ARIELLE L'BLANK FERRARI
Y ENMANUELL GIORDANO.
El sonido de la alarma de su celular, le anunciaba el cambio de hora en las clases.
-Lo siento chicas, pero no estaré en clases de gimnasia, tengo algo muy importante que hacer.
Arielle siguió con su mochila y salió corriendo del aula de la universidad, subió a su auto y manejó pasándose las señales de tránsito para llegar al aeropuerto de Roma.
Llegó, bajó del auto y corrió por los pasillos, tenía que estar antes de que llegara sus abuelos Fabrizzio y Mericci.
-¡Abuelos! -gritó llamando su atención.
-Hija, nieta querida cómo estás. -respondió Fabrizzio y correspondiendo al abrazo de su nieta.
Arielle se abrazó a ellos y después salieron del aeropuerto.
-Espero te estés portando bien hija.
-Yo siempre me porto bien abuelo, lo que pasa es que no se adaptan a mi comportamiento. -respondió entre risas
-Hija, ya cumplirás diecinueve años, pronto te irás a Alemania, no seas preocupación de tu madre. -dijo Mericci acunando su rostro entre sus manos. Mientras Arielle sonreía.
-¿Está todo listo para tu fiesta de cumpleaños.?
-Si abuelo, todo listo en el crucero, será la mega fiesta.
Dijo muy emocionada mientras conducía su Ferrari deportivo rojo.
Llegaron a la mansión L'Blank y todos estaban esperando para el recibimiento de los patriarcas de la familia.
Todos reunidos en el jardín y con las invitaciones enviadas a las familias esperaban el día de la gran reunión en el crucero.
El teléfono sonó y Arielle respondió a la llamada de su mejor amiga.
-¿Dónde estas? -preguntó Arielle tomando su cartera y saliendo nuevamente.
-Estoy en el centro comercial, ven. -respondió su amiga
Media hora después, Arielle y Rachel estaban caminando por los pasillos comiendo un helado. La forma en la que pasaba la lengua por la crema, como después la pasaba por sus labios era involuntariamente sensual, a la vista de Emanuelle Giordano, quien al verla pasar se quedó viendo a esa joven esbelta de cabellos teñidos de lila.
-Es muy hermosa esa mujer y la candidata perfecta, la quiero para mí. -dijo acariciando su labio inferior con su pulgar.
-Es la hija de Jordan L'Blank, puedes asociarte con él, unir sus empresas.
-Se quien es, había escuchado de ella pero no tenía el gusto de verla, ahora ya convertida en una mujer, su padre y no permitirá un matrimonio comercial.
-Pues toca intentarlo como lo indica la tradición si es ella la escogida entonces.
Emanuelle miró a su asistente y sonrió.
-Empieza enviando flores entonces.
Doménico miró a Emanuelle que aparte de su jefe era su mejor amigo, lo miró achicando los ojos, como escudriñando las verdaderas intenciones que tenía esa petición.
-¿Acaso esta vez será de verdad? -preguntó para confirmar lo que ya sabia.
-Solo quiero una esposa de papeles de fotografías, no una de verdad, ya sabes que mi padre me quiere ver casado cuanto antes y lo voy a complacer.
-¿Y por qué ella.? Habiendo muchas otras que por cierta cantidad de dinero aceptarían. Esa mujer que ves ahí no te aceptará esa propuesta.
-Por qué esa mujer me gustó. Y la quiero. -habló con determinación y caminó para acercarse a ellas.
Emanuelle caminó fingiendo distracción y terminó chocando con ella haciendo que su helado cayera al suelo.
-¿Acaso eres ciego? -renegó Arielle mirándolo fijamente.
-Disculpe, no la vi, estaba distraído. se disculpó, mientras Arielle lo fulminaba con la mirada.
-Pues arruinarte mi tarde.
Un vendedor de rosas pasó por ahí y Enmanuell los tomó y las entregó a ella.
-Toma, es mi manera de disculparme.
-No me gustan las rosas. -dijo rechazando las.
-Entonces dime qué te gusta para darte las.
-Dejalo así, no pasa nada, estás disculpado. -dijo Arielle tratando de seguir sin tomarle importancia.
Rachel romántica y soñadora, estaba encantada mirando la escena y haciéndose una y mil escenas de amor entre su amiga y el desconocido.
Miro a Enmanuell y respondió cuando el pregunto en voz alta.
-Dime tus flores favoritas y llenare tu mundo de ellas.
-Lirios. -respondió Rachel siguiendo a Arielle que no le dio importancia a nada de lo que pasó.
Doménico tomó nota de cada día enviar Lirios a Arielle.
Tres días pasaron en los que Arielle empezó a recibir lirios blancos.
-Señorita estos le llegó nuevamente.
Arielle miró el bouquet de flores y sonrió.
-Enviaste todos los datos al investigador . -preguntó Arielle a la asistente que tenía.
-Si señorita, el mismo día que usted lo ordenó debe estar por llegarle información, le pedí que fuera a diario como usted lo sugirió.
-Perfecto. ¿Todo está listo?
-Solo falta que ustedes estén en el barco y zarpar.
Las horas pasaron y estaban de camino al barco cuando las notificaciones llegaron de su correo.
Dejó su portátil y se concentro en el camino.
Ya todos estaban esperando a su llegada cuando vio un pasillo de flores blancas, paro el auto y salió a mirar sorprendida.
-¿Qué carajos significa esto? -renegó mirando todo ese derroches de Lirios. Caminó despacio mirando hasta que estuvo frente a Enmanuell.
-¿ Que significa esto? ¿Acaso te volviste loco?
-Te dije que llenaría tu mundo de Lirios.
-Pues no me interesan tus Lirios, te puedes ir por donde viniste con ellos.
Julianne se acercó tomándola de la mano.
-Hija, no seas descortés con Enmanuell. ¿Por qué no nos dijiste que tenías novio?
-¿Qué? ¿Cómo que....? -sus palabras se interrumpieron cuando Enmanuell se acercó a ellas.
-Puedo hablar con ella.? Por favor.
pidió el antes de que Arielle hablara algo más.
-Querida.
-Al carajo con eso de querida. ¿Cómo es que mi madre esta diciendo locuras ? ¿Qué es eso de ser novios?
-Me tomé el atrevimiento de pedir que me dejarán hacer esto para discúlpame por qué no recibo una respuesta tuya.
-¿Qué respuesta?
-Si me perdonas o no.
-Estás loco en verdad. -respondió Arielle sintiendo esa situación absurda.
-Me encantas morita.
-Estas loco en verdad. -respondió sonriendo.
Jordan se acercó para informar que tenían que subir al barco.
-Hija. ¿Todo bien?
-Si papi, todo bien, ya voy.
-Me alegro que todo se solucione, las pequeñas diferencias también fortalecen uns relación .
-Papa no...
-Así es señor L'blank, tiene toda la razón.
-Entonces vamos. ¿Qué esperamos?
Jordan señaló el camino para que siguiera Arielle, y su invitación se extendió a Enmanuell.
Arielle lo miró y en sus intentos por contradecir siempre era interrumpida por él o alguien.
Todos a bordo del gran barco, fueron a sus respectivas camarotes la gran familia se reunía para cada ocasión y solamente los Bright no estaban presentes, casi nunca presentes.
Las horas pasaron todos se divertían en las diferentes áreas recreativas del crucero, y así llegó la noche en la que se reunieron todos en el gran salón. Cenaron, conversaron y todos con la novedad de la pareja del día.
Enmanuell caminó entre los invitados y salió de ahí, sentía que todo eso me asfixiaba.
-Padre, mira lo que me obliga a hacer, buscar a una mujer al azar solo por no esperar mi tiempo, no se cual es la prisa.
Se cuestionaba así mismo mientras miraba el agua pasar.
-Espero estés reflexionando, sobre la locura que mis padres están creyendo y no lo sacas de su error.
Enmanuell se giró, vio a Fabrizzio acercarse, y se vio obligado a improvisar.
Agarro por la cintura a Arielle, la atrajo más a su cuerpo, y unió sus labios s los de ella.
Arielle forcejeó y lo que Fabrizzio interpretó fue una escena romántica entre ellos dos, y decidió regresar para no interrumpir.
Enmanuell pegado a sus labios, levanto la mirada y vio cuando Fabrizzio regresó al interior del salón.
-¿Qué te pasa? ¿Te volviste loco?
-Si, estaba loco por besar tus labios. Me gustas mucho Arielle, y de verdad quiero que seas mi novia.
-¿Tu novia? Pero si apenas nos conocemos.
-Siento que te conozco de otra vida.
Arielle soltó una sonora carcajada, y Enmanuell la siguió.
-¿De verdad crees que te voy a creer?
-Mis sentimientos por ti son verdaderos. ¿Crees en el amor a primera vista? Yo si, ahora si creo en esa teoría.
-Yo no, eso no existe.
Arielle reía al escuchar la forma en como lo decía Enmanuell, eran palabras que no le llegaban al corazón, pero aún así le siguió el juego de palabras.
-Me encantas y eres la la mujer perfecta para mí.
-¿Es en serio? No creo en eso del amor a primera vista.
Enmanuell abrazo a Arielle y la giró para juntos mirar las pequeñas olas que se forman al avance del barco.
-Eres muy inteligente. Y es verdad en eso de que no crees en el amor a primera vista. Te propongo un trato, ganaremos los dos.
-¿Qué trato es ese?
-Escúchame atentamente sin interrumpir.
-Habla.
-Es verdad que eso del amor a primera vista no existe, no creo en eso.
-Entonces ese repentino amor que dices que nació en ti hacia mi es una gran mentira. Lo sabía.
-Creí que eras una chica romántica de esas que creen en los príncipes azules amores a primera vista y todo ese rollo.
-Ves que soy diferente, no soy ese tipo de mujer cursi romántica y bla bla bla, me gustan los hombres si, pero no eres mi tipo.
-Ni tu el mío.
-¿Entonces por qué todo ese show barato de que somos novios y toda ese vaina.
Enmanuell miró fijamente a Arielle, a uno su rostro entre sus manos, y unió la punta de su nariz a la de ella.
-Tu y yo nos entendemos, no te gusta lo cursi, a mi tampoco, entonces seremos buenos amigos y como buenos amigos tú me vas a ayudar.
Arielle agarró sus muñecas y sonrió.
-No se de que manera puedo ayudarte, pero eso de ser amigos si, podemos ser los mejores amigos.
-Está bien. ¿Amigos con secretos?
-Amigos, pero depende del secreto.
-Bien, mi padre me exige un matrimonio, y..
-Y tu no te quieres casar ¿Cierto?
-Me puedo casar, pero no quiero perder mi libertad.
-Espera, Espera ahí, mi querido Enmanuell Giordano. Estás insinuando que yo....
-Si, eso nos casamos por un tiempo de dos años, tu sigues con tu vida y yo con la mía pero con la máxima discreción, tanto tú como yo la tendremos, no quiero ser el cornudo de la familia.
-Y que te hace pensar que yo aceptaré.
-Cuando nos divorciamos, te daré el treinta por ciento de todo.
-¿Sabes de quién soy hija, y nieta? Y soy la mayor, eso significa ser la cabeza de familia algún día. La heredera. No necesito tus treinta por ciento.
-Pídeme lo que quieras, pero por favor ayúdame.
-¿Por qué yo?
-Tu eres la ideal, no crees en eso del amor y todas las acciones que conlleva esa palabra, como cortejar, ser romántico y todo eso.
-Tu no eres mi tipo, y pasar dos años contigo no veo que salgamos bien librado.
-Mira, quiero que me ayudes por qué se que tu eres la indicada, no esperas nada de romance, y además, te confieso un secreto.
-Dime.
-No me gustan las mujeres, y nadie lo sabe, pero me veo obligado a decirte esto, y es por eso que no tengo a una escogida.
Arielle lo miró fijamente a los ojos.
-Enmanuell Giordano. ¿por qué será que no te creo?
-¿Por qué no me creerías? Tengo a mi pareja, es Doménico, el y yo somos pareja, pero esto será un secreto entre tu y yo.
Arielle miro a Enmanuell y sonrió.
-Me caso contigo y felices los cuatro. ¿Cierto?
-Así es?
Arielle suspiró profundo, miro al horizonte y respondió.
-Está bien, voy a ayudarte, nos casamos y haces tu papel de esposo y yo me voy, tengo un viaje programado a Moscú, y es por cinco años.
-Perfecto, así mi padre no pondrá objeción cuando pida el divorcio en un año.
-¿Firmaremos un acuerdo?
-No lo veo necesarios, estamos de acuerdo en todo.
-Bien, arregla todo antes de un mes, que será mi viaje.
Enmanuell la agarró por la cintura y dio vueltas con ella, Arielle reía y todo eso era visto por su padre, la observó sin imaginar la locura que su hija cometería.
Los días pasaron, dos días y llegó el día de la celebración del cumpleaños número veinte de Arielle.
Todos en el salón festejando y brindando por Arielle.
-Hija, Enmanuell está esperando por ti. -dijo Julianne al momento de entrar a la habitación de Arielle.
-Mamá, no sé que voy a ponerme, no quiero ese vestido, no me gusta.
-Hija, es un evento especial, no puedes ir en shorts o pantalones de mezclillas. Además mamá te trajo ese vestido de París, sabes que a ella siempre le gusta verte vestida como una princesa.
-Madre, mi abuela sabe lo que me gusta.
-Si, pero será solo por esta ocasión, no es que pasarás el resto de tu vida con ese vestido puesto, ahora ponte el vestido y vamos.
Arielle suspiró profundo y termino usando el vestido que no quería.
Julianne arregló su cabello y salió junto con ella.
Enmanuell estaba esperando y cuando la vio, una sonrisa torcida y seductora se dibujó en sus labios.
-Mi novia está muy hermosa. -habló cogiendo su barbilla y dejando un beso en la frente.
-Gracias mi amor, pero sabes que me siento muy incomoda con este vestido.
Siguieron hablando hasta que llegaron a lo alto de las escaleras y todos miraron en su dirección, aplaudieron y ella del brazo de Enmanuell bajó despacio hasta que llegó a dónde estaban todos los invitados, los cuales se acercaron y felicitaron.
La fiesta continuó todos veían a la sonriente pareja compartir.
Arielle siguió hablando con todos hasta que se encontró con su prima Luiginna.
-Mi Lui, ¿Te pasa algo? No te veo bien. -preguntó Arielle al verla con su abultado vientre.
-Necesito un poco de aire fresco. ¿Podemos ir un momento afuera?
-Claro que sí, vamos.
Luiginna y Arielle salieron a caminar.
-Como van esos bebés ahí dentro. ¿Se portan bien?
-Si, son muy educados, ellos saben que tienen que portarse bien.
-Cuando nazcan mis ahijados volveré, en un mes me voy hago todo lo que tengo que hacer allá y vuelvo para esa fecha. Y cuidadito con adelantarse.
-No, seguro ellos esperan a su madrina. -respondió Luiginna riendo y acariciando su vientre de siete meses.
Caminaron por un momento más en completo silencio y Enmanuell apareció cubriendo los ojos de Arielle.
-Hasta que encuentro a mi novia. -dijo el abrazándola por la cintura.
-Estábamos dando un paseo por cubierta, perdón por robarte la un momento. -dijo Luiginna.
-Es verdad, ahí dentro está muy caliente el ambiente. -respondió Enmanuell y volvieron a la fiesta.
Las horas pasaron, la fiesta llegó al punto donde Arielle y Enmanuell anunciarían su inesperado compromiso.
-Familia, quiero decirles unas palabras, o más bien quiero hacer una petición formal como lo dicta la tradición. Se que para muchos es algo inesperado, pero si lo mantuvimos en secreto era hasta estar seguro de que era algo serio para formalizar, y como ya estamos cien por ciento seguros de que somos el uno para el otro. Dijo morando a Arielle, mientras ella sentía remordimientos por engañar a su familia.
-Enmanuell yo.. -Enmanuell se hincó de rodillas antes de que Arielle pudiera decir una palabra más.
-Por favor mi bella, solo un año no más. -habló en susurros audibles solo para ella.
Arielle miró a todos que estaban a la espera de ver en ella una sonrisa en su rostro.
-Un año Enmanuell, un año no más.
Arielle extendió su mano y Enmanuell deslizó el anillo en su dedo.
-¿Quiere ser mi esposa? -pidió y ella terminó aceptando todos aplaudieron y felicitaron a los futuros esposos.
Las horas continuaron, la fiesta llegó a su fin, y pasaron dos días más hasta que regresaron al puerto para volver cada quien a su residencia.
-Estaremos en contacto, mis padres querrán hacer una cena para interactuar con tu familia.
-Enmanuell, esto es otro nivel de locura, un matrimonio es algo serio.
-Nuestro matrimonio será serio, solo que nos divorciamos después de un año y cada quien hará su vida.
-Estaré esperando tu llamada.
Enmanuell se despidió y Arielle salió al jardín, caminó meditando en ls locura que haría.
-Hola mi mi Ari. ¿Te pasa algo? -preguntó Rachel al verla pensativa.
-Enmanuell y yo nos casaremos en menos de un mes.
-¡Aaaash! ¿De verdad? No lo puedo creer, tan pronto. ¿Yo seré tu dama de honor? -era una pregunta tras otra
-Ya Rach, me agobias.
-Es algo inesperado. ¿Tú? Comprometida, no me lo creo.
-Talvez yo también te siga y mi novio me proponga matrimonio pronto.
Arielle miró sorprendida a Rachel .
-¿Desde cuándo tienes novio? -preguntó sorprendida Arielle
-¿Desde cuánto estás enamorada? -respondió Rachel con otra pregunta.
-Desde que el amor llegó a mi vida. Pero aquí el tema es tu boda, tu vestido el mío, tenemos poco tiempo y mucho por hacer. No tenemos tiempo que perder, vamos. -Rachel se llevó a Arielle casi arrastrando, los días transcurrían así como los preparativos de la boda. El día de la reunión con la familia Giordano llegó y Arielle estaba lista para ir a conocer a su futura nueva familia.
La noche llegó Jordan y Julianne junto a Arielle estaban llegando, Enmanuell salió a recibir muy atento.
-Hola cariño, señores L'blank, mis padres esperan por usted, estarán encantados de conocerte mi vida.
Arielle sonrió y siguió los padre de Enmanuell estaban contentos de que por fin el casanova de su hijo sentaba cabeza.
La cena, la noche paso entre conversa y planes para la futura parejas de casados.
-Padre, con los nietos no cuentes por ahora, Arielle se va a Moscú después fe nuestra boda pues tiene que continuar con su especialización.
-Pero aquí también hay buenas universidades. -sugirió la futura suegra.
-Pues nuestros planes ya están hechos, y no lo cambiaremos por nada del mundo, así que lo siento si aún Enmanuell no puede darles nietos. -contradijo Arielle muy segura de todo.
El tiempo pasó y ya se estaban despidiendo de los L'blank de los Giordano.
-Hijo, esa chica no me convence, su forma de pensar no es de una mujer enamorara que quiera formar una familia.
-Madre, Arielle es la mujer perfecta para mí, yo ls escogí a ella y ella será mi esposa.
-Desde cuándo son novios. -pregunto Espósito Giordano.
-¿Acaso eso importa padre? Lo importante es que me casaré, eso es lo que deseas.
-Espero no hagas unas de tus jugarretas Enmanuell.
-Padre, me voy a casar, y después tendrías nietos.
Enmanuell salió de la mansión Giordano y fue a su departamento.
Todo el trayecto fue pensar en como sería su vida de casado, no quería dejar su vida de mujeriego su distracción fue tanta que no se dio cuenta del cambio de luces en el semáforo y de que unas monjas cruzaban la calle, logró frenas a tiempo, salió del auto de prisa y corrió a mirar la monja en el suelo.
-¿Está bien hermanita? Lo siento disculparme, no la vi. Vamos la llevaré a un hospital. -Expresó algo asustado.
La monja levantó la mirada y sus ojos se perdieron en los de ella.
-Son hermosos. -susurró para así mismo. La monja se puso de pie limpiando su hábito y excusándose.
-No pasó nada grave, tranquilo estoy bien.
-Por favor, déjeme llevarla a un hospital para que la revisen hermana.
-No hace falta, tenga un buen día. -se negó y siguió su camino, Enmanuell la mino alejarse y una sonrisa se dibujó en sus labios, miró al cielo y pronunció.
-Que mujer más hermosa tienes a tu servicio eh dios. Si la hubiera visto antes estoy seguro me serviría a mi y no sería en un matrimonio por conveniencia. -dijo riendo y haciendo un gesto de negación, subió nuevamente a su auto y continuó su camino, fue al edificio donde tenía su departamento llegó y ahí estaba esperando, Felicia Trejo. Una trigueña exuberante.
-Hola cariño, te esperé mucho tiempo. ¿Por qué llegaste tarde?
-Estaba en la cena de mi compromiso. -respondió y esa inesperada noticia no le pareció bien a Felicia.
-¿Qué está diciendo Manu? ¿Cómo que compromiso?
-Así como lo escuchas Felicia, me voy a casar.
-¡Yo soy tu novia Enmanuell! ¿Cómo es que te casas con otra mujer?
Enmanuell miró a Felicia y se carcajeo.
-Tu y yo no tenemos una relación Felicia, la pasamos rico, cogemos delicioso pero de ahí a casarnos hay un abismo muy grande.
-¿No me ves digna de ser tu esposa?
-No eres la candidata para eso. No tenemos una relación formal y ya te crees con derechos, imagina su nos casamos.
Felicia estaba furiosa, no lo demostraba paro la rabia que sentía hacia la mujer que se casaría con Enmanuell era grande.
"Si crees que te será fácil librarte de mi, no me conoces Manu, no me conoces, no sabes de lo que soy capaz de hacer"
-¿Pero seguiremos siendo amantes?
Enmanuell se a seco a ella la agarró por la nuca y la giró, la tiró sobre el borde del sofá dejando su trasero en lo alto, levantó su falda y desgarró el panty, libero su mástil muy endurecido sacó un condón de su bolsillo rasgó le sobre y se lo puso, se apuntó en su enterada y de una sola estocada estuvo en lo mas profundo de Felicia.
-Ven putita, esto es lo que quieres. ¿Cierto? Esto es lo que te gusta. Dilo, dime qué es lo que quieres.
-¡Aaah! -Un fuerte gemido salió de la garganta de ella, al sentirse llena del hombre al que deseaba con tanta pasión.
-¡Aaah! Manu, dale más, más, lo desea tanto, lo quiero todo dentro de mí.
-¿Eres mi perra?
-Lo soy, si lo soy, soy tu puta, y por eso nunca me dejaras. -decía entre gemidos, mientras Enmanuell se hundía cada vez más profundo en ella.
Enmanuell siguió dándole tan fuerte y profundo. él aceleró las embestidas, las piernas de Felicia temblaban, Enmanuell sintió su cuerpo contraerse al igual que Felicia, el tomó sus caderas y se adentro mas, y con fuerza.
-¡Aaaash Manu, me cortó Manu.
-Córrete conmigo, vamos dale a tu macho lo que le gusta.
Enmanuell experimentó el más placentero orgasmo y Felicia lo siguió, corriendo se junto con él.
Felicia sentía sus piernas temblar, se puso de pie bajó su falda y fue al baño.
Enmanuell retiró su protector, se arregló y sirvió un vaso de whisky, lo bebió de un solo sorbo, sirvió otro cuando Felicia se acercaba a él con una sonrisa y una mirada seductora..
-Ves lo rico que la pasamos, no entiendo por qué te vas a casar con otra y no me escogiste a mi, sabes que siempre estoy dispuesta para ti.
-No tengo que darte explicaciones Felicia, es mi decisión y seguiremos como hasta ahora, y si no te gusta, muy tu problema, tengo a muchas que no les importa mi estado civil ni el lugar que tengan en mi vida.
Felicia lo miró fijamente, su mente procesó la información y sonrió.
-Está bien, si prometes que siempre estaremos juntos como si no estuvieras casado, todo está bien, yo acepto seguir siendo tu amante.
Los días pasaban, Arielle actuaba como siempre, como si no estuvieras consiente de que las organizadoras estaban al corre por la proximidad del día de la ceremonia.
-Señorita Arielle, hoy tiene la prueba de los vestidos, y después la degustación de los pasteles.
-¿Hoy? No, imposible, no tengo tiempo para eso, que se encargue Enmanuell.
Las organizadoras se miraron entre ellas, era la primera vez que trataban a una novia tan desinteresada en su boda.
-Ella es rara, toda novia está en las nubes soñando y deseando que llegue pronto su gran día de su boda. -manifestó Liza, una de las organizadoras viendo cómo Arielle subía a su auto y se alejaba.
-¿Qué hacemos Jaret? Sin ella no avanzamos en nada. Todo lo demás está a medias y con el vestido y la prueba de postres y pasteles, estamos en cero.
-Ya liza, hagamos nuestro trabajo, iremos a escoger unos vestidos los traeremos, pero primero, vamos a seleccionas los postres nosotras mismas.
Arielle subió a su auto, salió en busca de Rachel, pues últimamente no estaba disponible para sus salidas, llegó muy cerca de su casa y la vio salir muy animada del brazo de Doménico.
-¿Rachel y Doménico? Esto es extraño, a menos que. ¡Ay! no Enmanuell está viendo traicionado por Doménico. ¿Será que le digo? Esto es terrible. Enmanuell tiene que saber.
Arielle marcó el número de Enmanuell recibiendo respuesta de inmediato.
-Ari ¿Dónde estas.? Te necesitan para la degustación del banquete.
-Deja que se encargue las organizadoras, ¿Dónde está tu?
-En el hotel donde será la recepción con mi madre te estamos esperando.
-Enmanuell tu y yo quedamos....-sus palabras fueron interrumpidas por él.
-Ya lo sé..
-¿Quieres escucharme? Acabo de ver a Doménico siento infiel
-¿Qué estás diciendo? ¿Cómo que infiel?
-Si, infiel y con una mujer.
Arielle no mencionó el nombre de Rachel, pues como la supuesta relación de Enmanuell y Doménico era secreta, era de imaginar que Rachel no sabía nada del tema.
Arielle salió de ahí y fue al hotel donde estaba Enmanuell.
Enmanuell la miró entrar, vio como su hermosa sonrisa y sus cabellos violeta jugaban al viento.
"Que hermosa es, estaremos casados un año, y en todo ese tiempo puede pasar que ella se enamore de mi."
Eran los pensamientos de Enmanuell al ver que Arielle se acercaba a él.
Salió a su encuentro, mientras ella caminaba sonriente.
-Cariño, ya era hora de que estés aquí. Te extrañé. -expresó Enmanuell con gestos muy cariñosos que a ella no le pareció una actuación de su parte.
-Bájale dos rayitas a tu intensidad, tu madre esta lejos.
-Disculpa, solo quería ser cariñoso con mi futura esposa.
-Al parecer, no te importan los cuernos que te están poniendo.
-Ese asunto lo arreglaré después, ahora vamos a nuestro asunto.
Arielle y Enmanuell pasaron la tarde probando y eligiendo el menú que servirían en la boda.
Los días siguieron pasando, Rachel no daba señales. hasta que Arielle nuevamente fue por ella.
Llegó a la residencia de los Parisi y nuevamente estaba Doménico Serra con ella.
-¡Ari! Que bueno que estás aquí.
-Pues ya que me tienes en el olvido, vengo a ver que te pasó. Teníamos la prueba de los vestidos, de los pasteles y tu nunca apareciste.
-Ay mi Ari, perdóname, es que salí unos días de viaje en yate. Y como andas en tus preparativos no te invite
-Déjame adivinar con quien. Doménico. ¿Cierto?
Rachel grito de la emoción mientras se colgaba del cuello de Doménico.
-Si, somos novios. -dijo Rachel abrazándose a Doménico mientras el se aclaraba la garganta.
Y a su mente vino las palabras de Enmanuell.
Enmanuell, después de dejar Arielle en su residencia fue en busca de Doménico a su departamento, llegó al edificio, bajó del auto y subió al ascensor , marcó el número de piso y subió. Las puertas metálicas se abrieron y Doménico estaba a punto de salir nuevamente.
-Manu, que haces aquí hermano.
-Tenemos que hablar, vamos adentro o vamos a un bar.
-Al bar. -eligió Doménico y subieron nuevamente al ascensor para bajar e irse al club.
Llegaron se sentaron en la barra, y el bar tender les sirvió un vaso de whisky a ambos.
-Dime, ¿Qué es eso urgente que tienes que decirme? -preguntó Doménico bebiendo un sorbo de bebida.
-¿Qué hacías en casa de Rachel? ¿Acaso tienen una relación?
Doménico se carcajeo y bebió el resto del contenido en su vaso.
-Tu sabes que nosotros no mantenemos una relación estable jamás, es solo algo pasajero. ¿Acaso quieres con ella? Por no no hay problemas.
-No se te ocurra estar de cariñoso con ella frente a Arielle.
-Le dije a Arielle que tú y yo tenemos una relación.
-¿Qué carajos está diciendo? Vociferó Doménico bebiendo nuevamente todo el contenido del vaso. Lo dejó sobre la barra y miró fijamente a Enmanuell.
-Contéstame Enmanuell. ¿Por qué carajos dijiste que te gustan los hombres.?
-Para que Arielle acepte casarse conmigo, era la única forma de que ella acepte ayudar a este pobre incomprensible hombre a quien su padre le obliga un matrimonio.
-¿Y tenías que decir semejante mentira.? Hacerle creer que somos pareja. ¿Acaso te volviste loco? -reprochó Doménico bebiendo otro vaso más. Y continuó
-¿Te estás escuchando.? Que eres gay y seguro yo tu pareja.
-Así es.
-Le hubieras dicho la verdad de lo que querías.
-Entonces no hubiera aceptado.
-¿Por qué no?
-Arielle es perfecta, no cree en el amor romántico, no funcionó el querer cortejar la, entonces le expliqué que necesito un matrimonio por conveniencia sin estar aparentando amor a la futura esposa. El que ella sea así, la convierte en la candidata perfecta. Por qué no espera amor, vive su vida, yo continuo con la mía, y en un año nos divorciamos.
Doménico lo miró fijamente haciendo un gesto de negación.
-En verdad no sé cuál es más loco, si tú por decir ser gay para que Arielle te acepte esas condiciones de cada quien por su cuenta solo para seguir con cuanta mujer se te presente, o ella por ayudarte. ¿Y no te has puesto a pensar que en un año pueden pasar muchas cosas. Como por ejemplo enamorarte de ella?
Enmanuell se quedó pensando y recordó cuando la vio entrar al salón de degustaciones, su cabello de colores, se sonrisa y el contoneo de sus caderas al caminar
-Ella se va a Moscú, no compartiremos mucho tiempo juntos, y ese será el pretexto para el divorcio en un año.
Doménico suspiró profundo haciendo un gesto de negación, bebió otro shop y salieron de ahí sin imaginar que todo su secreto era escuchado por Paul uno de los amigos de Felicia.
Quien la llamó y contó lo que escuchó de Enmanuell y Doménico.
-Gracias Paul, te debo una, gracias por la muy buena información.
Colgó la llamada y sonrió mientras caminaba por su habitación ideando la forma de como hacer para terminar con esa boda.
-Así que no la amas. Yo sabía que tu no podías amar a otra mujer. No quieres compromiso más que el de un papel firmado, pues eso tendrás, pero no con otra, por que yo seré esa mujer, y después veremos mi amor. - una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios, se cambió y salió para ir en busca de Arielle, tenía que decirle la verdad para descartar esa idea de matrimonio. Salió en su auto y fue al departamento de Enmanuell.
Subió, entro y buscó las invitaciones.
Encontró la foto de Arielle y la miró fijamente.
-Así que tu eres la escogida, pues fíjate que no ayudaras a tu amiguito, no querrás hacerlo cuando te enteres de que no es gay, y que te escogió por que no le interesas como mujer.
Felicia salió del departamento, subió a su auto y fue en busca de Arielle.
Llegó a la universidad donde estaba con su grupo de amigos riendo.
La observó por largo tiempo idea do la manera de hacerle llegar en mensaje que tenía para ella. Una nota, porque no tenía su contacto. Encontró con quien enviarla, la entregó y vio cuando la recibió.
Salió de ahí y volvió al departamento de Enmanuell, lo llamó. Ella quitó su ropa mientras hablaba con el.
-Manu, te deseo, necesito de ti, mis manos no son suficiente mira como estoy. -habló jadeante tomo una fotografía y la envió.
-¡Mmm! Estás rica voy enseguida. -Enmanuell colgó la llamada.
En la mansión Giordano.
-Hijo, no sé pero la actitud de Arielle no me parece de una mujer que desea casarse, todo le da igual, es su boda, no la de otra persona. -Petra, la madre de Enmanuell, reprochaba la conducta de Arielle hacia los preparativos.
-Madre, no todas las mujeres son idealistas y perfeccionistas , ella es perfecta para mí, y me encanta.
-Bueno si tú lo dices, así será, tu la conoces mejor que yo.
-Si madre, ella es una mujer muy inteligente, muy capaz, muy hermosa, esos ojos, esa boca, ese caminar.
Petra reía al ver la forma en la que Enmanuell hablaba de Arielle.
-Es la primera vez que te escucho hablar de los atributos de una mujer.
-Ella es una niña hermosa madre.
Su teléfono sonó y lo trajo a la realidad esa que lo desviaba de su organización de matrimonio.
Felicia era el nombre que reflejaba la pantalla, contestó y se alejó para hablar con ella y ver la foto que le envió.
Se despidió de su madre, subió a su auto y salió de ahí para ir a su departamento.
En el campus de Arielle.
-Señorita, ahí le envían este sobre.-dijo el pequeño a quien le había pagado Felicia para que haga el mandado.
Arielle recibió el sobre sonrió y miró a todos lados.
-¿Quién te envió para que me entregues esto? -interrogó mirando a todos lados, el pequeño señaló e dirección donde estaba Felicia, pero no la vio más ahí.
Arielle abrió el sobre y leyó la nota
"Si quieres descubrir la verdad de tu prometido ven a su departamento donde yo lo comparto con él. ¿Sabías que su pasión son las mujeres? Y si se casa contigo por qué sabe que no te vas a enamorar de él nunca y por que tú jamás le vas a gustar como mujer, entonces eso significa que te esta utilizando para un propósito, y ese propósito es obedecer a su padre que lo obliga a casarse y el obedece por que después lo deshereda y el no quiere perder la fortuna de su padre ni su libertad, eso me lo dijo el."