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Atada a un matrimonio

Atada a un matrimonio

Autor: : Bee Alonso
Género: Romance
Lionel Berlusconi, el Capo di tutti capi, acaba de fallecer. Pero ha dejado un testamento. Donde la herencia de su nieto depende de una mujer. Cristel Wilson, a sus veintisiete es completamente feliz, tiene una familia, amistades, un trabajo que adora y un novio a punto de pedirle matrimonio. Alessandro Berlusconi, a sus treinta y dos ha logrado ser sottocapo y consigliere del Don de la familia Berlusconi. Su padre y su abuelo están orgullosos de sus logros tempranos, lo único que no ha podido conseguir es esposa, a pesar de tener miles de mujeres a su disposición. Ahora Cristel y Alessandro serán atados a un matrimonio no deseado. ¿Qué pasará con ellos?

Capítulo 1 Prólogo

-18 de abril de 2021, estamos dando inicio a la primera lectura del testamento del Señor Lionel Favio Berlusconi. Fallecido el 8 de abril de 2021 -lee en alta voz el avvocato Gabriel Rossi -como última voluntad del fallecido hoy se leerá la parte que beneficia a la familia solamente. Mañana se efectuará otra reunión con los demás mencionados en el documento.

La sala constaba con la presencia de humanos, hijos, nietos, sobrinos y nueras. Algunos estaban por codicia y esperaban heredar algo del capo italiano. Otros estaban de puros oyentes que no querían perderse la primicia, pero solo dos estaban por respeto.

Alessandro, como muchos dirían, el nieto favorito de Lionel, tal vez fuera cierto. El único nieto que se crío bajo el mismo techo que su abuelo. Había sido educado por el mismo jefe de todos los jefes.

Ahora, sentado junto a su padre, escuchaba al abogado del clan y amigo íntimo de este. Todavía no se sentía con ánimos de estar escuchando sobre títulos y dinero. Y estaba seguro de que su padre se sentía de igual manera.

Pero ambos tenían que responder frente al liderazgo que tenían.

Todos hacían algún sonido de felicidad cuando iban heredando tierras, edificios y títulos nuevos, olvidando sus expresiones falsas de tristeza.

-A mi segundo hijo Leonardo Berlusconi Giorgio, desde que me enteré de mi condición física terminal hice los trámites legales, los cueles fueron aprobados por unanimidad, le dejo el título de Capo di tutti capi, sé que serás un líder estupendo, lo sé por todo lo orgulloso que me has hecho sentir a lo largo de mi vida -dice el abogado continuando con su lectura.

Favio Junior Berlusconi no puede disimular su mirada de odio hacia su hermano, él era el primogénito, nadie debía heredar ese título más que él.

Alessandro se giró hacia su padre y a pesar de no sonreír sus ojos transmitían orgullo, entonces lo abrazó fuertemente.

-Sé que lo próximo que voy a escribir no te va a gustar al principio mi pequeño protector -todos dirigieron sus miradas hacia Alessandro y este se tensó. El significado de su nombre no era ningún secreto, era algo que su abuelo siempre había alardeado. Lo que Alessandro no entendía era el porqué de las palabras de su nonno, siempre había estado de acuerdo con lo que este dijera. -...sé que darías tu vida por Armi Rosse, por ello he decidido dejarte al mando de la empresa con una condición. Deberás casarte con la signorina Cristel Wilson – leyó -solo tienes el plazo de un mes para hacerlo o mi primogénito, vuestro tío Favio, ahora el nuevo Don del clan, se hará cargo.

Alessandro no aguantó más la humillación y la impotencia que sentía en ese momento, por lo que no espero a que el abogado terminara y se largó de la sala.

Se largó de la casa.

Y se largó en su moto, solo tenía como dirección la ira.

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Cristel

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-Este lugar es maravilloso, todo aquí es arte. Las casas, la gente, la comida, las ropas -digo al teléfono.

-Cristel, cuando vas a volver a Toronto? –pregunta Josh.

-Cariño ya te dije que no depende de mí, Emma está encantada con el trabajo que le envié y ahora quiere algunos más.

-Pero ya llevas dos semanas en Roma, ¿acaso no me extrañas?

-Se exactamente el tiempo que llevo aquí Josh, sabes que te extraño a ti, a mis padres, a Luci y a Kate. Pero mi trabajo es importante y disfruto haciéndolo. Por algo fue la carrera que estudie, así que no sigas presionando o encontrarás la misma respuesta cada vez -le digo, quiero a este hombre, pero a veces es asfixiante que no entienda mi trabajo.

Ser la historiadora del Arte principal de la galería LiveArt, hace que la mayoría del tiempo este viajando alrededor del mundo, básicamente, buscando obras que me inspiren a hacer una buena crítica, si mi jefa la aprueba, paso a la parte en la que compro la obra para la galería.

Josh sigue hablando cuando escucho el timbre del apartamento.

-Hey, hablamos luego. Llaman a la puerta. Te quiero.

-Te amo Cris -dice él y yo cuelgo.

Cuando abro la puerta veo que es el cartero con un sobre en la mano.

-Buon pomeriggio Signorina, sei Cristel Wilson? - me pregunta el chico.

-Me stessa.

-Firma qui per favore -dice mientras me extiende un comprobante y señala donde debo firmar.

Firmo y cojo el sobre amarillo en mis manos.

-Grazie -le digo mientras cierro la puerta.

Cuando me fijo en la etiqueta, deduzco que me lo envían mis padres ya que tiene dirección de Toronto, Canadá. Y solo ellos podrían mandarme un correo en lugar de un email electrónica.

¿No les pasa que pareciera que la tecnología no llegó a sus padres?

Me pregunto que será y porque no me llamaron en su lugar.

Saco dos cartas del sobre, una dice abrir primero, mientras que la otra está en blanco.

Qué raro y misterioso todo.

Abro la carta y entonces leo:

Querida hija,

No tengo la valentía de verte ni de hablar contigo, soy una vergüenza de padre y no sabes lo arrepentido que estoy de lo que hice. ¿Recuerdas cuando hace cinco años atrás me fui de casa para solucionar los problemas de deuda que tenía? Fui en busca de la ayuda incorrecta, ese hombre pagó mi deuda a cambio de algo mío. Yo estaba desesperado y borracho, aunque esto no es justificación. Pero ahora el pasado viene a por mí y quiere cobrar mi deuda. La otra carta que te envío es el contrato que debo cumplir, dejo en tus manos la decisión final, sea cual sea la aceptare esperando que algún día me perdones. Tu madre no sabe nada de esto, no he querido disgustarla. Lo siento mucho por hacerte esto. Pero no dudes u olvides por un segundo que te quiere tu padre.

¡¿Oh papá que hiciste?!

Con manos temblorosas abro el otro sobre. Y lo siguiente es me inunda la ira y el temor. Mi mente necesita algo fuerte para procesarlo todo.

Cojo mi chaqueta, la cartera y salgo corriendo.

Entro al primer bar que encuentro y voy directo a la barra, no miro mucho alrededor pero no parece estar muy lleno. Supongo que los italianos no beben desde temprano.

Pido una botella de vodka, pero el barman me dice que solo puedo pedir tragos.

-Metti quella donnata bottliglia alla signora e una a me di wisky. Non tutti abbiamo la tua bella fottuta giornata -dice el hombre que se acaba de sentar a mi lado.

Y con esa orden basta para que el barman ponga los pedidos frente a nosotros.

Sin mirar el vaso me empino a la botella. Un movimiento a mi derecha me hace girarme a ver.

Mi vecino de bebidas está haciendo lo mismo que yo. Debe de sentirse igual de mierda que yo, porque nunca había visto a alguien tomar el wisky directo de la botella como si fuera agua, y en su mirada vi el desafío. Me estaba retando a hacer lo mismo.

Así que volví a llevar la botella hacia mis labios y bebí.

El ardor que sentía en mi garganta no era comparable con el que sentían mis ojos y mi corazón.

Seguí bebiendo.

Y el bebió.

Hasta que mi teléfono sonó y yo me detuve al mirar el nombre que alumbraba la pantalla.

-¿Adivina quién se viene a Canadá? - grita mi jefa con efusividad en cuanto conteste la llamada.

-¿Quién?

-Pues tú, LiveArt va a enviar a alguien más para que te remplace.

-¿Por qué harían eso? ¿Creí que todos estaban contentos con el trabajo que estaba haciendo -¿ahora también me van a despedir en el trabajo? -me van a despedir? - no pude evitar preguntar, mejor enterarme de todas las malas noticias ahora que estaba bebiendo.

-No cariño -exclama -Olvídalo, soy pésima mintiendo, tu novio me llamó hoy para pedirme que de favor que te dejara volver. ¡Quiere pedirte que te cases con el!!

-¿Que él quiere qué?

-Sé que no me tocaba decirlo, pero es que no se mentir. Tu hazte la sorprendida cuando llegue el momento de la pregunta.

-Emma...no me voy a casar con él.

Silencio.

Y en ese momento se me hizo claro lo que me pasaría de ahora en adelante.

Me casaría.

Pero con un completo extraño, para salvar la cabeza de mi padre.

Capítulo 2 -1-

Alessandro

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¿Qué si la traición duele?

Si viene de una persona que quieres demasiado te desgarra. Mi nonno era mi ídolo de pequeño y mi ejemplo a seguir de grande. A pesar de mis cargos con el clan de la familia siempre tenía tiempo para trabajar en la empresa.

Él sabía que las ganas de hacerme cargo de ella era más que puro capricho o deseo de poder, diseñar armas es mi pasión. Como mismo sabía que si quería que hiciera algo solo tenía que amenazarme con la empresa.

Crear una familia nunca estuvo en mis planes, las mujeres de mi familia no han tenido cuentos con finales felices. ¿Por qué querría atar a la mujer que amo a una vida así?

Y ahora el nonno era el que me ataba a un matrimonio, con una cualquiera que no conozco. ¿Por qué romperme así?

Desde que me fui de la hacienda los días han pasado como un borrón, voy al primer bar que encuentro, bebo hasta perder la conciencia y despierto en una cama extraña con alguna mujer extraña.

Ya sé lo que tengo que hacer, pero me niego a aceptar mi nueva realidad tan pronto.

Así que hoy no es diferente de ayer, en cuanto me desperté me largué de esa casa sin decirle una palabra a la mujer que me miraba sonriente.

Al parecer la dejé contenta, me vale saber que hasta mi yo borracho sabe hacer un buen trabajo.

El bar está casi vacío cuando entro, me siento en una mesa cualquiera y enseguida viene una sexy camarera a tomar mi orden, por su risita y mirada puedo deducir que será mi casera esta noche. Le pido algo de comer, podre estar sintiéndome como la mierda desechada, pero si quiero beber tengo que llenar este cuerpo grande.

No sé quién ni por qué, pero en cuanto entro mis ojos la siguieron.

Tal vez fue que estaba vestida con un chándal en un bar, o su pelo rosa, o su diminuta figura, o que parecía necesitar una bebida para olvidar.

No sé en que como, ni cuando llegue a su lado en la barra.

-Metti quella donnata bottliglia alla signora e una a me di wisky. Non tutti abbiamo la tua bella fottuta giornata – le ordeno al chico de la barra.

Cuando me volteo a mirarle la cara a chica, me toma por sorpresa lo que veo. Está tomando directo de la botella como si el vodka que contiene fuera cerveza barata. Creo notar algunas lágrimas a punto de salir de sus ojos. Ojos que no logro adivinar su color. Pero algo me dice que son lágrimas de dolor.

Sin notarlo tomo mi botella y tomo su posición anterior, trago grandes sorbos, sintiendo mi garganta arde. Ella se gira a verme y sin dudarlo acepta mi reto. Mirándome a los ojos bebe.

Verdes. Sus ojos son verdes.

Logro a ver el color de sus ojos antes de que cambie la vista hacia la pantalla de su teléfono. No quise ser chismoso, pero en la conversación me enteré de varias cosas.

Por su pronunciación, debe ser americana. Alguien le está pidiendo que regrese, creo que una tal Emma, y no va a casarse.

Bien por ella, puede rechazar un matrimonio mientras otros tenemos que hacerlo por obligación.

Cuando cuelga apoya sus codos a la barra y se tapa la cara con las manos, vaya, parece que alguien quiere hacerme competencia en la desgracia.

-¿Problemas? – le pregunto.

-Más de los que me gustarían -me responde ella.

-Ya, dímelo a mí.

-Siento que todo lo que tenia se está convirtiendo en un lejano espejismo. Acabo de entrar en un completo desastre. Mi familia nunca había sido un problema hasta hoy.

-Casualmente, un familiar acaba de fallecer -sus ojos me miran con caridad – y era alguien que quería mucho, pero recién me entero de que tomo una decisión por mí que perjudica mi trabajo y sueños de toda una vida.

-Lo siento -me dice con pesar.

-En estos momentos quisiera tener el poder de elegir mi futuro, sin que nadie pagara el precio. Pero aquí estoy, de carne y hueso, sin poderes mágicos y una familia que depende de mí.

-¿Y qué pasa con tu novio? Perdón, puede que haya escuchado algo de tu conversación por teléfono - me disculpo por mi indiscreción.

-Quiere pedirme matrimonio..

-¿Y tú no lo quieres?

-Si lo quiero y supongo que cuatro años de relación no se pueden borrar tan fácilmente, pero no puedo casarme, no con él -lo último lo dijo en un susurro que no entendí bien.

-Espero que puedas solucionar todo pronto -le deseo sinceramente, no me gustaría que nadie sintiera lo que yo en estos momentos.

-Lo mismo digo -dice regalándome una pequeña y sincera sonrisa.

-No creo que pueda solucionarlo como realmente deseo – tal vez mis palabras transmitieron más tristeza de la que quería, pero ahí estaba ella olvidándose de su dolor para reconfortarme.

-Sabes, por mi trabajo he visto todo tipo de arte, y he comprendido que mientras más abstracta y extraña sea una obra más cara es, pero esta jamás será más importante que un ser humano, nosotros somos invaluables, porque hacemos cosas por los seres que de verdad nos importan sin pensar en un precio o una consecuencia.

Y esas palabras me hicieron ver por primera vez sin odio y rencor. Sea cual sea la decisión de mi abuelo lo haría sin pensarlo, a él le debo mi vida. Y no es la empresa, no es el liderazgo del clan, es mi familia lo que en realidad importa.

-Entonces brindo por la familia y una vida de ataduras. Levanto mi botella de Jack Daniel hacia ella.

-Por una vida de ataduras -dice y brindamos - creo que debería hacer algo para sellar mis palabras.

-¿Algo como qué?

-Un tatuaje, nunca me he hecho ninguno, ahora que mi vida está a punto de cambiar necesito algo que me lo recuerde.

-Vale, nos hacemos un tatuaje

-Nos? Jajajaja -y fui capaz de escuchar el sonido más hermoso de mi vida.

Quiero escucharla otra vez y en esta ocasión estar preparado para grabarla, no entiendo la necesidad nueva que tengo, pero si fuera capaz de escuchar ese sonido en cualquier momento no tendría días amargados.

¿Desde cuando soy tan cursi?

Puede que necesite dejar de beber.

-Yo también necesito alguna huella de esta noche.

-Vale señor desconocido, ¿conoces un lugar donde hagan tatuajes a esta hora de la madrugada?

-Creo tener algún conocimiento sobre el tema- respondo sarcástico -y es Ale.

-Eh? -pregunta como si me hubiera salido otra cabeza encima de mis hombros.

-Mi nombre, es Ale, no desconocido -aclaro.

-Ale -dice como si saboreara mi nombre -me gusta, soy Cris.

Puede que los dos estemos un poco borrachos, y eso es bueno porque hace que tatuarnos sea menos doloroso.

Dejo que un taxi se la lleve a su casa a las cinco de la mañana. Y yo regreso al bar a buscar mi moto.

Es hora de regresar a casa. Es hora de demostrar que soy el sottocapo y el consigliere de mi clan. Tengo gente a la que liderar. Es hora de que herede Armi Rosse. Es hora de que tome mis nuevas ataduras.

Solo que... ¿Por qué no puedo casarme con Cris y no con la aprovechada?

Sé que la conocí hace menos de veinticuatro horas, pero con ella desde el primer momento que la vi sentí una conexión. Es la primera mujer hermosa que no termina en una cama desnuda conmigo y siento que me conoce más íntimamente que cualquiera anterior. Sé que es fuerte, a pesar de que el problema sea grande, ha viajado por tantos países y siempre recuerda lo que le gusto de cada uno.

Enciendo la moto y me dirijo a mi realidad.

Supongo que la vida no puede ser perfecta.

¿Verdad?

Capítulo 3 -2-

Cristel

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Mi cabeza duele tanto que no me importaría si alguien me la arranca ahora mismo. Con trabajo me giro en la cama para mirar el reloj.

Tiene que ser una broma, no pueden ser las tres de la tarde, ¿verdad?

Jadeo cuando siento una fuerte punzada de dolor que viaja directo a mi cerebro.

Ya te deprimiste suficiente ayer, es hora de hacerme orgullosa de ser tu conciencia.

Tu cállate, que suficiente tengo como para aguantarte a también a ti.

Vale.

Por suerte tengo una botella de agua al lado de la cama, necesito hidratar mi garganta.

¿Acaso anoche bebí arena?

Recuerdos de mi llamada con Emma diciéndome que Josh quiere pedirme matrimonio, yo bebiendo como una loca borracha, hablando con un completo desconocido...

Esos ojos oscuros como un cielo sin nubes en la noche.

Esa boca con promesa de diablo.

Creo que te ordené callarte.

Vale.

Recuerdo sus ojos, una versión oscura de los míos, pero con el mismo dolor. O tal vez fueron ilusiones de borracha. Recuerdo comenzar a hablar de mis problemas, pero no logro recordar mis palabras ni las de él.

Ale, creo que ese era su nombre... o por lo menos algo parecido.

Lo que si no recuerdo es el tatuaje que ahora tengo en mi dedo anular de la mano derecha.

Y tampoco recuerdas como llegamos al hotel. Pero mejor hablemos de ese precioso tatuaje que tenemos.

Mi primer tatuaje son unas mini esposas en el interior de mi dedo, ahora enrojecido e inflamado, pero eran de un color sangre tan vívido que sería difícil de esconder.

Por lo menos seguía con la misma ropa de ayer puesta.

Me desnudo y entro a la ducha de agua fría para aliviar el dolor. En cuanto termino me preparo un café bien fuerte y con el móvil en la mano hago la primera llamada que debo hacer.

-Cris?- responde después del tercer timbre.

-Hola papá, que bueno es saber que no te han matado -respondo con sarcasmo.

-Lo siento Cris, no sabía lo que hacía ese día, no sé como pude hacerle eso a mi pequeña. No merezco ser tu padre ni tener la familia que tengo -dice con voz llorosa.

-No, no nos mereces pero para tu fortuna yo no me parezco a ti, yo si soy leal y no vendo a mi familia.

-Lo siento hija...

-Aunque te disculpes mil veces no voy a perdonarte, quiero que sepas que hago esto por mamá y por Kate, ellas no merecen sufrir también las consecuencias de los juegos y deudas tuyas -me duele decirle estas palabras al hombre que mas he amado en la vida, pero no soy capaz de perdonarlo -dime como los contacto.

-Han estado siguiéndome y vigilando la casa. Hace una semana lo noté, tengo miedo por tu hermana, no quiero que le pase nada a ella.

Claro, pero no le importa lo que ,me pase a mi.

-Diles que vengan por mi y que los dejen a ustedes tranquilos, voy a casarme con quien quieran. Dales la dirección del hotel, estaré esperándolos aquí -mi voz sale fría, a tal punto que hasta yo me sorprendo de lo irreconocible que soné.

-Está bien mi niña, pero cuidate mucho y nunca olvides que te quiero y lo siento muchísimo -se calla y siento como alguien habla con el del otro lado.

Mi corazón duele y lucha por creer esas palabra.

-Bell, eres tú? -escucho decir a mi hermana.

Y si, Bell soy yo. Ese mote se me quedó desde que mi hermana vio por primera vez Tinkerbell , la peli animada de la hada pequeña que usa un vestido verde, según ella se parecía a mi.

-Hola Kate, ¿como estás?

-Oh Dios, estaba súper preocupada por ti, anoche trate de llamarte varias veces pero no contestabas -dice todo tan rápido que casi pierdo el hilo.

-Iba a llamarte después que terminara con papá - le respondo sinceramente, tenía cinco llamadas perdidas de ella cuando revisé el teléfono.

-Espera -siento como sale corriendo, supongo que buscando un lugar tranquilo para hablar -ya, vine al cuarto para poder hablar.

La conozco tanto que más que mi hermana menor podría ser mi hija.

-Bell, por que papá estaba llorando?

-Por nada que debas preocuparte tu, aquí la hermana mayor soy yo y ya me estoy encargando de solucionarlo.

-Bueno, confío en ti y presiento que no quieres que siga preguntando, así que me callo. De todas formas hay algo mas que quiero hablar contigo.¿ Sabes algo de Joshua?

¡Oh no, otra vez!

-Si te refieres a la propuesta de matrimonio, si, lo sé.

-¿Cómo lo sabes? ¿El idiota se te propuso por el móvil?

-No, él no sabe que yo sé. Me lo dijo Emma anoche.

-Que chismosa Emma, yo quería ser la que te dijera, se salva que me agrada -dice con voz de malcriada antes de cambiar a una intrigada -Entonces por eso es que anoche no me contestabas? Estabas pensando en como rechazarlo.

-No era por... ¿cómo sabes que voy a rechazarlo?

-Oh vamos, en serio no pensarás que me creía eso de tú enamorada de él.

-Yo sí quiero a Josh- declaro con firmeza.

-Y no he dicho lo contrario, pero de querer a amar hay un largo camino.

-No es por eso mi decisión Kate -le digo siendo incapaz de ocultar la tristeza en mi voz.

-Bell, no me asustes. ¿Qué pasa?

-Me voy a casar - en cuanto digo esas palabras se crea un gran gran gran silencio.

-¿Que?- es lo único que logra decir.

-Voy a casarme dentro de unos días, se llama Alessandro.

-¿Te has enamorado y no me habías dicho nada? ¡TE PASASTE DE MAL HERMANA CRISTEL! -grita esto último y no sé si esta enfurecida o contenta, el caso es que tengo que alejar el móvil de mi oído.

-No te lo había contado porque recién ayer me enteré, no hago esto por amor Kate, ni siquiera lo conozco.

Siempre he sido sincera con mi hermana y eso no iba a cambiar ahora por culpa de mi padre.

-Por eso lloraba papá ¿verdad?¿Qué pasó? Quiero que me lo cuentes todo ahora mismo y no omitas ningún detalle.

¿He dicho que ella es la más inteligente de las dos?

Y así pasaron las próximas dos horas, le conté lo que papá hizo aquella vez que se fue de la casa cuando ella esa pequeña, sobre el contrato que firmó y como lo quieren cobrar ahora conmigo.

Logré convencerla de que no le dijera a mamá, a veces es mejor quedarse en la ignorancia para no sufrir. Y armamos un plan para el asunto de Bob.

Ella le dirá que no voy a regresar a Canadá porque me enamoré de alguien más y quiero casarme con él, que lo siento por no darle la cara pero que no estaba preparada para hablarlo con él y que esperaba que algún día me perdonara.

No quería dañarlo, yo lo quería y ahora era obligada a rechazarlo fríamente.

No te hagas, ambas sabemos que nuestra hermanita tiene razón en lo que dijo, tu no lo amas y aunque esto no hubiese pasado no ibas a aceptar su propuesta, solo amas tú trabajo.

Si me hubiese casado con Josh.

Aja, dejarías tu trabajo por casarte.

No tengo por qué dejar mi trabajo si me casara con Josh.

¿Y cuando te mandaran a algún lugar a buscar nuevos proyectos para la LiveArt? El también tiene un trabajo que le impide viajar contigo y lo sabes. No quieras discutirme.

Odio que seas tan sarcástica. Seguro que no me tocó una conciencia errónea?

Soy lo que piensas pero no te atreves a aceptar, tú me creaste. No quieras librarte de mi ahora.

Más tarde llamé a Lucía y le conté la misma versión que le contaría Kate a Josh. No quería mentirle a mi mejor amiga, pero fue lo correcto de hacer. Sabía que Josh iría a ella por alguna explicación y no podía correr el riesgo de que ella le contara.

Cuando terminé de comer, me senté frente al televisor tratando de encontrar algo que me relajara, aunque no hizo falta, porque en cuanto me acosté en la cama caí en un sueño profundo. Tal vez el estrés era más grande del que creía.

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