"Hay amores tan bellos que justifican todas las locuras que hacen cometer".
-Plutarco-
Julio era éxtasis en su estado más puro. Fue un huracán en mi vida, derrumbo en un momento todo lo que creía construido para obligarme a crear cosas nuevas. ¿Saben que fue lo mejor de todo esto? Que el cambio mi vida para siempre, le dio alegría a mi alma que cayo rendida ante su amor y abrió la pasión que pensé que no tenía, simplemente volví a vivir.
20 de Septiembre de 2010
Los primeros rayos del sol se asomaban por el horizonte en medio de las nubes, dándole a la ciudad algunos minutos de oscuridad, esa era una de las cosas que más me gustaba de despertar temprano y es justo por eso que no pude evitar admirar las maravillas de ese paisaje que desde este día me acompañaría cada mañana.
En el lugar donde crecí suelen decir todo el tiempo que no existe una mejor etapa de la vida que la adolescencia, que es la etapa que marca una transformación y por ello las preocupaciones parecen ser menos graves y los recuerdos que construimos son los más importantes pero en verdad esperaba que estuvieran equivocados, no estaba preparada para tantos cambios, ni siquiera sabía si sería capaz de afrontar que con tan solo diecisiete años debía empezar a construir una nueva vida en un país diferente. Quizás por eso aquella mañana corría de un lado a otro para estar lista y poder llegar a tiempo a ni nueva escuela, sabía que no me podía liberar del primer día pero al menos podía hacerlo agradable.
-Alba: hija se hace tarde para tu primer día de clases por favor apúrate - no tiene que recordármelo, Como dije antes seré positive y tratare de sacarle el mejor provecho-
-Isabela: ya se mamá quédate tranquila, casi estoy lista - mi vestido y mis zapatos están bien puestos, solo me falta poner la mejor de mis sonrisas y todo esta listo para darle a este día el toque especial que necesita-
-Bernardo: Isabela yo sé que todo esto es difícil pero lo hice por nosotros así que pórtate bien - eso lo se, tratare de no causar problemas-
-Isabela: lo sé papá, sé que la familia es lo más importante y por eso es que te quiero tanto -
Aún no lo sabía pero ese día cambiaría mi vida para siempre, aún no recuerdo muy bien cómo empezó todo y cuántas lágrimas derrame por él, pero lo único de lo que tengo certeza es que siempre lo ame, desde el primer día en que llego a mi vida.
Mire la hora en mi teléfono, solo para darme cuenta de que el tiempo había corrido demasiado rápido. Tome mi bicicleta y pedaleé a toda velocidad hasta mi nueva escuela.
La subida de la colina que estaba cerca del lugar donde vivíamos se hizo pesada, la bicicleta que tenía no era muy nueva y le costaba un poco moverse. Aproveche para tomar un poco de aire fresco y asegurarme por milésima vez de que mi aspecto era decente, una vez más creo que debí escoger unas zapatillas blancas. Por suerte no tarde más de quince minutos en llegar. A mitad del trayecto me cruce con dos chicos, observe atentamente a los dos mientras caminaban cerca de mí. El primero era alto, llevaba el cabello despeinado y su suéter sobre los hombros, el segundo era un poco más bajo y a diferencia del otro llevaba bien puesta toda su ropa.
- Julio: hola Linda, parece que vamos por el mismo lugar si quieres puedo acompañarte para que llegues Sana y salva- Este quien se cree, yo ni siquiera lo conozco-
- Isabela: En primer lugar mi nombre es Isabela no Linda y en segundo lugar no tengo una buena razón para dejar que me acompañes así que no molestes por favor-
Recorrí los pasillos del instituto viendo uno que otro salón de clases hasta que me encontré con la puerta de la oficina del director. El me guio por todo el lugar hasta que llegamos a uno de los salones del segundo piso. - Buenos días, profesora - la salude antes de entrar. Ella buscaba algo entre los papeles de su escritorio, estaba un poco agitada, como si ese "algo" fuera importante. Paro de buscar por un momento para posar su mirada sobre mi.
- Profesora: parece que el día de hoy tenemos a una nueva estudiante - Bueno al menos no me hizo una larga y aburrida presentación -
-Julio: parece que la suerte está de mi lado esta mañana - lo que me faltaba, el engreído de la mañana será mi compañero -
- Profesora: no seas tímida, aquí tenemos un lugar libre para ti linda - es momento de sonreír y dar lo mejor de mí para que este día salga perfecto -
El tiempo transcurrió lentamente y pasaron muchas horas de clase mientras sostenía una batalla conmigo misma para no cerrar mis ojos y caer en un sueño profundo. El sonido de la puerta abrirse llamo mi atención, eran mis compañeros saliendo del salón y por suerte la profesora no se dio cuenta que no preste atención. Todos se dirigían a la cafetería para almorzar, a mi aun me daba un poco de pena pero necesitaba alimentarme para aguantar las siguientes horas de clases.
- Julio: eres una chica muy afortunada, parece el destino nos quiere juntos Linda; deberías permitir que te acompañe - que fastidio con este chico -
-Isabela: en primer lugar ya te dije que mi nombre es Isabela no linda y en segundo lugar también te dije que no tengo una buena razón para dejar que me acompañes así que no molestes por favor-
-Julio: por supuesto que hay una razón, soy muy guapo - creo que alguien tiene un ego demasiado alto-
-Isabela: yo digo que eres un presumido, porque lo guapo no lo veo; estas pálido, despeinado y algo flacuchento, deberías comer más engreído -
Por desgracia, no pensaba detenerse. El no dejaba de verme como una nueva presa para su colección, nada más. Recordé las palabras de mama, quizás ella tenía razón cada vez que me decía que tenía que dejar de ser tan débil y dejar que las personas entren en mi vida antes de juzgarlas para que todo cambie de una vez por todas. No obstante, la idea de ser amiga de Julio me aterraba. Probablemente el insistiría mucho más en sus intenciones que a decir verdad no eran de mi agrado.
-Julio: oye Isabela - escuche su voz atrás de mí -
-Isabela: ¿acaso no te cansas de molestarme?, deberías buscar otro pasatiempo porque esto ya no es divertido -
- Sara: es verdad, búscate otra persona a quien molestar Julio y deja que Isabela se acople a la escuela - no se quien sea pero le debo un favor.
-Isabela: muchas gracias, ese chico me ha seguido por toda la escuela
-Sara: no hay problema, todos sabemos que mi hermano puede llegar a ser fastidioso cuando se lo propone - ¿hermana?, ahora si estoy sorprendida-
-Celeste: aun no nos presentamos ella es Sara y yo me llamo Celeste, te vimos cuando llegaste a la primera clase y suponemos que necesitas amigas. Abrí mi mochila y saque mi libreta de apuntes, más exactamente la de la clase de literatura; no era mi materia favorita. Recuerdo el día que trate de escribir un poema para esta misma clase en mi anterior escuela, fue todo un desastre y pase una gran pena; sin embargo, opte por tomarla porque Sara y Celeste me la recomendaron para cubrir algunos créditos extra.
- Profesor: silencio, el día de voy vamos a dejar un trabajo para que lo hagan en parejas que yo mismo voy a designar y deberá ser entregado en dos semanas
-Julio: ¿Qué pasó linda? ¿Ya estas más tranquila?, espero que ese trabajo podamos hacerlo juntos - otra vez el para variar -
-Isabela: mira odioso ya te dije que mi nombre es Isabela no linda y quítame tus horribles manos de encima -
Por suerte no faltaban más de media hora para que terminaran las clases y al menos por hoy no tendría que verle más la cara a Julio.
- Profesor: las parejas para realizar el trabajo serán las siguientes:
▪Carlo - Sara
▪Lucia - Esteban
▪Celeste - Andrés
▪︎Luis - Mariana
▪︎Isabela – Julio
El me dedico una sonrisa, supongo que por su actitud tan arrogante le divertía mucho esta situación. Tenía dos opciones; aguantar a Julio por dos mesanas mientras realizábamos el trabajo para asegurar una buena calificación o intentaba de alguna manera evitar que él sea mi compañero.
- Isabela: ¿qué? no puede ser, profesora por favor cámbieme de compañero se lo suplico. - Profesor: pero ¿Qué paso Isabela? me puedes decir ¿Por qué gritas tanto? - tengo que hacer que me cambie de compañero -
- Isabela: profesor por favor cámbieme de compañero, no puedo hacer la tarea con alguien que oxidado el cerebro.
- Sara: por fin alguien que te entiende de verdad Julio - bueno, mi intención tampoco era ofenderlo-
- Profesor: Isabela ya no hables así de tu compañero, tienes que aprender a trabajar en equipo con todos, ahora con más razón hacen el trabajo juntos - al menos lo intente -
Julio tenía una amplia sonrisa dibujada en su rostro. Sus ojos color miel permanecían abiertos y muy alegres. Estaban rodeados de una combinación de colores cálidos que hacían que su iris brillara más, si no fuera porque sé que es un egocéntrico diría que en verdad le dio gusto hacer ese trabajo conmigo.
-Isabela: te veo en la biblioteca a las cuatro para iniciar con el trabajo. - Julio: no hay problema, pero ¿Qué te parece si mejor nos vemos en el café del parque? - No es mala idea-
-Isabela: está bien y por favor no llegues tarde Julio porque no me gusta perder el tiempo -
Me dirigí hacia mi casa tan pronto como mi última clase termino. Recorrí las calles con rapidez, temiendo llegar tarde a mi casa y por ende a mi cita con Julio para realizar el trabajo. Sin embargo, cuando llegue a casa mire el reloj de mamá y aún tenía tiempo para hacer algunas cosas. Todavía era muy temprano.
"Un beso legal nunca vale tanto como un beso robado"
-Guy de Maupassant-
Este era probablemente el momento más incómodo de toda mi vida; mis padres estaban ahí, frente a mí, en silencio, esperando una respuesta de mi parte. Mi padre se aclaraba la garganta constantemente y mi madre sonreía cada nada mientras su mirada se posaba sobre mí. -Alba: tu padre y yo seguimos esperando que respondas la pregunta que te hicimos hija - creo que después de diez minutos de silencio es obvio que no quiero decir nada-
-Isabela: estuvo bien mama; lo único malo es que tengo un compañero insoportable que se la pasó toda la mañana molestándome y presumiendo todas sus proezas -
-Bernardo: sabes hija por el tono que lo dices más parece que ese muchacho te cae muy bien- eso jamás pasara, no tengo tan malos gustos -
-Isabela: claro que no, es un egocéntrico y para colmo tengo que aguantarlo todas las tardes, por culpa de la maestra que no quiso cambiarme de compañero para realizar un trabajo grupal -
Entre en mi habitación y cerré la puerta. Sacudí mi cabeza, para quitarme la preocupación de tener que aguantar a Julio por dos semanas, pero no sabía cómo deshacerme de él ¿cómo realizar un trabajo tan complicado en el menor tiempo posible? Si era cuidadosa, seguro el no notaria que en mis horas extra adelantaría parte del trabajo o talvez si me mantenía callada todo el tiempo me ignoraría. Me senté en la silla de mi escritorio a revisar mis redes sociales, bueno, para ser más precisa el Instagram de J-Writer, un chico que se dedicaba a subir sus escritos y del que era una gran admiradora. Sus versos me inspiraban y llenaban de entusiasmo una parte de mi ser. La hora en mi reloj señalaba las 3:30pm; así que tenía el tiempo justo para llegar a mí encuentro con Julio, esta vez opte por no usar mi bicicleta y caminar un poco para poder despejar un poco mis pensamientos. Mala idea, llegue diez minutos tarde y al parecer él había empezado solo con el trabajo porque estaba bastante concentrado en su computadora. -Isabela: lamento la tardanza, por lo que veo tú decidiste iniciar sin mí el proyecto- espero que lo que adelanto este bien -
-Julio: no te preocupes linda, en realidad estaba haciendo otras cosas mientras esperaba que llegue el momento de ver de nuevo tu bello rostro - otra vez con su afán de molestarme-
-Isabela: por milésima vez mi nombre no es Linda y en lugar de estar molestándome mejor déjame ver que adelantaste-
Lo que vino a continuación me dejo atónita. ¿Cómo es que alguien como Julio puede estar leyendo y apreciando los buenos escritos de J-Writer? No me cabe en la cabeza que alguien tan egocéntrico como él pueda apreciar la buena literatura. -Julio: encontre por casualidad esa página y me llamo la atención nada más - eso está claro, alguien como él es incapaz de apreciar la buena escritura. -Isabela: está bien, lo mejor será que iniciemos con nuestro trabajo para terminar lo más pronto posible y no tener que vernos tan seguido -
Julio saco varios papeles de su mochila y los coloco sobre la mesa, los dejo a un lado y no volvió a mencionar nada sobre ellos durante las primeras dos horas que estuvimos concentrados en el proyecto. Varios minutos más tarde empezamos a preparar nuestra presentacion con toda información que recolectamos. Aun no habíamos terminado con la redacción, pero teníamos lista la introducción y confiábamos que después de un buen descanso la inspiración y las ideas llegarían mucho más fácil. -Julio: después de estar escribiendo por tanto tiempo es bueno tomarse un descanso - por primera vez estamos de acuerdo en algo-
- Isabela: esta vez estoy de acuerdo contigo; además debo reconocer que tienes buena capacidad de redacción Julio-
-Julio: lo sé, todo en mi es perfecto. Pero dime algo Isabela alguna vez te han dicho que tienes unos ojos muy hermosos - tenía que empezar de nuevo con sus cosas-
-Isabela: seguro eso le dices a todas así que ya deja de molestarme y de mirarme así por favor-
-Julio: ¿como se supone que te estoy mirando? - ahora se hace el que no entiende de que estoy hablando -
-Isabela: con esa sonrisita de galán que te advierto conmigo no te va a funcionar porque no soy como las chicas que acostumbras-
- Julio: estas segura de lo que dices Linda - ahora que se supone que hace-
-Isabela: aléjate de mí ahora mismo Julio si no quieres que aquí delante de todos te ponga en tu lugar-
No sé en qué momento pase de hacer un trabajo con Julio, a besarme con él, y lo peor es que en ese instante me sentía en las nubes, sus labios húmedos eran sabes, dulces como miel, mi cuerpo se estremeció y mis piernas temblaban, no quería que ese momento terminará nunca, pero lamentablemente la falta de aire nos hizo separar. -Isabela: atrevido, ¿Quién te dijo que podías besarme? te juro que esto no se va quedar así y no te quiero ver en lo que me queda de vida-
Mientras caminaba de regreso a casa, mire un par de veces a mi costado, Julio venía siguiéndome desde que salí de la cafetería según el para que no me pasara nada malo en el camino. Acelere mi pasos para alejarme por completo de él y lo conseguí rápidamente. Una vez en mi casa, subí a mi cuarto rápidamente para evitar las preguntas de mis padres, saque mi teléfono y e inmediatamente ingrese al perfil de J-Writer, quería checar si había posteado algún escrito nuevo para olvidar todo lo que había pasado hoy con Julio.
Mi corazón empezó a latir más rápido de lo normal y mis mejillas estaban rojas como un tomate J-Writer mi ídolo de la escritura le había dado like a mis intentos de escritos, la mayoría inspirados en los suyos e incluso en algunos comento cosas con wow y tienes talento. Sin pensarlo mucho me decidí a enviarle un mensaje:
- Isabela: gracias por leer mis escritos, tus comentaros son muy valiosos para mí - amabilidad ante todo-
- J-Writer: de nada, tienes mucho talento y me gusta mucho lo que escribes- esto es increíble, estoy hablando con mi ídolo-
- Isabela: gracias por eso también, viniendo de ti es un gran alago -
- J-Writer: pues entones aquí tienes a tu fan número uno, deberías buscar la manera de llegar a más personas - no puedo creerlo, él es mi fan -
- Isabela: gracias de nuevo pero no creo que pueda llegar a más personas, no tengo tanto talento como tú -
- J-Writer: ya te lo dije, tienes mucho talento y me gusta mucho lo que escribes, el último poema me encanto - este chico es demasiado lindo para ser verdad-
- Isabela: lo escribí de rapidez, fue una buena manera de desahogarme cuando tuve que mudarme de país por el trabajo de papa-
- J-Writer: te entiendo, a mí me paso algo similar pero no te preocupes podrás con eso, espero volver a hablar contigo linda-
Vaya, J-Writer no era solo mi ídolo, sino alguien que podía llegar a entenderme, alguien con quien podía desahogarme sin temor al rechazo.
Mire a mi escritorio, a mi libreta de escritos; sabía que J-Writer volvería a mi cuenta a tratar de leer algo nuevo Así que tome mi lápiz y la inspiración fluyo sola, sin darme cuenta termine escribiendo un poema sobre Julio hasta quedarme dormida.
-Julio: ten más cuidado por favor, ha eres tu linda, veo que tenías muchas ganas de verme de nuevo - otra vez el egocéntrico. -Isabela: lo que me faltaba, otra vez tú, eres insoportable Julio ya déjame en paz por favor -
- Julio: yo diría que soy guapo, divertido, inteligente, guapo-
- Isabela: ¿te diste cuenta acaso de que dijiste guapo dos veces?, eres un egocéntrico -
- Julio: lo sé, pero es que soy tan perfecto, mírame soy irresistible incluso para ti - eso será en sus sueños y en mis peores pesadillas-
- Isabela: sabes algo Julio yo diría que tienes el ego por las nubes-
- Julio: mejor dejemos de hablar de mi linda y permíteme demostrarte que yo también te gusto Isabela -
Estaba pasando de nuevo, Julio me estaba besando y como la primera vez sus labios eran maravillosos, me transportaban al cielo, jamás había sentido una sensación así en mi vida. Todo era perfecto hasta que sonó la alarma de mi teléfono y desperté. No sé cómo pude tener un sueño así con el odioso de Julio.
¿Por qué, si el amor es lo contrario a la guerra, es una guerra en sí?
Benito Pérez-Galdós
Esta vez no fue la alarma de mi teléfono la que me hizo despertar, sino los gritos de mama. Tenía la mala costumbre de levantarse temprano y cantar o más bien gritar mientras preparaba el desayuno. Ni siquiera sé porque me estoy quejando, prefería aguantar ese tormento antes de herir los sentimientos de mi madre.
Aparte de mi rostro el cabello que lo cubría, talle mis ojos y, como siempre, revise mi teléfono. Seguía sin ninguna notificación interesante, a parte de uno que otro mensaje de WhatsApp y unos like en Instagram.
Me levante de mi cama y me adentro al baño, tomo una buena ducha antes de tomar de mi armario un vestido negro no muy ceñido para poder estar cómoda durante el día, me maquille y puse algo de lipstick rojo en mis labios para verme un poco más sensual. Mire la hora en mi teléfono, solo para darme cuenta de que tarde demasiado tiempo en arreglarme esta mañana.
Tome mis cosas y revise mi aspecto por última vez antes de salir a tomar el autobús de la escuela ya que no podía viajar en mi bicicleta con estos tacones. Julio me estaba esperando en la entrada, apoyado contra la pared. Vestía igual que ayer, con ropa cómoda y llevaba su saco sobre los hombros. Su pelo castaño estaba despeinado, pero se notaba que era intencional. - Julio: buenos dias linda, te vez hermosa esta mañana; ¿te arreglaste así para mí? - Sigue soñando, me arregle así para... para... para mí -
- Isabela: para tu información me arregle así para mí y déjame en paz por favor -
- Julio: no importa lo que digas, sé que si te arreglaste tanto fue para impresionarme; y que crees lo lograste linda así que vamos aprovechar tu look para tener nuestra primera salida juntos-
-Isabela: ¿primera salida juntos? ¿Estas demente?, déjame pasar y ya deja de estar molestándome todo el tiempo-
El negó con la cabeza, probablemente esperaba esa respuesta de mi parte. No obstante, en este caso; mi negativa no sirvió para nada y en cuestión de minutos estaba en el parque de diversiones acompañada por Julio.
-Julio: perfecto, ya que estamos aquí que te parece si vamos al túnel de los enamorados Linda- está loco si piensa que voy a entrar a ese túnel con el -
-Isabela: estas mal de la cabeza, ni loca entro a ese túnel contigo además me trajiste hasta aquí a la fuerza-
-Julio: vamos preciosa para los otros juegos hay filas muy largas así que no tenemos otra opción para divertirnos-
No sé a cuentos juegos subimos después de eso, pero sé que fueron bastantes. Aun así ninguno de los dos nos cansamos y al contrario de lo que pensé me divertí mucho con Julio, pasamos toda la tarde juntos y al final del día regrese a casa. Estaba sentada en la silla de mi escritorio, revisaba mi Instagram. Más exactamente si J-Writer me había enviado un mensaje o si había leído mi nuevo escrito y efectivamente en mi bandeja de entrada su nombre estaba de primero junto con un uno pequeño que indicaba que de nuevo se tomó el tiempo de dedicarme algo de su tiempo.
- J-Writer: me encanto tu último escrito, se ve que la persona en la que te inspiraste significa mucho para ti-
El poema del que hablaba era precisamente el que había escrito pensando en el egocéntrico de Julio. No me había atrevido a leerlo completamente pero para mí estaba claro que él se estaba convirtiendo en alguien importante para mí pero aceptarlo me daba mucho miedo así que prefería mantener mi distancia con él. - Isabela: ¿te puedo contar un secreto? Tengo miedo de sentir lo que estoy sintiendo por esa persona así que prefiero mantenerme alejada de él y desahogarme escribiéndole poemas que jamás le entregare-
- J-Writer: tal vez ahora tengas miedo, pero si aceptas mi consejo no es bueno ocultar lo que sentimos y ese poema es una buena manera para declararse-
Probablemente J-Writer tenía razón pero declararme en este momento para mí no era una opción, además estoy segura de que si hacia eso solamente me ridicularizaria y alimentaria el ego de Julio. -Isabela: declararme no está en mis planes por ahora. Claramente no me siento preparada para algo así-
- J-Writer: no te juzgo, yo también estoy pasando por una situación similar, hay una chica que me gusta pero fui un idiota, al principio me acerque a ella por una apuesta pero a medida que la voy conociendo me he dado cuenta de que es muy especial -
Me la pase hablando por horas enteras con J-Writer, ahora no solo era mi ídolo, sino que era mi amigo y confidente. Nos estábamos dando consejos mutuos para tratar de arreglar nuestra vida sentimental. A decir verdad me enoje un poco cuando me dijo que aposto a una chica pero cuando me explico todo entendí que de verdad la amaba y hasta me ofrecí a darle algunos tips para que se acercara más a su chica.
-Alba: Isabela hija te buscan unas chicas - ¿Quién será a estas horas de la noche?, me despedí de J-Writer y baje hasta la sala a recibir a las visitas.
-Sara: Isabela no te vimos hoy en la escuela- será mejor que baje la voz, si mis padres se enteran me van a castigar-
-Celeste: en fin, veníamos a invitarte a una fiesta que haremos mañana en la noche, es el cumpleaños de un amigo y todos van a asistir - ¿una fiesta? No suena mala idea-
-Isabela: no es mala idea, me ayudara a conocer más personas y a olvidarme por un momento de mis problemas sentimentales-
Rondaban las 10pm y las chicas y yo seguíamos riendo sin parar, las había invitado aquedarse a dormir y mientras charlábamos les ayudaba con los últimos preparativos de la fiesta de mañana, estaba muertas de la emoción de presentarme a su amigo; que según ellas estaba muerto de las gamas de conocerme porque le habían hablado de mí. No era mala idea conocer a otros chicos, tal vez me ayudaría a sacarme de la cabeza al egocéntrico de Julio cada vez era mucho más difícil sacármelo de la cabeza.
A la mañana siguiente desperté por un manotazo que me dio Sara. Descubrí que tiene la mala costumbre de enredar sus piernas al cuerpo de los demás y de moverse cada dos minutos mientras duerme, la próxima vez que la invite a dormir usare un colchón inflable o dormiré en el piso antes de repetir la mala noche que pase.
Me levante de la cama y me cambie de ropa. Normalmente eso lo hacía después de desayunar pero no quería que mis amigas vieran mis fachas de recién levantada. Concretamente n quería que Sara me viera así y le fuera con el chisme a Julio. Comenzamos a preparar el desayuno, estábamos pensando en esperar a mis padres para empezar a comer pero descartamos esa idea cuando nos dimos cuenta que habían salido y al parecer tardarían un buen rato en llegar.
-Sara: si quieres puedes venir a mi casa, allí nos arreglaremos todas juntas para ir a la fiesta- ¿Yo en casa de Julio? Ni muerta-
-Celeste: es buena idea, nosotras te podemos ayudar para que te veas hermosa Isabela además tus padres no estarán en casa y no tendrán problema en que pases el día con nosotras para que m oestes sola - creo que será muy difícil decirles que no-
-Isabela: está bien, si no hay más remedio las acompaño-
La casa de Sara era inmensa, lo que más llamó mi atención era el jardín repleto de rosas rojas y blancas, por dentro estaba llena de fotografías de su familia. Por suerte para mi Julio estaba encerrado en su cuarto y al parecer no pretenda salir de allí en un buen rato.
-Sara: tranquila, a esta hora mi hermano siempre está encerrado en su cuarto escribiendo para su tonto blog - ¿blog? Eso sí que es raro-
-Isabela: no sabía que tu hermano tenía un blog ¿de que trata? -
-Julio: de nada interesante, pero me da gusto tenerte en mi casa linda, gracias por venir a visitarme - es un egocéntrico, yo ni siquiera quería verlo -
-Isabela: para tu información estoy aquí porque Sara me invito, a ti no quería verte ni en pintura Julio -
-Julio: de todas maneras aprovechando que estas aquí iremos juntos a la fiesta de esta noche linda, seré la envidia de todos- está loco si de verdad piensa eso-
-Isabela: mira Julio lo mejor será que te busques otra pareja, no me lomes a mal pero no quiero ir a esa fiesta a que me presumas como una de tus proezas -
-Sara: es verdad Julio mejor vete a tu cuarto y ya deja en paz a Isabela - al fin una persona que si me entiende de verdad-
-Julio: iré a buscar mi mejor look para esta noche, prepárate linda tendremos una noche espectacular juntos-
El resto del día Julio se la pasó molestándome, por momentos cortos me hacía reír aunque la mayoría del tiempo provocaba en mí una sensación extraña, en mi estómago sentía algo así como cosquillas y mi corazón latía mucho más rápido de normal tanto que trataba de esconderme de el lo mas que podía.