La vida ha llegado a un punto de quiebre en el cual nunca considere imaginar estar preparada para afrontar este tipo de situaciones en la vida, ¡Nunca imagine llegar a enamorarme de la vida misma y de aquel hombre el cual en algún instante preciso de mi vida, me lleno de entera satisfacción!
Siempre hay un precio que pagar, siempre existe una consecuencia que queda pendiente en los caminos que se eligen sin remedio alguno en muchas de esas ocasiones, siempre nos enamoramos de la persona incorrecta que nos atrapa en diferentes mundos y que nos hace creer que un buen y excitante amor nos hará cambiar de vida, si es que la nuestra es un completo desastre.
¡Que iluso llegar a creer que en el amor no hay que pagar las consecuencias de nuestros actos y que será la cura perfecta para el mal que nos aqueja o la solución de todo aquello que hemos hecho mal toda la existencia! Siempre llega a nuestra vida el pensamiento de creer que todo estará bien, cuando desde el principio lo único que hemos hecho ha sido malograr nuestra vida y hacer todo de la manera equivocada, ¿Por qué es que en ocasiones en las que deseamos apartarnos del mal, simplemente es más que imposible remediar un pasado que nos persigue incluso hasta la tumba? Quizás no obtenga la respuesta a ese tipo de circunstancias y preguntas de la vida, quizás simplemente el amor, ¡Nunca estará hecho o disponible para una mujer que ha vivido en mis circunstancias!
Recuerdo que desde niña soñé con ser empresaria y dedicarme al arte de la pintura, soñé en muchas ocasiones en convertirme en la próxima artista del momento y llegar a ser tan famosa como aquellos que sobresalieron en el arte de la pintura, la escritura sin lugar a duda fue mi fuente de inspiración para aquellos retratos que en ocasiones dejaba plasmados en las paredes de aquellos hoteles por los que pernoctaba en noches de soledad y tristeza, en muchos de ellos ¡Solo llegaba para ocultarme de ese día intenso que atravesé o incluso para esconderme de aquellos enemigos que me perseguían para asesinarme!
La verdad de todo es que en cada pintura o retrato que dejaba abandonado en una de esas paredes, plasmaba el sentimiento de miedo de enfrentarme a la muerte una y otra vez, dejaba el sentimiento de llegar a perder aquello que en ese momento amaba más que a mi propia vida, pero, bueno, he de suponer que no siempre funciona el dicho de "Que Dios vaya contigo" porque en lo personal; Dios me abandono desde el mismo momento en el que llegue a esta tierra a sufrir y que solo me esperaba una vida de fracaso y de miseria desde que tengo memoria al respecto y de la cual me perseguía a pesar de mis esfuerzos de hacer o dirigirme por el camino correcto.
Rubí Echeverrí es mi nombre y esta es mi historia con Ariel Montes, misma que comenzó con un atardecer hermoso en Massachusetts y que muy posiblemente su final nunca llego a ser cierto. Ariel cree que mi vida expiro en el enfrentamiento en contra de David Selvanegra, pero solo sucedió así, para proteger a la persona que jamás imagine que podría cambiar mi manera de vivir y de sentir en esta vida.
En efecto, ella es Rubí Echeverrí, la princesa de la mafia, bautizada así por el jefe de la mafia más importante y poderoso de la región de Guatemala, mismo que pensó que Rubí nunca lo abandonaría por un hombre que fuera completamente ajeno a la mafia, sin embargo el amor se encuentra en cualquier parte del universo y ese es precisamente el sentido de la vida, encontrar el amor en el lugar menos esperado.
Ariel Montes, un poderoso empresario de los autos deportivos modificados, su pasión se centró específicamente en modificar autos deportivos que solo eran diseñados para los magnates de la ciudad y extranjeros, convirtiéndose de esa manera en el CEO del centro deportivo de su familia, llevando ese título por más de 3 años consecutivos en un mundo donde la carrera por ser el mejor, es más que importante para los grandes empresarios de la región.
Tras conversaciones con sus proveedores, Ariel Montes decidió viajar a Massachusetts en Estados Unidos, debía presentarse a recibir su primer embarque desde el continente Europeo, por lo que su presencia era más que necesaria, aterrizando tres días antes en la ciudad no encontraba nada para distraerse en concreto, pero un paseo era lo que el destino le conservaba al CEO obsesionado con la moral y lo correcto en la vida.
Ariel Montes, CEO de carácter reservado y recio, no era fácil de convencer e influenciar y hasta el momento no encontraba en su camino una mujer que cautivara sus sentimientos o llamara simplemente su atención, pero eso cambiaria muy pronto.
Su contraparte, Rubí Echeverrí, la princesa de la mafia, por temas de negocios relacionados con el cartel del norte, debía saldar unas cuentas pendientes con algunos deudores de su patrón; David Selvanegra era su nombre. Ante las autoridades de Guatemala, era un poderoso empresario dedicado a la caridad y ayuda humanitaria, competía de igual manera con la familia Montes por conseguir el anhelado título de "Empresario del año" el deseo de David Selvanegra era de llegar a la presidencia para desde ese lugar controlar sus negocios del narcotráfico sin restricción alguna, situación que definitivamente no era nada sencillo de conseguir.
De igual manera, David Selvanegra llamo a su despacho a Rubí, para encomendarle la misión que debía de cumplirse en un tiempo no mayor a tres días, casualmente coincidía con el viaje de negocios de Ariel Montes.
- Mi hermosa Princesa, creo que es momento que nos encarguemos del ratón que no cumplió con nuestras expectativas, ¿Crees que puedes encargarte de este trabajo?
La princesa de la mafia, con su traje pegado a su piel, negro como el cielo sin la luz del día y la belleza del universo en su cuerpo, atendió el llamado de quien en ese entonces era como su padre.
- ¡Por supuesto que si padre! Puedes confiar que se realizara el trabajo a la perfección, ¿Cuándo es que hay que salir de viaje?
- El vuelo sale hoy mismo princesa, de igual manera te acompañara Salomón, estará a cargo de lo relacionado con la seguridad, ¿No hay ningún problema con eso verdad?
Ahí estaba Salomón, González era su apellido, mismo que durante años siempre mostro interés en Rubí, mismo que no dejaba ni a sol y sombra a Rubí, era su escolta y su jefe inmediato en ausencia de David Selvanegra; Este hombre era la mano derecha de David, por lo que la confianza entre ambos era más que insuperable y difícil de corromper.
- ¡Hola Rubí! En el camino te explicare todo lo que tienes que saber sobre el trabajo que realizaremos en Massachusetts.
Tanto Rubí como la escuadra de rufianes de David Selvanegra, emprendieron el vuelo hacia la hermosa ciudad de Massachusetts, mientras que desde la parte privada del aeropuerto la Aurora de Guatemala, el CEO de los autos deportivos, Ariel Montes, subió a su vuelo privado y se dirigió hacia la misma ciudad, solo que a unos cuantos kilómetros de distancia entre ambos destinos.
A su llegada a la ciudad; Ariel Montes fue conducido hacia la residencia de unos de sus familiares con el cual recibiría el cargamento de autos, en tanto que Rubí con su compañía, se dirigieron hacia la casa de seguridad que arrendo Salomón González para su estadía en el lugar.
Ariel Montes, congraciado de encontrarse con su familiar, Anesha Montes, eran primos y su relación era más de hermanos o cómplices, siendo el único que le impulso a construir la empresa de autos, por lo que era por demás mencionar que su relación era más que especial y con un fuerte lazo entre ellos.
- ¡Es un placer que te encuentres aquí primo! ¿Pero porque has venido tres días antes?
- ¡El placer es para mí Anesha! La verdad es que sabes perfectamente que me estresa y soy muy apartado de la vida familiar, por lo que decidí viajar antes para llevar el control que esto amerita.
- Sin duda eres una persona que cuida en extremo su negocio y manera de ser, primo, lo importante es que te encuentras aquí y espero que no te desesperes como la última vez.
- De eso no hay porque preocuparse, deseo que me lleves a conocer uno de esos lugares que frecuentas a menudo, solo que primero debo relajarme un poco y para ello me he dado cuenta que existe un parque muy relajante a escasos kilómetros de aquí, creo que lo visitare esta tarde.
Ariel, era el tipo de persona que todo debía ser impecable, sin macha alguna y con extremo cuidado en todo lo que realizaba, por lo que dentro de su familia lo catalogaban como "El raro de la familia" sin embargo era una especie de costumbre que desarrollo y su estilo de vida siempre fue conducido por ser correcto en todo lo que emprendía, lo que no sabía para entonces, es que el destino le estaba preparando algo muy distinto a lo que acostumbraba llevar y vivir en su vida habitual.
Salomón González, no apartaba su mirada de Rubí en lo absoluto, celaba a cualquiera que se le acercara, a pesar que David Selvanegra, le prohibió acosar y obligar a Rubí, acceder a sus intenciones, aunque Rubí en definitiva no era la clásica mujer que se dejaba manipular y tratar como podría Salomón conseguirlo con otra mujer.
- Estoy aburrida, saldré a recorrer el área y observar el panorama, además creo que sería bueno conocer el lugar y contar con alternativas de escape.
Salomón de inmediato intento frenar el impulso de Rubí.
- No Rubí, no puedes salir, además ya se hace tarde y no creo que sea conveniente que nos expongamos de esa manera.
Rubí no obedeció como era habitual que lo provocara en contra de Salomón, por lo que montando su motocicleta y colocándose el casco de seguridad, salió de inmediato de la casa de seguridad y se dirigió a recorrer el lugar hasta llegar a ese preciso lugar donde el destino estaba escribiendo el futuro de dos seres humanos que se necesitaban a pesar que ellos aún no lo pensaban o consideraban de esa manera.
Ariel Montes se encontraba en ese parque que observo al llegar a la residencia de Anesha, prefería en todo momento mantenerse completamente alejado de todo ser viviente que no reconociera o llegara a establecer algún tipo de negocio con su persona, por lo que era demás decir que se encontraba en completa soledad, sentado en una de las bancas del parque, esperando que el sol se ocultara para retirarse del mismo, hasta que todo comenzó con un saludo desprevenido a sus espaldas.
- Perdona, ¿Puedo sentarme a tu lado?
Ariel, no dio a demostrar su inesperada sorpresa ante la pregunta de esa hermosa dama que se encontraba justo detrás de su espalda, por lo que sin llegar a ser ofensivo o descortés por la pregunta de Rubí, el joven CEO, se levantó de la banca de cemento para entonces pronunciar.
- ¡Tome asiento señorita! Creo que se me ha hecho algo tarde, con su permiso.
Rubí se sintió atraída inmediatamente por la manera en la que físicamente y su manera de expresarse; Ariel dejo muy marcado desde ese momento, por lo que no siendo el tipo de mujer que desearía que ese hombre que causa interés en ella se aleje sin intentarlo, se adelantó para no permitir que se marchara del lugar, exclamando con su adorable y dulce voz.
- ¡No es necesario que te retires! Por favor quédate, mi nombre es Rubí, ¿Cómo te llamas? ¿Eres de por aquí? Siento que te conozco de alguna parte pero no se me viene a la mente en este momento.
Ariel manteniendo ese tipo de ansiedad a no empatizar con personas desconocidas y no por tratarse de una mujer hermosa como Rubí, pero Ariel se doblego desde el corazón en ese momento, no evito y contuvo el hecho que la impactante figura y presencia de Rubí, lleno inmediatamente su interior de esa extraña calidez del inconfundible deseo del amor, por lo que entonces Ariel quedándose inmóvil en el lugar de pie, respondió mientras guardaba una de sus manos en su bolsillo.
- Me presento señorita, mi nombre es Ariel Montes y soy el CEO de una de las empresas de autos deportivos más importantes de Guatemala, seguramente ha de ser por ello que siente que me conoce de alguna parte, pero he de imaginarme que usted si es residente de este estado ¿Verdad?
Rubí no dejo de mostrar aun mayor interés al respecto, por lo particular no se trataba de una mujer interesada en hombres millonarios o empresarios, sin embargo eso le recordó el momento en el cual estableció una relación con uno de los hijos de los empresarios del país, siendo Salomón González que se encargó de arrebatarle a esa persona y desaparecerla para que no continuara con esa relación, pero esta ocasión despertó un interés en Ariel, por motivos de trabajo, sin dejar por fuera que su cuerpo se encendió de inmediato por ganarse la voluntad y deseo de Ariel Montes.
- Si claro, soy residente específicamente en Boston, pero por casualidad me encontraba kilometrando a mi niña que nunca me abandona, disculpa que sea muy directa, ¿Me acompañarías a dar una vuelta?
Ariel queriendo controlar su instinto por ella, guardo silencio, tras observar su reloj y llevarse el cabello hacia atrás, respondió con alto orgullo y queriendo no mostrar el inminente deseo que salto por esa hermosa mujer pelirroja y de un indescriptible cuerpo.
- Solo que no permito que una mujer maneje en mi presencia, ¿Podría entonces tomar el control de tu motocicleta? Sera un placer montar su cuerpo, ¡El de la motocicleta por supuesto!
La indirecta estaba planteada y Rubí la capto de inmediato, para posteriormente entregarle las llaves de su vehículo en dos ruedas y montarse en la parte de atrás de la misma.
- ¡Sorpréndeme Ariel Montes! Deseo saber que puedes hacer y experimentar como montas y manejas a mi adorable niña.
No basto más que dejar seguro su auto antes de marcharse del lugar, Rubí se sujetó de la cintura de Ariel, esos dos perfectos desconocidos dieron rienda y marcha a un camino que ni ellos mismos sabían cómo es que podría llegar a acabar esto, solo apareció un detalle al respecto; Rubí no se encontraba sola en el lugar y ella misma no se percató del hecho, los escoltas de Salomón González, se encontraban a escasos metros de ellos, para entonces dar la noticia de lo que Rubí provoco en ese momento.
- Patrón, la señorita Rubí acaba de marcharse con el tipo que se encontró en este lugar, ¿Qué hacemos al respecto?
Salomón se encontraba lleno de rabia y celos por lo que estaba escuchando, a lo que de inmediato respondió y ordeno.
- ¡Persíganla de inmediato y no la pierdan de vista, esa mujer es solo mía y nadie puede poseer lo que me pertenece! La quiero de vuelta y ya saben lo que tienen que hacer con ese tipo que va con ella.
- Si patrón, de inmediato.
Ariel tomo la carretera como si se tratara de una pista de carreras; Rubí no creía la velocidad a la que Ariel se conducía sin titubear un solo instante, la adrenalina que le inyecto en ese momento a Rubí, era más que un incentivo para creer que Ariel era un tipo más que interesante y era precisamente lo que llamo aún más su atención y deseo inmediato, deseando provocar un poco a Ariel, mientras conducía, Rubí acerco sus manos hacia la parte baja de la cintura de Ariel, fue la señal que Ariel en ese momento esperaba para confirmar que ella en verdad estaba dispuesta a cualquier aventura a su lado, por lo que Ariel se dirigió hacia uno de los hoteles más prestigiosos de Massachusetts, lo que impresiono a Rubí en cuanto llegaron al mismo, lo lamentable es que los escoltas los persiguieron y de igual manera se quedaron esperando por fuera del hotel, no sin antes darle aviso a Salomón sobre lo sucedido.
- ¿Qué paso imbéciles, cerraron el camino?
- No Salomón, desafortunadamente ese tipo acelero más de lo debido y su destino era un hotel de la región.
- ¿Cómo así que un hotel? ¡No me digas que esos desgraciados ingresaron a ese hotel a entregarse! Ahorita mismo llego a ese lugar, envíenme la ubicación.
Salomón se encontraba furioso por la situación, para él era más que inaudito que Rubí se marchara a un hotel con un hombre que acaba de conocer, sin saber que a pesar de apenas haberse conocido, el destino y su interior despertaron sentimientos extremadamente fuertes en ambos, que la única manera de descubrí lo que estaba sucediendo entre ellos, era precisamente entregarse a la pasión y descubrir si era deseo del momento o podría ser amor entre ellos, ese amor que solo el verdadero amor puede llegar a sembrar en los corazones de las personas correctas, en aquellos que son considerados el uno para el otro.
Para Salomón significa como mínimo una hora de camino hacia el lugar, por lo que mientras eso sucedida, Rubí se encontraba en la habitación presidencial que Ariel rento en ese momento.
- ¿Qué te hace creer que puedo entregarme a ti, si apenas acabo de conocerte hace no más de una hora? Oh en verdad eres un tipo muy engreído o muy estúpido para considerar que sucederá algo entre nosotros.
Ariel, siendo un joven que en muy extrañas ocasiones reaccionaba de esa manera en específico, o prácticamente ¡Nunca tomaba la iniciativa directamente! Por lo que la situación era más que extraña, eso solo daba a entender que Rubí realmente cautivo su corazón y deseo desde el momento que la vio fijamente. Ahora mientras se desabrochaba el cinturón y dejaba su reloj en la mesa de centro de la habitación, Ariel exclamo con la arrogancia y queriendo ocultar su miedo interno, lo que pensaba de la situación.
- De no haber deseado lo mismo que mi cuerpo pide de ti, con toda certeza ¡No nos encontraríamos aquí y las llaves de tu motocicleta, aun estuvieran en tu bolsillo! ¿Oh me equivoco? Entonces que te hace creer Rubí, que no deseas lo mismo que yo.
Era más que obvio que Rubí a primera vista se enamoró de Ariel y de la manera arrogante con timidez con la que se comportó desde el mismo instante en el que pensaba abandonarla en el parque.
Rubí no perdió más tiempo y se desprendió de su armadura, sucedido lo mismo que en su mente venia repitiendo una y otra vez, antes de llegar específicamente a ese lugar, solo existía algo que Rubí no permitía y era más que importante para ella preguntar antes de caer directamente en el pecado con Ariel.
- ¿Estas comprometido? Quiero ser muy honesta contigo, me encantas, no imagine sinceramente que esto podría llegar a suceder si apenas te conozco, pero hay algo que me empuja a dejarme llevar contigo, pero no podría hacerlo si estas comprometido con otra persona.
Ariel la tomo entre sus brazos y la abrazo a su cintura como queriendo que ella entrara a lo más profundo de su ser, para susurrarle al oído no sin antes acariciar todo su cuello con sus labios y dejar sentir ese fuego intenso que su aliento despedía.
- ¿Me consideras como un tipo que es capaz de traicionar a una mujer de esta manera? No llevaría mis labios a tu piel, sabiendo que en casa me espera esa mujer que ha probado mis besos y mis caricias, no desperdiciaría una sola caricia en cualquier mujer, si en casa tendría todo lo que necesitaría para sentirme amado y deseado, ¿Entonces aun crees que existe alguien fuera de ti?
Rubí no dudo un solo instante lo que Ariel pronuncio, mientras sus manos se encontraban recorriendo esa piel que pedía a gritos ser tomada por ese joven que desbordaba deseo y amor por cualquier rincón de su cuerpo.
Salomón se hizo presente al lugar que le indicaba la ubicación enviada por sus escoltas, la furia de Salomón era inminente y no estaba dispuesto a permitir que Rubí permaneciera por más tiempo en el lugar.
- ¿Pero qué demonios hacen aquí afuera? Debieron haber interrumpido lo que sea que estén haciendo ese par ahí adentro.
- Si Salomón, pero sabes perfectamente que Rubí no nos permitiría que entráramos a interrumpir o invadir su privacidad, no contamos con ese poder entre ustedes, por lo que lo más prudente era que te estuvieras presente para entonces entrar en acción.
- ¡Entonces que están esperando par de imbéciles! Entremos de una buena vez.
La recepcionista del lugar observo a los tres tipos armados al hotel, por lo que los guardias de seguridad les impidieron el paso en el momento, solo que Salomón no era precisamente un pan de Dios, desenfundo su ametralladora y tras ejecutar a los guardias del primer piso, se dirigió hacia la habitación presidencial sin quien los detuviera.
Ariel se encontraba entregándose al deseo de Rubí, los dos cuerpos amándose como la luna con las estrellas, los dos amantes inesperados y sedientos de calmar esa necesidad de amar y sentirse amados, se encontraron en el espacio que el destino les enseño y preparo desde antes de su nacimiento.
- Derrumben esa puerta de inmediato, Rubí no debió haberme hecho esto, pero juro que no lo pasare por alto y le hare pagar al desgraciado que esta con ella.
Los escoltas de Salomón, derribaron la puerta de la habitación presidencial con lujo de violencia, lo que provoco que Rubí saltara de la cama y tomara su arma que nunca abandonaba por nada del mundo, el susto de Ariel fue explosivo, el miedo lo embargo de inmediato y exclamo.
- ¿Pero qué es lo que sucede Rubí?
- ¡No te preocupes Ariel, me hare cargo de esto!
Salomón ingreso a la habitación principal, al observar a Rubí completamente al natural y con Ariel tras ella, exclamo mientras apuntaba a la cabeza de Ariel.
- ¡Así que con este bastardo te has venido a revolcar Rubí! Bueno entonces espero que lo haya disfrutado, pero escogió el peor día de su vida para involucrarse con una mujer.
A lo que Rubí reacciono y respondió.
- Ni se te ocurra Salomón, que en esta ocasión no te permitiré que me arrebates a alguien más de mi vida.
Ariel estupefacto por la situación que se estaba presentando en el lugar, no imagino que algo de esa magnitud llegara a ocurrir de pronto y con tipos armados entrando por la fuerza a la habitación y aun pero, que Rubí conocía a la persona que le estaba apuntando a la cabeza, por lo que Ariel tras escuchar a Rubí, este le pregunto con la seriedad del caso.
- ¿Qué es lo que esta sucediendo Rubí y porque conoces a ese tipo? No me digas que es tu marido.
Rubí escupió al suelo y respondió la interrogante de Ariel.
- ¡Mi esposo! Hay por favor, esta desagradable y poca cosa de Salomón González no puede ser mi esposo, es un simple mensajero de la persona para la que trabajo, así que no te asustes ni creas que te he mentido en cuanto a tener un compromiso con alguien, pero creo Ariel que se nos arruino la tarde y no llegaremos a ningún acuerdo con esta rata.
Antes las declaraciones de Rubí, no dejaba muy clara la situación para Ariel del todo, por lo que le quedaba por preguntar lo que sería aún más que necesario para Ariel en ese momento desagradable y lleno de dudas.
- Entonces si no es tu esposo y solo un mensajero como lo mencionas, exactamente ¿A qué es lo que te dedicas Rubí? Porque claramente esto pareciera más como un encuentro entre mafiosos.
No se encontraba en lo absoluto equivocado el CEO de los autos deportivos, pero Rubí no sería precisamente la persona que se lo haría saber y Salomón sabiendo que no era prudente bajo ninguna circunstancia que se diera a conocer tal detalle, bajo las armas para tranquilizar el ambiente y entonces pronunciar con más calma.
- ¿Perdón, has mencionado mafiosos? Podría verse como eso, pero la verdad es que no es específicamente eso, su cara se me hace conocida joven ¿Quién eres? Rubí dime tu ¿Quién es ese joven?
Rubí observando que Salomón estaba bajando la guardia y mostrando interés en Ariel, fue precisamente ella que respondió.
- En efecto Salomón, se te hace conocido porque es el dueño de las empresas que comercializan autos deportivos modificados, ¡Ahora si puedes reconocer su rostro! Por lo que te recomiendo que te disculpes y salgas de inmediato de este lugar, porque me imagino que la policía viene en camino y de seguro no solo han de haber dormido al personal de este lujoso hotel, así que les recomiendo que se larguen de inmediato.
Rubí estaba en toda la razón y los agentes policiales se encontraban en camino tras la denuncia interpuesta por uno de los colaboradores del hotel, así que antes de marcharse del lugar, Salomón dejo claro una sola cosa.
- No tardes en llegar y no tolerare que vuelvas a provocar una circunstancia de esta Rubí.
- Solo vete Salomón. - Exclamo Rubí con el arma desenfundada y sus deseos por Ariel aun en auge, pero la situación estropeo todo lo que estaba sintiendo y viviendo hace unos momentos de pasión entre ellos, por lo que en ese momento, nada de lo que Rubí explicara, sería suficiente para el desconfiado y muy amante de la moral, el CEO Ariel Montes.
- Entonces Rubí, ¿Tienes alguna explicación coherente a todo esto? - Volvió a preguntar y exclamar Ariel, mientras tomaba sus pertenencias con la incertidumbre de lo que hace tres minutos sucedió en la habitación.
- Solo digamos que no tengo excusa y que sería muy imprudente de mi parte involucrarte en algo que no debo, será mejor que no nos volvamos a ver y no puedes imaginarte cuanto siento lo que ha sucedido, sinceramente Ariel, me atraes y siento que hasta me enamore perdidamente de ti, pero no estoy dispuesta a perderte e involucrarte en problemas que como lo mencionaste anteriormente, ¡Parece que todo esto se tratara de la mafia! Así que lo siento guapo, pero es mejor que nos dividamos, ¡Por cierto! Disfrute mucho el momento que no logramos acabar.
- Espera, no te puedes ir solo así, la verdad es que también llegue a sentir lo mismo que tú de mí, no desaparezcas, ¿Podrías darme aun así sea un número telefónico?
- No bon bom, ahora sé quién eres en verdad, te buscare ¿Cuándo? No lo sé, pero lo cierto es que puedes esperarme que llegare por ti cuando menos lo esperes.
Rubí desapareció del hotel, Ariel solo aprecio el momento en el cual ella se marchó en su motocicleta con la promesa que lo buscaría cuando menos lo esperara, así que después de todo Ariel no se libraría de Rubí si de fácil.
Dos días más tarde...
Ariel aún se encontraba en Massachusetts, después de contar con lujo de detalles lo sucedido con Rubí en ese hotel a su primo Anesha, no se separaron en lo absoluto, recibieron el lote de autos deportivos que se llevaría hacia Guatemala, para luego comercializarlos a su manera y estilo, ¡Solo que aún quedaba algo por hacer! Anesha estaba pendiente con Ariel de llevarlo a una casa de citas más que exclusivo y que prácticamente nadie salía del lugar sin antes haber encontrado la felicidad y la satisfacción total, era la casa de citas más exclusivo donde las mujeres que trabajaban en el lugar, todas eran ejecutivas de alto calibre, ¡Incluso algunas trabajaban en el despacho de gobierno!
- Antes que vueles de regreso a Guatemala, te llevare al lugar que te prometí, te juro que te hará olvidar esa mujer que conociste hace unos días, no tendrá punto de comparación alguna.
- Sabes Anesha, la verdad es que no siento que sea necesario, prefiero quedarme en casa y descansar.
Al fin, Anesha logro convencer a Ariel y juntos se marcharon a esa casa de citas, mismo lugar que sería visitado por unas cuantas personas que no eran precisamente "Ejecutivos"
Antes de la llegada de Ariel y su primo Anesha al lugar Rubí debía de cumplir con el trabajo que David Selvanegra le encomendó y por el cual se encontraba en la ciudad, precisamente Rubí debía de estar en esa casa de citas, debido a que asistiría el cliente que tenía cuentas pendientes con David; Tras haber hecho las investigaciones pertinentes, Salomón, compro la voluntad de la dueña del lugar para que Rubí se hiciera pasara por una de las trabajadoras del lugar, ¡Todo era una trampa para la persona que debía pagar esa noche las cuentas con David!
Salomón expuso el plan que se llevaría a cabo, ¡Nada podría salir mal! Todo el plan era simplemente cerrar el lugar y que Rubí se encargara del resto, era el plan perfecto para la mujer perfecta para ese trabajo.
Siendo las 21 horas en la casa de citas, Rubí se encontraba en la sala de espera, lugar donde se suponía que llegaría primero la persona que estaban esperando, pero de pronto...
- Mire señora, ¡Soy cliente exclusivo y no puede negarme la entrada! ¿Cuánto es lo que quiere por la chica nueva? Supe que hoy traerían una chica nueva y según cuentan es pelirroja y de un cuerpo escultural.
Anesha no se encontraba conforme debido a que le negaron la entrada al salón exclusivo del lugar, era más que obvio que no sabía el peligro que corría al quedarse en el lugar y la dueña de igual manera no se lo podría prevenir, así que los escoltas de Salomón, se apersonaron al lugar para expulsar a Anesha del lugar, momento en el que Ariel se hizo presente y negocio con la dueña.
- Disculpe, la verdad es que es mi primera vez en un lugar así, estoy interesado en comprar si así se puede llamar, la oportunidad para estar con la mujer que esta por primera vez en este lugar, ¿Cuánto quiere por la oportunidad? ¿Cincuenta mil, ochenta mil o es que acaso quiere cien mil? ¿Cuál es su precio? Estoy dispuesto a pagar lo que sea por una mujer que no ha sido tocada por alguien más en este lugar.
Anesha se le quedo viendo a Ariel de una manera desorbitante, por lo que de inmediato exclamo.
- ¿Pero qué haces? Eso es demasiado dinero, con eso puedes comprar el lugar entero.
- ¡Es mi primera vez en un lugar así y por lo que veo será la última vez! así que no me importa cuanto tenga que pagar, no me iré de aquí hasta que no me acepten o den su precio.
La dueña del lugar conociendo lo peligroso que se pondría el lugar más tarde y que posiblemente se podría echar a perder el plan estipulado, no le importo y se dejó llevar por la codicia, así que salió de inmediato a comentarle a Salomón lo que estaba ocurriendo, sin saber de quién en específico se trataba.
Salomón no debía salir de la habitación en la que se encontraba para dar el gran golpe esa noche, debido a que la persona que estaba esperando, conocía a la perfección a Salomón, mas no a Rubí, así que Salomón no se expuso en salir para cerciorarse de quien se trataba y solo le propuso a Rubí un trabajo extra.
- Sabes perfectamente que detesto que te involucres con hombres ajenos, aunque no seas de mi pertenencia, pero esta es una oportunidad, ¿Qué dices si solo le haces creer al idiota ese que desea una oportunidad contigo y luego lo eliminas? Cien mil es una buena cantidad.
- ¡No lo sé Salomón! No acostumbro hacer eso con las personas y lo sabes perfectamente, lo que puedo hacer es recibir el dinero y dejarlo inconsciente, creo que sería más justo.
- Entonces que así sea.
La dueña del lugar salió corriendo a dar aviso a Ariel, pero en el camino la información y el precio aumento repentinamente para beneficio de la dueña.
- Bueno joven, si está dispuesto a pagar ciento cincuenta mil por la doncella, con mucho gusto se la damos como exclusiva.
Anesha escuchando la desorbitante cantidad que estaban solicitando por la exclusiva, menciono inmediatamente.
- ¡No primo! No vale la pena pagar eso por una mujer de estas, además nadie te garantiza que alguien de aquí no la ha tocado antes, es solo un juego mental.
Pero Ariel no se dejaba vencer en su orgullo y prepotencia, así que respondió sin tomar en cuenta lo que Anesha menciono.
- ¿Acepta tarjeta de crédito?
No fue más, Ariel fue conducido hacia la habitación donde se encontraba la persona que dos noches anteriores estuvo entre sus brazos y por amor, ahora sería por dinero, solo que ninguno de ellos sabia ¡Exactamente quién era quien!
Rubí se tapó el rostro momento antes que Ariel ingresara a la habitación, y, de espaladas a la entrada principal, escucho cuando se abrió la misma y sin escuchar una sola voz del hombre que estaría con ella esa noche, se dio la vuelta para conocer al hombre que fue capaz de pagar ciento cincuenta mil por un cuerpo.
Ahí se encontraba Ariel, de pie frente a ella y con la camisa a medio desabrochar, desabrochando el reloj de su muñeca, y preparado para la acción, acción que solo tenía un propósito, ¡Tratar de olvidar a Rubí! Sin saber que esa misma mujer estaba ahí justo en la misma habitación.
Entonces Rubí lo vio y no pudo ocultar su asombro al observar a Ariel en la habitación, exclamando entonces a voz alta.
- ¿Ariel, pero que demonios haces aquí?
Ariel quedo enmudecido al momento de escuchar la voz de Rubí, observar el cuerpo escultural de Rubí en esa misma habitación, lo dejo impactado, Ariel no supo salir de asombro inmediatamente, mas sin embargo devolvió la pregunta de igual manera.
- Más bien ¿Qué es lo que haces aquí? Ahora entiendo, es a esto a lo que te dedicas y seguramente Salomón es tu proxeneta.
Rubí enloqueció inmediatamente por la situación que se le estaba presentando, así que lo tomo del brazo y tras plantarle un beso enorme y apasionado en sus labios, exclamo.
- No Ariel, no soy una mujer de esta vida, solo que no puedo explicarte y siento mucho que el maldito destino te haya vuelto a poner en mi camino en circunstancias muy difíciles de entender, ¡Te ruego que te marches de inmediato de este lugar! No puedes permanecer en este lugar un solo segundo más.
- ¿Pero porque no? Nuevamente ¿Qué es lo que está sucediendo? No me marchare de aquí sin que me expliques lo que sucede en verdad Rubí, no me marchare de aquí sin ti.
Ariel no se marcharía del lugar, entonces Rubí sin mayores explicaciones y sin poder mencionar de más lo que sucedía en verdad, le hizo saber nada más algo que cambiaría el pensamiento de Ariel.
- Lo siento Ariel pero no puedes quedarte y no puedo marcharme contigo, quieres una respuesta, entonces la tendrás, ¡Trabajo para la mafia y estoy a punto de asesinar a una persona! Así que por favor lárgate de aquí inmediatamente, no me perdonaría que te suceda algo, ¡No a ti Ariel, no a ti Ariel Montes!
Se escucha el sonido de la puerta, uno de los escoltas le susurra a Rubí creyendo que ya realizo su trabajo por dentro de la habitación.
- ¡Rubí, el cliente que estábamos esperando ha llegado! Es momento de la acción.
Entonces Rubí exclamo.
- Es demasiado tarde Ariel.