Género Ranking
Instalar APP HOT
Inicio > Romance > Contigo aprendí a amar
Contigo aprendí a amar

Contigo aprendí a amar

Autor: : frangelisreverol
Género: Romance
True Jason es una enfermera dedicada a su trabajo, toda su vida ha sentido un gran amor por ayudar a las personas, por eso tomó la decisión de graduarse en esa área específica. Luego que empieza sus pasantías en el hospital mount Sinai, encuentra su verdadera vocación como paramédico. Es esa pequeña decisión que la lleva a conocer a Ezio dubois, un empresario joven invidente que al ser atendido por ella en un incidente que le ocurre tras una caída de escaleras, él queda maravillado con ella, solamente con escuchar su voz sabe que hay algo especial en True, desde ese momento empieza una historia donde ambos se conocerán cambiando el panorama de sus vidas y aprendiendo que el amor está donde menos lo pensamos.

Capítulo 1 Efecto mariposa

Prólogo.

¿Saben lo que es el efecto mariposa? Bueno, es algo tonto a decir verdad, pero durante mucho tiempo se ha creído que el efecto mariposa es una reacción mínima a una acción que cualquier ser existente pueda tener. Tiene que ver más con el caos, pero muchas veces pienso que ese efecto puede ser en cualquier área de nuestras vidas.

Antes no creía en esas cosas... Digo antes por qué no lo conocía a él. Había muchas cosas que ignoraba en la vida, aun teniendo una carrera y tratando con personas todos los días, yo no conocía el verdadero significado de la vida, es algo gracioso que lo diga de esa manera, pero siendo sinceros ninguno llegamos a pensar, experimentar o interesarnos por el verdadero significado de la vida, yo lo conocería por casualidad y una hermosa en realidad...

Mi nombre es True Jason... Sí, ya sé ¿A quién se le ocurre ponerle True a una niña o niño? Bueno, mi madre es una mujer que las opiniones de otros le valen carajo. Y pues considero que mi carácter de mil demonios lo he sacado de ella. Pero eso es otra historia, o quizás la misma, sin embargo, en este momento les contaré cómo mi vida cambio al conocer a ese hombre. ¿Les gustan las historias de amor? Bien, prepárense para conocer la historia de True Jason, o sea mi historia...

Soy enfermera de profesión, tengo 26 años y desde que me gradué he dedicado mi vida y tiempo para este trabajo, sin embargo, al graduarme como enfermera le tomé amor al area de ser paramédico, es algo que adoré desde que empecé mis pasantías en el hospital mount Sinai, pero las cosas cambiarían respecto a todo mi entorno, lo que yo conocía y pensaba de la vida era totalmente diferente y lo iba a aprender de una manera diferente.

********************************

True Jason.

-Chico de aparentemente 17 años, con posible traumatismo en el cráneo, tiene dos costillas rotas y sangrado interno, debemos llevarlo al hospital cuánto antes -digo en alerta examinando al paciente que está tirado en el piso rodeado de su propia sangre.

Y bueno, esto solamente es el inicio de semana trabajando como paramédico en el hospital Mount Sinai en Madison Avenue/ 100th Street. es un poco difícil, no diré que no. En ocasiones he visto cosas que pueden romperle el corazón a cualquiera, pero para esto me gradué y especialice, ya que me gusta ayudar a las personas y bueno, supongo que esta es la manera que encontré de hacerlo.

Siempre estoy con mi compañero en la ambulancia, conduce por las calles de nueva York a la espera de cualquier llamada a emergencias, él y yo nos entendemos muy bien, es bueno escuchando y cuando estoy muy callada me pregunta qué sucede. Son cosas que hemos desarrollado con el tiempo y la confianza que hemos tomado el uno con el otro.

El día de hoy recibimos un aviso de un accidente de auto, un hombre perdió el control atropellando a un chico que iba con su patineta en la calle, de inmediato acudimos al lugar y las personas rodeaban el cuerpo tirado en el pavimento, Lois y yo hicimos nuestro trabajo examinando sus heridas, y posibles fracturas, lo subimos a la camilla para trasladarlo al hospital de inmediato, mientras yo intentaba parar la sangre de sus heridas.

Esta es la parte más difícil de mi trabajo, tengo que vivir con esto todos los días, pero no me molesta, ya que siento que si puedo salvar una vida mi trabajo está hecho.

Cuando llegamos al hospital lo llevamos de inmediato a emergencias, el chico es atendido por los médicos que lo llevan a cirugía, por el hecho de que la costilla rota provocó una hemorragia interna como yo había indicado al examinarlo. Solamente espero que el chico se recupere, luego vendré a preguntar por él.

-¿Estás bien? -me pregunta Lois poniendo su mano en mi hombro, yo lo observo asintiendo.

- Sí, es solo que... -hago una pausa y me encojo de hombros. No me hagas caso, a veces soy un poco tonta y se me olvida que esto es parte de nuestro trabajo-. Él me dedica una sonrisa amable respondiendo.

-Lo sé, y no debes juzgarte por sentir algo, somos seres humanos, True, y no debemos negarnos la posibilidad de sentir empatía por alguien.

- Sí, si lo sé, pero no quiero verme en la situación que por culpa de sentir haga mal mi trabajo.

-No lo harás, te conozco y sé que nunca harías algo mal en tu trabajo-. Ambos nos quedamos de pie un instante y de pronto lois recibe una alerta en su radio, ambos corremos a la ambulancia para volver a nuestro trabajo.

-¿Qué sucede?-. Pregunta él, por su radio.

-Hemos recibido una llamada de un posible incidente en la 495 de Madison square, un hombre tropezó por las escaleras y cayó, la mujer que llamó suena desesperada dice que es probable que se haya fracturado una pierna.

-Entendido, vamos para allá-. Lois cierra el canal de la radio y enciende las sirenas de la ambulancia, empieza a conducir a toda velocidad hasta que llegamos al lugar.

Ambos bajamos de la ambulancia y lo primero que notamos es que la apariencia de la casa es muy lujosa, cuando avanzamos a la puerta una mujer elegante sale para recibirnos, se nota alterada y Lois hace el intento por calmarla, nos dice que su hijo se cayó por las escaleras y es un invidente.

De inmediato nos adentramos en la casa, y ella nos lleva hasta el lugar donde ocurrió el incidente.

-Ezio, cariño, ya volví con los paramédicos, ¿cómo está? Crisol, ¿se movió?-. Ella pregunta a una mujer a su lado, supongo debe ser su novia, aunque no estoy aquí para hacer ningún tipo de suposiciones.

-Ya mamá, estoy bien, no debiste llamar al 911, disculpen ustedes, es que mi madre es muy exagerada, yo estoy bien-. Él hace un intento por levantarse, pero al hacerlo de inmediato cae al suelo quejándose de dolor...

-¡Ahhh,carajos!-exclama sobándose la pierna.

-Ezio, por favor hay personas aquí, no debes usar ese vocabulario -yo no puedo evitar reírme, y el hombre en el suelo al escucharme responde.

-¿De quién es esa risa? No, la había escuchado antes, es bonita-amplío mis ojos sintiendo mucha vergüenza, se supone que debo ser profesional, todos me miran y debo disculparme de inmediato.

-Oh, perdón... No fue mi intención.

-No, no debe disculparse, tiene usted una hermosa risa.

"Me sonrojo"

Antes nadie me había dicho eso, Lois me toca el hombro señalando que debemos atenderlo y de inmediato reacciono pidiendo espacio para poderlo tratar.

-Bien, señor Ezio, ahora vamos a examinar su pierna, ¿le parece?.

-Oh, por supuesto, siempre y cuando no me desnuden.

"Vuelvo a reírme"

«¿Qué rayos me pasa? Jamás me había comportado así»

-Lo siento, eh... Bueno, veremos cuál es el problema aquí-toco su pierna derecha exactamente en el fémur y él reacciona quejándose. Bien, efectivamente tiene una fractura, no es grave, pero si debemos llevarlo al hospital para que puedan inmovilizar y ponerle analgésicos para el dolor en inflamación -miro a Lois y la hago señas para que traiga la camilla.

-Bueno, al menos no es nada grave... ¿Oíste mamá? -expresa él sonriente, su madre que está parada mirando la escena, solamente parece que se fuera a quedar sin uñas, jamás vi una mujer tan sobre protectora.

- Sí, cariño es bueno escucharlo.

Lo miro a los ojos, y me parece curioso que se pueda notar su color, es un azul muy hermoso y llamativo, se ve muy joven para haber perdido la vista. Eso me hace tener curiosidad por saber lo que ocurrió.

Miro su rostro y no puedo negar que es muy atractivo, su barba bien cincelada oscura y su cabello negro lo hacen lucir muy guapo, además se nota que es fornido y pesado, dan ganas de tocar sus brazos para sentir los músculos.

Lois regresa con la camilla y ambos debemos sujetarlo para que pueda subir, es ahí donde puedo notar su altura de 1,97 cm aproximadamente, y lo pesado que él es.

-Intente apoyarse de su otra pierna, así no dolerá tanto al momento de subir -le indico para por fin terminarlo de subir a la camilla, lo trasladamos a la parte trasera de la ambulancia para poder llevarlo.

-Crisol, por favor ve con tu hermano y yo le diré al chófer que me lleve en el auto.

«¿Hermano? ¿Entonces no son novios?»

- Sí, mamá, no te preocupes, estaremos bien-. Ella sube conmigo atrás con su hermano, y Lois empieza a conducir hasta el hospital.

-Se siente extraño aquí, ¿a qué huele?- Pregunta el hombre que está recostado en la camilla.

-Es alcohol y bueno... Quizás sea sangre también.

-¡¿Sangre?! -expresa impactada la chica frente a mí.

-No seas dramática, crisol, todos estamos llenos de sangre, hasta tú-. Responde él arrugando su rostro y prosigue hablando conmigo. -Le preguntaba porque sentía un olor metálico y supuse que podía ser sangre, es que tiene un olor muy particular.

- Sí, concuerdo con usted es por la cantidad de hierro que hay en el en los glóbulos rojos, y por eso su olor y sabor es metálico.

-¡¿Pueden por favor dejar de hablar de sangre?! Siento que voy a desmayarme-. Su hermano se ríe, y extiende su mano buscando la suya, ella la toma y él expresa en un tono dulce.

-Tranquila, crisol, yo estoy aquí para cuidarte y si te desmayas, entonces la linda paramédica te ayudará...-. Hace una pausa y mueve su rostro al lado donde yo estoy -¿Es linda, cierto?-. Su hermana sonríe mirándome y responde.

- Sí, es muy hermosa.

«Awww nadie me había dicho eso antes, o bueno, sí, pero no de esa manera»

Siento que me estoy sonrojando de nuevo.

-¿Puedes describirla?-. Ella me sigue mirando, y con una bonita sonrisa empieza a describir mi apariencia.

-Tiene piel blanca como una porcelana, sus ojos son claros, tienden a ser verdes o miel, el cabello es castaño, se nota que es liso aunque lo tiene amarrado en una coleta y se forman ondas en la punta, tiene bonitas pestañas y cejas pobladas perfectas... Por último, tiene un uniforme azul con zapatos deportivos-. Hay un silencio corto y luego él vuelve a hablar.

-En mi mente se ve hermosa-. En ese instante Lois intervine.

-Señor, le puedo asegurar que True es muy hermosa-. Yo miro por la pequeña ventanilla negando con mi cabeza.

«Condenado chismoso»

Observo al hombre nuevamente que sonríe preguntando.

-¿Te llamas True?-. Yo respondo un poco nerviosa, pero más porque me siento avergonzada de ser halagada.

-Eh, sí... Mi nombre es True Jason.

-Encantador, es un placer señorita True, mi nombre es Ezio Elián Dubois-. Extiende su mano buscando la mía, y yo la tomo para estrecharla, en ese momento siento una extraña sensación de cosquilleo que no puedo explicar.

Y justo después llegamos al hospital, lo bajamos de la ambulancia para llevarlo adentro y que lo puedan atender, su hermana me agradece al igual que él. Y luego ya no lo vi más, me quedo pensativa mirando en esa dirección, hasta que mi compañero Lois me punza con su dedo en la cintura, provocando que de un pequeño salto.

-¡Ay, idiota! ¡Casi me matas del susto!-. Él se ríe de manera burlona.

-¿Distraída?-. Pregunta juguetón, yo encojo mis hombros.

-¿Por qué habría de estarlo?-. Expreso cruzando los brazos en mi pecho, para mirarlo interrogante.

-No lo sé, por cierto hombre guapo que no dejaba de sentirse interesado por ti-. Yo me hago la sorprendida, mirando en dirección a donde se llevaron a Ezio.

-¡¿Quién, ese hombre?! Va, por favor Lois, no seas tonto, él solamente era amable-. Respondo tratando de sonar creíble, aunque muy dentro de mí, una semilla de duda está sembrada.

- Sí, y yo soy súper man, no seas tonta, True, ese hombre estaba fascinado contigo, hasta le dijo a su hermana que le describiera tu aspecto físico, ¿Quién que no esté interesado hace eso?, bueno, él porque es ya sabes... No puede ver.

- Sí, pero no por eso necesariamente tengo que gustarle, Lois no seas tonto, no todos los hombres están interesados en mí-. Él encoge sus hombros.

-Yo nada más digo, a él le gustas-. Giro mis ojos negando con mi cabeza para alejarme hasta el área de descanso, necesito urgente un café doble, este día ha sido muy agotador.

Avanzo arrastrando los pies, para ir por mi café, la idea de Lois se mete en mi cabeza y no deja de dar vueltas sobre que puede haber una posibilidad de que yo le guste a ese hombre.

«¿Y sí es cierto? ¿Sí, Lois tiene razón?»

Ladeo mi cabeza sacando esas ideas, para no hacerme una historia, ya me pasó antes y fue triste, no quiero pasar por lo mismo, además. Estoy enfocada en mi trabajo y no tengo tiempo para pensar en cosas como estas.

Capítulo 2 Hermanas

Capítulo 2

True Jason.

Regreso a casa de mi trabajo, luego de una noche bastante ajetreada, ya es momento de descansar, voy en mi pequeña motocicleta estilo chapín, es mi medio de trasporte, ya que por el momento mi bolsillo, no rinde para pagar un auto.

De igual manera no me quejo, tengo un pequeño departamento que pude comprar para independizarme, tengo mis cosas que he podido comprar honradamente y eso es lo que más me hace sentir orgullosa.

Aunque a pesar de los reproches de mamá, si por ella fuera yo todavía estuviera viviendo en su casa, es muy gracioso como buscó las mil y una excusas para que yo me quedara en su casa.

Me pareció lindo, pero a la vez sentí que era momento de desplegar el nido, todos llegamos en esa etapa de nuestras vidas que queremos ser independientes, y aunque no estoy muy lejos de mamá, pienso que es mucho mejor así.

Llego a mí "pequeño lugar" como yo le digo, ahí siento que puedo ser yo y nadie podrá decirme que hacer o juzgarme.

Estaciono mi pequeña moto, bajo de ella avanzando hasta las escaleras para llegar a la puerta, introduzco la llave en la perilla y giro abriendo para por fin entrar.

Enciendo la luz que está detrás de la puerta y veo mis cosas ahí como siempre, la mesa del comedor y ese sofá en la sala, también mis pinturas... Sí, había olvidado mencionar que también me gusta pintar, es más un pasatiempo, pero es mi medio de terapia, lo utilizo para quitarme el estrés.

De verdad no hay nada como estar en casa, voy a la cocina, ya que mi estómago pide a gritos ser alimentado, me dirijo al refrigerador para mirar que puedo preparar y lo único que es más rápido que cualquier otra cosa son esos fideos instantáneos, es eso o seguir pasando habré, elijo la primera opción. Meto el recipiente de fideos en el microondas, y espero a que la magia pueda surgir.

Me dirijo a la sala para poner un poco de música en el reproductor, soy una persona de música realmente, es que siento que le da color a la vida, así como las pinturas que cuelgan en las paredes de este pequeño departamento.

Creo que no tengo un género específico favorito, me gusta el pop, rock, música clásica... Pero eso sí, jamás ni en mil años el reguetón, no le haría ese daño a mis oídos.

Me acerco al reproductor para oprimir el botón y la música empieza a sonar, afortunadamente es clásica, supongo que la última vez que escuche, se quedó en esa pista.

El microondas suena con su (bit, bit, bit) eso quiere decir que ya mi comida está lista, estoy a punto de ir a la cocina cuando escucho que alguien toca la puerta. Voy en dirección a la puerta para abrir y justo cuando lo hago aparece el rostro de mi loca hermana Sue... Sí, ya sé, ¿True, y Sue? Tenemos una madre poco creativa con los nombres. Sue es menor que yo por solo dos años, es la más loca de la familia para ser honesta, ella es psicóloga.

Algo muy irónico, ya que está jodida de la cabeza, bueno como yo digo, puedes ser lo que quieras ser incluso una loca como mi hermana.

-¡Jelou, llegué yo baby!-. Dice con una sonrisa al mismo tiempo que hace una pose como si fuera a posar para una revista. Yo muevo mi cabeza de forma negativa girando mis ojos.

-Oh, no alguien llamo a la loca-. Ella arruga el entrecejo.

-Oye, más respeto... Soy doctora sue, no estoy loca-. Hago una expresión llena de sarcasmo respondiendo con el mismo.

-¡Oh, sí, claro tienes toda la razón!-. Digo dándole una palmaditas en su brazo, ella se encoge de hombros y cierra sus ojos para olfatear como perrito.

-¿ A qué huele?- Expresa aspirando por su nariz

-Es mi cena-. Ella avanza hasta la cocina para dirigirse al microondas, saca mi comida descaradamente y sin mi permiso abre mis fideos y se los empieza a tragar.

-Tengo mucha hambre-. Expresa con la boca llena de comida, yo hago un gesto de desagrado y le doy una servilleta.

-Ash, por favor Sue, al menos limpia tu boca, ten...-. Ella la toma y arruga la cara al escuchar mi música clásica.

-¿Qué es eso que estoy escuchando? Por favor True, con razón no tienes un hombre en tu vida, con esa música que escuchas solamente vas a atraer moscas-. La miro con mis ojos cerrados a medias astas.

-¿Y qué voy a escuchar? ¿Reguetón? No, gracias estoy bien así, no quiero uno de esos tipos con pantalones a medio trasero como si estuvieran cagados en los mismos-. Ella suelta una carcajada escupiendo su comida.

-Eres una asquerosa-. Le reprocho buscando una toalla para limpiar mi mesada, que ella ensució con los fideos que escupió.

-Y tú eres una anticuada, te hace falta salir más... Debes conocer personas True, no todo el tiempo es trabajo, casa, libros, pinturas y música clásica-. Dice mientras camina a mi refrigerador para sacar una botella de agua, la abre dando un trago para proseguir - Allá afuera hay un mundo, digo ¿Al menos has salido con alguien? Yo no te he conocido un novio desde los 18 y ya tienes 26-. Termina mirándome con una ceja levantada.

- Sue, no todo en la vida son novios, yo no soy como tú y si soy aburrida y me debo quedar sola, entonces lo haré, no tengo problemas con eso-. Ella amplía sus ojos y se lleva una mano al pecho de forma dramática como si yo hubiera clavado un puñal en el mismo.

-¡Jamás digas eso! Mi hermana no se quedará solterona, y menos siendo tan hermosa. Tú podrías tener a quien quisieras, incluso un millonario guapo, nada más mírate-. Hace un gesto con ambas manos señalando mi cuerpo.

-Hermana, sabes que la última vez que tuve una relación fue hace mucho y nada salió bien, ¿Recuerdas? No quiero atravesar por lo mismo de nuevo-. Pone sus ojos en blanco.

-Ese tipo era un idiota, no te merecía, por eso le di una buena patada en las pelotas-. Yo suelto una risita al recordar ese momento, ese idiota que yo llamaba novio me rompió el corazón. Estábamos en una fiesta y el muy descarado se estaba besando con otra chica, yo lo confronté y lo ubico que me dijo era que no había problemas.

Yo no sabía que hacer me sentía tan usada, más por la razón de que me había enterado a él, fue el primer hombre que me tocó y me pagó de la peor manera.

Fue cuando llegó sue al rescate y empezó a gritarle, ella se enojó tanto que sin pensar le clavo una buena patada en los testículos. El tipo cayó al suelo y vómito, fue asqueroso y bueno, vergonzoso también para él, ya que una chica de 16 lo había jodido.

Luego de eso no quise saber más de él, y tampoco de ningún hombre, no puedo negar que he tenido citas, pero todas han sido un desastre.

Supongo que no tengo suerte en el amor, es que tengo muy altas expectativas y creo que es por leer tantos libros. Pero por favor, una tiene derecho a querer un hombre que la respete, valore y sobre todo que sea un romántico. De esos que te dan flores y te dedican canciones, de esos que llevan serenatas y están dispuestos a recibir una bala por ti... Bueno, bueno, no tan exagerado, pero que al menos cada mañana te envié un mensaje de buenos días que desee formar una familia contigo que se preocupe si estás bien o si ya comiste.

"Suspiro"

Sí, si realmente voy a quedarme solterona, considero que voy a adoptar un gato que será el primero de muchos.

-True, hermana, sé que un corazón roto duele y luego te da miedo volver a intentarlo, pero en eso consta el amor, intentarlo hasta que encuentres el indicado y sé que allá afuera está el hombre de tus sueños-. Ella expresa con una sonrisa cálida y comprensiva. Yo apoyo mi codo en la mesada y mi cabeza en mi mano para juguetear con mi cabello.

-¿Tú crees?-. Asiente varias veces.

-¡Por supuesto! Y bueno, si no pasa entonces debes igual disfrutar tu vida y juventud, no te quedes encerada en casa...-. Hace una mueca de lado y me mira con ojos tristes -No hagas lo mismo que mamá, ella se aferró a la idea de que no volvería a amar, y mírala se nota triste y muy solitaria, a pesar de que nos tienes yo estoy segura de que necesita un hombre en su vida, por lo menos para que la acompañe cuando nosotras no estamos, ¿Por qué crees que busco tantas excusas para que no te fueras de casa?-. Yo amplío mis ojos y ella asiente. -Exacto, mamá se siente sola y aunque no quiera aceptarlo, extraña la compañía de un hombre en su vida-. Me quedo pensativa y supongo que Sue tiene razón, quizás si necesito un hombre... O no sé, por lo menos, salir de casa para socializar.

-Voy a considerar la idea de salir-. Ella hace un baile de celebración, pero yo la interrumpo de inmediato

-No será muy pronto, dije que lo voy a considerar- Pone cara de pocos amigos, pero de igual manera sigue su baile.

-No importa, igual es un avance.

-Oye, y por qué viniste a esta hora a mi casa, ¿dónde estabas?- Pregunto llena de curiosidad, si es algo tarde para que mi hermana esté en la calle, pero sé que hace lo que le da la gana.

-Bueno, para ser honesta, estaba en una fiesta muy cerca de aquí, conocí a un chico, me pareció lindo, pero es muy intenso, así que me escapé-. Giro mis ojos resoplando.

-No tienes remedio, Sue-. Ella se ríe de manera traviesa.

Capítulo 3 Un admirador no tan secreto

Capítulo 3

True Jason.

-Sue por favor no toques mi reproductor, no quiero escuchar tu música horrible-. Ella me ignora sacando la lengua, pone música que para ser honesta no suena mal, de ella esperaba algo ruidoso y horrible, pero the weeknd me gusta. Empieza a moverse al ritmo de save your tears.

-¿Los pasos prohibidos?-. Le pregunto riéndome, ella se da la vuelta moviendo el trasero y al mismo tiempo acercándose hacia mí.

-No, no aleja ese trasero de mí-. Se vuelve a dar la vuelta rodeándome con un baile loco de los que ella hace, mueve sus hombros chocando intencionalmente conmigo.

-Vamos True, sacude ese trasero... Así- Ella se sigue moviendo hasta que me anima a mover un poco.

-¡Eso, así vamos! ¡Sacude un poco esas caderas!-. De pronto nos encontramos bailando solas en la sala de mi casa, mientras chocamos nuestras caderas, ella hace pasos graciosos al igual que yo. De esos al estilo ochentero, moviendo la punta de los dedos hacia arriba y hacia abajo. También poniendo los puños cerrados al frente como si estuviéramos revolviendo algo, y no podía faltar el limpia parabrisas...

Ambas nos reímos a carcajadas con nuestros ridículos pasos de baile, eso me hace recordar a cuando éramos niñas, este tipo de cosas eran las que hacíamos en nuestra habitación y para ser honesta siempre lo disfruté, mi hermana Sue es la mejor de todas y siempre ha sido mi más grande apoyo en todo el mundo.

Cuando alguna de las dos estaba triste, la otra buscaba la manera de animarla y comúnmente terminaba en hacerla reír. Terminamos nuestro baile y nos lanzamos al sofá, ambas reímos sin parar jadeando por esos movimientos violentos.

-¿Ves? Es mejor disfrutar la vida True, no te quedes encerrada en estas cuatro paredes y que la vida se te vaya-. Afirmo con una sonrisa, luego ambas nos recostamos en el suelo poniendo nuestros pies en el sofá, mientras tenemos largas conversaciones de cosas triviales de cuando éramos niñas.

-Oye, True, ¿Recuerdas cuando hicimos un batido con el maquillaje de mamá?-. Pregunta con la cara graciosa, yo suelto una risita tapando mi boca para asentir respondiendo.

- Sí, lo recuerdo y también recuerdo que mamá nos castigó por un mes, es gracioso porque ella nos encontró en la cocina usando la licuadora y mientras tú hacías pedazos su maquillaje, yo lo echaba en la licuadora-. Ambas nos carcajeamos al recordar ese momento.

- Sí, y en ese momento no podíamos encubrir nuestro delito, como otras veces que hacíamos travesuras.

-Eso me hace recordar también la vez que rompiste el vidrio de la ventana del vecino y corriste a toda velocidad para entrar a casa, yo te pregunté que pasaba y no querías decir la verdad, luego entró mamá preguntando quién había roto el vidrio del vecino y tú respondiste que estuviste todo el tiempo en la habitación conmigo, cuando mamá me preguntó yo le dije que sí.

-Oye, si recuerdo eso, fue adrenalina pura-. Expresa riéndose, yo le doy un golpe en el brazo.

-Adrenalina, era que cada vez que regresamos de la escuela tocábamos el timbre de la casa de los Johnson-. Ambas nos miramos y seguimos riendo. Luego de pasar un rato agradable con mi hermana, recordando viejos tiempos, ya es momento de irme a la cama, mañana tengo trabajo y debo descansar. Me meto a la cama para dormir, hasta que llega el día siguiente.

Al levantarme hago lo mismo de todas las mañanas y me dirijo al baño para darme una ducha de 15 minutos, salgo del baño, me pongo mi uniforme y luego voy a la cocina para prepararme algo rápido de comer, mi hermana está dormida en mi habitación, ya que compartimos la cama. Camino hasta la habitación para avisarle que me iré al trabajo.

-Sue, ya me voy-. Ella responde soñolienta.

- Sí, si mamá 5 minutos más-. Yo no puedo evitar reírme y salgo de la habitación, camino a la puerta y bajo los escalones para ir al pequeño estacionamiento y subirme a mi moto. Conduzco al trabajo llegando a tiempo, para otro día ajetreado donde veré cosas diferentes.

Me acerco a la recepción para poner mi nombre en la lista, ya que es obligatorio para marcar nuestra asistencia al turno de trabajo, veo a la enfermera de turno que ya conozco y la saludo.

-Buenos días, Teresa, cómo amaneciste hoy-. Ella me sonríe respondiendo.

-Buenos días, cariño, no tan bien como tú, estás radiante-. Yo sonrío, porque sé que ella siempre es así de amable.

-Tan linda, tú también estás radiante esta mañana... Por cierto, ¿Has visto a Lois?-. Ella siente señalando el área de descanso, yo le agradezco con una sonrisa y camino para encontrarme con mi compañero. Entro al área de descanso, que también está unida con los vestidores.

Avanzo para verlo de frente cambiándose de ropa, ya no me sorprende por el hecho de que nos conocemos de mucho tiempo, así que verlo en ropa interior me da igual.

-¡Wow! Que cuerpo, señor, es usted un modelo-. Le digo en son de broma, él me mira sonriendo y empieza a hacer poses graciosas mientras yo lo ánimo haciendo con mis dedos la forma de una cámara para capturar sus vergonzosas poses.

-Eso, así, te ves genial una más, ahora muestra todo lo que tienes... A ver esos labios, has una mueca de pato-. Él pone los labios en esa forma y yo no aguanto más y suelto una carcajada, ambos nos reímos de nuestras locuras. Me siento en una de las literas que hay en la habitación esperando que él se termine de vestir.

Cuando está listo, salimos para empezar con nuestro trabajo, pero algo llama mi atención, en la recepción hay un bonito ramo de rosas muy grande, yo no puedo evitarlo y le doy unos golpecitos a Lois con mi codo para que vea el regalo que le han dado a Teresa, lo ánimo para que nos acerquemos y de esa manera molestarla un poco .

-Oye, pero mira nada más... Que bonitas están tus flores Teresa, ¿Y quién es el afortunado?-. Ella levanta una ceja y con una risita traviesa responde.

-Eso quisiera saber yo, las flores son para ti True-. Yo frunzo el ceño incrédulo, al principio pienso que es una broma.

-¡Ay, no te hagas la difícil! Ya dinos quién te las dio-. Ella niega con su cabeza.

-De verdad True, el repartidor se acaba de ir, dijo que tenía prisa, y yo firmé por ti. Pero las flores son tuyas-. Me quedo atónita, y al mismo tiempo siendo curiosidad... Empiezo a mirar las flores pensado quién pudo haberlas enviado, la verdad no tengo admiradores secretos que yo sepa.

-Esto es algo loco, de verdad no esperaba-. Expreso mientras reviso que las flores tengan una nota o algo que identifique quién es el caballero que se tomó el atrevimiento de enviarme flores. Encuentro una nota en una tarjeta con lindos corazones que dice la siguiente frase.

"Para la hermosa paramédica"

Espero no le moleste que me haya tomado el atrevimiento de enviarle estás flores, pero quería buscar una manera de agradecerle su amabilidad y atención, también si no es mucho abuso de mi parte, quiero invitarla a un almuerzo, o cena lo que usted prefiera. Le dejo mi número de teléfono para saber su decisión, espero su respuesta.

Atte. Ezio dubois.

Me quedo sin palabras, al mirar el nombre, realmente no esperaba que ese hombre tuviera este detalle tan bonito. Ahora empiezo a pensar que Lois tiene razón.

-¿De quién es? ¡Cuenta el chisme!-. Pregunta Lois, curioso yo le entrego la tarjeta y él se queda impactado, a la vez empieza a reírse y me da unos golpecitos alzando sus cejas como coqueteo.

-Eso True, tienes un administrador y para ser honesto no me sorprende que sea él, ese hombre estaba encantado contigo.

-Ay, no sé Lois, esto me ha dejado muy sorprendida. Él quiere invitarme a salir, pero yo hace mucho que no salgo con nadie-. Mi amigo gira sus ojos soltando un bufido y tomándome por los brazos para ponerme frente a él.

-Escucha True Jason, no seas tonta, que importa que tengas años sin salir con alguien ¿Eso es un impedimento? Yo creo que no, ese hombre está interesado en ti, y no puedes dejar pasar la oportunidad, ¿Y si es ese el hombre que la vida tiene preparado para ti? ¿Cómo lo sabrás si no lo intentas? Quiero que dejes tus estupideces, tomes tu teléfono y llames ahora mismo a ese hombre-. Niego con mi cabeza.

-No, no de verdad no quiero... Tengo miedo-. Él se ríe.

-¿Miedo? ¿De qué? Ahora sí te volviste loca, ¿Qué puede hacerte el hombre que no sea darte una buena sacudida?-. Dice bromeando, yo me tapó el rostro con las manos ocultando mis mejillas sonrojadas. Solamente pensar en eso me arden las mejillas, y para ser honesta ese hombre es bastante atractivo.

-No lo sé, déjame pensarlo por favor-. Arruga la cara haciendo un gesto de molestia, pero acepta mi decisión.

-Bien, te daré hasta la noche, pero no más y debes decirle que sí, ¿Entendido?-. Yo asiento volteando para mirar las hermosas flores, siendo honesta, nadie me había regalado flores.

Lo más cercano a eso, fue una vez que me dieron en la escuela una flor por equivocación, ya que era para otra niña. Que puedo decir, tengo mala suerte en el amor, pero esta situación me hace pensar mucho en qué puede ser mi racha de suerte... ¿Y si tal vez, este es el hombre indicado? No me quiero hacer ilusiones, pero supongo que pensaré bien las cosas antes de hacer esa llamada.

Descargar libro

COPYRIGHT(©) 2022