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De Juguete, A Esposa Del Mafioso Cruel

De Juguete, A Esposa Del Mafioso Cruel

Autor: : Sisi González
Género: Romance
¡NO TIENES OTRA OPCIÓN, ERES MÍA! ¡SIMPLEMENTE MÍA! Esas eran las palabras que escuchaba Alejandra cada noche, mientras las manos de Bruno Dilasio recorrían su piel. Él era uno de los hombres mas temidos de toda Italia, su mirada fría y arrogante, paralizaban a cualquiera. Y era Alejandra ahora, la nueva adquisición de este cruel hombre, todo por culpa de una deuda. Ella se había entregado a las garras de Bruno, para poder salvar a su padre de la muerte, ahora, no tenía mas opción, que ser el juguete de un hombre que no conoce la palabra PIEDAD. Alejandra vive un infierno por amor a su padre, quien había cometido el error de robarle a un hombre tan despiadado como la muerte misma. Ahora Alejandra era solo el juguete que satisfacia sus mas bajos deseos, o al menos eso parece.

Capítulo 1 Dolor E Incertidumbre

Nada podía hacer, ni nada podré hacer, son suya, soy su adquisición, soy su nuevo juguete, el cual solo dejara, hasta el día que ya no quede nada de mi"

Esas eran las palabras que Alejandra escribía en su diario, mientras las lágrimas caían de sus ojos cafés claros, el dolor que sentía la ahogaba, tenía ese nudo en la garganta que no la dejaba ni respirar.

Ella respira entre cada párrafo que escribe para darse fuerzas, porque el nudo en su garganta y las lágrimas que no dejaban de salir, la ahogaban.

De repente, el golpe de la puerta la hace esconder su pequeño refugio rápidamente, ella lo guarda en el último cajón de su cómoda, y se levanta enseguida de la silla.

_ Tengo ganas, quítate la ropa y ponte en cuatro en el borde de la cama_ Le dice un hombre apuesto, fornido, pero con la mirada más fría y oscura que jamas haya visto.

-¿Ahora? Aun es de mañana, y anoche lo hicimos -Le dice ella-Con las palabras entre cortadas, y su mirada hacia abajo.

Como lo que era, una sumisa, el juguete de ese cruel hombre llamado, Bruno Dilasio, él era un hombre poderoso, dueño de un imperio, pero también, miembro de la mas temible mafia Italiana, Bruno era maldad, no tenía compasión por nadie, pero no era toda su culpa.

Él había crecido en medio de la guerra, en medio de la crueldad, era lo único que conocía, nunca tuvo amor, y no hubo jamás para él, COMPASIÓN.

Sus padres habían desaparecido cuando él solo tenía ocho años, así que fue llevado por el mejor amigo de su padre a su casa, pero lejos de volver a tener una familia y un hogar, Bruno conoció fue el infierno.

Así que con la frialdad que lo caracterizaba , se acerca Alejandra alzando su cara con sus dedos, le dice.

_ Si, otra vez, quiero darte tan fuerte, que te escucharan en toda la ciudad, por eso estas aquí, para darme placer.

Alejandra sin decir nada, se quita la bata de seda que traía puesta y la deja caer sin esfuerzo alguno, ¿Qué mas podía hacer?

Luego simplemente obedece.

El le abre las piernas, y tomándola por el pelo, empieza a hacerla nuevamente suya con la misma brusquedad de siempre.

Alejandra mientras escucha las piernas de él golpear las de ella, solo puede apretar sus labios, y llorar en silencio.

Al terminar, él se alza los pantalones, y sale de la habitación como si nada.

Los sentimientos de ella no importaban, mucho menos su deseos, era solo un juguete que él usaba como quería, y cuando quería y punto, no existía nada mas.

Después del brusco e insensible trato.

Alejandra se arulla ella misma en la cama, doblando sus rodillas para darse un poco de calor, aun esta mojada de él, pero no le importa, nada importa ya.

Minutos después, en medio del silencio, tocan la puerta.

_¿Señora? Le traje el desayuno ¿Puedo pasar?_ Pregunta la única persona amable con ella en esa casa.

Alejandra abre los ojos lentamente, no quería hablar, pero no era una opción quedarse allí, al menos Isadora habla con ella, y eso no la hace sentir tan sola.

Así que se levanta de la cama, se pone la bata, y abre la puerta.

_Señora buenos días, le traje algo de desayunar_ Le dice Isadora con una sonrisa.

_ Gracias Isa, dejalo sobre la mesa de noche por favor_ Le responde ella con voz suave, pero triste.

_ Trate de comer algo, casi no come nada.

_ Gracias Isadora, ¿Él...Se fue ya?_ Pregunta Alejandra con intriga.

_ Si, ya se fue, y seguramente no regresará en un largo rato, así que coma y luego se puede dar una ducha_ Responde Isadora,_ Sacando la ropa de Alejandra del clóset.

Tenía mucha ropa para ponerse, elegante y costosa, pero lo cambiaría todo por un poquito de felicidad.

¿Pero como llego Alejandra a esta situación?.

~DOS AÑOS ATRÁS~

_¡Alejandra hija, ya llegue!

_¿Papá? ¿Cómo te fue? ¿Cómo estuvo todo?_ Pregunta Alejandra con una sonrisa.

Sus ojos llenos de vida se iluminaron aún mas al ver llegar a su padre. Alejandra había perdido a su madre años atrás, se fue, y jamás volvió, nunca hubo una carta, o una llamada, solo dejo el vacío en su vida y ya, por eso para ella, su padre era su todo, la persona mas importante del mundo.

_ Muy bien hija, ¡Pero mira lo que te traje! Un hermoso collar, es de oro, oro de verdad mi amor, no es fantasía como los que te había regalado antes_ Le dice él emocionado _ Abriendo el estuche.

_¿Papá? ¿De dónde lo sacaste? Esto es muy costoso ¿Asi de bien es ese trabajo con tu amigo? No pensé que ganarías tanto papá_ Pregunta Alejandra desconcertada.

_ Si, se gana bien hija, no te preocupes, tu solo luce el collar, te lo traje con mucho amor_ Le responde él con mucha ternura.

Demetrio Mendoza era un buen hombre, pero tenia una capacidad muy grande para meterse en problemas, su ansiedad por darle a su hija todo lo que el creía merecer, lo llevo a cometer el peor error de su vida.

Alejandra confiaba en las palabras de su padre, asi que guarda con alegría el collar en su pequeña caja de accesorios, era la primera vez que tenía algo realmente de valor, al menos materialmente hablando, porque para ella , todo era valioso.

A la mañana siguiente, Alejandra se despierta como siempre muy temprano, prepara café, y luego se prepara para irse al trabajo.

_¿Hija ya estas despierta? Tu entras a trabajar hasta las 6 00_ Le pregunta Demetrio a su hija_ Mientras se sienta en la mesa.

_ Si papá, pero hoy uno de mis alumnos cumple años, y quiero llegar temprano para prepararle una sorpresa _ Responde Alejandra muy emocionada.

Ella adoraba a sus niños, y amaba su trabajo.

_ Esta bien hija, entonces toma este dinero_ Le dice Demetrio _ Sacando una fuerte cantidad de su billetera.

Alejandra se sorprende al ver tantos billetes grandes en la billetera de su padre, y de repente, sintió un frío que recorrió todo su cuerpo.

_¿Papá? ¿Porqué tienes tanto dinero?_ Le pregunta ella_ Extrañada.

_¿Esto? No es nada hija, es que me gane un dinero en la lotería, eso fue todo _ Le responde él_ Con una sonrisa un poco nerviosa.

Alejandra lo mira desconcertada, estaba empezando a dudar de las palabras de su padre ¿Porqué tenía tanto dinero? Ningun empleo pagaba tanto.

_¿No me estas mintiendo verdad?_ Le pregunta ella muy seria.

_¡Claro que no amor! Tu sabes que siempre me ha gustado jugar a la lotería, y pues tuve mi golpe de suerte_ Le responde él.

Ella tomo su bolso sin decirle nada mas, aunque tenía muchas dudas, Alejandra le da un beso a su padre en la frente, y luego sale de la casa, pero al caminar unas calles, algo llama su atención, un extraño auto color negro la seguía.

Ella voltea varias veces, y de repente, un frío recorre todo su cuerpo, sintió un gran temor en ese momento, así que acelera el paso.

Pero fue inútil sus esfuerzos por escapar, un hombre alto de pelo largo y una cicatriz en la cara, baja del auto y le pone en su nariz un paño blanco.

Alejandra pierde las esfuerzas inmediatamente, y es subida por este extraño hombre a la camioneta.

Capítulo 2 Atrapada

Las horas pasaban, y la hora de llegada de Alejandra a la casa había llegado, Demetrio se sorprende que su hija no haya llegado aún.

El mira su reloj varias veces, y al pasar mas el tiempo, se preocupa en gra manera.

Así que decide ir a buscarla al colegio donde Alejandra es maestra hace cinco años ya, nunca lo había hecho, pero estaba realmente preocupado.

Pero cuando va en camino, el mismo hombre del auto negro que horas atrás se había llevado a Alejandra, lo detiene.

_¿Demetrio? ¿Cómo te ha ido?_ Le pregunta de manera intimidante_ Mientras se acerca a él, jugando con una pequeña navaja que tenía en sus manos.

_ Bien....¿Qué pasa?_ Pregunta él muy nervioso, parecía un ratóncito asustado.

¿Qué pasa Demetrio? ¿Estas nervioso?_ Le pregunta el hombre_ Mientras lo acorrala contra la pared.

_ No, claro que no, es que iba a hacer algo muy importante _ Responde Demetrio_ Con la voz entre cortada.

_ ¿De verdad? ¿No irías a buscar a tu hija de casualidad?_ Le pregunta el hombre.

_¡¿Qué le hicieron a mi hija?!_ Pregunta a gritos, la desesperación se sentía en sus palabras.

_ Nada, bueno, nada aun, eso depende de ti, has hecho mal las cosas Demetrio, te dimos la oportunidad de salir de tu inmundicia, ¿Y como nos pagas? Robandole al jefe.

_ No, eso no es así, yo....

_¡Nada! Lo sabemos todo, has traicionado a la mano que te quito el hambre, eso se paga, y se paga muy caro _ Le dice el hombre _ Pasando por el rostro de Demetrio la pequeña navaja.

Mientras tanto, Alejandra estaba aterrada y desconcertada, dentro de una fría y extraña habitación.

_¡¿Hay alguien aquí?!_ Pregunta a gritos _ Pero solo el silencio es su respuesta.

Ella se sienta en el piso doblando sus rodillas, tenía mucho miedo, y no tenia idea que sucedía.

De repente, abren la puerta.

Un hombre fornido entra y la toma bruscamente por el brazo.

_¿Qué pasa? ¿A dónde me llevan? ¡Yo no he hecho nada!_ Le dice ella entre lágrimas, con el corazón acelerado.

El hombre la pone de espaldas contra la pared, y luego cubre sus ojos.

_¡¿Porqué me hacen esto?! ¿Quieren dinero? Yo no tengo dinero, yo solo soy maestra _ Le dice Alejandra con miedo.

_¡Cállate! O también te tapo la boca_ Le responde él.

Alejandra es llevada a otra habitación, alli la sienta el hombre en una silla, y luego amarra sus manos.

Tal vez pasaron unos minutos, Alejandra no lo sabe con exactitud, pero de pronto, una puerta se abre, ella se queda quieta, esperaba que alguien hablara, pero no.

De repente, escucha a su padre.

_¡Hija! ¡¿Hija estas bien?!.

_¿Papá? ¡ Si papá, ¿Y tu? ¿Qué te han hecho?_ Pregunta ella desconcertada.

Pero Demetrio no le responde, él es sentado al lado de su hija con la boca vendada igual que sus ojos.

De repente, el olor de un fino perfume de hombre impregna el lugar.

Alejandra trata de identificar el olor, pero era totalmente desconocido.

Ella se queda quieta, y escucha como unos pasos firmes se le acercan lentamente.

_¿Este es la rata?_ Pregunta la misteriosa voz, era de un hombre, su tono era fuerte e intimidante al mismo tiempo.

_ Asi es señor, esta es la rata asquerosa_ Le responde el hombre con cara cortada.

_¿Y ella?.

_ Es la hija de esta rata señor.

Alejandra siente al hombre justo frente de ella, él le alza la cara y luego dice.

_ Muy interesante.

Luego ordena quitarle la venda a Demetrio.

_¡Señor lo siento mucho! ¡Se lo suplico, deje ir a mi hija!_ Fue lo que Demetrio dice enseguida.

Alejandra queda desconcertada, ¿Porqué su padre pedía perdón? ¿Quién era ese hombre? ¿Qué estaba pasando? Tenía tantas preguntas.

_ Eres un asqueroso ladrón, por tu culpa tuve que dejar mis negocios, porque odio tanto a las ratas, que me gusta aplastarlas personalmente_ Le dice él.

_ Perdón, yo no quise, fui débil, pero le prometo que le pagaré, hasta el último centavo mi señor _ Le dice Demetrio, llorando del miedo.

_ Nadie le roba a Bruno Dilasio_ Le responde él _ Con un tono frío, amenazante_ Mientras lo mira fijamente.

Demtrio se sentía avergonzado con su hija, le había fallado, y ahora estaba de perderla para siempre.

_¡Se lo juro señor! ¡Le pagaré cada centavo!_ Le vuelve a decir Demetrio a Bruno, suplicando.

Bruno voltea su mirada hacia Alejandra, y luego ordena ponerla de pie.

Ella estaba temblando del miedo, quería saber que estaba pasando.

La ponen de pie, y Bruno empieza a mirarla de pie a cabeza, luego camina a su alrededor, como si estuviera mirando un objeto que piensa comprar.

Demetrio no entendía porque hacia eso, esa actitud le causaba aun mas temor.

_ Señor...._ Dice Demetrio.

Pero bruno alzando su mano, lo calla enseguida.

En su mirada se notaba que Alejandra no le era indiferente.

Ordena quitarle las vendas, y cuando lo hacen, Alejandra queda confundida, mirando con desconcierto todo a su alrededor.

Bruno la mira fijamente, los ojos cafés claros de ella, lo paralizaron enseguida.

_¿Qué pasa?_ Pregunta Alejandra.

_ Hija lo siento, yo..._ Dice Demetrio.

Pero Bruno enfurece y le grita.

_¡Silencio! No te he permitido hablar.

_¡¿Quién es usted?! ¡¿Y porqué nos tiene aquí?! Somos personas honradas, decentes, esta equivocado_ Le dice Alejandra, nerviosa, pero segura de lo que decía.

_¿Decente? Jajaja, eso es muy gracioso, al menos tu padre no lo eres, ¡Él es una rata asquerosa!_ Le responde Bruno.

_ ¡No es cierto! ¡Papá por favor, dile que esta equivocado!_ Le grita Alejandra desesperada a su padre.

Pero Demetrio solo baja la cabeza, él sabia que Bruno tenía razón, y eso lo llenaba de vergüenza.

_ ¡Ya basta! Demetrio, tienes suerte, hoy estoy generoso, y no tengo ganas de matarte, al menos no todavía, así que te daré la oportunidad de pagarme.

Los hombres de Bruno se miran uno al otro desconcertados, Bruno no era el tipo de hombre que daba segundas oportunidades, él nunca perdonaba la traición, por menos de eso, había acabado con la vida de otros en el pasado.

_¿De verdad señor?_ Pregunta Demetrio con esperanza.

_ Si...Te daré esa oportunidad, me pagaras, lo harás con tu hija_ Responde Bruno, secamente.

Demetrio queda atónito, no podía creer lo que estaba escuchando, y mucho menos Alejandra.

Ella mira a su padre con los ojos llenos de lágrimas mientras era alejada de él, nisiquiera le pudo preguntar ¿Porqué lo hiciste?.

Capítulo 3 ¡Eres Mia!

~ACTUALIDAD~

Alejandra baja al jardín, lo hacía cada vez que Bruno se iba, era un momento para respirar, para dejar de pensar en su padre, era lo único que hacía en los dos años que llevaba atada a Bruno Dilasio.

Mira al jardinero cuidar las flores, y se admira de la manera tan dulce que lo hace.

Él la mira y sonríe, corta una flor y camina hacía ella.

_¿Señora? Aquí tiene, una flor siempre alegra el día.

Alejandra la recibe con una sonrisa, luego mira al hombre quien ya tenía una avanzada edad, y le pregunta con curiosidad.

_ ¿Lleva mucho tiempo aquí?

_ En esta casa desde que el joven Bruno la compró, pero a él lo conozco desde hace muchos años, desde que era niño_ Le responde él.

_¿Así? Dígame algo, ¿Dónde viven los padres de Bruno?_ Pregunta Alejandra intrigada.

El hombre guarda silencio y baja la mirada, se noto el cambio en su rostro.

_¿Qué pasa? ¿Porqué no me responde?_ Le pregunta ella.

_ Es que... Yo no puedo hablar de eso_ Le responde él.

_ Me imagino que su joven Bruno lo puedo matar si habla ¿Verdad? En dos años nunca me atreví a preguntarle nada, porque se que como todos aquí, usted le tiene miedo.

_ No, yo no le tengo miedo a Bruno, solo que es muy doloroso recordar eso_ Le responde él.

_¿Doloroso? ¿Cómo que doloroso? ¿No me diga que Bruno asesino a sus propios padres?_ Le pregunta Alejandra, esperando escuchar lo que imaginaba.

_¡No! ¿Cómo se le ocurre? Él jamás haria eso, ademas era solo un niño cuando paso, usted no sabe lo que él ha sufrido, tal vez por eso hoy es así_ Responde el anciano con firmeza.

Alejandra lo mira extrañada, se le hacía difícil creer que Bruno alguna vez sufrió, para ella, él era un ser despreciable.

Mientras tanto, imponente como siempre, llega Bruno a atender sus negocios.

_¿Señor? Ya esta todo listo, el embarque esta preparado.

_ Muy bien, necesito que todo salga perfecto, de lo contrario, serán comida de pirañas_ Responde Bruno secamente.

_¿ Y que hacemos con el traidor que tenemos en la bodega?_ Le pregunta cara cortada.

_ Quiero que lo elimines como lo que es, una cucaracha _ Responde Bruno sin compasión alguna.

De repente, su celular suena.

_¿Hola?_ Contesta él_ Tranquilamente.

_ ¿Bruno? ¡Soy Johan!.

_¿Johan? Vaya, ¿Dónde te habías metido?_ Pregunta Bruno sonriendo.

_ Ya sabes, negocios, iré a visitarte, me muero de ganas de conocer tu nueva adquisición, quiero saber que tan bella es_ Dice Johan.

_ Alejandra es hermosa, pero tiene un carácter de los mil demonios, pero eso me gusta, la hace ser interesante_Responde Bruno.

_ Ahora me interesa mas conocerla, llegaré en un par de dias, espero estés de acuerdo.

_¡Claro que si! Siempre serás bienvenido.

Bruno cuelga la llamada, y su asistente se acerca y le dice.

_ ¿Señor? Esta noche sera la inauguración de su nuevo club ¿Asistirá?

Bruno se queda pensando unos segundos, y luego le responde, si, ire, envíale a mi mujer algo que usar.

_ Si señor, como usted diga.

La mujer lo mira de manera coqueta, y luego se va.

Bruno se pone sus gafas oscuras, y luego sube a su elegante auto.

Dos horas más tarde, Alejandra recibe el paquete enviado por Bruno .

_ Lo envía el señor_ Le dice la empleada a Alejandra.

_¿Qué es?_ Pregunta ella.

_ El señor ordena que lo use esta noche, debe estar lista a las 8 00 Pm_ Le contesta la empleada, luego se va.

Alejandra pone el paquete sobre la cama, y luego lo abre, al ver un vestido y unos zapatos de diseñador, vuelvo a cerrar la caja otra vez, estaba hastiada de tener que salir con Bruno a sus reuniones sociales llenas de gente despreciable igual que él.

" No, esta vez no ire"

Se dice ella con firmeza.

Al llegar la noche, Alejandra mira el reloj, este ya marcaba las 7 00 Pm, pero ella estaba decidida, no iba a ir.

Sabía que a Bruno no le iba a gustar su negación, pero estaba decidida y lista para enfrentarlo.

De repente, la puerta se abre.

_¿Qué haces? ¿Porqué no estás lista para irnos?_ Le pregunta Bruno seriamente_ Mientras sus ojos se centran en ella.

_ Porque no iré, no quiero salir contigo, estoy harta de ir a tus fiestas con gente detestable_ Responde Alejandra.

Bruno pasa su mano derecha por su barbilla en señal de disgusto, el mismo que hizo descomponer su cara, toma aire, y le grita.

_ ¿Te pregunte si quieres o no ir? ¿No verdad? ¡Ahora levántate de esa cama y arréglate! ¡Es una orden!.

_¡Estoy harta de tus ordenes! ¡No voy a ir! ¡Te odio con todo mi corazón, no soporto estar a tu lado ni un minuto mas!_ Le grita Alejandra con todas sus fuerzas, aunque estuviera temblando por dentro.

_ ¡A mi no me importa si estas harta o no! Esto agradecelo a tu padre, esa rata asquerosa fue quien te entrego en mis brazos, y si quieres seguir pagando por su vida, entonces tienes que obedecer, claro, que si quieres, ahora mismo ordeno que lo maten, ¡Ahora mismo te dejo en libertad pero para que vayas a enterrar a tu padre! ¡¿Eso quieres?!_ Le dice Bruno a Alejandra con palabras crueles, con un tono altivo y una mirada fría, llena de rabia.

Alejandra se le nublan los ojos inmediatamente, ella se sentía atrapada por esa bestia con apariencia de hombre.

Bruno se acerca a ella y la toma fuertemente por los brazos, poniéndola frente a él, le dice con palabras firmes.

_¡Me importa un comino si estas harta de estar conmigo, eres mia, hasta el día que yo quiera! ¡Yo te compre! ¡ERES MÍA! Espero que te quede claro.

_ ¡Ya no mas por favor! ¡Ya dejame ir, quiero ver a mi padre, quiero por lo menos saber de él!_ Le suplica Alejandra_ Ya se le habían acabado las fuerzas que tenía unos minutos atrás, Bruno la dominaba por completo.

Pero las súplicas de Alejandra eran ignoradas por Bruno, él la toma bruscamente por sus mejillas, y le dice.

_ No te dejaré ir, aun quiero cogerte mas, te compre, me perteneces, y no tienes otra alternativa que hacer mi voluntad.

Alejandra estaba luchando por retener sus lágrimas, pero no podía, era demasiada humillacion, se sentía peor que una basura, no valía nada para él, absolutamente nada.

Bruno toma la caja y saca el vestido, mira a Alejandra, y luego lo tira cerca a ella.

_ Pontelo, te doy diez minutos para que estés lista, si no bajas, vendré por ti y te sacaré a rastras de la habitación.

Alejandra lo mira con odio, con desprecio, deseando que desapareciera de su vida para siempre.

Bruno sale de la habitación azotando la puerta.

Ella no queria ir, era algo detestable estar con él, pero bruno la tenía amenazada, Alejandra no tenia opción.

Tenía miedo por su padre, ella no podía permitir que Bruno le hiciera daño, aunque en realidad no sabía nada de él.

Alejandra queda sentada en la cama unos segundos, ella tenía que darse fuerzas para obedecer.

Cierra los ojos, y respira profundo, luego se da una ducha rápida, y se pone el vestido, se mira en el espejo unos minutos, el vestido era hermoso, rojo, con un bello escote en V, se notaba que era costoso, pero eso era lo que menos le importaba, los lujos y las joyas finas no era mas que BASURA, basura como se sentía ella.

Alejandra seca sus lágrimas, y luego abre la puerta, abajo estaba bruno esperandola.

Al verla, Bruno queda sorprendido, la belleza de Alejandra lo había dejado atónito, aunque obviamente no se lo iba a decir.

_ Pensé que tendría que ir por ti_ Le dice secamente, tratando de ocultar su asombro.

Alejandra termina de bajar las escaleras, y Bruno le ofrece su brazo, pero ella lo rechaza inmediatamente.

Unos minutos después, llegan al nuevo club de Bruno, la brisa era un poco fría, pero no tanto como ese lugar, aun no entraba, y ya podía sentir escalofríos en todo su cuerpo.

_¿Qué es este lugar?_ Pregunta Alejandra_ No era el típico sitio de reuniones.

_ Mi nuevo Club, así que sonríe, quiero que todos crean que somos felices_ Le responde Bruno.

_ Claro, todo tu eres una mentira _ Le responde Alejandra.

Alejandra no tenía otra opción, pero por dentro, tenía unas ganas inmensas de salir corriendo, mira la calle, y desea con todo su corazón, la libertad.

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