¿Cómo sabes cuándo cometiste el mayor error de tu vida?
No, no asesiné a nadie y tampoco robé o distorsioné a una persona por un objeto valioso.
Pero es algo de lo que simplemente no estoy orgulloso. Me odio a mí mismo por haber hecho lo que hice.
Solo es que... cometí un error, no uno simple, no, uno que me hace sentir la persona más miserable en el mundo, sí.
Un error al haberme casado con ella. Una mujer que ni amo que ni me hace sentir una persona feliz, es todo lo contrario a ello.
No la amo pero... solo quería hacerla feliz sin importarme mi vida y no sé por qué.
Es mi error y lo acepto, ¿de los errores se aprende, no es así?
Y ojalá ese hubiera sido el único error que pude haber cometido, porque cometí varios, lo reconozco, los asumo y trato de enfrentar uno a uno. Así me asfixien dolorosa y con mucho deleite.
Porque es algo que yo sé que me merezco, por todo lo que hice. Hasta puedo asegurar que me merezco peores cosas de que ya estoy pagando.
Bueno a mí me tocó aprender de ellos de una torturadora y buena manera.
Capítulo 1: Regreso de viaje y discusión de boda.
Connor Jones.
Falta algunas horas todavía para que el vuelo pueda despegar, pero junto a los chicos nos reímos del viaje de negocios que tuvimos con unas de las grandes industrias que fue algo emocionante y divertido, una nueva colaboración que nos ampliará más nuestra marca de ropa, pero ahora que ha acabado es hora de volver a New York y volver a nuestros deberes en la empresa, que serán muchos.
Me encuentro muy agotado, el viaje fue demasiado largo, y a pesar de que estuvimos haciendo nuevos negocios para la empresa, me es imposible no pensar en volver a casa.
Dejo de pensar cuando escucho la voz de Joe, dijo algo que capto la atención de todos en la estancia.
-Luke tiene muy buenos planes a futuro para la empresa -comenta Joe sentándose en su asiento.
-Sin duda alguna, Joe, pero no podemos arriesgarnos... -dice Logan mientras observa algo en su teléfono.
-Lo sé, con todo lo que está pasando es una situación que se escapa de nuestras manos -replica Joe haciendo una mueca.
-Somos responsables de nuestros propios actos, y estás son las consecuencias, solo hay que saber afrontarlas -opina Leon cruzándose de brazos con el mentón en alto.
Hubo un silencio y no pude evitar darle la razón por lo que están diciendo los chicos.
-¿Qué opinas de eso, Jones? -Me pregunta Joe alzando una ceja.
Iba a dar mi opinión respecto a todo, pero Harvey me lo impidió.
-Joe, deja de pensar tanto en eso, ya pasó -dijo Harvey poniendo sus piernas en el respaldo del asiento y pasando sus brazos detrás de su cabeza.
-Cállate tú Har, que también estás involucrado en esto -sisea Joe negando con la cabeza.
-Opino lo mismo que Leon -afirmo seguro.
-Cuando aceptamos trabajar contigo, nadie pensó que nos llevaríamos ese gran problema por haber aceptado ese trato. Me alegro de que todo haya culminado -me recuerda Logan levantándose de su asiento para venir hacia mí.
-Supongo que sí no los tendría a ustedes no sabría cómo manejar todo lo que ocurre en la empresa. Una empresa no emprende sin sus trabajadores -cuando dije la última palabra comienzo a notar que Logan se sentó a mi lado y palmeo mi hombro. Los demás nos observan de manera aprobatoria.
Recordar como sucedió todo en la empresa, me cabrea y me da mucha impotencia. Los sucesos en ese entonces nos hicieron colapsar a cada uno y cometer errores que todavía nos siguen atormentando.
-Chicos se adelantó su vuelo, es hora de irnos para New York, así que abróchense sus cinturones -avisa Paúl, nuestro guardaespaldas, el cual se dirige a la cabina con los pilotos del avión.
Logan y yo dejamos de hablar, para después, junto a los otros, acatar lo que nos habían ordenado.
-Es bueno volver lo antes posible a casa-nos dice Joe ya en su asiento preparado.
Le dimos la razón. Sé que este será un vuelo demasiado largo...
(...)
-Harvey, pásame mi equipaje -le ordeno mirando un mensaje de mi prometida Dakota.
De: Dakota Milles.
Hora: 13:00 pm.
«Estoy ansiosa por verte, mi precioso Connor...».
Sonreí como un estúpido enamorado y Harvey hizo una mueca de asco haciendo que lo mire alzando una ceja.
-¿Qué, Har? -espeto haciendo un ademán con la mano.
-Nada -entrecierra sus ojos-. Aquí tienes tu equipaje -sonríe cínico mientras se dirige al auto. Al parecer lleva la misma maleta que yo, no le tomo tanta importancia, y me encamino hacia el auto.
-¿Quién se queda primero? -pregunta Paúl mirándonos simultáneamente.
-El primero en quedarse es el precioso Connor -dijo Harvey tratando de imitar una voz femenina, la cual no logró.
-Harvey, ¿te molesta tanto que Connor tenga novia, y tu no? -pregunta o mejor dicho afirma Logan con una sonrisa divertida.
-Tranquilo, Harvey -dijo Leon palmeando la espalda de Harvey-. Tú también has estado enamorado, como en estos momentos lo está Connor.
Sonrío victorioso y le di una mirada de agradecimiento a Leon. Por algo Leon es el más maduro del grupo, porque siempre resuelve los problemas entre nosotros.
En el transcurso del camino el ambiente es ameno, compartimos distintas anécdotas y, aunque convivamos juntos, siempre tenemos un tema de que conversar, también para discutir, ese no puede faltar.
-Y dime Connor, ¿Para cuándo es la boda? -me pregunta Logan curioso y sin despegar su mirada de mí.
-Pues... no lo sé -respondo indeciso notando que ahora por mi respuesta tengo la atención de todos.
-¡¿Cómo qué no lo sabes?! -me preguntan gritando Joe y Harvey.
-Connor, llevan tres años de relación y uno de comprometidos, deberías saberlo -informa Leon mirándome sereno.
-Lo he pensado Leon, pero no me siento preparado para dar el siguiente paso -explico mirando por el cristal de la puerta a un punto indefinido.
-No es tan malo como parece -opina Logan. Me extraña que no se lo haya tomado como una broma, pero me equivoco al escuchar lo siguiente que dice-. Solo tienes que aguantar sus enojos, sus celos, sus épocas de malestar... -empieza a enumerar haciendo que mis nervios aumenten, pero fue callado por Harvey.
-Cállate Logan, que solo le das más razones para no dar el siguiente paso -trata de ayudar Harvey, pero solo hizo que empezara a dudar.
-Cállense los dos, que solo hacen que sus nervios y dudas aumenten -reclama Joe mirándolos con advertencia.
-Tranquilo, Connor -dijo Leon poniendo su mano en mi hombro demostrando comprensión y apoyo-. No les prestes atención a lo que dicen estos tontos... -Iba a continuar, pero los dos gritos con molestia lo interrumpieron.
-¡Hey! -protestan Logan y Harvey, pero fueron callados por la aún amenazante mirada de Joe.
-Como decía, no les prestes atención a los chicos, si tienes dudas o no te sientes preparado, te entendemos, esto es un gran paso que no cualquiera de nosotros puede dar. Eres valiente ya con solo haberle pedido compromiso, pero eres más valiente por haber admitido que estás nervioso por el casamiento y por eso estamos aquí apoyándote en todas tus decisiones, Connor -termina de decir Leon dándome una sonrisa tranquilizadora la cual me contagia.
-Siempre, Connor -se unen Harvey y Joe, mostrando sus sonrisas únicas y reales plasmadas en sus rostros.
-Gracias, chicos -les agradezco mirando a cada uno con una sonrisa sincera.
-No agradezcas para eso están los amigos -menciona Logan colocando uno de sus brazos sobre mis hombros dándome su apoyo incondicional.
-No son solo mis amigos, son mi familia -aclaro cerrando los ojos con mi sonrisa sincera todavía en mis labios.
-¡Ay, esto merece un abrazo grupal! -exclama Joe sonriendo de oreja a oreja, abriendo sus brazos exageradamente, lo cual, hizo que todos soltáramos unas carcajadas, de igual forma imitamos sus acciones fundiéndonos en un abrazo que demuestra que estaremos juntos siempre sin importar los obstáculos.
-Chicos lamento arruinar el momento, pero Connor ya llegamos a tu departamento -avisa Paúl con su mano tras su nuca de forma apenada por interrumpir el momento familiar.
Solo asiento, deshaciendo el abrazo y despidiéndome de cada uno de los chicos y de Paúl, para después tomar mi equipaje y retomar el camino hacia la entrada del edificio, en donde me toma unos minutos llegar a la puerta de mi departamento.
Suspiro cansinamente cuando estuve en frente de la puerta, miro por unos segundos la misma e introduje la llave en la cerradura para después tomar el pomo y abrirme paso en el departamento.
Me adentre lentamente dejando mi maleta al lado de la puerta y cerrando la misma con cuidado tratando de evitar el mínimo ruido para poder darle una sorpresa a Dakota.
Observo a mí alrededor buscando a mi rubia, la cual, no hace acto de presencia, espero unos minutos a que aparezca y me reciba con uno de sus cálidos abrazos, pero no es así, decido en recorrer cada una de las habitaciones tratando de encontrarla, no obtengo ningún resultado.
Suspiro derrotado dirigiéndome a la habitación de la cocina para tomar de la heladera un vaso de agua, al ya tener el vaso en mis manos cierro mis ojos sintiendo el líquido bajando por mi garganta mientras me apoyo en la encimera.
En ese momento de silencio pienso en los que me dijeron los chicos, y es verdad que siento miedo a esto nuevo que se aproxima a gran velocidad hacia mí, pero ¿Es en realidad miedo lo que siento o... que no me encuentro preparado para esto?
Dejo de lado mis pensamientos al escuchar un grito de felicidad que proviene de la entrada de la habitación, abro los ojos lentamente y miro el lugar de donde viene el grito.
Ahí se encuentra Dakota, la cual, no duda en acercarse y estrecharme en sus brazos, apegando su cuerpo al mío.
-Te extrañe, Connor... -susurra Dakota en mi oído con ternura.
-Yo también te extrañe, Dakota... -digo correspondiendo a su abrazo.
Estamos unos minutos sin decir nada, solo abrazándonos suavemente, hasta que mi rubia se separa unos centímetros de mí y me mira a los ojos, deja un casto beso en mis labios.
-Tenemos que hablar de la boda -habla firme mientras se separa, me toma de la mano guiándome al sofá del living, sin darme tiempo de pronunciar alguna palabra.
Cuando estamos sentados uno al lado del otro, se produce un silencio incomodo que es roto después de unos segundos por Dakota.
-Sé que esto es algo apresurado pero... -hizo una pausa mirándome fijamente a los ojos-. Desde que me propusiste compromiso, yo estuve junto a las chicas preparando los detalles de nuestra boda... -revela con una mirada avergonzada y una sonrisa tímida.
Analizo sus palabras colocando un semblante serio, mi Dakota, mi rubia, mi prometida, ¿estuvo haciendo todo eso sin consultarme?, me siento decepcionado y dolido de que ella no haya hablado esto desde el inicio.
La miro demostrando lo que siento en mi mirada y supe que ella lo ha captado porque quita su sonrisa transformándola en una mueca mientras agacha su mirada y comienza jugar con sus dedos, nerviosa.
-Sé que debí consultarte pero... -Intenta justificarse, la interrumpo.
-No hay "peros" Dakota, la boda es de ambos no solo tuya -explico con seriedad marcada en mi voz.
-Lo lamento -se disculpa levantando su mano y acunando mi mejilla delicadamente.
Suavizo mi mirada y le sonrío diciéndole silenciosamente que "ya no importa", después de captar el mensaje oculto, me regala una sonrisa. Me está explicando cada uno de los detalles que ya fueron llevados a cabo de nuestra boda, pero hubo uno que llamó mi total atención.
-Nos casaremos en una semana -declara con una sonrisa ilusionada, dejándome impactado por la noticia.
-¿Qué? -dije atónito abriendo mis ojos exuberantemente.
-Nos casaremos en una semana -repite con su sonrisa todavía plasmada en su cara-. Quiero que sea lo antes posible, no puedo esperar a ser tu esposa y llevar tu apellido, Connor -expresa levantándose del sofá desbordando felicidad pura y entusiasmo en sus expresiones faciales, pero yo no siento lo mismo que ella expresa en estos momentos.
Me siento sorprendido y abrumado, es muy poco tiempo para poder estar preparado. Cierro los ojos tratando de calmar mi ansiedad que quiere hacer acto de presencia, mis manos involuntariamente se mueven de forma nerviosa y mi mandíbula que se encontraba tensada, tembló de miedo.
Así es como puedo describir lo que estoy pasando, siento miedo o... ¿terror?, ya ni sé cual es peor, sólo sé que no estoy preparado para enfrentar lo que pueda pasar.
Alejo todo al escuchar nuevamente la voz de Dakota llamándome.
-Y, Connor... -me llamó estando en el marco de la entrada del living dándome la espalda.
-¿Uhm? -insinúo sin poder pronunciar una oración coherente.
-No quiero que tus amigos asistan a nuestra boda -demanda saliendo del living, para dirigirse a la otra habitación dejándome estupefacto en mi lugar.
Ahora sí puedo decir que mi ansiedad sale a flote y que mi cordura abandona mi cuerpo.
Capítulo 2: Confesión inminente.
Connor Jones.
Después de las palabras dichas por Dakota y de controlar mi ataque de ansiedad, me quedo unos momentos estupefacto, pienso en porque ella no quiere que mis amigos asistan a la boda, tengo varias deducciones, pero ninguna da una excusa perfecta o razonable.
Salgo de mi estupor al escuchar el sonido de una notificación proveniente de mi teléfono, sin ánimo lo saco de mis pantalones desbloqueándolo en el proceso y percatándome que me han enviando un mensaje.
Abro el mensaje y bufo al ver el contenido, este dice que debo dirigirme a la empresa junto a los demás para hablar de los nuevos productos de comercio, viajes, y contratos que se aproxima; no me molesta el hecho de los productos de comercio, viajes o los contratos, me molesta el hecho de que acabamos de regresar de un viaje y no nos pueden dejar descansar unos días, pero no puedo replicar solo tengo que mantener mi empresa en trabajo.
Me levanto del sofá quedando unos minutos de pie y después soltar un suspiro cansado, me dirijo directamente a la puerta sin despedirme o avisarle que voy a salir nuevamente a Dakota, estoy decepcionado de ella y no creo poder verla a la cara sin demostrar que me siento dolido o molesto por sus decisiones.
Sigo mi camino hasta llegar a la entrada del edificio y observo que el chófer ya está esperando por mí para emprender camino al estudio. Me saluda amablemente abriendo la puerta del auto para que yo entre, le devuelvo el saludo para después llevar a cabo la acción que me indica.
Al ya encontrarme dentro, el chófer cierra la puerta por donde he entrado y después dirigirse seguidamente al puesto del conductor, procediendo a entrar y encender el motor del vehículo para emprender camino a la empresa donde me encontraré con los demás.
En el transcurso del camino mi mente divaga en lo ocurrido hace unos minutos, aún no me puedo creer que Dakota no quiere que mis amigos -casi hermanos- estén en la boda, me abruma el no saber exactamente sus razones pero en realidad me desconcierta no encontrar una razón válida para que ellos no puedan estar invitados.
Ninguno mantiene una relación tensa o se lleva mal con ella, más bien los chicos me dicen que Dakota es alguien divertida, muy linda y que tengo suerte de tenerla a mi lado pero... mi interrogativa sigue latente en mi cabeza de por qué Dakota no está de acuerdo en que no estén, si a ella también le cae bien los chicos, es algo confuso y sorprendente, y más por la determinación que demostró al decirme su decisión.
Los minutos en el auto pasan de forma lenta, con el silencio que alberga en el ambiente y mi mente divagando en el tema de la boda, me comienza a abrumar de forma sorprendente, lo cual ocasiona que mi ansiedad aumente y ataque a mi sistema, quitando la tranquilidad y serenidad que me había esforzado por tener al salir del departamento.
Poso mis manos en mi cabeza por la ansiedad que me alberga y hace que en mi mente rápidamente se empiece a formular miles de preguntas con dudas como él: ¿Por qué la rapidez de realizar la boda? Si en unos meses se puede organizar mejor que en una semana. ¿Por qué planear todo a espaldas mías? Si yo pude haberla ayudado en las decoraciones o a organizar los detalles. ¿Por qué no comentarme cuando estaba en el viaje por vídeo-llamada o por mensaje cuando hablábamos que la boda sería en poco tiempo y que estuvo llevando su organización? Entiendo que ese tipo de información no se deba dar de esta manera pero cuando es algo de esta magnitud se debe avisar sin importar como sea. ¿Por qué no quiere que mis amigos participen o estén invitados? Ellos nos podrían ayudar en distintos aspectos y además me hubieran apoyado cuando estuviera nervioso en el altar ¿Por qué estoy dudando de casar...?
-Joven Connor, hemos llegado -me avisa el chófer interrumpiendo mis pensamientos abruptamente.
Asiento lentamente un poco aturdido por la interrupción, bajo del vehículo y le agradezco al hombre mientras emprendo camino al gran edificio que se levanta al frente de mi.
Me adentro en él y en lo primero en que me percato es en que Paúl se encuentra en una de las puertas con los brazos cruzados y observando detenidamente a su alrededor.
Me acerco a él con una media sonrisa que él corresponde al verme ya cerca de donde él se encuentra.
-¡Hey, Paúl! -Lo saludo con un abrazo, el cual él corresponde removiendo mi cabello-. ¿Dónde están los chicos?
-Hey Connor, están todos en la oficina de juntas, te están esperando -me informa apartándose de la puerta que se encuentra tras de él donde se encuentran los chicos.
-Gracias, Paúl -le di una palmada en el hombro para después tomar el pomo y abrirme paso en la habitación.
Al entrar pude notar que Logan está en la dando unas indicaciones en una pizarra de comercios, Harvey y Leon están sumergidos en una conversación que parece interesante y Joe está escuchando atentamente a lo que dicen Logan. Carraspeo mi garganta para avisar que ya he llegado, Harvey y Leon dejaron de hablar y sonrieron al verme, Joe me mira de reojo y bufa.
-Sé que te alegra verme, Davies -le hablo burlonamente acercándome a él para molestarlo.
-Sí Jones, me alegra tanto verte... -me dijo ignorándome continuando con lo que hace.
Sigo acercándome al ver que está distraído, para después sentarme cerca de él y le sonrío divertido.
-¿No sabes lo que es el espacio personal, Jones? -me pregunta mirándome con una ceja alzada y alejándose lo más que pueda en la silla que está sentado.
-Si sé lo que es Joe, pero... -Hice una pausa con una sonrisa traviesa en mis labios, la cual supe que él capta por la expresión que coloca en su rostro-. Estás amargado y viejo, así que te voy a dar un poco de cariño Jones para alegrarte y rejuvenecerte -respondo acercándome pero el rubio se sienta en silla evitando mi muestra de cariño.
-Primero, no estoy viejo y... Segundo, el viejo aquí es Logan -enumera con el ceño fruncido pero sin percatarse que Logan se acerca, lo cual me causo gracia.
-Pero Logan es más alegre y bromista, en cambio tu andas resentido desde el vuelo -recalco cruzándome de brazos sin quitar en ningún momento mi sonrisa.
-Pero sigue siendo el más viejo -retruca mirándome desafiante, me divierte molestar a Joe por el simple hecho de ver cómo hace esas muecas extrañas que ocasionan que no pueden detener mis risas pero esta vez me resistí de soltarlas por el espectáculo que se le aproxima al rubio.
-¿A quién estás llamado viejo, Joe James Davies? -pregunta Logan con molestia en sus palabras.
-¡A nadie! -grita Joe alzando las manos y con una sonrisa nerviosa.
-No mientas, Joe -replica Harvey con las brazos cruzados en su pecho-. Si acabas de decir que Logan es el más viejo de nosotros -acusa mirándolo burlonamente, lo cual me contagia, haciendo que tuviera una sonrisa de satisfacción en mi rostro.
-Gracias, Harvey -le agradece sarcásticamente, mirándonos de forma asesina.
-De nada, Joe -dijo Harvey mostrando su sonrisa con hoyuelos pero pasando unos segundos después a una sonrisa traviesa que pude reconocer a la perfección-. Pero concuerdo contigo en lo que dices que Logan es el más viejo -menciona de forma despreocupada pero conociéndolo, seguro y en su interior esta soltando grandes carcajadas.
-¡Harvey! -brama Logan enojado acercándose a Harvey lentamente.
-¿Qué?, solo remarco la verdad en lo que dijo Joe -aclaró mirándolo inocentemente-. Además el único que te hace competencia en la vejez es Leon -añade levantándose de la silla y alejándose del mencionado.
-¿Qué? -Dijo Leon desconcertado uniéndose por primera vez a la conversación-. ¿Por qué me involucras en esto, Harvey? -protesta frunciendo el ceño y mirándolo molesto.
-Porque no miento al decir que los más viejos son ustedes dos -contesta con simpleza recostando su espalda en una de las paredes de la oficina.
Y así fue como empezamos una discusión de quienes eran los más viejos del grupo que duró unos cuantos minutos para luego soltar unas carcajadas dejando olvidado el tema y posteriormente de las risas quedamos los cinco en silencio adentrados cada uno en sus pensamientos.
Todavía no encuentro cómo dar a conocer la noticia de que no pueden ir a la boda porque Dakota así lo quiere, siento que los decepcionaré y que les molestara que acepte así de fácil una decisión que ellos saben que no me concuerda en absoluto.
Dejo de pensar al escuchar a Logan sacar a flote el tema que me tiene abrumado y perturbado desde hace horas, la boda.
-Me siento ansioso de ver a mi hermano casarse con una gran mujer como lo es Dakota -dijo Logan sonriéndome con orgullo.
-Ya tengo preparado el traje que llevaré -avisa Harvey con sus hoyuelos a la vista y su emoción enmarcada en sus gestos.
-Mi querido Connor, te tengo una lista de las distintas comidas que quiero que incluyas al buffet -me dijo Joe acercándose a mí y colocando uno de sus brazos por mis hombros y sonriendo de oreja a oreja-. Y además me pintaré el cabello de rojo para quitarte toda la atención -añade soltando las carcajadas junto a los demás.
-Por mi parte, trataré de evitar que estos tres cometan alguna tontería en tu día -Informa Leon colocando su mano en mi hombro transmitiéndome apoyo.
-¡Hey! -protestaron los tres mencionados que miraron a Leon con molestia.
Este solo se encoge de hombros para seguir hablando de la boda y los demás le siguieron la conversación después de unos segundos, es predecible que la molestia de esos tres no les dura ni un minuto pero así son y no los cambiaré.
-Joe y yo seremos lo que más llamemos la atención, con su cabello rojo y mi traje seremos tendencia -menciona Harvey abrazando a Joe por los hombros con mirada divertida.
-Yo prepararé un regalo exclusivo para mi querido hermanito y su esposa -anticipa Logan mirándome con gracia y malicia.
-Logan -dijo Leon con advertencia notable en su mirada.
-Tranquilo Leon, no es nada exuberante -lo calma Logan pero esa tranquilidad se esfuma cuando continua hablando-. Será explosivo y emocionante -explica mientras Leon comienza a quejarse y amenazarle de lo que se le ocurra hacer.
Suspiro viendo a todos emocionados por el acontecimiento, ya no puedo seguir viéndolos de esa forma sin resistirme a informar que no pueden asistir y sin poder controlarme de mis labios se escaparon las palabras que no quería pronunciar.
-Chicos no pueden asistir a la boda -hice una pausa viendo que guardaron silencio automáticamente tras escuchar lo que dije.
-¿Qué? -Mencionaron los cuatro mirándome confundidos y desconcertados.
-No pueden asistir a la boda -repito sin mirarlos-. Dakota no los quiere presente en la ceremonia.