Logan
La observo y realmente estoy fascinado, sentirse privilegiado por ser correspondido en el amor es realmente gratificante. Ella es perfecta en todo sentido, no solo hablo de lo físico, sino también de su personalidad, Amelia es la mujer más encantadora que conozco, alegre, empática y humilde, algo que poco se ve en este tiempo.
No dejo de observar su rostro, siento gran admiración por ella, eso sin duda fue lo que más me enamoró. Su honestidad, su amabilidad, ella emana alegría, irradia seguridad y confianza. Cada vez me convenzo más de lo que quiero en mi futuro, es claro que lo que quiero en mi futuro es a ella, no me imagino otra realidad.
Se quita sus patines viejos, suelta su cabello dejando ver lo largo y ondulado que está, el color café resalta tanto como sus ojos del mismo tono, sus largas pestañas se mueven cada vez que ella me mira y esos hoyuelos en sus mejillas que se forman cuando esboza una sonrisa genera una liberación de oxitocina en mi, definitivamente su compañía se convirtió en mi momento favorito.
-¿Qué tanto me miras? -dice con sus mejillas sonrojadas-. Me estoy sintiendo un poco intimidada por la forma en que me ves.
-Te miro a ti, adicional agradeciéndote inmensamente por permitirme compartir contigo este día tan especial. -Saco una bolsa de regalo y se la entregué-. Es tu regalo de cumpleaños, no todos los días cumples veinte años. -Ella lo destapa con gran emoción, sus ojos se iluminan al ver el par de patines color neón que están frente a ella.
-Esto es muchísimo, ni siquiera en mis mejores sueños hubiese podido tener uno de estos. No debiste gastar tu dinero así, -la siseo y beso su mano.
-¿Por qué no? por mi gastaría toda la fortuna que tengo en ti, con tal de ver de nuevo esa sonrisa. -Ella se pone de pie y se acerca para luego darme un abrazo, se sienta sobre mis piernas mientras pasa su dedo índice por mi rostro.
-Te amo tanto, eres el mejor hombre del mundo, no me cansaré de decirlo. -Deja pequeños besos regados por mi cara.
Ella se sienta de nuevo en su lugar pedimos al mesero algo para beber, este es nuestro lugar favorito, tiene una enorme pista de hielo donde ella puede practicar sus acrobacias. Aquí siempre venimos a comer y de paso a ver su gran talento. Ella y yo somos de mundos distintos, ella es la nieta de la jardinera de la casa, mientras tanto, yo soy el hijo de uno de los empresarios de exportación de autopartes más importantes del país. Es claro que la diferencia social afecta, mi papá y mi abuelo son bastantes clasistas, según ellos debo involucrarme con alguien de mi estatus social. Según ellos así podría hacer que mi futuro y el futuro de mi familia sea mucho mejor. El gran problema es que a mí no me interesa el futuro sin ella, el dinero va y viene, pero el amor solo se encuentra una vez en la vida. Llevamos dos años de relación y debo reconocer que han sido los dos mejores años de mi vida.
-Está realmente delicioso todo esto, pero no debiste contradecir a tu papá. Mi abuela me dijo que escuchó cuando él te dijo que deberías ir a terminar tus estudios a otro país -dice bajando su mirada.
-Por lo que veo no te dijo todo completo, le respondí a mi papá que no. Mis estudios los voy a terminar aquí pese a lo que él dice, porque te aseguro que nada ni nadie me va a separarme de ti. -Sujete sus manos, el calor que emana desprende un magnetismo que provoca que no quiera alejarme de ella.
Deje que Amelia terminara de comer, porque faltaba todavía una sorpresa en la noche, una sorpresa que cambiaría nuestros días. No voy a dejar que pase más tiempo. Colocó la mano dentro de mi bolsillo del pantalón sintiendo como la caja que tengo allí guardada quiere salir, mis manos me tiemblan y mi mente repasa una y otra vez las letras que escribí para poder decirle todo a ella.
-Estás muy raro, te noto bastante pensativo -habla sacándome de mis pensamientos.
-Tienes razón, creo que las cosas deberían cambiar entre nosotros. Estoy cansado de verme contigo a escondidas, de fingir ante mi familia que no pasa nada, soy un adulto y creo que puedo tomar mis propias decisiones. Espero que la conclusión de esto sea tal como me la he imaginado por tanto tiempo. -Me arrodillo y saco la caja de terciopelo, ella se ríe de inmediato y tapa con sus manos su boca-. Definitivamente no me imagino la vida sin ti, quiero que seas la mujer de mi vida y la madre de mis hijos. Cásate conmigo por favor, dame el privilegio de verte despertar a mi lado todos los días. ¿Quieres hacerlo? -Cuestione, mientras cruzaba mis dedos esperando que ya diera una respuesta positiva.
Sus ojos se cristalizan, mueve su cabeza afirmando, tome aquel objeto y lo puse en su dedo anular. Nos pusimos de pie para luego darnos un abrazo y un sutil beso. Algunas personas allí presentes, se pusieron de pie y aplaudieron.
-Te voy a hacer la mujer más feliz -dije mientras besaba la comisura de sus labios.
-Sabes a la perfección, que nadie va a estar de acuerdo con esta boda. -Rode mis ojos.
-No me importa enfrentarme al mundo por ti, créeme que no me importa nada más que estar contigo. -La abrace por detrás-. Señora Amelia de Trembley, suena muy bien eso ¿No lo crees? -ella asiente con su cabeza.
Comenzamos a alistar las cosas para irnos a otro lugar, tenía muchas sorpresas por darle está noche. Bebi dos copas más, hoy había sido un día lleno de celebración, la tomé de la mano y nos fuimos camino al carro, el clima hoy no estaba muy bueno, el invierno estaba llegando y la tormenta se aproximaba, nos subimos al carro para yo manejar por la carretera rumbo al norte. En el camino, no dejaba de observarla, sonreía cada vez que giraba para verla, agarraba su mano y le daba apretones.
Parpadee un par de veces, luego de acercarme a besarla por tercera vez y perderme en su encanto, al volver la vista al frente ví un camión que venía hacia nosotros. Moví el volante rápido para poder desviarlo, pero la humedad del suelo no permitió que tuviéramos estabilidad. Dimos una vuelta para luego chocar contra otro automóvil y los dos rodar por un risco.
-Amor tengo miedo -dijo con su voz temblorosa.
-Estoy contigo mi amor -comenté-. Voy a soltarme, procura hacer lo mismo. Podemos saltar, abre la ventana o la puerta. -Pensé y a su vez le dije, sujeté su mano y ví esa opción como la mejor.
Todo ocurrió muy rápido, sin embargo, para mí todo fue en cámara lenta. Alguna vez leí que esto se debe hacer en caso de accidente, en estos momentos lo creí, en especial porque no quería perderla. Me golpeé la cabeza y el cuerpo en repetidas ocasiones.
Al despertar, moví mis ojos de lado a lado me dolía mover el cuerpo.
A mí alrededor, habían unas cuantas personas llegando, no obstante, ella no se veía por allí. Busqué la forma de ponerme de pie, pero mi pierna tenía un trozo de vidrio enterrado, al lado izquierdo estaba mi carro un poco aplastado, mientras otro estaba a unos cuantos metros de la misma forma. Moví mis brazos buscando mi teléfono, un fuerte estallido hizo que mi vida se detuviera, ambos carros se encendieron en su totalidad, un grito agudo salió de mí mientras que algunas personas solo se retiraban de la escena. Fue tanto el impacto que de inmediato me desmayé.
Al despertar, estaba en un cuarto blanco, las máquinas sonaban constantemente. Mi pierna estaba rodeada de una tela blanca, al lado derecho estaba una enfermera.
-¡Despertó! que bien le avisaré al médico -dice bajando sus manos.
-¿Dónde está mi novia? -ella baja la mirada.
-Lo siento, solo llegó usted acá. Tengo entendido que fue el único sobreviviente del accidente, unas tres personas murieron. -Eso fue como un balde de agua fría, quedé estático.
Nunca me había imaginado como me llegaría la muerte, sin embargo, puedo decir con exactitud que hoy estoy muerto en vida.
Logan
5 años después
Pongo la mano en el despertador que no deja de sonar, de nuevo puede dormir hasta la madrugada las pesadillas no dejan de atormentarme. Giro mi cabeza y una mujer pelinegra duerme plácidamente. Me pongo de pie ya que tengo hoy una junta muy importante. Abrí las persianas de mi enorme apartamento, caminé rumbo al baño y dejé que el agua caliente relajara mis músculos. Al salir del baño mi cuerpo en una toalla buscando mi teléfono que no deja de sonar, pongo mis ojos en blanco de nuevo es mi papá.
-Me imagino que ya despertaste -dice bastante enojado.
-Buen día papá, yo estoy bien ¿Y tu cómo estás? -Sonreí, mientras agarraba el periódico, supuse que me estaba llamando para lo mismo que mis ojos estaban observando en este momento.
-¿Otra vez Logan? ¿Cuándo vas a sentar cabeza? -Hice una mueca de desagrado por esa foto que me sacaron-. Me imagino que estás viendo es el periódico, no puedo creer que no te des cuenta que puedes afectar tu revista y mi empresa, que al fin y al cabo también es tuya -dice derrotado.
-Papá, deja el drama. Sabes a la perfección que no puedo llevar mi vida privada como un secreto. Siempre va a haber alguien que inventara cosas, relájate que esa noticia será bajada de inmediato. Pasaré para saludarte por tu empresa en la tarde luego de la reunión, adiós. -Colgué la llamada, esto es algo muy frecuente así que no me preocupo.
Observó el periódico en mis manos, esta vez una foto totalmente desagradable pusieron de portada, en verdad no entiendo esas ganas que tienen de tener un enemigo como yo, leo la nota generando gracia en mi "El millonario y dueño de la revista Star Life, de nuevo es captado con una mujer diferente. ¿Cuándo lo veremos llegando al altar? Por lo visto el soltero más codiciado de la ciudad no nos va a dar el placer de verlo dando el sí, mientras tanto, seguimos viendo el desfile de mujeres pasando por sus brazos" tomó el teléfono en mi manos y llamo a Eleonor.
-Logan, voy llegando a la oficina. ¿Viste la nota? -niego con mi cabeza.
-Por eso te llamo, te vas a encargar que la persona que escribió eso, no vuelva a escribir una nota sobre mí, ¿Entendiste?
-Deberías tener más cuidado con tu vida privada.
-Mira, sabes a la perfección que eso no me importa. Únicamente lo hago por mi padre.
-Esta bien, por favor no olvides que tenemos una junta muy importante hoy. -Ella termina la llamada y voy hasta la cocina a servirme un café. Eleanor es muy eficiente, creo que no me equivoqué cuando le di el puesto de mi secretaria, aunque en realidad es más como mi asistente personal. Es la única que me trata con confianza, es la única persona de la oficina que sabe de mi pasado y lo respeta. La verdad admiro su capacidad para aguantarme, podría considerarla como una confidente para mi.
Me siento para tomarme mi café junto con una tostada, escucho como alguien se aproxima a mí para luego sentir sus manos en mi espalda.
-No me fijé a que horas despertaste, vamos de nuevo a la cama -susurra en mi oido. Solté una risa.
-Te dije que esto solo era de una noche, no me gusta repetir con nadie y tú no eres la excepción. -Ella cruza sus brazos y luego se sienta de forma coqueta frente a mí.
-Yo se lo que te gusta, -dejó el vaso sobre la mesa y me pongo de pie-. Puedo mostrarte que podría llegar a ser la excepción a la regla.
-No te creas tan importante, no eres la primera que me ha dicho eso, así que vístete, toma tus cosas y te vas de mi apartamento -dije caminando hasta mi habitación dejándola allí sola.
No comprendo que necesidad tienen de querer meterse en mi vida, otra más que es tachada de la lista. Me pongo una de mis habituales trajes, observó en el espejo mi reflejo, mis ojos color café se marcan llenos de ojeras por dormir tan tarde, mi rostro perfilado, mis labios delgados y mi cuerpo alto y marcado, son el delirio de las mujeres. Cada vez que veo una nota provoca una risa en mí, ¿Qué tan difícil es para la sociedad ver a un hombre soltero a esta edad? Es obvio que la mayoría de mujeres están tras el estatus y el dinero.
Al salir de la habitación, noto que ya no está ella, mucho mejor así no me gusta que se hagan ilusiones. Saludo a Frank, mi chofer. Él solo asiente con su cabeza para luego manejar hasta las instalaciones de la oficina.
Me encargué de formar un imperio en los últimos años, soy el director de una de las revistas más reconocidas de Canadá, es variada y moderna. También tengo una fundación que apoya a los jovenes deportistas de bajos recursos. Mi vida está completamente resuelta, mi abuelo quería que me hiciera cargo de la empresa de la familia, pero no soy la persona que le gusta dejarse dominar, me gusta escribir y poderle dar al mundo diferentes tipos de noticias que ayuden a alegrar un poco su vida miserable, porque en el fondo todos tenemos un fantasma que no nos deja seguir.
Nos aproximamos a las instalaciones, la fachada de madera y vidrio mi recibo, puedo decir con orgullo que amo lo que hago. Frank se queda en su puesto mientras bajo y entro por recepción, todas las personas que encuentro en mi camino, me saludan con respeto, bajan su mirada y continúan con sus funciones.
Al llegar a la sala de juntas, todos mis colaboradores más importantes están sentados, me ubico al frente y con mi mirada ordeno que comiencen con la presentación. En este lugar, soy una persona fría, no me gusta pretender que los demás piensen lo contrario, me gusta que cada uno tome su lugar así evitamos malos entendidos. Algunos escritores lanzan las propuestas para esta semana, cruzo mis brazos al ver que no tienen cerebro para lanzar cosas nuevas, tan solo imitan a la competencia. Al terminar, con gran incógnita me observan, esperando en mí una aprobación. Miró a Eleonor y le hago señas, ella solo negó con su cabeza.
-¿Me imagino que todos ustedes están acá por su gran talento? -la sala se llenó de silencio-. En ese orden de ideas, me imagino que todos tienen la capacidad de poder escribir una nota que llame la atención. No me gusta ser la segunda opción de los lectores, quiero que cuando alguien compré una revista o simplemente la busque por internet, seamos la primera opción que tengan y realmente la única. -Me pongo de pie, esto realmente me pone de mal humor-. Entonces para que esto suceda, necesitas personal plenamente capacitado y adecuado para esto, si no tengo una nota que llame la atención en mi escritorio a más tardar en dos horas, pueden despedirse de este lugar. -Les di una sonrisa mientras veía sus rostros llenos de pánico. Todos respondieron a la vez y se pusieron de pie. Se levantaron de sus sillas para luego salir de la sala de juntas.
-Jefe, creo que fue muy duro -Eleonor habla mientras se levanta.
-No es así, solo estoy enseñando que sean eficientes. Necesito que contrates un escritor más, nos hace falta alguien nuevo, así se da cuenta todos estos que no son indispensables y que en cualquier momento me puedo deshacer de ellos. -La mire y ella asintió para tomar nota.
Me puse de pie y fui hasta mi oficina, tenía mucho trabajo para hoy y lo peor fue que me comprometí para ir a la oficina de mi papá. No es muy lejos de acá, estamos relativamente cerca por petición suya. Levanto mi mirada cuando observó la puerta, allí está Ruby con su sensual vestido color blanco, su cabello rojizo hoy está recogido.
-Tu abuelo me invitó a cenar hoy -murmura, para luego entrar y cerrar la puerta.
-No puedo creer el atrevimiento de ese hombre por querer tomar decisiones en mi vida.
-No te ofendas, solamente debemos seguirle el juego y ya -dice coquetamente, cierra las persianas y camina lenta y coquetamente hacia mí-. Esa corbata color turquesa te queda perfecta. -Baja mi computadora y se hace sobre la mesa.
Ruby es la hija de una amiga de mi papá, al igual que nosotros tiene una gran cantidad de dinero, solo que a ella no le gusta depender de su familia. Trabaja conmigo desde hace tres años, no solo es la encargada de relaciones públicas, sino que también tiene acciones en este lugar. A mi abuelo se le metió la idea de que debía casarme con ella. Según él, eso generaría una gran unión en las empresas y en la familia.
-Te aviso que no deberíamos ir a esa cena. No creo que quieras escuchar de nuevo las palabras de mi abuelo, te invito a mi apartamento y nos tomamos unas copas. -Ella sonríe.
-Pienso que deberíamos ir, luego de cenar nos iríamos a tu apartamento solos los dos. Entiende que solo quieren verte feliz, eres demasiado guapo para que sigas soltero, no tengo ningún problema con sacrificarme y ser quien te quite la soltería. -Ella me da un beso apasionado, paso mis manos por su espalda, me detengo para luego bajarla de la mesa.
-Tenemos que trabajar, en dos días es el lanzamiento de una nueva versión de la revista, no podemos perder más el tiempo. Sí vas a ir a casa de mi abuelo, bien por ti pero no pienso ceder ante sus chantajes.
-Logan no puedes seguir viviendo así, cada semana apareces en las noticias, entiende que no solo tu reputación se ve afectada, también la reputación de este lugar. Así que tengo que llevarte a rastras donde tu abuelo hoy lo voy a hacer. Entiende que te quiero ver bien, si me lo permites, puedo hacerte feliz. -Suelto una sonora carcajada.
-La felicidad es subjetiva, no me interesa enamorarme, lo único que quiero es seguir viviendo mi vida así. No deberías dejarte llevar por las habladurías de mi familia. -Fruncí mi ceño-. Esta plática se acabó.
-No seas cerrado, solo déjate amar. -Somos interrumpidos cuando Eleonor toca la puerta.
-Señor su abuelo está afuera. -Ruby se acomoda sobre una silla, como si fuera la mujer más decente del mundo.
Mi abuelo entra generando miedo a primera vista, no obstante, su rostro se transforma cuando la ve. Le da una sonrisa y un abrazo, luego me mira y lanzó el periódico sobre la mesa.
-Es la última oportunidad que te doy, si no te comprometes con alguien que te saque de ese mundo loco en el que vives, te aseguro que me encargaré de destruir este lugar. -Nos mira para luego salir.
Logan
Maldecí internamente, mientras observaba como aquel viejo salía por la puerta de la oficina. Agarré las cosas de mi escritorio y las lancé al suelo.
-Ya no más, vas a destruir todo -ella habla poniéndose de pie.
Camino hasta la ventana, allí puedo ver toda la ciudad. Es un lugar que me sirve para relajarme y pensar bien. No entiendo la necesidad que tienen de hacerme esto, el matrimonio no está en mis planes, estoy seguro que ni en un futuro estará. No tengo que seguir sus pasos, ni obedecer en todo lo que dice como lo hace mi papá.
-Creo qué él habla muy en serio, deberías dejar tu orgullo y aceptar lo que quiere para ti.
-¿Sabías de esto? -pregunté enojado.
-No, pero estoy de acuerdo con él. Debes ya pensar en tu vida personal de otra forma.
-Vete de mi oficina, no quiero ser grosero contigo. -Ella hace una mueca y sale.
Jalo mi cabello, mis manos tiemblan de la rabia. Mi abuelo es un resentido, en especial porque siempre le llevo la contraria, quería que yo fuera ingeniero como él o administrador como mi papá. Sin embargo, decidí escoger una carrera que me permitiera expresar todo lo que tengo guardado. También, quiere que me casé con la mujer que él escogió, así como lo hizo con mi padre.
-Jefe, -Eleonor llama mi -. Uno de los nuevos escritores de deporte, para su aprobación envió está nota. -Déjala allí. -Respire profundo-. Por favor te pido que cites a todos los chicos preseleccionados mañana al auditorio, no vendré a la oficina en la tarde, estaré allí. -Ella sonríe.
-Así los demás no lo vean, tienes un corazón gigante. -Deja la nota allí y sale.
Ella es una mujer muy especial, lastimosamente está enamorada del cretino de mi amigo Ryan que únicamente busca la forma de jugar con ella.
Me siento a leer aquella nota, desde las primeras líneas me atrapa con su narrativa, la versatilidad con la que habla del deporte es impresionante, sin buscarlo aquella persona sacó una sonrisa en mi.
-Eleonor, llama a la persona que escribió esto -dije por mi teléfono y volví a mirar, me hizo recordar mis inicios.
No tarda en llegar un joven rubio, alto y con ojos color miel venía con cierto temor, le hice señas para que se sentara.
-Debo reconocer que hace mucho no leía algo tan bueno... ¿Tu nombre es?
-Jacob, llegué hace un par de semanas acá, hice mis pasantías y me contrataron.
-Perfecto Jacob, por lo que veo no fue un error el que esté acá. Espero y siga haciendo contenido de calidad. -Le estreché mi mano, se reconocer cuando alguien hace un buen trabajo.
-Es un honor para mí que le guste mi trabajo, no tiene idea cuanto lo admiro.
-Puede estar seguro que está nota estará como la principal en nuestra siguiente edición, puede retirarse. -Él se pone de pie, luego me mira.
-Con todo respeto, lo que sucede es que mi esposa tiene un gran talento en el patinaje, pero tenemos los recursos. -Lo interrumpí.
-Lo siento, las convocatorias ya están cerradas. Tal vez pueda prepararse para el siguiente año, si es tan buena como lo dice le podría asegurar un puesto allí.
-Señor, ella se estuvo preparando por mucho tiempo, solo le pido una oportunidad. Le aseguro que no se va a arrepentir. -Rodé mis ojos, muchas veces me cuestiono porque hice eso.
-Ok, dígale a Eleonor que le dé toda la información, espero y no me haga perder el tiempo. Le recuerdo que en este lugar solo me gusta tratar cosas laborales. -Él asiente y sale con una sonrisa.
Tomé mis cosas para salir a la empresa de mi papá. Creo que mi día se arruinó con la visita de mi abuelo y en esto tiene mucha culpa mi papá. Llegué hasta el parqueadero y Frank me estaba esperando en la camioneta. Salimos y recosté mi cabeza en la ventana, me enfoque en mi teléfono, levanté mi vista y observé la cafetería que estaba frente a mí, algo llamó mi atención, esa mirada. Un escalofrío recorrió mi cuerpo, una mujer idéntica a ella, un poco más rubia. Le pedí a Frank que se detuviera, fui tras de ella, muchas personas pasaron frente a mí, hasta que se perdió entre la multitud. No sé si era real o solo era un espejismo, lo único que tengo claro es que la vida fue muy injusta en quitarmela.
Subí de nuevo a la camioneta, abrí la ventana para que el viento golpeara mi cara. Es increíble como también la observó despierto, no solo aparece en mis sueños sino que ahora, también se va a aparecer en mi realidad, en está jodida realidad que me tocó. Como quisiera que fuera real, poderla tocar por última vez, poderle dar un beso y escuchar un te amo de sus labios.
Me di cuenta que nos detuvimos, sacudí mi cabeza para que mi sentido común volviera a tener control sobre mí. Entré a la empresa y subí hasta el décimo piso, saludé a la secretaria y ella me permitió la entrada, le di un fuerte abrazo a mi papá y me serví una copa.
-Creí que te habías olvidado de mí, me quedé esperándote la otra noche para que jugaramos billar -dice sentándose a mi lado.
-Papá, quiero ser muy claro contigo. No voy a acceder a las peticiones de mí abuelo, él puede hacer lo que quiera pero yo no soy tu títere. -Mi papá sonríe.
-Hijo, muchas veces tenemos que hacer cosas por la familia. Lo que tu abuelo quiere es que por fin veamos a un heredero.
-Eso no va a suceder. No quiero casarme ni tener hijos, eso no es para mí.
-¡No más, Logan! mira que el pasado quedó atrás, esa mujer se murió y tú seguiste con vida. Abre los ojos y date cuenta que lo que más quiero es verte feliz y lamento mucho lo que sucedió esa noche, pero estoy seguro que si nos hubieras obedecido no hubiera pasado nada de eso. No te estoy pidiendo que te cases, al menos no por ahora. -Mi papá respira fuerte-. Lo único que si te pido es que tengas una novia y que formalicen delante de nosotros.
-¿Eso es lo qué quieren? -Mi papá asiente-. Está bien, les voy a mostrar que estoy saliendo con alguien, así ya me dejan de una vez en paz. Lo único es que no me van a tener en su dichosa cena esta noche.
-Quisiera creerte, ¿Quién es la afortunada? -cuestiona con ironía.
-Es Ruby. -Me puse de pie, y salí furioso de ese lugar.
No comprendo porqué son así, llame a Ruby, ella tendrá que ayudarme a eso. Me fui directo al apartamento, el clima no es el mejor y los vientos cada vez son más fuertes, hoy me quedaría lo que quedaba del día en la casa. Luego de darme un baño, me senté al ver por la ventana, la imagen de esa mujer hoy fue realmente idéntica a ella, ahora no puedo quitarme esa imagen de mi cabeza y se va a juntar con las otras que generan mi insomnio.
Me desperté tarde, es el único día que he aprovechado para dormir más. Tengo mensajes de mi padre y mi abuelo por no asistir a su dichosa cita. También tengo mensajes de Ruby, ella si fue y no me imagino que tanto dije, en fin... Eso lo tendré que solucionar después. Hoy voy hasta la fundación, el coliseo lo compre hace unos tres años aproximadamente y en cierto modo, sé que es una forma de que ella esté siempre viva en mí.
Salgo junto con Jack, la hija de él fue una de las primeras beneficiadas en todo esto, así que él es uno de los que siempre me acompaña a la selección de aquellas personas.
Al llegar estaban todos ya ubicados, muchos se acercan para darme un abrazo o algo parecido, cosa que detesto. Fui a mi lugar, esto sería rápido, a la gran mayoría ya los he visto. Observó que viene este chico, Jacob.
-Señor, me tomé el atrevimiento de venir para traer a mi esposa. -Lo miro y cruzo los brazos.
-No tenías que dejar tu trabajo a la deriva, ella supongo es una mujer adulta y llegaría perfectamente sola. Sabes que se te descuenta el día. -Baje mi mirada, observando mi teléfono.
-Lo sé, solo quería acompañarla.
-Suficiente, dígale que venga a llenar los datos. Frank tiene el formato.
-Claro. Ven amor, -escucho como la llama, es realmente patético escuchar esos términos.
-Buena tarde señor. -Lentamente subí mi mirada cuando escuché su voz, era ella.