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Amarte es un arte

Amarte es un arte

Autor: : Monik.A.B
Género: Romance
El era empresario,arquitecto,proveniente de la familia mas importante del gremio bancario,mujeriego, millonario,guapo, acostumbrado a que todas las mujeres estén a sus pies a tener todas las que quiera, misterioso, reservado,inteligente, orgulloso y soberbio, moviéndose en los mejores lugares,relacionándose con todo tipo de gente de alta sociedad,no acepta un no por respuesta y siempre obtiene lo que quiere. Ella medico,estudiosa,de clase media,sencilla, reservada,amable,no a tenido novio y no es de llamar la atención de los hombres, sociable.El en su vida quiere es algo nuevo,que lo sorprenda, ella solo quiere algo emocionante en su vida. Un encuentro fortuito cambiarás sus mundos demostrándoles que cuando meno lo esperas puede llegar algo emocionante pero no todo es felicidad. Nueva Versión Amazon Best SEller proximamente físico Novela registrada N. 978958497229-3 Está totalmente prohibida su adaptación, traducción o reproducción sin autorización de parte de su autor. Todos los derechos reservados. all rights reserved.

Capítulo 1 Grabriel

Era perfecto, estaba ahí acostada en la cama pidiéndome que no me fuera, que me quedara unas horas más; como si en toda la noche no hubiera tenido suficiente, eso ayuda a mi ego debo admitir, creo que no hubo ninguna posición del kamasutra que no hiciéramos; no me gusta ceder el control, la verdad Lucrecia era una de las pocas mujeres que lograba saciar mi apetito sexual, sabe hacer muy bien su trabajo tanto con las manos como con su boca; solo pensarlo ya me prende, pero una noche es suficiente, sacie mi necesidad y es hora de regresar a la vida.

Ella es esa clase de mujer que te ayuda a olvidar un mal día y estar concentrado en solamente sexo, sudor y placer, me vuelve loco para que negarlo, rubia, ojos azules, cuerpo de diosa, sonrisa refrescante, divertida y sobre todo no me presiona, sabe que nuestra relación está basada en encuentros fortuitos, ella aburrida, yo aburrido y en una llamada en minutos nos estábamos divirtiendo o simplemente un mal día y ya estábamos metidos en la cama.

Todos los que nos conocen dicen que hacemos una pareja increíble y como no; la hija de los mejores amigos de mis padres, amiga de mi hermana, tiene todo lo que quiere; nos parecemos mucho en realidad, por eso nuestra relación no puede pasar del sexo, juego y diversión, ella lo sabe por eso nos llevamos de maravilla.

-Vamos nene, no te vayas, quédate un poco más, ni siquiera sale el sol - quitándose las sabanas que cubrían la poca piel de su cuerpo, que tentación, me sonríe y me guiña un ojo - anda, sabes que te quieres meter a la cama otra vez, un mañanero te caería bien.

- A ti te caería bien- reímos - eres una tentación Lucrecia, pero ya fue suficiente y debo irme.

- Vamos Gabriel, no todo es trabajo y negocios, algún día deberías tomarte el día y pasarla bien y yo te puedo ayudar.

- Me ayudaste mucho, sé que no todo es trabajo, estás metida en mi cama, ¿no?.

Hace ese gesto molesto en su rostro de que no le gusto el comentario, se levanta, molesta de la cama y empieza a vestirse, pero si de algo me caracterizo es de ser sincero.

- No te molestes Lucrecia, siempre hemos sido así, me llamas o te llamo, nos vemos, nos acostamos, la pasamos bien y luego cada quién a su vida, a sus cosas, lo sabes.

- Si lo sé, pero... no sé, solo digo que podríamos tener más, nos divertimos juntos, compartimos los mismos gustos en todo y nuestras familias se adoran, así que pensé porque no hacerlo real para todos y dejar de vernos así.

-¿A ver Lucrecia, me estás hablando de tener una relación como novios, flores, citas románticas, agarraditas de mano, fidelidad y todas esas estupideces?, porque sabes bien que no soy ese tipo de hombres, me gustan demasiado las mujeres para amarrarme a una sola, no me gustan los compromisos y en cuanto a nuestras familias, que ellos sean amigos y tengan negocios en común no significa que tú y yo seamos perfectos juntos, así que ve quitándote esas ideas de tu cabeza, como estamos la pasamos bien.

- No digo que no la pasemos bien, ni que hagamos la casita y agarraditas de mano por la calle, ni nada de eso, solamente que yo te gusto y tú me gustas, así que suponía que podríamos intentarlo y ver cómo nos va, no tenemos que ponerle nombre a lo que tengamos, nada más estoy dando una idea.

Se me queda mirando mientras me dice lo que piensa y únicamente imaginar una vida de atadura, problemas, caprichos, adiós, diversión, a las mujeres guapas, empezar a dar explicaciones, ir a compromisos familiares y los negocios. Bueno, siempre dicen que los negocios no se deben mezclar con los placeres y mucho menos con la familia, la sola idea me provoca náuseas, ¿en qué cabeza cabe que yo Gabriel Ziegermman pueda ser todo eso, por Dios?.

- Lucrecia, vamos a dejar algo claro, porque al parecer se te olvido las condiciones de esto acuerdo, tú me buscaste, ¿lo recuerdas?.

- Si Gabriel pero...

-Pero nada fui claro, te dije que si hacíamos esto no quería compromisos, que no creyeras que seriamos novios o que tendríamos derecho a exclusividad y mucho menos pensar en algo serio. Que únicamente sería diversión, sexo y nada más, que nuestros amigos y familia no debían saber para qué no lo arruinaran y pensaran cosas que no son, estuviste de acuerdo, aceptaste cada una de las condiciones y yo las tuyas, ¿ahora me sales con estas?.

- Gabriel, eso fue hace cuatro años, las cosas cambian y yo solamente supuse que tal vez era el momento de dejarnos de juegos y hacer de esto algo más, después de todo sabes que siempre estoy ahí cuando me quieres ya sea para hablar o sexo. Siempre te he apoyado, he estado contigo en las buenas y malas, somos amigos y en la cama nos entendemos a la perfección y sé que nos llevaríamos bien como pareja, ¿por qué no lo podemos intentar?

- Tu misma lo has dicho, como amigos, Lucrecia; amigos que tienen sexo cuando quieren, no hables como si yo soy el que siempre te busco y tú la sumisa que está ahí; porque tú también me has buscado y podría decirse que más de lo debido para una dama - abre los ojos, simulando estar indignada por el comentario.

- Y no me mires, así que sabes que es cierto, yo he estado también para ti, pero no significa que quiera una formalidad, sabes que he estado con muchas mujeres todo este tiempo y yo sé que tú has estado con otros; así que no entiendo por qué cambias de opinión ahora, así que olvídalo.

Tomo mi chaleco, mis llaves y me dirijo a la puerta y solo escucho sus últimas palabras que dice.

-¿Podrías nada más pensarlo?

-¿Para qué?, yo no voy a cambiar de opinión, sé lo que quiero y definitivamente no es una relación seria, ¿por qué quieres que yo te dé eso? ¿Por qué?

- ¡Porque te amo!.

Se va acercando a mí, mientras la veo y pienso, ¿me ama?, esas palabras retumban en mi cabeza, ¿está loca?, no nací para que una mujer me ame, no soy bueno para amar a nadie, solamente hago daño, solo soy bueno en sexo, mujeres, negocios y destruir a mis enemigos, ¿pero amar?, nunca he amado a nadie que no sea mi madre, padre y mi hermana, pero a una mujer que no sea de mi familia. No claro que no.

- Escucha Gabriel, sé que la palabra amor asusta, sé que por alguna extraña razón nunca has querido hablar de amar, que te parece tonto creer que un hombre y una mujer puedan sentir algo tan fuerte que morirían si algo le pasara al otro, pero si existe, ahí están tus padres se aman y adoran como pocos, tu hermana y Sebastián, viven uno para el otro, ¿o acaso no lo crees?.

Mira, sé que tú y yo podemos tener algo hermoso, sé que sientes cosas por mí, si no fuera así no estaríamos cuatro años juntos, no me buscarías para aplacar tus demonios o desahogar tus frustraciones y deseos. Algún día querrás tener hijos, una mujer que te amé, que esté ahí para ti, que sea tu mundo y tú el de ella, ya no eres un niño, no puedes seguir viviendo como uno, debes empezar a pensar en una familia y yo te ofrezco eso y más.

Solo me mira esperando una respuesta y no sé qué decirle por primera vez me hace pensar en un futuro, yo podría tener una familia, una mujer que de verdad me mire por lo que soy y no por mi apellido o mi cuenta bancaria. Una mujer que sea solamente mía y de nadie más, una mujer buena, desinteresada, dulce para aplacar mis demonios, una mujer..., ¿pero qué diablos estoy pensando?, eso no va a pasar, no existe una mujer así, todas son iguales, interesadas, traicioneras, mentirosas. Aparto sus manos de mi pecho y cuando voy a hablar, ella me corta y me dice:

- No digas nada, solamente piénsalo.

Con las mismas salgo de esa habitación.

Capítulo 2 Gabriel

Cuando llego a la oficina ahí estaba mi mejor amigo y cuñado, Sebastián.

Nos conocimos desde que tenía 15 años él acababa de llegar del extranjero no conocía a nadie, era el raro del instituto por ser tan callado y reservado, me recordó a mí con la excepción de que yo era el popular de la escuela, un día me metí en una pelea en el campus del instituto con uno de mis compañeros que creía que estaba en su contra, que por alguna extraña razón siempre lo opacaba y quería quitarle todo, en esos momentos no entendía por qué lo decía; solo sé que ese día se acercó y me golpeo, así empezamos a pelearnos, estábamos por graduarnos y las peleas no eran bien vistas, si alguien peleaba lo expulsaban y ese era un lujo que no me podía dar, pero ahí estábamos golpeándonos cómo si se le fuera el mundo en ello y yo solo defenderme de su ataque hasta que en el fondo se escuchó la voz del director gritando, todo el mundo huyo como cobardes, cuando iba a correr el director me agarro del brazo diciendo:

- Vaya, vaya, ¿pero, miren quien es?, esta vez no podrá escabullirse, ni graduarse por lo que veo - Cuando iba a hablar, a mi lado escuche:

- Él no lo empezó, solo estaba hablando con una muchacha, este otro llego y lo empezó a golpear sin aviso ni nada, yo me metí y empecé a golpear al otro; él no hizo nada, estaba evitando que nos peleáramos hasta que usted gritó y todo el mundo corrió.

-Ese día me salvo el pellejo, termino con un reporte por ser el nuevo y no conocer las reglas, desde ese momento tiene mis respetos, pero no fue hasta la noche antes de mi graduación que se convirtió en mi mejor amigo y confidente.

- Aja llego el hombre, me iba a empezar a preocupar; iba a mandar un comunicado por todas las redes: "rico empresario secuestrado por una belleza, rubia, sin cerebro en horas de la noche, aún no se sabe de su paradero".

Su sarcasmo tan peculiar, por lo menos me saco una ligera sonrisa.

- Hombre, esa cara, ¿la pasaste tan mal anoche?.

- Buenos días, Sebastián, no la pase mal anoche, pero no he tenido una buena mañana.

- ¿Tu rubia, no te logro relajar?

- Lucrecia sabe muy bien relajar a un hombre, pero también sabe cómo amargar a uno; no estaba preparado para eso.

- ¿A ver, que te dijo tu bombón para que en vez de llegar con una sonrisa llegaras con una cara peor de la que tenías anoche?

- Nada, solo empezó a decir estupideces de ser una pareja de "verdad", tener familia, decirle a todos y esas cosas.

-Guao, la rubia saco las garras. Te lo dije; algún día te iba a pedir más de lo que podrías darle, se va a aprovechar de ser tan amiga de Sabrina; que no se lo merece; no te extrañe que involucre a su papi y termines con una soga al cuello.

- Deja el drama Sebastián, Lucrecia conoce nuestras condiciones, si lo sabe es porque nos viste en aquella reunión en la casa, pero he tenido más cuidado y sabe que no puede decir nada.

- Vamos Gabriel, ella es como tú, acostumbrada a tener lo que quiere, por las buenas o por las malas, ¿no fue ella la que te busco hasta que no pudiste rechazarla? - afirme- estás en su radar amigo y si quiere jugar a la casita contigo va a ser lo que sea para lograrlo, lo sabes después no digas que no te lo advertí.

- Dijo que me ama, que lo pensara y hablarlo.

- Menciono la palabra amor, no sabía que conocía esos sentimientos; bueno, tengo mis dudas sobre eso.

- No lo entiendo, ¿por qué le has tenido tan mala fe desde que la conoces? Sé que es difícil de tratar a veces, algo caprichosa, pero no es tan mala como crees.

- Mira Gabriel, sabes que soy sincero, nunca me ha caído bien, es frívola, acostumbrada a llevarse por delante a quien sea, esa no conoce la palabra, lealtad y mucho menos. Te lo dije cuando supe lo de ustedes, pero no insistí porque es tu vida personal, pero eso no significa que deba caerme bien o que cambie lo que opino de ella... ¿Y bien, que vas a hacer?

-No lo sé, me descolocó lo que me dijo; pensar en el amor, una pareja felizmente casada para toda la vida, no es lo mío, tú lo sabes, me gusta mi vida tal y como está, pero algún día mis padres van a empezar a exigir nietos y todo eso. Hombre, ya lo hacen.

- Le tienes miedo al amor Gabriel, pero no todas las mujeres son como...

- No la menciones, sabes que no me gusta hablar de eso.

- Algún día vas a encontrar esa mujer que pondrá tu mundo al revés, te sorprenderás cuando menos lo esperes y caerás redondito. Es más, me acuerdo que hace un año viste a una mujer que te gusto tanto que pusiste a todos nuestros hombres a buscarla.

- Recuerdo que no la conseguimos porque la que me trajeron era una frívola, egoísta, por lo que resulto ser lo mejor y en cuanto a enamorado, estúpido, embobado por una mujer no me volverá pasar, todas son iguales, todas. Y ya dejemos hablar estupideces y vamos a lo que nos compete; trabajo.

- Cambia de tema, pero no todas son iguales, ahí está tu hermana; pero está bien, vamos al trabajo.

Nuestro imperio está integrado por bancos, industrias, fundaciones, edificios, entre otras cosas; mi madre y mi hermana Sabrina mi mayor adoración, son las encargadas de manejar las fundaciones, mi padre maneja los bancos y yo los edificios e industrias; nos va muy bien, cada uno manejando lo suyo.

Ahora por alguna razón mi hermanita me quiere involucrar en sus negocios, ha empezado hacer una obra benéfica; está reconstruyendo un edificio, un hospital para ser exacto, es sobre montar nuevas áreas, reformar otras y necesita de mis capacidades, tanto ingenieras como en negocios, ya que hay que realizar contratos y todas esas cosas, la idea no es mala.

Mi hermana es muy humanitaria le gusta estar ayudando a todo el mundo, ha hecho obras y fundaciones por todo el mundo, sobre todo si están ligadas a niños y esta no es la excepción, se enteró de que existía en el hospital Melithes kerls un servicio para niños que sufren de autismo, síndrome de Down, trastornos del lenguaje, consulta que tratan a los prematuros, entre otros problemas, así que decidió ir, cuando llego a casa de mis padres, estábamos cenando, no paraba de hablar, lo único que decía era que había que reformar todo, la consultas eran muy pequeñas, los niños no tenían espacio para jugar y los doctores eran tan amables y amorosos con los bebes, etc.

-Fue maravilloso papá, ver como las doctoras trataban manejar a los niños con autismo, ver como aconsejaba a los padres para poder manejarlos en casa, ver como atendían a los bebes, eran tan pequeñitos, que daba miedo cargarlos.

-Me alegra muñeca; te ves emocionada y triste - Muñeca es él apodó de mi hermana, papá decía que cundo nació, era tan frágil que parecía muñeca de porcelana, así que se quedó como muñeca.

- Si papá, ver tantos padres con tantas dudas, preocupaciones, tantos niños tan pequeños en un mundo muy diferente al nuestro, va gente debajo recursos, con tantos problemas, sobreviviendo con lo poco que tienen, me hace dar gracias a que mis hijos son sanos, que ninguno de nosotros ha pasado por esas necesidades. Tenemos que ayudar papá.

- ¿Qué tienes pensado?- se le escuchó decir a mi madre.

- Bueno, el hospital es grande, solo que mal distribuido y descuidado. Así que mi idea es usar esos lugares, expandir las consultas, abrir unas áreas nuevas para niños para que se distraigan mientras esperan hacer atendidos, darles comodidades a los médicos para movilizarse y cosas así. Por lo que pensaba que tu mi querido hermano me podrías ayudar.

- ¿Yo?, en que podría ayudarte, si se ve que lo tienes todo planeado.

- Primero dinero obvio, ofrecí que el banco financiaría las reconstrucciones, ahí entras tu papá y tu hermano me ayudaras a diseñar las consultas y esas áreas.

- Vaya hermana, sí que lo tienes todo planeado, pues muéstrame los planos del edificio y veamos qué hacer, ¿te parece?

-Sabía que no me dirías que no. Te va a encantar este sitio, ya verás cuando lo conozcas.

-*-

Esa noche en mi casa, después de una baño y junto a un vaso de whisky pensaba en todo lo que había dicho Lucrecia, sé que no soy un adolescente que en algún momento debo enseriarme, lo que demanda la sociedad; pero si algo se es que en las mujeres no se puede confiar, son más traicioneras y venenosas que una serpiente, mentirosas, interesadas y falsas, saben cómo seducir para lograr lo que quieren y luego te apuñalan por la espalda, lo he visto en mi círculo social, veo como cada mujer usa su mejor sonrisa, actitud y gracia para llamar la atención de un hombre y siempre van por el más rico y cotizado, una vez que logran meterse en sus camas quieren el papelito de la mujer digna que fue engañada por el muérgano que ahora no quiere responder, es más lo he vivido.

Mujeres todas iguales, como se supone que encuentre una que me sorprenda, por dios. Lucrecia no es la mujer para eso, si me gusta, me enciende y a veces me ofrece una calma, pero no me veo en un matrimonio con ella ni con nadie, renuncie a todo eso hace años.

No puedo quejarme he tenido a todas mujeres que he querido de todos los colores, gustos, estaturas, mujeres no me han faltado, me he divertido con todas y cada una experta en la cama, a veces me sorprendo como las mujeres son más expertas y liberales en temas sexuales que los mismos hombres, algunas han tenido más hombre que yo mujeres, pero quien soy yo para juzgar cada quien con su cuerpo; pero no niego que quisiera encontrarme una que no fuera tan experimentada no porque no me satisfaga sino por machista, esa es la palabra, que hombre no quisiera encontrar una mujer que fuera suya y de nadie más, ser el dueño de sus besos, sus caricias, ser el primer y único hombre que conozca sus gemidos, su olor, su sexo, etc.

Todos sueñan con ser el primero de una mujer y el que diga que no miente; pero seamos realista en esta época eso no existe, las mujeres de ahora son zorras, pareciera que desde niñas les enseñaran como venderse, eso es triste, así como pensar en conocer a una mujer para compartir mi vida, todas me han demostrado ser iguales incluso Lucrecia; no hay mujer en este mundo que pueda llamar mi a atención.

Hace un año vi una mujer que hasta hoy sigue invadiendo mis sueños, recuerdo cuando entre en esa habitación jamás había visto tantos médicos juntos, entrar y ver tantas batas blancas me sorprendió, iba a apoyar a Sebastián en una charla sobre riesgos estructurales en hospitales y como afectaba a su salud, un tema aburrido, pero le debía una, así que ahí estaba en un salón apoyando a un buen amigo.

No soportaba las miradas de la mayoría de las mujeres que estaban en esa sala me sentía como un filete a punto de que le saltaran encima, quería salir de esa sala lo más rápido que podía y cuando por fin mi amigo terminaba su charla mire hacia una esquina y ahí estaba ella, mirando su celular como si estuviera más entretenido que la charla, con su cabello castaño y largo parte de su hermoso rostro blanco, poco maquillaje, usaba lentes que combinaba con su ropa unos labios carnosos y rosados que provocaba morderlos hasta desgastarlos, se veía incómoda, compartía su silla con otra mujer y no me miraba no existía en su campo visual y eso me molesto un poco; debo admitir cuando entraba a un cuarto tenía la atención de todos y ver como en esa sala me veían todas incluso su amiga sentada a su lado y ella no, eso me irritó bastante.

Cuando Sebastián termino y todos aplaudieron, empezaron acercarse, yo solo miraba donde estaba ella, mi buen amigo se dio cuenta, y solo dijo:

- ¿A qué mujer le pusiste el ojo?.

- A la más hermosa de todas.

Estaba embobado, debo decir que cuando la vi levantarse de la silla fue como ver un monumento perfecto, no era la mujer típica de 60-90-60, ni nada por el estilo, todo lo contrario tenía unas piernas gruesas, caderas anchas, pero una cintura pequeña y abdomen plano unos pechos en el lugar correcto, Dios, quería comerme a esa mujer y perderme en ese cuerpo, probar esos labios, su amiga le hizo un comentario que le provocó una sonrisa y eso fue lo que detono la bomba en mí; esa mujer debía ser mía, estar en mi cama esa noche, me acerque a Sebastián y le pregunte si conocía a las doctoras que estaban aquí y me dijo que a la mayoría, así que le señale esa mujer y le dije que me la presentara.

-¿Estás seguro? No creo que diga que no es muy... dada por así decirlo, de hecho según lo que he escuchado se parece a tú barbe sin cerebro.

-¿Sí?, seguro y si es tan "dada" y como Lucrecia no te va a costar nada.

- Déjame y te la presento. - maravilloso, debo decir que me sentí un poco decepcionado cuando Sebastián me dijo como era, pero para una noche que me importaba.

Cuando íbamos hacia ella fuimos interceptados por otro grupo de mujeres, que empezaron hacer preguntas y cuando me vine a dar cuenta ella ya no estaba por ningún lado, se desapareció.

Me obsesione tanto que obligue a Sebastián que la consiguiera, pero se presentó con una mujer distinta, muy distinta a mi apetitosa mujer, esta era morena, delgada, como las que estoy acostumbrado a tener, así que no pude culparlo por confundirse, solo hable con ella para no ser mal educado, fue una tortura, es decir era guapa, pero no dejo de alabarse desde que llego, lo que tenía, lo que era, sus cargos, yo, yo, yo, no había escuchado tanto egocentrismo en mi vida.

Cuando nos despedimos fui directo a donde Sebastián.

- ¿Te divertiste?.- me pregunto.

- ¿Quién diablos era esa mujer?, ¿dónde está la que te pedí?, te la señale y todo.

- ¿No era esa?.

- ¿Crees que si fuera ella estaría aquí con ganas de dejar a mi hermana viuda?.

-Espera, pensé que era ella, cuando me la mostraste la señalaste a ella.

- Pues no, no sé a dónde viste, pero definitivamente no era ella, ¡diablos Sebastián!, esa mujer es insufrible.

- Te lo dije, lo siento de verdad, pensé que era ella. Pero ya la buscaremos, si estaba en esa conferencia trabaja para ese hospital, así que la voy a encontrar ¿de acuerdo?, jamás te he visto así por ninguna mujer.

- Solo encuéntrala. - Y salí de su oficina.

Seguí intentándolo unas semanas más hasta que me resigne que era una ilusión, que no la volvería a ver, que seguro es como las demás, pero tenía esa cara de ángel que enloquecía a cualquiera. Y aquí estaba pensando en mi ángel y en qué parte del mundo estaría.

Capítulo 3 Lucia

Estudiar y trabajar, esa es mi vida, desde que empecé a en el hospital después de mi rural; gracias a Dios tuve la suerte de ingresar al postgrado de pediatría en el hospital Melithes kerls, no he parado un solo momento, me siento agotada, aun así me levanto todos los días a las seis de la mañana para llegar a tiempo, desearía unas vacaciones indefinidas, relajarme y olvidarme de las preocupaciones de la vida.

Estoy en el área de niños especiales, los niños me encantan, son tan frágiles, tiernos, dulces e indefensos, ayudarlos me emocionan, pero desde que me cambiaron de área es más difícil, hasta hace dos meses rotaba por la consulta de niños autista, síndrome de Down, prematuros, entre otros.

Me gusta mucho ese servicio tratar con niños autista y con Down no es fácil, entre otras patologías, pero una vez que obtienes la práctica y los trucos todo es más sencillos, las personas tratan a la mayoría como enfermos sin saber que solamente viven en un mundo diferente al de nosotros, pero son iguales solo que con cualidades especiales, no por eso hay que tratarlos diferentes.

Con los prematuros es tan gratificante ver como nacen tan pequeños y van superando obstáculos hasta verlos grandes y sanos, ver padres tan dedicados y comprometidos por el bienestar de sus hijos.

Hace unos meses se presentó una señora algo estirada y amargada con su hija, podría tener como mi edad veintiséis máximos veintinueve, fueron amables, creo que debe ser la esposa del dueño del banco que está financiando la obra de restauración del hospital, pero la joven se me era conocida, pero no sé dé dónde.

El hospital se está pensado en ampliar, cambiar las consultas, al parecer están construyendo áreas de juego para niños mientras esperan hacer atendidos por sus respectivas consultas.

Es un proyecto muy lindo, con todo lo que se tiene pensado el hospital va a mejorar mucho, ojalá no se demoren, no quede en dichos y palabras, aunque ya empezaron con remodelaciones de algunas áreas y trajeron algunos equipos para las consultas.

- ¿Lucia, dónde vas? - escuche a lo lejos, ignoré la voz y seguí caminando, no tenía ánimos de hablar con nadie.- ¡Lucia, espérame!

Cuando mire hacia aquella voz me di cuenta de que era una de mis compañeras, Sofía; venía algo agitada, espere que se acercara y le pregunte - ¿qué te pasa?, ¿por qué vienes corriendo?

- Ay, es que estoy llegando tarde y la jefa de seguro me traga, es tan insoportable.

Le creo, Sofía está por el área de observación y la jefa del servicio es gruñona, nunca ve nada bien, así que si la regaña no va a ser por llegar tarde sino porque su cabello es castaño.

- Tranquilízate, ya sabes cómo es el ogro, aunque llegues temprano o tarde, hagas algo bien o no, siempre nos va a gritar, es parte de su día, está loca.

- Eso sí, ¿para dónde ibas? Te estaba llamando y no me contestabas, ¿o me estabas ignorando?.

Con mi mejor cara le mentí, existen mentiras piadosas para poder salir de cierta circunstancia como estás.

- No te escuche, es decir; cuando me voltee, fue cuando oí mi nombre, te respondí, iba al cafetín a comprarme un jugo y luego a laboratorio a reclamar unos exámenes.

- ¿Vistes los equipos que están subiendo al piso tres?, son varias cajas, incubadoras, unas sillas hermosas. Creo que son para la consulta de niños prematuros.

- No he visto nada, pero me imagino que sí, la doctora del servicio me dijo que estaban adelantando la construcción y que los directores se han dado sus vueltas para verificar los avances, pero yo hasta no ver no creer.

- Lucia, no seas así, para los pocos meses han hecho bastante, no te parece.

- Yo no he visto nada Sofía, solo escucho que están trayendo objetos, que están limpiando, pero hasta ahí, es más; ni siquiera he visto de nuevo a las señoras del banco, aunque se le agradece si lo están haciendo y espero verlo.

-¿Por qué siempre tan desconfiada?, ten algo de fe mujer.

- Yo tengo fe, es más, soy la más positiva de todas, pero sé cómo son las cosas, ¿cuántas veces nos han dicho que van a arreglar las áreas y al sol de hoy todavía siguen iguales?

- Buenos días, doctoras, ¿qué van a tomar hoy las bellezas de este hospital?.

Sergio es el dueño del cafetín, lleva años en el hospital, es un hombre mayor, tan agradable y sabe cómo animar a cada ser del hospital, sobre todo si está de post guardia o llevamos un mal día, le decimos sanador de almas, no sabríamos qué hacer sin él.

- Buenos días, Sr. Sergio, yo quiero tomar un chocolate caliente y Sofía un café.

- Marrón claro, por favor, mi viejito, bien cargado, a ver si meda fuerza para aguantar el chaparrón que me viene.

- Quita esa cara niña que no hay mal que mis cafés no quiten.- le entrega dos tazas de café, nos miramos extrañada y cuando vamos a hablar, nos mira y dice: - ese es para tus males mi niña, créeme, hoy no ha pasado por aquí y debe necesitarlo. - Guiñándonos un ojo.

-Gracias, viejito, tan lindo, espero que tenga cianuro, es la única manera de apaciguar a esa fiera.

Los tres nos echamos a reír, pagamos y nos sentamos en una de las mesas. Se acercan otros de mis compañeros y nos ponemos hablar, otros desayunamos y otros a dormir en 5 minutos para seguir trabajando.

Entre ellos mi mejor amigo, Santiago, estamos juntos desde antes de nacer, sus padres y los míos son amigos, compadres, así que somos como los hermanos que nunca tuvimos, nos contamos todo, incluso me conoce igual o más de lo que lo conozco yo a él.

Me dice dulce, porque un día le dije que era mi ángel de la guarda y pues yo soy su dulce compañía, así nos quedamos, él era mi ángel y yo era su dulce.

- Hola Dulce, te hacía pasando visita médica.

- Voy para allá, pero vine a tomarme mi dosis de energía para empezar el día. ¿Y tú? Te hacía en quirófano.

- No, hoy está cerrada el área, al parecer van a revisar las tuberías o no sé qué de la sala, pero allá están los directores y unos trabajadores, parecen obreros.

- Qué raro, el hospital se puede estar cayendo, pero cerrar un área y si es quirófano es un delito.- Expresa Hannah otra de mis compañeras.

- Se ve que es gente muy importante, según percibí, estaban hablando de cambios en el hospital y de las salas que están cerradas.- respondió Santiago.

-Tal vez son los del banco, por la obra y esas cosas, yo vi como varios hombres subían cajas y otros utensilios.- opinó Sofía.

- Estoy cansada, desanimada.

- Búscate un novio, te los dije ya.

¿Cuándo no? Daina, una de mi más cercana y grandes amigas, estudiamos juntas desde el colegio y toda la carrera de medicina y casi todas las rotaciones las hicimos juntas, somos como hermanas, desde que nos conocemos y desde que le dije que mi experiencia con hombre es cero, no para de decir que me busque un novio.

- Eso es lo que necesitas, para que se te quite todos esos males y achaque que tienes, son veinticinco años, mujer, olvídate de tus exigencias que hombres como el que quiere no existen.

- Ya te dije que no soy exigente, sino que he esperado tanto que no voy a estar con el primer idiota que se me cruce, además ahora no estoy pensando en eso, yo estoy tranquila y los hombres lo que hacen es estorbar, exigir y mandar, que va. Ya llegara, lo pedí al universo y a su momento llegara así que dejen el tema por la paz.

Con las mismas me levanté de la mesa y me fui a mi servicio.

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