SI LEÍSTE
UN TRATO CON EL CEO.
ESTA ES LA HISTORIA DE
YARA ELIF Y AYLÍN DILARA.
Dos años después.
Los días pasaron en completa normalidad, cada una se dedicó a realizar lo que le correspondía hacer.
Estudiar y especializarse en sus carreras.
-Lif ¿Qué hacemos esta tarde, festejaremos nuestro cumpleaños como los dos años anteriores?
-No podemos viajar, y volver al día siguiente, hacemos lo mismo. -dijo Elif.
Esa tarde, Yara y Aylin decidieron salir juntas, una tarde de hermanas, subieron al auto y fueron al centro comercial, din darse cuenta de que hacía meses eran vigiladas.
Entraron al restaurante, encendieron la portátil y se conectaron a la videollamada con sus padres, estarían festejando a la distancia su cumpleaños número veinte.
-Hala papá, hola mamá, feliz cumpleaños. -saludaron al unísono las dos y felicitaron a Raphaella y felices al ver reflejada la imagen de la familia.
-Mis princesas, ¿Cómo la están pasando hoy? Las extrañamos muchísimo.
-Nosotras también papá, y más hoy día, desde que estamos aquí solo es así nuestras reuniones.
-Pronto estaremos todas reunidas. Y entonces nuestras reuniones serán diferentes.
La conversación era muy animada, sirvieron la cena y todo eso era bajo la vigilancia que le habían montado a las hermanas Aksoy.
La cama terminó y se despidieron de Emir y Raphaella, siguieron un poco más bebiendo y haciendo planes para cuando regresarán a Turquía.
En ese momento Aylin se puso de pie dio vueltas cuando una Pared estaba en su frente tirando todo el contenido del vaso encima de ellas.
-¿Acaso no te das cuenta de lo que haces? Me tiraste toda la bebida encima imbécil.
-Disculpe señorita. -se disculpó
-Ya cálmate Lyn. Tranquila.
- Ya regreso, voy al tocador.
- Ve mientras yo pido la cuenta.
El mundo de oscureció, y simplemente se desvaneció en la oscuridad. La cargaron en los brazos la pusieron en el asiento trasero de una camioneta y vendaron sus ojos, ataron sus manos y pies.
- Jefe, su encargo va en camino.
- Perfecto, sin maltratar la, por qué un solo rasguño, y la pagan con su vida.
Yara y Aylin fueron secuestradas por Mikayl Shevchenko, cobrando la deuda de Dimitri Koslow, su abuelo materno.
Los autos llegaron a la fortaleza Shevchenko los hombres bajaron y las cargaron a habitación separadas.
Cinco horas después, Aylin despertó desorientada y con un fuerte dolor de cabeza, creía ser ella sola la raptada.
-¡Saquen Me de aquí! ¡Abran la puerta! -gritaba y golpeaba la puerta sin tener respuesta.
Elif estaba en la misma condición, pero con la diferencia de que sentía temor, estaba en una esquina de la habitación abrazada a sus piernas, y vino a su mente el recuerdo de cuando su madre la secuestró y Raphaella la rescató.
-Mamá, ven por mí por favor, ven por mí. Tengo miedo tengo miedo, donde estoy. -decía entre sollozos.
La cámara oculta en una lámpara le daba un ángulo perfecto que le hacía ver tan vulnerable, Mikayl la miraba atentamente, no era como la describía su abuelo, una mujer extrovertida y liberal.
-Quiero la información de estos meses. -pidió Mikayl Shevchenko en tono frío y autoritario.
-Señor solo la seguimos tres meses y aquí están los datos de todo lo que hacen las veinticuatro horas al día.
Mikayl miró detenidamente todo el reporte de cada una de ellas.
-¿Ni un novio? ¿Un amante? ¿Nada?
Preguntó intrigado.
-No señor, solo se dedican a estudiar y a visitar museos. No tienen vida social, y las amigas igual que ellas, no tienen vida nocturna.
-Dimitri Koslow me mintió, si ellas no tienen vida nocturna significa que entonces valen mucho más de lo que ese traidor me debe.
-Señor, el solo nos dio los datos de una, pero nunca salen solas y nos vimos obligados a traerlas a las dos.
Mikayl mostró una torcida sonrisa.
-Bien, envía a prepararlas para que le saquen fotografías, y ubicarlas en categoría uno.
-Me temo que no señor, no creo que ella acepte una de ella es muy rebelde y está gritando.
-Pues vamos a jugar con su consciencia, llevar a la habitación de interrogatorio. Y me traes a la otra.
Sergei fue a la habitación de Elif la miró temerosa la tomó del brazo y la llevó casi a arrastras.
-¿A donde me lleva? Por favor, déjeme ir no se por que estoy aquí.
-Camina niña, ya lo sabrás, el jefe te quiere ver.
-¿El jefe? ¿Qué jefe?
-Camina y no preguntes. -respondió Sergei muy enojado por las preguntas de Yara Elif.
-Aqui espera un momento. -ordenó Sergei dejándola en una habitación con paredes de espejos.
-Saquen Me de aquí, por favor le temo a los lugares pequeños.
Yara sentía que se asfixiaba, sintió que el nudo en su garganta la ahogaba. Sudaba frio y su cuerpo temblaba, y nuevamente se desvaneció.
Mikayl abrió la puerta, la tomó en brazos y la llevó a la habitación.
-¡Un médico pronto! -ordenó mientras acostaba a Yara sobre la cama. La miró detenidamente y delineó su rostro con su debo índice.
-Que hermosa eres, tienes un rostro angelical. ¿Cuál eres Yara o Aylin, son tan idénticas. -Mikayl se perdió en sus pensamientos que no se dio cuenta el momento en que entró Sergei con el Galeno o.
-Señor, aqui está el doctor.
Mikayl se puso de pie y dejó que el médico hiciera su trabajo.
El Galeno examinó detenidamente a Yara y ordenó realizar exámenes.
-¿Que le sucede? ¿Tiene algo malo?
-Tenemos que realizar un chequeo más exhaustivo para saber lo que tiene señor. Lo que le puedo adelantar es que ella tiene una cicatriz en el pecho.
-¿A qué se debe?
-Al parecer es una cirugía de corazón . Con todo mañana hay que realizar estos exámenes.
El Galeno salió de la habitación al igual que Sergei, dejando a Mikayl con Yara Elif.
-Todavía defectuosa. Me las vas a pagar Dimitri Koslow.
Mikayl miró a Yara y fue a su habitación, se duchó se puso un pantalón de chándal y una sudadera, y volvió a la habitación de Yara.
La miró que aún no despertó ni un solo momento y se sentó en un sofá.
En la madrugada Yara se removió en su lugar y vio a Mikayl que la miraba fijamente.
-¿Quién es usted? -Dijo sentándose de una por el susto de verlo ahí.
Mikayl se puso de pie y se acercó muy despacio.
-Tranquila niña, no te alteres, te desmayaste y el médico te atendió y dijo que despertaría poco a poco. ¿Por qué tienes esa cicatriz en tu pecho?
Yara s rio los ojos como plato mientes se agarraba los botones de la blusa.
-¿Qué me hiciste, pervertido?
Mikayl sonrió y se acercó un poco más a ella.
-¿Crees que eres mi tipo? Pues fíjate que no. Dolo estoy cuidando tu sueño.
-Por favor sácame de aquí no se sus hago aquí, ni por qué.
-No puedes irte de aquí.
-Quien entra aquí no sale.
-¿Tu también estas secuestrado, tenemos que escapar y denunciar a estos delincuentes.
Mikayl apretó los dientes tan fuertes que dolieron, la miró y se acercó muy despacio.
-Si, yo también estoy encerrado aquí, y no puedo salir.
-Debemos encontrar una salida, no podemos quedarnos aqui.
-Ya te dije, tenemos órdenes de no salir de aquí y si lo intentas te buscarán y te traerán aquí.
-No se que hice, no se por que me trajeron aquí, mi hermana debe estar preocupada por mí, dios mío tengo que salir de aquí. Mis padres se preocuparan.
-Así que aún dependes de ti padre.
-Tengo una familia, ¿Quién no tiene un padre? Vamos ayúdame a salir de aquí.
-Mañana tienes que realizarte unos exámenes para saber por qué te desmayaste.
-No permitas que me lleven a esa habitación, le temo los lugares muy pequeños y cerrados, por favor.
-¿Tienes miedo a ese lugar?
-Si, por favor no lo permitas.
-Tranquila no volverás a ese lugar. Ahora descansa yo te cuidaré.
Mikayl se sentó a la orilla de la cama mientras Yara trataba de dormir, el hombre que tenía a su lado de cierta manera le transmitía tranquilidad y confianza.
Mikayl se acostó en el sofá apagó las cámaras de la habitación puso seguro a la puerta y trato de dormir.
El amanecer llegó, Mikayl despertó, la vio dormida y silenciosamente salió de la habitación.
Fue a la suya y volvió a encender las cámaras.
-Arina, llévale ropa y alimentos a la chica de la habitación cinco, y tráeme una bandeja con ropa de la misma talla.
-Enseguida señor.
-Arina.
-Dígame señor.
-Dile a Nikolay que venga a mi habitación.
-Enseguida señor.
Arina salió de la habitación de Mikayl, mientras esté se duchó y cambio con ropa casual entró Nikolay.
-¿Qué haces vestido así. Mikayl? -preguntó Nikolay mirándolo de firma extraña.
-Haste cargo de la agenda del día, yo tengo otros así tos que resolver.
-¿Otros asuntos? Deben ser muy importantes para que no realices tu trabajo hoy.
-Si lo es, luego te cuento hoy seas Mikayl.
Nikolay hizo un gesto de negación y sonrió. Era la primera vez que Mikayl faltaba a sus responsabilidades.
Salieron de la habitación y tomó la bandeja que Arina le entregó, subió al ascensor y bajó a la habitación de Yara.
Mientras.
Yara despertó y se encontró sola, se pudo de pie y corrió a la puerta pero no pudo abrirla.
-¡Rayos! ¿Cómo voy a salir de aquí?
Dio vueltas por toda la habitación y buscó la posibilidad de salir de ahí pero todo fue en vano, entró al baño se quitó la ropa y y se metió en la ducha y bajo la lluvia artificial cerró los ojos y dejó que el agua caliente callera sobre ella.
-Tengo que salir de aquí, así tenga que sobornar a. ¿Y como se llama?
Se dijo así misma al darse cuenta de que no sabía el nombre del hombre que la acompañó.
Salió de la ducha, se envolvió en una toalla y salió del baño.
-Buenos días mujer. -dijo Mikayl causándole un tremendo susto a Yara que al momento de escucharlo dio un salto y la toalla terminó en el suelo.
Las puertas metálicas se abrieron, Mikayl salió y entró a la habitación de Yara, llevó el desayuno al balcón y justo en ese momento su celular vibró, miró el mensaje y vio la imagen de Aylin agarrando a golpes a Arina.
-Eres una fierecilla, pero ya veremos cuando veas a tu hermanita si seguras a tirando así. -se dijo mentalmente cuando escuchó cerrarse una puerta y entró de una din previo aviso.
-Buenos días mujer. -saludo y quedó de piedra al ver la imagen frente a él, la silueta de Yara lo dejo petrificado en su sitio.
Yara del susto y de la impresión quedó igual. Mikayl la miró embelesado Yara se llevó las manos al sus pechos, tratando de cubrirse, él se acercó lentamente y fue cuando Yara Elif parpadeó dio un lado atrás y recogió la toalla para envolverse en ella nuevamente.
-¿Qué carajos haces aquí en mi habitación?
-Vine a traerte el desayuno y ropa. No creí que estabas así, vístete rápido y agradece que fui yo que vino a dejarte esto y no ....-Mikayl no terminó la frase por qué se descubriría ante ella.
-¿Si no fuera quien? ¿Tu jefe? A ese desgraciado lo quiero conocer, quiero que me diga por qué me tiene encerrada, talvez se equivocó de persona no lo sé.
Mikayl apretó los dientes para no responder ante el insulto que biosfera Yara contra él. Tragó grueso y salió de la habitación sin antes ordenar.
-Desayuna que nos vamos al médico.
Mikayl salió de la habitación, cerró la puerta tras de él y se quedó ahí con los ojos cerrados, se acordó de las cámaras en la habitación, y las apagó desde su celular.
-No se que me está pasando con esta mujer, nunca antes nadie me cautivó como lo está haciendo ella.
Pasó sus manos por su rostro y suspiró profundamente.
Mientras Mikayl trataba de poner en orden sus ideas, Yara cogió la ropa que le dio Mikayl, se vistió y fue al balcón donde estaba el desayuno. Miró el inmenso jardín donde estaban los perros sueltos.
-Desgraciado, como escapar de aquí por qué si bajo por este balcón los perros me esperan ahí abajo. Voy a ganarme la confianza de este hombre y así lograré escapar de aquí.
Yara desayuno y media hora después entró nuevamente Mikayl.
-¿Otra vez entras sin tocar?
-Entre así por qué no creo que sigas desnuda todo este tiempo.
-Eres pedante ¿Sabias? -le fijo blanqueando los ojos y luego pensó
"No Yara así no lograras ganarte su confianza" pensó mi miró y sonrió.
-¿Sabes que? Discúlpame, se que no tienes culpa tu también eres un empleado prisionero aquí así que estamos de igual condiciones. Esto parece una cárcel, ¿Ya viste eso perros ahí abajo, no se cómo voy a escapar de aquí.
-Ya veremos qué hacer, vamos al médico.
-No quiero ir, ya se lo que tengo.
-Pero yo no así que vamos.
-No voy lo que quiero es salir de aquí mi hermana debe estar loca buscándome. Y no se diga mis padre, necesito un teléfono ¿Me prestas uno por favor?
-Mira, vamos al médico y después vemos lo del teléfono.
Yara acepto la propuesta y salió de la habitación para ir con Mikayl al médico. Se acordó que no sabía su nombre y preguntó. Se detuvo en seco que Mikayl termino colapsando sobre ella.
-¿Qué sucede ahora?
-Tu nombre, no se tú nombre. ¿Cómo te llamas?
Mikayl se quedó pensando y respondió.
-Alexey. -respondió dando su segundo nombre.
-Mucho gusto Alexey, mi nombre es Yara, Yara Elif Aksoy.
-Hermoso nombre, Yara. -respondió mirándola y cogiendo un mechón de su cabello.
Yara se giró y siguió su camino, Alexy Mikayl la guio y salió de la mansión para subirse al auto.
Recorrieron la ciudadela dentro de esa fortaleza y llegó al centro médico.
Las enfermeras lo vieron y dejaron a quienes tenías para atender a Mikayl.
El les hizo señas con la mano para que no le llamarán por su nombre con el que lo conocían ahí en ese mundo. El general Drago.
El Galeno lo recibió y empezó a atender a Yara, hizo las preguntas correspondientes.
-Señor, ella necesita otros tipos de exámenes radiológicos con el especialista en el área, no soy cardiólogo. Me tomé la libertad de llamar a mi hermano que es el mejor.
Mikayl lo miró fijamente y el Galeno entendió.
-El sabe que solo aquí puede trabajar sin problemas. Esta recién llegado de Rusia.
-Ve a llamarlo, necesitamos saber lo de Yara. -ordenó y el doctor salió en busca de su hermano.
El Galeno no tardó en llegar, lo presentó a Mikayl quien lo quedó mirando.
-Soy Igor Kaurnikova, a sus órdenes señor.
Yara lo miró algo sorprendida y preguntó
-¿Señor? ¿Acaso eres tú el jefe que me secuestró? yo no quiere ser revisada por ningún desconocido, yo tengo mi propio México y además ya se lo que tengo. -Yara estaba alterada caminó hacia la puerta para marcharse de ahí y Mikayl la detuvo.
-Espera muchachita, no soy el jefe, es solo que aquí es costumbre hablarnos así. -dijo Mikayl mirando a los doctores que palidecen ante el celo fruncido del jefe.
Nicola lo miró y luego a Yara y habló.
-Señorita, está tipo no es mi jefe, es una broma que tenemos el y yo. -dijo con una tranquilidad que no sentía. Miró a Mikayl y luego a Yara.
-Por favor, el cardiólogo la espera.
Yara pasó al consultorio junto con Igor Kaurnikova seguidos por Mikayl.
-Por favor, pase ahí y póngase esto.
Yara tomó la bata y miró fijamente a Mikayl.
-No se podrá que que esto, padezco de claustrofobia, por eso me desmayé.
-Eso ya lo sé, quiero saber por qué esa cicatriz.
Yara blanqueó los ojos y lado al biombo para cambiarse.
Salió de ahí y se acostó en la camilla.
El Galeno realizó electrocardiograma, y para comprobar con seguridad realizó un ecocardiograma. Media hora después estaba con los resultados .
-Todo esta bien con su corazón, puede seguir con la dedicación prescrita por su cardiólogo, solo él puede cambiar la medicina.
-¿Tu no puedes prescribir medicina?
preguntó Mikayl de forma despectiva.
-Ella está bajo control con su médico, yo realice solo un chequeo rutinario para ver el funcionamiento de este órgano, para poder dar medicinas o cambiar necesito de su historial clínico completo para saber cuál es el origen de la afección.
-Ya, Alexey, ves estoy bien mi desmayó fue por el lugar muy cerrado, así que file a ese estúpido jefe tuyo que no me vuelva a encerrar ahí.
Igor miró a Mikayl y luego a Yara, tragó el nudo en su garganta y habló.
-Debe de realizar una actividad física, y una dieta equilibrada tratar de pasar tranquila sin sobresaltos, usted es una paciente cardíaca así este controlado todo. -aconsejó mirando a Mikayl dando a ente ser que no debí presionarla, Mikayl asintió brevemente dando a entender que captó el mensaje.
Mikayl salió llevando a Yara de la mano. Subieron al auto para volver a la mansión donde la tenia encerrada.
-Por favor Alexey, déjame ir, podemos escapar los dos, por favor.
Suplico Yara mirando a Mikayl.
El la miró y se vio en los ojos de ella.
-No puedo hacer eso.
-¿Te gusta estar aquí? ¿Es eso? ¿Qué clase de trabajo realizas? Vamos, mi padre nos protegerá.
-No puedes irte de aquí Yara. No puedes hacer eso, tu perteneces a este lugar. -respondió con voz alterada.
Yara lo miró y Preguntó por qué no compre dio su comportamiento.
-¿Que te paso? ¿Por qué no? ¿Por qué estoy aquí? Si lo sabes dímelo. Por qué no entiendo nada.
Yara bajó la mirada y sus lágrimas rodaron, no comprendía que ese bipolar hombre la tratará con amabilidad y después le estaba hablando déspota mente
-¿Sabes qué? Me da igual lo que carajos haces aquí, yo voy a salir de aquí con o sin tu ayuda ¿Me entendiste?
-Tu no saldrás de aquí hasta que el jefe lo ordene.
-Tu jefe me vale un rábano. Es un cobarde que se esconde en sus sirvientes.
Mikayl apretó los puños y la mandíbula al escuchar el desafío de Yara.
-Mirá niña, será mejor que controles tu boquita, por qué no respondo, eres muy fastidiosa.
-Entonces déjame ir, no quiero estar aquí, eres cómplice de secuestro.
Mikayl se carcajeo al escucharle decir esas palabras.
-¿Secuestrada? Por lo visto no sabes la definición de secuestrada. Una persona secuestrada no anda por ahí haciendo berrinches.
-Entonces déjame salir, déjame ir de aquí. Quiero ver a mi hermana.
-Traeremos a tu hermana.
-¡No! No puedes hacer eso, yo tengo que ir con ella. No te atrevas a traer a mi hermana por qué entonces me vas a conocer.
Yara estaba furiosa, Mikayl trato de tranquilizarla pero aún así no logro controlarla.
-Te llevaré con ella.
-No, yo quiero ir sola. ¿Acaso no me entiendes?
Mikayl la cogió y la subió en su hombro.
-Suelta Me, eres un desgraciado. Bajarme de aquí.
Mikayl subió con ella en el hombro mientras pataleaba llegó a su cuarto y la dejó sobre la cama. Tiró sus manos por encima de su cabeza y la miró a los ojos. Esa cercanía desestabiliza a Yara esa cercanía era muy peligrosa par ella, nunca antes estuvo así a centímetro de los labios de un hombre, sus alimentos se mezclaban y Yara trato de zafarse de ese agarre que le causaba una extraña sensación.
Dio un rodillazo en la entrepierna de Mikayl y este se dobló del dolor que se hizo a un lado.
Yara trato de levantarse de ahí pero Mikayl en su agilidad logró inmovilizar la.
La miró fijamente a los ojos mientras con una de sus manos sostenía las de ella por encima de su cabeza y con la otra masajeó uno de sus pechos pellizcando su pezón.
-¿Qué crees que...? -sus palabras fueron interrumpidas con un beso robado e inesperado para Yara.
Ella trató de zafarse pero le era imposible moverse, estaba prisionera entre el cuerpo corpulento y bien trabajado en el gimnasio.
Mikayl exploró esa cantidad virginal, Yara no se resistió más y respondió a ese beso que de inocente no tenía nada, pues hacía estremecer cada célula de su cuerpo, su corazón agitado retumbaba en su pecho y ese sonar le daba vida a los capullos de mariposas que empezaban a cobrar vida en su estómago.
Mientras Yara estaba probando un sabor diferente de la vida
Aylin estaba encerrada en uno de las habitaciones del ala Este de la fortaleza Shevchenko.
Tenía escalofríos de las calentura corporal que tenía, sentía arder su cuerpo y su frente era perlada por el sudor.
-Señorita, señorita reaccione, no pude morirse debe tomar algo para esa fiebre que tiene. -decía Alberta tratando de reanimarla dando golpes suaves en su mejilla.
-Trae un médico, rápido, se nos muere esta mujer y el jefe nos envía tras de ella.
Víctor salió de ahí corriendo y fue al consultorio del Galeno pero no lo encontró.
Vio a Igor que entraba a uno de los consultorios y corrió hacia el.
-Doctor, venga pronto conmigo, por favor una de las chicas se está muriendo.
Igor tomó su maletín con los instrumentos y corrió tras de Víctor, llegó a la habitación y la vió.
-¿Ahora que le sucedió? -preguntó creyendo que era Yara Elif.
-No lo sé señor, desde que la trajeron no a comido nada y eso ya es una semana, y hoy amaneció así.
Igor alternó su mirada entre Víctor y Alfreda sin entender.
-Pero yo la he atendió hace un momento, y no estaba así.
-Doctor ellas son dos, son gemelas.
Igor no tuvo tiempo de procesar la información, tocó su frente y la sintió muy caliente.
-Con que gemelas. -dijo para ahí mismo.
-Víctor, llena la bañera con agua tibia, y tú Alfreda ayúdame a quitarle la ropa. -habló mientras el preparaba medicina para administrar.
Alfreda quitó la ropa de Aylin dejándola en ropa interior. Miró a Víctor salir del baño y haciendo señas ordenó salir de la habitación.
-Doctor tiene que entrar con ella, yo no lo puedo hacer recién me estoy recuperando de una neumonía.
-Está bien Alfreda, yo lo hago. No hay que perder tiempo -respondió Igor y quitó su ropa tomó a Aylin fue a baño y entró con ella a la bañera, cogió un paño y empezó a sonar su frente.
Poco a poco la fiebre fue bajando y Aylin temblaba de frío. Salió del agua y la dejó sobre la cama, él se colocó una bata que Alfreda le dio y empezó a secar a Aylin.
Escribió unos nombres de medicamentos y entregó a la empleada para que comprara lo que necesitaba. Alfreda salió de la habitación, Igor volvió a coger la toalla miró a Aylin secó su cabellos, y vio sus labios entre abierta.
-Eres muy hermosa. -dijo con vos muy baja.
Cerró sus ojos, delineó sus labios con su dedo pulgar y dejó un sutil beso casi un roce en sus labios, cerró los ojos haciendo un gesto de negación.
-Debo estar loco, esto no es profesional de mi parte, como voy a estar imaginando besas a mi paciente. -renegó consigo mismo. Se puso de pie y continuó poniendo paños de agua en su frente.
La empleada llegó con los medicamentos y los entregó a Igor.
-Por favor, prepara una sopa para cuando despierte, yo me quedaré con ella hasta que la temperatura baje totalmente.
-Está bien doctor, voy a preparar la cena y le traigo a usted también.
Alfreda salió de la habitación y fue a realizar sus tareas, preparó la cena y llevó lo pedido por Igor
Igor colocó la vía intravenosa a Aylin y esperó a que haga efecto.
Una hora después Alfreda llegó con la cena y volvió a salir.
Aylín dormía ya con la temperatura normal. El sueño poco a poco fue venciendo a Igor que terminó quedándose dormido a lado de Aylin.
El amanecer llegó y un grito desesperado despertó a Igor haciendo que cayera de la cama .
-¡Asaah! ¡Auxilio! ¡Ayuda!
-¿Acaso estás loca? ¿Por qué gritas de ese modo?
-¿¡Quien eres tu!? ¿Qué haces aquí? Abusaste de mí.
Igor quedó petrificado al escuchar tremenda acusación. Se acercó a ella intento tocar su frente y ella lo golpeó.
-No te atrevas a ponerme un dedo encima, no te atrevas a tocarme. Pervertido.
-Quieres calmarte y dejar de decir incoherencia. ¿O es que aún deliras por la fiebre que tienes?
Alfreda llegó en ese momento escuchó y vio la escena entre esos dos. Hizo un gesto de negación y sonrió.
-Niña, deja que el médico te atienda estabas muy enferma y me vi obligada a llamarlo.
-Quiero salir de aquí, no se qué carajos hago aquí. ¿Por qué me tienen aquí, necesito ver y hablar con mi hermana, debe estar muy preocupada por mí.
Igor miró a Alfreda y ella intervino .
-Niña, no se por que y cuáles son las razones por las que están aquí, yo solo me ocupo en traerte alimento y el es el médico que te atendió, estabas muy mal y el te atendió.
-¿Y eso le da derecho de estar en mi cama casi desnudo?
Igor quiso defenderse pero Alfreda lo interrumpió.
-Si está en esas condiciones, es por qué tú estabas muy mal y él en la desesperación por no tener medicina a tiempo se desvistió para entrar contigo a la bañera y bajarte la fiebre por qué ya delirabas .
-¿Qué estás diciendo? ¿Qué tu me desnudaste, al igual que tú y me llevaste al baño?
Igor blanqueo los ojos y miró a Alfreda.
-No...
-Ya Alfreda, no te esfuerces, deja que ella crea lo que quiere creer.
Igor tomó su ropa, su maletín y salió de la habitación de Aylin.
Ella lo miró y luego a Alfreda,.
-Y todavía se enoja.
-Lo acusaste de algo que no hizo, niña.
-Ayúdame a salir de aquí, por favor. Necesito salir de aquí, mi hermana me necesita.
-Niña, no puedo, yo solo ..
-Entonces sal de aquí, llévate tu comida no quiero nada de aquí, moriré de hambre si no me sacan de aquí, no quiero nada. -Grito arrancando se la vía y tirando todo.
Alfreda salió de la habitación y llamó a Víctor.
-Tienes que decirle al jefe está situación, esa chica no quiere comer nada y no a probado nada desde que llegó, acaba de arrancarse la vía.
Víctor salió de ahí para ir a la oficina de Mikayl, tocó la puerta y pasó.
-¿Qué pasa Víctor? -habló como siempre lo hacía sin mirar.
Víctor se acercó y lo vio sentado en el sillón con la portátil frente a él sin dejar de mirarla.
-Señor, la otra chica está muy mal, desde que llegó no a comido y se niega hacerlo, pasó la noche bajo vigilancia médica.
Mikayl levantó la mirada y ordenó
-Ponle una esposa y asegurarla a la cama, que el doctor se encargue de mantenerla viva.
-Si señor.
Víctor salió de la oficina de Mikayl y este volvió a mirar la pantalla de la portátil.
Víctor llegó al consultorio de Igor y explicó la orden que le envió Mikayl.
-Se volvió loco. -dijo Igor mirando a Víctor.
-Es una orden y aquí todos obedecemos. -dijo Víctor caminando a la habitación de Aylin seguido por Igor.
Aylin estaba acostada cuando entró Víctor sin darle tiempo de levantarse la tomó por las manos y la esposó a la cama.
-¿Qué crees que haces idiota? Suelta Me, suelta me. -grito desesperada y sin ser escuchada.
Igor entró con lo requerido para mantenerla con vida como lo ordenó Mikayl.
-¿¡Que me van hacer!? ¿¡Que me van hacer!? -gritaba asustada mirando a todos lados y tratado de zafarse.
-Tranquilízate muchacha, como te arrancaste la vía se te pondrá otra para no dejarte morir como deseas, y para que no vuelvas a quitarte la te han esposado.
Igor colocó nuevamente la vía y administró la medicina a Aylin.
Administró un tranquilizante y se fue durmiendo poco a poco.
-Me llaman cuando sea necesario. -dijo Igor caminando a la puerta y Víctor lo detuvo.
-Es necesario que usted permanezca vigilante de ella doctor. El señor Mikayl así lo ordenó.
Igor cerró los ojos, suspiró profundamente, y miró a Víctor.
-Me quedaré aquí, pero creo que necesito ir por mis cosas personales. ¿O no puedo?
-Está bien doctor vaya por sus cosas.
Igor salió de esa habitación furioso, no entendía como podían tratar así a una mujer.
Llegó al consultorio de su colega y entró como un vendaval arrasando con todo.
-¿Me puedes explicar por qué carajos me trajiste aquí a este manicomio? Aquí nadie tiene voz ni voto ni por muy profesional que seas. ¿Por qué carajos trabajas aquí? ¿Acaso allá afuera no hay oportunidades? ¿Qué haces aquí?
-Perdóname hermano, pero el jefe pidió al mejor cardiólogo y yo pensé en ti, con todo el dinero que te pagará tendrías tu propia clínica. Pero descuida pediré al jefe que te saque de aquí.
-Nos iremos los dos, esto es una locura.
-No puedo salir de aquí.
-¿Por qué no?
-Yo si firmé un contrato de confidencialidad. Todo aquel que entra aquí lo firma.
-¿Qué estás diciendo? Y si no quiero firmar ese dichoso contrato.
-Perdóname hermano, de verdad perdóname.
-¿Qué pasa si no lo firmo? -insistió
-Tienes que hacerlo por tu bien.
Igor miró furioso a su hermano y salió de ahí sin pronunciar palabras, fue a su habitación guardó todas sus pertenencias y fue a la habitación de Aylin.
Llegó tiró a un lado la maleta y salió al balcón, miró hacia abajo y vio a los perros en el jardín.
-Loco desgraciado. Maniático crees que las personas somos de tu propiedad.
Entró a la habitación y vio a Aylin ya dormida, cogió la maleta sacó ropa y fue al baño, se duchó se secó y se puso un pantalón de chándal.
Salió secando su cabello y sin camisa, las gotas de agua que destilaba su cabello rodaban por su pecho dándole una visión sexy, y seductora.
Aylin lo miraba desde un ángulo que parecía estar dormida.
"Dios mío, ¿Qué pecado he cometido para que me pongas este castigo? Dios no me dejes caer en tentación y líbrame de ese mal que dormirá aquí a mi lado" eran los pensamientos de Aylin mirando la ancha espalda de Igor.