-Tú la tocas y te mato, me conoces Lucca yo no amenazo en vano
-Pero que tiene ella que tanto la defiendes, es una zorra bailarina igual a las demás
Alexander lo observó iracundo y lo abofeteo fuerte que lo hizo caer para atrás y comentó furioso
-No sabes nada de ella, lárgate o no respondo maldita sea
Lucca al escucharlo tan decidido optó por mejor irse a pesar de que deseaba a Rubí con tanta desesperación, pero si el jefe era su escudo jamás podría siquiera acercársele y se fue rumiando su mala suerte
-Gracias señor, sino fuera por usted ese hombre...me ultraja es un salvaje dijo temblorosa Rubí
Alexander la abrazó y acotó -no te preocupes Rubí, que siempre te defenderé
Pero Lucca estaba tramando algo que ninguno de los dos siquiera imaginó
Pero ninguno jamás imagino lo que precederíia mucho tiempo más adelante donde una chiquilla inocente se transformaría por dolor de la traición en una mujer indomable y certera una asesina vengadora, donde una arpía de mujer se interpuso entre ella y su amor verdadero, un amor que comenzó de un rescate de abuso contra ella
¿Deberá luchar hasta decidirse por el nuevo amor que encontró y que también esta dispuesto a luchar por ella o por ese amor que la traiciono, pero a quién aún sigue amando?
En los barrios bajos de Quenns, vive una familia muy modesta, el padre trabaja de fontanero, la madre de lavandera y su única hija es el soporte de esta familia, la goma que los une, el amor filial que sostiene el núcleo familiar, sus padres luchan por subsistir en su entorno lleno de malvivientes, de pandillas, de dolor y muerte, tratando de cuidar a su hija de toda esa lacra, trabajando de sol a sol para darle una vida algo cómoda a Jessa Marggui, una chiquilla llena de sueños de inocencia, una bella jovencita sin prejuicios, sin maldad, eso le habían inculcado a pesar de tener amigos de fam
ilia de delincuentes estos ayudaban a cuidarla era su hermanita menor para ellos, algunos robaban y le daban monedas para que guarde y ahorre para cumplir su más caro sueño: ser bailarina.
Nadie se burlaba de su sueño, sus padres vivian agradecidos de sus vecinos que les ayudaban a cuidarla, ir a la escuela era un espectáculo iba rodeada de muchos de esos pandilleros, que la dejaban y amenazaban que nadie la toque o se atendrían a las consecuencias, fue creciendo hasta que le toco ir a la secundaría pública, nunca estaba sola, por eso nadie se atrevía a molestarla por nada, tenía amistades en la secundaria, luego en la preparatoria lo mismo, era su vida una rutina divertida para ella, siempre tenía con quién jugar, era feliz.
Pero una noche se escuchó una balacera intensa afuera de la casa, ella estaba en el patio tendiendo su ropa, cuando vio que algo cayó dentro del patio, se veía un bulto que se movia, se acercó a observar y se dio cuenta de que era un hombre herido que se quejaba muy bajito, miró a todos lados y no había nadie, el hombre solo la miró y susurro
-Ayúdame por...favor -Jessa lo ayudó a pararse y juntos caminaron hacia la parte de atrás donde ella jugaba con sus juguetes, el hombre se doblaba por el dolor, pero ella trataba de sostenerlo, en un sofá roído lo sentó, Él tenía su mano tapándose la herida en el abdomen, sangraba profusamente, Jessa había aprendido con sus amigos primeros auxilios y sabía cómo sacar una bala y suturar, pero le hacían falta los antibióticos y desinflamatorios, le dijo que no haga ruido que iba a conseguirlos y lo curaría al regreso.
Salió al patio y llamo a su pequeño vecino Jorge un puertorriqueño y pidió
-Jorge por favor, tengo una emergencia, necesito antibióticos muy fuertes y desinflamatorios como los que le dieron a tu tío cuando lo hirieron de bala ¿te acuerdas cuales son?
Jorge recordó los nombres y solo le pidió que le espere que los conseguiría en 10 minutos, se fue mientras ella esperaba temerosa de que regresen sus padres, pero justo ese día se quedaron a una reunión en su trabajo, dando tiempo para que su hija ayude y salve al desconocido herido
El chico regreso trayendo todo y se lo entrego diciendo que no le debe nada a lo cual Jessa agradeció, entro llevando también alcohol, gasa, un cuchillo, vendas aguja e hilo y pastillas para la fiebre, lo encontró desmayado, pero se apresuró a taparle la boca con un trapo limpio, desinfecto el cuchillo y muy despacio lo enterró en la herida buscando la bala, el hombre despertó al sentir el intenso dolor y escucho
-Por favor no grite, le voy a sacar la bala, tengo todo para desinfectarlo y curarlo, soporte el dolor hasta que le saque la bala por favor -el hombre comprendió se tapó la boca y gritaba del dolor hasta que le saco la bala, le limpio bien, le suturo la herida lo tapo con la gasa y las vendas.
Cuando termino, le dió el antibiótico, el desinflamatorio y la pastilla de la fiebre, parece que reconoció las medicinas se las tomo con una botella de agua que ella le dio en las manos.
Respiraba muy rápido pues estaba cansado y débil por la pérdida de sangre, se vio una sombra y ambos se asustaron pero era Jorge que no pudo con la curiosidad de saber para qué quería todo lo que le pidió, observo al hombre y dijo
-Jessa este señor se a desangrado, necesita una transfusión de sangre -miró al susodicho y pregunto
-¿Qué tipo de sangre es usted? -el hombre contesto muy débil que era O positivo, entonces el chico dijo
-Jessa ya te traigo como sea pero te traigo todo para la transfusión, no hagan ruido por favor
Salíó corriendo y desapareció, mientras Jessa se acercó al hombre y pregunto
-¿Qué le pasó? ¿Sabe quién lo hirió? -el hombre apenas contesto -me emboscaron unos sicarios -Jessa se sorprendió observándolo ya que estaba vestido muy elegante, su perfume oliá muy rico a perfume muy costoso, llevaba un reloj de oro muy grueso, una cadena de oro gruesa también, fueron interrumpidos por Jorge que regresaba con todo, le dejo y se fue dejándolos solos
Jessa procedió a ponerle la transfusión, lo recostó puso la bolsa de sangre encima de un pedestal y le puso en el brazo, movió la mariposilla al goteo que iba a hacer y dijo
-No se duerma, le voy a traer comida, debe alimentarse también, se fue no demoró mucho le trajo la cena y el hombre engulló todo sin imaginarse siquiera que era la cena de la chica.
Ella lo observaba comer con ansiedad, al terminar se llevo los platos los dejo lavado y dijo al regresar
-Mire si quiere duerma, vendré a darle la vuelta más tarde, debo cuidar de que mis padres no lo vean, tenga confianza quiero ayudarlo -antes de irse lo tapo con un edredón que tenía allí
El hombre se durmió el cansancio, la debilidad, las energías gastadas hicieron que cayera en un profundo sueño.
El hombre tenía pesadillas de lo que paso, reconoció a uno de los que le disparo, era uno de sus propios hombres entonces lo habían traicionado, se despertó muy acalorado, se fijo que estaba casi en penumbras pero recordó a la chica que lo ayudó, la bolsa de sangre todavía estaba a la mitad, asi que se acomodó para seguir durmiendo.
Jessa estaba ya con sus padres conversando como siempre, ya era tarde y se despidió de sus padres para dormir, ella había comido un pedazo de pan con leche para llenar su barriga, sus padres se fueron a dormir, en cambio la pequeña chica estaba preocupada por la salud del hombre herido, espero casi una hora, subió a revisar puso su oído pegado a la puerta del cuarto de sus padres y escuchó sus leves ronquidos, bajo muy despacio sin hacer ruido y fue a ver como estaba el herido, lo encontró dormido y la bolsa de sangre casi vacía, se sentó en el suelo, recostada en las piernas del hombre dormido, oliendo el rico aroma del perfume.
Se adormito un poco, pero el movimiento del herido hizo que despertase, se levantó rauda y le sacó ya todo para la transfusión y puso un pedacito de algodón en su brazo, el hombre la observo era una linda jovencita, de ojos azules y cabello castaño, sus facciones muy finas y dijo
-Hola me llamo Alexander, gracias por ayudarme en...todo, salvaste mi vida niña ehm... puedo preguntar ¿cómo te llamas?
Jessa ahora si se fijó bien, era un hombre muy atractivo, fornido, su perfume la traía loca, se notaba que era un hombre con mucho dinero y le contesto
-Jessa, pero de cariño me dicen Rubí -Él al escucharla sonrió, tenía sus dientes muy blancos bien cuidados y expreso
-Rubí se escucha más lindo, te queda muy bien ese nombre, todavía tengo un poco de mareo, debe de ser por la pérdida de sangre, quisiera irme, pero no puedo ni pararme, no deseo que tengas algún problema con...tus padres
Jessa solo dijo con su dulce voz -Mis padres están dormidos ya, no se preocupe a las 7 am ya se van a sus trabajos, mañana le pido a Jorge que traiga otra bolsa de sangre para hacerle otra transfusión.
Alexander la miraba, era linda muy tierna muy inocente, pero a esa edad y ya sabía cosas de enfermería la curiosidad le pudo y le pregunto
-Rubí ¿cómo aprendiste a hacer transfusiones a...sacar una bala y suturar la herida, lo hiciste muy bien -a lo que Jessa le respondió sonriente y muy segura de si
-Vivo en una zona peligrosa y mis amigos como Jorge son...pandilleros, me han enseñado todo lo que sé, pero me cuidan de todo, me quieren mucho, por eso nadie se ha atrevido a lastimarme, no quieren que integre la pandilla siempre me dicen que...soy una niña de bien y que debo ser alguien en la vida
-Eso demuestra que de verdad te quieren Rubí, otros hombres se hubieran aprovechado de tu inocencia, ¿tienes algún sueño Rubí? ¿tienes algo que desees en tu vida?
Los ojos de Jessa se iluminaron antes de contestar, se levantó dio unas volteretas a vista de Alexander que se alegró viendo a la inocente niña bailando cuando le contesto
-Quiero ser bailarina, una famosa bailarina ese es mi sueño -pero su semblante cambio a tristeza cuando siguió hablando
-Pero no tengo dinero para lograrlo además si saben de dónde provengo no me admitirían jamás. -volvió a sentarse junto a Alexander que la observaba apenado, al darse cuenta que tenía toda la razón la chiquilla, el mundo del arte es doloroso, cruel, selectivo y discriminatorio.
Jessa sin saberlo había salvado a un narcotraficante y empresario muy poderoso que había sido traicionado por su socio, que deseaba quedarse con todo, pero no contaba que estaba vivo y se vengaría con todo su poder, Jessa algún día recibiría su recompensa por hacer el bien
Mientras en otra parte de la ciudad de New York, en un edificio muy lujoso estaba esperando noticias de su plan maléfico para deshacerse de su socio, Lucca Mattrios caminaba de aquí para allá muy nervioso, revisaba su celular en espera de las noticias.
Se sobresaltó cuando su celular sonó contesto de inmediato
Aló ¿qué paso Ariel? ¿lo hicieron?
Jefe el águila salió herido, no sabemos en donde esta
¿Qué dijiste? cómo que lo perdieron -dijo muy nervioso Lucca
El auto quedo como cernidera, pero no estaba allí
Solo un rastro de sangre, que se perdió después
Maldita sea búsquenlo y remátenlo
Lo están buscando jefe, desapareció
Llámame con resultados idiota
Cerro la llamada, ahora estaba más nervioso conocía a Alexander si estaba vivo, lo mataría pero torturándolo, era sádico, vengativo, lo que si lo calmaba era que ninguno de los que contrato eran conocidos de su socio, de manera que si regresaba no lo conectaría con su agresión
Pero deseaba acabarlo para quedarse con la organización, se sento a esperar más noticias, tomo la botella de whisky para servirse en las rocas en espera de las noticias.
Los esbirros de Lucca buscaban intensamente a su presa sin saber que lo tenían muy cerca, pasaron por la parte de atrás de la casa de Jessa, pero los pandilleros amigos de ella, los observaban que buscaban algo, no les gusto pero para protegerla los emboscaron rodeándolos, ellos eran cuatro y los pandilleros más de 30, les preguntó Carlos uno de los jefes de la pandilla
-¿Qué buscan por acá? Los estamos vigilando, ustedes son los de la balacera, este es nuestro territorio maricas, ¿qué buscan? Contesten mierda o los matamos ahora mismo
Los sicarios optaron por contestar
-Buscamos a un hombre blanco alto vestido muy elegante, debíamos matarlo, sabemos que está herido pero no hay rastros de Él, debe morir para recibir nuestra paga
Carlos los observo caminado alrededor de ellos y soltó -No hemos visto a nadie con esas características, debe haberse ido en algún taxi, aquí todos vemos, todo sabemos, así que lárguense, ahuecando el ala de aquí, largo o son hombres muertos
Los sicarios se dieron cuenta de que estaban en minoría y no podían hacer nada, además tenían razón pudo haberse ido en algún taxi, solo caminaron se fueron a sus autos y se largaron
Jorge estaba en la pandilla, pidió hablar con el jefe Carlos Suarez, éste lo siguió y le conto a solas que estaba en casa de Jessa el hombre a quien buscaban y que ella le salvo la vida a lo que Carlos se sorprendió y dijo
-¿Estás seguro Jorge? -le contesto el chiquillo -Sí, yo mismo fui a llevarle antibióticos, vendas y una bolsa de sangre que ya debe de haberse acabado es O positivo, por cierto debo llevarle otra, estaba muy malherido y desangrado
-Anda a traerle eso aquí te espero para acompañarte, quiero hablar con ella y ese tipo
Jorge se fue y Carlos despacho al resto de la pandilla, se quedó solo a esperar al chiquillo, quería hablar y ver como estaba Jessa la quería como un hermano, no demoro mucho y juntos caminaron rumbo la casa de su casi hermana, entraron por el patio y llegaron donde estaba ella, se había dormido a los pies de ese hombre alto que también tenía los ojos cerrados.
Carlos lo observo, se lo veía imponente de clase su perfume tenía un aroma sutil y varonil a pesar de estar dormido emanaba fuerza parecía un empresario, muy despacio movio a su amiga Jessa para despertarla, al rato despertó al abrir los ojos se fijo que era su amigo Carlos y estaba también Jorge y expreso
-Hola, no hagan ruido se quedó dormido, está muy débil necesita más sangre
Jorge al escucharla alzo la bolsa de sangre y lo demás a lo que ella se alegró, tomo todo con sus manos, y procedió muy despacio a colocarle todo para de nuevo hacerle una transfusión, Carlos sostenía el brazo del hombre para que introduzca la aguja del catéter nuevamente.
Alexander al sentir el piquete de la aguja despertó sobresaltado, pero al fijarse en Jessa que estaba con la aguja en su brazo se tranquilizó, se dejó hacer después reparo en Carlos y Jorge, los observo curioso sin decir nada, Jessa termino colocando de nuevo para hacerle la transfusión a lo que Alexander agradeció de nuevo y Jessa presento a su amigo
-Él es Carlos es jefe de la pandilla que me cuida, es como mi hermanito
Carlos procedió a darle la mano a Alexander saludando
-Buenas noches, usted estaba en la balacera de hace rato, unos hombres lo buscaban para rematarlo dijeron, porque sino no les pagan
Alexander al escucharlo replicó -¿Cómo era esos hombres?
-Eran sicarios asesinos por dinero, los corrí con mi pandilla porque estaban aquí cerca y no quería que molesten a Rubí, sabe ¿por qué quieren matarlo?
-No, la verdad no sé el motivo ni quién los contrato, pero solo lograron herirme y está linda chiquilla me ayudo a esconderme y a curarme
Carlos le solto la pregunta de sopetón -¿Usted está metido en cosas ilegales?
Alexander solo contesto -Creo que eso no es de tu incumbencia jovencito
La manera de contestar no le agrado nada a Carlos, pero se aguantó por Rubí y también porque no conocía quién era ese hombre, pero solo dijo que en la mañana sus padres podrían encontrarlo a lo que Jessa contestó
-No sera así porque me voy a mi cama, esto demorará 3 horas y ya está amaneciendo, cuando se vayan vendré a sacarle todo esto, Carlos, Jorge gracias por todo, ehm... oigan pueden hacerme un favor, más o menos a las 9 am pueden venir a ayudarme ¿para que se vaya en un taxi?
Carlos le contesto -Rubí, mejor lo llevamos a su casa en el auto de mi papá, llego borracho dormirá todo el día
-Oh eso está mejor, señor Alexander ¿está de acuerdo? -Él la miraba con ternura y solo dijo
-Sí pequeña está bien, pero tú me acompañas, quiero que conozcas mi casa, bueno ustedes también
Ella se despidió y los demás también se fueron dejándolo solo y se volvió a dormir, mientras ya en la casa se despertaron todos, desayunaron, los padres de Jessa se despidieron y se fueron a sus trabajos, Alexander seguía dormido, la jovencita fue a verlo, le sacó todo, pero tenía listo el desayuno para su visitante, lo despertó para que desayune a lo que le aceptó, al ver el pobre desayuno se imaginó que hacía un esfuerzo por darle algo de comida a lo cual quedo muy agradecido
Se comió todo y le agradeció mucho, Jessa se fue a dejar los trastes y los lavo, regreso para ayudarlo a ir al baño, mientras ella lo sostenía viro su rostro pues Él iba a orinar y no quería ver su "cosa" como ella le decía a la polla, se enjuago la boca y otra vez al sofá y Alexander dijo
-Pequeña Rubí disculpa la molestia de ir al baño, debí esperar a tus amigos son hombres y...
Jessa le interrumpió diciendo -No importa cuando mi papá viene borracho y mi mamá está dormida yo lo ayudo para que haga lo mismo
Alexander la miraba y escuchaba divertido de la inocencia de la chiquilla, eso le gustaba, mientras esperaban a los chicos se pusieron a conversar Él empezó a hacerle preguntas personales
-Pequeña ehm ¿tienes novio? ¿estás enamorada de algún chico? -A lo que Jessa contesto
-No tengo novio, tampoco lo quiero y no estoy enamorada de nadie, solo pienso en ser bailarina eso es lo que amaría ser algún día
-Sabes pequeña eres la primera chica que me dice eso, siempre escucho sandeces de que el primer amor, que si es guapo, que si me ama, no piensan en llegar lejos solo en los besos o bueno ya sabes... algo más
Jessa lo miraba sin entender todavía no le habían hablado de sexo y pregunto con inocencia
-Qué es eso de...algo más? -Alexander se quedó absorto al escucharla y penso si acaso era tan inocente la chiquilla
Ahora si Él no sabía cómo abarcar el tema, no era su madre o su padre para decírselo solo se quedó callado observándola a tiempo llegaron los chicos que entraron saludando
-Buenos días, ya está listo el auto afuera vamos, le ayudamos señor -ambos le ofrecieron sus hombros para sostenerse a lo que Alexander agradeció y caminaron muy despacio hasta que lo subieron al auto, prefirió ir atrás acompañado de Jessa, pero más que todo allí no lo verían hasta que llegasen a su casa
Les dio la dirección que al escucharla Carlos se asombró era una parte lujosa de la ciudad un lugar donde solo viven los más millonarios de New York, les dio indicaciones para llegar a su casa, cuando llegaron era una inmensa mansión que casi era toda la cuadra, los chicos estaban anonadados observando todo.
Los guardias se acercaron a preguntar de sobre qué hacían allí cuando vieron al dueño de casa sentado atrás y saludaron
-Buenos días jefe -abrieron la portezuela de su lado y lo vieron con sangre en su camisa y se miraron entre ellos, pero Alexander ordeno
-Déjenlos entrar vienen conmigo y ayúdenme a dejarme en la sala -Raudos obedecieron su orden, los chicos entraron mirando todo con la boca abierta, lo dejaron sentado en un sofá y salieron.
Los tres chiquillos estaban asombrados jamás en su corta vida habían visto tantos lujos a lo que Alexander sonreía observándolos impresionados y dijo
-¿Les gusta mi casa? -Jessa se levantó dando una voltereta y contesto
-¿Casa? Esto es un castillo de reyes, que hermosa es tan linda
Carlos exclamo -Perdone pero usted es millonario señor, vaya nunca vi tanto dinero junto
Jorge no decía nada solo suspiraba, llamo a la sirvienta y ordeno que les trajeron gaseosas a los chicos, cuando se las dieron se las tomaron con gusto y Alexander platico con ellos, pero solo Jessa tenía planes de superación los otros no, entonces en un momento que ella se fue al baño a los chicos les dio dinero, pero les pidió de favor que no le digan a ella que recibieron eso y ellos se lo prometieron y más cuando contaron los 300 dólares a cada uno.
Ya era muy tarde y debían irse, se despidieron de Él, retuvo un poco a Jessa diciéndole
-Pequeña Rubí toma esto, allí te dejo mi nombre completo y mi número cuando necesites algo me llamas, estoy muy agradecido contigo, me salvaste la vida
-De nada señor Alexander y gracias por todo adiós -Alexander depositó un dulce beso en la frente a la chiquilla y se quedó parado en la puerta viéndolos hasta que se perdieron en la lejanía de la avenida.
Entro y llamó a su médico contándole lo de la herida y lo esperaría en su habitación, solo le pidió que nadie se entere de nada a lo que le prometió el doctor, pues era su confidente siempre.
Alexander Pétrov descendiente de una noble familia aristócrata, sigue soltero porque una mujer solo quería casarse por su apellido y la descubrió cuando planeaba con un amigo hacerlo caer con engaños y los escuchó, por eso es que no cree en las mujeres, pero hoy descubrió que existen mujeres inocentes y nobles una llamada Jessa que le dicen Rubí de cariño y jamás la va a olvidar
El médico Angels Flyend amigo de confianza de Alexander cuando lo revisó le dijo que la sutura parecía de un profesional a lo que se sintió más complacido, le enseño las medicinas que le dio, más se asombro el médico dijo
-Alexander te topaste con un bello angelito, te salvo la vida y lo de las transfusiones ni se nota el piquete hombre, deberías buscarla que trabajara para ti.
Le gusto escucharlo de su amigo médico, pero esperaría que lo llame para darle la mano en todo lo que deseara, pero Él quería que tenga los 18 años para buscarla y proponerle ayudarla pues por ahora es menor de edad y ella no quería que sus padres se enteraran que metió a un hombre a casa sin su permiso, aunque sea para salvarle la vida.