Equivocación
Hermosa y joven, la tentación perfecta para un hombre mayor. En especial para uno como mi padre, que su mayor atractivo era el dinero.
No posee un atractivo físico que lo caracterice , siempre dije que lo que vio en él mi madre, una mujer tan bella como ella, fue su encanto personal. Un hombre determinado siempre a alcanzar lo que se proponía.
Inició su carrera en un pequeño bufete como abogado y ahora era un reconocido juez. Un hombre con mucho dinero y renombre.
Alexander Carraday, orgulloso, prepotente y dominante. Acostumbrado a pagar su ausencia con regalos costosos.
A mi hermana Julia eso le fascinaba. Alardeaba siempre de ser la preferida de papá. Y no se equivocaba, él prefería a su hija mayor que al patito feo de su pequeña Bianca. O sea yo..
Me parezco más a mi madre, amo la paz y la tranquilidad del hogar y odio los reflectores y la hipocresía. No se me da bien mentir. En cambio Julia es experta manipulando.
Crecí al calor de mi familia materna, mi tia Any y mis primas Inés y Fresia. En cambio mi hermana prefería los regalos de papá y que cumplieran sus caprichos. Eso era mejor que un día en la cocina compartiendo con mamá como madre he hija..
Recuerdo que una tarde después de pasar toda la mañana estudiando en la biblioteca, volví a mi casa para darme un baño y salir con Ines. Cuando escuche sin querer las palabras de mi padre que rompieron mi corazón..
Rita... Tú siempre serás mi esposa, lo de Amanda es... bueno.. lo de nosotros es diferente. ¡Tienes que comprender! ella es joven y hermosa como lo fuiste tú en el pasado y ahora pues ella me pide que elija y .. lo mejor será que me vaya con ella por un tiempo hasta que se haga a la idea de que por mi imagen yo no puedo divorciarme.. Así que por un tiempo Rita, lo mejor será que tú y yo nos veamos en otro lugar, no en esta casa.. Para que ella..
Alex - lo interrumpió mi madre - Toma tus cosas y vete de una vez. ¡Y no vuelvas!
¡¿Que estas diciendo Rita?! ¡Esta es mi casa!
¡Esta fue tu casa Alex! hasta que te enredaste con esa abogada. Ahora tienes otra casa y otra cama.. ¡Esta ya no es tu casa!
¡Esta es mi casa Rita! ¡Y siempre lo será!
Entonces quédate con esta Casa, ¡Soy yo quien se va!
¡Tú no sales de esta casa Rita!
Y si te vas; te llevas contigo al pato feo, ¡Julia se queda conmigo! Además ella ya sabe lo de Amanda, yo mismo se la presente, Julia es más sensata que tú y comprende mi relación con ella..
¡Ella siempre estará de tu lado Alex! Tú la compraste con regalos, al igual que a tu muñequita.. ¿No es así como la llamas Alex? Porque eso es lo que ella es.. Una muñeca.. Pues bien.. Juega con ella todo lo que quieras, pero conmigo ¡No! Y no vuelvas a plantearme que nos veamos en otro lugar, ¡Yo no soy tu amante! Ella lo es..
Pero como elegiste honrarla a ella y darle mi lugar de esposa.. Quédate a su lado Alex y dame el divorcio..
¿Te volviste loca Rita? Yo jamás te daré el divorcio. Tú eres y serás siempre .. ¡mi esposa!
¡Debiste pensarlo antes Alex! Ahora yo tengo la ley de mi parte. Tú vives con ella y muchos lo saben. ¿Crees que esto me cae por sorpresa? Me vinieron con la noticia hace tiempo y también con evidencias.. Lloré mucho al saberlo y me sentí herida cuando vi a mi propia hija compartiendo con la amante de su padre a mis espaldas.. A ninguno de los dos les importó lastimarme, ni a Bianca tampoco. ¡No te importó, ni a Julia tampoco!
¿Quién te lo dijo? - preguntó Alex asombrado
¡Amanda Heling! Y me lo confirmó mi propia hija.. Fue ella misma quién me dijo que se iba a vivir contigo y con Amanda a su preciosa casa. Pues ella si la comprendia, algo que según ella misma.... Yo jamás hice...
¿Te das cuenta? Tu linda muñequita se encargó de hacérmelo saber.. Ahora... ¡Esta casa es mía y todo lo que hay en ella también! Y ya que Bianca aún no a terminado sus estudios, tú te harás cargo..
Ya que lo tienes todo tan bien pensado, ¡Encargate tú del patito feo! Yo no quiero saber nada más de ustedes dos - dijo muy enojado Alex
¿Si así lo quieres? Toma tus cosas Alex y.. ¡Lárgate de mi casa!
Me escondi para que mi padre no me viera al salir de la habitación de mi madre. Estaba hecha un mar de lágrimas cuando mi madre me encontró
¡Eres lo más hermoso que tengo Bianca! - Me dijo - Yo cuidaré de ti siempre, hasta la última gota de mi sangre daré por ti ¡Te amo mi pequeña!
Salí de mi escondite y lloré en los brazos de mamá por horas..
Tengo 17 años y unos kilos de más, tengo grasa de más en mis caderas y en mis muslos, eso jamás me importó y ahora me daba cuenta que mis imperfecciones avergonzaban a mi padre y que eran la razón de que él prefiriera a Julia.. Su hija perfecta..
El dolor de su abandono fue tan cruel, que sólo pensé en mí y no en como se sentía mi madre, hasta que la encontré dormida en su cama con las fotografías de mi hermana, mi padre y esa mujer.. Sus sábanas estaban muy húmedas y comprendí su dolor..
El divorcio se dio a pesar de papá. Él no quería firmar el divorcio. Más Julia nunca dio la cara..
Mamá salió del bufete de los abogados de divorcios y entró dos horas después al bufete donde se firmó la venta de la casa..
Nos mudamos a otro estado. Iniciariamos de nuevo, al calor de la tía Evi...
Después del divorcio Alex Carraday no se sentía aliviado, todo lo contrario, se sentía incompleto. Como si le hubieran quitado una gran parte de él y le hiciera falta..
Estaba inquieto y deseaba tener una oportunidad para pasar por su antigua casa y ofrecerle su ayuda incondicional a Rita y disculparse por lo que dijo de su hija Bianca..
Todo había pasado tan rápido que no había tenido tiempo de pensar claramente. Se halló en un juzgado de divorcios en cuestión de días y con su familia dividida..
Y Amanda estaba sobre él todo el tiempo y Julia parecía festejar su libertad. Sabía que él no tendría tiempo para vigilarla y que tendría chequera abierta como compensación por la culpa de alejarla de su madre..
Cayó en una red y ahora se sentía atrapado..
¡Hola Benjamín! ¿A que debo tu visita? - le preguntó Alexander a su amigo
¡Vine a felicitarte por tu libertad! Tienes ahora a la preciosa Amanda a tu lado y a tu hija Julia contigo. ¡Una familia nueva! ¡Que más quisiera yo poder poseer la mitad de tu suerte! Estar divorciado y que mi mujer se mudara a otro estado..
¿De quién estás hablando? - le preguntó Alex a Benjamín mirandolo con seriedad y preocupación
De tu ex- mujer..
¡No entiendo! ¿Que pasa con mi esposa?
¿Esposa? Bueno.. Tu "esposa" Rita, vendió la casa y se mudó. No se a dónde. Lo unico que sé es que él mismo día que firmaste el divorcio fue al bufete de Hesbury y firmó la venta de la casa. Tomó un avión por la tarde. No se llevó nada.. Sólo sus cosas personales..
El rostro de Alex se puso pálido y se sentó en el borde de su escritorio como si hubiera perdido las fuerzas.. Su esposa se había ido y si no le habia quedado claro con la firma del divorcio, ahora le había quedado por sentado que todo entre los dos se había terminado..
Alex ¿La sigues amando? - le preguntó al verlo Benjamín
Esa pregunta no se la había hecho, estaba envuelto en su aventura y Amanda pasaba sobre él todo el tiempo. No había tenido tiempo para reflexionar sobre nada, se había dejado llevar por el ego y por la pasión y no pensó en nada más..
Ahora Rita se había ido y no sabía ¿A dónde?
¡Alexander!
Los ojos de Carraday se veían perdidos ¿Que había hecho? - Se preguntaba -Había humillado a su esposa aún sabiendo que muchas veces le había advertido que no le perdonaria una aventura. Que antes prefería que él le dijera que no la amaba y entonces ella se iría.. Y lo había hecho.. Muchas veces le juró que no cometeria el mismo error de algunos de sus colegas y la había herido y humillado, públicamente, exponiendo su romance. Y en su casa cuando habló con ella le propuso tomar el rol de su amante, hasta que aplacarán las exigencias de Amanda..
¿¡Que hice!? - Exclamó Alex con dolor - Lo que salió de la boca de Alexander Carraday, hizo sentir a Benjamín pena por su amigo. Alex había comprendido que se había equivocado y su equivocación lo había hecho cegarse y ahora había perdido a quién realmente amaba.. A su esposa Rita.
Mientras tanto Rita y Bianca ya se habían alojado en su nuevo departamento cerca de su tía Eva. A quien llamaban tía Evi..
Rita trabajaría junto a su tía en su pequeño restaurante, mientras Bianca celebraba sus 18 años en un gimnasio. Se había dispuesto a bajar de peso y cuidar se su figura antes de entrar a la universidad.
Pero la chica que se sentía fea causó conmoción en el gimnasio y un apuesto instructor se fijo en ella. Era diez años mayor que ella. Popular y muy apuesto. Gentil y considerado. El chico perfecto..
Eso la tenía muy emocionada y en un mes, ya tenía la figura que deseaba y se sentía muy bien consigo misma
Empezó a salir con el guapo instructor a espaldas de su madre. Pensando que no aprobaría que saliera con él siendo que era más grande en edad que ella..
Cuando su madre llegaba muy tarde y cansada del restaurante, no le preguntaba mucho. Y como ella salía muy temprano a correr y sabía que su hija Bianca estaba obsesionada con perder peso antes de entrar a la universidad, Rita le daba su espacio.
Hasta que una noche su pequeña Bianca llegó llorando al departamento..
¿Que pasó mi cielo? ¿Porque lloras?
¡Es casado! - dijo entre sollozos Bianca
¿¡Quién!? - preguntó su madre
Mami.. Te he estado mintiendo, te he engañado para salir con mi instructor del gimnasio. Y hoy cuando me estaba besando llegó su esposa y me abofeteo.. Me gritó miles de insultos.. Me acusó de todo tipo de cosas delante de muchas personas..
Yo ni siquiera sabía que él era casado.. ¡Me mintió! Y el muy cobarde se escudo diciendo que yo lo había seducido y que era la primera vez que nos veíamos y que lo hizo por que yo le insistí. Y que fui yo quien lo besó..
¡Le creyó todo! Y la gente me miraba como si yo fuera una cualquiera.. Mami.. ¡Perdóname! -Bianca lloraba como una niña
Los brazos de su madre la rodearon y sus caricias la consolaban. Ese pueblo era demasiado pequeño y Rita sabía que no lo olvidarian..
Debían marcharse de ese pueblo. Muy a pesar de que acababan de llegar y no sabía a dónde..
En la mañana muy temprano tocaron el timbre de su puerta, y al abrir..
¡Alexander! - Pronunció su nombre con asombro. ¿Que hacía él ante su puerta? - Se preguntó
Rita, este no es el lugar para que Bianca viva. ¡Y las mejores universidades no están aquí!. Te ofrezco - aclarandose la garganta continuó: ¡Perdóname! No merecías lo que te hice.. ¡Me arrepiento sinceramente de lo que dije de Bianca! Y quiero hacerme cargo de sus estudios y de todo lo que ella necesite..
Te ofrezco.. Una casa cerca de la universidad y.. Un .. Rita sé que Siempre te a gustado cocinar y eres muy buena en eso..
¡Te ofrezco Rita un restaurante! Para ti y.. bueno si quieres contratar también a tu hermana y a tu sobrina..
¿Porqué? ¿Que significa esto Alex?
Te lo responderé de la forma más sincera y sencilla.. ¡Porque estoy arrepentido! La razón.. ¡Porque me di cuenta que nunca he dejado de amarte!
Su mirada
Que su exesposo estuviera a dos meses del divorcio ante su puerta era tan confuso como certero. Tenía que sacar a Bianca de ese pueblo. ¡Cuanto antes!
El muy canalla de su instructor la había estado llamando y aunque se sintió tentada a tomar el teléfono y ponerlo en su lugar, pensó que lo mejor era no intervenir. Si Bianca quería hablar con él y ponerlo en su lugar, era su derecho. Ella estaría a su lado para apoyarla. Como lo había hecho Bianca con el caso de su padre. Se mantuvo callada a su lado y no le reprocho nada a su padre, ni le habló mal de él..
¡Bien! Escucha Alex. Por Bianca acepto la casa y el restaurante. Pero yo tomaré el apoyo económico a mi hija en cuanto a sus estudios..
Es mi hija Rita y se lo debo..
Y tendrá un techo y su madre un lugar donde ganarse su sustento. ¡Es más que suficiente! Mi patito feo y yo estaremos bien..
Vamos Rita, ¡No escuchaste nada de lo que te dije! Estoy arrepentido de lo que dije sobre Bianca y ..
¡Te escuche bien Alex! ¡Ahora vuelve con tu mujercita! Mi hija y yo nos iremos mañana. Envía a tu abogado con los papeles y con las llaves de la Casa y el restaurante..
¿No vas a perdonarme? - la pregunta de Alexander era triste..
Escuchame Alex, yo te lo pedí muchas veces y tú me lo juraste.. ¡Te creí y lo hiciste! te abría perdonado y probablemente habría vuelto contigo si..
¡Alex tú eres y serás el hombre de mi vida!
Entonces.. ¡Podemos arreglar esto Rita! ¡yo te sigo amando!
Cometiste un gran error Alex, le presentaste a mi hija a mi sustituta y ella se alió con Julia. ¡Tienes ahora la familia que soñaste! Dos bellas "princesas"
Me equivoque Rita ¡Perdóname!
Acepto la casa y el restaurante. Por amor a mi hija, por lo demás.. ¡Se terminó Alex! Vuelve con Amanda, tu muñequita..
!No dejaré que otro hombre ocupe mi lugar! ¡Te lo advierto! - la amenazó
¡Quiero todo por lo legal señor juez! - le dijo firmemente Rita
Veo que te heri demasiado y entiendo tu enojo. Pero lo quieras oír o no.. Como tú lo dijiste: ¡Yo soy y seré tú único hombre!
Adiós Alex y gracias por la casa y el restaurante.. Ahora vete ¡Adiós!
Alex se fue dolido, realmente no podía esperar que ella lo recibiera con las manos abiertas y que olvidara lo que le había hecho, pero le daba esperanzas que ella aceptara volver y que aceptara de él, la casa y el restaurante que ya estaban a nombre de Rita..
La noticia de que su padre había venido y que su madre habia aceptado la casa y un restaurante que el le ofreció a su madre, le dio alivio a su dolor y a su vergüenza..
Volvieron a su cuidad y un joven abogado las esperaba en el aeropuerto. Al ver a Bianca el rostro del joven abogado se iluminó de inmediato. Busco estar tan cerca de Bianca como pudiera. Era más que obvio que lo había impresionado.
Atento y considerado se deshacía en atenciones hacía ellas. Las ayudó a llevar sus cosas a su nueva casa y luego las invitó a comer. Y les dijo que en la mañana las llevaría al restaurante y les ayudaría en todo lo que ellas necesitarán..
Y así lo hizo. Se deshizo en atenciones con Rita y con Bianca. Con Rita tenía órdenes directas de Alexander de ayudarla en todo y en cuanto a Bianca, lo tenía cautivado..
Una semana y media después, cuando ya el restaurante estaba por abrir, apareció Julia..
¡Hija! Julia, ¡Que gusto verte! - la saludo su madre
No vine a verte ti mamá. ¡Vine por el pato feo de mi hermana! Dile que si se atreve a mirar a Carlo o a insinuarse yo misma me encargaré de que sus lindos ojos lo último que vean sea mi rostro..
Julia.. ¡Es tu hermana!
Y él el hombre con quien quiero casarme. Y al igual que Amanda quitaré a quien se atreva a entrometerse entre él y yo. Dile que no se atreva ni a levantar su mirada.. ¡Carlo es mío!
¡Como papá le pertenece Amanda!
¿Que te hice para que me odies tanto? - le preguntó con tristeza Rita
Oh mamá, ¡déjate de dramas! Adviertele a Bianca, que mantenga su mirada en el suelo, como los patos..
Julia salió dando un portazo del restaurante y yo salí de mi escondite..
Descuida mamá, ¡no te traeré más problemas! - Abrazandola la consolaba mientras su madre miraba con tristeza la puerta por donde había salido su hija mayor.
El restaurante abrió y fue un éxito total y yo no volví a hablar con Carlo. ¡Lejos y más lejos de todo chico! así me garantizaba no meterme en problemas..
Dos experiencias negativas seguidas eran demasiadas para no querer otra más.
Entré a la universidad y era hora de perfilar mi futuro y de escribir una nueva historia en compañía de mi prima Fresia..
Si con alguien me gustaría soñar sería con él - dijo Fresia
¿Él? Vamos Fresia, un hombre como él no se fija en mujeres como nosotras..
Soy capaz de chocar con él sólo para que me mire..
¡No exageres Fresia! - le dije - La verdad era que él era muy guapo, pero estaba segura que jamás se fijaria en alguien como yo ..
Inicie las clases y busqué pasar desapercibida. Estudiaba de día y en la tarde y en mi tiempo libre ayudaba a mi mamá en el restaurante..
Una noche llegó Carlo al restaurante con un caballero que me era muy conocido, los escuche hablar sobre lo que deseaban comer y me apresure a prepararlo y después llevarlo a su mesa..
¡Que lo disfruten! - les dije
La mirada de Carlo se puso sobre mí a lo que no correspondi. Pero unos ojos negros dibujaron mi rostro en su pupila, sorprendiendome y causándome rubor..