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Amo de la oscuridad

Amo de la oscuridad

Autor: : Seraphim M
Género: Romance
Tras haber perdido a su hermana e hijo, YongHa fue asesinado junto a ellos, despertando así 20 años después como un ser completamente diferente, siendo inmortal. Mismo rostro, mismos recuerdos, pero diferente clase social. A pesar de ya no poseer a su amado hijo y hermana, YongHa tiene algo en mente y es tomar venganza contra el asesino de su familia, el rey Soon. Pero al hacerlo, tomará como prisionera a la princesa SuHee, y terminará enamorándose de la hija del hombre a quien ha jurado destruir.

Capítulo 1 Capitulo 1

Creí que todo permanecería de esta manera por siempre; una familia fue lo que siempre deseamos mi hermana JinHa y yo. A pesar de ser dos jóvenes de tan solo 22 y 24 años, ambos decidimos permanecer juntos desde el momento en que nuestros padres fallecieron cuando yo tan solo tenía 16 años. Mi mente siempre divagó en aquellos recuerdos de cuando solíamos vivir con nuestros padres, recuerdo perfectamente que solíamos ser felices a pesar de ser unos simples campesino.

Mi madre murió dos años despues que mi padre, dejándonos a mi hermana y a mí completamente solos.

JinHa, tuvo su primer amor a la edad de 22 años, conoció a un hombre el cual se valió de una buena apariencia y engañó a mi hermana con sus dulces palabras llenando su mente de falsas promesas y mentiras. Tiempo después el decidió marcharse al enterarse que mi hermana estaba esperando a un hijo en su vientre.

Ambos decidimos apoyarnos mutuamente, ya que yo no soy una excepción. Mi esposa decidió abandonarme tan pronto dió a luz a mi hijo Yeong, alegó que merecía vivir como una noble y decidió marcharse para ser la concubina de un noble señor. Pude comprenderla perfectamente, ya que yo soy un campesino y nunca podría darles o asegurarles caros ornamentos, hanbok o tan siquiera un dwikkoji de oro. Pero, aún así, debo admitir que sufrí en el momento en que ella decidió marcharse, dejando en mis brazos a una pequeña criatura el cual era mi hijo.

Ella decidió marcharse a mis 20 años, dejándome a cargo de mi actual hijo que ahora posee 4 años.

A pesar de su partida, me encargué de criarlo de buena manera a pesar de temer al no poder darle los lujos que cualquier niño quisiera tener; por lo tanto, me esforcé trabajando lo más que podía para asegurarme de sustentar a mi hermana e hijo.

-¡YongHa, ven aquí!-.Exclamó con alegría mi joven hermana quien acariciaba sutilmente su abdomen, pues se encontraba en la espera de su primer hijo.

Ella es una hermosa mujer de cabello castaño y piel blanca, con un celestial rostro como si se tratara de una diosa. Jinha y yo heredamos la belleza de mi madre, ambos somos muy parecidos.

JinHa y yo solo nos tenemos el uno, para el otro.

Algunas veces solemos hablar sobre lo desdichados que somos cuando se trata del amor.

-¿Qué ocurre?, ¿Te encuentras bien?-Tomé su mano-¿Deseas comer algo delicioso?

-No exageres YongHa, mi bebé suele ser un niño muy tranquilo-Sonrió acariciando su abdomen-Solo te llamaba porque Yeong desea verte.

Observé a mi lado encontrando a mi pequeño hijo de tan solo 4 años quien me observaba en silencio. Es un niño muy silencioso y suele estar muy cerca de mí a todo momento. Siempre suele preguntarme sobre su madre, pero le miento diciéndole que ella se encuentra en un largo viaje y que vendrá en cuanto cumpla suficiente edad.

Supongo que es una mentira bondadosa.

-¿Qué ocurre Yeong?, ¿Quieres venir con papá?-.Le pregunté manteniendo una gran sonrisa en mis labios mientras tendía mis brazos hacia el.

-Quiero ir con papá-.Respondió corriendo a mis brazos tomándolo para levantarlo en el aire haciéndolo reir.-¡Papá caballito!-Exigió levantando sus manos en el aire.

Reí bajo e inmediatamente lo subí a mis hombro y comencé a correr simulando ser un caballo mientras Yeong reía frenéticamente y se aferraba a mí. Pero, me detuve al escuchar la voz de una joven mujer quién llamó a mi nombre regalandome una sonrisa mientras sostenía en sus manos un pequeño jarrón de barro.

-Oh YongHa ¿Cómo te encuentras?-.Preguntó ChiSoo, la esposa de GaYeon, una mujer de mi edad de cabello negro al igual que sus ojos y de una pálida tez. Ella acarició el cabello de Yeong mientras le regalaba una sonrisa.

Ella posee la marca de una serpiente en su mano, la cual me indica que pertenece a algún tipo de clan. Aúnque no sé nada referente a ello, siempre he estado interesado en ese tipo de temas, ya que me gustaría saber de dónde proviene. También, su esposo GaYeon posee la misma marca, pero en su pecho. Al parecer suelen poseerlas en diferentes lugares.

-Oh ChiSoo, estoy bien, ¿qué hay de tí?-Observé su abdomen-Parece que pronto saldrá-.Le dije debido a su embarazo.

-Bueno, solo espero unos días para tenerla entre mis brazos.

-¿tenerla? ¿Acaso estás esperando a una niña?-.Le pregunté

-Estoy segura que es una niña.-Afirmó confiada, haciéndome creer en sus palabras, pues ha adivinado muchas veces el sexo de otros niños.

-Espero que haya pensado un buen nombre para ella.

-¡Lo he hecho! eligí un hermoso nombre para ella.

-¿Podría decírmelo?

-SuHee, ese será su nombre.

-Wow, has elegido bien.-Sonreí, pero recordé que no puedo dejar tanto tiempo a JinHa a solas- Lamento tener que dejarte, pero tengo que ir con mi hermana, no me gusta dejarla sola por mucho tiempo, ya que está embarazada y suele afectarle un poco la soledad.

-Oh, descuida, de igual manera iré a visitarlos. Al fin y al cabo vivimos en la misma aldea, solo a dos casas de ustedes.

Le sonreí y asentí con mi cabeza e hice una reverencia mientras comenzaba a caminar hacia la casa en compañía de Yeong, quién se encontraba dormido en mis brazos; al entrar a casa haJin esperaba por mí mientras servía la cena en nuestra mesa. Desperté a yeong y me senté con ellos a tomar nuestra cena.

-Oh YongHa, ¿Se ha portado bien yeong?-.Me preguntó colocando la cena ante mi

-Por supuesto, Yeong es un buen niño-Sonreí.

-¡Papá prueba esto!-.Yeong llamó mi atención al sostener en su mano un poco de arroz el cual llevé a mi boca y comí de el mientras sonreía.

-¡Está muy bueno!, Tu tia es una gran cocinera!-.Exclamé alegremente dedicandole una sonrisa.

Las horas comenzaron a transcurrir haciendo que el anochecer llegara rapidamente. Yeong se encontraba dormido en los brazos de JinHa, lo que hizo que formara una sonrisa en mis labios, pues sabía que ellos eran lo único que poseo.

Me coloqué de pie y caminé hacia JinHa tomando a Yeong en mis brazos para luego colocarlo cuidadosamente en la cama evitando despertarlo de su plácido sueño. Una vez más, me dirigí hacia JinHa y tomé asiento ante ella entablando una conversación.

-¿No irás a dormir?-.Le pregunté al verla sumergida en sus pensamientos, me preocupaba cada vez que la veía de esa manera, pues solía actuar así cuando estaba al borde de las lágrimas, pero su respuesta fue muy tranquilizante.

-En unos momentos, estaba pensando en nuestros padres-.Respondió con un suave tono de voz fijando su mirada en mí-Tambien en aquellas historias que solían contarnos, ¿Las recuerdas?-.Me preguntó.

dudé por unos minutos mientras indagan en mis pensamientos intentando adivinar a qué se refería, nuestros padres solían contarnos muchas historias fantasiosas las cuales nos permitan dormir tranquilamente.

-Uhmm, ha decir verdad no estoy seguro a qué te refieres. Nuestros padres solían contarnos muchas historias ¿lo has olvidado?-.Le pregunté de vuelta colocando mi mano en mi mejilla mientras colocaba mi codo en la pequeña mesa de madera oscura.

-La de las gemas, siempre me fue interesante esa historia-Dijo haciéndome recordar perfectamente aquella fantasiosa historia-Aunque parecía ser mentira, me gustaría volver a escucharla nuevamente

-Podria contartela si así lo deseas-.Le sonreí.

-Oh, bien, puedes empezar-Respondió poniéndose cómoda en su asiento.

Aclaré mi garganta colocando mi mano sutilmente en mis labios haciendo reír a JinHa, siendo seguida por mí. Pero, tras nuestra risa haber cesado comencé a hablar sobre ella.

-Nuestros padres solían contarnos, sobre 5 gemas existentes en el mundo. Estas son la gema roja, blanca, dorada, azul y negra; La perla roja representa la gran fuerza, la de color blanco la luz, la dorada la avaricia, la azul el poder y finalmente la negra, la cual representa la oscuridad. Mi madre nos hablaba sobre cada una de ellas cuidadosamente, decía que eran gemas importantes las cuales podían otorgarnos la inmortalidad y también grandes poderes, decía que cada una poseía forma y poderes diferentes. La roja domina el fuego, la blanca la luz, la dorada el viento, la azul el agua y la negra la oscuridad. también poseen diferentes formas al usar sus poderes, pero, los únicos que pueden lograr tomar formas animales son los portadores de la gema negra y blanca , un dragón mitologíco y una serpiente blanca, ya que al momento de la creación de dichas gemas, la gema negra y blanca fueron destinadas a permanecer juntas, ya que sus portadores juraron permanecer juntos por toda la eternidad, sellando un pacto de amor entre ambos haciendo que se mantuvieran juntas la luz y la oscuridad. Dicen que ambos dueños siempre se encontrarán en cualquiera de sus vidas en cualquier circunstancia y permaneceran juntos sin importar que.

-Wow, siempre suena fascinante ante mis oídos, pero... ¿Qué ocurre con ellas?

-Bueno, cada una suelen elegir a su próximo dueño durante mucho tiempo, este puede ser un simple humano el cual despertará si es elegido por ella, por lo tanto poseen grandes riquezas y también familiares los cuales son criaturas sobrenaturales. Mi padre decía que ellos provenia desde nuestros ancestros y que no había una criatura con más lealtad que los familiares portadores de las gemas. Las gemas solo responderán ante su único y verdadero dueño.

-Era un poco extraño que mis padres dijeran que uno de sus decendientes sería elegido por la gema, aunque suene ridículo, siempre he pensado que eres tú, ya que el portador de la gema de la oscuridad siempre será un hombre.

-¿Quién sabe? puede que cambie de idea y sea una mujer-Reí-Además, ¿Porqué crees en esas cosas? nunca hemos creído en esas cosas.

-B-bueno... yo... creo que sí es cierto lo que decían nuestros padres...

-Jinha, ¿porque creerías algo tan absurdo?-Le pregunté

-Mis padres te dieron una gema de color negro, ¿lo olvidas?

-Es solo una gema, no es como si ellas pudieran dar poderes-Suspiré-Ahora vé a dormir,

-Piensa un poco YongHa, siempre has sido tan incrédulo, puede que mis padres hayan tenido razón, y sabes que es así.. si no ¿Porqué guardas esa gema?-Dijo con molestia en su voz.

-Fue un regalo de nuestros padres. Vé a dormir JinHa, quiero que te encuentres bien-.Le sonreí

-Está bien, iré a descansar ahora-Se colocó de pie y tras despedirse de mí se marchó hacia la habitación.

Esperé por varios minutos sumergiéndome en mis pensamientos; Quizás nunca haya creído en la existencia de esas gemas, y de aquella historia que solía contarnos mis padres. Pero es cierto, guardo esa gema por ser un obsequio de mis padres el día de mi cumpleaños.

Me coloqué de pie y caminé hacia la esquina de la habitación en la cual me agaché y levanté aquellos viejos tablones de madera encontrando bajo ellos aquel escondite en el cual solemos guardar cosas que consideramos importantes; tomé el pequeño joyero y saqué de el aquella gema de extraña forma de color negro, la aprecié en mis manos preguntándome si de verdad existía algún tipo de poder en ella.

-No pienses tontería YongHa, si fuese cierto, ya habría sido elegido por ella-.Mucité, algo en mi quería confiar que era cierto, y debo admitir que algunas veces deseé que fuera cierto, ya que quería darle a mi hermana e hijo buenos lujos.

Dejé escapar un suspiro y la guardé en mi traje para luego irme a dormir. pero en cuanto lo hice, la voz de un hombre hizo que abriera mis ojos y observara por toda la habitación sin encontrar nada en ella, pero una vez pude escucharla.

-Mi señor...-Dijo una ronca voz haciendome colocar de pie y caminar saliendo de la habitación en su búsqueda. pero al no hallar nada, me quedé de pie pensando que había sido mi imaginación o talvez algun noble pasó por el lugar con algún sirviente. Pero al querer volver a la habitación una silueta completamente negra se encontraba en una esquina de la habitación dejándome ver sus grandes y rojizos ojos, lo más aterrador de aquella cosa era que no poseía rostro alguno, solo era una sombra.

evité gritar debido al terror al verla, pero en segundos aquella cosa desapareció ante mí haciendo que mi pulso se acelerara; intenté mantener la calma, ya que está no era la primera vez que la veía. La primera vez que ocurrió fue cuando colocaba el hanbok de Yeong, al mirar a mi lado esa sombra se encontraba a mi lado y puedo asegurar que no fuí el único que pudo verla, ya que mi hijo mantenía su mirada en esa cosa mientras reía, así que lo tomé en mis brazos rápidamente.

Yeong tenía solo 1 años cuando esa cosa apareció ante mí.

Me relajé nuevamente, ya que por alguna razón sabía que aquella sombra no nos haría daño. Volví a la habitación y me dejé caer en la cama para segundos después quedarme dormido.

A la mañana siguiente como de costumbre, desperté a tempranas horas y me despedí de mi hermana e hijo y comencé a dirigirme al mercado para comenzar con mi trabajo. Pero, algo llamó mi atención; un extraño susurro invadió mis oídos, como si este hubiese sido muy cerca de mí.

"Mi señora ha venido al mundo" fue lo que pude escuchar, así que observé a todos lados sin encontrar a nadie cerca de mí, las personas a mi alrededor se encontraban conversando entre sí y otras se saludaban de paso. Por lo tanto pensé que había sido mi imaginación, o talvez escuché la conversación de alguien más.

-¡YongHa!-.Exclamó una voz familiar llamando a mi nombre, al verlo pude ver qué se trataba de GaYeon, el esposo de ChiSoo.-¿Adivina qué? mi esposa ha dado a luz, y tenía razón una vez más-Rió-Ha dado a luz a una hermosa niña, heredó la belleza de su madre, tienes que verla ahora mismo.-Dijo con una felicidad contagiosa.

-¡Oh, una niña!-.Le dije sonriendo mientras lo seguía.

Al llegar a su hogar pude encontrar a ChiSoo sujetando en sus brazos a una hermosa bebé de piel blanca y cabello negro, quién mantenía sus ojos cerrados mientras su madre la sujetaba en sus brazos; me acerqué a ella cuidadosamente y acaricié su suave mejilla, ella inmediatamente abrió sus ojos y por unos segundos me pareció ver un pequeño brillo de color verde en ellos, lo que hizo que la viera de una manera extraña.

-Wow... Felicidades ChiSoo, ha tenido una hermosa niña.

-Estaba en lo correcto, es una niña-.Sonrió.

-P-por simple curiosidad...¿Podría saber dónde posee su marca?

-Su abdomen, la posee en su abdomen. Es bueno que lo sepas ahora, YongHa-Dijo confundiendome con sus palabras, pues no sabía a qué se refería con lo que había dicho, por lo tanto decidí cambiar la conversación rapidamente.

-¡Yeong ha conseguido una novia!-.Exclamé alegremente.

-Shhh no seas ruidoso YongHa, la harás llorar-Me silenció GaYeon cubriendo mi boca.

-Oh, lo siento-.Me disculpé-Me he emocionado un poco. Pero, nunca haría llorar a una hermosa niña-.Sonreí a lo que GaYeon asintió con su cabeza dando pequeñas palmadas en mi espalda

-Tienes razón, YongHa, estoy seguro que no harás llorar a mi niña. Ella será una buena esposa.

Asentí con mi cabeza aún más confudido y sonreí; minutos después me dirigí a trabajar, al llegar al mercado me aseguré de atraer a los compradores, pero uno de ellos se detuvo ante mí; pude observar sus pies encontrando un hanbok de color azul y blanco el cual me indicó que era un noble, debido a la seda de su ropa, así que dirigí mi mirada hacia el al pensar que venía a buscar problemas y sería yo quien perdería al ser un campesino, pero al verlo, pude darme cuenta que este cubría su rostro con un sombrero gat mientras unas sedas de color negro cubrían su rostro; este tendió su mano hacia mí mientras se agachaba ante mí.

-¿desea algo?... no es muy común que un noble se interese en estas cosas ...

-Solo quería verlo, ¿Podría tomar esto como un obsequio de mi parte?-.Dijo abriendo su mano hacia mí dejándome ver varias perlas de color blanco con un hermoso destello.

-¿Obsequio? me disculpo señor, pero creo que me está confundiendo de persona.

-Solo tómelo, es un gusto poder encontrarlo, señor .

Aquel extraño hombre colocó en mi mano aquellas perlas las cuales parecían tener un gran valor, pero lo observé alejarse pensando que me había confundido, ¿Porqué un noble usaría honoríficos con un campesino? Además ¿Porqué me ha dado un regalo como este? y... ¿Quién demonios era el?

Las horas pasaron y el atardecer había llegado, el mercado comenzó a llegar y cada vez con menas personas, así que decidí recoger mis pertenencias y marcharme de vuelta a mi hogar; observé mi mano aún con las perlas en ella, pero recordé que JinHa había soñado con usar un hermoso hanbok de seda de color rosa y también deseó poder comprar uno para mí hijo, así que caminé hacia un mercader y observé los hanbok que se encontraban allí. Uno de color rosa llamó mi atención, pues sabía que era el color favorito de JinHa, me acerqué tímidamente hacia el mercader quien me observó por unos minutos

-Oh YongHa, ¿vienes por algo para tu hermana?

-Bien... Yo me preguntaba si podría llevar aquel hanbok-.Le indiqué señalando con mi dedo-A mi hermana le gusta el color rosa, así que... quisiera saber si esto podría costear su precio-.Tendí mi mano hacia ella quien abrió sus ojos con sorpresa.

-¿De dónde sacaste eso?... Parecen ser aquellas antiguas perlas que suelen dar las sirenas... No, no puede ser posible...¿D-de donde la has sacado?

-Oh... bueno... me las ha dado un extraño hombre en el mercado.

-¿Él cubría su rostro?-.Me preguntó tomando mis manos a lo que asentí con mi cabeza-Ya veo... estás parecen ser muy valiosas, tan solo mira su color...

-¿A qué se refiere?, nunca antes había visto a aquel hombre el solo me entregó varias de ellas.

-¡¿Varias?! wow... has sido afortunado, normalmente ese hombre suele entregar una perla simple a quienes el desee, pero a tí te ha dado varias y además por su brillo puedo asegurar que son aún más valiosas... Te contaré, en el pueblo suelen decir que hay un hombre el cual aparece desde hace muchisimo tiempo, otorgando perlas a quien crea que posee corazón puro, por lo tanto deducimos que es alguna criatura del mar, aunque esas perlas suelen darlas las sirenas.

-Y bien... ¿puedo llevar los hanboks? También quiero uno para mí hijo-.Pregunté al escuchar su absurda historia.

-¡Por supuesto, puedes llevártelos!

Asentí con mi cabeza mientras sonreía; si ella ha dicho que son perlas valiosas entonces podré darle buena comida y ropa a mi familia.

Con ese pensamiento en mi mente tomé los hanboks los cuales fueron envueltos en finas sedas y caminé hacia mi hogar alegremente, sabía que a JinHa y Yeong le alegraria recibir un regalo como este; Dejé escapar un suspiro mientras me acercaba a la aldea.

Deseé ser recibido por Yeong y JinHa, y pensé en sus rostros de felicidad al saber que traía un obsequio para ellos; pero mi corazón se detuvo al ver a un grupo de personas con un extraño uniforme el cual reconocí rápidamente, se trataba de los soldados del rey Soon. Ellos se encontraban en la casa de ChiSoo y GaYeon con sus espadas llenas de sangre, algunos cadáveres yacian en el suelo y las personas a mi alrededor corrían con desespero; fijé mi mirada en el suelo al reconocer el cadáver de ChiSoo quien se encontraba ensangrentada en compañía de su esposo GaYeon.

El horror invadió mi cuerpo al verlos y me pregunté repetidas veces ¿qué había ocurrido con ambos?, pero una vez más sentí mi cuerpo horrorizarse al ver hacia mi hogar y encontrar en la entrada de este un charco de sangre lo que provocó que sintiera náuseas al pensar que algo le había ocurrido a mi preciada familia; Corrí sin detenerme y entré rapidamente a mi hogar mientras mis pies se empapaban de la sangre que invadía el suelo, pero al sentirlo observé hacia el suelo con horror encontrando en este el cuerpo de JinHa y Yeong en el suelo. Sentí mi corazón detenerse y sin pensarlo me acerqué a ellos mientras escuchaba un bullicio proveniente de la habitación, pero sin importarme acerqué mi mano a sus cuellos intentando sentir el pulso en ellos, pero al no tener resultado alguno acerqué mi oído a sus pechos sin escuchar los latidos de sus corazones y sin tan siquiera escuchar su respiración o la calidez de sus cuerpos

-¡JinHa, Yeong!-.Grité mientras lloraba aferrado a sus fríos cuerpos-Porfavor... qué esto sea un sueño... ¡JinHa, Yeong porfavor!-Supliqué sintiendo como mi pecho dolía al saber que ambos estaban muertos. No podía creer que esto estuviera ocurriendo, hace varias horas ambos se encontraban con vida, pero ahora yacen en mis brazos sin vida. Me pregunté varias veces que había ocurrido y supuse que un grupo de bandidos había atacado a la aldea, pero recordé los uniformes de los soldados los cuales me indicaron que provenían del palacio real.

-Vaya, que ruidoso... ¿Quién eres tú?-.Preguntó un soldado mientras arrastraba su ensangrentada espada y caminaba hacia mí.

-¿Q-qué le has hecho a mi familia?

-¿Acaso no lo ves?-Rió-Estan muertos

-No, no, no... Ellos están bien...-Dije intentando convencerme mientras sujetaba con fuerza sus cadáveres.

-Tch, llevan varios minutos desde que han fallecido, los asesiné yo mismo.-Sonrió-¿Qué es eso?-.Señaló al paquete cubierto de seda en el cual se encontraban los obsequios para ambos-¿Seda? ¿Has robado? Un miserable como tú no podría nunca costear una seda como esta-Dijo abriendo la seda-Oh... que hermosos hanboks... Lastima que nunca podrán usarlos.

Mis lágrimas rodaban por mis mejillas sin detenerse, sabía que había perdido a mi familia y que nunca podría traerlos de vuelta, mi pecho no dejaba de doler y la ira recorrer mi cuerpo no entendía el porqué me habían arrebatado a mi familia de esta manera y que deseaban. Así que saqué de mis bolsillos aquellas perlas y las arrojé al suelo al pensar que era dinero lo que quería, pero el soldado comenzó a reír y tomó una de ellas para luego verme con sorpresa.

-Oh... fuiste visitado por el portador de la gema azul... No sabía que podías mantener contacto con alguno de ellos... al menos que tú...

-¿Quién te ha enviado? ¡¿Quién mierda eres tú?!-.Le grité furiosamente mientras me colocaba de pie observando mi ropa empapadas de la sangre de mi hermana e hijo, y sin pensarlo tomé la espada que se encontraba en el suelo

-Un simple soldado, y me ha enviado el rey Soon. Tu debes ser... Yongha, ¿No es así?

Guardé silencio al escuchar mi nombre, ¿Porqué el rey se interesaría en alguien como yo?. Levanté la espada hacia su dirección inútilmente; este golpeó fuertemente mi estómago haciendo que me inclinase al no poder respirar, mis lágrimas caían sin detenerse al la realidad golpearme con la muerte de mi única familia... Mi hermana JinHa... Mi hijo Yeong y mi sobrino que se encontraba en el vientre de su madre.

-¿Eres YongHa?, Solo vengo por YongHa... A los oídos del rey Soon llegaron los rumores de que un simple campesino de nombre YongHa tenía en su poder un podero un tesoro, por lo tanto hemos llegado a este lugar, ya que creo... Qué tú... Eres el único YongHa en esta... Asquerosa aldea.-Levanté mi mirada una vez más hacia el, quién guió su pie a mi rostro dando una patada en el.-¿Cómo te atreves a mirarme de esa manera, maldito desgraciado?-Llevó su pie a mi cuello evitando que pudiese respirar-Tu familia alegó que no sabían de la existencia de ese tesoro. Pero se que mentían... Tuve que acabar con sus vidas porque no tolero las mentiras-Rió-Tenias que haber visto el rostro de esa mujer cuando asesiné primero a ese niño.

Mis ojos se abrieron con horror mientras luchaba contra el, quién parecía tener una gran fuerza, pero instintivamente tomé la espada al sentir la ira correr por mi cuerpo; llevé la espada con fuerza enterrandola en su pierna haciendo que el soltara un quejido de dolor . Sin dejarlo reponerse llevé la espada repetidas veces hacia el haciendo que su sangre salpicara mi rostro y sin importarme sus gritos de dolor me encargué de acabar con su vida.

Pero en tan solo segundos un grupo de soldados se acercaron a mí y me apuntaron con sus espadas.

-¡Asesinó al general... ¡Un maldito campesino asesinó al general!

-¡Atrapenlo!

Rápidamente los soldados se abalanzaron a mi siendo heridos por el filo de la espada; pero me ganaban en cantidad y fuerza... así que me sostuvieron entre dos de ellos mientras un hombre de piel blanca y cabello marrón al igual que sus ojos se acercaba a mí sosteniendo una espada en sus manos.

-¡Mi señor!-.Exclamaron con sorpresa los soldados haciendo una reverencia.

¿Rey Soon?... No... El es muy joven para ser el rey.

-¿Dónde está la gema?-Dijo acercandose a mi rostro-¿Sabías que no fue el general quien asesinó a tu familia?-Rió-He sido yo quien los asesinó, y me deleité al ver el rostro de aquella hermosa mujer suplicar por la vida de ese niño.

-¡Maldito seas!-Grité y escupí su rostro recibiendo un fuerte golpe en mi rostro.

Pude observar como varias gotas de mi sangre caían al suelo.

-¿No te bastó con que asesinara a esos miserables?-.Dijo con una cínica sonrisa en sus labios. Una gran fuerza creció en mi, empujé rápidamente a los hombres que me sujetaban, tomé su espada y corrí en dirección de ese hombre. Pero fueron mas rápidos que yo. La espada del hombre ante mí se encontraba en mi abdomen acompaña por otras dos espadas más; mi sangre comenzó a brotar de mi boca e inmediatamente caí de rodillas.

-¡Mi señor, estamos equivocados!, Este hombre no tiene nada que ver con esa gema.-Exclamó un soldado quién entraba a la cabaña.

-¿Es así?, Maldición, he asesinado gente innecesariamente y peor aún, a una mujer embarazada...-Suspiró-Bien da igual, quemen la aldea por órdenes del rey Soon.

-¡Malditos sean!, ¡Juro que acabaré con todos y cada uno de ustedes, malditos desgraciados!-.Grité con mis últimas fuerzas sintiendo como mi sangre invadia mi boca.

-Por supuesto-Sonrió-Vamonos todos ahora.

Observé cómo los soldados salían de lo que alguna vez fue mi hogar; observé el cuerpo de mi hermana e hijo y me arrastré hasta ellos mientras el dolor invadia mi cuerpo y dejaba rastros de sangre en el suelo; finalmente sujeté sus manos y observé el rostro de ambos mientras lloraba desconsoladamente; supe que nunca más podría verlos nuevamente, nunca pude darles lo que se merecían y tampoco pude mantenerlos cerca de mí como habíamos prometido. Lamentablemente no llegué a tiempo para defender a mi familia, por lo tanto me arrepiento de haber sido un completo inútil.

Observé el rostro de Yeong mientras lloraba sin detenerse; llevé mi mano ensangrentada hacia su rostro y cerré sus ojos los cuales permanecian abiertos. Recordé varias de las promesas que el había dicho, y sus palabras diciéndome que le gustaría ser un gran soldado o talvez un importante general. Pero mi vista comenzó a nublarse, sabía que estaba muriendo.

-Lo siento mucho... Lo siento... n-no pude... protegerlos...

Deseé con todas mis fuerzas que tan solo me fuera otorgado la oportunidad de poder ver a mi hijo y hermana con vida. Pero escuché un pequeño sonido como el de un pequeño objeto caer al suelo; observé ante mis ojos aquella gema de color negro la cual me había sido otorgada por mis padres, así que me pregunté cómo había terminado ante mí. Pero instintivamente tomé la gema con mi mano haciendo que su oscuro color destellara y saliera una extraña miasma de color negro de ella acompañada de gemidos de bestias y gritos.

Instintivamente la ira invadió mi cuerpo y llevé la gema a mi boca mientras veía con mi borrosa vista a aquella negra silueta arrodillarse ante mí.

-Mi señor...-Susurró.

Una gran fuerza invadió mi cuerpo, seguido de un gran dolor; rapidamente la habitación comenzó a tornarse oscura como si oscuras almas negras corrieran por la habitación, acompañadas de gritos desgarradores y palabras en un extraño idioma, podía sentir como mi cabeza daba vueltas mientras apretaba mis dientes con fuerza sintiendolos crujir al sentir el gran dolor invadir mi cuerpo; mis jadeos salían de mis labios seguidamente hasta que sentí como una extraña fuerza poseía mi cuerpo. Observé aquella silueta quien permanecia de rodillas ante mí, pero a su lado apareció un hombre de cabello blanco quién repitió la misma acción de aquella sombra.

-Imposible... Mi señor no podría...

-Guarda silencio, el ha sido elegido-Dijo el hombre cabello blanco.

-DoJun... su familia está muerta...

-Espera Yuroh...

-Yeong...-Susurré con dificultadad estirando mi mano hacia Yeong mientras el insoportable dolor hacia que saliera un gran quejido de mis labios sin saber que me estaba ocurriendo.

-Mi señor-.Dijo el hombre de cabello blanco-¿desea que el viva?

-Yeong...-Mucité-P-porfavor...

-No podemos hacer nada por el, ya ha muerto.-Dijo la ronca y gruesa voz de la silueta negra.

Pero una vez más el fuerte dolor se apoderó de mí haciéndome retorcer de dolor mientras mi vista quedó completamente negra y seguido de ello dejé de escuchar lo que decían los hombres a mi lado, pero, aún así podía sentir como frías y multiples manos tocaban mi cuerpo y rapidamente perdí la movilidad de él, y seguido de ello dí mi último respiro.

Capítulo 2 Capitulo 2

Un gran frío se adueñaba de mi cuerpo, me encontraba en un extraño lugar lleno de oscuridad, pero al final del camino se encontraba mi hermana JinHa y a su lado se encontraba mi hijo Yeong. rapidamente corrí hacia ellos lo cual parecía cada vez más imposible alcanzarlos; grité sus nombres con fuerza mientras mis lágrimas humedecian sin cesar mis mejillas, pero aquella luz que los rodeaba fue alcanzada por una densa oscuridad la cual los rodeó y cubrió sus cuerpo para segundos después solo quedar de pie Yeong quién comenzó a llorar mientras llamaba a mi nombre.

Corrí hacia el hasta finalmente poder tomarlo en mis brazos mientras me hacia varias preguntas en mi mente, tales como ¿A dónde ha ido JinHa y porque solo ha quedado yeong en este lugar?. Pasé mis manos por sus mejillas e intenté silenciar su insensante llanto.

-¿Porque estás llorando yeong?-.Le pregunté acariciando sus mejillas.

-Este lugar... estoy aquí por tu culpa padre...-Susurró-Nos trajiste a este lugar...

Fijé mi mirada en yeong atemorizado por sus palabras, pero el rió y se desvaneció en mis brazos rápidamente; Dirigí mi mirada hacia todos el oscuro lugar sin encontrar a nadie en el, así que observé mis manos encontrando en ellas unas escamas de color negro y unas largas garras de su mismo color las cuales se podían comparar con el filo de una espada, debido a su tamaño.

Observé con horror lo que ocurría con mi cuerpo, así que observé mi cuerpo encontrando la mitad de mi cuerpo lleno de escamas negras e inmediatamente comencé a caminar en búsqueda de alguna salida de aquel lugar, pero, solo oscuridad había en esa habitación; sentí como mis pies se humedecian de una extraña y un poco pegajosa sustancia mientras el olor a sangre invadia mis fosas nasales. al caminar por el oscuro lugar, pisé algo el cual crujió en el suelo y al mirar hacia el pude ver un par de huesos los cuales parecían llevar mucho tiempo en ese lugar. Pero, también me sorprendí al poder ver con claridad a pesar de la oscuridad que habitaba, sin embargo no sentí temor al ver los huesos de esas personas, ya que cada vez que camina podía apreciar grandes pilas de huesos en compañía de sombras oscuras que se arrodillaban ante mí.

-Amo de la oscuridad, mi gran señor-.Dijeron varias voces las cuales sonaban un tanto demoníacas.

Seguí mi instinto hasta llegar a una gran puerta de color negro la cual empujé sin esfuerzo alguno, pero, mis ojos se tornaron oscuros nuevamente y en contra de mi voluntad caí al suelo.

Abrí mis ojos mientras respiraba rapidamente e intentaba estabilizar mi respiración, pero al observar a mi alrededor pude ver qué no me encontraba en aquella oscuridad, en cambio, me encontraba en una lujosa habitacion debido a sus decoraciones, sedas e incluso la gran cama en la me encontraba la cual estoy seguro que nunca podría tener una como esta.

Tomé asiento en la gran y sedosa cama al sentir el suave y sutil aroma del almizcle el cual invadia mis fosas nasales, observé fascinado a mi alrededor apreciado las sutiles decoraciones y biombos los cuales parecían ser bordados a mano. Una vez más me cuestioné ¿qué hacia en un lujoso lugar como este? y ¿Qué fue ese sueño en el cual me encontraba? , además, aquellas criaturas se arrodillaban ante mí llamando "Amo de la oscuridad".

-¿Qué hago en este lugar?-.Susurré para mí, sin atreverme a preguntar en donde se encontraba mi familia, ya que sabía perfectamente lo que había ocurrido con ambos.

Llevé mi mano a mi entrecejo y ejercí presión en el haciendo que aquella escena invadiera mis recuerdos. observé en ellos los cuerpo inertes de aquellos dos seres los cuales había amado con todo mi ser, pero que ahora se encontraban sin vida e inevitablemente una extraña sensación de odio y rencor invadiendo mi pecho los cuales me impedían tan siquiera derramar lágrimas alguna. Pero una nueva duda surgió en mí, recuerdo perfectamente haber muerto en ese lugar en compañía de mis seres queridos... Pero también, recordé haber llevado aquella gema a mi boca y a aquella sombra en compañía de el hombre de cabello blanco.

[¿Cómo es posible que me encuentre con vida en este momento?]

Me pregunté ya que aún podía sentir mi corazon latir en mi pecho.

Observé mis manos cuidadosamente encontrando en ellas unas pequeñas marcas que parecían ser una nubes negras y unas garras de color negro en mis dedos las cuales comenzaron a desvanecerse volviendo nuevamente mi mano a la normalidad. Me impresioné ante lo ocurrido, y sin dudarlo me coloqué de pie y corrí hacia el gran espejo de la habitación observando mi reflejo en él; Ojos negros como la noche, piel pálida, cabello negro... Y un jeogori completamente negro se encontraba en mi cuerpo, por el tipo de tela puedo asegurar que se trata de seda.

Soy yo quien se encuentra en ese reflejo... Sigo poseyendo mi mismo rostro.

Pero, algo puntiagudo llamó mi atención; en mi cabeza se encontraba un par de cuernos de color negro. Al verlos dejé escapar una risa ante lo absurdo de la situación y pensé que talvez estaba alucinando y que me encontraba en este momento en el limbo.

-¿Qué demonios es esto?-Me pregunté a mi mismo, pero una voz masculina proveniente de las afueras de la habitación llamó mi atención.

-Tengo que ver a mi señor, volveré enseguida-.Exclamó aquella voz masculina.

[ ¿Mi señor?... ¿Que demonios está ocurriendo?]

Corrí rapidamente y me escondí detrás de uno de los lujosos biombos que se encontraban en la habitación y cuidadosamente observé hacia la puerta de la habitación mientras esta se abría lentamente; ví como aquel hombre de cabello blanco caminaba hacia la cama en la cual anteriormente me encontraba acostado e hizo una reverencia para luego acercarse hacia la cama y mover cuidadosamente con su mano las sedas de color negro que cubrían la gran cama.

Inmediatamente pude apreciar el rostro de sorpresa de aquel hombre quien comenzó a caminar por la habitación con desespero como si buscara a alguien... ¿O talvez me buscaba a mi?... Pero no podía seguir ocultandome como un cobarde, así que salí detrás de el biombo, erguí mi postura y aclaré mi garganta llenandome de valor.

-¡¿Quién eres tú?!-.Vociferé llamando su atención, haciendo que el me mirara con sorpresa abriendo sus ojos de una manera exagerada para luego correr hacia mí y colocarse de rodillas observando al suelo.

-¡Mi señor ha despertado!-Exclamó como si se tratara de algún tipo de persona importante.

-¿Q-qué?...¿Has enloquecido?... ¿A quién llamas mi señor? yo soy un campesino y no sé quien demonios eres tú-Le dije elevando el tono de mi voz como si estuviera regañandole y el se mantuvo en su lugar sin levantar su cabeza, entonces pude darme cuenta que no llevaba arma consigo.

-Mi nombre es DoJun, mi señor. Soy su sirviente y también un soldado más de su residencia.-Respondió tomándome por sorpresa sus absurdas palabras.

-¿Residencia?, ¿De qué hablas?-.Le pregunté confundido.

-Esta es su residencia mi señor. La residencia pyeonha.

-¿Residencia pyeonha?, No sé quien eres tú, tampoco se porque me llamas mi señor, ¿Dónde estoy?

-Es normal que no lo recuerde señor... Usted ha pasado veinte años en un profundo sueño.

-Tch... No lo puedo cre... Espera... ¿Qué has dicho?-.Le pregunté con sorpresa acercándome a él, aunque algo en mi afirmaba que este lugar me pertenecía.

-Mi señor, usted fue elegido por la gema de la oscuridad, tardó veinte años en despertar... Ha sido poco de lo esperado, normalmente suelen pasar 100 años para que el portador de la gema despierte... Pero usted lo ha hecho justo ahora.-Explicó DoJun dejándome aún más confundido e inevitablemente reí.

-Oh... Wow... ¿Te ha afectado algún tipo de hierba en tu cerebro?

-No estoy mintiendo mi señor, compruébelo por usted mismo.

Sacudí mi cabeza sin entender lo que él decía, me parece imposible lo que él está diciendo. ¿Gema negra?... Aunque... aquella noche ellos estaban en ese lugar cuando fui asesinado...

-Oye... DoJun... ¿Porque me llamas "mi señor"?-Enfaticé para luego cruzarme de brazos.

-Usted es el general de esta residencia. Estuvimos esperando durante muchos años por nuestro nuevo amo hasta que finalmente después de tanto tiempo lo hemos conseguido aquella noche.

-¿Aquella noche?

-El día... -Dudó-¿Podría hablar de eso?

-Te estoy preguntando.

-El día... En qué su familia fue asesinada.

Cerré mis ojos con fuerza al recordar el cadáver de mi hermana e hijo nuevamente.

-Está bien, no es necesario profundizar en el tema. Solo dime quién soy.

-Usted tiene razón mi señor. Su nombre es YongHa el amo y señor de la oscuridad y portador de la gema negra.

Aclaré mi garganta y caminé en la habitación; pero al hacerlo unos recuerdos invadieron mi mente, esos recuerdos que no me pertenecían o eso pensé. Pude ver a un hombre de cabello oscuro caminando en esta misma habitación con su mirada un poco perdida mientras observaba detenidamente la habitación para luego salir y elevar el tono de su voz y ordenarle a las personas de esta residencia que hicieran su trabajo. El frunció el seño con molestia y continuó caminando por aquel lugar el cual reconocí.

-YongHa, ¿Qué haces aquí? aún no puedes venir a este lugar-.Dijo la ronca voz de aquel hombre.

Había soñado muchas veces con este lugar y con ese hombre cuando era un niño. Recordé que recorrí muchas veces esta residencia en mis sueños mientras era seguido por ese hombre, entonces pensé que quizás toda aquella historia de mis padres era verdad y que yo... Ahora soy el portador de aquella gema.

-Mi señor, le enseñaré su residencia.-Dijo Dojun.

-No... No es necesario... Yo conozco este lugar.-Le dije-Cuando era un niño solía tener sueños frecuentes de este lugar... Incluso había un hombre, pero no puedo recordar su rostro perfectamente.

-¿Sueño?... eso nunca fueron sueños, mi señor.

-¿No?... Qué absurdo.

-Lo conozco desde que era un niño, mi señor. Pero supuse que usted no sería el portador de la gema negra.

-¿Desde que era un niño?

-Así es, lo conocí cuando yo también era un niño, aunque tenía prohibido acercarme a usted debido a mi anterior amo.-Explicó con un tono de voz muy tranquilo.

-¿Q-qué?...¿Qué edad tienes?...

-Llevo 48 años de vida. Lo sé aún estoy joven y el tiempo no ha pasado mucho.

Lo observé incrédulo ante sus palabras, este hombre parecía tener 20 años o talvez 18, pero aún así alegó tener 48 años... Aunque si lo que él está diciendo es cierto eso quiere decir que yo tengo ¿44 años?... O talvez... ¿el tiempo se congeló para mí?

-Entiendo... Bueno, seré sincero, no entiendo lo que está ocurriendo, pero aún así tú me llamas amo y dices tener 48 años cuando tu rostro se ve muy joven.

-He dicho la verdad, mi señor.

Sentí un ardor en mi cuerpo el cual me hizo cerrar los ojos, pero mis pensamientos fueron invadidos por algunas palabras las cuales parecían ser conjuros, y también el tiempo transcurrido mientras dormía. Abrí mis ojos y los fijé en DoJun como si algo en mi hubiese cambiado, los sentimientos de confusión que invadían mi cuerpo habían sido reemplazados haciéndome creer cada una de las palabras de ese hombre.

-¿Quién es el actual rey?-.Le pregunté apretando mis manos con fuerza, ya que al saber en quién me he convertido y que todo esto no es un sueño estoy decidido acabar con la vida del rey Soon.

-El rey... Soon, sigue al mando desde hace mucho tiempo-Respondió temeroso.

Por sus órdenes mi familia fue asesinada sin contemplación, sin tan siquiera importarles que mi hermana JinHa se encontraba embarazada y sin tan siquiera importarle un poco el pequeño niño, el cual era mi hijo. También morí en sus manos y fui elegido por la gema la cual me permitió vivir nuevamente.

Pude sentir como la ira invadía mi cuerpo en compañía de una gran fuerza la cual corría por mi cuerpo, pero también la oscuridad se apoderaba de mi alma, aún así no me alarmé ya que ahora se perfectamente lo que ocurre conmigo.

Aquella gema me eligió a mi.

Fruncí el ceño al sentir como la ira corría por mi cuerpo; Así que fijé mi mirada en el espejo que se encontraba ante mí y aprecié mi reflejo en el, entonces pude verlo... Mis ojos destellaban de un color rojo carmesí como si se tratara de fuego. En tan solo unos segundos el espejo ante mí estalló en miles de pedazos haciendo que varios cristales de ellos cortaran mi piel, palpeé mi rostro con la punta de mis dedos y los observé encontrando mi sangre en ellos.

-¿Estos son los poderes que poseo? O ¿Aún hay más de ellos?-.Le pregunté a DoJun

-Mi señor, le enseñaré todo sobre sus poderes-Dijo con una voz serena.

Esos hombres... Acabaron con la vida de mi familia... Tengo culpa de ello, si tan solo supiera manejarla espada yo hubiera podido defenderlos o si tan siquiera no hubiese ocultado aquella gema en ese lugar, talvez ellos se encontraran con vida.

-Quiero... Aprender el manejo de la espada. Y tú me enseñarás, Dojun-.Le ordené fijando mi mirada en él-Levantate.

-Como ordene mi señor-Respondió colocandose de pie y haciendo una corta reverencia.

-Llegaste tarde, mi señor... Tu familia murió antes de que pudieras hacer algo-.Susurró una grave voz.

Dirigí mi mirada hacia Dojun quién permanecia aún con su mirada fija en el suelo, pensé que talvez el haya sido el quién se atrevió a decir esas palabras ante mí sin importarle que es inferior a mi en este momento.

-¿Qué has dicho?-.Le pregunté acercándome a él apretando mis dientes.

-No he dicho nada, mi señor.-Alegó

-Has dicho que llegué tarde para salvar a mi familia... ¿Cómo te atreves?

-Mi señor, hay cosas que incluso tengo que explicarle...

-Sal ahora de este lugar.-Apreté mis dientes con fuerza hasta escucharlos rechinar-¡Lárgate!

DoJun hizo una reverencia para luego salir rápidamente de la habitación no sin antes dirigir su furiosa mirada hacia el sillón de la habitación.

-Tch, ¿Qué se cree ese maldito para decir esas cosas tan deliberadamente de mi familia... ¿Cómo se atre...

-No ha sido el, mi señor.-Dijo aquella grave voz llamando mi atención

Su gruesa voz provinó del mismo lugar en el cual DoJun había observado hace unos momentos antes de salir de la habitación; Me acerqué al lugar e inspeccioné meticulosas aquel sillón sin encontrar nada en él, entonces fruncí el ceño y volteé mi mirada al sentir una presencia a mi espalda; Se trataba de aquella oscura silueta quien permanecia de pie ante mí, no poseía rostro alguno, solo un par de rojos e intensos ojos los cuales parecían los de algún animal salvaje por la forma de su iris y su extraño color, también el desprendía una oscura aura pero supe que se trataba de un ser inferior a mí, y que también tiene un lazo de unión conmigo.

-¿Que demonios eres tú?-.Le pregunté cruzandome de brazos, esa cosa ante mí no causaba miedo alguno, simplemente podía sentir que es débil ante mí-Hey tú, te he preguntado algo. ¿Cómo has tenido la osadía de hablar de mi familia?

-Soy su familiar, mi señor. Lamento haberlo dicho de esa forma, pero quería hacerme notar, ya que su atención estaba centrada en DoJun y aún no se había percatado de mi presencia a pesar de ser el único quién es fiel a usted en todas sus vidas.

-¿Familiar? ¿Qué clase de familiar eres tu?

-Alguna vez fui un humano, pero perdí mi verdadera voz y apariencia al firmar mi pacto con mi anterior amo, por lo tanto, le pido que comprenda mi apariencia y también que me disculpe por mi imprudencia hace unos minutos atras-Se arrodilló ante mí-Estoy para servirle, usted es mi nuevo amo, desde el momento en que nació.

Por alguna razón, todas estas cosas no me parecían absurdas, fácilmente podía aceptar lo que me decían... Era como si... Supiera que algún día tendría que venir a este lugar y que todo esto me pertenece.

-Oh, bien...¿Nombre?-.Le pregunté pasando mi mano por mi cabello.

-Mi nombre es Yuroh, señor. No poseo rostro alguno, pero podría tomar la escencia más cercana a usted

-Toma cualquier rostro.-Le indiqué.

Aquel espectro comenzó a ser rodeado por una extraña y oscura aura haciendo que su apariencia se volviera cada vez más y más pequeña; pero aquella aura se disipó dejándome ver a mi hijo Yeong ante mí, inmediatamente mi corazón se aceleró y caí de rodillas ante él al reconocer su rostro, aquel hombre de nombre Yuroh comenzó a acercarse a mí.

-Y-yeong...-Susurré.

Salí de mi trance al ser golpeado por la realidad; si algo sabía perfectamente, era que mi hermana e hijos estaban muertos y que nunca volvería a verlos.

-¿Le parece bien está apariencia, mi señor?

-Tú.... ¡¿TE ESTAS BURLANDO DE MI?!-Grité llevando con fuerza mi mano hacia su cuello y de esta comenzó a destellar un aura oscura la cual le impedía respirar a aquella criatura que permanecia con la forma de mi hijo, pero al ver su rostro de dolor decidí soltarlo de mi agarre, ya que se trataba de la apariencia de mi amado hijo.-¡Maldición!-Quité mi mano de su cuello rápidamente mientras me colocaba de pie; la furia corría por mis venas nuevamente, pero al ver a mi hijo de esta manera a pesar de que sabía que no era el, me hacía sentir reconfortado.

-No lo hago mi señor-Toció intentado recuperar el aire- Esta no es la única apariencia que puedo tomar... Tan solo tomé la escencia que era más apegada a usted y... No pensé que le molestaría. Lo lamento mucho mi señor, merezco la muerte-.Dijo tomando su verdadera forma llevando su rostro al suelo haciendo una reverencia.

-Olvidalo... Levántate del suelo, no es necesario hacer ese tipo de cosas, no es tu culpa. Tu solo tomaste la escencia más cercana a mí, así que descuida-.Le dije un poco más relajado, ya que el no tenía culpa alguna de que reaccionara de esta forma.-Yeong... Ahora tendría 24 años...-Mucité-¿Podrías... Dejarme ver cómo luciría?

-Puedo hacerlo, mi señor.

Tomé asiento en el sillón y cerré mis ojos. Aguardé por unos minutos para nuevamente abrir mis ojos y encontrarme con un rostro de piel blanca, cabello negro al igual que sus ojos, finas y sutiles facciones las cuales me hacían recordar a Jinha mi hermana. intenté mantener la compostura ante el dolor que me causaba ver a mi hijo ante mí, sabía que esa sería su apariencia si tan solo el rey Soon le hubiese permitido vivir.

-No se te ocurra... Usar nuevamente la apariencia de mi hijo-.Le ordené-Usa cualquier otra, incluso si deseas la de un animal, o simplemente permanece cómo estas.

-Como diga, mi señor.

-Ahora desaparece de mi vista.

Me coloqué de pie y salí de la habitación furiosamente; pude reconocer el escenario ante mis ojos, ya que muchas veces lo pude ver en mis sueño, árboles de ciruelos rojos decoraban perfectamente el lugar, una gran estatua permanecia en el medio; esta era de un hombre desconocido ante mis ojos, haciéndome recordar al hombre de mis sueño, entonces supe inmediatamente que se trataba del anterior dueño de la gema.

miré a mi alrededor y observé a un montón de personas con auras débiles paseaban por el lugar indicandome que se trataba de mis sirvientes. Continué caminando por el majestuoso lugar reconociendo cada parte, lugar o rincón de este perfectamente, debido a mis sueños podía caminar con gran libertinaje sin necesidad de ser guiado por alguien más.

Tengo que tomar venganza... Las preciadas vidas de mi única familia fueron arrebatadas por ese maldito monstruo... Por lo tanto, me encargaré de destruir todo su mundo... todo lo que el construyó durante todo este tiempo y le arrebaté de sus manos lo mismo que el me arrebato... aunque nada de sus pertenencias o familiares pueden ser tan valiosos como la vida de mis tres preciados tesoros.

-DoJun-Dije e inmediatamente una silueta se hizo presente ante mis ojos.

-Mi señor, me ha llamado.-Colocó su mano en su pecho haciendo una reverencia

-Quiero que me enseñes a manejar mis poderes. Y también el uso de la espada-Le exigí

-Puedo hacerlo, mi señor. Pero permítame hablarle un poco sobre este lugar y sobre sus nuevas habilidades

-Bien, empieza.

-Creo que usted ha visto la estatua que se encuentra en medio de la residencia. Se trata de su ancestro, es decir. El anterior dueño de la gema negra, estuvo aquí durante más de mil años, hasta que decidió ceder su puesto a un nuevo decendiente adecuado, en este caso, usted fue elegido por el. Por lo tanto todo este lugar será reemplazado por usted. Ahora, usted posee en su cuerpo el poder de la gema negra, eso quiere decir, de la oscuridad. Usted puede manejar todo lo que tenga que ver con la oscuridad, y a pesar de que murió a una edad temprana continuará manteniendo esa apariencia durante mucho tiempo; también, usted puede hacer que otras personas permanezcan a su lado por medio de sus poderes.

-Dí algo de mi interes-Suspiré con aburrimiento.

-Solo requiere práctica, mi señor y podrá lograr todo lo que desee, pero... Debe ser cuidadoso al encontrarse con los otros cuatro portadores de las gemas, ellos también poseen buenos poderes.

-¿Otros portadores?... recuerdo que ese día encontré a un hombre el cual me dió unas perlas de color blanco muy brillantes. Por lo que dijeron aquellos hombres, deducí que se trataba del portador de la gema azul.

-Oh, sí... quizás el quiso darle un obsequio ya que sabía que usted sería elegido por la gema negra-Explicó-Para el fue un honor que usted aceptara sus preciadas perlas, ya que usted posee la forma de un dragón y también posee más poder que los demás portadores. La oscuridad siempre está presente en cualquier parte del mundo, por lo tanto le otorga más poder a usted, es igual al portador de la gema blanca, siempre suele ser una mujer la que se convierte en su dueña, además, también como la oscuridad, invade cualquier parte del mundo.

-Uhmm... ya veo, ¿algo más que desees explicarme?

-Sí mi señor, ahora, le hablaré de su familiar. Supongo que ha visto al espectro oscuro en su habitación-Asentí con mi cabeza-Usted puede invocarlo en cualquier momento, el es el ser con más lealtad hacia usted, por lo tanto no hará nada contra usted ya que ha jurado lealtad desde hace mucho tiempo y estoy seguro que daría su vida por usted.-Explicó, haciéndome entender el rol de Yuroh- Mi señor, porfavor sigame, lo llevaré a la biblioteca en la cual podrá salir de dudas, aunque estaré yo para resolverlas.

-DoJun. Quiero destruir al rey Soon. Así que te sugiero que me enseñes cosas útiles.

-Así lo haré, mi señor. No tiene de qué preocuparse, yo seré su maestro... ¡Es decir! lo ayudaré con lo que debe aprender, tales como manejo de su espada y poderes.

-Entonces... empecemos desde ahora.

-Mi señor, olvidé mencionarle que... aún sus poderes no han despertado por completo... por lo tanto debe ser cuidadoso en usarlos, ya que podría perder el control y asesinar a cualquier persona a su paso. pero descuide, en cuanto despierte por completo, puede que duerma por un año... o talvez meses, días o tal vez no, hasta que finalmente logre tener su poder completamente en su cuerpo y podrá ser capaz de manera sus poderes a su antojo.

-Oh... ya veo... suena interesante... Solo quiero hacer que Soon pague por lo que le hizo a mi familia...

Caminé siguiendo a DoJun a pesar de saber dónde se encontraba la biblioteca; una vez en ella comencé a leer los libros que habían en ese lugar e hice preguntas meticulosas de cualquier cosa que llamase mi atención siendo estás respondidas por Do jun.

Ahora lo entiendo, poseeo un gran poder en mi... Ya no soy humano, y nunca podré renunciar a esta vida que ahora poseo. Pero esto no tiene nada de malo... Así podré destruir a ese maldito hombre...

Iré por tí... Rey Soon.

Capítulo 3 Capitulo 3

Tras haber despertado, el tiempo transcurrió de manera rápida sin darme cuenta, pasando rapidamente 3 meses los cuales me fueron suficientes para aprender el perfecto manejo de la espada al igual que mis habilidades. Me he dado a conocer en la residencia Pyeonha como su nuevo amo, aunque esto parezca algún tipo de sueño, sé que es la realidad y que realmente pasé 20 años en un profundo se que es la realidad

El mundo en cual sola vivir ahora ha cambiando en poco tiempo, y con el muchas cosas también lo han hecho, todo no es como solía serlo y me he preguntado un par de veces si debería ir en la búsqueda de las tumbas de mis seres queridos, pero tras haberme cuestionado lo que debía hacer, decidí que no aún no iría a visitar aquel hogar en el cual solíamos vivir todos juntos.

A pesar de haber dormido durante 20 años, para mí parece que solo fueron un par de días, pero por las palabras de DoJun y lo que he vivido sé que han pasado 20 años desde que morí; DoJun alegó que los portadores de las gemas los cuales son elegidos después de los 18 años suelen dormir durante 100 años hasta finalmente estar preparados y despertar, pero en mi caso, solo me tomó 20 años, por lo tanto, no he logrado despertar mis poderes completamente.

DoJun explicó que la mayoría de los portadores de las gemas, son elegidos cuando nacen, sin necesidad de tomarles tanto tiempo para despertar, pero algunos son elegidos al pasar el tiempo, como lo es en mi caso.

Hay algo de lo que estoy seguro, y eso es ... hacer la vida de cada uno de los asesinos de mi familia un infierno, hasta que me supliquen y pidan perdón, y de igual manera acabar con sus vidas sin importarme nada más.

DoJun me explicó sobre mi cuerpo, ahora no requiero de comida humana para poder vivir, lo he confirmado con mis propios medios. Dejé de comer durante días y aún así mi cuerpo no parecía sentir hambre ni sed alguna. También pude darme cuenta que cualquier herida sana al instante.

Entonces, simplemente soy un ser inmortal.

-Mi señor, he traído información sobre el rey Soon-Dijo DoJun haciendo una referencia ante mí, sabía que traería información de mi interés, le exigía que regresara solo cuando trajera información de mi interés.

-Habla-.Dije sin abrir mis ojos.

-El rey Soon está reclutando a nuevos soldados en el castillo tras haber acabado con la mitad de ellos en una innecesaria guerra.

abrí mis ojos y los fijé en DoJun mientras formaba una gran sonrisa en mis labios, sonrisa en la cual se podía apreciar mis oscuras intenciones, es una oportunidad perfecta para inspeccionar el castillo y asesinarlos a todos en su mejor momento.

-Si usted me lo ordena, puedo entrar al cast-

-Iré yo mismo-Dije e inmediatamente DoJun se colocó de rodillas.

-¡Mi señor, no puedo permitir esto!

-¿Acaso soy un maldito niño que requiere tu aprobación?. Lo he decidido, no interfieras en mi camino.

-Entonces, le pido que acabe con mi vida, no puedo permitir que mi señor vaya a un lugar como ese-Estiró su espada hacia mi.-Se lo pido, mi señor.

Lo observé con desinterés al escucharlo; sus palabras no causan en mi ningún tipo de emoción, al igual que las palabras de cualquier otras personas, sin embargo pensé que sería buena idea tener a uno de mis. hombres de confianza cerca de mí.

-Estuve pensando que debería asesinarte justo ahora por haber dudado de mis habilidades... Pero se me ha ocurrido algo mejor.

-¡Nunca he dudado de sus habilidades mi señor! Porfavor recuerde que usted solo se ha tomado veinte años para despertar. Usted ha sido el primero en toda la historia que ha logrado desper-

-Silencio...-Susurré haciendo que guardara silencio-Irás al castillo conmigo, me gustaría tener a un hombre de confianza conmigo. ¿entendido?

-¿Hombre de confianza?-Repitió mientras su rostro se iluminaba-¡Lo haré, iré con usted mi señor!-.Exclamó con alegría.

¿Porque se alegra tanto por eso? el y yuroh tienen merecido el puesto como mis mejores hombres de confianza, por lo tanto no habría porque alegrarse con algo como esto. O talvez para ellos es muy significativo.

-Entonces... Iremos ahora a alistarnos. Asegúrate de cambiar tu ropa por una de bajo costo, cambia el color de tu cabello-Le indiqué al ver su cabello blanco-Si lo dejas de esa manera llamarás la atención facilmente. Y también intenta parecer lo menos educado ante mí, no me gustaría que me llamaras "Mi señor"-Enfaticé- Así que te sugiero que guardes los honoríficos hacia mi ante otras personas, pero tendrás que usarlos cuando nos encontremos a solas.

-Como ordene mi señor. Es un honor trabajar a su lado.

-Ahora, levántate del suelo, tenemos cosas que hacer, Dojun. Y por cierto, no es necesario que siempre te arrodilles ante mi, ¿entendido?.

-Sí mi señor. Cumpliré sus órdenes como usted lo ordene.

Las horas pasaron y nos encontrábamos listos, observé mi reflejo en el espejo y rápidamente me hice varias preguntas al verme con aquellas vestimentas que también solía usar cuando vivía con Jinha y Yeong. ¿Como un simple campesino pudo convertirse en un general?, ¿Cómo pudieron cambiar mis sentimientos de esta manera?... Recuerdo que yo solía ser un hombre muy animado, extrovertido, cariñoso y amable... Pero ahora... Soy todo lo contrario a lo que solía ser.

Hice un chasquido con mis dedos al ver que ambos estábamos listos, aprecié la ropa de Dojun la cual parecía ser de un simple algodón como el que yo solía usar hace veinte años, su cabello ahora no era de un color blanco, supongo que había tomado su forma humana ya que ahora su cabello era de un tono oscuro.

-Yuroh, llévanos ahora a la nación del rey Soon.-Le exigí a mi familiar quien accedió rápidamente.

-Si señor-.Respondió la aguda voz de Yuroh el cual apareció ante nosotros y nos rodeó con su aura para segundos después encontrarnos en la nación de Soon.

Chasqueé mis dedos haciendo que Yuroh desapareciera ante mis ojos; sin importarme, caminé hacia los soldados del castillo esperando pacientemente para ser reclutado, permanecimos de pie durante varias hroas, así que maldije a Soon por dejarnos en ese lugar bajo el intenso sol, sabía que era un hijo de puta, pero hacer esperar a los demás aspirantes a ser soldados. Luego de varias horas podía ver como los demás hombres limpiaban el sudor de su frente y bebían agua constantemente, hasta que finalmente un soldado apareció ante nosotros y comenzó a entregar lo que parecía ser unos pergaminos.

Dojun y yo recibimos unos pergaminos en los cuales se exigía una excelente condición física y edad apropiada para pertenecer al ejército del rey y sobre todo, buena destreza con la espada. Estoy seguro que varios de los hombres en este lugar no saben el manejo de la espada., así que será fácil entrar en este lugar.

-Hey tu, el de él hanbok negro-Me señaló-¿Cuál es tu nombre?

-YuWon-.Mentí.

-Sígueme, al igual que el hombre a tu lado-Dijo refiriéndose a Dojun.

Dojun y yo fuimos sometidos a pruebas físicas junto con otros futuros soldados, pero de ellos solo quedaban muy pocos; ya que las pruebas se volvían cada vez más fuertes y algunos no las resistían. Al llegar el momento de la prueba con espadas ambos la pasamos en segundos llamando la atención del capitán del ejército el cual reconocí inmediatamente.

Aquel hombre el cual estaba aquella noche.

-¿Cuál es tu nombre, muchacho?-Colocó su mano en mi hombro haciendo que apretara mis manos con fuerza hasta escuchar mis huesos crujir.

-YuWon, señor-Fijé mi mirada en él.

-Veo que tienes muy buena destreza con tu espada, incluso me atrevería a compararte conmigo.-Dijo e intenté mantener la calma. El y yo somos muy diferentes ¿como podría el compararme con alguien tan asqueroso como el?-Aquel joven a tu lado-Señalo a DoJun-Los llevaré al castillo de inmediato.

Pero, la ira pudo más que mis ganas de mantener la clama; Fijé mi mirada en él, el cual comenzó a toser con desesperación y comenzó a sangrar por su boca una cantidad exagerada de sangre, pero sabía que ocurría.

Era yo el causante de su repentino dolor.

-¡Lleven al capitán con un médico!

Dojun fijó su mirada en mi, pero pude notar una sonrisa en sus labios, parecía que disfrutaba de la escena ante nosotros.

-Estoy bien, estoy bien... Por-porfavor, l-lleven a los nuevos ante el rey... A-asegurence de que ellos d-dos... Vayan con su majestad Soon...

-¡Mi señor, llamaré un médico!

Hupm... ¿Tanto bullicio solo por este hombre?, estoy seguro que le daré una muerte dolorosa. Me aseguraré de lacerar su cuerpo aún estando con vida.

La voz de yuroh comenzó a susurra a mi espalda, aunque sabía que el no era visible ante las personas que el no quisiera que lo pudieran ver, por lo tanto mantuve la calma ante el.

-*Mi señor, puedo acabar con el ahora*

-*¿Quién te crees que eres para precipitarte?, Este hombre me pertenece... seré yo quien lo asesine y acabe con el lentamente*

-*Lamento mi imprudencia, mi señor*

-Ustedes dos-Nos señaló un soldado y pude apreciar como el general era guiado por otros soldados-Siganme.

Observé cómo aquel hombre era llevado rápidamente lejos de nosotros; caminamos siguiendo al soldado hasta finalmente llegar al castillo del rey Soon en el cual se podía apreciar una gran tranquilidad. Pero estoy seguro que esto se trata de puras apariencias ante cualquier persona, puedo sentir la sangre de humanos derramadas en este lugar; mis ojos recorrieron con desinterés el gran castillo, hasta notar la figura de una joven mujer de cabello negro, ojos negros y piel blanca, usando un hanbok de color rosa la cual caminaba en compañía de dos mujeres de la corte, indicandome que se trataba de la hija de algún noble, pero ante su expresión supuse que algo malo le había ocurrido o que talvez era la prisionera, esclava o esposa de alguno de los despreciables hombres de este castillo.

Aúnque es muy hermosa... De igual manera morirá en mis manos al menos que sea inocente. Aún así me pregunto de quién será hija.

-Escuchen, este es el castillo de su majestad el rey Soon, ustedes serán entrenados hasta que sean capaces de poder manejar su espada perfectamente. ¿Entendido?

-Sí, señor.

-¿Son nuevos reclutas?-.Preguntó la joven mujer quién caminaba hacia nosotros manteniendo una sonrisa en su rostro, pero aún así demostraba tristeza en su rostro y evitaba que su traje dejara en descubierto sus muñecas.

-¡Su alteza!-.Vociferó uno de los soldados quien hizo una reverencia seguido por los demás

¿Su alteza?... ¿Ella es hija de el rey Soon?

-Bienvenidos, mi nombre es SuHee, soy la princesa de este castillo, hija del rey Soon.

Oh, que interesante... supongo que Dios o el diablo están de mi parte.

-Su alteza-.Hice una reverencia.-Es un honor conocer a la princesa de este castillo personalmente.

-¿Cuál es tu nombre?-.Me preguntó con una débil sonrisa.

-Yu Won, alteza.

-¿Y el tuyo?-.Observó a DoJun.

-DoJun, alteza.

-Estoy muy feliz que mi padre haya elegido a dos hermosos soldados. Estoy segura que lo ayudarán muy bien.

-Asi es, su alteza-Respondí.

-Conoceran a mi padre dentro de un par de horas. El se encuentra en una importante reunión con la nación vecina, así que les pido su paciencia y que esperen por mi padre.

-No use honoríficos con estas personas, su alteza-Dijo el soldado.-Recuerde cual es su estatus y ellos son simples soldados nuevos.

-Oh... Lo lamento, siempre suelo olvidarlo.-Se disculpó cabizbaja lo cual me hizo cuestionar ¿Porque una princesa usaría honoríficos con simples soldados?, ¿Acaso no le enseñaron sobre su rango en este lugar?, por otro lado, parece ser muy sumisa ante estos generales, ¿Ocurre algo con ella?

-Descuide, y porfavor le pido disculpas, pero iré a llevar a estos dos hombres conmigo al cuartel general y l-

-¡Espera!.. es decir... YuWon, ¿Qué edad tienes?

-24 años, su alteza.

-¡Yo!... Tengo 20 años y es un gust-

-SuHee, ¿Qué haces en este lugar?-.Preguntó la voz de un hombre la cual llamó nuestra atención.

-¡Su majestad!-.Dijo el soldado colocandose de rodillas seguido por nosotros.

Rey Soon... Por fin logro ver tu asquerosa cara

-¡Padre!, Lo siento, estaba conociendo a los nuevos reclutas.-Respondió nerviosamente mientras jugaba con sus manos.

-Está bien mi pequeña niña-Sonrió.-Ve a tu habitación ahora mismo-Le exigió tomando un mechón de su cabello.

El extraño comportamiento del rey Soon hacia su hija despierta gran curiosidad en mi. Me acercaré a ella, para poder saber que ocurre... Quizás recibe castigos de su padre por desobedecerlo, y por eso actúa de esa manera.

-YongHa ¿Ocurre algo? -.Susurró DoJun.

-No es nada-.Le respondi, pero mis pensamientos y atención se centraban en aquella princesa quien parecía atemorizada.

Luego de conocer al rey Soon, solía verlos en pocas ocasiones, a pesar de haber pasado dos semanas. Comencé a observar en silencio a su hija, quien mantenía la misma rutina todos los días, descubrí un par de cosas interesantes; Ella suele leer muchos libros, también observar hacia el cielo durante la noche y luego vuelve a su habitación para descansar, suele usar Hanbok de colores pasteles, pero he llegado a pensar que suele repetir los mismos. Se supone que una princesa posee muchos de ellos a su disposición, pero... ¿Quizas son sus favoritos?, observé que le gusta tomar mucho té y permanece sola las mayorías de las veces.

incluso hubo una semana en la cual no pude verla y a pesar de haber preguntado por ella, nadie respondió a mis preguntas, pero nuevamente he podido ver su rostro.

así que era una oportunidad perfecta para acercarme a aquella joven mujer, tan solo han pasado dos semanas y nuestros entrenamientos han cesado, DoJun y yo fuimos reconocidos como los mejores en el cuartel general, y en corto tiempo fuimos promovidos al ala de soldados elites, ahora solemos usar un uniforme de costosas sedas de color blanco y rojo. El mismo uniforme que usaban aquellos soldados hace veinte años.

Aproveché la ocasión de que la princesa SuHee se encontraba en el jardín del castillo y sin pensarlo me acerqué a ella silenciosamente hasta finalmente encontrarla a solas descansando su rostro sobre un libro; Causó un poco de gracia en mí y me acerqué a su rostro observandolo detenidamente, sus finas facciones en compañia de su oscuro cabello, armonizaban perfectamente con su delicada apariencia. Observe su rostro descansar, pero sabía que no tendría mucho tiempo para poder hablar con ella, aclare mí garganta haciendo que ella se sobresaltara y me observará con su rostro dormitado.

-Lamento la interrupción de su siesta, Alteza. Pero pienso que una hermosa mujer no debería encontrarse a solas en este lugar, por lo tanto, le pido que me otorgue el permiso de permanecer a su lado.

-¿P-permanecer a mí lado? -.Tartamudeó mientras sus mejillas se tornaban de un suave color rosa.

-¿Ocurre algo Alteza? -.Le pregunté sujetando su mano. Sabía que este tipo de comportamientos entre un soldado elite y una noble eran indebidos e incluso podrían pagarse con la muerte, pero eso nunca ocurrirá.

Observe el rostro de SuHee que permanecía de un tono rosa indicándome que estaba avergonzada, sentí mí corazón latir rápidamente y quité mí mano de la de ella al notar mí comportamiento.

-¡Me disculpo con usted Alteza! -.Me disculpé haciendo una reverencia.

-Descuida, ¿Quieres... Tomar asiento? me encuentro sola en este lugar, y me gustaría platicar con alguien-Sonrió-Quizás podamos ser amigos.

-¿Amigos?... Yo no podría siquiera tomar asiento a su lado, Alteza.

-Porfavor hazlo, tomaré la responsabilidad si alguien quiere culparte.

Sonreí y tomé asiento a su lado. Ambos conversamos entre sí, durante largas horas hasta que finalmente tomé el atrevimiento de sujetar sus manos y entrelazar mis dedos con los suyo al sentir la inquietante necesidad de hacerlo; SuHee me observó fijamente y luego sonrió ladeando su cabeza., pero una vez más observe sus manos y las hice girar para observar sus muñecas al sentir un sutil olor a sangre humana. Observe sus muñecas encontrando en ellas unas marcas las cuales parecían echas por algún tipo de atadura... probablemente algunas cadenas.

-¿Que le ocurrió en sus muñecas, Alteza? -.Le pregunté, pero ella inmediatamente quitó sus manos de las mías e intentó cubrirlas-Dime SuHee, ¿Que ocurrió contigo?

-¿Porque un soldado está diciendo mí nombre tan deliberadamente?

-Estoy interesado en sus heridas, así que le pido que me diga la verdad.

-¡No permitiré que un soldado se atreva a meterse en mis asuntos!

-Yo... solo quería saber que ha ocurrido con usted, por lo tanto me disculpo.

-¡Iré ahora mismo en búsqueda de mi padre! -.Dijo y se colocó de pie, pero la detuve sujetando su mano y llevándola a mi pecho inmovilizandola mientras ella luchaba contra mí, pero al ver su rostro de cerca me fue imposible no observar sus labios y como si se tratara de algún tipo de embrujo, la besé sin detenerme, ella luchó contra mí, pero segundos después cedió ante mí respondiendome de manera torpe, indicandome que este era su posible, primer beso.

Como si estuviera hechizado, me deje llevar por el dulce sabor de su boca y sin pensarlo, lleve mí mano a su nuca profundizando aún más nuestro beso, aunque desconocia la razón por el cual mí corazón latía de esta manera, sentía que no quería dejarla ir, sentir su pequeño cuerpo sobre mí y probar cada parte de él. SuHee deslizó sus manos y las posicionó en mí cuello haciendo que nuestro beso se volviera aún más apasionado, podía escuchar su respiración acelerada y la reacción de mi cuerpo contra al de ella, incliné mi cabeza y comencé a besar su cuello, pero me detuve bruscamente al ver a DoJun, así que me separé de ella e intenté arreglar mi traje mientras ella respiraba agitadamente.

-T-tu... has tomado mi primer beso... -Murmuró acariciando sus labios.

No había arrepentimiento alguno tras haberla besado, al contrario. Sentí que quería seguir probando más de ella, pero lamentablemente DoJun me interrumpió e intentó huir tan pronto lo ví, pero lo fulminé con la mirada e hice que no se fuera del lugar.

-¿Porque no respondes? ¡He dicho que me has robado mi primer beso! -.Me reclamó estremeciendo mi cuerpo.

-DoJun, ¿Que haces aquí? -.Le pregunté llamando la atención de SuHee quien dirigió su temerosa mirada hacia DoJun.

-Venía en tu búsqueda, YuWon, pero veo que estabas haciendo otras cosas a escondidas-Dijo, pero pude ver como tragaba un nudo en su garganta y me veía temerosamente.

-¡DoJun, manten esto en secreto!-Suplicó SuHee acercándose a el-Sí mi padre se entera... el...

Ver a SuHee de esa manera causaba un poco de molestia en mí, incliné mí cabeza hacia doJun e hice un ademán con mí mano haciendo una obvia seña para que arreglara la situación.

-¿De que habla Alteza? estoy un poco confundido sobre lo que me está diciendo...

-T-tú... ¿Has visto algo?

-No he visto nada, solo a YuWon observarme fijamente, solo eso. ¿Me perdí de algo? -.Dijo confiado.

-Ah.. ¿Es así?, entonces... retirate... -Asentí con mí cabeza e inmediatamente DoJun hizo una referencia y se alejó de nosotros-YuWon... Te mataré-Dijo girando hacia mí furiosamente, pero, una vez más la tomé en mis brazos.

-¿Me matarás, Alteza? -.Susurré aún sin entender mí comportamiento hacia ella y aún así quería seguir besandola sin detenerme hasta verla sumisa ante mí permitiendome tocar cada parte de su cuerpo. Sacudí mí cabeza sin escuchar lo que decidía SuHee quien parecía hablar rápidamente.

-¿Me estas escuchando? -Me preguntó a lo que negué con mí cabeza-He dicho que no vuelvas a hacer eso... mí cuerpo se sintió extraño, además fue mí primera vez en besar a alguien...

-¿Quieres que sea tu primera vez en otras cosas? -Susurré en sus labios ante mis pensamientos Libidinosos-Sí gustas yo podría...

Silenció mis palabras al recibir un corto beso en mis labios que hizo que soltara a SuHee de mis brazos al darme cuenta de como se encontraba mí cuerpo.

¿Que demonios estoy haciendo con ella? ... ¿Que me ocurre?

Observe su rostro intentando controlar mis ansias de querer besarla.

-YuWon... tengamos estos tipos de encuentros... ¿Podriamos... vernos en el anocher en este lugar? -.Me preguntó y asentí rápidamente con mí cabeza-Entonces, nos veremos esta noche.

Sin decir nada más, SuHee se alejó de mí y me quedé de pie observando su oscuro. cabello mientras se alejaba cada vez más de mí.

La noche llegó y esperé ansiosamente a SuHee en el jardín, pude observar que no se encontraban guardias cerca del lugar y que la mayoría de ellos se encontraban resguardando la residencia del rey y de la reina, la madre de SuHee.

Al sentir unas suaves manos rodear mí cintura me sobresalté y mi corazón latió rápidamente al tocar esas pequeñas y delicadas manos; me liberé de su agarre y observé el rostro sonriente de SuHee.

Las horas pasaron, y ambos habíamos conversado hasta que sin motivo aparente besé de nuevo sus labios y ella respondió de la misma manera. Esto continuo de la misma manera durante dos semanas, hasta que sentí que necesitaba verla desesperadamente, entonces supe que algo ocurría conmigo e intenté mantenerme lo más alejado posible y dejar de frecuentarla todas las noches en búsqueda de sus sutiles besos.

No puedo enamorarme de la hija del hombre que detesto.

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