Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Urban romance > Baxter...herencia de odio
Baxter...herencia de odio

Baxter...herencia de odio

Autor: : Rossetica
Género: Urban romance
Baxter y Naiara son los hijos de cuatro amigos que aunque se tratan como una gran familia, mantienen a sus hijos alejados uno del otro hace mucho tiempo. Ellos guardan un gran secreto que les obliga a mantener las distancias entre los chicos y ellas, sus madres..., ellas ignoran que si sus hijos se llegaran a enamorar podrían volver a abrir una caja de Pandora hace años cerrada. Los secretos, los miedos y los misterios vienen de vuelta cuando Baxter secuestra a Naiara, la hace su mujer ante los ojos de la mafia más poderosa del momento y a escondidas de sus padres se apropia de ella. Naiara no le perdona por robarse su vida, acabar con el amor que un día soñó; pero la pasión es más fuerte que ambos y pronto los dos sabrán el error que han cometido y la herencia que les espera, rodeados de un ya legendario odio. La apasionante saga continúa y de ambos lados se ajustarán cuentas pendientes, y... fantasmas del pasado volverán en la nueva entrega del universo de la mafia rusa.

Capítulo 1 Prólogo

Baxter siempre fue mi debilidad.

Mi madre se dió cuenta un día y trató de separarme de él, de su mundo que tan bien conoció en su momento, de la vida que esos rusos llevaban.

Amando profundamente a mi tía, Nikky...mamá intentó protegerme de su hijo, de su tesoro más preciado que era un letal asesino.

Yo siempre lo supe, él me lo había hecho saber en su día y nunca le temí a las cosas que hizo para asustarme en su momento pero cuando me puse en peligro aquella tarde en Rusia, sin saberlo claro está...yo no podía saber que aquello pasaría, cuando me puse en peligro fue él quien me salvó. Fue Baxter quién rompió sus propias reglas para salvar mi vida reclamándome como su mujer delante de los clanes más peligrosos de una mafia que entonces desconocía del todo.

Yo en su día tampoco podía saber que él querría tanto de mi...ni que yo amaría dárselo todo.

-¿Por qué me estás haciendo esto?-pregunté asustada. Enmudecida por el miedo y el deseo a la vez. Su peligrosa apariencia era mi debilidad.

Daba vueltas a mi alrededor, enjaulándome con su aliento desbocado y erizando mi piel en cada murmullo de su boca. Ruso tenía que ser...y uno de los peligrosos. Justo viviendo al límite entre el bien y el mal, los malos y los buenos. Llevándome a rastras a su mundo, haciéndome morir en su piel, perecer en esa boca, cayendo en sus trampas.

-Porque puedo -rasgaba mi ropa como si tuviera todo el derecho, en el fondo lo tenía, yo se lo daba. Me ardían las muñecas mientras cuelgaba del techo. Pero le miraba entre asustada y excitada y nada importaba, solo él, solo Baxter.

-¿Qué más quieres de mí?, ya te lo he dado todo y sigues destrozándome, tu no me amas. Solo deseas algo que no puedo darte porque no sé que es -sollocé desesperada, rota de dolor, enamorada de aquellos benditos recuerdos que después no fueron más que una vil mentira -. Dime que más quieres de mi, Baxter.

-Quiero que cada maldito segundo de todos los días de tu existencia, me pertenezcan -escupió con rabia y olor a sexo en mi boca.

-Pero si ya lo hacen. Me has obligado aún sabiendo que nuestros padres te matarán si saben lo que me has hecho hacer...lo que me haces.

– Quiero ser todo para tí y que igual que yo, sufras por no poder dejarme sabiendo que tampoco puedes tenerme.

–Eres un enfermo. Estás loco y no podré entenderte nunca...

-Muy enfermo -confirmó lamiendo mi oído -, y muy loco por ti y te aseguro que voy a hacer que tu también lo estés por mi.

Ese día empezó mi tormento y creo que él suyo, con él nunca se sabe que pueda pasar o que sienta pero nosotros nacimos el uno para el otro y para entonces yo ya lo sabía, muy a pesar de mi madre...de su padre y del propio Baxter.

Pero esta historia comienza un poco más atrás...

Capítulo 2 Antes de él

El avión a Rusia está a punto de despegar y yo tengo la sensación de que no podré tomar altura sin que intercepten mi saluda del país.

Mis padre no saben nada de esto y mamá me va a matar cuando vuelva pero quiero ir. Le he conocido por Internet, es cierto pero, ¿Dónde dice que alguien es mejor o peor persona por el sitio donde le encuentres? A mi anterior novio le conocía de toda la vida y al final terminó siendo un maldito cabrón. El amor y la pasión de la vida va de la mano del riesgo, y yo quiero conocer y vivir intensamente, no tengo otra forma de hacerlo qu esta.

-Tía, tu madre no me va a volver a hablar en la vida.

Clarissa a mi lado se lamenta de lo que estamos haciendo. En el fondo es una fiesta que su hermana que vive allá ha montado. Me he citado con el chico allí y quiero ir. Si todo sale bien mamá no sabrá nunca que hemos ido a Rusia, le dejé una nota diciendo que estaba en las Maldivas con las chicas. Papá está de viaje así que no será un problema

-Si se entera te perdonará -me fijo el cinturón cuando lo avisa la aeromoza -. Mi madre te ama y es incapaz de odiar a nadie.

-Nunca he entendido por qué no quiere que vayas a Rusia cuando ellos van tantas veces y sus mejores amigos viven allí y según tú, casi son los dueños del país.

-Mis tíos suelen venir a verme para que yo no pise suelo ruso -explico por enésima vez y Lila me presta más atención que Clarissa que ya sabe la historia -, siempre me dicen que como son tan importantes podrían intentar secuestrarme o cosas así si saben de mi presencia. No me dejan ni ver a Baxter. Hace años no le veo.

-Y es guapo a rabiar -anuncia Clarissa llevándose la mano al pecho -. Le he buscado en Instagram, tía. Tiene unos ojos increíbles pero es su amigo el que me gusta. Prometiste llamarlo para que me lo presente -me dice entonces a mi.

-No puede saber que estoy en Rusia o le dirá a mi padre. Cuando vuelva a casa le voy a escribir y prometido -ruedo los ojos -, te conseguiré el número de su amigo y cuando vuelvas ya quedan. Yo no puedo hacer nada más.

-Cada vez me das más miedo, Clari -bromea Lila -. No quiero ni pensar de lo que serias capaz por conocer a alguien que te gusta.

-¿Qué puedo hacer...? -la aludida abre los brazos al cielo -. Mi karma es perseguir el amor, este me es esquivo a mi pero al final lo encontraré.

Mientras las dos bromean yo solo pienso en los ojos de Baxter. Hace años no le veo pero sus ojos son inolvidables. Desde los seis años o algo así no estamos frente a frente, nunca entenderé los motivos de nuestros padres pero el caso es que no me parece justo que por culpa de ellos yo no pueda pisar Rusia. Además de que hablo el idioma perfectamente, adoro la historia de Moscú y me fascina todo lo referente a ellos. No sé por qué, es como una fijación visceral. Una cosa inexplicable.

El vuelo se me hace tan largo que acabo en Instagram, una foto tras otra termino en el perfil de Baxter Moskav.

¡Dios... que guapo es!

Apago el móvil cuando empiezan las llamadas de mi madre, ya debe haber leído mi nota. Estará flipando.

-¡Naiara me está llamando Kaia! -me informa Clarissa.

-No le contestes, ya debe haber visto la nota. Cuando lleguemos le mando una foto de la habitación de hotel y seguro se calma.

Aterrizamos después de casi 9 horas de viaje, agotador el vuelo. Cuando piso suelo ruso me estiro en medio de la pista y entramos a inmigración para hacer el proceso y salir para el hotel.

Hemos reservado una suite que para las tres está muy bien. Lo que no está tan bien es que sin dormir ni tomar un rato de descanso solo nos duchamos y vestimos para irnos a la fiesta.

-Creo que me duelen las pestañas -bromea Lila -. Les prometo que no estoy para fiestas.

-Pues yo voy como quiera que me sienta. Solo tengo dos días para estar aquí y no puedo perder el tiempo durmiendo, ya dormiré cuando vuelva a casa.

-¡Venga, chicas!

Cuando ponemos un pie en el suelo en plena calle donde será la fiesta lo primero que veo es una pistola apuntándome. Ahogo un grito cuando un tío enorme se pone detrás de Clarissa llevándose su cuerpo contra el suyo y clavando un cuchillo en su cuello.

-¡Oh, Dios!

Todo sucede demasiado rápido.

Lila es atrapada por otros dos que llevan el pelo largo y muy rubio. Mi amiga mirándome en brazos de su captor deja escapar lágrimas que me parten el corazón. Mi madre tenía razón: en Rusia acabaría secuestrada por alguna mafia y ahora mis amigas son las que pagan el precio.

-Ahora las tres subirán a mi camioneta.

Un alto y nuevo ruso sale de la nada dando órdenes indiscutibles pero cuando me toman de la cintura para alzarme y me echo a temblar oigo la voz de alguien que reconozco no sé por qué pero que no veo, no me permiten hacerlo. Mis amigas miran aterradas hacia detrás d mi y el recién llegado brama:

-¡Suelta a mi mujer, Dimitriv!

Inmediatamente mis amigas son liberadas y otros nuevos rusos son los que las toman y se las llevan en tanto yo me doy la vuelta para recibir el impacto de los ojos más increíbles que he visto en mi vida. Los de: Baxter.

Todo lo sucedido se evapora de repente y los que nos iban a secuestrar sin que pueda saber por qué se alejan dejando el paso a los nuevos hombres que nos llevan.

Baxter me toma de la muñeca y tira de mi con su pistola en la mano y sin dejarme escapar.

Corro y corro tras él al mismo paso que impone. Es tan alto a mi lado que tengo que hacerlo para no caer al suelo., quiero saber qué quiere de mi, por qué está aquí.

Una camioneta se abre ante mis ojos y me mete dentro haciéndome trastabillar. Sin saber por qué, me doy la vuelta cuando el cierra la puerta tras sí mismo y grito:

-¿Qué quieres de mi?¿ Por qué me has raptado, dónde me llevas?

–Cierra la boca -ruge.

Voy a decir algo más cuando su mano se dobla en una extraña posición y solo sé que me da un golpe en el cuello que me hace perder un poco el sentido. Siento que sus brazos me toman y empiezo a perder la consciencia.

No sé lo que está pasando pero puedo imaginar que no es bueno. Poco más imagino aunque...

También sé su nombre...es Baxter Moskav. El único hombre al que no me podía acercar y del que no sabré escapar.

Esta mierda apenas está empezando y no soy yo quien tiene el control de cómo acabará.

Capítulo 3 Siendo de él

Cuando abro los ojos y me descubro en un avión inmediatamente intento ponerme de pie pero estoy atada, más bien esposada.

-Si yo fuera tú no lo intentaría -le escucho advertir -. Las esposas te van a dejar marcas y no queremos eso.

-¿Qué está pasando aquí?

Baxter me mira arrugando la frente y siento que le leo la mente. No sé por qué inteprtrto perfectamente lo que intenta entender de mi repuesta ante él.

-Sé quien eres, Baxter Moskav -casi sonrío al ver su desconcierto -recuerda que existe Internet, pero no te veo desde qje somos pequeños. No te vuelvas loco creando teorías conspirativas.

-Eres una persona tan peculiar que reconozco que me has sorprendido y -me pone delante unos documentos que no miro, sus ojos dominan los míos -me lo has puesto todo más fácil. Firma esos papeles y antes dí: ¡Sí, quiero! –señala a un hombre detrás suyo. Un hombre que está asustado de los demás que de pronto descubro que nos rodean -. Mirándolo a él, para que no tenga dudas de que aceptas.

-Primero me sueltas y luego me dices de que va esto -exijo.

Hay alguna especie de sonrisa bailando en las comisuras de sus labios. Creo que no esperaba que respondiera ante él de esta forma tan relajada a pesar de mi situación pero sé perfectamente que si él está aquí es porque papá lo mandó a por mi y mis amigas están a resguardo.

¿Será que soy demasiado confiada...?

-Mas te vale firmar y decir la puta frase antes de que me cabree en serio -lanza una clarisima amenaza.

-¡Oblígame, entonces!

-Naiara, firma la puta mierda esa -da un golpe en su mesa y el hombre tiembla, Baxter se inclina hacia mi y de repente empiezo a reír sin poder evitarlo. Es una risa fuerte y escandalosa... esto es una mala broma de mis padres por haberme escapado a Rusia.

-¿Dónde están? -pregunto.

-¿Donde está quien?

-Vamos, Baxter... ya sé que me escapé de mi madre y te ha llamado papá para que me asustes y me hagas una broma pero yo no firmo nada que no sepa que es. ¿Dónde están?

Por primera vez reparo en los hombres tras él. Mi vista vuela por todos lados y soy consciente de que estoy rodeada de gente armada que además de no asustarme en absoluto no será capaz de disparar dentro de un avión así que me relajo todavía más y al parecer eso le pone más nervioso a él.

Se alza en toda su altura y por primera vez jadeo ante la belleza masculina. Es un jodido vikingo ruso. Menudo tío.

Si alza una mano la saca por fuera del avión. Pero, ¿este cuanto mide?

Lleva una camisa negra con las mangas dobladas hasta los codos. Adoro los tatuajes que le salen de ambos antebrazos. Va de pantalón clásico negro, muy elegante y zapatos que brillan como si fueran un maldito espejo. Parece la encarnación humana de la muerte. Dios, que exquisito.

-Parece que no has entendido nada -se inclina hacia mi para hablarme al oído señalando lo que entonces veo al no cortarme él la visión -. Efectivamente Eric me ha mandado por tí pero no para darte un susto estoy aquí: vas a ser mi esposa ahora mismo. De este maldito avión no baja nadie hasta que firmes y le digas al señor aquel lo que te he dicho. Si no lo haces le mataré y le seguirán tus amiguitas.

Cuando me doy cuenta de que la cosa se pone seria veo a las chicas. Están atadas de manos y piernas, con las bocas cubiertas de cinta adhesiva tiradas en el suelo.

-Pero, ¿qué coño es esto?

-Nuestra boda, ellas son las damas de jodido honor -me pone el papel delante y dando un golpe brama en mi oído -: ¡Firma!

Me sobresalto asustada. Ahora sí tengo miedo. No entiendo qué coño hace.

-No puedo creer lo que estás haciendo es absolutamente absurdo. Mi padre te va a matar. Esto es absurdo -repito llevando mis manos esposadas a mis ojos -. No podemos volar eternamente.

-El avión solo tocará tierra cuando te cases conmigo.

-Pero, ¿ por qué?

-Porque yo lo quiero así, el avión repostará en el aire hasta que firmes. No bajaras del avión sin ser mi mujer.

-¡Dios, estás loco!

Empiezo a sollozar y los otros cautivos me miran asustados. Mis amigas y el señor dependen de que firme un papel en el que no confío para un hombre que en fondo no conozco y detrás de todo eso por lo visto, no tengo muchas alternativas.

-¿Qué quieres de mi?

-Que firmes el maldito papel -me lo pone delante y me pasa el boli.

-Baxter nuestros padres...

-No importan. Firma y empezarás a vivir tu vida a mi lado. Nada más... no volverás a ver a nadie que yo no decida -empiezo a llorar sin poder creer lo que pasa y entonces me susurra al oído -. No debiste desobedecer a tus padres. Si no hubieras venido a mi, no estarías pasando por esto. Tu lo has querido: eres mía.

Entendiendo que estoy en medio de una especie de pacto del que no sabía nada, o una obsesión desconocida, o no lo sé... una maldita demencia de este loco ruso, miro resignada al señor delante de mi y digo lo que Baxter me pide, aprieto el bolígrafo en mis manos esposadas y temblorosas y firmo el papel sin saber qué me deparará el futuro a su lado.

Ya puedo entender que es un maldito mafioso, pero no creo que pueda cargar con la muerte de mis amigas ni nadie. Si en algún momento puedo lo denunciaré por secuestro pero ahora no puedo hacer nada más.

-¡Bien, ven conmigo! -me quita las esposas y me hace ir con él a una habitación en el avión, dejando a todos atrás.

Antes de meterme dentro se da la vuelta y ruge:

-Ya puedes lanzarlos a los tres del avión... ya no los necesito.

Viendo como los levantan y se los llevan empiezo a dar gritos...

-¡Noooo, por favor no lo hagas!

Pataleo pero es más fuerte que yo. Me mete a la habitación tirándome en la cama y solo puedo esperar que esto sea una maldita pesadilla y me despierte pronto en mi casa con mis padres... de donde nunca debí salir.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022