"Pero no quiero, no pueden forzarme!"
"No puedes forzarme Erik!"
"Erik, detente!"
Erik arrastra escaleras arriba a Celeste ante la mirada atenta de los padres de ambos en la planta baja.
"Mamá, no quiero!"
"Papá, ayúdame!"
"Esto no está bien!"
"Por favor!"
Celeste trata desesperadamente de soltarse del fuerte agarre de la mano de Erik quien tiene un semblante serio.
Erik sube con aplomo los escalones hacía su habitación.
"Celeste, no te resistas, será mejor para ti si te dejas llevar!"
Carol Millers le dice despreocupadamente hacia su hija.
La señora Millers permanece sentada en el elegante sillón en la mansión Myers.
"Si Celeste linda!"
"No te preocupes por nada!"
"Solo relájate y deja que todo suceda como debe de ser."
Katherine Myers, la madre de Erik la anima mientras sostiene una copa escondiendo una sonrisita burlona.
Ella está sentada al lado de Carol Millers.
"Celeste, no hagas más dramas y sube ya!"
"No sigas poniéndonos en vergüenza!"
"No es tan malo como parece!"
Noah Millers, padre de la joven regaña a su hija.
En su opinión personal del señor Millers, su hija está haciendo un berrinche de niña pequeña.
Da un trago a su bebida después de terminar sus palabras.
El señor Millers no comprende porque su hija no le está agradeciendo por la oportunidad que le brinda.
"Diviértete Tigre!"
Gritó Ronald Myers haciendo una seña con el puño.
La carcajada que dejó escapar después fue acompañada por todos los demás adultos reunidos en esa sala.
Ellos bebían en completa tranquilidad y armonía.
Sin embargo, esas risas dejaron helada a la pobre Celeste.
Ella sentía que su mundo se estaba desmoronando poco a poco.
Celeste jamás pensó que viviría una situación como la que estaba experimentando en carne propia.
Ella jamás pensó que su vida cambiaría tanto en un solo día!
O más bien, en una sola noche.
Todo por una maldita reunión de los p padres de ambos con Erik a puerta cerrada.
Tal reunión, la cual no había durado mas de 20 minutos, había cambiado su destino.
Y el de su amigo Erik para siempre.
Erik, quien siempre fue su amable amigo de la infancia, ahora estaba totalmente irreconocible.
Su forma de ser había hacía ella había cambiado demasiado!
Erik estaba hecho una furia!
La hermosa Celeste de solo 18 años ostenta un largo cabello café claro muy bien cuidado que se mueve de lado a lado debido a que ella intenta escapar de Erik.
Sus ojos color miel con largas pestañas negras reflejan su miedo debido a que su piel se ha puesto más pálida de lo que es.
Tiene una hermosa carita pequeña con mejillas sonrosadas y labios rojos, los cuales ella ahora muerde sin parar.
Su esbelto y bien formado cuerpo de poco más de metro sesenta y cinco no es oponente para el musculoso cuerpo de Erik.
De 21 años, con su metro ochenta y cinco, Erik es un joven muy apuesto.
Su cabello café claro siempre está bien peinado.
Su piel es ligeramente bronceada.
Sus ojos verdes claros ahora se muestran casi negros debido a su evidente enfado.
Su hermosa nariz recta se arruga un poco.
Sus apeteciblemente carnosos y rojos labios forman una línea recta.
Su poderoso cuerpo esculpido y duro debido a las largas horas invertidas en el gimnasio haciendo pesas arrastran, sin problema, escaleras arriba a la joven Celeste.
"Erik, por favor..."
Celeste intenta rogar de nuevo.
Ella recuerda que cuando los dos eran pequeños, Erik había sido una especie de "guardaespaldas" para ella.
Erik siempre tuvo una sonrisa alegre para Celeste...
Hasta hacía 20 minutos atrás.
"Erik, no tenemos que hacer esto!"
"Podemos estar en desacuerdo con nuestros padres!"
"Podemos rebelarnos, podemos pelear juntos!"
"Por favor, no lo hagas!"
"Por favor Erik!"
Celeste camina resistiéndose ante el fuerte agarre de Erik en su brazo.
"Por favor, Erik, si alguna vez me estimaste..."
"No tiene que ser de esta manera!"
"Por favor Erik, déjame ir!"
Celeste no le importa rogar con voz lastimera para evitar algo que es impensable para ella.
Ella simplemente no quiere estar en esta dura situación.
Erik solo la miraba furtivamente con el ceño profundamente marcado.
Los bellos recuerdos que compartía Celeste con Erik pasaron dolorosamente por la mente de la joven.
Tantos cumpleaños, aventuras de niños, travesuras, risas, diversión...
Todos esos bellos recuerdos se quedaban moribundos en los escalones.
A Celeste le pareció eterna la escalera que la llenaba de miedo.
"Podemos negarnos, no lo hagas Erik!"
"Por favor, te lo ruego osito polar!"
Celeste rogo de nuevo usando el apodo que le había dado a Erik cuando eran niños.
"Callate Celeste de una puta vez!"
"Y no me vuelvas a llamar osito polar nunca más en toda tu vida!"
"Comprendes?"
Erik exclamó sus furiosas palabras reforzando el agarre que mantenía de la delgada y delicada muñeca de Celeste con su fuerte mano.
Jaló con más fuerza a Celeste para apurar el paso.
El joven quería evitar la penetrante mirada de los adultos en la sala de estar.
Las lágrimas de Celeste corrieron por sus mejillas libremente después de escuchar las duras palabras de su, antes, amoroso amigo.
Lo último que la pobre chica pudo ver antes de desaparecer con Erik en la planta alta fue a los padres de ambos chocando las copas brindando y riendo felices...
Estaban felices como si festejaran algo muy importante para ellos!
Como si lo que los obligaban a hacer a ellos fuera algo bueno y decente!
Celeste pensó que sus padres la amaban.
A su manera, pero ella en verdad creía que la amaban.
Pero ahora...
Celeste se convenció de que los padres de ambos eran unos desalmados, egoístas y repugnantes interesados de mierda!
Si tan solo Celeste hubiera adivinado sus verdaderas intenciones, ella jamás de habría hecho amiga cercana de Erik.
Sin embargo, ella lo había querido desde el primer momento que lo conoció, hace tantos años atrás.
La puerta de la habitacion de Erik estaba frente a ella.
Esa habitacion que ella conocía tan bien como la suya ahora le parecía un cuarto donde la torturarían hasta la muerte.
Erik la empujó adentro con Él y se aseguro de cerrar la puerta con seguro para que la joven no escapara.
En el mismo piso, Emma Myers, hermana de Erik y Camilo Millers, hermano de Celeste observaron la escena desde la habitación de Emma.
Las cabezas de los jóvenes chicos apenas se asomaban por el resquicio de la puerta, ya que ellos estaba enredados en un abrazo fuerte.
Los jóvenes herederos de las familias Millers y Myers no tenían ningún problema en demostrar abiertamente al mundo su amor.
A sus padres les parecía lo más normal y adecuado.
Incluso, desde pequeños, los padres de ambos jóvenes propiciaron que tuvieran intimidad.
Aunque Camilo de 16 años es un año menor que Emma de 17 años, sus padres están felices de verlos juntos disfrutando de su amor.
La atracción de los jóvenes se dió desde el momento en que se conocieron.
Y fue una atracción tan fuerte, innata y posesiva en extremo.
Mientras que Celeste y Erik, sus hermanos mayores jugaban inocentemente, Camilo y Emma lo hacían de forma más...
Sugestiva.
Cuando tenían once y doce años respectivamente, los pequeños quisieron experimentar dándose su primer beso.
Habían visto muchos animes donde los personajes principales se besaban siendo muy niños.
Un día, en la habitación de Emma, en la mansión Myers, Camilo y la pequeña se dieron su primer inocente beso mientras se tomaban de las manos.
El beso les fascinó, por lo que siguieron experimentando.
Buscaron en internet imágenes, videos y todo lo relacionado con besos atrevidos, candentes, fogosos...
Ellos siempre fueron niños muy precoces, intensos, inquietos y curiosos.
A diferencia de sus hermanos mayores Erik y Celeste.
Camilo y Emma siempre se metieron en problemas con facilidad en su niñez.
Siempre fueron el dolor de cabeza de sus padres debido a sus travesuras y aventuras, pero todo cambio con ese beso.
Por primera vez, los dos tuvieron la canalización perfecta para su desbocada energía.
Los pequeños de las dos familias siguieron explorando, practicando y experimentando con sus bocas.
Después combinaron sus bocas con sus manos.
Recorrieron con torpeza sus cuerpos infantiles todavía.
Imitaban ingenuamente a los actores de doramas, animes, series y todos aquellos protagonistas que se besaran apasionadamente.
Ya que pasaban casi las 24 horas del día juntos, ellos pudieron experimentar sin que nadie se opusiera a ello.
El cabello corto y café oscuro de Camilo terminaba todo alborotado por los largos y delgados dedos de la joven Emma.
Cuyo cabello largo castaño muy claro también terminaba algo enredado debido a los dedos de Camilo que la acariciaban con deseo.
De ojos color miel ambos, la tez de Emma era un poco más morena que la del guapo Camilo.
Los dos pasaban horas saboreando sus bocas rojas.
Sus lenguas se habían vuelto expertas en dominar el "beso francés."
Pero ellos querían algo más.
Aunque no sabían cuál era el siguiente paso que de debían dar.
Hasta que un día, un amigo mayor que Camilo, le contó su primera experiencia sexual con su novia.
**By Liliana Situ***
Valoro mucho tu opinión y voto!
El joven de diecisiete años le contó a Camilo la forma en que había desvestido a su joven novia de dieciséis años.
Le contó de sus caricias al cuerpo joven y tembloroso de la joven.
Le contó del placer que había sentido cuando la penetró.
Incluso le contó de la emoción que sintió cuando observó la sangre de la chica al ser virgen en su miembro.
Aunque al principio ambos sintieron dolor cuando la penetro...
Ese dolor rápidamente evolucionó a un placer que no conocían hasta ese momento.
Le conto lo excitante que había sido escucharla gemir en sus brazos.
Lo excitante que había sido tenerla debajo de Él.
Camilo emocionado y excitado le conto todo lo que había escuchado de su amigo a Emma.
Los dos comenzaron a intentar reproducir lo que su amigo le había contado.
Pero al no tener bien claro como llevarlo a cabo, decidieron buscar información grafica.
Nerviosos, los dos pequeños demonios de las familias esperaron hasta estar solos en alguna mansión para poder buscar imágenes y videos xxx.
Los dos contemplaron perplejos todo lo que aquellos hombres y mujeres jóvenes hacían desnudos!
Sus gemidos...
Sus caricias...
Incluso hacían tríos!
Los videos los calentaron de tal forma que decidieron poner en práctica algunas de las cosas que habían visto en ese videos pornográficos.
Camilo fue el primero en intentar algo porque en verdad que estaba muy excitado por las imágenes tan sugerentes y lujuriosas.
Sentó en su regazo a Emma para poder besarla y acariciarla como había visto en un video reciente.
Emma se sorprendió cuando sus caderas comenzaron a moverse innatamente sobre Camilo.
Los dos rieron por lo que sentían.
Poco a poco se despojaron de cada capa de ropa que llevaban puesta.
Sus manos recorrieron sus incipientes curvas y la tersa piel juvenil.
Pronto, sus gemidos se combinaron.
Camilo, a pesar de que era solo un año menor que Emma, era mucho más fuerte que la chica.
La recostó en la cama para poder besarse sin restricciones.
Sus bocas se deslizaron por cada resquicio, unión y recoveco de los cuerpos de ambos.
Se maravillaron con el sabor de su piel.
Con las sensaciones que les provocaban el simple aliento del otro en alguna parte sensible de sus infantiles cuerpos.
Fascinados, maravillados, excitados, jadeantes, los dos jóvenes se complacían con sus bocas y manos.
Como si fueran unos científicos, tomaron notas mentales acerca de que parte besar con más intensidad del cuerpo de su amante.
Con que intensidad, que tan fuerte podían tocar, morder, chupar, lamer...
Como si estuvieran siguiendo un guión de alguna película para adultos, los dos reprodujeron exactamente lo que habían visto con anterioridad.
Fueron unos jóvenes alumnos excelentes.
Lentamente, Camilo peneytro con alguna dificultad a Emma.
Los dos sintieron exactamente ese dolor que su amigo les había descrito.
Aunque fue más intenso para la joven Emma, quien sangró, perdiendo su virginidad.
Pero después del dolor, lentamente y con mucha delicadeza, Camilo se movió un poco.
El dolor aminoró un poco.
Después movió sus caderas un poco más adelante y atrás...
El dolor comenzó a desaparecer.
Las sensaciones de placer florecieron en sus cuerpos.
Camilo se detuvo un momento para pedirle a su amante que se sentará encima de Él.
Emma sonrió al escuchar su petición con su respiración totalmente agitada.
El sol bañaba sus cuerpos desnudos calentadolos mientras que el estrecho canal de Emma engullia el miembro duro de Camilo.
Ambos se quedaron quietos un momento porque esta vez, la penetración había sido más profunda!
Abrazados los dos, jadeaban, gemían y reían.
Todo a la misma vez.
Emma rodeó a Camilo por los hombros mientras que ponía sus rodillas en el sillón para impulsarse de arriba a abajo.
Lo cual hizo una vez antes de que los dos se quedaran quietos por la deliciosa sensación que los embargaba por completo.
El placer les recorría el cuerpo entero.
Lentamente Emma tomo su ritmo ayudada por los brazos de Camilo.
Ambos se sintieron morir, renacer de nuevo para estallar después.
Esa primera vez de ambos fue tan corta, pero extremadamente placentera!
Ahora, después de haber perfeccionado sus relaciones sexuales, los dos jóvenes se reían del drama que acababan de presenciar por parte de sus hermanos mayores.
Ellos sabían que sus hermanos siempre habían sido unos mojigatos y tímidos entre ellos.
Camilo cerró la puerta de Emma dejando atrás a su fastidiosa hermana que lloraba como si en verdad Erik la fuera a asesinar.
Solo era sexo por amor de dios!
Emma le hizo una señal para que se reuniera con ella en la cama.
Los dos retozaron felices experimentando nuevamente,.
Esta vez con algunos juguetes sexuales.
El placer que se prodigaban mutuamente afianzo de una forma mas profunda su amor y relación.
Sin embargo la pobre Celeste todavía seguía rogando por clemencia en la habitación de Erik.
"Espera Erik, podemos arreglar esto!"
"Se que nos están obligando a actuar de un modo que ninguno de los dos queremos!"
"Por eso no debemos de darles gusto a ellos!"
"Son nuestras vidas, no las de ellos!"
Solo una vez Celeste se había atrevido a decirle a su madre, con mucha pena cabe resaltar, que Erik le parecía guapo y atractivo.
Pero la joven sabía perfectamente que ellos dos solo eran amigos.
Por mucho que Celeste secretamente deseara que no fuera de ese modo.
Erik siempre había estado con ella cuidándola y protegiéndola, pero nunca la había besado ni enlazado sus manos con las de ella.
Celeste pensó muchas veces que tal vez podría gustarle secretamente a Erik debido que el joven nunca tuvo novia en la escuela media.
Pero en la universidad todo cambió.
Erik se enamoró perdidamente de la joven Melissa Handen.
La sexi pelirroja de 19 años había robado el corazon por completo de Erik.
Incluso Erik planeaba casarse con ella.
El corazón de Celeste se rompió un poco cuando supo la "buena noticia" que le dio su amigo Erik.
Pero lo aceptó porque, era su amiga de toda la vida.
Melissa también era amiga de Celeste, ya que compartían algunas clases en la exclusiva universidad en la que asistían los tres.
Los padres de Melissa eran nuevos ricos, por lo que no eran tomados en cuenta en el mundo empresarial.
Pocas personas y familias del cerrado y elitista círculo de millonarios invitaban a los Handen para alguna celebración.
Fue debido a eso que cuando el señor Ronald Myers se enteró de que su estúpido hijo estaba saliendo con la jovencita Melissa, enloqueció de rabia.
Ese día el padre de Erik fue a darle un ultimátum al padre de Melissa para que se largara de la ciudad.
El señor Ronald Myers era un hombre sin escrúpulos, poderoso, influyente y despiadado en los círculos empresariales.
Asustado por las amenazas del señor Ronald, el padre de Melissa decidió mudarse a otra ciudad cercana para alejar a su hija Melissa del joven Erik.
Con el corazón destrozado y llorando amargamente, Melissa terminó con Erik su hermosa relación de noviazgo.
Erik no comprendió la decisión de la chica, por lo que le rogó que no se marchara de su lado.
Le rogó que no lo abandonara.
Ellos se amaban, podían seguir adelante juntos superando cualquier obstáculo que enfrentaran.
Pero ella le dijó que no podía dejar solo a su padre.
Su madre los había abandonado hacia algún tiempo ya.
Destrozado por la partida y rompimiento de Melissa, Erik se enteró en esa reunión reciente que TENIA que casarse con Celeste por el bien de las dos familias.
Y el peso completo de la prosperidad de las dos empresas y el buen nombre de las dos familias recaía directamente en Él.
Y en sus acciones de esa noche...
"No tenemos nada que hablar Celeste!"
"Esto es inevitable!"
Gritó enfurecido y desesperado Erik.
Él también estaba asustado, nervioso, ansioso.
No era así como esperaba tener su primera vez con una chica.
"Ya no tengo nada mas que perder..."
Erik se lamentó porque parecía que a su edad había perdido todo lo que le importaba.
No tenía al amor de su vida.
No podía casarse con ella.
Ya no tenía libertad para elegir su futuro.
Solo debía obedecer lo que los adultos le habían ordenado.
"Claro que perderias algo mas Erik!"
"Perderias mi amistad para siempre!"
"Perderias mi aprecio por ti Erik."
"No podemos hacer lo que no queremos hacer!"
Celeste seguía hablando intentando apelar al poco cariño que tal vez, todavía le guardaba Erik hacia ella.
"Tu no sabes la presión a la estoy expuesto Celeste!"
"No sabes lo terrible que es estar bajo la presión de mi propio padre para que me convierta en un adulto responsable!"
Erik golpeó la puerta con ambas manos porque estaba realmente frustrado.
"Espera Erik, te ayudaré a buscar a Melissa si me dejas ir!"
El joven se molestó muchísimo cuando su amiga menciono el nombre de su amada.
"No te atrevas a mencionar su nombre nunca más!"
"Tu no eres digna de mencionar el nombre de mi amada!"
"Por culpa de mi padre ella no está conmigo."
"Pero también por culpa de tu padre!"
"Incluso por tu culpa Celeste!"
"Por la culpa de ustedes tres ahora estoy entre la espada y la pared en esta situación tan difícil!"
"Ustedes me arrebataron mis sueños, mis esperanzas, mi amor!"
"Ya no me queda nada más que perder Celeste!"
"Me oyes?"
"No me queda nada más que perder!"
Celeste de nuevo lloró cuando observó a su amigo completamente enfurecido con ella gritándole de una manera que nunca antes había hecho.
Todo estaba perdido para ella.
Y para Erik también...
***By Liliana Situ***
Valoro mucho tu opinión y voto1
El viento helado golpea la pálida cara de la joven Celeste.
Con la ventanilla del auto completamente abierta, ella medita lo que había vivido en esa noche y parte de la madrugada.
Celeste en verdad jamas pensó que sería parte de las horribles estadísticas de padres que concertaban matrimonios por conveniencia entre sus jovenes hijos.
Ella pensó que tenía unos padres más sensatos y modernos.
Pero que desilusion se había llevado!
Celeste entonces recordó la terrible experiencia que sufrió una chica que una vez conocio y trato.
Flora había sido prometida con Edward, un rico y guapísimo CEO, de acuerdo a los deseos de los padres de ambos.
Pero algo terrible ocurrio ya que Edward no solo los despojó de su empresa y villa.
También tuvo relaciones sexuales con su pequeña hermanastra, Emily para vengarse de su familia.
Por lo que de pronto Celeste se sintió identificada con esa pobre chica llamada Emily.
Era terrible sucumbir ante los deseos carnales de un hombre solo porque él asi lo quería.
"La esperaré aquí para que me pague."
El taxista se estacionó en la entrada de la enorme casa Millers.
El hombre no creía que la chica en verdad le fuera a pagar.
"De acuerdo, espere por favor."
Celeste descendió del vehiculo para tocar el timbre con insistencia.
Dentro, Marian, la doncella de los Millers se sorprendio por la hora e insistencia en que tocan el timbre principal de la casa.
Por el comunicador de la mansión se escucho una voz femenina todavia adormilada.
"Quien es?"
Celeste responde tiritando de frío.
"Marian, soy yo, Celeste, abreme por favor!"
La doncella se sorprende al ver y escuchar a la señorita de la casa tocando el timbre como cualquier otra persona!
La puerta se abre de inmediato para que Argelia, la cocinera la reciba con los brazos abiertos a la chica.
"Argelia, podrias pagarle al taxista por favor?"
"No tengo nada de dinero conmigo!"
La mujer le dice que lo hara y que no se preocupe mas.
Celeste entra rápidamente a su casa para cambiarse de ropa.
"Pero, señorita Celeste, que sucedió?"
"Le pasó algo malo a sus padres?"
Cuestiona Marian a la chica.
"Porque llega a estas horas de la madrugada y sola a la casa?"
La joven Marian se ve sinceramente preocupada por Celeste debido a su semblante.
Celeste no responde mientras se apresura a llegar a su habitación.
"Marian, solo vine por algunas cosas mias."
Responde la chica sin mucho afan.
"Mis padres y hermano están bien es solo que..."
Celeste se quita la ropa en su armario mientras su voz se quiebra un segundo.
Ella se mira al espejo con detenimiento solo un par de segundos.
Parece ser ella misma.
Y sin embargo sabe que todo ha cambiado dentro de ella.
A la mala, ya no es virgen.
Celeste niega con la cabeza alejando todo pensamiento de auto compasion pues sabe que tiene poco tiempo para huir de su casa.
Cuando terminó de cambiarse, Celeste sale de su habitacion para enfrentar a la doncella Marian quien la mira con el ceño fruncido.
"Mis padres me hicieron algo imperdonable Marian."
"Por ese motivo es que me largo de esta casa."
La chica reprime sus lagrimas dentro de sus ojos.
"Usaron a Erik en mi contra y eso fue lo más bajo que jamás pudieron hacerme mis padres."
Argelia, la cocinera de la familia Millers se reúne con Marian y la señorita Celeste.
Ambas mujeres observan como la chica prepara una mochila pequeña con poca ropa para iniciar el viaje a cualquier lugar que estuviera muy lejos de la gran ciudad.
Lo mas lejos posible de sus padres.
Y de los Myers, en especial de su ex amigo Erik.
Cuando ella termina de acomodar sus cosas, se despide de las dos empleadas de forma amistosa.
"Necesito pedirles un favor a las dos."
"Se que ustedes me quieren tanto como yo las quiero a ustedes, por eso..."
Las dos mujeres pueden ver la tristeza de la niña en su semblante y voz.
"Por eso quiero pedirles que les digan a mis padres que gracias al regalo que me obsequiaron esta noche pude comprender cuanto me amaban..."
"Díganles que pude comprender cuanto valía para ellos."
"Y que desde este momento ya no formare parte de la familia Millers."
Declara con voz tranquila pero llena de odio la chic.
Marian y Argelia se sorprenden por las palabras de la joven.
"Señorita Celeste, está en graves problemas?"
"Necesita un lugar donde pueda alojarse hasta que las cosas mejoren?"
Argelia pregunta porque en verdad aprecia mucho a Celeste.
"No Argelia, estare bien sola."
"Es mejor si no saben mas cosas, de acuerdo?"
Celeste abraza a cada una de las mujeres con fuerza antes de salir de esa casa para siempre.
Las dos mujeres contienen sus lagrimas las cuales estan a punto de derramarse en cualquier momento.
"Se que mis padres no les creeran cuando ustedes les digan que en verdad no saben a donde me fui, por eso les doy esta recompensa."
La chica les extiende un cheque por el total de sus ahorros.
Las mujeres lo toman con renuencia.
"Las quiero mucho."
Las tres se funden de nuevo en un abrazo triste.
"Les agradezco todas sus atenciones en todos estos años, gracias por todo."
Celeste guardó un poco de comida en su mochila antes de dar un ultimo vistazo a su casa.
La cual espera no volver nunca más.
"No es gracioso Celeste!"
"Sal ya de tu escondite!"
Erik busca por todos lados a su amiga en su habitacion.
"A donde se podria haber ido desnuda?"
Erik piensa esto mientras recorre descalzo toda la mansión Myers buscando a Celeste.
"Celeste..."
Vuelve a repetir Erik.
Después de que salio de ese gratificante baño de tina, Erik encontro la cama vacia.
Erik pensó que celeste tal vez se había escondido en su armario, pero ella no estaba ahí.
Ni abajo de su cama, ni en ningun otro lugar dentro de su habitación.
Por lo que después de vestirse con una playera y pantalon holgado, Erik salio a buscarla.
Si algo le pasaba sabia que él sería el primero en ser señalado como el culpable.
"Celeste..."
No había nadie en la enorme sala.
Ni en la cocina.
Ni en el despacho de su padre.
Ni en ninguna otra habitación de huéspedes.
Incluso buscó en la habitación de Emma, pero solo observó que estaban dormidos juntos Camilo y ella.
Los padres de ambos dormían en sus habitaciones...
"A donde se habrá ido?"
Su amiga es sumamente miedosa.
De ninguna manera Celeste podria haberse ido de la casa sola y menos de madrugada.
Ella es tan tonta que ni siquiera podía tomar un taxi sola!
Mientras buscaba por todos lados, su ansiedad se incrementa.
Erik siempre se sintió responsable por la seguridad de Celeste.
En el pasado siempre la protegía de peligros e insectos, pero ahora.
Ahora Erik no la había protegido de él mismo...
El chico hizo lo que los adultos esperaban que hiciera.
Por amor a Melissa.
Las luces automáticas se encendían y apagaban después de que Erik saliera de la última habitación donde había buscado.
Frustrado por no haberla encontrado, Erik estrelló su puño contra la pared cercana.
Una sombra lo habia seguido durante un largo rato.
"El jardín!"
Erik pensó que tal vez Celeste estaría ahí, escondiéndose como antaño lo hacían cuando jugaban a las escondidas en la casa.
Pero no había nadie tampoco en el enorme jardín de la mansión Myers.
Era como si la tierra se hubiera tragado a Celeste.
Cuando Erik entró en la casa de nuevo una voz lo sobresalto.
"Así que mi hermanita no está en la casa?"
"En verdad, de verdad, mi hermanita mojigata se fugo esta noche de tu lado Erik?"
Camilo escucho claramente abrirse la puerta de la habitación de Emma.
Por lo cual se levantó para averiguar quien estaba despierto a esa hora en la mansión Myers.
Y que rondaba por la casa como alma en pena.
Cuando Camilo escuchó que Erik susurraba el nombre de su hermana comprendió lo que estaba ocurriendo.
"Debiste haber sido un terrible amante inexperto para que Celeste haya escapado..."
"Si me hubieras dicho antes de tus planes con ella te habría dado algunos consejos prácticos."
Camilo se burla abiertamente de Erik.
El alto chico cruza los brazos esbozando una sonrisa malvada en su rostro de niño.
"No necesito que un chiquillo como tú me aconseje en nada, Camilo!"
"Ademas, que sabes tu de lo que hicimos Celeste y yo?"
Camilo se rie porque sabía lo mojigatos que siempre habían sido Erik y Celeste.
"Acaso nunca le haz preguntado a tu hermana si la dejo satisfecha y exhausta?"
"Siempre la he complacido en la cama Erik!"
"Ademas, al estar juntos hacemos felices a los viejos."
"Algo que ustedes dos no comprendieron nunca."
Camilo camina hacia Erik metiendo las manos en los bolsillos de su sudadera negra.
"Ustedes siempre fueron tan ingenuos en el plano sexual."
Erik observa en silencio al joven Camilo, quien a pesar de que solo tenía dieciséis años es casi tan alto como él.
"Todo hubiera sido más sencillo si nosotros fueramos los hermanos mayores, en vez de ustedes."
"Nosotros si nos hubiéramos casado por amor y no porque nuestros padres nos obligaran."
Todo lo que le dijera Camilo a Erik ya no importaba.
"Si hubieras hecho tu novia a Celeste como les convenía a nuestros padres nada de esto hubiera sucedido."
"Ella siempre te amó en secreto, lo sabes no?"
Camilo le da una mirada de lástima al que es su cuñado.
"Te deseo suerte encontrando a mi hermana."
"Yo soy muy feliz con la tuya."
"Espero que resuelvas tu problema de disfunción eréctil."
Dejando a Erik anonadado, Camilo regresa al lado de su amada Emma, quien lo espera desnuda en la cama.
Unos besos en su nuca más unas manos recorriendo el cuerpo de la joven, despertaron el apetito sexual del joven.
"Camilo...mmmhhhh..."
Gime la joven Emma cuando sintió que el miembro de su joven, pero muy diestro amante se desliza con destreza en su calido interior.
"sssshhh...déjame a mi..."
Una ronda de delicioso y perezoso sexo comienza esa madrugada en la habitacion de Emma Myers.
***By Liliana Situ***
Valoro mucho tu opinion y voto!