Hace 6 años.
Ana.
Tenía 16 años cuando lo vi por primera vez y sentí cambios extraños en mi. Ese día llegué a la oficina donde trabajaba mi padre. Nuestro profesor de literatura se enfermo, por lo que cancelo la última lección y tuve que matar aquí. Después de clases, iba a los bailes y en los días libres de baile iba a un tutor de francés. No tenía sentido ir a casa, así que decidí correr hacia mi padre, se suponía que nos encontraríamos en el pasillo, pero me canse de esperar y decidí subir a su oficina. Para se honesta, muchas veces tenía que estar aquí, por lo que ya era común que los empleados de la empresa de mi padre me vieran en las paredes de la oficina.
Entre con confianza en el ascensor, presione el botón del segundo piso y subí las escaleras. La secretaria de papa, Vera Pretina, estaba sentada en la sala de espera. En apariencia tenía 45 años, siempre reservada y educada. Me saludo y me explicó que mi padre tenía una reunión con su nueva pareja y que necesitaba esperar un poco.
Me sentí cómodamente en el sofá y humildemente espere a mi padre. Las negociaciones estaban por terminar, la oficina se volvió ruidosa y escuché que alguien se acercaba a la puerta. En ese mismo momento, sentí que mi corazón comenzó a latir fuertemente contra mis costillas. Aparentemente, esa taza de café que tomé mientras esperaba a mi padre se dio a conocer. Sólo que, por alguna razón sentí en mi médula espinal que no se trataba del café.
La puerta se abrió y vi como dos hombres salían lentamente de ella. Uno de ellos es mi padre, Stepan Blake y el otro es el su nuevo socio. No se que paso entonces, pero cuando me encontré con los ojos de ese hombre, sentí como si me hubiera golpeado una corriente eléctrica. Como escalando, salte del sofá y me congele, incapaz de moverme. Como si nada especial hubiera pasado, solo vi frente a ella a un chico guapo, aparentemente de unos 25 años, un moreno alto, hombros anchos, pero sus ojos tan oscuros y profundos... En ellos toda una paleta de extraños matices se mezclaban, los cuales tenían algún tipo de magnetismo ocultó en ellos, pero al mismo tiempo, eran tan fríos, dominantes y peligrosos.
Entonces me vi como una idiota. Traté dd ver sus rasgos faciales en detalle, para registrar cada detalle. Fije mi mirada en el extraño, incapaz de apartarme de él. Mi cara se puso pálida, mis rodillas comenzaron a temblar y no pude controlarme. Mi mirada directamente a sus ojos y me hacia temblar más. Mi padre intervino en nuestro diálogo silencioso.
-Oh, Anna ¿YA estas aquí? Conoce a Vlad, esta es mi hija, Anna -dijo mi padre con orgullo. Vlad sonrió levemente y me tendió la mano.
-Muy bien -grande, tocando su palma. De este toque inocente, un poderoso impulso se encendió en su cuerpo, que apunto directamente a su corazón. Me dio fiebre y mis rodillas temblaba traidoramente, traicionando mi excitación salvaje.
-De mutó acuerdo -dijo Vlad con frialdad e inmediatamente aparto la mano, dejando una profunda decepción en mi alma. Me confundió su gesto por un momento, me mordí el labio, pero no podía apartarme de la mirada oscura se sus ojos.
-Lo siento, Stepan Blake, nuestra reunión tomó un poco más de tiempo, tengo otro asuntos, así que tengo que dejarte -Vlad se despidió secamente y con confianza salió de la sala de recepción.
-Lo entiendo todo -asistió mi padre, siguiéndolo con ojo avizor hacia la salida.
Vad se fue, y yo seguía inmóvil, con los ojos clavado en la puerta, en la que acaba de desaparecer este hombre que me causaba hormigueos.
-Anna, cariño ¿Todo está bien? -la pregunta de papá me hizo finalmente entrar en razón.
-Si papa, todo está bien -tartamudee, volviendo una mirada confusa a mi padre. El no pareció darse cuenta.
-Entonces bajemos a nuestro café, tomemos un refrigerio, por que tengo mucha hambre –dijo papa, señalando con la cabeza en dirección al ascensor.
-Está bien ...... Los pensamientos siguieron dando buenas en mi cabeza durante mucho tiempo.....
¿Qué demonios fue eso? Todavía no podía volver a mis cincos sentidos. La imagen de un extraño me perturbó. Se hundió tan profundamente en mi corazón que durante los siguientes días no pude pensar en nada más.
Tenia tantas ganas de volverlo a ver al menos una vez más, miraba a los rostro de los trasenautas, esperaba debajo de la oficina de mi padre, pero tuve una mala suerte. Desapareció tan repentinamente como apareció, sin siquiera sospechar que alguna joven colegian se había enamorado de él.
Y me enamore perdidamente. Desde la primera mirada, desde el primer toque, desde la primera frase. Nisiquiera pensé que podría pasar.
Es por el que decidí no tener una relación seria con ningún chico durante los próximos 5 años. Simplemente no podré olvidar esos ojos, profundos y oscuros, que dejaron una marca insensible en el fondo de mi alma.
Nuestro días actualmente.
ADVERTENCIA LA HISTORIA NO ESTA INCONCLUSA Y NO TIENE FECHA DE TERMINACIÓN O ACTUALIZACION JUNTO A EDICIÓN. ASI QUE PORFAVOR NO LA LEAS-
Esta mañana fue especialmente mágica, por que hoy era su graduación. Esta no es sola la graduación de la universidad, sino una etapa realmente importante para Anna. Después de ese día todo cambiaría, después de ese día vendrá la boda adulta real que solo puedes imaginar. Ana estaba llena de pensamientos sobre el futuro, pero solo por un momento, hoy no pensar en eso. Hoy es un día muy importante y debe prepararse a tiempo para las vacaciones.
Así que la parte solemne a terminado. Había un olor mágico en el aire ... era el olor a la libertad. Libertad, a Anna le faltó durante mucho tiempo. Toda su vida como si fuera un rehén. Iba a bailes, aunque odiaba bailar, ingreso a la facultad de derecho, aunque soñaba ser diseñadora. Sus padres siempre decidían todo por ella, nadie podrá obligarla a ir en contra de su voluntad nunca más. Los pensamientos de Anna fueron despistados por Marta, su amiga de la universidad.
-Anna espero que no hayas cambiado de idea acerca de ir al club. Allí ya esta todo ordenado, es hora de relajarse y disfrutar de nuestra velada -dijo ella.
-¡Esta vez estoy contigo! ¡iluminemos la noche! -hablo Anna con nota de impulsión.
Las chicas simplemente estaba radiantes de felicidad y alegría indescriptible que llenaban sus corazones aun ingenuos. Llamaron a u taxi y fueron al club más popular de Nueva York. Sus compañeros de grupo ya estaban allí y la fiesta estaba en pleno apego.
Un vestido largo y rojo con una pequeña abertura y hombros desnudos de Anna hicieron que la chica fuera más atractiva. Su cabello era de un tono castaño rojizo, con graciosas ondas cayendo sobre sus frágiles hombros. Las chicas dieron pasos fáciles hacia su mesa, donde se había reunido casi toso el grupo de graduados. Se rieron alegremente, recordando los momentos cómicos de aprendizaje. Uno de los compañeros del grupo llamado Camilo lleno sus copas de chapan.
-Bueno, perdedores ¡Quizá por fin nos tomemos un trago! -dijo.
Los vasos tintearon con fuerza, interrumpiendo el ruido de la música. Junto con esto hubo gritos de alegría, risas de alegría de esta ruidosa compañía.
Anna levantó su copa y se la bebió. ¿Qué pasó con ella? Nunca antes se había sentido atraída por el alcohol. Pero al puede hoy, después de todo es su graduación. ¿Puede permitiese relajarse por una vez? Y una copa de champán no le aria daño, más aún, pensó, la ayudara a olvidarse de los pensamientos que la rodeaban de casa. De hecho se volvió fácil en la cabeza, los pensamientos desaparecieron y el alcohol fluyó a través de sus venas en una corriente. Copa tras copa y dejó de sentirse tan ligera como al principio de la fiesta. El cuerpo dejó de escucharla, los movimientos no eran claros y caóticos. Marta noto que su amiga necesita salir con urgencia. Tomó a Anna de ña mano y se dirigió a la salida. La niña apenas podía caminar, pero Marta logró sacar a su amiga al aire libre.
Un ligero viento golpeo la cara de la niña y recupero un poco la conciencia.
-Y, cuando lograste subir de peso así, ¿bebiste al mismo nivel que todos los demás? -preguntó su amiga confundida, tomándola de la cintura.
-Entonces –dijo tartamudeando -Sabes, no me mimo von Alcohol todos los días.
Anna vio que Marta se sentía culpable, porque no ña cuido, aunque sabía la capacidad de beber de ella.
-Marta lo siento, es que no calcule mis fuerzas. Ahora daré un pequeño paseo y me sentiré mejor -trato de calmar de alguna manera a su amiga.
-¿Estás en tu sano juicios? Apenas puedes mantenerte de pie -resoplo Marta enojada.
-Está bien, ahora estoy mejor, incluso puedo ir sola -Le dijo, dando uno pasos. -De verdad, no tienes que meterte conmigo como una niña pequeña.
La tensión de Marta comenzó a disminuir cuando se da cuenta que las cosas no están tan mal como pensaba, de hecho su amiga estaba aguantando con confianza.
-Te espero dentro del club, si te pones mal llamas. Y no te quedes mucho, porque empezaré a preocuparme –dio intrusiones y le lanzó una mirada de advertencia antes de volver a entrar al edificio.
Ella, después de todo, se atrevió a dejarme en paz, pero fue en vano, pensó ella soltando un suspiro.
Narra Anna.
Decidí dar un pequeño paseo y no me di cuenta de que estaba a una distancia decente del club. Tuve dos pensamientos. Por un lado me excedí y se volvió repugnante y comenzó a enfermarme. Por otro lado ¿Qué pasó? Ya no soy una niña, si no una adulta y hoy es fiesta para mi.
Toda mi vida trate de complacerlo a mis padres, de no quedarme hasta tarde en la escuela, de no salir con amigos, de estudiar bien. Incluso mi profesión fue elegida por ellos ¿Nadie me preguntó qué quiero en la vida?.
Y yo solo quería vivir. Para vivir como yo quería. Cometer errores, corregir, caer, levantarme por mi misma... Sin introducciones y cuidados constantes.
Al otro lado del camino note un banco. De repente se volvió tan fácil para mí estar de pie, incluso con tacones altos, que quería caerme en medio de la calle. Solo la crianza no lo permitió. Camine en busca de una transición. Ya estaba oscuro y hacia un poco de viento afuera, pero solo estaba feliz por eso, el viento fresco alboroto mi cabello ondulándolo y el grado de alcohol comenzó a disminuir lentamente. Tomándome mi tiempo, pise el paso de peatones y avance unos pasos, el resplandor de los faros brillantes me cegaba los ojos. Apenas podía ponerme de pie con horror al darme cuenta de que en este momento un Audi negro volaba hacia mi. Mi cuerpo parecía estar encadenado al suelo y me invadió tal pánico que no podía moverme de mi lugar. Parecía otro momento y me había ido.
Esta vez el destino me dio una segunda vida. El automóvil giro bruscamente hacia un lado, salió de la acera y se estrelló contra un edificio alto.
Fuertes gritos se escucharon cerca, los peatones 6asustados comenzaron a converger en la escena del accidente.
No quedaba rastro de alcohol en mi cabeza. Recuperándome con pequeños pasos, corrí hacia el automóvil, tratando de entender lo que pasó.
Toda la multitud de personas se reunió cerca del automóvil. ¡A través de la conmoción de los peatones asustados, vi como dos hombres sacaban del compartimiento de pasajeros al conductor del automóvil aplastado y me quedé atómica! ¡Caballero! El parecía que estaba sangrando y el cuadro general no daba esperanzas para nada. Uno de los hombres que lo sacaban hizo una mueca.
-Lleva alcohol por un kilómetro, emborracharse y ponerse al volante que idiotas -grito disgustado.
Finalmente, no soporte la tensión, me acerco y mis piernas comienzan a temblar de nuevo, mi corazón late a un ritmo frenético, mi cuerpo se electriza cuando veo su rostro...
-Esto no puede ser -especto involuntariamente y las lágrimas se congelan en mis ojos. -¡Qué alguien llame una ambulancia! -gritó frenéticamente, incapaz de contener el shock.
¡Dios! ¡Este es Vlad! El mismo Vlad, por cuya mirada el corazón da un vuelco, como si estuviera obsesionado. Es aquel no pude olvidar por tantos años, aunque nunca más nos volvimos a ver. Bueno, finalmente nos conocimos.... Y definitivamente no me imaginaba un encuentro así. Y ahora esta aquí, mintiendo...su cara está ensangrentada y el mismo está inconsciente. Sólo un pensamiento, un deseo resuena en mi cabeza; ¡Sin tan solo sobreviviera!....
La sirena de una ambulancia llega desde lejos, el otro extremo de la calle. El auto se detiene, dos hombres sacan una camilla y colocan a Vlad en ella. Sólo tengo tiempo para preguntar dónde lo llevarán..
No se por que, pero en el momento en que se cierra la ambulancia, empiezo a buscar nerviosamente el número del taxista en mi teléfono. Cuando el auto se detiene, llamo a la dirección del tercer hospital de la ciudad y voy allí.
El camino se alarga durante un tiempo insoportablemente largo. Llamó a Martí y le pido que me cubra frente a mis padres y acordamos que le diríamos a mis padres que me iba a dormir a casa de Marta. Una excusa bastante extraña, por que tengo mi propio apartamento que me padre me compro antes de graduarme de la universidad. Pero decidí que sería más seguro y causaría menos ansiedad.
Rápidamente pago el taxista y corro a ña entrada del hospital. ¿Por qué estoy haciendo esto? No puedo explicar? ¿Quién soy para el? Nadie absolutamente. Sin embargo, mis propias piernas me llevan a el.
En el registro, pregunto por un nuevo paciente que acaba de ser traído en ambulancia y estoy visiblemente nervioso cuando la enfermera me mira a la cara con incredulidad.
–Vlad Liveston, una lesión craneoencefálica abierta... ¿Y con quien acudes a el? –La chica del registro me mira sospechosamente.
–Yo.... Ummm ...mi padre trabaja junto a Vlad –digo ya que es lo primero que se me viene a la mente. Es vergonzoso porque no se casi nada de el y no entiendo en absoluto porque lo seguí. Parece que actúe mecánicamente, sucumbí el extres. Pero porque ¿Todavía no dejó ir la ansiedad por el?
-¿Cómo está? -preguntó de nuevo.
–Esta inconsciente, ahora el médico lo examinará y prescribirá todos los exámenes necesarios. Y serás mejor que te vayas a casa, no podrás ayudar en nada ahora de todos modos, y tampoco te dejaran entrar con el.
Por supuesto que no me dejaron entrar ...No soy nadie para el.. Ciertamente no me recordó durante esos picos segundos dd nuestro encuentro hace seis años. Pero necesito saber que esta bien. Mi corazón se hunde con un anhelo indescriptible, me siento culpable ¿Qué diablos hice? Si no me hubiera emborrachado como la última tonta, esto definitivamente no hubiera pasado.
Poco a poco empiezo a recobrar sentido, y con ello me viene pensamientos sobrios. Aparentemente, realmente me iré a casa ¿Qué estoy esperando? Por la mañana con la cabeza fresca, decidiré que are a continuación.
...
Hoy en mi mañana comenzó con un dolor de cabeza indescriptible y pensamientos sobre.... El, no no fue un sueño. Vlad está en el hospital y sentí mi parte de culpa. Casi no creía que el destino algún día me sonreirá y arreglara una reunión con el. Cierto, no como me imaginaba, pero aun así......
Saliendo de la cama a pasos lentos, me dirigí a ña cocina. Abrió el casillero y sacó una pequeña caja de medicamentos, había encontrado la pastilla correcta así que la trago rápidamente. Oh, si esto se siente mucho mejor.
Pero hoy me prohibí pensar en Vlad. Después de todo la vida sigue. Todavía tengo planes para construir una carrera y pensar en el futuro. Lo más probable es que ya tenga esposa e hijos además estos hombres guapos definitivamente no están solos. Con este pensamiento, hago una pausa y paso a otro, no menos importante.
Tenía muy ganas de conseguir un trabajo y hoy tengo que venir a una entrevista en investcapital. Maldita sea, me olvide por completo de ello. Los eventos de ayer sacudieron mi conciencia por completo, sacando los planes de hoy de mi cabeza. Mirando mi reloj, entiendo que el tiempo es corto y necesito darme prisa.
Inmediatamente corrí a ña ducha, me puse en orden, me recogí mi cabello en una cola de cabello alta, me puse una blusa blanca modesta y un lápiz labial marrón. Decidí elegir zapatos conservadores y mis ojos se posaron en unos zapatos marrones sobre una pequeña plataforma. Como, no es una mala imagen para una primera entrevista. Por supuesto no podía complicarme la vida y conseguir un trabajo en la firma de mi padre, pero decidí firmemente que quería logar todo por mi cuenta. Quería desmostrale que ya no necesitaba de su dinero y podía mantenerme a mi mismo.
Mi padre no se opuso, pero como que nuestra relación se puso tensa.
El clima era sorprendentemente hermoso. Los rayos de sol me envolvían en su calor y una ligera brisa me acariciaba ligeramente la cara.
Estaba en el umbral de una nueva vida, también en el umbral de la sede de investcapital. La entrevista estaba programada a las 10:00 y llegué casi tarde. Las piernas pisotearon apresuradamente los adoquines, pasando los altos escalones. Me detuve por un momento, respire, convenciéndome de que todo estaba bien y definitivamente lograría obtener el puesto.
La secretaria me llevo a mi futuro gerente. Trate me mantenerme confiada y no nerviosa. Me hicieron preguntas que estaba relacionadas con la jurisprudencia y yo, para mi sorpresa, las respondí claramente. ¿Y qué? Tengo un diploma rojo de todos modos.
Pero no tenía práctica en lo absoluto. La falta de experiencia casi me jugo una broma. Pero le asegure al director de investcapital que haría frente a cualquier tarea, si tan solo me dieran la oportunidad de intentarlo. Era segura de sí misma y arriesgada, pero tenia muchas ganas de conseguir un trabajo en esta preciosa firma.
Evelin Torovi vaciló, pero aun así aprobó mi candidatura. Lo logré y desde mañana trabajo como abogada en investcapital. No pude evitar sentirme feliz y sentí un gran alivio y una oleada de nuevas fuerzas. Fue agradable darme cuenta que valía algo. Pero había algo más que no podía quitarme de la cabeza.
¿Cómo estaba allí? ¿Tiene parientes, o tal vez una esposa? ¿Realmente voy a poder dejarlo tan fácilmente y nisiquiera preguntar si esta vivo? Eso sería demasiado cruel.
No, no puedo hacer eso. No podré dormir tranquila y sin saber nada. Voy a ir, me aseguraré de que todo este bien y nunca volveré a interferir en su vida.
¿Y si todo esta mal? ¿Entonces que? Una ola de miedo se apoderó de mi. No quería creer que todavía no había recuperado la consciencia, pero tampoco quería estar segura de que todo estaba bien.
Y tenía muchas ganas de verlo. Esta fue probablemente la razón más convincente para correr al hospital sin pensar. Reuní mis pensamientos y marque el número de servicio de taxis.