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 DESTINO CAMBIADO

DESTINO CAMBIADO

Autor: : Samantharios28
Género: Romance
1ra temporada Un amor que les parecía prohibido. Enamorado y retenido por el falso vínculo de sangre. ¿Cómo ocultar el amor que sientes por tu propio hermano? Escapar parecía la mejor solución, pero el amor seguiría existiendo.

Capítulo 1 NARRACIÓN DE SAULO LOMBARD

CAPITULO 1

N ARRACIÓN DE SAULO LOMBARD

Mi día es intenso hoy. Parece que todas las mamás de la ciudad lo descubrieron.

tener a sus hijos hoy.

Salgo de otra entrega y me dirijo al vestuario. En el camino puedo escuchar el

tormenta que golpea afuera. Mi reloj ya marca la medianoche, fn de mi

deber. Entro en el vestuario y empiezo a cambiarme. Quiero mi cama pronto.

La puerta del vestuario se abre y me sorprende la cara de Mercedes.

- ¿Que pasó?

- Mujer embarazada, accidente de coche.

- Esta tormenta de mierda.

Respir o hondo y me vuelvo a poner la ropa.

- ¿Dónde está Fátima?

- Aún no llegó.

- Nunca llega a tiempo al cambio de turno.

Salgo corriendo del vestuario y me dirijo a la puerta de emergencia, espero al

ambulancia.

En segundos se detiene y luego se retira la camilla.

.

- Gestación de gemelos, 35 semanas. El auto perdió el control y chocó contra un

árbol.

Los paramédicos dicen empujando la camilla.

- Dolor intenso y corte en la cabeza.

- ¡Por favor! Ayuda a mi esposa.

Un hombre desesperado me mira asustado.

- Traté de controlar el auto.

- ¿Cuál es tu nombre?

- Mauricio Silva.

- Señor Silva, haré todo por su esposa e hijos.

- ¡Gracias!

Cuando entramos en el pasillo comienza otro grito.

- Mercedes, quiero que la lleves a la sala de partos y verifques

rotura de bolsa.

Or deno agilizar el servicio, mientras veo lo que sucede.

- ¡Correcto!

- Veré que pasa y me iré a empezar los exámenes.

- ¡Usted puede, Dr. Lombard!

Camino de regreso a la entrada del hospital y veo un auto estacionado donde

era la ambulancia.

- Alguien que me ayude.

Un hombre se acuesta con otra mujer embarazada y hoy realmente no es mi día. Atrapó

una silla de ruedas y acomodar a la mujer mientras otra enfermera no

llega.

- ¿Qué paso?

- Se cayó por las escaleras.

- ¿Cuantas semanas?

- 37 semanas. Ella está embarazada de gemelos.

Antes de empezar a hacer preguntas, aparece Fátima.

- Déjalo conmigo.

- ¿Está seguro?

- Sí, soy el médico que acompaña a la Sra. Ribeiro.

- Estoy con otra embarazada, cualquier cosa me llama.

- ¡Correcto!

Corr o a la sala de emergencia y en el camino puedo ver al Sr. Silva

desesperado. Me ve correr y no dice nada, solo llora. yo entro

habitación y puedo escuchar los gritos de dolor de la Sra. Silva.

- ¿Cómo estamos aquí, Mercedes?

- Vamos a tener que hacer una cesárea Dr. Lombard. su latido es

balanceándose y parece que al impactar se golpeó el vientre. ya nos encargamos

herida en la cabeza y la medicó.

Respir acion profunda.

- Vamos a prepararlo entonces.

************

Con el paciente debidamente anestesiado, comienza el parto. con la ayuda de

un pediatra y una enfermera, empiezo el retiro del primer bebé. Así

que lo jalo, ya empieza su fuerte llanto.

- Es un niño...

Digo entregándole el bebé al pediatra que ya corre a examinarlo.

- ¿Él está bien?

La madre pregunta llorando.

- Aparentemente todo bien.

T u llanto aumenta.

- Mi Caique... .

No puedo sacar al otro bebé. Miro a Mercedes que ya entiende mi

pánico.

Ella se aleja y se dirige al pediatra. En segundos aparece a mi lado.

- ¿Qué paso?

- Cuerda...

Empezamos un trabajo juntos para no colgar al bebé que está por todos lados

arrollado. Tan pronto como sale el segundo bebé, no lo escuchamos llorar y está

completamente morado. Es una niña.

El pediatra la envuelve en un paño y se va con ella.

- ¿Qué sucedió?

La paciente grita cuando ve correr al pediatra.

- Es una niña hermosa, que necesita cuidados.

- ¿Ella esta viva? ¿Estará bien?

No sé qué responder.

- Está en buenas manos, Sra. Silva.

T ermino la sutura y arreglamos al paciente. Me acerco a ella que parece

impactada por todo y aterrorizada por sus hijos.

- Vamos a llevarla al posparto y pronto estará en la sala.

- ¿Quiero ver a mis hijos?

- Cuando estés bien, el pediatra vendrá a hablar contigo y te dirá

como estan.

Y o sostengo tu mano.

- Hará cualquier cosa por tus bebés.

Ella sonríe y luego es tomada. Salgo de la habitación ya arrancándome la ropa. Veo al Sr.

Silva y el Sr. Ribeiro sentados en la sala de espera. El señor Silva se levanta y

Mira.

- Un niño y una niña.

Empieza a llorar.

- ¿Cómo están ellos?

- Están bajo el cuidado del pediatra. El niño no tuvo ningún problema,

pero la niña se asfxiaba con la cuerda.

- ¿Ella está bien?

- Aún no sé.

- La culpa es mia. Yo estaba conduciendo ese coche...

- Sr. Silva, el cordón del cuello no tiene nada que ver con el accidente. quizas el

El accidente impidió algo peor si el embarazo continuaba.

- ¡Gracias!

- No necesitas agradecer.

Ahor a es mi momento de irme.

************

Entr o en el vestuario y escucho la discusión.

- ¿Cómo puedes hacer eso Fátima?

- Cállate Torres.

- ¿Te das cuenta del dolor que le va a causar a una familia con esto?

- ¿Qué querías? Que ella fue demandada por esa familia rica, propietaria del

¿Toda la ciudad se cagó por matar a su hija?

- Y por eso cambias a una niña sana de una familia pobre por una

¿muerto?

- Será mejor que se encarguen de uno solo.

Me dirijo a la esquina, sobresaltado por lo que escuché.

- ¿Qué hiciste?

El pediatra que estaba conmigo en la sala de partos me mira asustado.

- Nada.

F átima dice mirándolo.

- Dime que la chica cambiada no es la que acabo de luchar para mantener con vida.

Sus ojos caen al suelo.

- ¿Cambiaste a la chica Silva por la chica Ribeiro?

- Lombard hizo lo correcto.

- ¿Cosa correcta Fátima?

Grito avanzando hacia ella.

- Hay un hombre por ahí lleno de culpa, muriendo por abrazar a su hijita.

- Tendrá al niño para abrazar.

La agarro del brazo con fuerza.

- Ambos son sus hijos.

- No seré demandado por perder un hijo.

- Si eres un médico de mierda, es tu problema, pero esta familia

No puedes sufrir por tu culpa.

La solté, sintiendo la ira crecer en mi pecho.

- ¡Ya está hecho! La niña ahora es una Ribeiro. tendrás un hermoso futuro

parte delantera.

- ¡Tu eres loca!

Señalo mi dedo en su rostro.

- Si no dices la verdad, lo haré yo.

F átima ahora me mira con fereza.

- Nadie va a decir nada.

- Yo voy...

Cuando me doy la vuelta para salir y deshacer la mierda, siento un golpe en la cabeza

y todo se apaga.

***********************

16 AÑOS DESPUÉS

N ARRACIÓN FERNANDO RIBEIRO

Escucho golpes en la puerta.

- ¡Entra en!

La puerta se abre y Clara aparece hermosa. Ella lleva un vestido rojo y su

el pelo castaño largo está suelto. Sonreí cuando me vi frente al espejo.

- ¿Quieres ayuda?

Cierr a la puerta y ven hacia mí. Párate frente a mí y pon el

mano en mi camisa.

Cierro los ojos y respiro su dulce aroma. Amo mucho su olor. En

Realmente amo todo sobre ella y eso es raro. Sé que somos hermanos y está mal,

pero mi cuerpo no lo entiende. Clara empieza a cerrar los botones de mi

camisa.

- Cumplimos 16. ¿Tu lo crees?

Su sonrisa es encantadora, pero no tanto como sus ojos azules. Ella es tan

Perfecto.

Mir o el reloj y empiezo a reír.

- En realidad cumplo 16 años, tú aún no has nacido.

Cierr a el último botón y pasa su mano por mi pecho, que me quema.

- Te encanta ser el mayor.

- Sí... Es señal de que estoy a cargo de ti.

P one los ojos en blanco y no puede reírse.

- ¡Cierra los ojos!

Pr egunta y yo levanto una ceja, preguntándome por qué.

- Ciérralo pronto, Fernando.

Cierro los ojos y la siento tomar mi mano. Ponle algo.

- Abrelo...

T an pronto como abro los ojos, veo una cadena con la letra C.

- Para nunca olvidarme.

Abr o una gran sonrisa.

- Olvida cómo he sido perseguido desde mi nacimiento.

- ¡Grueso!

Se lleva la mano al cuello y tira de la cadena que lleva puesta del interior del vestido.

- Siempre estarás conmigo también.

Alise la letra F en su cadena con su dedo. Yo miro el reloj.

- Creo que ahora puedo felicitarte. nacido ofcialmente.

Nos abrazamos y me quedo con la cara en su cuello, disfrutando de su

cuerpo en el mío.

- ¡Yo te amo!

Susurr a y me libera de su abrazo.

- Ahora es mi turno de dar el regalo.

- Me encantan los regalos que me das.

- Yo se. Cierra los ojos.

Clar a cierra los ojos y respira hondo. Me acerco, juntando nuestros cuerpos.

Tu respiración se acelera.

Sostengo tu rostro entre mis manos. Deslizo mi nariz sobre la de ella entonces

sella nuestros labios. Tu boca es cálida, tus labios son suaves. No me

rechazado lo que es bueno, ya que somos hermanos. Pon tu mano en mi pecho y

agarra mi camisa, tirando de mí para continuar. Tu boca se abre y

Deslizo mi lengua dentro de ella, buscando su lengua. claro yo

entrega sin dudarlo y empezamos el mejor beso de mi vida. Nuestra

los labios encajan perfectamente. Dejo de besarla sintiendo la desesperación de

más.

- ¿Porque hizo eso?

Susurr a con su frente presionada contra la mía.

- ¡Porque te amo y te deseo!

- Soy tu hermana, ya lo hemos hablado. No confundas tu amor con

hermano.

- Te quiero como hombre y sé que está mal, pero no puedo

al control.

Abr e los ojos y me mira.

- Dime que no sientes nada cuando estás cerca de mí y nunca más te tocaré.

Sus ojos se llenan de lágrimas.

- Lo que sentimos el uno por el otro no es amor fraternal.

- Es si...

Acer co mis labios a su cuello. Solo lo paso a la ligera en tu

piel sensible que se estremece y ella gime.

- Tu cuerpo no reconoce a los míos como hermanos.

Sigo besando su cuello hasta sus labios. Te beso de nuevo para sentir

tu gusto y tu calor.

- ¡Para!

Me empuja aparte.

- Esto está mal.

- No para mí.

Dirígete a la puerta.

- ¡Claro!

Agarr a la manija de la puerta y puedo oírte llorar.

- Me voy a Londres en 30 días.

- ¿Qué?

- Ya hablé con nuestros padres. Voy a estudiar en Londres.

Capítulo 2 30 DÍAS DESPUÉS

CAPITULO 2

30 DÍAS DESPUÉS

No he visto ni hablado con Clara durante 30 días. Todavía no podía tragar el

el hecho de huir así a Londres. ¿Cómo puede simplemente ir e ignorar

todo asi? Me tiro en la cama y miro al techo.

-¡F ernando!

Mi madre me llama llamando a la puerta.

- Ven a cenar con nosotros, hijo. Es la última cena con nuestra Clara.

Me doy la vuelta de lado en la cama, ignorando la puerta y esta maldita cena.

- ¡Hijo!

dice mi madre con voz triste.

- Nosotros también estamos tristes, pero tienes que aceptar la elección de tu hermana y

lo apoya

Quier o gritar que se está escapando de mí, de nosotros. Que nosotros

siempre nos hemos amado, pero lamentablemente para nosotros somos hermanos.

Cierro los ojos y decido permanecer en silencio.

- Te estamos esperando.

Habla y puedo escuchar sus pasos alejándose de la puerta. Mi celular vibra con

un mensaje.

De: clara

Para: Fernando

No quiero irme sin hablar contigo.

De: Fernando

Para: Clara

No quiero que te vayas.

Esper o tu respuesta, pero no llega. Lanzo mi teléfono celular en la cama y miro el

techo de nuevo. Sé que nuestra historia es imposible, pero tiene que tener un

solución. Podemos huir y vivir este amor prohibido lejos de aquí, del

ojos y juicios de todos. No puedo sentirme culpable por esto

sentimiento, diferente al de Clara. Ella siempre trató de ocultar o ignorar,

diciendo que lo confundíamos con el amor fraterno. no tengo idea de

cuanto mi cuerpo grita por el de ella y eso no es cosa de hermanos. cerrar el mio

ojos recordándome cuántas veces probé algo con una chica y

No tengo nada por pensar en ella. Soy la única virgen entre mis amigos y

es su culpa que no se me quite de la cabeza. Logré sacar a los chicos de

su vida, pero ella en Londres no podré hacer nada. los celos crecen

en mi pecho imaginándola con alguien. Odio este sentimiento.

Odio ser su hermano.

************

Mir o el reloj y son las 2:45 de la mañana y todavía no he pegado ojo. EL

El vuelo de Clara sale a las 8 am.

Escucho golpes en la puerta.

- Fernando, abre la puerta.

Clar a pregunta en un susurro, pero no abro. Quien sabe la culpa no lo hagas

rendirse.

- Tienes que entenderme.

Su voz está llorando. Mi corazón está doliendo como el inferno, pero no

Yo puedo. No dice nada más y creo que se ha ido. en menos de seis

Las horas ya no estarán aquí. Voy a perder a mi Clara. me levanto de la cama,

decidido a hacer que se quede. Salgo de mi habitación hacia la de ella.

P ongo mi mano en el pomo de la puerta y siento que mi corazón sale por la puerta.

boca. Ahora es Fernando...

Haz que se quede contigo y no la dejes ir. Abro la puerta de su habitación y entro.

Clara me mira y veo sus ojos rojos de tanto llorar. Cierro la puerta y

reloj. Mi cuerpo automáticamente sigue el de ella, nuestros ojos sin

evadir.

- Él es...

Pr egunto de pie frente a ti.

- ¿Me gusta?

Ella empieza a llorar de nuevo.

- ¿Cómo puedo quedarme aquí con esto?

Ella levanta los brazos nerviosa.

- Encontraremos una manera.

- ¿Por qué camino, Fernando? Soy tu hermana y eso nunca cambiará.

- La gente huye. Salgamos de aquí y empecemos una vida diferente.

Se aleja de mí, dándome la espalda.

- Evitemos la mirada de los demás, pero...

Da la vuelta hacia mí.

- No huyamos del sentimiento de mal y culpa.

Intenta tocarme la cara, pero la detengo.

- Este sentimiento es solo tuyo, Clara. No me siento culpable por amarte.

- Soy tu hermana...

Ella grita, llevándose la mano a la cabeza.

- Esto está mal en todas las formas posibles.

- ¿Y tu solución es huir de mí?

- Sí...

Me acerco a ella y le toco la cara.

- Aunque estés lejos, te seguiré amando.

- No diga eso.

- Puedes huir a cualquier parte del mundo. Seguiré amándote.

Acerco su cabeza a la mía y la beso. No rechaces y devuélveme

beso con la misma intensidad. Tan pronto como suelto sus labios, observo su rostro.

- Olvídate del mundo exterior.

T oco su brazo y lo miro a los ojos.

- Solo estamos nosotros dos aquí.

Me acerco a su boca y la vuelvo a besar con amor, con todo lo que siento,

rogándole que sea mía y se quede. Tus manos están en mi pecho,

permitiéndome hacer lo que quiera con ella, como si me regalara su

cuerpo y tu alma para mí. Empiezo a agacharme besando tu cuello, el

entre sus pechos sobre la camiseta y mi mano baja hasta sus pantalones cortos.

La decepciono y veo sus bragas. Beso su pierna y ella gime. Levanto los besos hasta

tu boca otra vez.

- Levanta los brazos.

Pr egunto y Clara se pone de pie. Me quito la camisa y luego me pongo la de ella. ¿Está por ahí?

solo mírame hipnotizado. Ella está sin sostén y mantiene sus manos para

arriba. Nuestros ojos no se desvían, bajo mi mano sobre tu cuerpo

caliente y perfecto. Siento tus pechos y cada contorno de tu pezón

endureciéndose a mi toque. Ambos estamos jadeando.

- Yo nunca...

Cierr o tus labios con los míos.

- Yo tampoco y me alegro que sea contigo.

La acerco a mí envolviendo mis brazos alrededor de su cuerpo.

- Eres mia y yo soy tuyo.

Le susurro al oído y la acompaño a la cama.

- No te escapes, Clara...

Recuest o su cuerpo tranquilamente sobre la cama y beso su cuello, escuchándola

gemidos de placer. Bajo besando sus pechos y su vientre. sus pechos

son tan frmes y perfectos. Cuando me acerco a sus bragas la sigo

mano en él.

-¡F ernando!

Ella gime mi nombre cuando la toco y puedo sentirla mojada. yo recuerdo eso

no tengo preservativo

- No tenemos condón.

susurr o besando su vientre.

- Mamá me obliga a tomar medicina.

La mención de nuestra madre pone tensa a Clara y no quiero que piense

en eso. Me arrastro sobre su cuerpo y la beso. Puedo sentir que vuelve a mí.

Sus manos bajan a mis pantalones y comienza a jalarlos, llevándolos a lo largo del

calzoncillos. Sus manos están temblando y coloco las mías sobre las suyas.

calmándola. Ahora más tranquilos y con mi ayuda, quitamos el resto del

nuestras ropas. Me acomodo entre sus piernas y ella me mira. Tan linda...

Me dirijo a su entrada y sus piernas se envuelven alrededor de mi cintura. Su mano

agarra la mía y empuja, haciéndolo entrar en ella. Ambos soltamos uno

Gimo fuerte cuando estoy completamente dentro de ella. no me muevo,

solo sintiendo su agarre y lo caliente que está. Cuando me doy cuenta de que esto

Bueno, empiezo a moverme. Busco tus labios como te amo. Estoy

amando a mi Clara con mi cuerpo...

-F ernando...

- Claro...

Beso su cuello y vuelvo a sus labios, aún en movimiento. Va por

manos en mi espalda acercándome a su cuerpo. cuando el mio

pecho toca el de ella y nuestros corazones prácticamente se escuchan, nuestros cuerpos

Se liberan y lo siento latir dentro de ella, junto con su agarre alrededor de él.

Esto es amor entre hombre y mujer... No puede ser entre hermanos. cuando nuestro

los cuerpos se calman, me bajo de Clara. Estamos jadeando mirando el

techo del dormitorio. Sin decir nada, completo, nuestras manos se encuentran.

Luego se vuelve hacia mí y no puedo quitarme la estúpida sonrisa de la cara. ¿Está por ahí?

Solo alcanza y toca mi mejilla. No dice nada y miente en el

mi pecho. Suspira y deja un ligero beso.

- ¡Quedate aqui! Viste que lo que tenemos va más allá de la sangre.

digo besando tu cabeza. El silencio es tu respuesta, pero sé por dentro

hay una lucha entre quedarse y huir. Solo espero que se quede.

************

T rato de abrir los ojos, pero la luz en la habitación es fuerte. Clara nunca cierra

la cortina. Mi mente automáticamente me trae los recuerdos de este

noche. Me giro para ver a Clara y no la encuentro.

- Claro...

Mir o a mi alrededor y nada. Miro el reloj y veo que son las 9 am.

- Claro...

La desesperación comienza a acumularse dentro de mí. Me levanto y me doy cuenta

mi ropa dobló un papel. Mi corazón se acelera. tomo el papel

con la letra de Clara.

" Disculpame...

No puedo hacer eso.

La culpa siempre existirá y me impedirá amarte como es debido.

Será mejor así.

Con amor...

Claro"

Capítulo 3 09 AÑOS DESPUÉS

CAPÍTULO 3

09 AÑOS DESPUÉS

Me enfrento a los 04 contratos que tengo frente a mí sin el menor deseo de mirarlos.

Suena mi teléfono y le agradezco a Dios que podré alejarlos.

más tarde.

- ¡Listo!

- Sr. Ribeiro.

- Habla, Andrea.

- Tu madre al teléfono.

Respir o hondo sabiendo bien el motivo de esta llamada.

- Puede pasar.

En segundos escucho tu voz.

- ¡Hijo!

- ¡Hola mama!

- ¡Felicitaciones querido!

- ¡Gracias mamá!

Empieza a llorar por teléfono.

- Mamá, no llores.

- Recuerdo la noche que te tuve.

- Se suponía que debías recordar y ser feliz.

- Yo se.

Suspir os, tranquilizándose.

- Te llamo para avisarte que todo está bien para la cena de hoy.

- ¡Gracias!

- Estoy tratando de ver si tu hermana viene hoy.

- Mamá, hace 9 años que no pisa São Paulo.

- Ella dijo que tal vez lo haría.

- Dice eso todos los años.

Digo mirando mi foto y Clara en el marco de mi mesa.

Mi mamá me lo regaló por nuestro 21 cumpleaños. pongo mi mano en la mia

frente tratando de alejar los recuerdos de ese día de mierda.

- Quería saber qué pasó para que ustedes se convirtieran en dos extraños así.

- Ella fue a Londres.

Y jodió la posibilidad de que seamos felices juntos.

Quiero decirlo, pero me quedo en silencio.

- Tu amor era tan hermoso.

- Mamá, ¿quieres algo más?

- Sí...

Suspir a nerviosamente.

- ¿Que pasó?

- ¿De verdad te vas a comprometer con esta chica?

- Ya hablamos de esto.

- Fernando, no la quieres.

- Aprendo a amar.

- Aprende a amar antes de tomar tal decisión.

- Sigues diciendo que a mi edad ya estabas casada y embarazada.

- Ella ya tenía a su padre y lo amaba.

- Es simpática, no me irrita y llevamos juntos 6 meses.

- Mi hijo mira la forma en que hablas de esta relación.

Me regaña y me arrepiento de haberme escapado de los contratos para hablar con el

mi madre.

- Me comprometo con Carla y ya está. Si no es en esta cena, estará lejos de

Uds.

- No haga eso.

- Entonces deja de irritarme y acepta mi decisión.

- ¡Está bien!

Respir o aliviado de que ella no continúe con el tema.

- ¿Has llamado a tu hermana?

Cierr o los ojos y cuento hasta 10.

-F ernando...

- ¡No madre! Hace 9 años que no hablo con Clara y lo sabes.

- Ella necesita saber que se va a comprometer. Es importante y...

- Mamá, necesito colgar. ¡Besos!

Cuelgo el teléfono con la sensación de que me va a explotar la cabeza. esta mierda

el día no podía ser peor.

***********

T ermino de ducharme y me miro en el espejo. Un sentimiento extraño crece

en mi pecho como si algo fuera a pasar. Ignoro el sentimiento y

Voy a mi habitación. Empiezo a vestirme y mi teléfono vibra con un

mensaje.

De: Carla

Para: Fernando

F elicitaciones Fernanda...

Hoy será un día importante para los dos. ¡Estoy ansiosa!

¡Te amo!

Lanz o mi teléfono celular sobre la cama, ignorando el texto sensiblero de Carla. puse

mi zapato y pasar a mi camisa. Mi celular comienza a sonar y así

Cuando miro, veo un número desconocido. Cojo el teléfono y contesto.

- ¡Hola!

- ¡Hola!

T odo mi cuerpo se estremece. Me siento en la cama con el corazón acelerado.

-F ernando...

- ¡Él habla!

Digo aún sin creer que sea Clara. Ella suspira y yo pienso igual

Estoy nervioso.

- Sólo quería felicitarte.

- Creo que te perdiste algunos cumpleaños.

- Intenté llamarte.

Mir o al suelo y todo ese sentimiento guardado de estos años empieza a desvanecerse.

sofocarme.

- Lo siento Clara, pero no puedo hablar ahora.

- Una hora tendremos que hablar.

- ¡Excelente! Deja de esconderte en Londres.

Cuelgo el teléfono y lo pongo en la pared. ¿Por qué tuvo que llamar hoy? Él era

ok ignorando todo y tratando de vivir mi vida. la pasé bien

metiendo toda esta mierda en una caja y ahora ha estado queriendo dejarla ir.

Necesito beber algo.

***************

Llego a la casa de mis padres y mi madre inmediatamente me mira asustada.

- ¿Qué te ha pasado?

- Nada.

- Estás oliendo licor.

Me toma del brazo y me lleva a mi antigua habitación.

- Ve a la ducha.

- No.

- Eres basura en tu cumpleaños y tu compromiso.

- A la mierda mi cumpleaños y este compromiso de mierda.

digo siendo empujado al baño y rápidamente mi mamá llama al

ducha, haciendo que el agua fría golpeara mi cuerpo.

- Creo que es la bebida la que habla. Dúchate mientras me visto

de tu padre para ti.

T an pronto como sale del baño, me siento en el suelo frío y siento las lágrimas.

goteo. Mierda de vida!!!!

***************

T ermino de arreglarme bajo la mirada de mi madre.

- ¿Qué sucedió?

- Nada...

- Fernando, soy tu madre.

Ender ezo mi camisa.

- Vamos a bajar.

Ella se acerca y pone su mano en mi pecho.

- Extraño a mi hijo.

Dice con los ojos llorosos.

- Desapareció hace 9 años.

- Debe haber ido a Londres con Clara.

Me alejo y salgo de la habitación. Tan pronto como bajo las escaleras, veo a Carla.

y tus padres en la habitación. Tomo una respiración profunda y los sigo. extiendo mi mano a

tu padre que sonríe cuando me saluda. Tu madre me abraza toda sonrisas.

Cuando llego a Carla, me alejo de su boca y beso su mejilla. ella me mira

sin entender nada y tampoco entiendo la mierda que hice, pero el sentimiento de

que no puedo besarla viene a mí. Es culpa de la maldita llamada telefónica de Clara.

Está de vuelta en mi cuerpo y en mi mente.

- ¿Todo bien?

Carla pregunta mirándome.

- Sí. Sólo un día de mierda.

Sonr eí suavemente y nos sentamos. La conversación fuye entre nuestros padres, pero

Estoy demasiado lejos. Quizás en Londres.

- La cena está servida.

Mi mamá anuncia y nos dirigimos al comedor. Tan pronto como

nos sentamos, siento la mano de mi novia en mi pierna y

molestar. Aparto su mano y sé que me está mirando, pero la ignoro.

- ¿Papas?

pr egunta mi mamá señalando las papas al horno.

- ¡No gracias!

- Eran los favoritos de Clara y de ella.

- No he comido estas papas en 9 años, mamá.

No dice nada y sigue hablando con la madre de Carla.

***************

Después de la cena fuimos a la sala a tomar un licor. Mi madre me prohibió

bebo y yo solo bebo café.

- ¿Cómo va el negocio, Fernando?

- ¡Muy bien!

- Carla me dijo que su empresa ha ido ganando terreno en el mercado.

- No es fácil trabajar con Marketing, pero me va bien.

- Fernando es muy inteligente y extremadamente competente.

- Una mujer enamorada.

La madre de Carla comenta y yo la ignoro. Mi madre se acerca, sin nadie

percibir.

- ¿No vas a ordenar?

- ¿Que pedido?

- La mano de Carla.

- Me olvidé.

Me mira enojado y yo pongo los ojos en blanco.

- ¿Cómo te olvidas de pedir la mano de tu futura esposa?

Ignor o su pregunta, su mirada y me levanto.

- Me gustaría la atención de todos.

Lo digo en voz alta y todos me miran.

- Hoy es un día especial para mí y me gustaría que sea aún más

Especial.

Busco en mi bolsillo y antes de sacar la caja, la puerta de la sala

abierto. Todos se vuelven asustados hacia la puerta, para ver qué está pasando.

pasando y mi corazón deja de latir por segundos cuando la veo entrar.

- ¡Hola!

Ella dice tímidamente y suelta su maleta.

- ¡Claro!

dice mi madre corriendo hacia ella. Abraza fuerte a mi hermana y veo a mi padre

yendo a ellos No puedo pensar ni moverme. Tus ojos se encuentran con el

mía y me siento totalmente vulnerable. Camino hacia mi y siento que mi

el corazón late al ritmo de tu andar. En frente de mí. Mi mano

va a su cara, para ver si realmente está aquí.

- ¡Hola!

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