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Allarik, la venganza del jeque

Allarik, la venganza del jeque

Autor: : Mary B-R
Género: Romance
Allarik "La venganza del jeque" Para Allarik el amor es algo sobrevalorado que solo sirve para fastidiar a las personas con el drama y sentimentalismo que deja a su paso. Nunca, a ofrecido a nadie lo que él jamás ha sentido... eso que a él le fue negado por culpa de su enemigo. Ahora el solo vive para vengarse, para saciar sus propios deseos oscuros y conseguir todo lo que siempre quiere. ¿Pero qué ocurrirá cuando unos ojos azules igual que los de su enemigo, pero en versión femenina se coloquen sobre él? ¿Cómo reaccionará cuándo se encuentre con una persona tan rota como él, pero su juramento solo le dicte hacerle más daño? Porque el ha venido a destruirte, a volver polvo todo tu ser y después de hacerte cenizas, volver a reconstruirte a su antojo. Egocéntrico, cínico, sarcástico, sádico y con una presencia abrumadora. ¿Está lista para esto? segundo libro de la trilogía amantes del desierto. Del odio al amor solo hay un paso y más cuando se trata de los enemigos. Bienvenidos a un lugar en donde las arenas ardientes del desierto son las únicas testigos del nacimiento de las pasiones más oscuras, nunca antes vistas. En donde la venganza prevalecerá y ni el amor más grande lo podrá cambiar. ¿O si?

Capítulo 1 Prologo

Nunca me había encontrado con alguien como ella, su inocencia, su sonrisa, su manera de ver la vida, su forma arrogante de ser y la fiereza con que defiende en lo que, cree despertaron en mí lo que yo creía que estaba muerto.

Solo he amado a una mujer y es por ella que hago todo esto.

¿Qué quién es esa única mujer a la que le debo todo mi amor y devoción?

Mi madre...

Pero al enamorarme de aquella mujer...la estoy traicionando, estoy tirando por la borda todo aquello por lo que he trabajado y ese es un lujo que no me puedo dar, es un deber que tengo con mi legado y al amarla a ella como lo hago me convierto en la deshonra más grande para mi familia.

Su familia y la mía no pueden simpatizar y menos después de lo sucedido hace veinticuatro años.

Ellos nos arrebataron todo, ese maldito hombre me quitó la posibilidad de llevar una vida plena al lado de mi madre y por su culpa tuve que vivir toda una vida lejos de ella. No solo le bastó con arrastrar nuestro apellido y honor por los suelos, sino que ahora también me hace odiar a la mujer que he comenzado a amar.

A esa luz al final del túnel que apenas comenzaba a brillar para mi, a ese salvavidas al que me estaba aferrando para no morir ahogado en mi propia oscuridad, a esa mujer a la que había comenzado a amar más que a mi propia vida. Ella es su hija y por lo tanto también tiene que pagar.

Solo pensar que al mirar esos endemoniados ojos azules veo los de mi enemigo, me hace hervir la sangre.

La amo. La adoro. La deseo con todo mi ser, pero sobre todo también la necesito. Me odio. Me odio a mi mismo por sentir lo que siento por ella, pero más odio tener que hacerle daño, mi corazón y mi cuerpo se resisten, pero mi mente me tortura al recordarme una y otra vez la promesa que le hice a mi madre.

Yo juré liberarla de su prisión, yo le prometí reponerle la vida que nuestros enemigos le arrebataron, pero eso es lo que menos me inquieta.

La promesa que más acribilla mi mente es que juré vengarme. Juré vengarme de todos aquellos que destruyeron a mi familia desde antes de yo nacer.

Nuestro destino estaba marcado, desde el momento que vine a este mundo. Nuestro destino siempre fue ser enemigos.

Pero una cosa si es incierta, no sé cuanto resistiré sin demostrarle cuanto la amo, no sé como reaccionará ella al momento de enterarse que en un principio solo me casé con ella solo por venganza. Esa misma que juré ante la tumba de mi abuelo. Esa misma que ahora es mi condena.

[CONTENIDO +21]

Esta novela posee contenido adulto. Hay escenas fuertes descriptivas de violencia, así como tambien, escenas de sexo explícito, erotismo y sadomasoquismo.

Todo lo que se verá en esta historia es mera ficción y si hay algo que sea un hecho real es solo coincidencia, con esta historia no busco ofender a nadie, algunas tradiciones árabes que se verán aquí son inventadas y otras se mencionaran según lo investigado.

Si no te gusta esta clase de historias es mejor que no la leas y si aún así decides leerla, será bajo tu responsabilidad.

Bienvenidos a una historia donde el romance nace de lo imposible y sé que muchas tendrán que apretar las piernas para no correrse.

Esta segunda parte viene cargada de emociones fuertes, nuevos enemigos y nuevos personajes que de seguro te robarán el aliento, no es necesario que lean la primera parte, pero los que ya la han leído entenderán un poco más cuando mencione algún hecho o escena de la historia anterior. Si me quieres apoyar al leer la primera parte seria de mucha ayuda, si votas y comentas en ambas historias seria fantástico.

De antemano gracias por tomarte el tiempo de leerla y espero que sea de tu total agrado.

Capítulo 2 Primer encuentro

MÓNACO MONTECARLO

POV ALLARIK

-All...es hora de irte, nuestros futuros socios del imperio petrolero del sur, te están esperando -dice mi tío Amón dándole pequeños golpecitos a la puerta de mi habitación.

Poso mi dedo indice en mis labios indicandole a la chica que cuelga desde el techo sujetada por unas cuerdas que rodean su cuerpo que haga silencio.

Ella asiente regalandome una sonrisa maliciosa pero la ignoro. Entro al cambiador después de ducharme y busco la ropa que me pondré, optó por vestirme con un traje de tela Blanca playero por el lugar en donde se llevará a cabo la reunión con los socios y salgo colocandome un sombrero, me miro en el espejo acomodándo mi ropa y luego me dirijo a la puerta para salir.

-Allarik -chilla la chica aún atada-. ¿A dónde mierda crees que vas? -pronuncia furiosa.

-Eres muy ruidosa -me quejo por la algarabía de la muner-. ¿Acaso no te han enseñado a no estar gritando a cada momento?... -inquiero entrecerrando mis ojos mientras trato de hacer memoria de su nombre y eso parece enfurecerla más.

-Maldito imbecil -gruñe sacudiensose con violencia y yo sonrio.

Si supiera que esos nudos solo se pueden cortar con algo que tenga filo, la técnica de shibari que utilicé para atarla es una de las más efectivas para inmovilizar a los objetivos.

-Loly, mi nombre es Loly.

-Como sea -digo con desdén-. Bueno, verás me tengo que ir a una reunión muy importante -le explico aunque no espero que lo comprenda-, más tarde enviaré a alguien a desatarte y espero que sepas comportarte como toda una dama al salir de la casa o me veré en la penosa obligación de hacerte humillar por mis guardias -le advierto.

-¿Cómo que más tarde? -chilla la peliroja agrandando los ojos.

-Creo que no eres sorda, alhabiba -digo con sarcasmo mientras me acerco a ella una última vez y le doy una fuerte azotada a su redondo culo.

La chica jadea ante mi contacto mientras le doy un fuerte apretón a sus jugosas nalgas, deslizo mi mano por todo su hermoso cuerpo curvilíneo y cuando estoy de frente; la tomo por el cuello con fuerza y estampo mi boca con salvajismo contra la suya, meto mi lengua hasta su garganta y la suelto solo cuando mis pulmones necesitan aire, la chica respira agitada sus ojos reflejan deseo, pero eso es lo último que obtendrá de mí. No la volveré a ver más y con eso acabo de sellar nuestra despedida.

No le dirijo más la palabra a pesar de sus exigencias y vuelvo a retomar mi postura altiva y altanera.

-Allarik...Allarik trae aquí tu maldito trasero y desatame -vocifera como loca mientras me ve salir por la puerta y no me inmuto.

La verdad me importa una mierda lo que suceda con esa chica, pero mi crueldad no llega a tanto. La última vez que dejé a una chica atada por mucho tiempo, encontré toda la habitación hecha un desastre. Había todo tipo de fluidos desagradables esparcidos por todos lados y la verdad no quiero traer a mi mente esos horribles momentos.

Cruzo por el pasillo y me encuentro a Dharia la ama de llaves.

-Su alteza -me saluda dando una leve inclinación con su cabeza y yo hago lo mismo.

Dharia aunque no es árabe sabe acatar muy bien las órdenes y es muy eficiente en su trabajo, con los meses que llevo viviendo en Montecarlo hemos desarrollado una especie de confianza y se ha creado un pequeño lazo de amistad, ella es la que me ayuda con las chicas que traigo y aunque la última vez a la pobre no le fué muy bien, sé que seria incapaz de negarse.

-Dharia -pronuncio en voz baja para que mi tío no nos escuche-, necesito que me hagas un favor -miro hacia todos lados para asegurarme de que nadie más nos vea.

La mujer coloca sus ojos en blanco suponiendo que es lo que le voy a pedir y niega con su cabeza.

-Ah...no, esta vez no, ni de coña -se queja.

-Dharia...-suelto en un tono amenazante recordándole quien soy, pero es tanta la confianza que hay entre los dos que se me haría imposible imponerle algo.

-Ya dije que no -responde con firmeza.

Suspiro exasperado y la tomo por los hombros guiandola a un lugar más privado, a diferencia de mí ella es diminuta y tiene que alzar su cabeza para poderme mirar a los ojos.

-Es una orden -le digo y ella aprieta sus labios.

Dharia se burla y coloco mala cara ante su insolencia.

-No estás en posición de ordenarme nada. Además, tu tío me prohibió ayudarte o de lo contrario me despedirá -se encoge de hombros-. Aún no entiendo porque tienes que traer chicas a esta casa, si sabes que tu tío te lo tiene prohibido, se supone que tienes dinero suficiente para alquilar una suite en un hotel o alquilar una propiedad en donde puedas hacer tus porquerías -se queja y definitivamente esta mujer no tiene filtros a la hora de hablar.

-Si puedo -le aclaro-. Pero no me da la gana. Además, si llegara a alquilar un lugar no podría tenerte para que limpiaras mi desastre -agrego cínico y ella me mira ofendida.

-¿Eso es lo que soy para tí? Una mugre sirvienta que cubre tus desastres -se lleva las manos al pecho con dramatismo-. Y yo que crei que era tu amiga -pronuncia fingiendo dolor y yo coloco mis ojos en blanco.

Estoy a punto de rebatir algo cuando la voz ronca y áspera de mi tío nos sobresalta.

-¿Qué estás haciendo aún aquí Allarik? -me pregunta molesto.

-Solo le estaba dando algunas órdenes a Dharia.

-¿Cómo cuál? -pregunta de manera sarcástica y con eso me confirma que ya lo sabe todo- ¿Soltar a la pobre chica que tienes atada desde anoche? -me fulmina con su mirada y yo trago duro-. Por Allah Allarik, los gritos de esa mujer y de todas las que traes cada noche a escondidas los he podido escuchar noche tras noche ¿Y sabes que es lo peor? -niego con mi cabeza-. Que no me dejan pegar el ojo en toda la maldita noche.

¡Carajo...!

-Tío Amón...yo...

-Yasimat altifl alsakhif -gruñe y yo enmudezco.

(Callate niño tonto)

Dharia se gira sobre sus talones y se va huyendo dejándonos ahora solos.

-Tienes que madurar -me regaña- ¿Es que acaso no quieres el trono?

-Es lo que más deseo en este mundo -respondo encarandolo.

El más que nadie sabe los motivos por el que lo quiero, desde que murió mi abuelo, mi tío se ha hecho cargo de nuestra nación, sé que a él nunca le gustó la idea de gobernar pero como no había nadie más; no tuvo más remedio que hacerlo.

El nombre de nuestra familia y nuestro honor quedó mancillado por la culpa de ese maldito hombre, ese mismo que exilió a mi madre a una maldita torre rodeada de mujeres dementes y abandonadas, por su culpa me crié solo, el me lo arrebató todo y yo también le haré lo mismo.

-Entonces compórtate como se comportaría un líder -sus ojos cansados me miran y suspira profundo-, toda la vida no estaré aquí para hacerte entrar en razón, si quieres el trono ya te he dicho mil veces lo que tienes que hacer.

-¿Casarme y sentar cabeza?

-Si -responde con rotundidad.

A pesar de que mi tío es un hombre moderno aún se deja rejir por las tradiciones de nuestra nación, una de ellas dicta que si el próximo heredero al trono no se casa, no podrá ocupar el lugar que le corresponde.

El próximo en la línea para heredar el legado Sogamons soy yo, aunque mi tío se casó nunca tuvo hijos, su esposa murió al poco tiempo de que se casaran y mi tío prefirió no volver a contraer nupcias, aunque nuestras tradiciones nos permiten tener varias esposas, él se negó a rehacer su vida.

Ahora estaba yo aquí, esperando que el desistiera de esa inútil idea de hacerme conseguir una esposa y solo me cediera lo que me pertenece por derecho.

-No quiero hacerlo con alguien que no ame -sé de sobra que eso jamás sucederá no creo en el amor y no puedo dar algo que a mi siempre me negaron-, no quiero que el resto de mi vida siga siendo miserable e infeliz -me quejo mientras lo miro desafiante-, ya bastante me ha tocado haberme criado sin un padre, ni una madre, para que ahora tú me quieras obligar a estar atado de por vida a una persona con la que no seré feliz -mi voz tiembla por la rabia.

-Allarik -me mira con pesar-. Tienes que dejar el pasado atrás y seguir adelante -agrega menos enojado.

-Sabes que no puedo -le digo mirandolo a sus imponentes ojos marrones-. Le hice una promesa a mi madre y se la voy a cumplir -aseguro

-A veces las cosas no son como te las hacen creer -responde el con calma.

-¿Ah, no? -le cuestiono lleno de cólera-. Entonces porque no me ilustra.

-Sabes que a mi no me corresponde decirte esa verdad y aunque te lo diga te negarás a creerlo, tu madre te ha llenado la cabeza de cucarachas todos estos años y reconozco que fue un error de mi parte obligarla a hacerce cargo de ti -me dice mientras me mira con pesar y odio eso-, esa mujer es una loca.

-No te permito que te refieras a ella de esa forma -grito furioso-. Ella también es tu familia.

Mi tío Amón me mira resignado y niega con su cabeza.

-All, cuando te des cuenta de como son las cosas en realidad espero que no sea demasiado tarde y después no te lamentes.

Mi tío me da la espalda y se marcha, nunca voy a desistir de hundir a aquellos que nos humillaron, bastante nos ha costado volver a hacernos de un nombre y más aún levantar el honor de nuestra familia. Fueron épocas difíciles para nuestro pueblo, pero ahora que yo tome las riendas todo será diferente, él imperio Sogamons crecerá y verá arder el de los Moftafard.

Odio a toda esa maldita familia y aún más al prepotente heredero a su trono. Zahel Moftafard, el muy hijo de puta se cree superior a todos pero a la hora de la verdad queda en pañales delante de mí.

-Allarik -escucho pronunciar a mi tío aún enojado-. ¿Qué haces todavía ahí? Anda, mueve tu culo y ve a la reunión con los petroleros del sur que bastante nos costó que nos dieran una cita -me recuerda y lo obedezco.

De este negocio dependen muchas cosas y la más importante es ganarnos al magnate petrolero como un aliado.

(***)

-Entonces, señor Gabal asod -un leve corientazo me recorre el cuerpo al escuchar mi primer apellido.

Escuchar ese apellido es como un recordatorio de las migajas que siempre he recibido, eso es solo lo que obtuve del hijo de puta que se hace llamar mi padre, como bastardo no tengo estatu en su jerarquía y mucho menos permiso de pisar sus tierras o me matarán.

Al parecer a su mujer no le sentó muy bien la noticia de que mi padre tendría su primer hijo fuera del matrimonio, la mujer no lo soportó y le exigió a mi padre no tener nada que ver conmigo, y eso a él no le costo mucho, lo único que obtuve de ese hombre fue su apellido y lo aborrezco, no puedo negar que me ha abierto muchas puertas y eso es lo único bueno, pero de igual manera lo odio.

-Allarik -lo corrijo de la forma más amable que puedo.

El hombre me mira entrecerrando sus ojos y aprieto un poco el vaso lleno de whisky que me ofrecieron en cuanto llegué, no puedo cagarla o de no mi tío me colgará de las pelotas, nos costó mucho llegar hasta aquí y no puedo irme con las manos vacías.

El hombre pudo hacer la negociación con el encargado de la compañía, pero en su lugar prefirió que un mismo miembro de la familia real viniera a tratar el asunto, ahora estoy aquí, sin casi nada de paciencia y lo peor es que tengo que convencer al hombre o mi tío me matará.

-Allarik -se corrige el hombre que usa una shilaba blanca-. Dígame. ¿Por qué debo invertir en sus tierras? -me cuestiona-. Hasta donde tengo entendido no hay nada de mi interés en ellas -agrega con desdén y su insolencia a la hora de hablarme hace que me hierva la sangre.

Me coloco de pie con toda la elegancia que me conforma y le digo:

-Según los estudios que mande ha realizar con profesionales en el tema, me han informado de que en esa parte que nunca había sido explorada, hay petróleo -el hombre se levanta también y su mirada queda a la altura de la mía.

-¿Y qué lo hace tan especial?

Le dedico una sonrisa ladina, pero Alih AlQantara permanece inexpresivo.

-Porque no estamos hablando de un pequeño charco de petroleo -permanezco en silencio unos segundos y después continúo -. Le aseguro que es el pozo más enorme que se haya podido ver en todos estos tiempos y en cualquier otra nación -la mirada inexpresiva del hombre cambia ahora por una felina.

Sabe que el negocio es muy grande y las probabilidades de pérdida son casi nulas, si me rechaza iré con la competencia y sé que lamentará haber perdido un negocio como este.

-Padre. ¿Con qué aquí te encuentras? -una voz femenina resuena por toda la sala.

-Fatati Aljamila -responde el hombre con una sonrisa de oreja a oreja dejando atrás toda expresión dura.

(Mi niña hermosa)

Mis ojos se desliza a la puerta y no puedo creer lo que estoy viendo, el mundo es un pañuelo y aquí es donde lo vengo a comprobar.

-Sharik AlQantara -pronuncio con una leve sonrisa y ella hace lo mismo.

Los dos tenemos historia y no terminó en muy buenos términos, nos conocimos en la universidad y cuando llegó el tiempo de elegir nuestros caminos solo la dejé ir, ella quería algo que yo no le podía ofrecer "Amor".

Nunca podré ofrecer algo que jamás he sentido y que nunca a mi me dieron, solo me tuve que conformar con lo que la mente de mi madre le permitía ofrecerme desde su prisión y es lo mismo con que le correspondí a la chica que ahora se encuentra aquí.

Prácticamente nuestra relación solo se basó en follarmela y azotarle duro el culo, pero creo que ella lo mal interpretó todo, pensando que teníamos algo serio por las prácticas sádicas que aplicaba con ella durante el tiempo que salimos juntos.

-Veo que estás ocupado, mejor iré a buscar a mamá. -dice ella refiriéndose a su padre, pero no me quita su mirada de encima.

-No fatati, quiero que te quedes y me des tu opinión sobre este negocio.

MIERDA...

-Si es con Allarik, seguro es un buen negocio -pronuncia de forma desinteresada mientras me mira con malicia.

-Si tu lo dices es porque así debe de ser -el hombre me mira y me estira la mano-. Señor Gabad Asol tenemos un trato.

Celebramos por un rato el cierre del negocio brindando con una botella de whisky escocés y después me despido excusándome que tengo que ir a darle las buenas nuevas a mi tío, pero la realidad es que quiero salir de aqui lo más rápido posible.

Desde que llegó Sharik a este lugar no he podido estar tranquilo, ella me dejó muy en claro cuando terminamos que se las cobraría por todo el daño que le había causado y solo por eso su presencia me fastidia, sé que su amabilidad no traerá nada bueno y más cuando la abandoné de la forma en que lo hice.

-Allarik, espera -la voz delicada de Sharik hace que me detenga.

-¿Qué pretendes con todo esto? -la encaro y ella sonríe de forma divertida.

-Nada -se encoje de hombros-. A tí nunca te han dicho que, ¿negocio es negocio y placer es placer?

-Si, pero viniendo de ti no creo que sea nada grato -replico.

-¿Pero por que clase de persona me tomas? -pronuncia de forma teatral mientras se lleva las manos al pecho fingiendo inocencia.

-Te conozco y sé muy bien de lo que eres capaz.

-Y haces muy bien en desconfiar -me aclara-. Aún no se me olvida lo de hace años y no será la última vez que nos veamos Allarik -pronuncia entre dientes y to la ignoro.

Me doy la vuelta y me subo al auto que ya espera por mi, no quiero seguir escuchando estupideces de mujeres locas.

-¿A dónde quiere que nos dirijamos señor? -me pregunta el conductor.

-A playa lobato -ordeno y Ben coloca el auto en marcha.

(***)

Estar en Mónaco tiene sus ventajas y una de ellas es la diversión sin fin, muchos me consideran un tipo sin arreglo y la verdad no estoy muy lejos de eso. Mi vida solo se basa en sexo desmedido y derroche de dinero.

Desabrocho mi camisa y dejo que el sol haga su trabajo, me ubico en el lugar que siempre ocupo en el sector privado y disfruto de la vista. El olor a sodio inunda mis fosas nasales y hace que me relaje, una de las meseras trae mi bebida y me la extiende junto a su número telefónico, desecho el papel y desido ir a caminar un rato, la vista al mar es hermosa pero lo que la hace ver realmente bella es la chica rubia que emerge del agua.

Se sacude su largo cabello varias veces y solo eso me hace querer tocarla, su cuerpo es como el de una diosa, su piel es tan blanca que el sol la enrojece y sus ojos azules son endemoniadamente hipnóticos, el traje de baño que trae puesto es muy atrevido y aunque es muy revelador resalta a la perfección su esbelta figura.

Las facciones de su angelical rostro son perfiladas, sus labios gruesos y de un rosa intenso me hacen querer atraparlos entre mis dientes; mi respiración se agita y la dureza en mi entrepierna hace que me apriete el pantalón, no sé en que momento mis pies han comenzado a moverse y ahora me encuentro frente a ella, la chica está agachada abrochandose una de sus sandalias y cuando se levanta sin querer tropieza con el brazo en donde sostengo mi bebida y se la riego encima.

-¡¿Pero acaso eres imbecil o solo te haces?! -chilla enojada mientras se trata de limpiar.

-Lo siento señorita....-extiendo la última palabra para que me diga su nombre, pero no lo consigo.

-No te interesa -grita enojada y no entiendo porque hace tanto drama.

-Si quieres los dos nos podemos dar un chapuzón en el mar y así te puedo ayudar a quitarte toda la suciedad -insinuo mientras le paso mis dedos por una de las gotas que le escurre por su piel...su hermosa piel.

En solo cuestión de segundos siento como la mano de la chica se estrella en mi mejilla acertandome en una bofetada, instintivamente toco la mejilla en donde recibí el impacto y la miro molesto, a nuestro alrededor se escuchan las expresiones de asombro de las demás personas, la mayoría sabe quién soy y los problemas que conllevan una ofensa como esta.

-Eres un idiota -grita enojada-. ¿Quién mierda te crees para tocarme? ¿Quién te ha dado el derecho de hacerlo? -sisea con salvajismo.

La sujeto con fuerza por una de sus muñecas y se la aprieto.

-¿Como te atreves tú a tocarme a mi? -siseo-. ¿Es que acaso no sabes quién soy? -digo para asustarla, pero en su lugar solo percibo burla.

La chica aún me mira desafiante y debo admitir que su comportamiento causa ciertos estragos en mi entrepierna.

-No, no sé quién eres y tampoco me importa una mierda -grita mientras se zafa de mi agarre.

Ninguna mujer me había enfrentado antes y ahora, ella llega con su altanería, ¿y se atreve a desafiarme? Nunca una mujer me había rechazado y esto me tiene sorprendido, ha despertado mi curiosidad y eso es casi imposible si se trata de mi.

-Zahira -una mujer unos años más adulta que ella y también con el cabello rubio la jala por la muñeca.

ZAHIRA...EL NOMBRE DE LA CHICA ALTANERA ES ZAHIRA.

La mujer le susurra algo al oido y ella asiente de mala gana, las dos se giran sobre sus talones y comienzan a caminar.

-Zahira -me tomo el atrevimiento de llamarla por su nombre y la chica gira su cabeza para mirarme, en su rostro se puede ver el enfado.

Me acerco a las dos mujeres y aunque no estoy acostumbrado a disculparme hoy me siento de buen humor para hacerlo, lo que ha hecho esta chica me ha impresionado y solo por que ha tenido los ovarios bien puestos, lo hago.

-Lo siento -pronuncio y ella aún me mira de forma asesina-,. Quiero remediarlo, ¿que tal si me dejas invitarte algo? -agrego tratando de enmendar las cosas, pero también tengo otras intenciones.

Zahira se gira completamente y me dedica una sonrisa divertida, la otra mujer la aprieta con fuerza del brazo, pero ella no se mide en lo que me va a decir.

-Ni en tus sueños -pronuncia con burla-, primero se tendrá que congelar todo el mar Mediterráneo antes que yo acepte algo que venga de ti.

Enarco una de mis cejas ante su rechazo.

ESTA MUJER ES INCREÍBLE...

Y antes que pueda replicar algo la chica se gira con rapidez y las dos mujeres se pierden entre el gentío.

Ella no es igual a las demás que he conocido y eso lo pude sentir en cuanto la vi, aunque solo la he mirado por algunos minutos, siento que he visto esos ojos endemoniados en alguna parte. Algo me dice que nos volveremos a ver de nuevo y espero con todas mis fuerzas que sea pronto.

Capítulo 3 La llegada de Zahira parte 1

MÓNACO MONTECARLO

POV ZAHIRA

-Estoy contenta de que hayas aceptado venir a visitarme -chilla Cassy emocionada en cuanto me ve salir por la puerta del aeropuerto.

Coloco mis ojos en blanco al ver como da saltitos de felicidad mientras se aproxima a mí, todos a nuestro alrededor la miran pero eso parece importarle a ella poco.

Que no se le ocurra darme uno de esos abrazos estranguladores que te quitan hasta el aire...los odio.

Por más que mi padre me pidió que usara el jet privado me negué, no me molesta subirme a un avión con otras personas y la comodidad que brinda la primera clase es muy buena.

No estoy aquí precisamente porque quiero y mucho menos he venido para visitar a mi hermana, pero quien soy yo para romper sus ilusiones, mi padre me ha enviado para que asista a la celebración del cumpleaños número veinticinco de los gemelos Eline y Jonathan Grimaldi, príncipe y princesa de la casa real de los Grimaldi, los próximos herederos del principado de Mónaco. En realidad no quisiera asistir sola y mi hermano no vendrá conmigo por los problemas que tiene pero ese es otro asunto, a diferencia de mi hermano y por más problemas que tenga, yo no evado mis compromisos reales, aunque en estos momentos mi vida sea una mierda eso no quiere decir que tenga que dejar de cumplir con mi deber.

¿Y por qué mi vida es una mierda? Pues la respuesta es muy sencilla. Por ser una estupida, por haber entregado mi corazón a la persona equivocada. Llegué a tener la vana esperanza de que el seria mi esposo, pero no. Él muy hijo de puta huyó como un cobarde al poco tiempo de conseguir lo que quería.

Ese maldito se llevó esa noche mi dignidad, mi honra y mi honor. Pero la culpa la tuve yo por cometer la estupidez de abrirle mi corazón así de la misma forma en que le abrí mis piernas, mi padre aún no sabe nada y aunque sé lo liberal que es con nuestras costumbres. No le caería muy en gracia el saber que su hija ya no es virgen y menos que el hombre que la deshonró salió huyendo más rápido que flash.

-A mí también me alegra estar aquí -le miento a mi hermana mientras finjo una sonrisa.

Como era de esperarse mi hermana me abraza hasta sacarme el aire y tengo que darle un leve empujón para que me suelte. No me gusta de a mucho las muestras de afecto y ella lo sabe.

-Pero mira nada más lo hermosa que te has puesto Zayi -me halaga Cassy mientras me toma por una de mis manos y me gira.

-Y tú no te quedas atrás -le digo de todo corazón, Cassy pasa una de sus manos por encima de mis hombros y me atrae a ella mientras comenzamos a caminar.

A pesar de ser solo medio hermanas nuestro parecido es innegable, siempre recalcan lo mucho que me parezco a nuestra madre, pero mi hermana es la viva estampa de ella; con su cabellera rubia y sus impresionantes ojos marrones es más que suficiente para confundirlas.

Un hombre corpulento de algunos treinta y tantos, pelinegro, de rasgos muy atractivo aguarda por nosotras en el auto estacionado afuera, Cassy me suelta y se lanza en los brazos del hombre y me siento incómoda al ver como mi hermana lo besa metiendo su lengua hasta lo más profundo de su garganta, tengo que esquivar la mirada para no ver tan bochornosa escena, siento como mi rostro comienza a arder y eso que no es a mi a quien besan.

-Ay...lo siento Zayi que mal educada soy -pronuncia mi hermana de forma entrecortada.

"TRANQUILA...NO SE NOTA"

-Él es mi prometido Daniel -el hombre da una cabezada en forma de saludo y los dos se miran con adoración, siento como se me estruja el corazón al recordar que no hace mucho también miré a alguien de esa manera y me siento estupida por ello.

-¿Tú prometido? -le cuestiono un poco incrédula después de analizar sus palabras.

-Si -se acerca a mi como si me fuese a decir un secreto-, nadie lo sabe, tú eres la primera que se entera -me susurra y le sonrío.

Me gusta que mi hermana me confíe sus secretos, siempre fuimos muy unidas y aunque nos separamos cuando ella decidió mudarse a Francia para forjar su vida, veo que seguimos compartiendo esa misma complicidad.

-De verdad me alegra que te vayas a casar.

Me acerco al hombre con paso firme y lo halo por el cuello de su camisa.

-Como le llegues a romper el corazón a mi hermana, te juro que después vendré yo a romperte las bolas -gruño y el hombre enarca sus cejas.

-Carajo...es cierto lo que decías de su carácter difícil -pronuncia mirando a mi hermana.

-Deveria ser yo la que en estos momentos estuviera triturandole las bolas a cierto desgraciado -habla Cassy algo molesta y mis entrañas se remueven por revivir ese recuerdo-, pero cierta persona se niega a decirme quién es -me mira en forma de reproche mientras me quita las manos del cuello de su prometido.

Tan territorial y posesiva como siempre.

La misma noche que ese hijo de puta me abandonó en Londres llamé a mi hermana llorando a mares para contarle todo.

-Dejalo ya, no vale la pena -digo tajante y entro al auto sin esperar que nadie me abra la puerta.

Mi hermana habla algunas cosas con su novio antes de entrar al auto y después de unos minutos entran los dos en silencio.

Todo el camino no pronunciamos ninguna palabra y en verdad lo agradezco, no quiero hablar del tema y mucho menos que me pregunten algo de lo que no quiera dar respuesta, seria grosero de mi parte y no quiero causar mala impresión.

Disfruto de la hermosa vista que ofrece Montecarlo, los grandes caseríos van quedando atrás y ahora lo que queda a la vista son las imponentes mansiones de la zona más adinerada del lugar, siempre me imaginé que a mi hermana le iba bien ejerciendo su carrera de arquitecto, pero jamás pensé que le daría para vivir en un lugar tan lujoso como éste.

Nuestro padre siempre le insistió para darle su ayuda económica, pero mi hermana lo rechazó muchas veces alegando que no necesitaba de su dinero para poder vivir, que ya le había bastado y sobrado con que le diera muchas comodidades cuando ella y mi hermano mayor eran niños e incluso le agradecía haber pagado sus estudios en las mejores escuelas pero ahora ella era toda una mujer hecha y derecha, y podía forjar su propio camino...nosotras siempre hemos sido tan independientes, incluso yo me he negado a manejar las empresas de mi padre, mi hermano Zahel y mi hermano Anthony son los que en estos momentos se están haciendo cargo de ellas y aunque me gusta ser independiente tengo algunos negocios y contratos con las empresas de mi padre.

Mi boca se abre de manera exagerada y tengo que obligarme a cerrarla para evitar que mi mandibula caiga al piso del auto, siempre he estado acostumbrada al lujo y excentricidades, pero ver las maravillas arquitectónicas que mi hermana es capaz de crear me asombra, más que una mansión parece un palacio, el auto atraviesa las grandes verjas negras y me maravillo con la vista, los jardines son verdes y llenos de flores, la entrada muy amplia y tiene en el medio una gran fuente, las paredes tienen un toque envejecido que las hace ver muy elegante y los grandes ventanales la hacen parecer una gran caja de cristal, bajo del auto hipnotizada y mi hermana me sujeta del brazo para guiarme adentro, un hombre de rasgos asiáticos sale de la mansión y hace una reverencia cuando nos ve.

-Hung mij, has el favor de bajar las maletas del auto y colócalas en la habitación de mi hermana -le ordena mi Cassy y el hombre asiente.

-Sabes que puedo alquilar un lugar mientras permanezco aquí ¿Cierto? No quiero ser una molestia.

-Ni de coña -se niega-, tu eres mi hermana y te tienes que quedar conmigo.

-¿No sera más bien, que cierto Malik árabe te dijo que me mantuvieras vigilada? -le cuestiono.

-Bueno, eso también -Admite de manera divertida y las dos reimos.

Entramos a la casa y si antes había dicho lo majestuoso que era afuera, no hay palabras para describir el interior, los pisos son resplandecientes y muy pulidos, las paredes del lugar están pintadas de azul y blanco dándole un toque victoriano, la decoración es sencilla pero muy bien escogida y sin duda este lugar es de ensueño.

Subimos las escaleras Y buscamos mi habitación, entramos por la tercera puerta del pasillo y ahí está, todo como a mi me gusta.

-Recordaste mi color favorito -le digo encantada a mi hermana.

-Nunca se me olvidaría que te gusta el rosa empalagoso -pronuncia con sorna y la miro de mala gana-. ¿Quieres ir a la playa? -me cuestiona de repente-. Playa Lobato es hermosa y así podrías distraerte un poco -agrega dandome animo.

La verdad no quisiera ir a ninguna parte y mi hermana está tan contenta que no soy quien para dañar su felicidad, pero de verdad estoy muerta de cansancio y lo que menos quiero ahora es ir a asolearme ya he tenido mucho con el sol sofocante del desierto.

-No......gracias -noto el desánimo en su rostro-, estoy un poco cansada por el viaje y por ahora solo quisiera descansar tal vez otro día-agrego y ella asiente.

-Bueno, Daniel y yo iremos más tarde, si cambias de opinión me avisas -se despide y cierra la puerta dejándome en la soledad de la habitación.

Doy un suspiro y me tumbo boca arriba y con los brazos abiertos sobre la cama, quiero que este mes se pase volando, quiero regresar a la comodidad en mi apartamento en Londres, ese es otro tema que debo hablar seriamente con mi padre, no se puede seguir negando a que viva sola en Inglaterra, nunca me ha dado miedo y el tiene que aprenderme a soltar.

Sé que el nunca me pediría que me casé para cumplir el deber que tengo con mi nación, pero también soy consiente que si me caso con alguien que traiga prosperidad a nuestras tierras seria muy conveniente para nosotros, tengo la sospecha de que mi padre no me quiere dejar ir a vivir sola, porque quiere que me case primero y no me ha dicho nada aún porque no quiere presionarme, como también sé que quiere que lo haga escogiendo yo misma.

Los pretendientes me llueven eso no lo puedo negar, pero el verdadero problema aquí soy yo. Ninguno me interesa y al parecer esa inconformidad la heredé de el, mi madre siempre nos cuenta la historia de como se enamoraron ella y mi padre, y a pesar de que el la trajo con engaños para luego secuestrarla aún se aman sin importar nada.

No estoy de acuerdo con la manera en las que se dieron las cosas entre ellos, pero así es el amor y gracias a eso mi hermano Zahel y yo existimos.

Busco mi teléfono móvil en mi cartera y comienzo a ver mis redes sociales, noto que una de mis amigas con la que estudié en la universidad se casó la semana pasada.

"vaya...al parecer ahora todo el mundo lo está haciendo y tu eres la única que no tiene con quién"

Ay...ya callate maldita consciencia...

Coloco mis ojos en blanco y sigo bajando, retrosedo con brusquedad cuando una foto llama mi atención.

-No...ese maldito...hijo de perra -murmuro con los ojos abarrotados por las lagrimas que amenazan en salir.

La foto es de mi ex novio abrazando a otra chica con la que se ve muy feliz me hace hervir la sangre, pero eso no es lo que verdaderamente me afecta, lo que me afecta en realidad es lo que dice el pie de foto.

"El exitoso empresario irlandés Edward bangCooper ha anunciado que contraerá nupcias el próximo mes con su hermosa prometida Eleonord Sweekman princesa de la corte real londinense"

¡Carajo...! ¿Por eso me dejó?Vio un mejor partido en esa chica y sin dudarlo fue por ella, bastardo hijo de perra.

Tengo tantas ganas de matarlo que sé que con tan solo contarle todo a mi padre el lo traería ante mi y lo mataría, pero no.

Aunque mi sangre árabe sedienta de venganza quiera destrozarlo no me rebajaría a ensuciarme las manos con una escoria como él y menos le permitiría a mi padre mancillar su honor por una basura como lo es Edward.

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