?

-Saben cómo es el trabajo de un organizador de bodas...Mañana haré una reservación en algún hotel lujoso ¿Conocen algún hotel que sea cinco estrellas? Hace más de dos años que no he ido a Nueva York ya que están de moda las bodas en Europa...Y no tengo idea acerca de un lugar en el que pueda hospedarme durante ese tiempo.

-Posiblemente el mejor de la ciudad sea el Hotel Clarck ¿Has escuchado hablar de él?

-Creo que sí...Es una enorme cadena de hoteles, tanto que hay cientos en Europa y Asia ¿Cierto? -Algunos recuerdos invadieron mi mente.

-Exactamente...Es el mejor hotel para quedarse allá, estarás muy cómoda y muy bien atendida. No te faltarán los lujos y buenos tratos, y también no tendrás molestias en lo absoluto -mi hermanita menor en verdad es muy amable conmigo.

-Sky... ¿Te molesta si te pido que hagas la reservación del hotel por mí? -hice un puchero tratando de convencerla-. Sin embargo, me gustaría una habitación simple, a decir verdad. Ya sabes cielo, nada de excentricidad.

-Claro que no, ahora mismo lo haré -se puso de pie, dirigiéndose a su dormitorio. Mi hermana menor Sky tenía veintitrés años y se había graduado de la universidad hace un año y medio en la carrera de Gastronomía. Actualmente trabajaba en un buen restaurante italiano de la ciudad y tenía planes de abrir su propio restaurante en un futuro. Todo un orgullo.

-Bueno, debería ver que ropa llevaré por más que falten dos semanas para que me vaya -anuncié, regresando a mi habitación. Me recosté en mi cama y marqué el número de Colin Ford, mi mejor amigo:

-Colin ¿Qué tal? -Sonreí, hablar con él me hacía feliz después de todo. Es una de las pocas personas en que confío.

-Heaven, qué gusto oírte -Rió-. ¿Salimos a algún lugar o tienes trabajo pendiente?

Colin y yo hemos vivido varias aventuras juntos, y nunca nos cansamos de la compañía del otro.

-Me iré a Nueva York para organizar una boda dentro de dos semanas, así que sería bueno verte antes de irme.

- ¿Qué tal mañana en el café de siempre que queda cerca del centro? -preguntó.

-Está bien ¿A las diez está bien o es muy temprano? -Bromeé.

-Para nada, te veré a las diez entonces.

-Está bien, nos vemos Colin.

Al día siguiente, decidí usar un elegante vestido verde para encontrarme con mi amigo antes del viaje. Sonreí enormemente al verlo sentado en una de las mesas.

- ¡Buenos días, Colin! -lo saludé tomando asiento-. El clima de hoy es muy bueno ¿No lo crees?

-Tienes razón, el clima es precioso -respondió-. ¿Cómo estás, Heaven?

-Mentiría si digo que no estoy cansada -moví mi cabeza de un lado al otro. Generalmente el estrés provoca que me duela el cuello.

-Y si estás tan cansada ¿Por qué irás a Estados Unidos? -Vaya, tiene toda la razón-. No es muy lógico.

-Sabes que el trabajo siempre está esperando, además me gustan las bodas -me encogí de hombros.

- ¿No es gracioso qué te encanten las bodas y aún no hayas celebrado la tuya?

- ¿Cómo celebraría mi propia boda si no hay alguien qué me guste? -Farfullé.

-Tienes estándares demasiado altos respecto a los hombres...Jamás encontrarás pareja al paso que vas.

¿A quién le interesa tener una pareja? Quiero decir, sí, todos llegan a tenerla algún día, pero, no es una obligación así que por el momento estoy bien.

-No seas mentiroso Colin, a mí parecer no son estándares difíciles de cumplir. No puedo casarme con el primer hombre que vea, no es una decisión que se debe tomar a la ligera.

-Debe ser un hombre atento, que use trajes todo el tiempo, con una sonrisa preciosa, ojos matadores, bonitas manos, que mida más de un metro ochenta, que sea vea sexy mientras maneja ¿Acaso no es mucho pedir? -Rodó los ojos, puede que sí sea mucho pedir, pero no lo voy a admitir frente a Colin.

-Por supuesto que no, además confío en que llegará en el momento indicado...-hablé con confianza.

-Pues ya se está tardando un poco...-se burló.

- ¡Ya deja de molestar con eso! -fruncí en ceño-. No es como si fuera lo más importante para mí en este momento de mi vida. No necesito depender de un hombre para ser feliz, así que no es una necesidad por el momento.

-Obviamente no te importa mucho ahora mismo debido a las maravillosas ofertas de trabajo que recibes cada mes y que han hecho que conozcas la mayor parte del mundo ¿No es maravilloso?

-Sí, es maravilloso...No he ido a Nueva York hace mucho por lo que tengo altas expectativas.

- ¿Ya has reservado el hotel, Heaven?

-Sí, mi hermana me ha ayudado en eso...Me quedaré en el Hotel Clarck.

- ¿En el Hotel Clarck? Al parecer, tendrás días magníficos -me sonrió con dulzura.

-No exageres -hice un además para restarle importancia-. No es como si fuera de vacaciones...Es un viaje de trabajo, no tendré mucho tiempo para divertirme.

-Da igual si vas a de vacaciones o no, irás a una de las ciudades más cotizadas del mundo...Y quién sabe, tal vez encuentres a tu galán en una ciudad como esa.

-Ya he ido antes y no lo he encontrado ¿Por qué sería diferente esta vez? -uno de los trabajadores del lugar se acercó a nosotros-. Buenos días.

-Buenos días ¿Van a pedir algo?

-Solo un café, por favor -dijimos al unísono para luego reír. Algo adorable en nuestra amistad era que teníamos gustos muy parecidos en la comida. Reímos y el chico imitó nuestra acción.

-De acuerdo, les traeré sus cafés en un momento -nos dio una última sonrisa antes de desaparecer de nuestra vista.

-Sólo digo que sería extraordinario que salieras con un hombre americano...

-Si no fueras un mujeriego total, creería que eres gay porque hablas de maravilla de los hombres...Vale, sé que muchos son preciosos, pero no exageres.

-Heaven, contéstame algo por favor -de pronto, actuó serio.

-Dime -le respondí.

- ¿Te has visto en algún espejo por una vez en tu vida?

-Obviamente lo he hecho...-era evidente que no comprendía qué intentaba decirme con eso.

- ¡Eres hermosísima mujer, simplemente encantadora! -me hizo sonrojarme-. Tu lindo cabello castaño que llega hasta tus hombros, tus atractivos ojos cafés oscuros, tu perfecta estatura de un metro sesenta y nueve, tu preciosa sonrisa que siempre está acompañada de un labial rojo y esos tacones que adornan tu figura. Eres hermosa, ya quisiera yo que fueras mi mujer, y ni hablar de tu gran corazón.

-No es para tanto, seguramente hay mujeres más bonitas en cualquier lugar en el mundo...Cuya increíble personalidad ilumina el lugar al que entran.

-Tal vez, sin embargo, tan bonitas e inteligentes no...Jamás dudes de la capacidad de tu atractivo. No dudes de ti misma y de tu valor como persona.

-Gracias por el cumplido Colin, no obstante, no creo llamar la atención de alguno de esos empresarios ricos y apuestos.

-Confía en mis palabras Heaven, tú solo dales una mirada rápida y camina a su alrededor...Seguramente, caerán como moscas.

-Colin... ¿No sería mil veces mejor que dejemos de hablar de hombres guapos que puedo encontrar en Nueva York?

-Heaven, nada más deja que diga una cosa...

-Qué va...

-Si un hombre te atrae sexualmente, no pienses en perder la oportunidad de vivir una noche apasionada con él.

¿Acaso está hablando de tener sexo casual? Ni en mil años.

- ¿Es que tú te has vuelto loco? Por favor, ya ni me menciones hombres y Nueva York...Me sacarás de mis casillas.

Pasé el resto del día hablando con mi mejor amigo sobre cualquier cosa menos de Nueva York ya que estaba harta del tema. Los siguientes días estuve con mi familia y me encargué de preparar mi enorme equipaje. Al estar cinco meses lejos de casa, era muy evidente que necesitaría llevar muchas cosas conmigo, sin embargo, el aeropuerto solo te permite llevar tres maletas por pasajero, me conforme a guardar unas cuántas prendas y pensé en comprar algo más de ropa al estar allí.

Aunque estuviese sumamente cansada, me consideraba a mí misma una gran fanática de las bodas. Siendo sincera, me encanta el momento en el que los novios leen sus votos y te das cuenta del enorme amor que comparten. Es una maravilla, más cuándo uno de los dos rompe en llanto. He de admitir que ya he llorado en más de diez ocasiones en las que considero que fueron las bodas más emotivas que pude presenciar.

Iba a realizar un gran trabajo en esta boda al igual que siempre, sin dejar que las preocupaciones o mi vida personal influyan. Disfrutaría de la ciudad y de poder ayudar a hacer realidad el sueño de una boda perfecta y romántica.

También tendré la oportunidad de hospedarme en el Hotel Clarck por primera vez en mi vida y dar una opinión sobre él. La mayoría de la gente con dinero habla de dicho hotel como si fuese magnífico en su totalidad, así que siento mucha curiosidad por ver si es verdad o una simple exageración.

Y seguramente las típicas mujeres ridículas, hijas de papi y aprovechadoras de la gran fortuna de su familia, se hospedarían en aquel hotel. Por lo que yo misma me encargaría de dar una buena impresión al pisar el hotel, y de lucir igual físicamente a esa clase de mujeres y cuando abra la boca, demostrarles que no me parezco a ellas ni un poquito. Qué no soy tan hueca o estúpida como lo son, qué no me agrada gastar el dinero por montones en compras o en joyas, ir al spa todo el día y presumir de mis pretendientes. Ni menear mis caderas como si fuera la mayor preciosura del mundo o estar detrás de los magnates de Nueva York. Les guardo un poco de resentimiento a las personas que son así debido a cosas que sucedieron en mi pasado y de las que nunca deseo hablar.

Así que supongo debería estar un poco entusiasmada por callar la boca de muchos, más porque saben quién soy y me juzgarán...Así quieran que organice sus bodas ya que el ser humano critica, pero, come de la misma mano. Ahora no soy ni seré nunca como las personas que tanto me hicieron daño hace un par de años atrás, porque pude salir adelante por mí misma.

Vaya, parece que será un viaje un poco interesante por esa razón y quizá un romance en la gran ciudad no me vendría para nada mal.

Capítulo 2 02

Alexandre

El trabajo de oficina consumía mi vida entera, y al mismo tiempo me ayudaba a escapar de la cruda realidad de mi familia.

Fruncí el ceño cuando vi que las ganancias del hotel habían bajado un poco, y aunque pareciera insignificante, es una total desgracia para un hotel de renombre como lo es el nuestro. De repente mi madre apareció con una sonrisa cálida, algo tan típico de ella.

- ¿Qué pasa Alexandre? ¿Por qué esa cara tan molesta? -Rió sentándose frente a mí.

-Veo que las ganancias del hotel han disminuido un poco este último mes. No me gusta que sucedan estas cosas -murmuré a regañadientes.

-Bueno, no hay de qué preocuparse -hizo un ademán con las manos-Es una temporada baja, pero seguramente vamos a ganar mucho en febrero porque se acerca San Valentín y a todos les encanta pasar la noche en un lugar tan elegante. Recuperaremos todo lo que no hemos ganado este mes, sabes bastante bien cómo funciona este negocio.

Sé a la perfección cómo funciona este negocio, sin embargo, detesto cometer errores.

-Si tú lo dices...Nada más quiero estar seguro de que el negocio sigue yendo a flote, porque estoy seguro que si llego a distraerme, podré cometer un gran error.

-Como cada uno de nosotros -respondió de inmediato- Me pregunto si alguien importante vendrá a hospedarse en el hotel en los próximos días...Nos ayudaría debido a que la gente privilegiada acostumbra a hospedarse en las mejores habitaciones, sobre todo en las suites.

- ¿Y cómo me preguntas a mí? La que está a cargo de eso es Kathleen, la recepcionista. Mi responsabilidad es revisar que todo el mundo cumpla con su trabajo de la manera correcta y que las ganancias vayan bien -me molesté, claro que eso no era parte de mi trabajo.

Rodó los ojos al escucharme y dijo:

- ¿Bajas a cenar? El trabajo ya debe ser un poco más ligero a esta hora del día...

-Tienes razón, he terminado todo lo que tenía pendiente por lo que creo no poder negarme a bajar a cenar con ustedes.

-En realidad, tu padre y hermano no están porque han decidido irse a casa temprano. Así que apresúrate para que podamos irnos pronto también -suspiró antes de continuar- Por cierto, no olvides que mañana tienes que almorzar con Daphne.

Solo pensar en esa mujer hace que me dé migraña.

- ¿Realmente tengo que ir a fastidiarme el almuerzo con esa mujer? -Arrugué la nariz.

- ¡No digas tonterías! Daphne es tu prometida, la mujer con la que vas a casarte muy pronto -rodé los ojos, evidentemente molesto. Si bien es cierto Daphne Thompson es mi prometida desde los quince años debido a que nuestras familias se llevaban muy bien y además sus padres eran dueños de toda una cadena de restaurantes así que también eran millonarios. La mujer no me agrada en lo absoluto, es tan falsa y patética, que ni siquiera aguanto compartir una hora con ella. Por lástima, nuestros padres habían hecho una especie de trato hace varios años para que nos casáramos. Para evitar la llegada del matrimonio ya he puesto muchas excusas, por ejemplo, Timotheé me llevó con él a Francia por seis meses, Paige estaba mal de salud y necesitaba estar a su lado y que yo estaba demasiado cansado para pensar en una estúpida boda. Para mi mala suerte esta vez ya no aceptaron mis trabas y nos casaríamos dentro de un año. Intentaré que el matrimonio no se lleve a cabo porque si de algo estoy seguro es que no voy a casarme con una mujer que no amo en lo absoluto. Si llego a casarme será con alguien que se robe mis pensamientos y una parte de mi vida.

-La mujer es insoportable, no miento cuando lo digo -me puse de pie, siguiendo los pasos de mi madre- ¿En verdad quieres qué me case con ella?

-Es un trato de muchos años ya, así que por supuesto que quiero que te cases con ella. Daphne Thompson es la mujer perfecta para ti, no hay otra mujer tan hermosa y capaz como ella.

Daphne Thompson es la peor mujer que he podido conocer en mi corta vida.

-Mamá, solo contéstame algo -traté de no molestarme.

-Dime, hijo mío.

- ¿Daphne es de tu total grado? -enarqué una ceja, noté que ella tragó saliva.

-Bueno...Sinceramente, no del todo -confesó, al menos ya lo admitió- Es un poco patética y le interesa solo el dinero, cualquiera se daría cuenta al instante. No tengo mucho tema de conversación con ella.

- ¿Y así quieres que me case con ella? -Me burlé. Qué contrariedad.

-No hay nada que pueda hacer para que la boda no se lleve a cabo. Daphne es una muchachita que proviene de una muy buena familia y eso debe importarte. Es un buen partido y será una buena esposa.

No lo creo.

-Mamá, por favor tienes que ayudarme a detener la boda. No imaginas lo herido que voy a sentirme si dejas que me case con esa mujer -bien, lo que acabo de decir no es correcto, no obstante, es mi última esperanza.

-Tendría que hablarlo con tu padre varias veces -salimos de mi oficina dirigiéndonos hacia el ascensor- Es un matrimonio que está arreglado desde que ustedes tenían quince años y por la misma razón, es complicado romperlo.

-Sé que es complicado romperlo...Pero, no quiero compartir el resto de mi vida con una mujer que no amo ni me agrada del todo.

-Hijo mío, ya eres todo un adulto y no has tenido una novia formal a la que presentarnos...No lo digo por molestar, sin embargo, tu padre va a decirme eso seguramente. Queremos que nos des nietos muy pronto.

No me niego a tener hijos, pero, no los voy a tener con Daphne.

- ¿Cómo podría tener una relación seria si la mayoría de las mujeres se acercan a mí por ser el jefe del Hotel Clarck? -Le recordé-Tan solo si encontrara a alguien perfecta para mí...

-Ya sé que es difícil, demasiado en ocasiones, no obstante, ya verás que en cualquier momento vas a conocer a una mujer que te quite el sueño. Y espero que al final no tengas que casarte con la señorita Thompson.

-Tendrá que ser alguien que no se interese en mi fortuna, entonces.

-Vas a encontrar a la persona indicada, ni siquiera le prestes mucha atención ahora. Llegará cuando menos te lo esperes.

Sonreí, me aliviaba que mi madre haya aceptado ayudarme a impedir mi matrimonio. Llegamos al restaurante de hotel, a la mesa que habían preparado para nosotros y visualice a mi hermana revisando su teléfono celular con una sonrisa. Nos acercamos a ella y tomamos asiento de inmediato, ella nos saludó:

-Buenas noches, querida familia -Rió, sonreí al verla tan bonita. Lucía un precioso vestido negro corto junto a una pequeña chaqueta del mismo color, tacones dorados y una colita alta. Paige y yo teníamos los ojos azules y el cabello castaño oscuro.

- ¿Hace mucho qué nos estás esperando? -mamá le dio un beso en la frente.

-Apenas llegué hace unos cinco minutos así que no se preocupen.

Esperamos demasiado poco, un beneficio de ser los dueños del hotel, para que nos trajeran nuestra cena que consistía en langostinos a la plancha con salsa de limón.

-Esto es una verdadera delicia -mi hermana exclamó al probar el plato.

-Tienes razón, está muy rico.

Me fijé en que la atención de mi madre estaba sobre Tessa, quién era la gobernanta de piso y cargaba un par de velas.

- ¡Tessa, ven un momento por favor! -mamá la llamó y la mujer se acercó aun con las velas. De verdad que mi madre es una mujer bastante curiosa para mi gusto.

-Buenas noches señora.

-Buenas noches, Tessa -saludamos al unísono.

- ¿Puedo preguntar para qué estás cargando tantas velas aromáticas? ¿Acaso viene alguna persona importante al hotel?

-Sí, señora -respondió.

- ¿De quién se trata esta vez?

-Heaven Duch -cuando lo dijo, mi madre y hermana abrieron los ojos sorprendidos.

- ¿Lo dices en serio? No lo puedo creer...

-Sí, señora. Ella llegará el lunes al hotel, pero ha pedido ciertas velas que son un poco difíciles de conseguir. Supongo que la señorita tiene gustos algo particulares.

- ¿En qué habitación va a hospedarse?

-En las doscientos ocho.

- ¿En la doscientos ocho? ¿No va a quedarse en una de las suites?

-No, la señorita ha pedido una habitación simple. A pesar de sus gustos extravagantes, parece que se conforma con algo sencillo en ocasiones.

-Qué extraño, pensé que alguien como ella se quedaría en una mejor habitación. Tessa, cariño, hazme un favor.

-Claro señora, dígame.

-Dile a Kathleen que cuando llegue la señorita Duch, le de la habitación de la suite más grande y que me avise por favor. Necesito conocer a esa mujer -apuntó, generando algo de curiosidad en mí.

-Está bien señora, yo le aviso. Buen provecho, debo retirarme.

Cuando Tessa se retiró, me atreví a preguntar:

- ¿Quién es esa mujer? -En serio deseaba saber de quién se trataba y la razón por la que a mi madre le interesaba tanto darle una buena atención.

-Ay, corazón, Heaven Duch es una de las mejores Técnicas Superiores en Asesoría de imagen personal y corporativa a nivel mundial. Ella es inglesa y ha organizado las bodas más lujosas, ha trabajado de asistente de grandes marcas y demás.

-Oh, ahora que lo dices me parece haber escuchado su nombre en algún lugar -murmuré.

-Sería maravilloso entablar una conversación con ella y darle una oferta de trabajo como Asesora de imagen corporativa o Asistente personal. Creo que le ayudaría a la empresa a mejorar en cuanto a la calidad de los uniformes del personal y demás.

- ¿Realmente es una de las mejores?

-Por supuesto que lo es ya que ha trabajado con personas excelentes y de mucho poder, y es muy cotizada. No es relativamente fácil obtener una cita para hablar con ella, y sus precios también son elevados.

-Supongo que es una mujer adulta. Hablas como si tuviese una gran trayectoria.

-Qué va, si ella apenas tiene veintinueve años. Lo que pasa es que ha sido muy buena en su trabajo y todo el mundo la reconoce por ello.

-Es maravillosa, si yo llego a casarme necesito que ella lo organice -mi hermana se ilusionó.

-Honestamente, no pienso perderme la oportunidad de ofrecerte un puesto de trabajo en nuestro hotel. Sería un sueño que ella trabaje a nuestro lado.

-Además, la mujer es preciosa.

-Debe ser egocéntrica, como la mayor parte de las personas que llegan a tener algo de poder en esta vida -supuse, todo el mundo aquí actúa de mala manera.

-Para nada, todos sus clientes han dicho que es muy amable y que, a pesar de ser millonaria, no le gusta gastar el dinero por qué sí. Eso es maravilloso, es una mujer simple y seguramente no es ambiciosa.

-Lo es, no conozco a muchas mujeres así de su edad.

-Tal vez debas conocerla en persona y hablar con ella, aunque sea por un rato, no pierdas la oportunidad.

-La verdad no creo que me anime, pero gracias por el consejo Paige.

¿Acerca de qué podría hablar con una mujer como ella? Somos polos opuestos.

-Bueno, es mejor que cenemos y nos vayamos a casa a descansar.

-Sí, más si tengo que encontrarme con esa insoportable -la sangre me hervía de solo pensar en ello.

- ¿Hablas de Daphne?

-Obviamente estoy hablando de ella, es la única que me genera tanta incomodidad.

-Te deseo suerte hermanito, no me gustaría almorzar con esa mujer en ningún tipo de circunstancia. Digamos que no lo haría ni siquiera si me ofrecen casarme con un príncipe a cambio.

Ninguna de ellas aprueba a esa mujer.

-Ya veo que ambos odian a Daphne, por la forma en la que se expresan de ella...-arrastré las palabras.

-No pensarás decirme qué tú no lo haces.

-Lo admito, sí...Es bastante insoportable y odiosa, siempre busca conseguir lo que le gusta y es culpa de sus padres por cumplir todos sus caprichos.

-Y mi última palabra es que no voy a casarme con ella por más que esperen que lo haga, creo que lo más importante es mi opinión porque al fin y al cabo yo soy quien se casará con ella.

-Como ya te dije antes, trataré de ayudarte a que el matrimonio no suceda al final...Nada más necesito hablarlo con tu padre y luego con sus padres y pedirles perdón...No va a ser nada fácil.

-De una u otra forma, eso es mil veces mejor que aguantar por el resto de tu vida a alguien que solo le gusta derrochar dinero y verse perfecta, aunque sea una cabeza hueca.

-Paige, no hables así de ella.

- ¿Qué? ¡Es simplemente la verdad! Nosotros también hemos crecido siendo millonarios, pero yo nunca he sido una niña de papi a la que le encante pasarse el día en el spa o de compras. E incluso dejando eso de lado, lo que no me agrada de ella es como cree que es alguien superior a los demás y no es amable.

-Es cierto, no puedo negarlo.

-Así que las amaré a las dos por todo lo que me queda de vida si me ayudan a cancelar el compromiso. Dios, no me imagino estando casado con esa mujer.

-Alexandre... ¿Puedo preguntar algo respecto a Daphne?

-Claro que puedes, hermanita.

- ¿Has besado en alguna ocasión a Daphne o han tenido intimidad? -Esa es una buena pregunta, tomando en cuenta que nuestros padres nos obligan a pasar mucho tiempo juntos.

-Aunque suene gracioso, no la he besado mucho menos tener intimidad con ella...Es que me cae tan mal que apenas y la soporto un ratito.

-Te comprendo, la vez que nosotras salimos de compras solo agarraba cientos de zapatos sin importarle que todos eran carísimos. Y gastó por lo menos mil dólares en maquillaje, lo juro.

-De nada sirve tener una cara bonita si cuando abres la boca eres un completo imbécil.

-Sí, es así.

El sábado, alrededor de la una de la tarde, salí de casa hacia un buen restaurante de la ciudad a encontrarme con Daphne. Fruncí el ceño al verla usando un vestido largo violeta, tacones que seguramente estaban haciéndole mucho daño y una enorme joya en su pecho. Vaya ridícula.

-Hola Daphne.

- ¡Alexandre, mi amor! ¡Qué bueno es verte de nuevo! -se puso de pie con el objetivo de darme un beso en la mejilla- ¡Qué lindo es tenerte aquí conmigo!

-Sí, sí, cómo digas -me senté de inmediato, nadie sabía el enorme fastidio que me causaba verla. Jamás me agradó, ni siquiera cuando éramos adolescentes- Daphne, me pregunto para qué querías verme hoy.

- ¿Acaso no puedo encontrarme con mi prometido? Vaya, qué grosero -al mirar hacia otro lado, me di cuenta que ya había comprado otro bolso Chanel. Una muchacha centró su vista en nosotros, y Daphne solo le mostró el dedo del medio en respuesta,

-Daphne, sabes muy bien que estoy contigo por qué no tengo otra opción...Jamás he sentido algún tipo de sentimiento por ti y no voy a aparentar lo contrario.

-Ya sé, nuestros padres arreglaron nuestro matrimonio hace muchísimo tiempo y ni siquiera nos consultaron antes de hacerlo... Pero ¿qué más nos queda? Supongo que solo intentar acercarnos y amarnos para no pasarla tan mal. Si quisiéramos, no la pasaríamos mal después de todo.

-No quiero casarme, ya eso lo sabes a la perfección.

-Ninguno de los dos quiere casarse, pero no hay nada que podamos hacer para evitarlo. Esto es lo que nos tocó vivir, no tenemos nada más.

-Bueno...En realidad no creo que me hayas invitado a almorzar sin ninguna razón.

-A pesar que no me quieras, ya has llegado a conocerme muy bien -me apuntó con el dedo- Y esta vez tampoco te equivocas ya que te he llamado para contarte algo en especial.

-Dime entonces, así cada quién se va por su lado lo más rápido posible.

-Alexandre ¿Podrías ser un poco caballeroso una vez en tu vida? -Espetó con furia.

-Soy caballeroso, sin embargo, no me causa ninguna gracia que me obliguen a casarme con alguien que no es de mi total agrado.

-Qué directo, siempre lo has sido -esbozó una mueca- En fin, ya que vamos a casarnos dentro de un año exacto y que la organización de una boda toma alrededor de cinco meses con ayuda de un buen profesional...He decidido irme de viaje a Europa por cuatro meses, necesito despejar mi mente.

- ¿Vas a irte a Europa cuatro meses cuándo ya has ido miles de veces a lo largo de tu vida?

-Cariño, nunca te cansas de Europa y de todo lo que tiene para ofrecerte.

-O de los hombres a los que frecuentas en dichosos viajes -susurré lo suficiente alto para que me escuchara y aunque lo hizo, no dijo nada al respecto.

Conocemos los secretos del otro a la perfección y no los revelamos frente a los otros.

-Me voy cuatro meses desde mañana así que nada más iba a avisarte -rió- Puedes hacer lo que quieras antes del matrimonio, pero cuando nos casemos deberás cuidar muy bien de tus acciones.

- ¿Algo más que acotar, señorita perfecta? -murmuré.

-Nada más, imbécil -soltó también con dureza. Como se han dado cuenta, tenemos una pésima relación y no nos tratamos de la mejor manera. Pero cuando nuestros padres estén presentes, nos obligamos a ser personas supuestamente civilizadas- Como ahora ya lo sabes, no veo por qué seguir aquí.

-Hubiese preferido que me enviaras algún mensaje y listo, no tendrías que haberme invitado a perder el tiempo y arruinar mi buen humor.

-Qué bendición es no verte la cara en cuatro meses. Hasta entonces, estúpido -se puso de pie y salió del restaurante.

Sonreí enormemente al darme cuenta que no tendría que verle la cara, cenar con ella, llevarle presentes, acompañarla al spa, verla pintarse las uñas, comprar ropa con ella, cenar los lunes en el hotel a su lado o tenerla en mi casa los domingos por cuatro meses. Ya necesitaba no verla por un largo tiempo y respirar de las estupideces que salían de su boca cada vez.

Juro que no voy a casarme con ella ni estando loco. Y siendo totalmente honesto conmigo mismo, creo que lo único que necesito en este instante de mi aburrida vida es un aliento de amor que me haga sentir vivo una vez más.

Eso sucederá cuando encuentre a una buena mujer que alborote todos mis sentidos y que haga que quiera hacerle el amor cada vez que la vea caminar. Parece imposible conocer a alguien maravilloso en un mundo lleno de gente interesada e idiota.

Capítulo 3 03

Heaven

Mi vuelo desde Londres a Nueva York duró alrededor de siete horas y media, lo que me dio tiempo de leer un buen libro y pensar en varias ideas para la boda que iba a organizar durante los próximos meses. Las temáticas florales eran bastante comunes en las bodas por lo que ya tenía experiencia previa, pero sí me preocupaba que la voz de la novia fuera tan sutil y baja porque normalmente, cuando las novias son así se arrepienten antes de dar el sí. Luego de salir del aeropuerto en un taxi que me llevaría hasta el lugar donde iba a hospedarme, llegué al famoso Hotel Clarck y quedé sorprendida con lo lujoso que lucía a simple vista: tenía más de cuarenta pisos seguramente, moderno, luminoso y qué decir de la agradable ciudad que era muy bulliciosa, turística, urbana, ruidosa y demasiado encantadora.

Reí en voz baja para entrar al hotel y observar cada uno de los detalles del interior, sonreí enormemente viendo que el reloj marcaba las tres menos cuarto antes de saludar a la recepcionista.

-Buenas tardes señorita, mi nombre es Heaven Duch y tengo una reservación para una de las habitaciones.

-¿Heaven Duch? -preguntó incrédula. Me fijé en sus linda piel morena y cabello ondulado que adornaba sus perfectos rasgos.

-Sí, la misma.

-Señorita Duch usted va a hospedarse en una de nuestras mejores suites -anunció causando eleve las cejas y tenga una reacción tardía.

¿Hospedarme en una suite?

-Parece que hay un error, yo había reservado una habitación simple más no una suite -le expliqué.

-Sí, lo que sucede es que la dueña del hotel me ha pedido que le dé esa habitación por el mismo costo de la simple...

-Bueno, el precio de una suite y una habitación simple es muy diferente...Aún más en un hotel de renombre y en Nueva York -me pareció estúpido lo que estaba escuchando.

-Por supuesto, pero la señora lo ha pedido...

-¿Tal vez podría hablar con ella personalmente? -afilé mi mirada, si algo no me gustaba era que las personas hagan algo que no he pedido. Me molestaba enormemente-Sé que no tienes nada que ver con las decisiones que toman tus jefes, sin embargo, en serio necesito que me ayudes a hablar con ella.

-Es posible, así puede esperarla en la habitación y yo me comunicaré con ella de inmediato si le parece ¿Está de acuerdo, señorita Duch?

-Si no me queda más, aceptaré encontrarme con ella en la habitación. Sin embargo, que sea lo más pronto que se pueda así puedo permanecer en la habitación que reservé en un principio.

-No sé cuánto pueda tardar la señora Clarck porque es la jefa de recepción y como entenderá está muy ocupada. Espero que la atienda lo más pronto posible.

-Créame que no la molestaría si no fuese ella quien ordenó que me dieran otra habitación directamente -susurré, un poco molesta- En todo caso prefiero esperar en la dichosa suite hasta que me den mi habitación correspondiente.

-Entonces, le ayudarán con su equipaje -asentí. Subí al ascensor acompañada del botones, yo suspiraba sin más y en el piso veinte, una mujer sonrió y el señor se apresuró a saludarla- Buenas tardes.

-Buenas tardes ¿Es su primera vez hospedándose en el hotel? - ella me preguntó. Su cabello era ondulado, largo, brilloso y castaño oscuro. Sus ojos prominentes y una sonrisa pequeña. Llevaba un hermoso abrigo terracota de pana y un vestido blanco debajo. Su aspecto era bastante delicado, elegante y prolijo.

-Evidentemente lo es, acabo de llegar de Londres.

-Supongo que viene a darse unas vacaciones entonces.

-Al contrario, es un viaje de trabajo -espeté-Desearía estar de vacaciones.

-¿A qué se dedica? -me sonrió curiosa.

-Soy Técnica Superior en Asesoría de imagen personal y corporativa, así que vine a trabajar a esta ciudad.

Tragó saliva y abrió los ojos de par en par.

-Solo hay alguien que se dedica a ello hospedándose en este hotel dentro de estos días... ¿Heaven Duch? -reí bajo al darme cuenta la razón de su nerviosismo, probablemente conocía mi trabajo.

-Un placer -reí-Soy Heaven.

-Permítame felicitarla por el maravilloso trabajo que realiza, todo el mundo en esta ciudad la conoce por todas las bodas y proyectos que ha llevado a cabo a la perfección.

-Gracias por el cumplido ¿Cuál es su nombre?

-Paige Clarck -elevé los párpados con sorpresa.

-¿Acaso es pariente de los dueños de este hotel?

-Su hija menor en realidad, pero trabajo aquí como directora de alimentos y bebidas. Por lo que, si puedo ayudarla en algo, no dude en pedírmelo.

-En ese caso, ya que usted trabaja en el hotel, creo que puede ayudarme a solucionar un pequeño problema que tengo con mi habitación.

-Claro que sí ¿Qué puedo hacer para ayudarla?

-Yo había hecho una reservación de una habitación simple, sin embargo, me comentaron que la dueña del hotel ha dicho que me asignen una de las mejores suites por el mismo precio...No estoy de acuerdo con eso como se imaginará -en ese mismo momento, llegamos a nuestro piso y bajamos del ascensor.

-Bueno, sé que mi madre hizo aquello porque desea darle las mejores atenciones y, además, le encantaría conversar con usted.

-Le agradezco por las atenciones, no obstante, no quiero una habitación tan lujosa.

-Por favor acepte la habitación, mi madre es una gran seguidora suya y no hay nada que le haría más ilusión.

Encorvé los labios y arrugué el entrecejo debido a que no sabía cómo negarme a tal petición así que no tuve otra opción que encogerme de hombros y aceptar.

-Está bien, pero de verdad me siento muy apenada al recibir tales atenciones...Al menos, permítame pagar el valor real de la suite.

-No puedo permitirle eso, es un regalo de parte de mi adorada madre. Y no es nada para una dama como lo es usted, es un placer servirle.

-Qué va, igualmente muchas gracias. Me gustaría quedarme hablando con usted por un poco más de tiempo, sin embargo, me encuentro muy cansada por el viaje. Espero hablar con su madre el día de mañana.

-Entiendo, le diré a ella que venga a buscarla ¿Quiere qué le suban algo de comida, tal vez?

-Lo agradecería mucho sin duda. Ha sido un gusto conocerla, la veré muy pronto seguramente.

-Por supuesto -sonrió- Qué disfrute de su estadía en el hotel, señorita Duch.

-Paige, llámeme Heaven por favor. Dejemos las formalidades de lado -hice un ademán con las manos- Sería un gusto encontrarme con usted luego si le parece.

-Encantada de la vida, Heaven.

Me despedí moviendo la mano de un lado a otro, le sonreí al botones por ayudarme con mi equipaje hasta la habitación y le pedí que me dejara sola. Me sorprendí al ver lo lujoso que era, pero como estaba muy cansada me limité a enviarle un mensaje a mi familia para avisarles que ya estaba en Nueva York.

-Buenas noches señorita Victoria -llamé a la novia para comunicarle sobre mi llegada- La llamo para avisarle que ya me encuentro en Nueva York.

-Buenas noches señorita Duch, qué gusto -Rió- ¿Cuándo podremos encontrarnos por primera vez para hablar un poco más de la boda?

-Si le parece, podríamos vernos mañana mismo. Usted dígame el lugar y yo estaré ahí puntualmente. Me encantaría dar inicio a la organización de la boda.

-Me gustaría invitarla a cenar a las siete en uno de los mejores restaurantes de la ciudad.

-No es necesario que se tome esa enorme molestia, yo no tengo ningún problema con encontrarnos en cualquier lugar.

-Por favor, yo quiero invitarla para que podamos hablar sobre mi boda en un buen lugar. Es lo que se merece, incluso mucho más.

-Tan divina, muchas gracias. Entonces envíeme la dirección de aquel restaurante y la hora a la que debemos vernos.

-Por supuesto, yo se lo envío más tarde. Muchas gracias por haber aceptado organizar mi boda, ha cumplido uno de mis más grandes deseos.

-Gracias a usted por haber confiado en mi trabajo, no voy a defraudarla.

-Ya lo tengo bastante claro señorita Duch, hasta mañana.

-Hasta mañana Victoria.

Me recosté en la cama y cerré los ojos, quedándome dormida al instante. El cansancio era tanto que desperté a las seis de la tarde y opté por tomar un baño y cambiarme de ropa para salir a dar una vuelta en el hotel. Sonreí con satisfacción al ver el atuendo que llevaba: un vestido shirtwaist color coral junto con tacones stiletto negros. Cuando estaba a punto de salir golpearon la puerta, por lo que me apresuré a abrir.

-Buenas noches señorita Heaven Duch, para mí es un enorme gusto conocerla -saludó una mujer adulta, probablemente tenía alrededor de unos cincuenta años, sin embargo, lucía muy bien. Llevaba puesto un vestido recto con mangas de campana en color beige y preciosos tacones. Su sonrisa era enorme, su cabello largo y ondulado, ojos grandes y tenía muy poco maquillaje.

-Buenas noches -respondí- ¿Con quién tengo el gusto?

-Soy Leigh Duch, la dueña del hotel -abrí los ojos con sorpresa al oírlo- He venido a hablar con usted por el asunto de la habitación, lamento haberle incomodado de cierta manera.

-Oh, muchas gracias por venir a aclarar este asunto.

- ¿Quiere que vayamos al restaurante o a otro lugar y hablemos?

-No tengo ningún problema en hablar aquí mismo si a usted no le molesta.

-Por supuesto que no me incómoda -me ojeó por completo en un par de segundos- En fin, yo he sido quién ha pedido que le asignen una suite en lugar de una habitación simple.

-Su hija, Paige, me explicó que usted lo hace hecho porque es una fanática de mi trabajo -proclamé-Algo que le agradezco.

-Bueno, eso es lo que pensaba decirle con exactitud...Al enterarme que vendría a hospedarse en nuestro hotel me emocioné sin duda.

-Le agradezco de todo corazón -tomé sus manos- Aunque no me sienta muy cómoda por pagar lo mismo por algo que evidentemente es mil veces de mejor calidad.

-Qué va, en realidad también me encantaría invitarla a cenar. Además, usted es una maravillosa dama respetable.

-Gracias por pensar de esa forma sobre mi persona -sonreí inconscientemente.

-Ni siquiera me agradezca -Rió- Entonces, como le decía con anterioridad, me fascinaría invitarla a una cena en nuestro hotel en compañía de mi familia.

-No quiero sonar grosera ni nada por el estilo, pero me gustaría saber la fecha de la cena porque he venido por trabajo y me encuentro bastante ocupada.

-Mañana por la noche si le resulta conveniente.

-O es pura casualidad o el destino lo quiere así -bromeé- Justo mañana mismo por la noche estaré libre para asistir a la cena.

- ¡Qué maravilla! Seguramente va a ser una velada encantadora debido a su grata compañía.

-Ha dicho que sólo es una cena con su familia ¿Verdad?

-Precisamente...Estará mi esposo, mi hija y mis dos hijos.

-Vaya, su familia es un poco numerosa.

- ¿Te parece? -asentí causando que soltara una pequeña risa- Honestamente, también lo pensaba cuando mis hijos eran pequeños...Sin embargo ahora que ya son unos adultos, no lo pienso más.

- ¿Qué edad tienen sus hijos? -de pronto, sentí un poco de curiosidad al respecto.

-Paige es la menor con veinticinco mientras que Timotheé es el del medio con veintisiete y Alexandre con veintinueve.

-Tiene toda la razón -lo acepté- Son personas adultas ahora.

-Pero a pesar que ya sean adultos, no me han dado ni un solo nieto.

-Oh, no lo puedo creer.

-Tampoco yo, no obstante, aquello ya es decisión de ellos.

-La apoyo totalmente en ello, yo solamente tengo una hermana menor de veinticuatro años llamada Sky.

-Un precioso nombre, sin duda alguna.

-Gracias -sonreí.

-En fin, la esperaré mañana a las siete de la noche en el restaurante del hotel para compartir un momento grato.

-Por supuesto, no lo dude.

-Además, tengo una propuesta un poco interesante para ti.

- ¿Una propuesta? ¿De qué trata? -Mi curiosidad despertó de inmediato.

Tengo que admitirlo, a veces soy una amante del chisme.

-Prefiero hablarte sobre la propuesta el día de mañana durante la cena.

- ¿Al menos me dejaría saber qué tipo de propuesta es?

-Es una oferta de trabajo, señorita Duch.

-En tal caso usted tiene la razón indudablemente, es algo que es mejor hablar con tranquilidad -desvié mi mirada.

-Sí...Ya no la molestaré más para que pueda descansar de su viaje.

-No se preocupe, ya he descansado un poco por lo menos.

-De igual manera tengo que irme ahora mismo porque necesito revisar algo antes de irme a casa.

-Le deseo una buena noche -sonreí, como muestra de mi amabilidad- Y gracias por la invitación.

-No lo agradezca...Qué descanses, linda Heaven.

-Lo mismo para usted, hasta luego -me despedí y entré a la habitación nuevamente.

Sonreí al darme cuenta que mañana conocería a la novia y era muy probable que al novio también y para mí, era un momento muy emotivo. Tomé mi celular y sin más salí de la habitación. En el camino, me encontré con un hombre atractivo y decidí preguntarle algo:

-Buenas noches, disculpe la molestia ¿Sabe en dónde puedo tomar un poco de aire libre en el hotel? Ojalá pueda ayudarme con eso.

-Puede hacerlo en la terraza que está tres pisos más arriba -me respondió en tono alto, y siguió caminando. Está bien, me dirigiré a la terraza y veré las estrellas y la luna.

Al estar allá, vi la espalda de un hombre y cuando éste se dio la vuelta me di cuenta que parecía ser el hombre perfecto para mí físicamente. Sus ojos tan azules como el mar, su cabello castaño y perfectamente peinado, alto y de cuerpo bien trabajado, sin llegar a ser exagerado, pero sí se notaba que tenía abdominales.

Un poco asombrada por su notorio atractivo, me acerqué a paso lento y le dije:

-Buenas noches -en ese momento sus ojos y los míos se encontraron por primera vez, y un gran escalofrío me recorrió el cuerpo entero. Acabo de tener un aliento de amor.

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