El cansancio reluce en sus ojos, estaba muy cansada como para ponerse de pie y abandonar la Oficina, pero el ruido del celular hizo que la mujer diera un salto de susto, ella no recibía llamadas a esas horas así que lo contesto sin mirar el identificador por el cansancio.
- Hola - murmuró somnolienta, pero con mucha calma en la voz.
- Alicia, habla Lucas - y escuchar aquella voz tan profunda hizo que la mujer sienta el temblor en la mano que sostiene el teléfono, también se le había formado un nudo en la garganta, pero la mujer no perdió la compostura y fingió que sabía que esto se trataba de una llamada de Jefe a secretaria.
-Digame señor Arango - Respondió la mujer, pero claramente podía sentir el malestar del hombre al escuchar las palabras de la mujer.
- Deja de llamarme Señor Arango, ya no es hora de trabajo - Respondió con fuerza Lucas Arango Vicepresidente de Fuego Enterprise, Alicia permaneció en total silencio, después de todo Lucas no la llamaba, nada más si se cruzan le daba los buenos días o las buenas tardes - ¿Por qué demonios no me hablas? - Rugio el hombre ya aparentemente con impaciencia al no recibir contestación de la mujer.
- Discúlpame Lucas estaba cerrando algunos documentos, ahora dime en que puedo ayudarte.
- Alicia, he decidido que voy a vender la casa en donde vivía con tu hermana y nuestro hijo, ya no puedo con el dolor de entrar a esta casa y no verlos, también tome la decisión de quemar todo lo que algún día convirtió esto en un hogar, pero como encontré los recuerdos de tu hermana con toda tu familia supuse que podrías venir a echarles un vistazo y quedarte con ellas, de lo contrario se convertirán en cenizas - Alicia quedó pálida al escuchar las palabras de su cuñado, de hecho claro que Alejandra tenia muchas fotografías de ellas y sus padres, Alicia no estaba dispuesta a que su cuñado las destruyera, después de todo la muerte de su hermana, sus padres y su sobrino habían marcado por completo su vida, fusionandose con el dolor.
- Por supuesto que iré por ella Lucas - Fue la respuesta de la mujer.
- Estaré aquí puedes venir a verlas cuando quieras - Expresó Lucas, sin ninguna emoción en su voz.
- Bien, gracias por dejarme quedarme con ellos - Lucas no volvió a decir más nada la llamada había terminado y Alicia trago saliva, aún con el celular pegado a su oído, la rubia de ojos esmeraldas se mordió los labios y trató de controlar sus nervios, durante estos 4 años desde que el se caso con su hermana ella se aseguró de enterrar el amor que sentía por él hombre, ella ya lo conocia desde que tenían 18 años, incluso trabajan en la misma compañía, pero cuando Lucas conoció en una cena a Alejandra se había enamorado perdidamente de su hermana, entonces ella tuvo que amarlo en secreto, ella estaba enamorada del marido de su hermana, y aunque había luchado en contra de eso, ella nunca encontró la victoria, no sirvió que ella lo conociera primero, al final él nunca ni siquiera la había mirado más que a una amiga o conocida de la Universidad en aquellos tiempos.
La mujer había puesto en marcha el vehículo dirigiéndose hasta la casa que era de su hermana, llevaba 1 año de no venir en esa Mansión porque definitivamente era una Mansión, allí había visto a su sobrino dar sus primeros pasos, pero lastimosamente días después un terrible derrumbe en la Empresa de su padre había ocasionado la muerte de sus padres, su hermana, su pequeño sobrino y otras 50 personas más que se encontraba en el lugar.
Alicia se paró por delante de la puerta con sus manos sudorosos y temblando, ya el aspecto de aquella Mansión era escalofriante y desolada, ella tocó el timbre y unos 30 segundos después Lucas abrió la puerta, la mujer lucho para no dar pasos hacía atrás, el hombre nada más tenía una remera negra, un vaquero y unas sandalias, ella acostumbra a verlo con un pulcro traje todos los días.
- Pasa - su gruesa voz logró el efecto que ella durante estos años oculto, Lucas tenía la mirada sombría - Conoces la Biblioteca allí encontrarás todo lo que buscas.
- Bien, no tardaré mucho - Respondió ella intentándo de que su voz no se escuchará temblorosa.
- Puedes tomarte el tiempo que necesites - Expuso Lucas con los labios apretados, ella se dirigió hasta la biblioteca, pero el hombre ya había tomado camino de la escalera, solo allí Alicia dejó escapar el aire que estaba reteniendo, abrió la puerta y vio las cajas ya totalmente selladas entonces visualizo las cosas en el estante más bajo alli es donde su hermana guarda todos los recuerdos familiares, Alicia se armo de valor y se acercó a al estante, al ver la primera fotografía como una daga hieriendola se sintió, eran una hermosa familia, la Familia Santos era unida, las Empresas Santos siempre fueron prestigiosas, pero el derrumbe había acabado con todo, incluso con vidas tan inocentes como la de su sobrino, sus padres eran personas ejemplares, su hermana era muy comprensiva aunque más decidida y dominante, ella no pudo continuar viéndolas allí, entonces tomó la decisión de cargar todo en un cartón ya listo, Alicia no acostumbra mostrar debilidad entonces prefiere llorar en su Departamento, le llevó 15 minutos arreglar todo para sacarla, pero antes de salir de la biblioteca volvió a recorrer con la mirada aquel lugar, recuerda que ella llegó a sentarse en el sillón con el pequeño David en brazos mientras su hermana descansaba, una sonrisa llena de tristeza dejó ver Alicia, recordar los ojos verdes de su sobrino asi como los de ella era doloroso, David Arango era el vivo retrato de su madre, Alejandra Santos de Arango, de hecho Lucas ya quería tener otro bebé para saber si aquel le parecería, pero aquel sueño, aquel anhelo no pudo convertirse en realidad, no con su hermana.
Ya no había nada que hacer allí, entonces salió y volvió a cerrar la puerta en eso su celular nuevamente había sonado, pero esta vez si se fijo en el identificador y por supuesto reconoce el número, pero en estos momentos no quería ver a nadie más mucho menos a su ex novio, aunque ama a Lucas ella respeto el matrimonio de su hermana, para evitar que Alejandra se diera cuenta ella presentó a un novio y fingió estar muy enamorada de él aunque en realidad aquella emoción solamente la despertaba Lucas Arango, su cuñado, el tiempo pasó y ella decidió solamente terminar con la relación ya no quería seguir ilusionando a alguien, pero al final había descubierto que le habían sido infiel aquello había facilitado la separación posteriormente se había metido en el trabajo y esta se convirtió en su compañía de todos los días.
- ¿Por qué no contestas? - al momento en que Alicia escucho la voz de Lucas estuvo cerca de soltar la caja, puesto que se había asustado, no lo había sentido bajar en lo absoluto, seguía con aquella mirada sombría que generaba desconfianza en Alicia.
- No era importante, he acabado aquí - Murmuró Alicia de manera gentil - Gracias por dejarme quedarme con ellas.
- Entiendo, yo también tengo amoríos después de la muerte de Alejandra, pero nada importantes, no pasamos de una noche de sexo no te preocupes no quería incomodarte- Lucas había sonreído y por supuesto Alicia se había sorprendido su gran amor le estaba confesando abiertamente que estuvo con otras mujeres después de la muerte de su hermana.
- Mejor me voy - ella ya estaba traumada en ese momento.
- ¿Estás asustada? - Lucas había sonreído - De hecho el sexo relaja el cuerpo entonces no tiene nada de malo.
- Bien, es bueno que lo tengas bien claro me retiro, espero que tengas una buena noche- la mujer se dio la vuelta, pero la siguiente acción fue inesperado para ella, cuando Lucas en menos de 2 segundos la tomó del brazo.
- ¿Por qué estás muy nerviosa? - Preguntó Lucas y efectivamente Alicia prácticamente ya estaba asfixiada allí - Pero sabes aún pienso en tu hermana razón por la cual después de tener sexo con cualquier mujer las desecho, nunca amanezco en la cama de ninguna tampoco dejó que amanezcan conmigo.
- En definitiva aquella no es una información que a mi me interese - Alicia trato de defenderse, pero las manos del hombre parece quemar su piel y sentía la cercanía de Lucas más de lo debido, entonces hizo uso de su fuerza y logró deshacerse del agarre de Lucas, parece que la habitación carece de oxígeno - No me interesa la intimidad que tengas otras mujeres Lucas - Alicia ya se mostraba segura de si misma, dispuesta a enfrentar al hombre, pero en su interior estaba un poco dolida escuchar que él hombre ya estuvo con otras mujeres después de la muerte de su hermana mientras ella aún no lograba enterrar el amor que le tenía.
- Pero nunca me sentí bien con otra mujer en brazos - Lucas se había apartado acercándose a la ventana y Alicia pudo sentir el dolor del hombre porque la habitación se volvió más desolada de la que ya estaba - Hice como si nada de eso doliera - su voz tembló - Yo estaba en mil pedazos, nadie esta preparado para perder al amor de su vida y a su hijo, mi hijo tenía toda una vida por delante - Lucas se llevó el rostro entre las manos Alicia dudo por unos segundos, pero se acercó a él.
- Cuando quieras hablar de esto, cuando quieras desahogarte puedes buscarme - Con aquellas palabras la mujer se apartó, ella supuso que aquello era lo correcto ella estaba vulnerable y no quería mostrarse ante Lucas de esa manera, no quería cometer el error y dejar saber que ella estaba enamorada de él.
- No te vayas aún - Murmuró el hombre y su profunda voz erizo a la mujer, Lucas volvió a acercarse a ella, esta vez estaban frente a frente él tenía los ojos llorosos y ella también, pero ante la mirada que él le dedico ella se sintió pequeña y la atmósfera de dolorosa se volvió un poco inquietante pata Alicia, cuando Lucas estuvo a escasos centímetros de ella el hombre le acarició el brazo y aquello hizo que los latidos de Alicia se aceleren de manera inmediata, su rostro se volvió rojizo rápidamente.
- ¿Qué ocurre Lucas? - Pregunto ella con nerviosismo.
- Quédate conmigo esta noche, no quiero sentirme solo hoy - La manera en que lo expresó había desestablizado a Alicia que quería negarse, pero no pudo, no podía negarse y más cuando tenía al hombre a escasos centímetros de ella, demasiado cerca para su parecer - Voy a vender la casa tengamos un último recuerdo de ella en ella - Alicia practica sentía la respiración caliente del hombre entrando en contacto con su rostro, su pecho sube y baja y solo al entrar en contacto con el tórax del hombre de cuan cerca ya estaban.
- Esta bien - fue la respuesta de la rubia que seguía luchando en contra de sus demonios al tener al hombre tan cerca de ella, Lucas no se movió y aquello también era algo que aumenta la ansiedad de la mujer, todo lo contrario estaban cada vez más cerca, sus rostros a escasos centímetros prácticamente sus narices pueden entrar en contacto - Invítame algo - Alicia encontró la manera de sortear esta situación y para suerte de ella había zafado con éxito.
- Vamos abajo, aun tengo una botella de vino - Fue la respuesta de Lucas, Alicia se dirigió hasta el sofá ya todo estaba envuelto ella espero pacientemente por el hombre, todo alrededor de ella le recuerda a su hermana.
La noche fue pasando con copas de vino, ninguno de los dos habló ambos se mantuvieron en silencio y definitivamente aquel silencio era comodo, Alicia se dio cuenta de que Lucas tenía la mirada perdida y ella no quería molestar aquella atmósfera, ambos estaban sentados en el suelo la botella de vino ya estaba vacía, Alicia miró el reloj que tenía en la muñeca percatandose de que ya estaba entrando la madrugada, definitivamente ya era hora de volver a su departamento.
- Lucas, lamento molestarte, pero ya debo irme si quieres hablar en algun momento no dudes en buscarme - la mujer posó su mano por encima de la mano del hombre, pero Lucas la agarró de la mano logrando que Alicia se sobresalte ante aquella acción del hombre, ella se quedó inmóvil, su respiración se aceleró al percatarse de la intensa mirada masculina, ella pensó que aquel momento incómodo había quedado atrás, pero no obstante con unas copas de vino encima la sensación era mucho más intensa.
- Pequeña Alicia - Murmuró el hombre con la voz ronca, sus ojos tenían un brillo diferente, Lucas había dejado escapar un suspiro mientras se acercaba de manera decidida a la mujer, Alicia quiso retroceder , pero el sofá se lo impidió, ella estaba asustada por la acción del hombre.
- Lucas, detente - Murmuró la mujer al percatarse de la cercanía del hombre, que se sostuvo de sus manos y la acorrala por el sofá.
- No quiero detenerme - Lucas tenía muy claro lo que quería y la mujer se veía vulnerable ante aquel lobo feroz que ella lleva amando desde años y con el alcohol en sus venas puede perder toda la compostura y derrumbar todas las barreras que venía levantando.
- Definitivamente no puedo hacerlo - segundos después de expresar aquellas palabras Lucas unió sus labios con los de la mujer, ella contuvo la respiración, a labios que había anhelado sentir estaba besando los suyos, era un simple beso, prácticamente un roce de labios, pero fue suficiente para desbaratar las barreras de Alicia, el alcohol hizo lo suyo ella apoyo su cuerpo más al de él, sus pechos entran en contacto con el tórax de Lucas, el hombre rodeo la pequeña cintura de la mujer con sus tonificados brazos, pero segundos después Lucas se apartó y observó a la mujer con aquella intensa mira
da que puede quemar a Alicia, su mirada ardiente estremeció a la mujer y él también se había percatado del deseo que brilla en los ojos verde de la rubia.
Entonces armandose de valor volvió a tomar con fuerza los labios de la mujer, aquellos labios carnosos que tienen sabor a vino, esta vez no fue un simple roce de labios inocentes, esta vez fue beso devorador, ella Gimió con fuerza y el hombre la apretó aún más a él, su lengua tomó el control explorandola, la mujer sentia un inmenso placer, la espalda de Alicia tocó el suelo Lucas se posicionó por encima de ella, las manos de él puestas en su cintura queman, Alicia se olvidó de donde estaba y con quien estaba, la venció el placer y el amor que albergaba por el hombre, Lucas acarició los pechos de la mujer con vehemencia las caricias eran muy íntimas, el hombre dejaba escapar gruñidos ante las caricias de sus expertas manos explorando el cuerpo de la mujer por encima de la tela, ya podía sentir la masculinidad rozando su parte íntima, aquel falo duro estremece aún más a la mujer, Alicia volvió a gemir y aquello fue el golpe que parece haber devuelto a Lucas a la realidad, el hombre se apartó de manera rápida de la mujer, la frialdad volvió a apoderarse del lugar, solo allí también Alicia volvió en si, la mujer se había quedado pálida al darse cuenta de lo que había ocurrido.
La culpa brillo en los ojos verdes de la rubia ante las sensaciones de su cuerpo, aun podía sentir las manos de Lucas recorriendo su cuerpo, la mujer se había puesto de pie.
- Lo lamento Lucas esto no debió ocurrir, fue la botella de vino y sucesos como este suelen ocurrir.
- Como si tu supieras de aquellos sucesos - Lucas se burló - estuvimos a punto de Follar, eres mi cuñada, eres la hermana de mi mujer, oh mierda, eso no suena nada bien, estuvimos cerca de tener sexo en el piso de la casa en que.
- Basta, fue un maldito error y si yo se o no de estos sucesos no tienen porque afectarte a ti, fue un error.
- No creo que haya sido un error te retorcias bajo mis caricias, el hielo se derritió bajo mis manos - Al momento en que Lucas Expuso aquellas palabras Alicia lo había abofeteado.
- Mejor Cállate ¿con que derecho tu me llamas hielo? Eres un imbécil no todos somos como tu que busca sexo todas las noches para tratar de calmar sus necesidades o quizás porque en realidad no sabes estar solo - Definitivamente mi hermana merecía alguien mejor que tu - la mujer no supo no que había dicho, ella estaba realmente enojada por la manera en que Lucas la llamo, él ni siquiera la conoce para venir a calificarla de esa manera y Lucas se percató de que se había expresado de manera exagerada, entonces se dio cuenta de que ella había cargado las cajas y salió de la Mansión.
El hombre se maldijo, cerró los ojos y estiro su cabello con fuerza - Maldita sea Alicia, como te digo que esto no fue un error que durante estos años había pecado deseándote, que estos años te imaginaba en mi cama, haciéndote mía.
El hombre se sentó en el sofá y enterró su rostro entre sus manos.
- Incluso te desee antes de que Alejandra se cruzara en mi camino, en mi Luna de miel en lo mas lejano de mis pensamientos estuviste tu, no paraba de imaginarme en la Oficina como seria tenerte debajo de mi cuerpo, dar riendas sueltas a la mujer que se esconde por debajo de los trajes que llevas puestos día a día.
entre tanto la mujer se había dirigido a su departamento ni bien la puerta se cerró ella se había dejado caer en el suelo, las lágrimas habían resbalado por su rostro esto era doloroso, perdió todo el control de sus emociones y Lucas estuvo cerca de intimar con ella, aquel aspectos que ella siempre había cuidado esta noche se desbarató, pero debía de mantenerse serena, pero antes de que pudiera pensar con claridad su teléfono había sonado, no quiso contestar, pero se resigno por el cansancio.
- Alicia, debemos de hablar- la voz de Lucas la sacó de su mundo desolado.
- Lucas no tenemos nada de que hablar - Fue la respuesta de la mujer - Definitiva Lucas no tenemos nada de que hablar - la mujer estaba dispuesta a terminar con la llamada, pero la voz de Lucas lo impidió.
- No termines con la llamada - Al momento en que el hombre expresó aquellas palabras la mujer de todas maneras había colgado.
Las lágrimas habían vuelto, como podría mirarlo ahora, de seguro piensa que soy una cualquiera, aquellos fueron los pensamientos de la mujer, muy ajena a los pensamientos del hombre.
Ella acomodó las fotografías, el dolor de cabeza era intenso, aún todo lo ocurrido se reproduce en su mente, dejó escapar pequeños suspiros.
- Perdóname Alejandra no quise que esto fuera así - Alicia estaba desbastada, su mayor temor era mirar a la cara ahora al hombre y aquello la atormenta demasiado, Alicia había tomado la decisión de darse una ducha quizás así podrá eliminar la sensación de que las caricias del hombre quema su piel, como su intensa mirada la penetra.