Mierdaaa!!! son las 7:00am, ya debería de estar en la universidad, joder voy a llegar más que tarde al primer día de mi último año. Soy estudiante de psicología y si no me apuro me van a echar la bronca. Salgo corriendo de mi habitación, voy directo al baño, tomo una ducha rápida, me cepillo y me pongo lo primero que encuentro en el armario. No debí de pasarme de copas ayer, no debí. Antes de coger la mochila siento una ganas de vomitar inmensas y me dirijo al váter, acto seguido empiezo a vomitar, que puto asco, no vomité un riñón de milagro.
Tengo que cambiar, esto no es vida no quiero que me vuelva a pasar lo de hace un año atrás. Descargo como puedo, me lavo la boca y salgo corriendo sin despedirme de nadie, ni desayunar.
[.....]
Cuando llegué a la universidad ya no quedaba nadie en el pasillo por lo que trato de caminar lo más rápido que puedo para ver si logro convencer al profesor de que me deje entrar. Al fin llegué y ya todos están con sus libros fuera, mierdaa!!
-Hola, buenos días profesor Dan, ¿cómo se encuentra?.
-Buenas noches querrá decir señorita Becker. Me encuentro perfectamente- no me mira solo sigue copiando en la pizarra y me obligo a mí misma a darme ánimos, respiro hondo y hablo:
-Profesor podría entrar a su cla...- no me permite terminar la oración.
-¿Me podría explicar el por qué de su llegada tarde?, digo si no es mucha molestia- me mira fijamente con las manos en la espalda esperando a mi respuesta.
No sé que decirle y por ello solo miro al piso, hasta que él carraspea un poco y levanto la mirada
-¿Me dirá los motivos? O la dejo fuera de clases?, o no mejor, espero un poquito más?- cierro los ojos por unos segundos y hablo.
-Perdón profesor, me quedé dormida- hago un puchero y luego frunzo los labios- Déjeme entrar, se lo suplico, juro por emm, por mí que no vuelve a pasar y estoy hablando totalmente en serio- él me mira con una ceja levantada y le doy una sonrisita inocente que lo hace negar con la cabeza.
-Señorita Becker voy a fingir que le creo, pero que no vuelva a pasar, porque me veré en la obligación de dejarla fuera- asiento con la cabeza y me dirijo hacia mi asiento.
Te salvaste que lo convenciste pillina, porque de lo contrario no sabría lo que hubiese pasado.
Anja,¿ te callas ya?
Cuando me siento mi mejor amiga me da una sonrisa pícara y me guiña un ojo, le respondo tirándole un beso por lo cual ella ríe.
Siento que las horas no pasan, estoy cansada, anoche no dormí prácticamente nada y me debo de ver horrible, que pasaría si... no, no, no, mejor ni pensarlo. Al fin tocó el timbre, menos mal, ya me estaba mareando. Salgo y Asly mi mejor amiga me toma de la mano y me lleva directo al baño, ach que querrá esta loca.
-Oye perra ayer te fuiste sin despedirte- pongo mis ojos en blanco y le sonrío.
-Perdón mamá- digo y ríe- De verdad lo siento As, estaba tan ebria que lo olvidé por completo.
-Mmm ok, te perdono, dime que te acostaste con el chico pelinegro, estaba demasiado bueno- la miro con los ojos entrecerrados, porque en lo único en que ella piensa es en sexo.
-No querida, no me acosté con él, no quería hacer el ridículo, estaba extremadamente ebria, lo que significa que no podía hacer algo bien.- ella se queda seria, luego ríe y me pone carita de pervertida.
-Pues decirte quiero que era un bombóm Sasch, que bombóm era un dios del olimpo- enarco una ceja y salgo poniendome los audífonos, reproduzco mi canción favorita "Only love can hurt like this" y me llegan tantos recuerdos de él, porque como dice la canción, "Solo el amor puede doler así", no entiendo por qué lo hizo, no entiendo qué tenía ella, xq me cambió? Acaso no era suficiente para él?, siento que todavía tengo una espinita clavada en el corazón, algo me dice que todavía le quiero, pese a que fue el mayor de los imbéciles, después de él cambié demasiado, en parte para bien...ya no me drogo, me tomo más en serio mis estudios y me gustan cosas diferentes, me gusta la música, siento que sin ella no puedo vivir, es que literal la música habla más que las personas, me gusta dibujar y soñar en grande, pero también he recurrido mucho al alcohol, que mierda, dejé las drogas por el alcohol ja irónico no? En fin tengo que atenderme eso, no quiero ser una maldita adicta.
[.....]
Al fin llegué a casa. Cuando abro la puerta lo primero que veo es una pequeña cosita de cabello dorado gateando hacia mí y la recibo con toda la emoción de el mundo, cuando tengo a Ellie en mis brazos le acaricio la espalda y la envuelvo entre mis brazos, después de abrazarla y comérmela a besos camino hacia la cocina con ella en brazos y veo a mamá.
-Hola mami- digo y ella se gira hacia mí para poder verme.
-Hola princesa mayor- me abre sus brazos y acepto gustosa el abrazo que nos envuelve a Ellie y a mí.
-Mamá creo que nos estás asfixiando- ella ríe y nos suelta.
-¿Cómo te fue amor?- pregunta y bajo a Ellie.
-Bien mami, ya sabes mi rutina diaria- asiente y hago lo mismo. Me doy la vuelta para irme cuando me llama.
-Hey, nada de fiestas esta noche, no te están haciendo bien mi niña. -No discuto porque sé que tiene razón, las fiestas me tienen como la mierda y realmente no me gusta estar como la mierda.
-Tranquila mami, no tendrás de que preocuparte.- digo y me dirijo hacia mi habitación, termino de bañarme y salgo con un pijama de unicornios (en mi defensa es tierno),cuando me tiro a la cama, caigo rendida en los brazos de morfeo en cuestión de segundos.
Siento que algo vibra a mi lado y abro los ojos poco a poco para adaptarme a la luz, y de paso darme cuenta de que es la maldita alarma, aww que putada, no tengo ganas de nada, no quiero ir a la universidad, solo quiero quedarme envuelta en mi colcha.
Antes no era así, he cambiado, lo sé, me he notado un poco extraña últimamente, es como que ya yo, no soy yo, no siento ese brillo especial que me caracterizaba, no tengo esa sonrisa maravillosa que solía mostrarle al mundo, no siento seguridad en mí misma, siento que todo lo hago mal, siento que nunca voy a poder hacer feliz a alguien, me siento tan miserable, a veces me quedo mirando a la nada y me pregunto "¿De verdad merezco cambiar tan drásticamente y para mal?, no sé que responderme o bueno sí, me estoy perdiendo, estoy retrocediendo todo lo que avancé, me estoy dañando sin querer, todo por alguien que no me supo valorar, por alguien que prefirió a alguien más...
Me levanto de la cama con lágrimas en los ojos y voy al baño a lavarme la cara y bañarme.
Bajo a desayunar y mamá esta jugando con mi hermosa ricitos de oro, se ven tan tiernas que me dan ganas de comermelas. Saco mi móvil y capturo esta hermosa escena.
-Hola mami- le doy un beso y enseguida ricitos alza sus bracitos para que la cargue y lo hago- Hola a ti también hermosuraa- ella dice algo raro, seguro que me dijo que me quiere a su manera- ¿Cómo dormiste mami?
-Bien princesa y tú?- quiero decirle que no muy bien, pero no quiero preocuparla, así que decido mentirle.
-Bien mami- bajo a Ellie y me siento a desayunar. Cuando acabo recojo la mochila y me despido de mis dos amores para ir a la uni.
[....]
Me siento en uno de los primeros puestos cuando veo pasar a un chico muy atractivo, pero no le presto mucha atención, aunque creo que él sí me la presta a mí, porque se queda mirándome fijamente con unos hermosos ojos azules electrizantes. Me guiña un ojo y le enseño mi dedo corazón, él sigue sonríendo pero se va, ejem sí, eso fue raro.
Siento que me pegan por la espalda y cuando volteo veo a una Asly demasiado contenta para mi gusto.
-Hello bitch, ohh sí lo sé soy hermosa, gracias por decírmelo- se sienta junto a mí y la miro de arriba abajo.
-Ejem buenas querida, te hubieses ahorrado tu grato saludo de bienvenida, ahora, ¿dime qué te tiene tan feliz?.
-Pues querida perra, me complace informarte que nos vamos de fiestaaaa- le doy una mirada de pocos amigos- No querida, no me mires así, vas porque vas y no hay discusión.
-Hija de mi vida, nunca dije que no iba a ir- le hago carita sexy- Sabes que donde hay fiesta obviamente voy a estar yo.
-Esa es mi Sasch, te amoo ahhh- me abraza entuciasmada. Ayy no, afecto público que asquito Dios.
-As creo que me va a dar diabetis, suéltame por tu madre. Cuánta dulzuraa- ella se separa y hace una mueca de disgusto- Sabes que te quiero pervertida, pero no soporto tanta dulzura.
Me callo cuando entra el profesor Dan.
-Buenos días alumnos- todos responden buenos días. El profesor me mira y dice:
- Ohh! Que sorpresa encontrarte aquí a tiempo.
-Le dije que no se iba a repetir y yo siempre cumplo con lo que digo- le doy una sonrisa ladeada y él niega con la cabeza.
-Hoy vine solo para orientarles un pequeño seminario sobre la psicología en pareja, vale, no nos tomará mucho tiempo.
[....]
Milagrosamente As se dignó a dejarme en casa, ¿qué estrella se irá a caer?.
Cuando voy directo a mi habitación siento el llanto de Ellie y me dirijo a ella, mamá no puede atenderla está haciendo unos papeles de no sé qué y decido pasar un tiempo con mi hermosura y llevarla al parque. Siento que ya no estoy para nada de esto, no me gustan los lugares con muchos niños y este parque está lleno de ellos, pero bueno me gusta ver a mi pequeña bebé riendo y trando de caminar, apenas tiene once meses.
Después de estar un rato en los columpios, en el tobogán, en unos carritos y comer algodón de azúcar, recuerdo que debo ir a la fiesta con la pervertida de Asly, por lo cual recojo a Ellie y entre risitas llegamos a casa. Ya mamá nos tiene la cena lista, a medida que vamos cenando le informo a mamá que hoy pienso ir a una fiesta y ella me recuerda lo que sé que no debo de hacer. La amo por eso, es la mejor mamá del mundo, me quiere y me cuida como nadie. Me despido y subo a bañarme, decido ponerme un pullover blanco de cuello, con un vestido de tirantes negro por encima que se ajusta a mis curvas porque a decir verdad tengo un buen cuerpo y unas botas negras, este oufit hace que mis ojos grises y mi cabello oscuro resalten. Me pongo brillo labial, me hago un deslineado rápido, suelto mi cabello y agarro la primera cartera que encuentro.
Miro mi teléfono y tengo un mensaje de As en cual dice que me espera abajo.
Bajo las escaleras y están mamá, Ellie y As mirándome como si hubiesen visto a una diosa.
-Que hermosa mi princesa, ya estás tan grande- dice mamá mirándome con orgullo.
-Si, si, si mami Helen pero ya no digas más nada que entonces llora, y si ella llora, lloro yo y entonces bueno eso, que no queremos- le dice As a mi mami dándole un corto abrazo- Esta noche la seduzco en mi coche y la invito a pecar- As comienza a reír al igual que mamá y yo.
-Sí, claro me vas a seducir- digo y le doy una mirada pervertida- Hasta luego mami, las amo.
Hoy va a ser una gran noche lo presiento.
Joderr esto está llenísimo, el lugar es grande y espacioso. Está decorado con luces led de varios colores, algunas velas en las mesas, hay un sofá negro justo al lado de la barra pegada a una pared que tiene una gran ventana y el suelo es de grey negro. Todos están sudados, bailando, gritando, borrachos, vomitando y casi teniendo sexo. No puedo creerlo, tan temprano y haciendo papelazo.
-As, ¿ dónde cojones me metiste?- interrogo mirándola seria.
-En un lugar donde la pasarás de puta madre y nunca lo olvidarás- me hace un puchero y continúa- Vamos Sasch cambia esa carita, ¿ si?, hoy tendremos mucha diversión y quien dice "mucha", dice demasiada.
No le hago caso ya que no quiero amargarle la noche y me abro paso entre la gente sintiendo su irritante voz llámandome. Llego hasta una mesa que tiene algunas bebidas, cojo un vaso con vodka y lo bajo completo en cuestión de segundos, siento como mi garganta se calienta y arde al igual que mi estómago, es una sensación algo desagradable pero me gusta un poco. Cuando voy a coger otro vaso, siento la intensa mirada de alguien en mi espalda y cuando volteo veo a un chico vestido completamente de negro. Lleva una camisa negra arremangada y un pantalón entubado que me hace segregar saliva. Es alto más o menos de 1.80cm, de cuerpo atlético, ojos azules como el cielo, pelo rubio y sedoso. Ríe y cuando veo que se va a acercar a mí, le doy la espalda y no sé porque camino hasta donde está el Dj para pedirle una canción llamada "The Wall". Me dirijo al centro donde hay una barra de pole dance y comienzo al ritmo de la música con pequeños y sexys paseos alrededor del tubo respiro profundo y veo que todos me están mirando. Sé que no debí comenzar pero ya que estoy que más da. Tengo un poco de miedo, ya que hace mucho que no bailo en una barra, pero confío en mí, sonrío perversamente, doy varios giros cortos y hago un balanceo ocasional de mis caderas. Siento la adrenalina correr por mis venas al caminar alrededor del tubo mientras lo sostengo con el interior de mi brazo, con mi otro brazo libre, me toco por encima de mis senos y voy bajando hasta delinear mis caderas. Me inclino hacia afuera y usando mi impulso, engancho un tobillo alrededor del tubo, completando una serie de giros hacia abajo. Me quedo sentada en el piso con la espalda recta pegada a la barra y todos aplauden, pero solo me fijo en el chico de ojos azules que solo me mira con ganas e interés.
Me levanto y trato de controlar mi respiración para luego ir a por un vaso de cerveza, como que ya el vodka lo probé. Cuando doy el primer paso siento que me jalan por el brazo y choco contra el pecho de alguien, levanto la mirada y me topo con esos ojos azules electrizantes que tanto me llamaron la atención cuando estaba bailando, ahora que lo tengo cerca puedo detallarlo mejor, joder es una puta obra de arte y huele tan bien, tiene la mandíbula cuadrada y fuerte, los labios finos y rosaditos, mierdaa! es hermosoo, pero espera...es, es el chico de la universidad oh no.
-Me encantó tu baile, chica grosera- dice con voz sexy y algo ronca. Trago en seco antes de responder.
-Gracias. ¿Me puedes soltar el brazo?- le pregunto con una ceja enarcada.
-De poder- hace como que se lo piensa y luego me mira- puedo, ahora otra cosa es que quiera hacerlo y la verdad no me apetece para nada.
Decido ignorar lo que dijo y el hecho de que es tan irresistible, tan hermoso, tan sexy y que tiene una mirada baja bragas que vaya por dios.
Creo que este hombre me va a volver loca justo ahora y no lo conozco, ay no Sascha no, no empecemos.
-¿Por qué me dices chica grosera?, no me sabes nada.
-Si más no recuerdo, cuando te estaba tirando miraditas en la universidad me mostraste tu hermoso dedo corazón- dice y me mira con los ojos entrecerrados.
-Ahh!!- hago como que me acuerdo- es que te lo merecías.
-¿Y no me merezco un beso tuyo por decirte que me encantó tu baile?- río y me le acerco hasta quedar a centímetros de su hermosa y perfecta boquita.
-Con qué atrevido eh?- él solo asiente y yo rozo mis labios con los suyos y justo cuando él cierra los ojos pensando que lo voy a besar me alejo y comienzo a reír.
-De verdad?- pasa sus manos por su rostro en señal de frustración- Me dejaste con las ganas.
-Pero mira que inteligente me ha salido. Vaya no sabía ese dato curioso- le palmeo el hombro- Amigo no soy una chica fácil.
-Bueno, me puedes decir tu nombre chica no fácil?
-Sascha un placer- extiendo mi mano y él la toma rápidamente.
-El placer es todo mío señorita Sascha.- me besa la mano y río.- Por cierto mi nombre es Zack.
-Bonito nombre chico atrevido.
-Supongo que gracias, aunque todo en mí es bonito- dice y levanta ambas cejas.
-Que ego por Dios.
-Cuando quieras te regalo un poco, me sobra. A veces no sé qué hacer con tanto.
-No gracias, con el mío me basta y me sobra honey.
Nos quedamos mirándonos en un silencio para nada incómodo, hasta que suene mi teléfono.
-Si?
-Sasch, ven urgente para la casa, Ellie está con una fiebre altísima, vamos a tener que irnos directo al hospital porque puede convulsionar, corre ven, ayúdame a recoger algunas cosas- informa mamá con voz agitada y cuelga enseguida.
Me despego del teléfono y estoy en un estado de shock, hasta que Zack me toca y reacciono desesperada.
-Me tengo que ir, lo siento mi ricitos de oro me necesita.- me dispongo a irme cuando me sujeta por el hombro y me dice:
-Espera, te puedo llevar en mi auto y así llegarás más rápido.
Le regalo una leve sonrisa tensa y caminamos en dirección a su auto.