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Buscando esposo antes de los 30

Buscando esposo antes de los 30

Autor: : Isabella4
Género: Adulto Joven
Soy mujer seria, amorosa, respetuosa y sumisa de día. Trabajo de secretaria y eso me encanta ¿Qué hago de noche? Pues...Simplemente soy todo lo contrario, cuando cae la noche la perra que toda mujer tiene dentro de ella salé de mí. Sí, de noche soy una mujer salvaje, extrovertida, rebelde, alocada y para nada respetuosa. Me encantan las fiestas y el alcohol. Tengo 29 años, y mi comportamiento se debe a que es la única forma que mi cerebro cree de poder conseguir esposo. Y no. No me ha funcionado, estamos en el mes de noviembre y ya llevo 25 citas y 15 noviazgos no fructíferos en lo que va de año. Soy Samantha Goss pero todos me llaman "Sam".

Capítulo 1 Prólogo

Samantha Goss

Desde pequeña siempre me han impuesto una meta la cual ha pasado por generaciones, generaciones y generaciones por mi familia. Buscar esposo antes de los 30, es mi objetivo de vida perfecta gracias a mi madre y a la madre de mi madre... Pero... la vida me ha golpeado algo fuerte desde mi ultimo noviazgo que fue a los 21 años con un sujeto llamado "Marcos" desde entonces no he podido consolidar otra relación, todos los chicos que se acercan a mí es por interés, algunos solo me buscan para sacarme tragos gratis y otros simplemente me quieren coger, cosa que logran. Si, siempre termino acostandome con ellos y luego ellos me botan como basura inservible.

Sin embargo, no me doy por vencida porque sé que antes de los 30 años conseguiré un esposo y voy a formar mi familia perfecta.

Davi's Gutierrez

Soy una persona como tú con la diferencia que tengo dinero, mucho dinero. Crecí en una familia sencilla y amorosa pero la desgracia llegó a nosotros cuando mis padres fallecieron, lo cual me hizo que me mudara con mi nana que es como le digo a mi abuela y también tuve que tomar las riendas de la empresa familiar... puesto que soy el único heredero.

Hay algo que me atormenta, es una promesa que le hice a mi madre en su último minuto de vida... Le prometí que conseguiría una buena y agradable mujer, y que, la convertiría en mi esposa, que antes de los 30 años ya tendría mi familia. Es que mi madre, siempre me decía que el amor es lo más hermoso de la vida y que por eso quería verme casado. Pero por más que trato no la consigo, todas las mujeres con quien he salido solo están conmigo por interés, por el status social y obviamente mi dinero.

No sé cómo haré para conseguir a una buena esposa, pero lo haré, cumpliré mi promesa. Cueste lo que cueste.

Capítulo 2 Capitulo 1

-¡¡¡Maldita sea!!! ¡¡¡Maldita mi vida!!!!-Expresé. Entrando a mi departamento quitándome mis malditos tacones. Joder, ya no los aguantaba más.

-¿Qué sucedió?-rió-¿Otra noche estúpida? ¿Otro chico que te cogió y se fue?-dijo Brandonn. «Brandonn, es mi amigo desde hace dos años y desde hace diez meses compartimos departamento. Él, me conoce mejor que mi familia sabe todo de mí, incluso ha visto mis bubis. Es dulce, me cuida cuando me pongo como una alcohólica sin control.

-Sí- Le respondí tirándome en el mueble agotada.-"Ojo" Prohibido reírse, pensé que este seria él bueno.-Le advertí, a veces suele hacer pequeñas bromas sobre mi método de buscar novio y esas bromas llegan a doler mucho. Él dice que mi estrategia para conseguir esposo es absurda... que debería de preocuparme por mí, pero lo que él no comprende es que ya voy a llegar a los 30 y necesito mi propia familia. Necesito un compañero de vida. Eran las 6 de la mañana, Brandonnn estaba en la cocina y se acercó a mí con un café negro como me gusta. Lo tome y él se sentó a mí lado.

-La semana pasada dijiste lo mismo de Charles, y resulto ser igual que los otros. Sólo te prometió cosas, te cogió un par de veces y te boto como basura. ¡Dios! Sam, tienes que cambiar. ¡Debes parar con esto!-dijo Brandonn.

-Pero te juro que esta vez fue diferente, él me prome...-me interrumpió.

-Te prometió, que luego de que tuvieran sexo iban a ser novios para luego casarse.

-Si pero...-me volvió a interrumpir.

-Pero... te dijo que está casado.

-Ok, sii... pero me prome...

- También te prometió que se divorciaría para casarse contigo, ¡Ah! Y lo concluyo con un " te amo Samantha".

-Sí, ¿Cómo sabes todo eso?-pregunte impresionada.

-¡Vamos Sam! Es el mismo cuento que me dices siempre que vuelves de fiesta. Después, vienes molesta el siguiente día al departamento porque resulta que el sujeto, luego de cogerte te boto como servilleta sucia. ¡Basta Sam! Eres mi mejor amiga y me duele ver cómo te tratan esos idiotas, ya para con esto.

–¡Para con esto!– Esto se repetía en mí cabeza como disco rayado, pero "para" significa renunciar a mi felicidad, a ese sueño que tengo de casarme vestida de blanco y sobre todo a mi esperanza de vivir una vida por fin feliz. Y no, no estoy dispuesta hacerlo. Y aunque Brandonn tenga razón, no le haré caso primero está mi felicidad.

-Bueno si, está bien ¡Lo acepto! Me volví a equivocar, volví a toparme con otro estúpido.-Dije balbuceando muy decepcionada, mientras me levante y camine hacia mi habitación.

–Estúpido, pero algún día por tanto intentar llegara el indicado. Tengo fe. Porque no pienso parar con esto- Murmuré muy convencida.

-Bueno, bueno... Cambiando de tema... Te llamo Amelia y dijo, que ya está a punto de llegar a la oficina.- Gritó Brandonn.

Mierda. Mierda y más Mierda. -¿Por qué rayos no lo dijiste antes?-Le dije apurada mientras buscaba mi uniforme de trabajo.

-¡Lo siento! Se lo había olvidado. Chao, nos vemos más tarde. –

-¡¿Queeé?!-Grité asomando mi cabeza hacia la cocina.-¿No me llevarás?-Dije.

-Lo siento. Ya es tarde y si te espero llegare más tarde a mi trabajo. Yo si pienso primero antes de irme de fiesta un día antes del trabajo.- Respondió Brandonn sarcástico e hiriente. A veces llego a pensar que me odia. Abriendo la puerta y se marchó.

–¡Puto! – «Con amigos así ¡¿Para qué necesito enemigos?!»

Joder. Nunca he llegado tarde y no quiero comenzar hoy. Así que opte por correr a mi closet, me coloque una camisa blanca que tenía un escote haciendo lucir más que bien a mis bubis, luego cogí un pantalón de vestir beige y me puse unas sandalias de medio tacón. Y mientras me arreglaba el cabello pedí un taxi.

No pasaron ni cinco minutos y el taxi ya había llegado. ¡Joder! «Gracias a dios fue así, porque si hubiese tardado, tendría que estar lista para mi funeral»

Bajé.

Iba por el vestíbulo y salude a Germán, el portero de mi edificio.

-Que tenga un maravilloso día, señorita Goss.- Expresó Germán con una sonrisa, abriéndome la puerta del taxi.

-Muchas gracias German. Usted tan dulce como siempre.- Dije, mientras subía al taxi.

-A la empresa Kraft Food, por favor- Ordené al montarme. El conductor asintió con una sonrisa y condujo hasta allá.

«Que la jefa no haya llegado. Que no haya tráfico en Chicago, y que por favor pueda llegar a tiempo»

Era lo único que se repetía en mi mente.

Para llegar a la empresa tenemos que pasar el centro de chicago, y eso es estresante, hay mucho tráfico y la gente no colabora. Como quisiera tener un helicóptero para sobrevolar la ciudad. Suspiré. Pasamos el centro lento pero faltaba poco para llegar a la oficina.

****

-Llegamos, señora.- Expresó el conductor, estacionando el carro.

-Señorita.- Dije sutilmente.

-¡Oh! Disculpe. Pensé que estaba casada. -

-Aún no. Y descuide, siempre me sucede lo mismo, ¿Cuánto es? -

-Son... 30 dólares.- Respondió él taxista.

-¡Maldición! ¿30 dólares? Ya es hora de que me den un aumento ¡Ash! -

Busque el dinero indignada por el precio y cuando logre sacarlo de mi monedero, se lo dí y me baje

-¡Muchas gracias!- Le dije y termine de salir del vehículo.

Suplicando que no estuviera mi agradable y bellísima jefa.

Respire hondo.

Entre al edificio.

Todo parecía normal, los empleados corriendo de una oficina a otra, papeles por donde quiera y el sonido de las cajas al sellarlas se escuchaba en todo el edificio. Sonreí.

-"Señorita Samantha. Señorita Samantha. Me puede firmar aquí, por favor "-Decían todos, apenas me vieron, solo alcance a dar cuatro pasos, antes de lanzarse encima como leones a un pedazo de carne fresca.

-Claro, con gusto.- Respondía yo al instante. Firme como diez permisos de traslado. «''Kraft Food'', es una empresa de alimentos de consumo que surte a todos los supermercados de Chicago y lo -mejor es que es, la número uno en su rama, gracias a mí.»

Subí al ascensor y finalmente llegue a mi escritorio. La oficina de mi jefa está toda hecha de vidrio y queda justo detrás de mi escritorio. Sí, se puede ver perfectamente todo lo que hace ella ahí y obvio apenas el ascensor se abrió me fije y ella no estaba allí mire hacia arriba y le di las gracias a Jesucristo.

¡Suspiré de alivio!.

En vista de que no estaba mi jefa, me coloque hacer los pendientes de hoy. Estaba redactando documentos, tras documentos. Hasta que me deje llevar por mis pensamientos...

"¿Por qué será que no consigo un esposo? ¡Cielos! Fue tan fácil para todas mis amigas, incluso algunas ya van por su tercera boda y yo aún no he tenido ni la primera ¿Qué será lo que hago mal? Si sigo todas las reglas que ellas mismas me dieron.

*Reglas para conseguir esposo.*

1: Usa ropa provocativa, con poca tela pero que no te haga ver como una zorra.✔

2: Hazte la inocente pero no la tonta.✔

3: Usa ropa interior de encaje.✔✔✔

4: Déjate llevar, si quiere sexo dáselo.✔

5: Nunca muestres tu inteligencia ante ellos, se sienten menos hombres y eso no les agrada.✔

¡Yes! Todas y absolutamente todas las he cumplido a la perfección sobretodo la tres, nunca salgo de casa sin ropa íntima de encaje.

A veces me pongo a pensar si, ¿Realmente vale la pena seguir esas absurdas reglas? Tal vez es como siempre me dice Brandonn "Llegará cuando tenga que llegar" Y tal vez sea así, pero vamos, ya voy a cumplir 30. Significa que mi fertilidad está totalmente comprometida y en riesgo. ¡Demonios! Y yo que ya deseo ser madre además que le juré a mi mamá que le daría un nieto antes de los 30 años...

Estaba profundamente sumergida en mis pensamientos. Mirando un punto fijo sin parpadear, preguntándome ¿Cuándo llegará el día en que por fin tenga suerte?

Suspiré pensativa.

Mi mente seguía en el espacio.

-Samantha. Samantha ¡Hey! ¡Hey!-decía una voz, en lo más profundo de mi cerebro allá dónde mando todo aquello que no me importa e ignoro.

-¡¡¡SAMANTHA GOSS!!!-Mi mente seguía ida hasta que reaccione al escuchar que gritaron mi nombre.

-¡Oh, por dios! Lo lamento tanto jefa, solo estaba pensando pero me deje llevar.-dije y me paré.

-¡Carajos! Pensé que le había dado algo, como ni una pestaña movía. -

-¡Rayos! Qué vergüenza. Le juro que no va volverá a pasar. -

-¡Descuide, Sam! No estoy molesta, solo hágame un favor. -

Sonreí, de alivio. Al parecer hoy no vino con las venas cruzadas, muy pocas veces viene de buen humor.

¡Que suerte!-Con gusto jefa ¿Dígame? -Le respondí.

-Cuando venga mi hijo hágalo pasar, sin excusas esta vez. -

-Claro que sí señora Amelia.- Exprese y ella se retiró.

¡Mierda! Qué abra hecho Daniel esta vez. Siempre que hace algo grave la jefa, me dice que lo pase apenas llegue, sin excusas y sin interrupciones.

-Siempre, metiéndose en problemas ese niño.-murmuré.

Me volví a sentar y termine de archivar los pendientes. La jefa estaba histérica, hablaba por teléfono con un tono muy alto que traspasaba los vidrios de su oficina. Minutos después llega por fin Daniel, con una enorme sonrisa seductora y creyéndose un galán. Es guapo pero no mucho como él cree.

-Mi dulce Sam.-Expresó acercándose a mi escritorio.

-¡Ya Daniel! Esta es la décima vez que te digo que para ti soy, señorita Samantha.-dije fría.

-Eso no me decías aquella noche, mi dulce Sam.-Dijo Daniel, tocándome un mechón de cabello.

-¡Basta!-golpee su mano alejándola de mi cabello-No sigas más con esto. Yo no sabía que eras el hijo de Amelia, mí jefa. Así que por favor, te pido que termines de una vez con ese tema.-le ordene fría y me senté. Es la verdad, si hubiese sabido desde un principio que él era el hijo de mi jefa, jamás me fuese acostado con él. Vamos, no soy tan estúpida para hacer algo así.

-Está bien. Como desees mi dulce Sam. Demonios, como odio que diga "Mi dulce Sam" Maldito niño rico. Que no hace nada y espera que todas caigan ante él.-¿Y mi madre?-Preguntó Daniel.

-Te espera dentro.-Dije seca, señalando la oficina de la señora Amelia. Él se fue y yo suspiré de alivio. ¿Cómo sucedió? Pues, no lo voy a negar. Era una noche de fiesta o de cacería como dice Brandonn. Me lo encontré y él me invito un trago nos atrajimos al instante. Estuvimos juntos un par de veces hasta que coincidimos en una reunión que preparó mi jefa, su mamá, para celebrar el aniversario de la empresa ahí todo se vino abajo, lo tache de mi lista y quedo como el estúpido número 10. Y sí, si no fuera el hijo de mi jefa las cosas con él hubiesen sido más que bien o tal vez no, quizás eso nunca lo sabré.

-"¡¡Cómo es posible que te hayas gastado una cantidad tan exagerada de dinero en una sola noche!! Daniel ¿Qué carajos tienes tú en la cabeza? Me estás empezando a preocupar... Sí, sí, ríete que más me reiré yo cuando por fin te quite todas las malditas tarjetas..." -Era lo poco que se escuchaba en mi oficina. Me alegre. Por fin Amelia le está jalando los cables a ese niño. Que mucha falta le hacía.

La discusión no duró mucho. Daniel, salió lanzando fuerte la puerta y en sus pasos solo trasmitía ira.

-Sam, por favor. Ven un momento.-me llamo la jefa. Me paré al instante y fui a su oficina.

-Aquí estoy señora ¿Para que soy buena? - Pregunté un poco nerviosa, ya que apenas hacia un momento que había terminado la discusión con su hijo.

- Agarre ese sobre-Dijo, señalándome una carta blanca en su escritorio. Asentí.

-¿Para dónde quiere que lo lleve, jefa?-Pregunté.

-Eso es para usted.- Dijo. No entendía nada pero lo primero que pensé fue... ¿Qué mierda, será que me está despidiendo?

-No entiendo ¿Me-Me está despidiendo señora?-Pregunté con voz temblorosa.

-¡Oh! No. No, Sam. Cómo se le ocurre, esas son las vacaciones firmadas que me solicito hace tres meses ¿Recuerda? -

-¡Dios! Qué alivio-Si, sí. Lo recuerdo perfectamente jefa. Y... ¿Cuándo me las puedo empezar a tomar? -

-Desde este momento. -

-¿En serio?-expresé impactada.

-Sí. Samantha. -

-¡AAAAAAAAAA! - Grite, por dentro de emoción. Por fin, tras once años de trabajo continuo podré descansar para enfocarme en lo que más deseo en la vida. En conseguir esposo.

Salí de la empresa con una enorme sonrisa. Cogí un taxi y en cuestión de minutos llegue a mi casa. Y llegue directo a dormir ¡Dios! Como deseaba esto desde temprano.

Capítulo 3 Capitulo 2

Me levanté escuchando ruidos en la cocina.

Había una luz cegadora que entraba por mi ventana y se reflejaba exactamente en mis pupilas dejándome sin vista. Me froté los ojos, me estiré mientras bostezaba y me levantaba lento dirigiéndome hacia la cocina.

Debe ser Brandonn quien hace esos ruidos, siempre cuando llega del trabajo o del gimnasio se prepara sus licuados locos para mantenerse "papasito" como dice él. «No sé cuánto tiempo más voy a soportar esto» - Pensé.

Me dirigí hacia la cocina y efectivamente ahí estaba mi espectacular amigo haciendo sus maravillosos licuados, que se note el sarcasmo con el que digo esto por favor.

-¡Rayos Brandonn! Me volviste a despertar-Dije, y no me escucho, el ruido que hacia la licuadora al batir era realmente fuerte.

-¡¡Brandonn!!!-Grité y él se sobresaltó asustado.

-¿Qué paso? No sabía que estabas ahí-Expresó apagando la licuadora. Me tire en el sofá y un bostezo salió de mí-Te decía que... Estaba dormida y me despertaste, otra vez- Le dije un poco histérica.

-Lo siento, no fue mi intención hacerlo. -

-Descuida lo sé, pero por favor te suplico ya no despertarme cuando realizo mi escultural sueño ¿Quieres? -

-¿Por qué? Interrumpo tu plan de conquista o no te dejo pensar a cuál discoteca irás el fin de semana-Dijo de manera sarcástica y rió.

-Pues... sí y no, si interrumpes mi plan de conquista pero no es por eso. Necesito descansar, tengo ojeras más grandes que una vaca. -

-¡Joder! ¿Y las vacas tienen ojeras? -

-Bueno en realidad no estoy segura, pero el punto es... que necesito dormir ¿Entiendes? -

-Sí sí sí, te dejare descansar. -

Al oír que me dejara de molestar, me fui feliz a mi cama donde pretendo cerrar los ojos como por 72 horas. Si, como por tres días. Acostarme siempre me lleva a otro mundo, al mundo de mis sueños. Sueño con mi boda perfecta, con mi esposo perfecto y ni hablar de mis dos hijos que siempre los visualizo en un paisaje perfecto, eso se siente tan satisfactorio.

****

Davi's

Ya son 30 años. 30 años que han pasado y aún no consigo formar una familia ¿Qué pasa conmigo? ¿Qué problema tendré? Porque yo no me veo ninguno. Digo, tengo una empresa muy exitosa, tengo dinero, he estado en portadas de revistas lo que quiere decir que poco atractivo no soy ¿Dime? ¿Tú me ves algún problema? No verdad.

¡Ash!

Pasó día y noche en mi oficina, a veces viendo hacia la ventana que da a las calles de la ciudad y otras veces sentado en mi escritorio pensando siempre en lo mismo, que debo casarme. Más allá que deseo formar una familia debo hacerlo o sino perderé la empresa y toda la riqueza de mi familia. Soy Davi's Gutiérrez, ciudadano Estadounidense de padres latinos con descendencia africana, orgulloso de mis raíces no lo puedo negar. No tengo hermanos, ni tíos, ni exnovias, mis padres murieron y lo único que tengo es a mi Nana Betty y a Ron mi perro. Tengo que confesar que el testamento de mis padres no me ha dejado dormir tranquilo desde que fue leído, sabía que lo que tendría que afrontar no sería nada fácil pero nunca imaginé que sería tan complicado... El testamento decía que todo me pertenecía, la empresa, la mansión en Bora Bora, las granjas en Texas, los yates en Miami, los hoteles en Panamá, México, España, Venezuela, Italia, China y Brasil pero con una única condición para poder recibir todo eso en su totalidad. Y es que necesito conseguir un heredero que lleve mi sangre. Y no, no puedo alquilar un vientre. Hay una clausula, la cual dice que para eso debo casarme y estar profundamente enamorado de la que vaya a ser mi mujer... Creo que mis padres murieron con un sueño, el sueño de quererme ver experimentar lo mágico y maravilloso del amor pero, eso conmigo no va. Nunca he tenido novia, ¡Rayos! No vayas a creer que soy virgen porque no, no lo soy, lo que pasa es que solo me he acostado con un par de mujeres y ya. Es decir; Solo tengo sexo con las mujeres y luego las boto. Lo sé, eso no habla bien de mí pero es que todas con las que salgo solo quieren una cosa... Mi Dinero.

Si solo pudiera conseguir una chica diferente al resto. Una que tuviera los mismos sueños que los míos. Una que me ame y no ame a mi dinero.

Pero sé que aquí en Los Ángeles/California eso será imposible.

''Señor ¿Puedo pasar? Necesito su ayuda''

Expresó Leonard, mi secretario ejecutivo sacándome de mis pensamientos.

-¡Pase Leonard!-le respondí.

Él abrió la puerta y una avalancha de papeles vino hacia mí.

-¡Rayos Leonard! ¿Otra vez? Qué es lo que le he dicho ¿Ha?

Leonard bajó la cabeza apenado.

-Que no debo dejar todo a último momento. Qué documento que llegue a mi escritorio se lo haga pasar al instante.

-¿Y entonces? ¿Qué fue lo que paso esta vez?-Pregunté alzando la voz, no es la primera vez que lo hace. Leonard es un poco flojo e irresponsable con las horas. Te estarás preguntando ¿Por qué lo contrate, si sabía que tenía ese defecto? Bueno la respuesta es muy simple, su lealtad es única e irremplazable. Te contaré porqué: Hace diez años Leonard solo era un simple pasante en la compañía, trabajaba de la mano de Jessica mi antigua secretaria quien estuvo robando a la empresa por más de 30 años, quien lo descifró fue Leonard y yo lo comprobé con la contabilidad y desde entonces algo en mí me dijo que ese chico tenía algo especial, que podía confiar en ese chico y hasta los momentos no me he decepcionado.

-Jefe lo que pasa es que no lo quería interrumpir, además que estos documentos no ameritan urgencia- Respondió. Y tenía razón, lo note al revisar dichos documentos.

Luego de revisar todo con calma, ya la noche había caído por completo y como siempre la recibí en la oficina. Las horas se fueron volando y el frío me arropo apenas salí del edificio donde ya no había nadie excepto yo, de inmediato me subí a mi automóvil y conduje con rumbo a mi hogar.

Iba manejando y pensando al mismo tiempo, no sé qué hacer... Ya es momento de convertirse en

el hombre que mis padres siempre quisieron que fuera, lo sé, pero están difícil encontrar a alguien que valga la pena en estos tiempos de hoy donde las mujeres solo buscan ser mantenidas por su marido además que son caprichosas cuando se enteran que uno tiene dinero. ¡Joder! Maldito dinero, quizás ese sea el problema de no poder conseguir una mujer real.

¡Mierda!-grité presionando los frenos, por estar pensando no me había percatado de que el semáforo había cambiado la luz de verde a rojo de alto. ¡Rayos! Gracias a dios no sucedió ningún accidente.

Estando ahí esperando que la luz cambiará a verde para arrancar, no paraba de pensar en ¿Qué puedo hacer para cambiar mi situación actual? Saben a qué me refiero, ¿No? Es decir; Necesito como unas vacaciones, unas en un lugar donde nadie me conozca.

Necesito irme a un pueblito de Francia. -Mientras estaba buscando en mi mente a cuál pueblo irme, de pronto se nubló y todo en mí se paralizo al ver pasar a una hermosa mujer con un vestido rojo la cual también fijó su mirada hacia mí mientras cruzaba la calle. Impactante. Es como la puedo describir, cabello lacio con ondas marrón que combinaban perfectamente con sus grandes ojos del mismo color y sus enormes pestañas, su figura era completamente alineada con sus curvas pequeñas pero todo en su lugar. Confieso que he estado con mujeres de todo tipo, pero la belleza de esta mujer con vestido rojo me atrapo hasta que... Las bocinas de los autos que estaban detrás de mí me despertaron, mire el semáforo y ya había cambiado a verde, tenía que arrancar pero alcé mi mirada hacia afuera para ver por última vez aquella mujer y ya no estaba. Se había esfumado como las ardillas cuando ven que alguien se acerca.

Samantha.

-¡No puede ser! Como pensé que este sería el correcto, ¡Ash! Lo que más detesto es que me puse mi vestido favorito para salir con él. ¡Joder! Debí ponerme el vestido verde en vez del rojo pasión. -Exprese al llegar a mi departamento, me quite los tacones y me deje caer en el sofá mientras que encendía la televisión.

12:30 p.m

12.30 p.m

Son las 12:30 de la puta noche y el sujeto ni el autobús pudo pagarme.

-¡Vamos Jesús, no te estoy pidiendo al príncipe Harry pero tampoco quiero a un Luis miguel en la quiebra! -exclame mirando al cielo.

¡Joder! Necesito irme lejos, quizás es este ambiente que no me deja realizarme sentimentalmente como quiero. Necesito huir de este lugar....-murmuraba mientras accidentalmente mis oídos escucharon una esplendorosa publicidad.

« "¿Tú entorno te agobia?"

-¡Sí!-respondí al televisor como si me hablara a mí.

"¿Quieres irte lejos pero no sabes adonde?"

-¡Oh sí!

"Pues nosotros te tenemos la solución, solo llama al 0800-372272(escapa) y nosotros hacemos el resto"»

Tome aire profundo y lo boté al mismo tiempo.

Luego busqué mi móvil y miraba detalladamente los números. Me quede inmóvil, no sabía si llamar o no.

Dos preguntas vinieron a mí en ese momento, es decir ¿Si llamo y no es lo que espero? ¿O si no llamo y dejo pasar esta oportunidad?

¡Mierda! Mierda y más mierda ¿Qué debo hacer?

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