Griffin.
El eco de mis pasos suena en el estacionamiento desierto, cuando desciendo del auto y entro a la camioneta que no ha dejado de vigilar la residencia de la familia de Nisha. En cuanto supe que estaba viva una llama se encendió en mi tan ardiente que no dude ni un maldito instante de averiguar el paradero de su familia.
Encontrarlos fue complicado al principio, pero para un cabecilla de la mafia no hay imposibles, di con ellos un par de días después de la balacera en la mansión de Grecia. El hijo de puta de Dark sigue saliéndose con la suya y sigue arrebatándome lo que por derecho me pertenece, se lo advertí, le dije que esa era mi chica, pero no, debía hacer sus estúpidas movidas y arrancarla de mi lado.
Desde que Nisha desapareció mi vida ha sido un jodido martirio, extraño esos ojos verdes y ese terror al verme, solo de imaginar su expresión este día cuando llegue a casa y vea el regalo que le dejare me pone y mucho.
- Señor - la voz de uno de mis guarda espaldas y me habla, sacándome de mis turbulentos pensamientos de añoranza - aquí viene - en cuando elevo mis ojos la veo.
La razón de todas mis malditas pesadillas y mis más grandes y maravillosos sueños, luce increíble, su rostro es una máscara perfecta de tranquilidad, una tranquilidad que deseo con locura borrar, me remuevo en mi asiento, sintiendo como mi polla tiembla con solo observarla.
Da una rápida mirada a su alrededor como si esperara ver algo o alguien sospechoso, pero no hermosa, no hay nada que temer, al menos no por ahora.
Se coloca el casco de la motocicleta y sonrió de lado al ver lo jodidamente sexy que se ve en ella, devoro su cuerpo con los ojos, está mucho más hermosa que la última vez que la vida, su culazo ahora se ve mucho más grande, en definitiva el bastardo de Ratko y Claus estuvieron entrenándola, mi sonrisa se amplía porque esto será muchísimo más excitante que la última vez, cuando regrese a mí, voy a follarla duro sobre esa puta motocicleta y le recordare exactamente porque nunca debió dejar su maldita habitación.
Pasa junto a la camioneta sin mirarnos y sin notar que su hombre ha vuelto a ella, rio suavemente una vez deja el estacionamiento a su familia totalmente indefensa.
- ¿los hombres de Dark? - pregunto sin mirar a ninguno de mis hombres en particular.
- En sus posiciones - suspiro
- Bien, hagamos una fiesta increíble - murmuro para que mis hombres comiencen hacer lo suyo, mientras yo me preparo en el asiento de atrás de la camioneta.
Abro el maletín que me entrego uno de los rusos y saco la máscara, sonrió de lado y suspiro, últimamente me he estado moviendo con una falsa identidad, esta mascara fue cortesía del sujeto que me ha puesto en contacto con los rusos. La coloco con cuidado y espero a que mis hombres tomen sus posiciones y me avisen.
Los minutos pasan y empiezo a impacientarme, muero por darle una visita a los suegros y a ese niño, es una pena que no puedan disfrutar un poco más de la paz, la tranquilidad y la nueva vida que Ratko les ha proporcionado, sin esperar a la señal de mis hombros, abro la puerta de la camioneta y desciendo
- señor, aun no es seguro - escucho a uno de mis hombres advertirme pero rio negando e ignorando por completo su advertencia.
Camino hasta el ascensor y presiono el código, para subir al piso donde mi querida mujer vive ahora su pequeño cuento de hadas, mientras asciendo en la caja metálica, revivo sus ojos y su expresión tranquila, una expresión que estoy deseando romper. Las puertas se abren mostrándome un pasillo vacío, camino por el hasta la puerta del departamento y respiro profundo.
Aun esta su perfume en el ambiente, sonrió de lado y suspiro una vez más deleitándome con el aroma y sintiendo como poco a poco la adrenalina comienza a hacerse presente, anticipando mi jugada, abro mis ojos y pego la cabeza a la puerta para escuchar del otro lado.
Silencio.
Es lo único que se escucha del otro lado, pero estoy seguro a que se debe a que el departamento esta insonorizado, respiro profundo una vez más y finjo mi mejor sonrisa antes de tocar el timbre. Después de algunos segundos, escucho ruidos en la puerta y esta se abre. Frente a mi esta una mujer de unos cuarenta y tantos, su aspecto es muy diferente al que recuerdo de la madre de Nisha, pero no ninguna duda, es ella.
- ¿si diga? - pregunta con cierta desconfianza
- ¿Sra. Valentine verdad? - doy un paso en su dirección y se tensa de inmediato, su ceño se frunce y niega ligeramente
- disculpe, creo que se ha equivocado de apartamento - mi sonrisa se ensancha mientras intenta cerrar la puerta y la detengo al mismo tiempo que la detengo con mi mano.
- ah no lo creo mí señora, no lo creo - digo empujándola con fuerza, sus ojos se abren como platos cuando el impulso la empuja hacia atrás, tropieza y cae sobre su culo - oh perdone, no tenía intención de lastimarla - murmuro en tono divertido tendiéndole mi mano, ella duda un instante y suspiro - estoy aquí de parte de Ratko Stevens, ¿sabe quién es verdad? - su ceño se frunce un poco más y suspiro - no se preocupe, solo necesito conversar con su hija un momento, ¿está aquí? - finjo inocencia y finalmente la mujer toma mi mano y la ayudo a ponerse en pie.
- sí, se quién es el Sr. Stevens, pero Nish no está en este momento - comenta con inseguridad y suspiro con pesar
- ¿puedo esperar a que regrese, verdad? Es de suma importancia conversar con ella - la mujer lo medita un poco y después de algunos segundos en silencio señala la sala.
- Claro, adelante - me sonríe con cierta desconfianza, mientras me adentro en el espacioso departamento, finamente decorado y lleno de lujos y elegancia, una vida que tristemente no merecen.
- Gracias - sonrió con amabilidad
- ¿quiere un café? - pregunta y asiento dejándome caer en el cómodo y mullido sofá.
- se lo agradecería muchísimo - mi querida suegra se gira para dirigirse a la cocina mientras observo a mi alrededor, no me contengo y me pongo en pie para curiosear.
- ¿paso algo que deba preocuparnos? - pregunta desde la cocina en tono serio.
No respondo inmediatamente porque estoy sumergido en la enorme cantidad de fotografías que hay en un mueble de madera, muchas fotos de Nisha con su familia, en todas luce increíble, con esa sonrisa hermosa que suele adornar sus suaves y provocativos labios, humedezco los míos tentado a tomar las fotos en mis manos y acariciarla.
Una en particular llama mi atención, luce un vestido negro elegante, junto a los gemelos, me gusta como luce así vestida, sin poder contenerme más, tomo el portarretratos y lo sostengo entre mis manos, absorto en la belleza de mi mujer, una belleza que se ve aún mejor llena de desesperación y terror brillando en sus ojos.
- ¿está bien? - las palabras de mi suegra me sobresaltan y me traen de regreso fuera de mis pensamientos.
- Sí, solo admiraba su familia - comento dejando la fotografía en su lugar, tenso. Quiero esta foto.
- Esos son Mou, Max y Nisha - comenta con un tono triste en la voz - Max murió hace algunos años en una balacera - mi ceño se frunce eso no lo sabía.
- Lo lamento - susurro girándome para verla, sus ojos están anegados de lágrimas y la expresión de sufrimiento me hace sonreír.
- Está bien, si me disculpa un instante - dice tendiéndome la taza de café, la tomo con cuidado y ella huye con lágrimas empapando sus mejillas.
Doy un sorbo al café y respiro profundo, es un café delicioso, excelente, es una pena que sea el último que preparara, con calma disfruto del caliente liquido mientras la escucho gimotear desde la cocina. Una vez termino dejo la taza de café sobre la mesa de centro y respiro profundo.
Me saco la máscara y muevo mi cuello de un lado al otro, para liberar tensiones, saco mi arma y comienzo a colocarle el silenciador, aunque es un departamento insonorizado no quiero alertar al resto de la hermosa familia. Me acerco hasta el umbral de la cocina donde la Sra. Valentine llora de espaldas a mí sobre la encimera.
Camino hasta ella y coloco una mano sobre su hombro, se sobresalta y se gira para verme en cuanto lo hace sus ojos se abren de la sorpresa y enseguida su ceño se frunce, sonrió de lado y me inclino hacia ella
- me habría encantado compartir un poco más con usted suegra, es un encanto - abre su boca para decir algo sin apartar sus ojos de los míos mirándome con confusión - pero necesito darle un hermoso regalo de bodas a su hija, un claro mensaje de que conmigo no se juega y que cuando quiero algo hago lo que sea para tenerlo - acciono el arma en mis manos.
Su rostro se contrae en una expresión de dolor y desvía sus ojos hacia su pecho, donde de inmediato comienza a brotar sangre, mi sonrisa se ensancha y me acerco un poco más.
- soy el hijo de puta que secuestro a Nisha - digo con voz triunfante sus ojos se abren aún más y antes de que pueda emitir algún ruido otro disparo atraviesa su cuerpo.
Cae con los ojos anegados en lágrimas y expresión aterrada, la vida abandona poco a poco el cuerpo de mi suegra mientras se arrastra por el suelo lejos de mí, la escucho murmurar cosas incomprensibles y rio suavemente.
- por favor no sea patética, intentar huir en su estado es realmente estúpido - murmuro en tono burlón mientras me acerco a ella una vez más, la giro y el odio esta vez está reflejado en sus expresión
- no se saldrá... con la suya - murmura entrecortadamente y rio
- Ya lo hice - me pongo en pie y disparo en su frente, su cuerpo cae en el suelo sin vida, la giro con el pie y la coloco boca abajo.
Suspiro antes de girarme y empezar a silbar, el tono de la canción de Kill Bill comienza a llenar el ambiente mientras me adentro por el pasillo hasta la primera puerta que consigo, pego mi oído a la puerta pero no se escucha mucho, guardo el arma en mi espalda y saco mi cuchillo. Pongo la mano en el pomo de la puerta y abro con cuidado.
Es una habitación amplia, con paredes en tono gris claro y poster en las paredes de bandas de rock, esta debe ser la habitación de uno de los gemelos, doy un paso dentro en busca del otro integrante de los Valentine, pero está vacío, mi ceño se frunce sin comprender se supone que todos estaban aquí.
En ese instante la puerta del costado izquierdo, frente a la cama se abre y un chico lleno de tatuajes sale por ella secándose el cabello, sus ojos se fijan en mí, la sorpresa en su rostro al verme es genial, pero de la sorpresa pasa a otra expresión que no sé muy bien cómo interpretar.
- Tu - su voz suena baja pero llena de reconocimiento y rio al saber que posiblemente el bastardo de Ratko le mostro alguna foto mía.
- Hola cuñado - digo en tono divertido, él se lanza hacia el frente hacia la cama, me muevo rápido y caigo sobre él, sostengo su mano que intenta tomar con desesperación su teléfono, pero soy más rápido que él.
Deslizo el cuchillo en su costado y un quejido escapa de sus labios, rio suavemente sobre su oído.
- Lo siento pero no arruinaras el regalo de bodas - susurro en su oído.
Me pongo en pie y tiro de él, para ponerlo en pie, lo tomo del cuello y me coloco detrás de su espalda y murmuro en voz baja.
- saluda a tu madre de mi parte en el cielo - y deslizo el cuchillo por su cuello en seguida un chorro de sangre sale disparado de este salpicando todo alrededor.
Los ruidos de la sangre salpicando y la desesperación del chico por intentar no ahogarse con su sangre son música para mis oídos. Espero a que caiga en el suelo a mis pies justo donde debe estar. Sus ojos van perdiendo el brillo conforme la vida abandona su cuerpo y en un instante el silencio vuelve hacerse dueño del lugar.
- Uno menos, falta uno - murmuro girando sobre mí mismo en busca del Sr. Valentine.
La siguiente puerta al abrirla es un shock para mis sentidos, su aroma, su perfume, su esencia flota en el aire, es su habitación, sin dudarlo ingreso en ella, su cama está hecha a la perfección, camino hasta ella y tomo una almohada la pego a mi nariz e inhalo su aroma.
- Pronto te tendré una vez más entre mis brazos hermosa - murmuro antes de dejar la almohada en su lugar.
Recorro la habitación en busca de un premio que me recuerde su cuerpo, camino hasta una de las puertas y en cuanto las abro su armario me da la bienvenida, reviso los cajones en busca de su ropa interior, una sencilla pero sexy tanga negra llama mi atención, la tomo y la guardo en mi bolsillo, antes de seguir revisando.
En otro cajón consigo una caja negra, la tomo por curiosear su interior y la abro, lo que veo en su interior me llena de ira, de una furia incontrolable que deseo desatar sobre todos los malditos bastardos que residen en esa puta mansión de mierda.
Fotografías de Nisha con Claus, Max y Ratko llenan el espacio de la caja, en todas ellas Nisha sonríe con felicidad una felicidad que solo debe pertenecerme a mí, la expresión tranquila y triunfante en el rostro del bastardo de Dark es inigualable.
- Maldito hijo de puta - murmuro tomando la caja entre mis manos y estrellándola contra el fondo de la pared donde esta golpea y riega todas las fotos en el suelo.
La tranquilidad que sentía hasta hace unos instantes se esfumo, lo único que llena mi ser es un odio y una furia que ciega mis sentidos, me giro sobre mis talones en busca del ultimo Valentine para hacerlo pagar por el jodido atrevimiento de su hija.
Abro las puertas restantes del pasillo sin cuidado, con una ganas locas de despedazar cualquier cosa que encuentre en mi camino, la última puerta de la derecha me muestra una habitación cálida, un hombre de compleción grande está sentado en un sillón frente a un televisor encendido, camino hacia el como un toro embravecido y sin aviso sin decir nada clavo el cuchillo en su pecho, sus ojos se abren de golpe y me ve con expresión aterrada, saco el cuchillo y vuelvo a enterrarlo en su cuerpo, una y otra, y otra, y otra vez, hasta que mi cuerpo no puede del cansancio, me pongo en pie y observo mis manos cubiertas de sangre, mi respiración es un puto desastre pero no me importa, me giro y comienzo a buscar donde dejar una maldita nota a la traidora de Nisha.
En cuanto doy con un jodido plumón y una libreta con mano temblorosa escribo.
"Espero hayas disfrutado de tus vacaciones con Dark, sabía que seguías con vida amor, te hice una promesa preciosa, ¿recuerdas? Cada vez que cerraras esos preciosos y encantadores ojos que tienes el único rostro que verías seria el mío, ahora le sumamos el de tu patética familia, espero hayas disfrutado del recibimiento a casa.
Con amor Griffin"
Arranco la hoja y me giro buscando un lugar donde dejarla, que pueda leerla a penas entre, sonrió de lado al ver el cadáver cubierto de sangre de su padre y me acerco a él, tomo el cuchillo del suelo y con un rápido y mordaz movimiento entierro el cuchillo y la nota en uno de sus ojos.
Sonrió ampliamente y suspiro recobrando el control de mi cuerpo, me inclino sobre el cuerpo y murmuro una amable y dulce despedida.
- saludos a la familia suegrito - vuelvo a mi posición y salgo de la habitación dando pasos tranquilos, reinicio el silbido del tema que tanto ha estado rondando mi cabeza estos últimos días y mientras alcanzo la sala, tomo la máscara la coloco sobre mi cabeza y la acomodo.
Doy un par de pasos pero recuerdo la fotografía, sonrió de lado una vez más y regreso sobre mis pasos hasta el mueble, tomo el marco y lo estrello contra el suelo, este se hace añicos y tomo la fotografía, la doblo y la meto en mi bolsillo, camino hasta la puerta y salgo del departamento dejando un claro mensaje, no solo a Nisha, sino también a los bastardos de Darkness en especial a Ratko, esto es una maldita declaración de guerra y no descansare hasta tener su cabeza y el hermoso cuerpo de Nisha donde pertenece, a mi lado.
Nisha.
Desesperación.
Dolor.
Angustia.
Rencor.
Odio.
Todo esto fue lo que sentí cuando desperté y abrí los ojos a mi nueva realidad, una en la que me encontraba completamente sola, una en la que lo único que podía sentir era como el miedo me cegaba y como este poco a poco me hacía perder la cordura. Pero de alguna manera el patrón se repetía una y otra vez, cada despertar era peor que el anterior, más dolor, mas vacío, más desesperación.
No sabía dónde estaba, ni que estaba pasando conmigo solo podía sentir la demencia que la muerte te puede producir, una y otra vez me sumergía en un mundo oscuro y confuso donde el dolor, la desesperación y la desesperanza se entremezclaban conformando un todo, un todo que me asfixiaba un todo que tenía un rostro, un todo que tenía un nombre.
Griffin.
Me despierto sobresaltada y con la respiración echa un desastre, hay poca iluminación a mi alrededor por lo que no logro identificar donde estoy, la cabeza me da vueltas y me siento mareada. Respiro profundo tratando de acompasar mi respiración pero se me hace complicado, no identifico nada a mi alrededor.
Después de unos segundos las imágenes de los cuerpos de mi familia inundan una vez más mis recuerdos, las lágrimas se acumulan en mis ojos y un grito desgarrador y atronador abandona mi garganta, grito de dolor, de desesperación, de impotencia y frustración, Griffin me ha quitado todo, absolutamente todo.
Una puerta se abre de golpe y me giro asustada, una fuerte luz me enceguece haciéndome casi imposible ver quien ha entrado en la habitación, después de unos segundos puedo adaptarme a la claridad y una mujer me mira desde el umbral y detrás de ella un hombre, aterrada me encojo sobre mi misma y me pego a la cabecera de la cama en la que estoy.
- Nisha estas bien tranquila - no reconozco su voz, tampoco logro reconocer sus rasgos - estas segura - afirma, acercándose lentamente.
De inmediato observo a mi alrededor en busca con que defenderme en caso de necesitarlo, al darse cuenta de mis intenciones se detiene y eleva sus manos mostrándome sus palmas.
- No voy hacerte daño - murmura en tono amable y niego con la cabeza.
- A-aléjate - mi voz suena baja y ronca, no logro reconocerla tampoco
- Tranquila Nisha, soy Mel, no voy hacerte daño estas a salvo, nadie aquí va hacerte nada - murmura desde su posición y niego con frenesí mientras reparo una vez más al hombre que está a su espalda.
Esos ojos verdes me ven y el terror se apodera de mi cuerpo, pero pronto este transmuta convirtiéndose en un odio desmedido, con rapidez y con una firme y clara intención me lanzo sobre él, tropiezo con la chica que dice cosas que no alcanzo a entender, ella cae al suelo y paso sobre ella, con las manos extendidas dispuesta a atacar a ese desgraciado que acabo con mi vida.
Las manos del hombre se cierran sobre mis muñecas y comienzo a forcejear con desesperación e ira, todo se arremolina en mi pecho y comienzo a gritar sin control.
- ¡TE MATARE, VOY A MATARTE JURO POR DIOS QUE VOY A MATARTE TE MATARE, TE MATARE! - es todo cuanto sale de mi garganta.
Siento un pinchazo en el cuello y pronto siento como mi cuerpo comienza a enlentecerse, comienzo a sentirme pesada y adormilada.
- Sssshhh tranquila Nisha, no vamos hacerte daño, tranquila...- es la voz de un hombre que no reconozco.
Después de algunos segundos algo cómodo y mullido me recibe, estoy sobre la cama nuevamente, muevo mi cabeza con lentitud y totalmente abrumada logro enfocar a las dos personas que me observan. Una de ellas no tengo idea de quien es un hombre mayor, de lentes y expresión amable, la chica del principio logro reconocerla.
Mel, la chica que me hizo la entrevista para el trabajo, mi ceño se frunce y confundida parpadeo repetidas veces, no tiene sentido que hace ella aquí.
- Hola, ¿te sientes un poco mas tranquila? - Pregunta apartando algunos mechones de cabello de mi rostro - sé que estas asustada, aturdida y confundida, pero necesitábamos tranquilizarte un poco, es solo un calmante, vas a sentirte adormilada un rato, pero será el tiempo suficiente para explicarte ¿de acuerdo? - intento hablar pero no logro hacerlo, ella sonríe con pesar y suspira.
>> Él es el Dr. Mitch se ha encargado de tu tratamiento durante todo este tiempo - explica mostrándome al hombre que esta junto a ella.
- ¿recuerdas algo de lo que paso? - pregunta el hombre pausadamente.
Intento hablar nuevamente pero no logro hacerlo, el suspira y sonríe con pesar.
- solo asiente o niega, no necesitamos que respondas con palabras por ahora - me anima y asiento ligeramente.
- Bien, Mel va a explicarte las cosas cuando pase un poco el efecto del calmante y puedas hablar, pero te aseguro que estas a salvo ¿bien? - vuelvo asentir y cierro los ojos.
Soy consciente de todo a mi alrededor, escucho pasos y movimiento de personas dentro de la habitación, pero nadie habla, no se cuánto tiempo pasa, hasta que mi cuerpo vuelve a recuperarse poco a poco, abro los ojos lentamente y una vez más estoy en la habitación en la que desperté hace un rato.
- hola, ¿Cómo te sientes? - giro mi rostro con demasiada rapidez y me mareo - con calma aun puedes sentirte algo mareada, son los efectos del sedante - me explica Mel con una sonrisa amable en los labios.
- ¿Dónde estoy? - logro articular con voz ronca.
- Montenegro - responde con simpleza.
Mi ceño se frunce y ella sonríe comprendiendo que no se en donde estoy.
- Es un pequeño país al sureste de Europa - mis ojos se abren como platos y ella suspira - estamos aquí desde hace casi seis meses - me explica y parpadeo sorprendida - ¿no recuerdas nada verdad? - pregunta con curiosidad.
Respiro profundo y trato de recordar, lo primero que llega a mi memoria es nuestra entrevista, luego mi corazón comienza a latir con rapidez, mi respiración se acelera y siento su toque en mi mano sobresaltándome.
- tranquila, hazlo con calma, ¿Qué es lo último que recuerdas? - pregunta con el expresión amable
- m-mis padres - murmuro sintiendo como el dolor y las lágrimas me asaltan - mi hermano - ella aprieta su agarre en mi mano y suspira
- ¿recuerdas que paso después que los encontraste? - trato de recordar algo pero no lo logro, mi cabeza comienza a doler con intensidad y cierro los ojos con fuerza.
- Sssshhh tranquila no lo fuerces - abro los ojos y suspiro.
- ¿Qué paso?
- Te desmayaste luego de golpear tu cabeza con el borde de la cama en la habitación de tus padres, cuando llegamos estabas inconsciente - murmura con pesar - lo siento Nisha si hubiéramos actuado antes nada de esto habría pasado - susurra y mi cuerpo se tensa
- ¿Qué quieres decir?
- veras, te contacte para esa entrevista porque sabía que tenías un vínculo con Griffin - me explica y mis ojos se abren como platos - conseguirte fue una odisea, pero lo logre y cuando lo hice y vi donde y con quien habías estado, estuve segura que podrías ayudarme - continua, pero no logro entenderla.
- ¿de que estas hablando?
- Nisha, soy una víctima como tú - me asegura - una sobreviviente de la enferma existencia de Griffin - hace una pausa y suspira, sus ojos se llenándose de lágrimas y después de unos segundos continua - también me quito todo lo que tenía, asesino a mis padres solo porque no quisieron ayudarle con un negocio, mato a toda mi familia... - mis ojos se abren como platos y niego con la cabeza - me salve porque estaba estudiando fuera y no tenía idea de mi existencia, cuando me entere no me dejaron volver porque sabían que iría también por mí - sus ojos brillan con intensidad y dolor.
>> Desde ese momento me preparo para vengarme, he hecho infinidad de cosas, tratando de llamar la atención de su más grande enemigo pero nunca ha sido suficiente - murmura y posa sus ojos en mi - luego te conseguí y conseguí todo lo que paso contigo, como te secuestro y como desapareciste después del ataque a su mansión - suspira y sonríe con pesar - desapareciste del radar y te di por muerta cuando Seth dijo haberte encontrado.
Con la mención de ese nombre me tenso y la veo sin comprender nada, ella suspira una vez más y niega con la cabeza.
- Lo siento, debe parecerte muy egoísta de mi parte que este contándote esto, pero para que comprendas lo que está pasando debes saber cómo llegue a ti.
Después de veinte minutos en los que Mel estuvo contándome lo que ella misma había vivido guardo silencio para darme tiempo de procesarlo todo, de condensar el rencor y el odio que sentíamos ambas por la misma persona, como este odio nos unía de una manera tan extraña.
Mel había sufrido mucho, no puede compararse con lo que yo viví en carne propia, pero puede comprender gran parte de mi dolor porque ella lo experimento. Por suerte tuvo a alguien que la cuidara y la guiara en el camino, el Dr. Mitch estuvo para ella y la tomo como si fuera su propia hija.
Este último es un médico forense retirado, perteneció al FBI y se retiró hace años después de ser parte de un atentado en el que perdió parte de la movilidad de su pierna izquierda. También es entomólogo y tiene una debilidad extraña por los insectos, las hormigas en particular. Razón por la que me advirtió que había muchos hormigueros en la casa.
- Entiendo todo esto - murmuro después de algunos minutos de silencio - ¿pero que tengo que ver con todo esto?
- Griffin asesino a tu familia con la clara intención de doblegarte y de dejar un mensaje para el - mi ceño se frunce, ella sonríe y suspira - Dark - con la mención de ese nombre mi pecho se estruja y las lágrimas regresan a mis ojos, ¿Cómo es posible que lo haya olvidado? - en el momento en que supe que estabas viva sabía que iría a por ti y por lo que más te importaba, trate de ubicar a tu familia antes que él lo hiciera, pero Claus hizo un muy buen trabajo ocultándolos, para cuando descubrí donde vivías ya Griffin tenía la información y tenía el lugar vigilado.
Esa explicación me hace recordar las palabras de Claus, se aseguraría que no nos pasara nada malo, pero se equivocó, confié en él y me ha fallado, todos lo han hecho.
- tristemente no tenemos el alcance que tiene Griffin siendo el cabecilla de una mafia o el poder y la cantidad de personas a sus órdenes que tiene Dark, pero al menos logramos alcanzarte allí antes que él lo hiciera. No fue sencillo sacarte de allí, porque sus hombres seguían esperando por ti cuando llegaste, la orden era esperar que salieras desesperada del edificio y capturarte fuera, pero supongo que sus planes se arruinaron cuando te sacamos de allí inconsciente sin ellos si quiera notarlo - Mel me observa y suspira
- ¿Me dices que tenemos seis meses aquí? - ella asiente y suspira una vez mas
- Es el lugar en el que tenemos más tiempo
- ¿A qué te refieres, hace cuanto paso todo? - pregunto cayendo en cuenta del tiempo.
- Hace año y medio Nisha - mis ojos se abren como platos y siento que todo me da vueltas una vez más.
- Espera - murmuro sin comprender - y que ha pasado conmigo durante todo este tiempo - ella suspira y me ve con pesar
- La verdad es que han pasado muchas cosas Nisha y no sé si sea el momento de contártelas - mi cuerpo se tensa
- Necesito saber que paso - le suelto desesperada, un año y medio es demasiado tiempo.
- Cuando despertaste del golpe, estabas en shock, no hablabas, no comías, ni había forma ni manera de hacerte reaccionar, solo permanecías sentada en un lugar totalmente ausente, pasaste cerca de dos semanas de esa forma - hace una pausa y suspira - Nisha necesito preguntarte algo... - sus ojos se desvían hacia el suelo y mi corazón se acelera.
Algo en su expresión no me gusta, sus ojos me buscan y sonríe con pesar, luego juguetea con sus manos claramente nerviosa.
- ¿Qué?
- ¿Tu y Dark tenían una relación, verdad? - me mantengo en silencio, mi pecho se contrae una vez más y el nudo en mi garganta vuelve a crecer.
- Si - respondo con un hilo de voz
- ¿Cuándo regresaste a casa estabas al tanto de tu condición? - mi ceño se frunce y por un momento me pierdo en la conversación, ¿condición?
- ¿de que estas hablando?
- Estabas embarazada Nisha - un escalofrió recorre mi cuerpo y el mareo regresa con intensidad, me tambaleo y siento como todo da vueltas a mi alrededor - ¿estás bien? - siento las manos de Mel en mis mejillas y trato de enfocar su rostro.
- ¿Embarazada? - murmuro y ella asiente con una media sonrisa en los labios
- ¿No lo sabias? - niego con la cabeza sorprendida, esa confesión repentinamente hace que mi corazón lata desbocado, un bebe, tengo un hijo con Dark.
Mis ojos se llenan de lágrimas y comienzo a reír histérica, no logro controlarme y continuo riendo y llorando al mismo tiempo, la esperanza y la alegría de no encontrarme sola en la vida me llena y esa hermosa sensación de tener algo que me ata a el más que el amor que siento por el me llena.
- Nisha tranquila, necesito que te calmes - algo en su tono no me gusta, de inmediato mi sonrisa comienza a borrarse de mis ojos y comienzo a mirar alrededor.
Si hace un año y medio paso todo esto, mi hijo debe tener cerca de un año o poco menos, tomo sus manos entre las mías y la sujeto con fuerza
- ¿Dónde está? - Ella frunce el ceño sin comprenderme - MI HIJO ¿Dónde ESTA? -grito con desesperación y ella abre sus ojos como platos.
La pena se dibuja en sus facciones y comprendo de alguna manera que algo no salió bien, que algo no está bien con mi bebe y nuevamente el dolor y la desesperanza me abarcan.
- N-no, no, no me digas que le paso algo - sollozo y ella me abraza en el momento en que lo hace rompo a llorar con desesperación.
Siento como mi pecho se contrae y me falta la respiración.
- Lo siento Nisha, lo siento tanto no pudimos hacer nada, para cuando entramos en la habitación estabas en el suelo sangrando, con un cuchillo ensangrentado diciendo que no querías nada de Griffin dentro de ti - en cuanto dice esas palabras mi cuerpo se queda de piedra.
No reacciono, no me muevo, no respiro, no hago nada, sus palabras se repetían en mi cabeza una y otra vez y otra vez, quemando mis neuronas, maldiciéndolas, acrecentando el dolor en mi pecho. Mi cuerpo desfallece y siento como todo dentro de mí se va extinguiendo, como poco a poco todo lo que había en mi interior se va enfriando.
- ¿Mate a mi hijo? - murmuro con voz ronca
Mel me libera y me observa con pena y tristeza.
- Estabas sedada, no entendemos como lograste despertar pero cuando lo hiciste lo primero que hiciste fue herirte, jurabas que él bebe era de Griffin y no de Dark, de hecho las veces que tratamos de hablarte de él y saber sobre su relación temblabas y decías que Dark estaba muerto, que estabas sola... - hace una pausa y me ve con ternura y calidez - en serio intentamos hacer algo pero no pudimos, era muy pequeño y tú no estabas del todo bien en ese momento - levanto la mano para que haga silencio y respiro profundo.
- Necesito un momento - murmuro y ella asiente apartándose de mí.
De pronto todo pierde sentido, me siento vacía, acabada y perdida, ¿Por qué simplemente no me espero y me mato también a mi ese día? Todo sería más sencillo si me hubiera asesinado junto con mi familia, ¿Qué caso tenia dejarme con vida? Pronto comprendería que el destino era una perra y todo lo que pasaba, pasaba por una razón así fuera una locura y una aberración.
Mel me dejo sola después de eso, estuve algunas horas sentada en la misma habitación asimilando la información que me habían dado, no volví a llorar, tampoco volví a gritar, después de esa revelación tan impactante todo dentro de mí se secó, fue como si me hubiesen hecho pedazos y hubiesen desechado los trozos, no tenía nada, porque ni si quiera Dark estaba a mi lado.
Y después de un año y medio desaparecida era muy posible que todo lo que conocí habría cambiado, pensando en eso, trate de ponerme de pie pero no pude, estaba débil y me sentía cansada, comprendí en ese instante que si continuaba con vida debía hacer algo para honrar y vengar la memoria de mi familia y mi hijo.
Trate desesperadamente de recordar lo que había pasado en ese transcurso de tiempo del que me había hablado brevemente Mel pero no logre accesar a ningún recuerdo, me sentí decepcionada pero a la vez agradecida, quizás era lo mejor, no recordar todo lo que pase.
Finalmente logre ponerme en pie y salí de aquella habitación, todo era muy pintoresco y acogedor en la casa en la que me encontraba hacia algo de frio y como me advirtió Mel, habían muchos hormigueros y terrarios con distintos insectos dentro.
- ¿Estás bien? - la voz de un hombre me sobresalta y me hace moverme con rapidez.
Tomo lo primero que consigo de uno de los estantes que tengo cerca –no es más que un trofeo– y me pongo en guardia, los ojos del Dr. Mitch me observan sorprendido y luego de unos segundos sonríe con amabilidad.
- No voy hacerte daño
- ¿Dónde está Mel? - le pregunto sin dejar de vigilarlo.
- En la cocina preparando la cena - comenta mirando el trofeo y de regreso a mí - tranquila Nisha de verdad no quiero hacerte daño y ese trofeo es muy importante para mí, no me gustaría que lo rompieras - comenta con amabilidad.
Dudo un instante y respiro profundo, bajo la guardia pero no devuelvo el trofeo a la repisa donde lo he agarrado, más bien hago un rápido recorrido con la vista buscando una posible salida si este hombre decide atacarme. No voy a ponérsela fácil, no volverán a sorprenderme otra vez.
De pronto la determinación se entremezcla con la nada y en lo único que puedo pensar es en sobrevivir y no permitir que nadie más vuelva hacerme daño. Pongo mis ojos en el hombre frente a mí y me enderezo.
- Si me sacaron de allí lo hicieron con un propósito - musito sin dejar de verlo - ¿Cuál es?
- Aquí solo acompaño a Mel, ella es quien te dirá que van hacer, mientras deberías descansar, es posible que aun te sientas confusa y mareada.
- He descansado durante año y medio - murmuro dejando el trofeo en su lugar - es tiempo de ponerme en marcha - el hombre sonríe de lado y asiente.
- Ven, quiero mostrarte algo - murmura pasando junto a mí.
Respiro profundo y lo sigo, pasamos a otra habitación, está literalmente tiene todas las paredes cubiertas con peceras, terrarios u hormigueros. El hombro camina con cuidado hasta una de las peceras y sonríe haciéndome señas para que me acerque.
- ¿Ves algo aquí? - me pregunta sin dejar de mirar el interior del terrario
Busco dentro del mismo pero solo veo, ramas, hojas secas y nada más.
- No - su sonrisa se ensancha
- Mira con más cuidado - me indica y pongo más atención, en ese instante una de las hojas secas se mueve de manera extraña y me fijo más en ella - ¿la ves? - de pronto lo que creí que era una hoja seca, se mueve con lentitud y me doy cuenta que es un animal - es una de las muchas especies de mantis religiosas que existen - me explica - su camuflaje es perfecto, tanto que sus presas caen en sus mandíbulas y ni se enteran que las ataco - sus ojos me ven con curiosidad - ¿sabes por qué te muestro este animal? - Niego con la cabeza - ahora estas centrada, despertaste de la pesadilla y estas determinada hacer algo, no te precipites, actúa con inteligencia y camúflate con tu entorno, de esa manera podrás capturar a tu presa - esas palabras se graban en mi cabeza.
Poso los ojos nuevamente en el animal que ha dejado de moverse y se mimetiza perfectamente con su entorno, pasando completamente desapercibido.
- entiendo
- Mitch la cena esta... - la voz de Mel nos interrumpe.
Me giro para verla y sonríe ampliamente.
- Te levantaste - comenta dando algunos pasos en mi dirección - ¿Cómo te sientes? - pregunta, pero permanezco en silencio no sé muy bien cómo responder eso - está bien, tranquila, ven vamos a comer quiero que conozcas al equipo - comenta con una sonrisa amena en los labios
- ¿Al equipo? - Pregunto sin comprender y ella asiente - te dije que no éramos muchos pero al menos somos como una familia - dice posando sus ojos en los de Mitch.
Cuando me guían hasta la cocina escucho risas y voces, al entrar veo varios rostros desconocidos.
- Vaya la niña de ojos lindos despertó - murmura un hombre moreno al final de la mesa
- Nisha hermosa que bueno verte de pie y sin expresión demente - comenta un chico de lentes a un costado
- ¡ROBERT! - gritan al unísono dos chicas idénticas que están sentadas frente a el
- Lo siento, no tiene filtro - se disculpa una de ellas mirándome con una amplia sonrisa - bienvenida otra vez al mundo de los vivos - su comentario no me hace gracia y vuelvo a ver a Mel que sonríe a todos.
- Ellos me ayudaron a encontrarte y son los que nos han mantenido ocultos - sonríe y comienza a presentarlos.
Cuando nos sentamos en la mesa, todos ríen y conversa animadamente, todos me tratan como si me conocieran de toda la vida y yo la verdad es que no tengo idea de quienes son. No como mucho y me retiro a mi habitación mucho antes que todos terminen, sintiéndome ajena e incómoda por estar rodeada de personas que lucen y se sienten como una familia cuando yo en este momento no siento nada y perdido todo.
Después de un par de horas en la oscuridad de mi habitación, pensando en que iba hacer con mi vida, un par de golpes en la puerta me sacan de mis pensamientos, la puerta se abre y la cara sonriente de Mel aparece por el resquicio de la misma.
- Hola, ¿puedo pasar? - Asiento y ella se adelante dentro de la habitación - Nisha necesito explicarte el resto de las cosas, ya que estas tranquila creo que deberíamos aprovechar eso - me explica y asiento.
- Antes que digas cualquier cosa, quiero que me digas algo - ella se acomoda frente a mí en un sillón de una plaza.
- Adelante, te diré lo que quieras saber
- ¿Dark, que paso con él y los otros? - ella suspira y desvía sus ojos de mí.
- Es complicado - murmura y mi cuerpo se tensa - después de la muerte de tus padres, todo Darkness se volcó en tu búsqueda y en la de Griffin, después de un par de semanas en las que muchos de los contactos de Griffin fueron asesinados por el mismo Dark en persona, simplemente desapareció - mi ceño se frunce sin comprender - la organización estaba en la sombras siempre ha sido así, pero después de esas dos semanas en las que prácticamente el mundo del crimen se sacudió y donde todos temían la ira de Dark, de la noche a la mañana simplemente todo se calmó, Darkness se apagó misteriosamente y con ella Dark, Claus y Max... - no puedo creer lo que estoy escuchando
- ¿los asesinaron? - pregunto con temor y ella ríe
- ¿Asesinarlos? Imposible, nadie en ese momento se atrevía si quiera a acercase a la mansión, nadie se iba a atrever a levantar un arma en contra de ellos... - suspira y luego me ve con cierta curiosidad - Dark trajo el infierno a la tierra por ti Nisha - mi cuerpo se tensa - pero no sé qué lo hizo detenerse, pero desapareció y aunque hemos estado meses tratando de seguirle la pista y encontrar nuevamente el centro de comando de Darkness no lo hemos conseguido
- ¿quieres decir que desapareció toda la organización? - ella suspira y niega
- No, solo hicieron lo que saben hacer mejor - sonríe y suspira - se ocultaron, si antes dar con la organización era difícil ahora es casi imposible
- La Mansión... - murmuro sabiendo que esa era el centro de comando
- Fue vendida, han desaparecido, de hecho no sabemos si siguen en estados unidos o simplemente salieron del país - respiro profundo y niego con la cabeza.
- Si no quieren que los encuentren nadie lo hará - ella sonríe y asiente
- Lo sabemos, nadie excepto tu - esas palabras me hacen mirarla sorprendida.
- Dark no fue el único que desapareció del mapa Nisha, Griffin también lo hizo, es como si se lo hubiese tragado la tierra por lo que sabemos durante esas dos semana que Darkness puso todo su empeño en encontrarte también estuvo buscándolo a él, pero la búsqueda de ambos no dio con nada.
- ¿Cómo es que Dark no me consiguió? - pregunto suspicaz repentinamente
- Te sacamos del país de inmediato y hemos estado moviéndonos constantemente, no dejamos huellas de ti en ningún lado este es el lugar donde más tiempo hemos estado porque es la casa de Mitch y nos aseguró que nadie sabía de ella, estamos en un pueblo pequeño donde todo el mundo se conoce y Mitch es querido aquí por todo el mundo, - sonríe y me ve con de una forma que no puedo comprender - crecí, viví y sane aquí después que Griffin asesino a mi familia, es un lugar seguro que te ayudara mucho ya verás - ignoro sus últimas palabras porque lo único que me ha importado de todo lo que me ha dicho ha sido eso de que solo yo puedo conseguirlos.
- ¿Cómo crees que puedo conseguirlos? - La veo seria - dijiste que tú y las gemelas eran hackers y no han dado con ellos, ¿qué te hace pensar que yo podre hacerlo? - ella sonríe ampliamente y suspira.
- Griffin está claramente obsesionado contigo, en cuanto sepa que estas viva en algún lugar estoy segura que saldrá a por ti y Dark hará la mismo, solo para protegerte - mi pecho arde ante sus palabras por un lado porque sé muy bien que tiene razón respecto a Griffin y por otro lado porque sé muy bien que Dark haría lo que sea con tal de mantenerme a salvo.
- ¿Qué quieres que haga? - pregunto con determinación.
- por ahora necesito que te fortalezcas, te serenes y trabajes en tus miedos - me explica - lo que vamos hacer nos va a adentrar en el mundo de los criminales y una vez estemos allí no habrá forma ni manera de salir - hace una pausa y suspira - si vamos detrás de Griffin podemos morir Nisha - rio con amargura.
- ya estoy muerta Mel, ese maldito se encargó de asesinarme hace mucho tiempo...
Ubicación: Base militar desconocida.
Fecha: 12 de Noviembre de 1988
Hora: 8:00 am
El general Corvin se introduce en el Jeep blindado que lo llevara hasta el laboratorio secreto que se encuentra en las montañas. Por fin podrá hacerse con esos niños. Esos experimentos significan la culminación y el éxito de su plan. El soldado que se encuentra a su lado lo observa un momento y suspira.
- ¿Señor está seguro que hará esto? - el general sonríe con arrogancia y asiente.
Este soldado es el único al tanto de sus verdaderas intenciones, aunque hay otros implicados es el único que tiene conociendo absoluto de lo que hará, simple y llanamente porque confía en él, pondría su vida en sus manos, a fin de cuentas es su propio hijo y uno de los mejores soldados que conoce.
- Si muchacho y pronto seremos los amos y señores del mundo - responde con regocijo, el soldado asiente y suspira un poco inseguro.
Algo no le gusta en el plan de su padre, tiene un mal presentimiento desde hace un tiempo y por más que ha intentado persuadir a su general, ha sido imposible, la última vez que intento hacerle saber sus preocupaciones discutió con él y el castigo que le impuso por desobedecerlo fue tan duro y severo como si se lo estuviera impartiendo a un soldado raso y no a un teniente y su propio hijo.
El camino hasta la base y laboratorio como siempre es tranquilo, es lugar está demasiado retirado de la civilización y el pueblo más cercano es tan pequeño y poco poblado que es casi un juego de niños hacer toda esta operación con tranquilidad. Mover a los experimentos se ha convertido en la principal preocupación del general Corvin.
Una vez llegan al laboratorio, el convoy se organiza de forma que los niños puedan subirse sin ningún inconveniente a los camiones y ser transportados con discreción. Pero algo llama su atención en cuanto apaga el motor, los soldados que están a cargo de la vigilancia del lugar se mueven de un lado al otro corriendo y gritando cosas. Su ceño se frunce y su cuerpo se tensa cuando su general respira profundo a su lado.
- ¿Ahora qué coño estará pasando? - pregunta malhumorado el hombre descendiendo del jeep.
El teniente lo imita y lo sigue de cerca, en cuanto el teniente a cargo de la base los ve echa a correr hacia ellos, se detiene frente a ellos, parándose firme y haciendo el debido saludo militar.
- Señor buenos días - lo saluda, el general lo ignora por completo mirando a su alrededor.
Para esta hora los niños deberían estar formados en el patio listos para ser cargados y transportados y el patio está completamente desierto.
- ¿y mis experimentos? - pregunta el general fijando sus ojos en el teniente.
Este se tensa y desvía sus ojos con nerviosismos al suelo y luego vuelve a fijarlos en los ojos iracundos de su general.
- No están señor - murmura el teniente.
De inmediato el cuerpo del general se tensa considerablemente, sus manos se cierran en puño y su expresión pasa a ser una máscara de ira y salvajismo.
- ¿QUÉ? - grita enfurecido haciendo que el teniente se sobresalte
- Los experimentos desaparecieron señor - repite con voz dudosa.
- ¿CÓMO DEMONIOS DESAPARECEN 150 CRIOS DE UNA PUTA BASE MILITAR CUSTODIADA POR LO QUE SE SUPONE SON LOS MEJORES SOLDADOS DE ESTE JODIDO PAÍS? - grita haciendo que el temor en el rostro del teniente se haga mayo.
El general saca su arma y le quita el seguro poniéndola en la frente del teniente, de inmediato su hijo reaccionar.
- Señor...
- CALLA CORVIN - le grita sin apartar los ojos del teniente que ha comenzado a sudar - ¿DÓNDE MIERDA ESTAN MIS EXPERIMENTOS? - el soldado no responde por lo que el general acciona el arma.
El cuerpo del teniente cae al suelo dejando un enorme charco de sangre en el suelo, el teniente Corvin a su lado observa completamente anonadado lo que ha hecho el general, este ni siquiera mira el cadáver del joven cuando pasa sobre él, camina hacia el lugar donde solían quedarse los niños y efectivamente el lugar esta completamente vacío, el general maldice por lo bajo y echa andar hacia el laboratorio, donde algunos soldados más están de pie haciendo guardia.
En cuanto estos los ven acercarse se ponen firmes y hacen el saludo correspondiente.
- ¿Quién está a cargo? - ladra el general llevándose por el medio a uno de los soldados
- El teniente Williams señor - responde con cierto nerviosismo uno de los soldados
- Pues el ya no lo está - escupe poniéndose de pie frente al soldado que le ha respondido - ¿Dónde coño están mis experimentos? - pregunta una vez más haciendo que el chico se tense sobremanera.
- No lo sabemos señor - el general Corvin cierra sus ojos y respira profundo
- ¿Dónde está el equipo y el Dr. Stevens? - pregunta mirando al laboratorio.
Abre la puerta y entra con paso decidido dentro el laboratorio luce tranquilo, algunos soldados se paran firmes en cuanto notan la presencia del general, uno de ellos se adelanta y lo saluda
- Señor
- Habla - le espeta el general mientras continua su camino hacia la sala de juntas.
- El teniente Williams nos ordenó recluir a todos los científicos en esta área, pero no logramos dar con el Dr. y Dra. Stevens - en cuanto esos nombres son mencionados el general se detiene y se gira sobre sí mismo para mirar al chico que camina a su espalda junto al teniente Corvin.
- ¿Qué estás diciendo? - dice entre dientes el general
- Fuimos a buscarlos a su casa pero no están, tampoco están sus cosas y el niño tampoco está - explica, la expresión de ira en el general no solo es intimidante es aterradora.
- Búsquenlos - ordena mientras ingresa a la sala de juntas donde un grupo de científicos caminan de un lado al otro.
Todos al notar al general en la puerta se tensan, un chico palidece en la mesa y todos lo observan con severidad, es el que luce más nervioso de todos.
- ¿Dónde están mis experimentos? - repite la pregunta que está atormentándolo desde que llego
- estaban allí hasta anoche - responde uno de los científicos de la izquierda.
Un hombre joven de unos treinta y tantos, el general se gira para enfrentarlo y camina hasta el, lo ve de arriba abajo despectivamente.
- No me digas - suelta con altanería y en tono burlón - no me interesa donde estaban anoche, ¡QUIERO SABER DONDE MIERDA ESTAN AHORA! - vuelve a gritar haciendo que la tensión sea aún mayor en la estancia.
- No lo sabemos, creímos que ya se los habían llevado - responde con nerviosismo el científico llevando una de sus manos a su frente donde una capa de sudor la cubre.
- Bien... - responde el general con una calma que le avisa al teniente Corvin que las cosas se pondrán feas si ninguno comienza hablar poco.
El general Corvin es conocido por su poca paciencia y su brutalidad de acción, no es un tipo amable y suele ser bastante cruel con sus enemigos, es despiadado y frio.
- Tu - dice apuntando con el arma a otro de los científicos, este eleva sus manos al aire y se pone pálido - ¿te dijeron algo la Dra. o el Dr. Stevens estos días?
- ¿Qué tienen que ver ellos en todo esto? - pregunta el mismo científico que ha estado respondiendo por todos
- ¿Qué, que tienen que ver? Son los putos líderes del proyecto, tienen todo que ver Y RESULTA QUE DESAPARECIERON EL MISMO DIA QUE MIS EXPERIMENTOS LO HICIERON - grita de nuevo, haciendo que los ojos del científico se abran como platos y se fijen en el chico que está sentado en la mesa.
De inmediato el general lo nota y camina hasta el, corre una silla y se deja caer a su lado, coloca el arma sobre la mesa y lo ve con curiosidad.
- ¿Sabes dónde están? - pregunta intentando sonar amable
- No señor - responde con nerviosismo el chico
- Mitch - le advierte el mismo científico que hablo antes
- No sé nada señor - el general suspira y niega con la cabeza
- No luces como si no supieras nada, luces como alguien que se muere por escupir lo que sabe - el general se inclina al frente y entrelaza sus dedos apoyando las manos y los antebrazos sobre la mesa, junto al arma - te daré otra oportunidad muchacho - una sonrisa macabra se dibuja en sus labios - si no quieres hablar por la buenas puedo hacerte hablar por las malas y créeme no querrás que lleguemos a eso - el chico palidece aún más pero niega con la cabeza.
- Bien, si así son las cosas - suspira con resignación el general poniéndose nuevamente en pie - Corvin - llama al teniente que no necesita que le digan nada más para entender lo que desea su padre.
Se encamina hacia el chico y lo toma del antebrazo ayudándolo a ponerse en pie, cuando el chico lo hace, el teniente con un rápido movimiento estrella su torso y su cabeza contra la mesa, haciendo que el chico suelte un gemido de dolor.
- No soy un hombre paciente - escupe el general acercándose al rostro del científico - quiero respuestas - toma el arma y apunta al primer científico que hablo en la sala, este se tensa y sus ojos se abren como platos - ¿Dónde está el Dr. y la Dra. Stevens? - pregunta una vez más, el chico no responde, permanece en silencio, haciendo que el general afiance su agarre en el arma.
Con un gesto de su cabeza hacia el teniente Corvin, le indica que haga mayor presión sobre el cuerpo del chico que se queja pero no habla, el general pone sus ojos en blanco y bufa con ira.
- Para ser personas tan inteligentes en serio son brutas - y sin más desciende un poco más el arma y le dispara en la pierna al científico que hablo.
En cuanto el disparo resuena en la estancia un grito de conmoción se escapa de todos los presentes y evidentemente un grito de dolor del científico que cae al piso, retorciéndose y quejándose por el dolor.
- Segunda oportunidad muchachito - escupe el general - ¿Dónde están? - El chico se niega hablar - de acuerdo - sin decir nada más camina hasta el lugar donde está el científico y lo apunta a la cabeza, se gira para ver al teniente Corvin y luego al chico que este sostiene con fuerza - te lo advertí no soy muy paciente - el general acciona el arma por tercera vez en la mañana.
El cadáver del científico yace en el suelo inundándolo de sangre, todos los presentes están mirando al general con autentico terror, pero aun así el chico no parece ceder, el general se acerca a él y suspira.
- Supongo que este idiota no te agradaba lo suficiente, pero ¿qué me dices de ella? - Dice señalando a una chica que esta encogida sobre un sofá llorando en silencio - ella parece el tipo de chicas que te agradaría - y sin más acciona nuevamente el arma, la chica cae sin vida en el sofá.
Lo que ocurre después es un completo caos, los pocos científicos que quedan en la sala gritan y se mueven con rapidez hacia la puerta donde los soldados los apuntan con sus armas largas.
- Mitch por favor, si sabes algo dilo - le suplica otro de los científicos, pero el chico solo cierra sus ojos y nuevamente un disparo suena en la sala.
- Vamos muchacho puedo hacer esto todo el día, pero no durarán tus compañeros así que comienza a hablar - el general amenaza al chico que permanece con la boca cerrada - bueno esto iba a pasar de todas formas - después de un tenso una serie de disparos se escuchan seguido de gritos de desesperación.
Luego el silencio que se extiende en la habitación es tenso y tirante, el joven científico llora en silencio consciente que sus compañeros acaba de ser asesinados a sangre fría por su culpa, pero también es consciente que era el destino que les esperaba a todos. El Dr. Stevens le advirtió sobre ello, de alguna forma sabía que una vez entregados los experimentos ellos serían asesinados o enviados a laboratorios secretos de los cuales no podrían salir.
El gobierno americano era uno de los gobiernos más poderosos del mundo pero también era uno de los que más sucio jugaban, de los que más misterios guardaban y de los que eran más capaces de herir con tal de lograr sus objetivos.
El joven científico fue levantado con brusquedad de la silla por el teniente Corvin, lo guio por la estancia hasta la puerta, vio con terror los cadáveres de sus compañeros en el suelo, no sabía lo que le esperaba pero tenía cierta idea y estaba seguro que fuera lo que fuera seria mucho peor que la muerte, pero si al final del día ese sería su destino al menos les daría a los Stevens suficiente tiempo para que se alejaran lo suficiente.
Sam.
Tres meses después del secuestro de Chloe en México, por Dark.
Ubicación: Quántico, Virginia, cede principal del FBI
Me paseo por mi oficina como cada jodida mañana pensando en ella, en cómo estará, si estará bien o si aún seguirá con vida. Suspiro frustrado porque desde ese condenado día no he vuelto a dormir bien, no sabiendo que la mujer que amo ha sido capturada por la organización criminal más peligrosa del mundo, no sabiendo que su líder es un hombre despreciable y su mano derecha un maldito psicópata que jugo con ella mientras hacia su papel de encubierta.
Los golpes en la puerta me anuncian la llegada de uno de los agentes, como cada lunes se me entrega un informe con los avances de la investigación, aunque para la agencia el paradero de Chloe fue un plan ejecutado por el cartel mexicano a mí nadie me quita de la cabeza que Dark y Claus están detrás de todo esto. Misteriosamente mis superiores pasaron la investigación a otro lado basándose en que tengo asuntos más importantes de los cuales hacerme cargo. Una maldita célula terrorista nacional.
- Adelante - el joven detective entra con un folder en la mano y lo deja sobre el escritorio.
- Es todo cuanto pude conseguir señor - asiento y él se retira sin decir nada más.
Desde que estoy en el FBI me he hecho con ciertos contactos y me he cobrado varios favores, aunque se me acaban las opciones, tomo el informe con la esperanza que esta vez haya mucha más información que en el de la semana pasada, pero para mí desgracia es más de los mismo. Dejo el puto folder sobre el escritorio y camino hasta mi sillón me dejo caer y tomo el teléfono, no quería llegar a esto pero me veo en la obligación de hacerlo.
Le prometí que estaría bien cuando escapo de esa jodida mansión no puedo simplemente quedarme de brazos cruzados. Después de algunos segundos el tono de voz que me responde del otro lado de la línea me tensa el cuerpo.
- Williams - respiro profundo
- Blake ¿cómo estás?
- ¿Para qué me llamas Sam?, te advertí que no volvieras hacerlo - suspiro
- Necesito tu ayuda - murmuro
Blake es mi mejor amigo, bueno solía serlo cuando éramos uno chicos, pero nuestros caminos se separaron muy pronto, su vida se convirtió en una pesadilla y yo me fui de la ciudad y vine aquí a quántico para estudiar y convertirme en un agente del FBI. En cambio Blake se quedó en ese barrio y se unió a una de las pandillas más peligrosas del lugar, hoy es su líder.
- Sam eres un puto policía ¿Cómo pretendes que te ayude? - respiro profundo.
- Blake no estoy llamándote como un agente, solo como Sam - lo escucho reír pero continuo - Es por Chloe - de inmediato su risa se corta y el silencio se hace en la línea.
Blake y Chloe se conocieron hace años, cuando aún estábamos en la academia, la lleve a mi casa y lo conoció para esa época Blake apenas estaba iniciándose como pandillero y yo no tenía idea, de haberlo sabido habría hecho todo lo que estaba a mi alcance para sacarlo de esa vida.
- ¿Qué pasa con la rubia? - pregunta con curiosidad
- Desapareció de un operativo en México, la secuestraron
- Hermano no me meto con los chicanos, además tampoco estoy en drogas - me explica, estoy consciente de eso, sé muy bien en que anda su banda pero no es por eso que lo estoy llamando.
- Lo se Blake
- ¿Entonces cómo quieres que te ayude?
- ¿Qué sabes de Darkness? - En cuanto formula la pregunta el silencio que escucho al otro lado de la línea me hace pensar en que ha cortado la llamada - ¿Blake?
- Sigo aquí - respiro aliviado - eres un agente del FBI Sam, tienes más información sobre ellos de lo que un pobre pandillero puede saber - se excusa y esta vez soy yo quien ríe
- Vamos Blake no eres solo un simple pandillero
- No hablare de esto por teléfono Sam, pero puedo decirte que cosas muy locas están pasando ahora en los bajos fondos - respiro profundo
- ¿A qué te refieres?
- Lo siento Sam pero no diré nada mas - luego de unos segundos respira profundo - buena suerte amigo y ojala la rubia este bien - sin más finaliza la llamada.
Me quedo en mi lugar pensativo, sus palabras llaman mi atención, cosas locas están pasando en el bajo mundo, he estado estos tres meses a cargo de la investigación de la célula terrorista trabajando con diversos equipos y la verdad le he perdido la pista a Dark, tengo este presentimiento que ellos tuvieron algo que ver con el operativo pero no estoy del todo seguro. Si quiero conseguir a Chloe necesito obtener más información y metido detrás de la jodida célula no conseguiré nada.
Respiro profundo, sabiendo que si hago lo que estoy pensando será una locura y que estaré bastante solo en esto, pero no puedo abandonarla y algo dentro de mi pecho me dice que aun esta con vida. Tomo mi placa y mi arma, decidido de una vez a hacer lo que debí haber hecho hace tres meses atrás, pero creyendo que quizás estando en el buro conseguiría más me quede. No importa dejar mi carrera por encontrarla, y juro por dios que si Claus o Dark tienen algo que ver en esto o si Chloe está con ellos la pagaran muy caro.