Nunca me había sentido parte de la familia Ferrer. Cada vez que cruzaba las enormes puertas de la mansión, el aire se volvía espeso, sofocante, como si me advirtiera que no pertenecía a ese lugar. El retrato familiar en el salón me lo recordaba constantemente: mi lugar no estaba ahí. Era la hija ilegítima, la sombra que Victoria, mi madrastra, deseaba borrar.
Crecí escuchando las historias sobre mi madre, Galadriel Montenegro, una mujer fuerte y hermosa que, según mi madrastra, nos había abandonado a mi padre y a mí para huir con otro hombre. Desde que tengo memoria, Victoria ha usado esa historia para humillarme, para recordarme que no era más que el resultado de una relación que nunca debió haber existido. Lo peor de todo es que mi padre, Alejandro Ferrer, aunque amoroso en su forma distante, nunca contradecía esa versión. Nunca supe si era porque la creía o porque simplemente prefería guardar silencio.
Hoy, el silencio en la casa era aún más denso de lo habitual. Recibí una llamada de mi padre esa misma mañana, pidiéndome que me presentara en su despacho. Su tono era frío, más seco de lo habitual. Algo no iba bien, lo sentía en el pecho.
Cuando entré en el despacho, el ambiente era insoportablemente tenso. Mi padre estaba sentado detrás de su escritorio, con el rostro más cansado que nunca. Parecía haber envejecido una década desde la última vez que lo vi. A su lado, como una constante sombra maldita, estaba Victoria, con su habitual expresión de desdén. Y por supuesto, Valentina, mi "hermana", con esa sonrisa de autosatisfacción que tanto detestaba.
-Siéntate, Sophía -dijo mi padre, señalando una silla frente a él.
Me senté, sintiendo una opresión en el pecho que crecía con cada segundo. Algo grave estaba por venir, podía sentirlo.
- Hola a ti también papá y ... "familia"!!- saludé sarcástica y sonreí,pero borre mi sonrisa al ver su rostro serio
-La situación de la empresa es grave, no estamos para bromas -empezó mi padre, masajeandose las sienes con frustración-. Está al borde de la quiebra.
Ahhh, claro que lo estaría. Tiene dos sanguijuelas que se le han chupado la sangre!!- pensé para mí, pero lo que no entiendo es que puedo hacer yo siendo solo una abogada, una que a él no le gustaba porque le recuerdo a mamá.
-¿Qué pasó? -pregunté, intentando mantener la calma. Sabía que mi padre había tomado decisiones equivocadas en los últimos tiempos, pero siempre había confiado en que encontraría una solución. No podía creer que estuviéramos al borde del colapso. O que ellos estuvieran.
Antes de que pudiera procesar más, Victoria habló, con ese tono glacial que siempre me cabreaba.
-Hay una solución -dijo, fingiendo preocupación, pero sus ojos brillaban con malicia-. Pero requiere un sacrificio.
Un sacrificio... ¿de quién? Sentí una punzada de nerviosismo, no lo voy a negar. La respuesta estaba en las sonrisas burlonas de Victoria y Valentina. Ya sabía lo que venía, lo había presentido desde que entré en esta habitación. Todo esto era una trampa.
-Primero por partes,-sugerí ya que solo me han dicho cortos de historia-que paso con la empresa? Y luego la solución, no te parece que debería ser así Victoria?- la mire mal, odio a esa mujer tanto como ella a mí, sus maltratos sus humillaciones, no sabe cuánto la odio en verdad!!
-Dante Moretti ha hecho una oferta -continuó mi padre, como si cada palabra le costara -. Está dispuesto a saldar nuestras deudas y salvar la empresa... a cambio de que te cases con él.
El silencio que siguió fue demoledor. Sentí como si alguien me hubiera dado una bofetada y luego me lanzó un balde de agua fría. ¿Casarme con un hombre al que no conocía? ¡En pleno siglo XXI!? Era ridículo, inaceptable. Mi indignación estaba a punto de explotar.
-¿Esto es una broma? -pregunté, mi incredulidad estaba mezclándose con la rabia-. ¡Esto no puede ser en serio!
-Es la única opción -respondió mi padre, evitando mirarme directamente-. Si no lo haces, perderemos todo.
Las palabras de mi padre me atravesaron como una daga. No era una petición, era una orden. Todo lo que había hecho por esta familia, por esa empresa, no significaba nada si no cumplía con esta... obligación. Sentí que la ira comenzaba a subir desde el fondo de mi ser.
¿Por qué yo? Sabía la respuesta. Valentina, la hija de papi y mami, jamás sería sacrificada de esta manera. Para Victoria, yo no era más que la hija del error de mi padre.
-¿Dante Moretti? -murmuré, casi para mí misma, dejando que el nombre se asentara en mi mente. Claro que sabía quién era. Todo el mundo lo sabía.No lo había visto en persona pero sabía que era el hijo del magnate mas peligroso de este país, Leonardo Moretti, no solo era un empresario exitoso, sino que tenía una reputación peligrosa. Se decía que no había alcanzado el poder jugando limpio, y que aquellos que se interponían en su camino... simplemente desaparecen.
-Es un trato, Sophía -intervino mi padre-. Y lo aceptarás.
Me levanté bruscamente de la silla, incapaz de contener mi rabia por más tiempo.
-¿Cómo puedes pedirme esto? -grité-. ¡Soy tu hija!
-Precisamente porque eres mi hija, es que te pido ésto -respondió, su voz teñida de un cansancio que no había notado antes, se veía enfermo -. Es hora de que hagas lo que es necesario por esta familia.
Mi sangre hervía. No me podía creer lo que estaba oyendo. Miré a Victoria, quien disfrutaba de mi humillación, y luego a Valentina, quien, por supuesto, no tendría que pasar por esto.
-¿Y Valentina? -espeté, casi sin control-. ¿Por qué yo? ¿Por qué no ella?
Victoria, en su tono más venenoso, no tardó en intervenir.
-¡Porque nos debes esto, Sophía! -gritó-. ¡Tu hermana lo haría si no estuviera comprometida! ¡Nos debes esto!
Las palabras de Victoria resonaron en mi cabeza, pero no como ella esperaba. ¿Yo, deberles algo? ¡Era absurdo! Esta mujer me había maltratado durante años. No podía más.
-¿Qué les debo exactamente, Victoria? -le respondí, mi voz temblando de rabia contenida-. ¿Qué te debo además de soportar todo este maltrato durante años?
Y que mal por esta situación padre! Porque también estoy comprometida y tu lo sabes papá, todos lo saben- les miento y señalo.
-Es un simple abogado que no podrá sacarnos de este embrollo Sophía, papá te está acomodando para que tengas un mejor futuro- mi hermana Valentina sale a defender a la arpía de su madre, no era así pero la envenenó en mi contra y me hizo tanto daño como ella.
-Es el hombre que amo y nadie cambiara eso!!- le grito muy furiosa y me acerco a ella con las chispas de rabia queriendo estrangularla - y es mejor que no opines Valentina, porque estamos en la misma situación y seamos sinceros, aquí las que más han disfrutado de esta empresa han sido ustedes dos.
-Basta de una vez niña, todos sacrificamos algo por el bien de la familia y harás lo que te pido. - me grita mi padre, es como si le importara un maldito comino lo que acabo de decir, que es lo que cambia las cosas? Fácil que Valentina si puede elegir, yo no.
Me rio sin gana y me paseo por el despacho, meneo la cabeza y lo enfrentó a todos con una seriedad y frialdad que jamás sentí .
-Todos sacrificamos algo? Que han sacrificado ellas? Anda dime. - le exijo saber, no dice nada-sabes que lamento mucho lo que sucede con la empresa padre, pero pienso desobedecerte a partir de hoy y recuerda que, soy mayor de edad. NO PIENSO CASARME CON NADIE A MENOS QUE NO SEA POR AMOR!- Le grito
- No vas a desobedecer, ya firme el contrato- OK... Eso no me lo esperaba, ¿Qué hizo qué?
El silencio que siguió fue ensordecedor. Sabía que no había escapatoria. Dante Moretti sería mi futuro esposo? Y mi vida, desde ese momento, ya no me pertenecía.
POV DE Sophía Ferrer
Salgo del despacho de mi padre sin mirarlo a los ojos hecha una furia, la impotencia que tengo no ayuda a contener las lágrimas, así que solo subí directo a mi habitación, necesitaba estar a solas y que nadie me viera llorando, no les daría ese gusto a mi hermana y madrastra, no me verán destruida.
Cuando les pedí ver el contrato, solo me dijo que no tenía la copia aún en sus manos, que lo enviarían luego. Como soy abogada, encontraré la forma de anularlo. Primero que nada no se pidió mi opinión, y segundo mi firma a de valer algo, no sabían con quien en verdad se estaban metiendo.
Escucho la puerta de mi habitación abrirse, se quien es, puedo verla por el cristal de la ventana, es ella, Victoria.
-Que haces es mi habitación- le exijo saber después de limpiar las lágrimas que aún se sentían en mi rostro húmedo.
-No creas que puedes escapar de esto Sophía, vas a casarte con Dante Moretti si o sí- su voz afilada suena en mi cabeza mientras le veo una sonrisa de triunfo, se contornea de lado a lado en la habitación con elegancia mientras me mira con desprecio.
- Creo que fui clara Victoria, no voy aceptar ese compromiso. - le vuelvo a dar la espalda y pongo mi vista hacia él jardín, que por cierto estaba muy hermoso esa noche. - Así que si estas tan interesada en que haya uno, dile a tu preciada hija que se sacrifique ella.
- Eres una malagradecida Sophía, Valentina es tu hermana menor. No deberías protegerla?!!- mi respuesta no le gustó, pero que no crea que me va a chantajear con eso, antes la protegía y al final me daban todos los castigos y solo veía como se regodeaba de mi sufrimiento
-Sí,tienes razón, siempre lo hice y lo he hecho. - me giro a verla y le sonrió- pero eso ya tú lo sabías, ¿no? Ahora sal de mi habitación, voy a salir y no te quiero aquí - la veo acercarse con un clarísimo motivo, abofetearme. Pero no se lo permito y agarró su muñeca justo antes de hacerlo.
-Ahhh, Suéltame que haces, no me lastimes por favor nooo, no lo hagas Sophía!- y he caído en su trampa. ¡Qué hija de puta! Mi padre y mi hermana llegan a la habitación y es claro que yo luzco como la villana al tenerla sujetada
-Suéltala Sophía, hazlo ahora!!- me grita furioso mi padre y sin esperarlo de él me abofetea. Si, siempre sufrí estos maltratos, pero nunca de él, jamás me tocó hasta el día de hoy. Lo miró sin creer que lo haya hecho, ni siquiera preguntó qué había pasado, mí hermana está muy feliz mientras finge que está dolida por lo que supuestamente le hice a Victoria.
- Me pegaste?- me mira con culpa y se aleja luego para consolar a su esposa e hija.
- Tu no eres así Sophía, que te ha pasado por qué atacas a tu madre de esta forma?- me dice con evidente pesar.
-Ella ... no es.... Mi madre!!-espeto con frialdad, se acerca nuevamente para abofetearme pero no lo hace, el golpe nunca llego, veo que baja su mano frustrado. Victoria gimotea fingiendo indignación
-Solo vine a tratar de calmarla y buscar una solución para todo esto, pero no pensé que me atacaria de esta forma- le dice llorando a mi padre.
- Eres una salvaje hermana, mi madre solo te quería consolar!!- me grita Valentina
-salgan todos de mi habitación, AHORA- mi padre me mira como si no me conociera y en verdad padre, no me conoces. Pienso mientras le sostengo la mirada.
-Escucha hija, crees que esto es fácil para mí? No hay más soluciones, es la que hay y muy a mi pesar lo harás.
-No padre, no lo haré. Valentina que lo haga por mí. Ahora los quiero a todos fuera de mi habitación.
Mi madrastra toca el hombro de papá, y él se ve triste, ¿porque le he gritado? Pero vamos!! Él me gritó y me golpeó, no lo perdonaré fácilmente.
-Vamos amor, dejemos que ella lo converse con su almohada, es inteligente. Va a recapacitar- le dice Victoria a papá con una voz tierna. ¡Maldita arpía!
No les digo nada y les doy la espalda, lo que menos quiero ahora es ver tanta hipocresía juntas.
-Hermana Escucha, sabes que amo a Nolan Blackwood y el a mi- no la miro siquiera, desgraciada.Nolan Blackwood era mi novio, pero la niña que no rompía un plato se metió a su cama y justo el día en que me iba a entregar a él los encontré follando como dos ratas asquerosas- se que aún lo amas, no hay ningún otro,cierto? – continúa ella–. Ese compromiso nunca se ha anunciado a papá, bueno si lo mencionaste una vez pero no volviste a insistir en ello y sobre Nolan me dijiste que ya no te interesaba y ahora nos queremos casar, piénsalo si? Se que me amas aun, y yo te quiero igualmente. Y se que no dejaras que yo me case con ese hombre.
-¡Ya sal de aquí Valentina!- le grito y se mandó a correr fuera cuando le lanzo una almohadilla.
Y es cierto no existe tal compromiso, pero pensé que si decía aquello una vez pues mi padre no me seguiría atacando con ello. Ya que siempre me han querido casar con cualquier fulano.
En el bufete de abogados donde trabajo hay alguien que me gusta, salimos de hecho, pero nada más. No hay compromisos.
Tomo mi celular y marco a mi amiga Ayla. Me invitó a un club con sus amigos pero me negué, tenía que venir a ver a mi padre y luego descansaría, pues me agitaba hablar con ellos en gran manera y necesitaba desahogarme, en serio que sí.Al segundo toque lo toma.
"¡Hola hermosa!!- me saluda desde el otro lado Ayla, hay un fuerte ruido que apenas me deja escucharla.
"Dónde dijiste que estabas?-- le pregunto
"Elysium, te mando el location, ya va!!- me sigue gritando- vas a venir?, Así te espero!
"Voy para allá, llego en 15 minutos. - le digo después de ver que no está muy lejos de aquí, bajo y tomo un taxi, mi amiga Ayla anda en coche y la verdad me iré con ella a su casa. El taxi llega y le doy la dirección
-A Elysium por favor- le digo después de ver el nombre del club, es uno muy sofisticado, ¿como se supone que entre a ese lugar sin invitación?Mi celular suena, es Ayla. Dice me va a esperar fuera, ya que no podría entrar de no ser así.
Al llegar busco a Ayla pero no la veo por ningún lado y la fila es extremadamente larga, le marco pero no responde "La asesinare si me dejo esperando aquí como una idiota " pienso mientras busco a la tonta.
-Andas perdida preciosa?- me giro con brusquedad cuando un fulano se me acerca, demasiado en mi opinión, con motivos no muy buenos.
-No, no lo estoy y quisiera que te marchase ahora - y trato de alejarme de él lo más que pueda.
- Vamos muñeca, puedes entrar si digo que eres mi acompañante. Solo debes comportarte- insiste, está borracho. Ese olor repugnante de alcohol de varios días me tiene asqueada.
-He dicho que no, y no quisiera ser grosera, señor - es mi ultimátum para que se vaya, era claro que se había molestado, pero me da igual.
Unos minutos después llega Ayla- Sophía por aquí- levanta las manos para que la vea. El fuerte gorila que está en la puerta no me ha quitado los ojos encima. A regañadientes me deja pasar.
- me has hecho pasar un buen bochorno Ayla- la enfrento pero ella con sus pucheros de niña tierna me convence.
Quedo maravillada con el lugar, es hermoso, estaba adornado con paneles de madera oscura y lujosos tapices que creaban un ambiente acogedor. Candelabros de cristal colgaban del techo, proyectando destellos cálidos sobre las mesas de mármol pulido, donde jarrones minimalistas contenían ramos de flores frescas. Los sofás de terciopelo profundo estaban dispuestos estratégicamente, y las obras de arte contemporáneo decoraban las paredes, aportando un aire de sofisticación y misterio al espacio. Cada detalle, desde las copas de cristal hasta la suave iluminación, estaba meticulosamente diseñado para resaltar la elegancia del lugar.
Esto grita dinero por todos lados. pensé
En la barra pido una bebida. Y mentiría si les digo que no me sentía observada. Busqué por todos lados y no vi nada así que pensé que eran cosas mías. Aún estaba alterada por la pelea entre mi familia y yo. Podría haber sido por eso
La noche fue estupenda, la pasamos genial. Pero siempre hay un pero. El imbécil de la puerta no me había dejado en paz y me enviaba bebidas que le rechazaba, creo que ese fue mi gran error, aunque soy abogada de delitos y conozco cómo piensan estos sinvergüenzas no siempre se puede con ellos. Y no sería tan idiota como para tomarme una bebida de alguien con intenciones... turbias.Y ese tipo desde el inicio me ha dado mala espina y se trae algo entre manos.
Pero no imagine que esa noche sería el inicio de mis peores pesadillas, esa noche mi vida dejaría de ser mía y me dejaría sin lugar a donde correr.
POV DE DANTE MORETTI.
Desde que tengo memoria, el mundo ha sido un juego de poder. Crecer a la sombra de Leonardo Moretti me enseñó esa lección desde el primer día. Mirando hacia atrás, recuerdo a mi padre, una figura imponente que siempre parecía estar un paso por delante, moviendo piezas en un tablero que la mayoría de la gente ni siquiera sabía que existía. Nuestra relación siempre fue compleja: respeto mezclado con un temor reverencial. Él era el maestro del juego, y yo, su aprendiz.
Aunque mi madre, Bianca Moretti, siempre lucho por mantenerme lejos de ese mundo, al final no pudo lograrlo. Mi padre era duro y muy autoritario, amable cuando quería, pero a mi madre la hizo sufrir tanto que al final ella no soportó más y terminó con su vida. Y es algo que pagara con sufrimiento, el mismo que le proporcionó a ella o mucho peor,se lo jure a mi madre y lo voy a lograr.
Mi padre piensa que las mujeres solo son trofeos que nos hacen ver más elegantes y poderosos, que no tienen opinión que valga la pena escuchar. Sí, es un desgraciado, al que he aprendido a odiar poco a poco.
Hoy, en su oficina, lo miro fijamente a los ojos con mi expresión dura a la que le será difícil traspasar. No estoy feliz de estar aqui y el no creo que se alegre de verme. Me recliné en la silla frente a él, sin expresión alguna, no se si sabe que siento rencor,más que eso odio hacia él. Cada conversación con Leonardo se sentía como una partida de ajedrez, y sabía que este momento era importante para él.
-El contrato con la familia Ferrer es esencial -comenzó, con su voz resonando con la gravedad de un trueno. Mis pensamientos se centraron en lo que me decía,la hija de un poderoso empresario que él mismo se las ingenio para llevarlo a la bancarrota,su hija Sophía era la única afectada en este cruel juego. Tenía que asegurarse de que no se interpusiera en nuestros planes. Su madre, Galadriel, tenía información que podría llevar a prisión a Leonardo y desmantelar sus operaciones ilegales. Él no podía permitir que eso sucediera, pero él no sabía que también era clave para mí tenerla de mi lado.
-Lo entiendo -respondí, fingiendo determinación en mí-. He estado pensando en cómo manejar esto. Escuché que esa joven es un tanto... difícil, no se dejará intimidar fácilmente, pero puedo encontrar la manera de hacer que firme el contrato.
Leonardo me miró con una mezcla de aprobación y frialdad. Su sonrisa era más bien una advertencia.
-Esa es la actitud. Necesitamos tenerla bajo nuestro control, o Galadriel se convertirá en un obstáculo insuperable. No podemos permitir que su deslealtad nos debilite.
El peso de su mirada me hizo reflexionar. Sophía era fuerte, más de lo que imaginaba, y enfrentarla sería un desafío. Pero había crecido escuchando historias sobre la astucia de su madre, y sabía que la situación estaba lejos de ser sencilla.
-Planeo acercarme a ella estratégicamente. Aún no tiene idea de lo que realmente está en juego, y debo aprovechar esa ventaja.
Leonardo asintió, pero su expresión seguía siendo implacable.
-Ten cuidado. Galadriel es astuta y no dudará en proteger a su hija si siente que está en peligro. Mantente alerta y no dejes pistas. Estarás listos para cuando aparezca.
Sentí el peso de sus expectativas en mis hombros, pero también una chispa de emoción ante lo que estaba por venir.
-No te preocupes, padre. Esta vez, no dejaré que nada se interponga en nuestro camino.
Su satisfacción era única, solo quería seguir destruyendo vidas y le parecía justo querer a esa mujer para luego acabar con su vida, pero te tengo preparada una sorpresa padre, espera y verás.
El timbre del teléfono me saca de mis pensamientos, mi padre se pone serio y solo escucho cuando dice que lo haga pasar.
-Victoria Ferrer está aquí, veremos como van las cosas con nuestro plan. -. Un momento después entra la esposa de Alejandro Ferrer, a pesar de su edad seguía manteniendo su belleza y atractivo intactos, no parecía tener esa edad que decía.
-Leonardo, como has estado querido amigo- lo saluda con su voz melodiosa y conservando siempre su elegancia, mi padre se levanta y le corresponde el saludo.
-Hola preciosa, dime como va nuestro asunto- su expresión cambia solo unos segundos y se vuelve a mi con una sonrisa juguetona.
-Y este guapo es tu hijo?- mi padre asiente, ella se acerca y me observa de pies a cabeza- de haber sabido que eras tan guapo, habría hecho que se casara contigo mi hija en vez de esa malcriada- dice con cierto desdén hacía la joven.
-Significa que acepto firmar,??- interrumpió mi padre.
-No, pero Alejandro uso su astucia. Le dijo que ya había firmado- mi padre y yo sonreímos, él por sus razones y yo por las mías. - pero esa niña se las ingenia pasa siempre salirse con las suyas.
-A que te refieres?- pregunté interesado, por lo visto era muy astuta la Sophía.
-Es abogada. Y muy a mi pesar es una de las buenas.- responde titilando odio en cada palabra
- Eso lo sé Victoria, pero si viniste hasta aquí supongo que es porque tienes la solución, ¿no?- mi padre pierde la paciencia y la verdad me alegro mucho.
-Alejandro quiere realizar una cena donde vayan ustedes y ella no pueda negarse a firmar. Pero sabrá que le mentimos con respecto a haber firmado el contrato. - sonrío, es bastante interesante esta chica, ya quiero conocerla y ver hasta dónde es capaz de llegar.
-Quiere impugnar el contrato , ¿no?- le pregunto, aunque si yo fuera ella haría exactamente lo mismo, me gusta su astucia.
-Así es?- mi padre no puede evitar endurecer su rostro, y su actitud pasiva se va al demonio
-Pues busca la posibilidad de que eso no suceda,ese contrato se firma sí o sí- le grita y se dirige luego a mí.
-Es hora de que juegues tus fichas- nos señala a ambos- reúnanse y busquen una alternativa, esa mocosa se casara contigo quiera o no quiera, me han entendido?- veo a Victoria asentir, una sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro mientras me mira.
-De hecho tengo una idea- responde aún viéndome, en serio me enferman las mujeres como ellas.
-Que esperas para decirlo??- le exige Leonardo
-Pues tú mi querido Dante, tendrás que quitarle su virginidad y no tendrá más opción que firmar. - que perra desgraciada, tanto la odia y espera, que dijo? ¿ella aún...?
-Aún es virgen?- preguntó mi padre adivinando lo que pensaba con una sonrisa malévola, son dos hijos de puta, en serio están pensando en eso? ¿Quieren que abuse de ella?
-Y cómo sugieres que haga tal cosa ya que seguro debe odiarme?- pregunto casi adivinando sus intenciones.
-Pues ingeniártelas como puedas, hijo. Para eso te he enseñado todos estos años- me dice con autoridad. -Ella no podrá decir que no al contrato sabiendo que tu le robaste su castidad.
-Así es- concuerda Victoria con mi padre.
-Bien. - respondo mientras veo un mensaje de Lucas, ya debo volver. - debo retirarme, volveré al club.
-Elysium, cierto- me giro y asiento, se ve interesada en el lugar, sigue manteniendo esa expresión de satisfacción. - ¡Esta noche es perfecta para que lo logres!- dice emocionada.
-¡De que hablas, déjate de rodeos !- demanda Leonardo.
- Pues ella se dirigía hacia allá cuando discutimos,la escuche hablar por teléfono con su amiga Ayla y luego le dijo al taxi que la llevara hasta Elysium.
-Apúrate y arma tu plan, esta noche esa jovencita debe estar a tu merced. - me ordena con una sonrisa siniestra. Salgo del lugar y los dejo solos. Me cabrea que tengan tan sucia esas mentes, obligarla a ser mía, están de bromas?
El club Elysium está a menos de cinco minutos de las oficinas de mi padre, así que llego y subo hasta mi despacho, el lugar sigue lleno como siempre, mujeres hermosas por todos lados, hombre mayores y jóvenes disfrutan del ambiente.
Salgo al pasillo y observo mejor el lugar, desde arriba la vista es muy hermosa, pero no tanto como la mujer que ha llegado al lugar. No había visto tan belleza, confianza y elegancia en alguien, pero ese rostro me parece familiar, ella debe sentir el peso de mi mirada porque se gira buscando al sentirse observada. Es ella, Sophía Ferrer
No sabes cuanto lamento Sophía, que pases por esta situación, espero puedas perdonarme algún día. Porque esta noche tendré que hacerte mía, aunque tu no lo quieras. Mantengo mi mirada fija en ella embobado con ella.