Érase una vez en un cielo donde existían Ángeles encargados de cuidar a los habitantes del planeta azul un ángel que volaba a toda prisa para informar un lamentable hecho ocurrido hace unos minutos.
- ¡Mi Señor!, el portador de el amor a sido exterminado, los demonios le pusieron una trampa, antes de dejar de existir me pidió que le devolviera esto, para que el amor no muera en la tierra.
El ángel guerrero estiro la mano hacia su creador devolviendo una especie de anillo rojo.
- Esos demonios y su odio por la humanidad, siempre haciendo y deshaciendo, quieren que en la tierra deje de existir el amor.
- Muchos humanos están dejando a un lado el amor, lo único que les atrae es el cuerpo, pasión y deseó, señor ¿Que vamos a hacer?
- No dejar que esos demonios se salgan con la suya.
- Pero como mi señor si cada vez más los humanos se fijan en el dinero y la lujuria
- Los adultos, aún hay humanos jóvenes que creen en el amor verdadero y hay es donde el nuevo portador del amor reforzará más ese sentimiento.
- Pero el portador del amor a muerto señor
- Los Ángeles no muere solo vuelven a su origen.
El ángel dorado unió sus manos y tras decir unas palabras en su idioma una luz se creó frente a él, la luz brillo inmensamente hasta ir disminuyendo cada vez más, cuando la luz se apagó por completo se pudo distinguir las alas de un nuevo Ángel tenía la edad más o menos como la de un joven de 17 años, llevaba en su espalda una especie de arco, miró extrañamente a su alrededor cuando visualizo al ángel dorado se acercó a él y se arrodillo.
-mi señor estoy a su servicio dígame para qué misión ha sido creado este discípulo suyo.
-vamos Cupido levántate no te arrodilles.
-¿Cupido?
-si tú eres Cupido el portador del amor y él que me ayudara a llevar el amor a la Tierra.
El ángel dorado le dio a Cupido el anillo que minutos antes otro Ángel tenía puesto.
-Este anillo te dará el conocimiento y el poder para que puedas hacer tu trabajo, por favor Cupido No pierdas más tiempo, los humanos te necesitan.
Cupido estiró sus alas haciéndolas ver inmensamente grandes y emprendió el vuelo, voló por los extensos cielos hasta llegar al planeta Tierra.
- Bien eh llegado, ¡tu cupido ya está aquí tierra!, Pero ya ahora ¿se supone que debo hacer?, Vamos anillo dime ¿Cómo debo hacer que las personas se enamoren?, ¿los escojo al azar, tengo que unirlos por su signo zodiacal? ¿es que tengo que hacer un baile para que se miren y se enamoren? Dime
- No grites tan fuerte que estoy durmiendo
Cupido pegó un salto al escuchar aquella voz busco alrededor pero no había nada.
-¿Eres el nuevo verdad?
- ¿Quién eres y porque no puedo verte?
- no puedes verme porque me tienes puesto en tu dedo me presento soy el amor
- ¿El amor es en serio?
- Que si Ángel preguntón ¿qué te cuesta creerlo?,
Oí que dices ser tú el que llevará el amor a las personas, ¿es en serio este es el ángel que trabajará para mí?
- ¿para ti? disculpa pero ¿Quién te está llevando puesto? Es obvio que tú eres el que está trabajando para mí ya que yo soy un ángel y tú solamente un anillo parlante.
- No soy sólo un anillo soy el amor Una esencia que nadie puede ver solo sentir y utilizó el anillo para poderme comunicar contigo zopenco.
- Bien señor amor, estoy aquí para hacer que la gente crea en ti dime ¿cómo voy a hacerlo?
- Primero mírame y abre bien los ojos
Cupido llevó su mano a la altura de sus ojos y abriendo muy grande los ojos miró el anillo que portaba.
- ¡Así no tonto!
- Pero tú dijiste.....
- Los ojos de tu corazón ¿tienes uno no es cierto?
- Supongo que sí
- Ahora cierra los ojos y trata de sentirme con los ojos de tu corazón
Cupido cerró los ojos llevó su mano donde tenía puesto el anillo y lo coloco en su pecho, de pronto una inmensa ternura afecto y unas inmensas ganas de proteger cuidar y querer a alguien se apoderaron de él, el anillo hizo irradiar una brillante luz roja y en la cabeza de Cupido una imagen borrosa empezó a llegar.
- Puedes verme
- Sí creo que sí te veo eres, ¡wou! Eres... ¿una pareja?
- ¡No tonto no soy una pareja, a mí nunca podrás verme lo que viste es la pareja que va a unir!
- Entonces ellos son mi primera misión ¡Que emisión! ¿Y como los uno?
El anillo guardó por un largo rato silencio y después habló
- ¿Cup?
- ¿Sí? dime señor amor
- Hazme un favor regrésame al arcángel Miguel y pídele que me dé otro Cupido que me trabajé mejor
- ¡Oye!
- perdóname Cup pero el otro Ángel era más eficiente que tú
- Pues sí porque llevaba bastantes años ya trabajando en esto, yo estoy Peque acabó de nacer y todo es nuevo para mí, dame una oportunidad
- No sé, dime ¡¿Como voy a llenar el mundo de amor si el arcángel que trabaja para mí no sabe nada de nada?!
- Ya te dije que no trabajo para ti y no te llevaré de regreso con el arcángel Miguel él me creo para esto y no lo pienso defraudar, tú me necesitas y yo te necesito así que quieras o no Yo seré tu compañero y ahora a buscar esos jóvenes.
Cupido estiró una vez más sus alas alzó el vuelo y se dirigió hacia el destino dónde se encontraban aquellos jóvenes que uniría sembrando la semilla del amor en ellos.
- ¿Te puedo decir algo?
Cupido que en esos momentos se sentía tan orgulloso de sí, alzo el rostro hacia el anillo y con una voz con mucha autoestima dijo:
- ¿Claro señor amor, dígame?
- ¡Es hacia el otro lado! ¿que no sientes la fuerza del amor que te atrae? de verdad que te tengo que enseñar todo desde cero.
Una vez corregido el rumbo se dirigió ahora sí a unir aquellos jóvenes.
El timbre de la secundaria anunciaba la hora del inicio de la primera clase, había iniciado ya un nuevo ciclo escolar los de primer grado habían pasado a segundo, los de segundo a tercero y los de tercero.... Bueno esos tomarían nuevos caminos.
En el salón de 3 " B" en la primera fila de la entrada hasta el último asiento de atrás ahí se encontraba la primera misión de Cupido, era un joven Delgado de piel morena clara, pelo negro como la noche, ojos como de luna llena su nombre era Oscar, cuyo significado es lanza de los dioses y él no sabe que pronto será víctima de la flecha de Cupido.
Había pasado Ya 8 días desde el inicio de las clases ahí se encontraba Oscar aprendiendo de la materia de español, La poesía y sus características, la maestra trataba de no aburrirse en su propia clase, esperaba que sus alumnos aprendieron un poco de la clase de ese día que incluso ella no sabía ni de qué estaba hablando.
- Oscar puedes pasar al frente a leer tu tarea que deje de ayer
Oscar era un buen alumno siempre entregaba todas sus tareas y cuando decía que su perro se la había comido la tarea era porque en verdad su perro se la había comido la tarea, (por cierto el meme del perro llamando al profesor diciendo "sí profe yo me comí su tarea" es en honor a él)
- ¿Yo maestra?
- Si tú Óscar ¿acaso hay otro Óscar en este salón?
En ese momento tocaron la puerta, era la perfecta de la escuela y no estaba sola iba con ella una joven de cabello castaño, ojos color café como el café de las mañanas, piel morena clara y unos labios en forma de corazón que te invitan a besarlos; había llegado a parar a esa escuela por qué sus padres se habían separado, tal vez ustedes se están preguntando ¿víctima de los demonios? pues déjeme decirle que en esta ocasión no, ellos no estaban destinados y cuando dos personas no están destinadas ni la más poderosa flecha de Cupido puede hacer que se enamoren.
Pero ese es otro tema, estamos en la nueva alumna, su nombre es Itzie y es tan bonita como el significado de su nombre, que no se los voy a decir, así que si quieren saberlo busque lo en Google.
- Buenos días profesora, esta niña formara parte de este grupo
- Muy bien. Pasa, toma asiento donde gustes, bienvenida, podrías decirnos cómo te llamas
- Itzie
- Bien Itzie esperamos te sientas bien en este grupo y seas parte de esta familia.
- Gracias miss
En realidad Itzie se sentía un poco incómoda pero obviamente no lo iba a decir era muy buena disimulado así que después de saludar a sus compañeros sacó su lapicero, su libreta y prosiguió a apuntar la clase.
Cuando Oscar vio entrar a Itzie y verla caminar rumbo a su asiento le pareció la niña más bonita y solamente se limito a mirarla hasta llegar a su asiento.
- Bien Óscar entonces ibas a pasar al frente a leer tu poesía de ayer
Oscar había pensado que con la nueva llegada de Itzie a la maestra se le había olvidado que tenía que pasar a leer su poema pero lo que Oscar no sabía es que cuando la maestra se aburría tenía que poner alguna excusa o pasar a algún alumno en enfrente para salvarla de salir corriendo de el salón, por suerte ya había sonado el timbre del término de la clase y Óscar pudo salvarse de pasar al frente a leer su poema.
En la hora de recreo Oscar se quería acercar a hablar con ella pero era tan tímido que dejó escapar esa oportunidad, tenía miedo a ser rechazado o que Itzie fuera muy grosera con él; pasaron los días y Óscar se iba dando cuenta de que Itzie era muy buena onda tan buena onda que sus amigos muchas veces se pasaron de lanza con ella.
Era la clase de apicultura el profesor Francisco siempre ponía a Oscar a sacar la miel, eso a Óscar le fastidiaba ya que a pesar de llevar traje las abejas siempre terminaban picándolo, pero ese día fue la excepción Itzie se había acercado a él con la intención de saber más sobre el tema, pero los nervios le ganaron a Oscar y no le dijo nada a Itzie, ella espero un rato a la respuesta de él y al ver que no hablaba pensó que ella no le caía bien así que Itzie término por irse.
Oscar se sintió un poco apenado al pensar lo grosero que fue con Itzie, pero no sé atrevería a pedir disculpas, algo en su interior se paralizaba cuando de Itzie se trataba, el "es una chica guapa" había pasado a un "me gusta".
En esos momentos Cupido ya iba aterrizando al lugar de su primera misión, los visualizó se veían tan lindos y tiernos, ¡Hay el primer amor!, así que Cup llegó a preguntarse porque ellos tenían tanto miedo de decir que se gustaban, respondiendose el mismo:
-bueno eso ya no importa porque yo el tío Cup aré que se enamoren
Cupido levantó la mano y tomó el arco que tenía en la espalda.
- ¿Y mis flechas? Señor amor ¿Dónde están mis flechas?
- Las flechas se encuentran en el arco pero no aparecerán hasta que ellos dos estén frente y descubran que ambos se atraen
- Bien entonces ¿que tengo que hacer, esperar a que estén frente a frente? ¿Tengo que ser yo el que les de frente? ¿los pongo yo frente a frente o cómo?
- El amor no se fuerza Cup tenemos que esperar.
Las horas pasaban y Cupido ya se sentía un poco frustrado de ver cómo esos tórtolos no podía tener una conexión de miradas, cuando Oscar miraba a Itzie ella estaba mirando sus libros o la puerta de entrada, cuando Itzie miraba Óscar, él estaba mirando a sus amigos o salía del salón.
- las clases han terminado y ni siquiera una miradita se dieron, estos jóvenes no harán mi trabajo fácil.
-así es el amor Cupido nada es fácil y tranquilo que pronto verás que unirás a estos chicos.
- eso espero
Dijo cupido un poco cansado y desilusionado.
A la mañana siguiente mientras el maestro de la primera clase llegaba, los alumnos de ese grupo habían salido del salón, Itzie se encontraba parada en la puerta, Oscar se percató de ello, había intentado muchas veces hablarle pero siempre le ganaba el miedo, él sentía que no era guapo como los demás compañeros del salón y que talvez por eso Itzie no se fijaría en él.
Cup no pudo evitar sentir aquel amor puro e incondicional qué sentía uno por el otro, con la ayuda de su flecha podría unir ese amor único e inigualable que le trasmitía aquella pareja pero también sentía el miedo profundo de Óscar de ser rechazado, así que se acercó para darle un poco de valentía a aquel chico.
- Vamos amigo ella te gusta ¿que no? ¿Que puedes perder?, Anda vamos. ¡Tu puedes!, lo peor que te puede decir eso no ¿Cierto?
- Cup, no le estás ayudando
- Lo siento señor amor es que ayer estuve esperando todo un día completo a qué se miraran, me urge empezar a sembrar el amor en la gente.
- Pues entonces si te urge tanto empieza a darle ánimos buenos a este chico no a espantarlo más de lo que ya está.
- Está bien señor amor
- ¡Vamos amigo tú eres un campeón, un guerrero no tengas miedo!, vamos si te acercas un poco puede que te des cuenta de que a ella también le gustes ¿Qué dices vamos?
Oscar no estaba tan seguro de hacerlo pero aún así aquella voz en su cabeza le hizo ganar confianza, venciendo sus miedos se acercó a ella.
- Muy bien amigo, ahora que te parece si entabladas una conversación con ella, que te parece un ¿Eres nueva verdad? no eso suena muy tonto, mejor dile eres muy bonita, No, creo que eso no te atreverías a decirlo, que te parece "que frío hace"
- En serio Cup ¿esos son tus consejos de amor?
- Calle señor Amor déjeme trabajar.
Cupido espero un momento y al ver qué Oscar aún no se acercaba más a ella insistió
- Vamos sabes que ella te gusta y puede qué a ella también gustes, pero no lo sabrás si no te acercas hablarle.
Cupido sabía que Oscar podría hacerlo y él solo necesitaba una mirada para poder lanzar la flecha y unir ese amor, con el corazón acelerado Oscar se acerco a Itzie, que tenía la mirada perdida en unos árboles del jardín de la escuela, Oscar tenía tantas ganas de dar la vuelta y volver a su asiento, Cup al darse cuenta que Oscar estaba a punto de darse la vuelta y alejarse se acercó a él y le dijo.
- Nooo amigo ¿a dónde crees que vas? no llegaste hasta aquí para dar la vuelta y alejarte sigue adelante ¡tú puedes!
Óscar se sintió un poco más motivado y se acercó a Itzie, vio que ella estaba perdida en sus pensamientos se pregunto qué estaría pensando, Oscar cerró los ojos y por fin pudo decirle algo a Itzie
- Hace frío ¿No?
Al escuchar aquella voz Itzie salió de sus recuerdos tormentosos, volteo a mirar a Óscar con una sonrisa y le contestó
- Si, mis manos se están congelando.
Al ver esto Cupido no pude evitar emocionarse.
- ¡Bien amigo, así se hace campeón! vas bien ahora deja que la conversación fluya.
Itzie miró a Óscar a los ojos y le sonrió con mucha dulzura, eso hizo que Oscar sintiera una inmensa ternura por ella, se animó a tomar sus manos para calentarlas con las suyas, ambos levantaron sus cabezas haciendo que sus miradas se cruzaran, Cup sin perder más el tiempo había dado el flechazo, Oscar había atrapado a Itzie con aquella mirada tan hipnotízate como la de un lobo a su presa.
- Bien, trabajo terminado el amor a unido a estos dos chamacos.
- Aún no está terminado el trabajo Cupido debes hacer que estos chicos unan su amor.
- ¿Pero como, no sólo bastaba la flecha?
- La flecha es como la semilla del amor tiene que florecer y para eso también tú tienes que ayudar ¿ves ese hilo rojo que los une?
- Claro ¿por cierto que es?
- Ese hilo indica que su amor ha sido destinado por lo cual es más fuerte que cualquier otra cosa, y nosotros tenemos que trabajar para fortalecerlo.
a Cupido no le parecía seguir trabajando con ellos le habían complicado tanto su trabajo todo un día, que ahora el pensar tenía que ayudarlos a fortalecer su amor le hacia reventar los corazones del pensar en lo complicado que sería, un grito inesperado saco a Cup de sus cansados y agotados pensamientos.
- -¡Hay viene el profesor, hay viene el profesor!
Entraban corriendo y gritando los demás compañeros.
Puff se rompió el momento del encantamiento, todos volvieron a sus asientos, Oscar y Itzie se dieron una última mirada de complicidad.
Desde aquel día tanto Óscar cómo Itzie no paraban de buscarse con la mirada, incluso los compañeros de el salón comenzaban a darse cuenta de que hay había una vaina tan verraca con ellos dos; cupido desde un rincón solo los miraba enojado, eso lo pudo sentir el amor a lo que le llevó a preguntar a cupido que es lo que le pasaba
- Míralos, llevan más de una semana desde que los fleche y no se atreven a decirse lo que sienten, solo se miran como ponis encantados, no se qué es lo que los detiene.
- Son jóvenes Cup, para un humano no es fácil expresar sus sentimientos y menos ellos que están pasando por cambios, te aseguro que ni ellos han de saber lo que les pasa.
- No te creo señor amor, he unido a cientos de parejas desde que llegué y nadie me ha complicado tanto mi trabajo como aquellos dos y lo peor de todo es que no les puedo dar la espalda por qué "están destinados", ¿No podemos hacer en este caso la excepción de dejarlos si?
- - no, por que aunque no lo creas ellos nos ayudarán a enseñarle a la humanidad que el amor verdadero existe.
- -¿ Y como lo harán, enseñándoles a huir de sus sentimientos?
- - vamos Cup ahora soy yo quien te pide que confíes en el amor, tarde que temprano los unirás ya verás que así será
- - eso espero señor amor, no hay nada que dese mas que unirlos y librarme de ellos.
Al día siguiente mientras el profesor de historia llegaba para su clase, como todos los días los alumnos habían salido del salón para divertirse, Itzie había visto a Óscar salir, se había sentado en una silla que los compañeros habían dejado afuera a un lado de la puerta, quería acercarse y saludarlo pero se preguntaba ¿cómo un chico como el se fijaría en alguien como ella? cupido sabía que tenía que terminar ese trabajo, tenía que asegurarse de que ellos estuvieran juntos, así que esta vez se acercó a Itzie a animarla para dar el primer paso.
- Vamos Itzie, ¿Cómo sabrás lo que siente Oscar por ti si no te acercas y le preguntas?
Aquella voz ánimo a Itzie a caminar hacia la entrada en busca de una de esas miradas de Óscar, aquella ilusión de tomar su mano una vez más y volverse a perder en sus ojos le revoloteaba el estómago.
- Si, si estás nerviosa lo se, pero tú puedes, recuerda lo que sentiste al tocar su mano, fue algo mágico ¿no es cierto?
Trato de animarla más cupido, pero esa ilusión se esfumó cuando Itzie llegó a la puerta, Oscar tenía agarrada de la mano a otra compañera de el salón, y por las risas y los forcejeos parecía que el no la quería dejar ir, eso a Itzie le partió el corazón, deseaba salir de la escuela y refugiarse en su cuarto mientras se reclamaba a ella misma haberse hecho Ilusiones con alguien que no le había dado los motivos, pero como era muy buena disimulando tomo aire para calmarse y salió del salón para encontrarse con sus amigas.
Cupido no sabía que era lo que había pasado, pudo sentir El inmenso dolor en el corazón de Itzie, volteo a ver a Óscar y con tono enojado le reclamo
- ¿Es en serio? Tu media naranja tratándose de acercarse a ti y tu coqueteando con otra chica, ¿Qué, con ella se te acaba la timidez? Cosa farò con questi bambini, complicano sempre di più il mio llavoro
Tan enfurecido estaba cupido que el señor amor tuvo que intervenir para calmarlo
- Las cosas no son como uno siempre cree que son, espera y verás que nada es lo que parece ¿Estabas maldiciendo en italiano?
- Amm si un poquis
Y efectivamente, Óscar al ver a Itzie salir de el salón se zafó de la mano de Belén, quien le había quitado un amuleto que le había dado su abuelo, Belén se lo había quitado con el pretexto de verlo, pero no tenía intensiones de quererse lo devolver, así que cerro su puño guardando aquel amuleto en su mano, Oscar al ver sus intenciones tomo la mano de Belén para poder recuperar su pertenecía.
- Lo vez
- ¿Todo por un amuleto? La unión de estos cabezas huecas se esta yendo por la borda por un amuleto
- Cupido, el amor no solo se crea de parejas que se aman, el amor también se crea por familiares, madres que aman a sus hijos, personas que aman a su amigo de 4 patas o otros animales y Óscar adora ese amuleto por qué perteneció a su abuelo y aunque ya no esté con él, el recuerdo en su corazón es quien hace que permanezca ese amor por él.
- Entiendo pero y ahora como aré que Itzie vuelva a creer en lo que sintió, ¡viste¡ Puso una barrera y ahora me será muy difícil comunicarme con ella.
- Intenta con Óscar
Pasaron los días y Óscar empezaba a ver qué Itzie ya no buscaba esa mirada que los conectaba, ni siquiera volteaba a verlo cuando se formaban para honores, Oscar no sabía que pasaba con Itzie, pensó que ella al igual que el había sentido aquella conexión tan mágica y especial, no sabía cómo acercarse a ella, pero por suerte contaba con cupido que siempre le daba valentía para acercarse a hablar con Itzie.
- Si lo sé, ella ya no te busca Eso te hace sentir algo extraño ¿No es cierto?, Por qué no la buscas en la hora de el recreo, plática con ella, ¡Vamos! Yo sé que quieres volver a tener esa conexión con ella como la de aquella vez, fue mágica ¿Cierto?
Sonó el timbre de el receso, todos los alumnos de la escuela se amontonaban en la cooperativa como cebras y búfalos intentando cruzar el río cuando emigran, Oscar busco a Itzie pero ella ya no se encontraba ahí, Oscar compro su Comida y decidió buscarla después en el salón, por qué para él la alimentación está primero antes de cualquier cosa.
Después de un rato Oscar vio a Itzie entrar al salón, era su oportunidad de acercarse y entablar una conversación o por lo menos saber si ella estaba enojada con él.
- Bien amigo no me falles tengo mis esperanzas en ti, por qué si tú no puedes no se que más voy hacer, mi carrera de cupido se irá al fracasó, le fallare a mi creador y viviré eternamente con la vergüenza y la burla de todos al ser el cupido que fracasó por no unir a dos bambinos destinados
- No exageres Cup, verás que todo se resuelve
- Señor Amó, si esto no funciona quiero decirle que lo quiero y que fue un honor trabajar a su lado y lamento ser su aprendiz menos inteligente
- Calla cupido no seas dramático.
Mientras caminaba rumbo al salón el corazón de Óscar se aceleraba cada vez más, por un momento pensó que se le saldría del pecho, cuando entro al salón se llevó una gran desilusión al ver qué Itzie besaba al compañero recién llegado y que para su mala fortuna también se llamaba Oscar, había llegado hace unos 3 días, se las daba de don Juan se le rompió el corazón al ver qué aquella chica que le gustaba probablemente ya era novia de aquel compañero.
- Esto no puede ser, ¡pero que demonios¡, estos dos chicos van a sacarme canas verdes, cada vez que intento unirlos estos críos meten la pata.
Había gritado cupido con tal furia que el señor amor está vez no quiso decir ni pío.
Itzie había caído en el juego de Belén, para poder quedarse con el exnovio de Itzie, reto a Óscar el chico nuevo y a Itzie a darse un beso para probar que no se gustaba, (lo se, es algo tonto, pero cuando eres joven e iluso siempre tratas de demostrar muchas cosas que no eres no eres, te dejas llevar por juegos tontos o simplemente no te atreves a decir un NO por miedo a las burlas y al rechazo).
- Itzie chica atarantada, ¿sabes lo que acabas de hacer? No, no sabes por qué probablemente has hecho que el chico destinado para ti se aleje de ti, y yo estoy quedando como el peor Cupido de la historia.
Cupido intento por todos los medios hacer que aquellos dos jóvenes inexpertos pudieran terminar juntos, pero tanto Oscar como Itzie cerraron sus corazones por la desilusión que tuvieron, al cerrar sus corazones cupido no pudo volver hablar con ellos , había perdido una batalla pero no la guerra, haría que ellos se dieran cuenta de aquel amor tan especial costara lo que costara.
Pero desde ese día Oscar y Itzie nunca más volvieron a intentar hablar, cupido ya no sabía que hacer, solo veía aquella semilla sembrada en el corazón de ambos como se iba secando, el señor amor hizo brillar aquel anillo para hacer saber a cupido que no se podía rendir
- Lo sé lo sé, este trabajo aún no está terminado, pero también ellos no cooperan le tienen tanto miedo al ser rechazados que no ven que son el uno para el otro, se encierran en su miedo " hay no me puedo enamorar me va a romper el corazón" ¡Buu, bebitos!
- Vamos cupido estás molesto por qué esta misión no ha salido como tú querías, pero verás que el amor verdadero tienen muchos caminos y veredas, subidas y bajadas, por qué cuando dos corazones están destinados sin importar el tiempo la distancia o incluso si llegan a tomar caminos diferentes el hilo rojo los volverá a unir.
- Ese hilo rojo, no sirve para nada, señor cupido ¿ Puedo renunciar?
- Los cupidos no renuncian Cup.