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Cita a ciegas en Paris

Cita a ciegas en Paris

Autor: : DaniM
Género: Romance
Marina, una joven diseñadora gráfica atrapada en la rutina de su vida profesional, decide probar suerte en una nueva app de citas, "Épicé", que promete emparejar a las personas según su química real. Sin muchas expectativas, empieza a hablar con Antoine, un hombre encantador que parece saber exactamente lo que ella necesita. Tras unas semanas de intensos chats virtuales, Antoine le propone una cita a ciegas en París, guiada por una serie de pistas misteriosas que lo llevarán a explorar la ciudad y sus propios sentimientos. Pero cuando Marina descubre que Antoine sabe más sobre ella de lo que debería, se enfrenta a la disyuntiva de si este amor es genuino o simplemente una historia orquestada por la app.

Capítulo 1 Marina crea su perfil en la app Épicé, sin muchas expectativas

El sonido de las teclas resonaba en la habitación tranquila, acompañando el suave resplandor de la luz artificial que iluminaba la pequeña mesa de su apartamento. Marina se encontraba sentada en su escritorio, frente a la pantalla de su computadora, con los ojos cansados pero decidida. Las palabras, como siempre, le costaban un poco. No porque no supiera qué decir, sino porque, a pesar de su aguda capacidad para expresarse a través de sus diseños, las palabras en su vida personal siempre parecían escapársele.

Se había prometido que este año sería diferente, que encontraría una manera de romper con la rutina que se había apoderado de su vida. A sus 28 años, su carrera como diseñadora gráfica estaba en su punto más alto: proyectos importantes, clientes de prestigio, y la sensación de haber logrado mucho, pero el ámbito romántico, como siempre, quedaba fuera de su alcance. Las citas a ciegas nunca habían sido su estilo. Había probado alguna que otra app de citas en el pasado, pero después de unos cuantos intentos desastrosos y conversaciones insípidas, había dejado de creer en ellas. Sin embargo, algo había cambiado en su interior esta vez. Tal vez fuera la sensación de que las oportunidades reales no caían del cielo, o la simple necesidad de probar algo nuevo.

El sonido de una notificación la sacó de su ensimismamiento. Era su amiga Lucía, que le había enviado un mensaje en WhatsApp:

Lucía: "Oye, ¿ya probaste Épicé? Es la nueva app de citas. Te va a encantar. Prometen emparejarte según la química real. Dale una oportunidad. No tienes nada que perder."

Marina suspiró, mirando la pantalla de su teléfono. La app Épicé era relativamente nueva en el mercado, y según Lucía, el algoritmo de la app no solo emparejaba por gustos comunes, sino por algo más... algo relacionado con la "química emocional". Si su amiga insistía tanto, tal vez valía la pena intentarlo, aunque no estuviera convencida de que algo tan virtual pudiera realmente funcionar. ¿Acaso el algoritmo podía predecir el amor? Probablemente no. Pero, ¿qué tenía que perder?

Se levantó, estiró los brazos, y fue hasta la cocina a prepararse un té. Necesitaba una bebida cálida para acompañar lo que sería, en el mejor de los casos, una serie más de conversaciones vacías con desconocidos. Regresó a su escritorio, abrió la app y comenzó a llenar los campos requeridos.

Nombre: Marina

Edad: 28

Ciudad: Londres

Profesión: Diseñadora Gráfica

Intereses: Arte, diseño, literatura, cine clásico, cafés acogedores, arquitectura.

Descripción: "Soy una persona que disfruta de las pequeñas cosas. El arte me inspira y las conversaciones profundas son lo que más me apasiona. Busco alguien con quien compartir risas y quizá algo más."

La sección más difícil era la de "expectativas". ¿Qué estaba buscando realmente? Pensó por un momento. La verdad era que, en el fondo, no tenía muchas expectativas. Su vida sentimental había sido una serie de desencuentros, y aunque su trabajo la mantenía ocupada, sentía que estaba demasiado atrapada en su burbuja profesional. Finalmente, optó por escribir algo breve, honesto y, por qué no, un poco distante.

Expectativas: "No busco una relación perfecta, solo quiero conocer gente interesante, ver qué surge. No me gustan los juegos ni las expectativas poco realistas."

Una vez terminó, se sentó de nuevo en su silla, observando el perfil. No sabía si era la mejor versión de sí misma, pero lo importante era ser honesta, aunque no estuviera completamente segura de lo que eso implicaba. Miró la pantalla un momento más, pensó en lo que sus amigos siempre le decían sobre las relaciones en línea-que eran todo un laberinto de expectativas fallidas-y presionó el botón de "publicar".

En los minutos que siguieron, Marina se dedicó a revisar su correo y a hacer algunas tareas de trabajo. En el fondo, no esperaba mucho, pero algo dentro de ella sentía un pequeño suspiro de esperanza. Tal vez, solo tal vez, esta vez algo sería diferente.

Poco después, la notificación volvió a sonar, esta vez desde la app. Un mensaje. Épicé ya había hecho su magia. Sin pensarlo demasiado, abrió el mensaje y lo leyó.

Mensaje de Antoine:

"Hola Marina, me alegra que hayas decidido unirte a Épicé. Estuve leyendo tu perfil y tengo que decir que tenemos muchas cosas en común. Me encanta el cine clásico, y la arquitectura también me fascina. ¿Te gustaría hablar más? Creo que podríamos tener una conversación interesante."

El tono de Antoine era directo pero amigable, sin caer en el tono típico de las conversaciones vacías que solían iniciar en otras aplicaciones. La mención del cine clásico y la arquitectura le dio una pequeña chispa de interés. Decidió responder.

Marina:

"Hola Antoine, qué sorpresa recibir un mensaje tan rápido. Me alegra que tengamos gustos comunes. El cine clásico es algo que me apasiona. ¿Tienes alguna recomendación reciente?"

El intercambio fue rápido. Antoine parecía genuinamente interesado en conocerla. No hubo lugar para frases cliché ni bromas incómodas. La conversación fluía, algo que rara vez pasaba en las otras apps. En las siguientes horas, hablaron sobre sus películas favoritas, sus trabajos, e incluso sobre pequeños detalles de la vida diaria. Antoine parecía curioso, pero sin ser intrusivo. Había algo en su forma de comunicarse que la hacía sentir cómoda, algo que Marina no había experimentado con nadie en mucho tiempo.

Cuando miró la hora, ya eran las once de la noche. Había pasado horas conversando con un completo desconocido, y, para su sorpresa, no le había resultado agotador. Al contrario, la conversación había sido ligera pero interesante. Se dio cuenta de que había algo en Antoine que le generaba confianza, una sensación rara en el mundo virtual.

Antes de cerrar la app, Antoine le envió un último mensaje:

Antoine: "Me ha gustado mucho hablar contigo. Ojalá podamos continuar esta conversación en algún momento. Me siento como si hubiéramos compartido un café, pero a través de la pantalla."

Marina sonrió y, por primera vez en mucho tiempo, se sintió ligeramente emocionada por algo que no era un proyecto de diseño ni un logro profesional. Era solo una conversación, pero era genuina, sin pretensiones. Decidió responder.

Marina: "Sí, me ha gustado mucho. Tal vez podamos seguir hablando. Buenas noches, Antoine."

Después de enviar el mensaje, cerró la aplicación. Se quedó unos minutos mirando el techo, pensando en lo que acababa de pasar. ¿Había algo más detrás de este encuentro virtual? ¿Era posible que, después de tanto tiempo, encontrara una conexión real, aunque fuera en una app? No lo sabía, pero algo dentro de ella deseaba descubrirlo.

Y con ese pensamiento, se quedó dormida, con la mente llena de preguntas y, por primera vez en mucho tiempo, una sensación de anticipación.

Capítulo 2 Primer mensaje de Antoine en la app

El sol de la mañana entraba a raudales por la ventana de la sala de estar de Marina, iluminando la mesa donde descansaba su taza de café medio vacía. Aún medio adormecida, Marina no podía evitar sonreír al recordar la conversación de la noche anterior. Estaba sentada frente a su computadora, una tarea que debería haber sido rutina diaria, pero la imagen de la conversación con Antoine persistía en su mente. El café se enfriaba mientras ella se perdía en sus pensamientos.

Era extraño, pensó. No era como las otras veces. Habitualmente, al terminar una conversación en una app de citas, se sentía vacía, como si la charla fuera solo una distracción pasajera. Pero algo en Antoine la había cautivado. Era diferente. No hubo frases forzadas ni intentos evidentes de impresionar. Solo un flujo natural de palabras y una sensación genuina de curiosidad por su vida. No se trataba de un "¿Te gustaría salir conmigo?" en el primer mensaje, como solía suceder. En cambio, Antoine le había hablado sobre sus intereses, su amor por el cine y la arquitectura, y hasta sobre sus ganas de encontrar algo más en una conversación que simplemente algo superficial.

Marina suspiró, echando un vistazo al reloj. Tenía menos de una hora para prepararse para una videollamada de trabajo. Pero no podía quitarse de la cabeza la idea de Antoine y cómo había hecho que se sintiera... ¿viva? Era la palabra adecuada. De alguna manera, la conversación la había sacado de su zona de confort, haciéndola pensar más allá de las pantallas de su ordenador, de su rígida rutina diaria.

Decidió, finalmente, abrir la app para ver si había algún mensaje nuevo. Aunque no esperaba mucho, no pudo evitar sentir una pequeña chispa de emoción al ver la notificación que aparecía en la esquina de su pantalla.

Notificación de Épicé:

Antoine te ha enviado un mensaje.

El nombre le provocó una mezcla de curiosidad y una ligera punzada de nerviosismo. ¿Qué podría decirle ahora? ¿Sería tan interesante como la conversación de anoche? Dejó de lado los pensamientos de trabajo por un momento y abrió el mensaje, el corazón palpitando un poco más rápido de lo que esperaba.

Mensaje de Antoine:

"¡Hola Marina! Estoy feliz de que hayas aceptado continuar la charla. Me pareció fascinante que te gustara tanto el cine clásico. La última película que vi fue 'Desayuno en Tiffany's', y no me canso de verla. ¿Tienes alguna película que verías una y otra vez sin aburrirte? P.D. Sé que es un poco raro comenzar con algo tan trivial, pero las pequeñas cosas me parecen importantes."

Marina sonrió al leer el mensaje. "Desayuno en Tiffany's" era, sin duda, una de sus películas favoritas, pero nunca había conocido a alguien que, en una conversación de esta naturaleza, mencionara una película tan clásica de esa manera, tan... genuinamente. En su mente, eso ya le otorgaba puntos a Antoine. No era el típico intento de cortejo vacío, era un simple "me gusta el cine, ¿y a ti?"

Respondió rápidamente, antes de dejar que el temor o la duda tomaran el control de sus pensamientos.

Marina:

"¡Qué buena elección! 'Desayuno en Tiffany's' tiene una magia que nunca envejece. En cuanto a una película que podría ver sin cansarme, creo que 'Casablanca'. Tiene esa mezcla perfecta de romance y drama, y las frases son para enmarcar. Me encanta que hayas mencionado a Audrey Hepburn, siempre me ha parecido una mujer con un estilo único."

Marina se recostó en la silla, mirando la respuesta mientras esperaba la de Antoine. Había algo agradablemente normal en la conversación, algo que la hacía sentirse cómoda sin presiones. No era esa sensación incómoda de estar siendo observada o juzgada, como si estuviera constantemente en el foco de una cámara. Por un momento, no pensó en su trabajo, ni en los plazos que la acechaban, ni en las pequeñas frustraciones que acumulaba a lo largo de los días. Solo pensó en Antoine, y en lo extraño que era sentirse así tan rápidamente con alguien a través de una pantalla.

El sonido de su celular la sacó de sus pensamientos. Había recibido un nuevo mensaje.

Mensaje de Antoine:

"Me encanta 'Casablanca'. ¡Y el estilo de Audrey Hepburn! Creo que todos deberían aprender algo de su elegancia. Ahora, hablando de estilo, ¿qué me dices de tu trabajo como diseñadora gráfica? Deberías contarme más sobre eso, suena muy interesante."

Marina sintió un pequeño estremecimiento al leer la pregunta. Aunque había mencionado su trabajo en su perfil, jamás había sido algo que soliera compartir tan fácilmente, especialmente con alguien a quien apenas conocía. ¿Estaba Antoine tratando de profundizar demasiado rápido? O tal vez, pensó, él solo era alguien que realmente quería conocerla. Algo que, de manera inexplicable, la tranquilizaba.

Marina:

"Bueno, trabajo principalmente con diseño digital y creación de contenidos visuales para marcas. Me encanta todo lo relacionado con la creatividad, pero también tengo una obsesión por la estética del día a día, los pequeños detalles. A veces paso horas mirando objetos comunes, como una taza o una lámpara, pensando en cómo podrían verse mejor o qué historia podrían contar si fueran parte de un diseño. Tal vez suene raro, pero así soy yo. ¿Y tú, Antoine? ¿A qué te dedicas?"

Al enviar el mensaje, Marina volvió a recostarse en su silla, mirando fijamente la pantalla de la app, esperando una respuesta. Aunque la conversación estaba tomando un giro más personal, no sentía el peso de la incomodidad que generalmente le provocaban estas interacciones. Tal vez Antoine no era como los demás, pensó. Tal vez este era el tipo de conexión que había estado buscando, esa rara mezcla de interés genuino sin las expectativas desmesuradas que tan a menudo acompañan el mundo de las citas en línea.

La respuesta de Antoine llegó poco después.

Mensaje de Antoine:

"Vaya, eso suena fascinante. Creo que nunca me había detenido a pensar en el diseño de objetos cotidianos de esa manera. Respecto a mí, soy escritor, aunque no me gusta definirme solo por lo que hago. Es solo una parte de quién soy. Escribo principalmente sobre experiencias humanas, sobre las emociones que nos mueven y las cosas que a menudo no decimos en voz alta. Pero últimamente, me ha picado el gusanillo de aprender más sobre la fotografía. Quizás te parezca un cambio extraño, pero a veces necesitamos salir de nuestra zona de confort, ¿no?"

Marina se quedó mirando el mensaje, sintiendo una calidez inusual. Escritor, pensó. Eso tenía sentido, dado lo fluido y profundo que era Antoine en sus respuestas. No solo estaba interesado en sus palabras, sino que, de alguna manera, su propia forma de comunicarse sugería que era alguien que pensaba mucho antes de hablar. No había nada superficial en lo que decía. De nuevo, se sintió atraída por esa cualidad.

Con un leve suspiro, Marina escribió su respuesta.

Marina:

"Totalmente de acuerdo. Salir de la zona de confort es necesario, aunque siempre me parece aterrador al principio. La fotografía es algo que también me atrae, aunque no soy muy buena en eso. Quizás algún día pueda aprender más. Me gusta la idea de capturar momentos y emociones con una imagen, tal vez de una forma similar a cómo tú escribes sobre ellos."

Cuando envió el mensaje, se dio cuenta de que la conversación había tomado un giro más profundo. De alguna manera, Antoine había logrado que se abriera de una forma que no había experimentado con nadie antes, ni siquiera con amigos cercanos. Le resultaba difícil reconocerlo, pero sentía que estaba comenzando a crear un pequeño espacio de confianza con él, algo que había evitado hacer en el pasado.

Miró el reloj, dándose cuenta de que el tiempo había pasado volando. Tenía que prepararse para la videollamada de trabajo que la esperaba, pero antes de cerrar la app, una última notificación apareció.

Mensaje de Antoine:

"Me alegra que pienses así. Quizás algún día, cuando te apetezca, podríamos hacer algo relacionado con la fotografía o el cine. Pero por ahora, sigamos con nuestras pequeñas conversaciones, que de alguna forma me hacen sentir más conectado a lo real. ¿Te parece bien?"

Marina sonrió ante sus palabras. Algo relacionado con la fotografía o el cine, pensó, sintiendo una extraña chispa de entusiasmo. Estaba claro que Antoine no solo quería una relación superficial. La idea de conectar a través de lo que ambos amaban parecía ser la base de esta conversación, algo que podría llevar a algo más real, más auténtico.

Marina: "Por supuesto, me parece genial. Hablemos pronto, Antoine. Nos vemos."

Capítulo 3 La conversación se profundiza

A lo largo de los siguientes días, Marina y Antoine continuaron su conversación de una manera que ella no había anticipado. De algún modo, a pesar de que sus vidas estaban separadas por más de mil kilómetros, cada mensaje que intercambiaban parecía acercarlos un paso más, desdibujando las fronteras de la distancia física. La facilidad con la que se comunicaban la sorprendía. No había tensión, ni momentos incómodos; todo fluía, como si fueran viejos amigos que se reencontraban después de años sin hablar.

La rutina de Marina, sin embargo, no cambió mucho. Pasaba sus días entre proyectos de diseño, correos electrónicos interminables y videollamadas con clientes, siempre con la sensación de que había algo más importante esperándola al final del día: la conversación con Antoine. Aunque se trataba de algo relativamente nuevo y, por un lado, aún un tanto incierto, ella no podía evitar pensar en él cada vez que veía una notificación en su teléfono. Y cuando el mensaje llegaba, ese pequeño parpadeo en la pantalla siempre la hacía sonreír.

Era un día gris, típico de la temporada de otoño en Londres. La lluvia golpeteaba suavemente contra las ventanas del apartamento de Marina, mientras ella se acomodaba en su sofá con una manta y una taza de té. Había estado trabajando todo el día y necesitaba un respiro. Con un suspiro, decidió abrir la app Épicé para ver si había algún mensaje nuevo de Antoine. No era como si tuviera muchas expectativas, pero la verdad es que la conversación con él había comenzado a ser una pequeña adicción.

Cuando la app se abrió, vio su nombre. Antoine había escrito:

Mensaje de Antoine:

"Espero no interrumpir tu día, pero me estaba preguntando si alguna vez has tenido la oportunidad de ver alguna de las películas de Wes Anderson. Su estilo visual me fascina. Los colores, las composiciones, todo tiene una armonía perfecta. La primera vez que vi 'El Gran Hotel Budapest', sentí que estaba viendo algo más que una película; era como una obra de arte en movimiento. ¿Te gustan las películas con un estilo tan particular?"

Marina frunció el ceño mientras leía el mensaje. Wes Anderson... había visto algunas de sus películas, pero nunca se había detenido a analizarlas en detalle. De hecho, El Gran Hotel Budapest había sido una película que había visto en una tarde aburrida, sin mucha expectativa, pero había quedado sorprendida por la estética visual tan cuidada. Ahora, leer esas palabras de Antoine la hizo pensar en lo que realmente había detrás de ese estilo único de Anderson.

Con una sonrisa, comenzó a escribir su respuesta:

Marina:

"¡Claro que sí! 'El Gran Hotel Budapest' fue una película que me atrapó, aunque creo que nunca entendí del todo por qué me impactó tanto. Ahora que lo mencionas, el estilo visual es tan único que realmente es casi como un cuadro en movimiento. Los colores, la simetría, todo parece tener un propósito detrás, como si cada plano tuviera un significado oculto. Supongo que nunca había visto una película así antes. ¿Tienes algún director o película favorita de Wes Anderson?"

Mientras escribía, pensaba en cómo sus conversaciones seguían tomando un rumbo más profundo. En los primeros intercambios, hablaron de cosas ligeras, pero ahora cada mensaje parecía ser una pequeña ventana a las ideas, los gustos y las emociones de Antoine. Y aunque se conocían desde hacía pocos días, Marina ya sentía que había algo más allá de una simple atracción: había una conexión de pensamientos, de perspectivas compartidas.

No pasaron ni cinco minutos cuando la respuesta de Antoine llegó. Parecía estar tan interesado como ella en profundizar más en la conversación, como si cada tema fuera una invitación a descubrir más sobre su vida y sus pasiones.

Mensaje de Antoine:

"¡Eso es exactamente lo que me pasó! Wes Anderson tiene una forma única de combinar lo visual con lo narrativo, como si cada elemento en pantalla tuviera una razón de ser. Mi película favorita de él es 'Viaje a Darjeeling', aunque creo que no es la más conocida. Tiene una sensibilidad emocional sutil que me atrapó desde el principio. Creo que todos tenemos un viaje personal que hacer, y esa película lo captura perfectamente. Si alguna vez te apetece verla, avísame, y podríamos comentarla juntos."

Marina se detuvo por un momento, leyendo sus palabras. 'Viaje a Darjeeling' no era una película que hubiera visto, pero la forma en que Antoine la describió la hizo sentir que tal vez valía la pena. Había algo en su tono, algo profundo y sensible, que la invitaba a sumergirse en el mismo mundo cinematográfico que él había explorado.

Marina:

"Me encanta la idea de verla. Ahora que me lo mencionas, creo que necesito algo más profundo. Últimamente he estado viendo películas que solo me distraen, pero lo que me cuentas sobre 'Viaje a Darjeeling' suena como lo que necesito. ¡Definitivamente la agregaré a mi lista! Y me gusta la forma en que lo describes: 'un viaje personal'. ¿Te ha influenciado mucho el cine en cómo ves las cosas, Antoine?"

Levantó la vista de su teléfono y observó la lluvia que continuaba cayendo, como si el paisaje de Londres también invitara a la introspección. La conversación había tomado un giro tan sincero y personal que no podía evitar sentirse aún más intrigada por Antoine. No era solo un chico con quien intercambiaba mensajes triviales, era alguien con una forma única de ver el mundo, alguien que parecía querer compartir esas perspectivas con ella.

Pasaron unos minutos antes de que Antoine respondiera, pero cuando lo hizo, sus palabras fueron más largas y reveladoras. Esto era algo que no ocurría a menudo en las aplicaciones de citas, donde las respuestas generalmente eran breves y superficiales. Pero con Antoine, no había prisa por cerrar una conversación; había una necesidad de profundizar, de explorar.

Mensaje de Antoine:

"Sí, definitivamente. El cine ha influido mucho en mi manera de ver la vida. Creo que las historias que cuentan las películas nos conectan con algo más profundo, algo que no siempre podemos expresar con palabras. Hay una cierta belleza en la manera en que los directores logran capturar los momentos más fugaces de la vida, esos que nos pasan desapercibidos. La forma en que una película puede transmitir una emoción o una sensación que no sabías que tenías... Es algo que me inspira cada día, en mi escritura. Las películas me ayudan a entender el mundo de una manera que a veces no puedo con solo palabras. ¿A ti también te pasa algo similar con el diseño? A veces pienso que el diseño gráfico es como contar una historia, pero sin necesidad de palabras."

Marina leyó el mensaje varias veces. Había algo tan genuino en su forma de expresarse que le era difícil no sentir una conexión más profunda. Antoine no solo hablaba de cine y arte como un simple pasatiempo; lo hacía como si estuviera buscando algo más grande, una manera de comprender y conectar con el mundo. Esa manera de hablar de las emociones no era algo que escuchara todos los días.

Marina:

"Totalmente de acuerdo. En mi caso, el diseño es, de alguna forma, una narrativa visual. A veces, un color o una forma pueden contar más que mil palabras. Es como si pudieras crear una historia a partir de algo tan simple como un cartel o una ilustración, y esa historia no siempre es obvia para todos, pero está ahí, esperando a ser descubierta. Como un cineasta eligiendo cada plano, cada elemento, el diseñador también tiene ese poder. Y eso me fascina."

Marina dejó el teléfono sobre la mesa y se recostó en el sofá, sintiendo una extraña mezcla de satisfacción y excitación. Estaba sorprendida de cuán fácil le resultaba compartir sus pensamientos más profundos con alguien que, hasta hacía unos días, era un total desconocido. Antoine había logrado que se abriera de una manera que nunca había anticipado. Había algo en su manera de escuchar, de preguntar, que la hacía sentir segura y escuchada, como si sus palabras realmente importaran.

Un par de horas después, mientras Marina se preparaba para cenar, su teléfono vibró una vez más. Un mensaje de Antoine:

Mensaje de Antoine:

"Me ha gustado mucho todo lo que has compartido sobre tu trabajo. Es fascinante cómo encuentras esa conexión entre el diseño y la narrativa visual. Creo que eso nos lleva a otro nivel, a un lugar donde las palabras realmente se convierten en imágenes. Quizás algún día podamos compartir más sobre esas ideas. Por ahora, ¿qué tal si sigues con esa lista de películas? Si alguna vez tienes alguna recomendación más, no dudes en decírmelo. Buenas noches, Marina."

Marina sonrió mientras miraba el mensaje. La conversación no solo la estaba llevando a descubrir más sobre él, sino también sobre ella misma. Nunca imaginó que una app de citas podría convertirse en una plataforma para explorar algo tan profundo, pero ahí estaba, leyendo un mensaje que realmente le tocaba.

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