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Despreciable Alpha

Despreciable Alpha

Autor: : Blanca Villanueva
Género: Fantasía
La Reclama como su mujer aun sabiendo que no lo es, su deseo de venganza es mas grande que no le importa lastimar a su verdadera Luna. Sus leyes estan por encima de todo, incluso amor, pero sus padres saben que Elizabeth es espcial y que no deben permitir que se enamore de la misma persona que la destruyó una vez, pero el amor por Damián Danworth hará que Liz, vaya en contra de lo que aun no conoce, pero, ¿podrá hacer lo mismo el alpha que todos odian incluyendo su propia familia?

Capítulo 1 CAPITULO 1

Alguna vez han sentido que algo... nos falta, un vacío extraño que no puedes llenar con nadie, no se si es la depresión por la que paso gracias a que soy una don nadie, tengo 18 años y estoy en mi ultimo año en la secundaria, pero mis padres no podían con todo así que tuve que optar por conseguir un empleo de mesera temporal, pero no duré mucho tiempo ya que me echaron porque no me acosté con mi jefe Es tan complicada mi vida y así ha sido siempre, incluso de pequeña me hacían bullyng ya que no iba con la mejor ropa o usaba el mejor maquillaje, incluso me apodaron zombi porque era pálida de pi

el y no era muy buena para mantener una conversación Aun recuerdo mi primer año, un chico me invito a la fiesta de graduación de los que se graduarían ese año, estaba tan emocionada porque por primera vez un chico guapo y sexy me invitaba a salir, pero, todo terminó en desgracia después para mi ya que lo descubrí hablando con uno de sus amigos diciendo que grabaría todo mientras me comportaba como la perra que soy -¿Pensando otra vez? -dijo mi madre logrando asustarme ya que no la vi entrar -Lo siento...-se ríe -Pensé que me habías escuchado cuando entré. -Lo siento es que... -Deja de mortificarte, ese hombre era un cerdo. -ella y papá lograron que ese tipo fuera preso pero al poco tiempo salió porque alguien lo ayudó creo que era el dueño de la cadena de restaurantes en la que trabaja -Mientras tu padre y yo trabajemos, podremos reunir lo suficiente para todo, incluso para los gastos de tus estudios... -No, mamá... yo quiero ayudarlos, pero... Ella besa mi frente y me dice que no me preocupe por nada, pero como no voy a hacerlo si ese sujeto me hizo quedar frente a todo el mundo como una cualquiera que buscaba desesperadamente la forma de salir de su miseria Me la paso buscando empleo por internet, en el periódico mientras escucho música y me sumerjo en mis pensamientos. Seguí buscando en el periódico algún trabajo que no tuviera que pedir que fuera pasante universitaria, mis ojos leen detenidamente pero no había nada y cuando estaba a punto de cerrar el periódico vi un pequeño anuncio donde solicitaban una niñera Nunca antes había trabajado limpiando casas, pero lo que pagaban era buen salario, aunque había escuchado rumores de ese lugar tenebroso, se me erizaba la piel de solo pensarlo, vivir en la ciudad no es fácil, pero supongo que ir a la entrevista no sería mala idea -¿Cariño, estas seguras de ir a esa mansion? -Necesitamos el dinero mamá y lo sabes. Además, no me conocen y yo tampoco, no creo que sea peligroso ir si estaba publicado en el periódico. Había rumores en de esa propiedad, de todo tipo, pero eran personas que seguramente viven aislados de las personas, "y quien no querría hacer lo mismo si las personas solo te destruyen" -Que Dios te acompañe hija -papá tampoco estaba de acuerdo, pero sabe que soy demasiado terca -Puedes llamarme si algo pasa, iré enseguida. -Ok Los abrazo a ambos y subí al autobús que me dejaría cerca de la mansion que está en las afueras de la ciudad, una hora y media de viaje fue lo que me demoré, había llamado antes y una mujer me dijo que me recibirían enseguida Arreglo mi cabello que se encuentra recogido en un moño, me veo en el reflejo de la pantalla de mi celular para asegurarme de no verme pálida "aunque es imposible". Los enormes portones se abren, al caminar me doy cuenta que esta gente ama la naturaleza Una mujer rubia me esperaba, en la entrada, "Es muy bella" deduje que era la esposa del dueño de esta propiedad, me detuve cuando escuché un ruido provenir detrás del jardín, pero mi atención vuelve a la mujer que se acerca, al tenerla frente a mi, sentí que mi espacio personal estaba invadido asi que me alejé un poco de ella -Ven, pasemos a la entrevista. Sujeto mi pequeña cartera, me deja sola por un momento cuando toma una llamada, nuevamente escuché un ruido extraño pero lo ignoro cuando escucho que alguien viene hacia donde estaba, pensé que era la rubia pero no fue así, un hombre de al menos unos 50 años venia entrando y me vio y no pareció contento "¿Qué es esto?" La rubia vino nuevamente y cuando él la vio, la tomó del brazo con una rudeza que me lleno de miedo, luego ellos se acercaron a mí. -Escucha bien... Ella me dice lo que consiste el empleo que me ofrecen, y no me pareció tan mal, solo debía ver que su hija durmiera las horas de su siesta mientras ellos venían de regreso a esta casa, no tardarían mucho solo sería por esta ocasión y durante dos horas y si hacia todo bien, me pagarían mas de lo que ganaría en una noche como mesera así que acepté sin dudar Ella se fue con el hombre y yo me quedé sola, totalmente sola en la casa esperando que el dueño llegara, la noche empezaba a caer y mis padres me llamaban constantemente para saber si estaba bien. -Si estoy bien papá, escucha... no, no puedo irme, la niña sigue durmiendo y debo esperarlos hasta que lleguen, no. Como crees que van a ser unos asesinos, tienen una hija, ok, mira si no vienen en una hora, les llamaré. Comencé a desesperarme porque nadie venia, quería irme ya que comenzaba a darme miedo, cuando veo un auto llegar me sentí mas aliviada así que los esperé en la entrada, me preguntaron por su hija y les dije que seguía durmiendo "algo que me sorprende ya que un niño no duerme tanto" -Me tengo que ir. -dije precisada -Espera, tu pago. -la mujer me paga -Muchas gracias, sabía que eras buena. Sonrío en despedida. -Espera, no puedes estar esperando en la calle el autobús con ese dinero, -dijo el hombre -Damián, ve y deja a la chica a su casa. -No, enserio... no necesitan... -Por supuesto. -al voltear vi a un chico de mi edad, castaño y de ojos color ámbar, el aire se escapa de mi como si todo hubiese sido robado por él. Era tan apuesto que mi corazón seguía sin latir, no reacciona tenía una sonrisa ardiente y lo digo porque mis piernas me estaban fallando-¿Vamos?

Capítulo 2 CAPITULO 2

Iba tan nerviosa en su auto, estaba con un chico que parecía sacado de una revista de modelos juveniles, era tan amable que intentaba sacarme conversación, pero yo era tajante porque no soy buena con las conversaciones Cuando vi mi casa, quise salir corriendo ya que sentía que mi cara estaba roja, me sentía sofocada, intenté quitarme el cinturón de seguridad, pero no pude. -Deja te ayudo... -mi cara se prendió en calor cuando siento que su rostro esta peligrosamente muy cerca del mío, -Listo.

"no, no, no.." Sus ojos eran tan hermosos, sus labios... los estaba viendo y como no hacerlo si está a milímetros de los míos, mi corazón se enloquece cuando sonríe viéndome fijamente. -Buenas noches. No se en qué momento salí de su auto, solo me quedé paralizada sin reaccionar cuando besó mi mejilla, mis padres al verme afuera sin moverme de mi lugar, me llevaron a dentro y me dejaron en mi habitación cuando les dije que estaba cansada y que no tenía hambre "¿Qué fue eso?" Hoy debía ir a clases, otra vez. "que emoción!" en realidad no quería ir ya que eso seria otro año siendo la inexistente chica que todos molestan cuando quieren, ojalá y encuentren a otro a quien fastidiar. Sujeto mi mochila, como siempre uso mi ropa mas decente y mi cabello rebelde y liso recogido un moño, mis lentes, si tengo miopía y los necesito -¿Quién es él?... Los murmullos me hacen ver hacia atrás, al ver a Damián nuevamente mi cuerpo se paraliza, ayer tuve la oportunidad de verlo mas de cerca, pero hoy que es de día... me doy cuenta lo atractivo que es, "¡Maldición, es lindo!", estaba tan distraída viéndolo que no me di cuenta que las chicas que siempre me molestan venían hacia a mi, solo reaccioné cuando sentí que me empujaron, caí al suelo y mis libros se esparcieron frente a mi mientras los pisoteaban Todos se reían de mi pero yo me Moria de la vergüenza porque seguramente el vio todo, al levantar mi cabeza, lo vi, estaba de pie frente a mis ojos. -Quítate de mi camino. Sus palabras me cayeron como un valde de agua fría, me hice a un lado y el pasó por encima de mis cosas, sentada me quedé observando mis cosas en el suelo mientras los demás se marchaban dejándome completamente sola mientras mis lagrimas ruedan por mis mejillas nuevamente. Me perdí la primera clase ya que me encerré en el baño por un rato hasta que pudiera calmarme, para muchos venir a clases es algo maravilloso ya que se reúnen con amigos, salen con sus parejas después de clases, pero yo no lo veo así, mas bien siento que es mi infierno en vida A cabizbaja entré a la siguiente clase, siempre estaba sola, nadie quería ser mi compañero de asientos ya que esparcieron un rumor de que tenia piojos, "cosa que no es cierta". Estaba sumergida en la voz del profesor que no vi quien había entrado de ultimo, solo presté atención cuando sentí que alguien estaba a mi lado Al ver de reojo lo vi, sentado a mi lado estaba Damián, como anoche, pero esta vez mas cerca. Me ignora y mantiene su vista en el profesor, no tenia nada para tomar nota de lo que dejaría de tarea. La clase había finalizado y siempre espero a que todos salgan del salón porque soy lenta para anotar, sin darme cuenta ya todos se habían ido -Una vida tras otra. Giro rápidamente cuando escucho su voz. Todo este tiempo estuvo detrás de mí, decidí ignorar lo que dijo ya que tal vez pensó que era otra persona. -Elizabeth, -detengo mi andanza cuando dice mi nombre. ¿Cómo sabe mi nombre? -¿Es tu nombre verdad? Muevo mis ojos nerviosa, ¿Qué estaba diciendo? -Perdón... yo... creo que te equivocaste de chica. -quise salir pero toma de la muñeca -No me equivoqué -ladea una sonrisa cálida descolocándome por completo. -Lamento lo de esta mañana. Si quieres puedo compensártelo con una salida después de clases. "No, no... aquí hay algo mas" Salir lastimada no es lo que quería, siempre que alguien se acerca a mi, es para lastimarme y eso no lo voy permitir, ya he sufrido suficiente en mi vida así que lo alejé de mi y salí a grandes zancadas del salón, mi corazón estaba loco porque, el que un chico te haga una proposición como esa, es algo que no sucede todos los días Al salir de clases, iba a subirme al autobús, pero me detuve cuando vi a un grupo de chicos que parecían esperarme para hacerme una broma así que no quise entrar y deje que mi transporte se fuera. Maldigo por dentro, pero reacciono asustada cuando escucho un claxon aproximarse rápidamente -¿Te llevo? Sujeto mis libros con fuerza mientras pienso en las opciones que tengo que son pocas por cierto, confiar en alguien como él no es lo que debo hacer porque es un extraño. Pero no deja de mirarme con esa sombría mirada y esa aura tenebrosa y dominante que lo rodea Solo cuando llegué a casa me sentí a salvo, pero me alteré cuando vi que el no se detuvo y aceleró cuando estábamos cerca para luego alejarnos de mi casa. -Oye.. -Te vas a divertir. Enserio que lo necesitas. -¡No, para! -el me ignora y sigue su camino, así que sin pensar en las consecuencias intenté arrojarme del auto pero el se dio cuenta de mis intenciones y me detuvo -¡Déjame! El detuvo el auto así que me bajé y camine ignorándolo, de pronto me sujeta del brazo y cubriendo mi boca me llevó al callejón, el miedo me invade cuando veo sus ojos, eran azules, de un rojo tan intenso y brillante que quería ayuda. -No te vas a escapar de mí, eres mi mujer te guste o no.

Capítulo 3 CAPITULO 3

"¡Esta loco!" El miedo se apodera de mi porque probablemente estaba con un posible psicópata, "mis padres tenían razón, no debí ir a esa casa" quise quitármelo de encima pero no pude, es como si fuera una piedra la que estuviera sujetándome -Escúchame bien, -mis piernas comienzan a temblar cuando siento su mano rodear mi cuello -Eres mía... nadie puede acercarte a ti, si lo hace, tu pagaras las consecuencias.

Mi vista se nubla mientras siento que mi corazón corre para esconderse ante el miedo que estaba sintiendo, el aura que emana de este chico me causa tanto terror que no tuve más opción que aceptar sus condiciones. -Nos vamos a divertir mucho. -lo escalofriante que sonó eso me hizo llorar -Elizabeth, -se rie al decir mi nombre como si fuera divertido-ni siquiera eres digna de portar un nombre tan hermoso ya que eres... fea. El se alejó de mí mientras yo me quedo paralizada sin creer que esto me esté pasando, me quedé en el callejón mientras mi cuerpo se desliza lentamente hasta caer sentada sin poder dejar de llorar, me acurruco de forma fetal mientras lo ultimo que dijo se repite en mi cabeza. "eres fea". No se por cuento tiempo me quedé llorando, solo sé que era mas oscuro y el día se había acabado. Me fui a casa y al llegar mi madre notó que tenía los ojos hinchados. Me preguntó si había pasado algo ya que llegué tarde de la escuela, no acostumbro a llegar tarde así que para ellos algo pasó. -un chico... -me detuve a pensar en la mirada de ese chico nuevo -Un chico me invitó a comer un helado... creí que era porque le gustaba, pero... yo lo malinterpreté y estuve llorando por eso, creí que le gustaba a alguien por primera vez. Mi mamá me abraza, observo que mira a mi padre y él sonríe con tristeza, se acerca a mi y me dice que es mejor así ya que siempre seré su bebé, ellos siempre se preocupan por mí, me cuidan demasiado y a veces eso me gusta pero a veces creo que es por eso que soy frágil ante cualquier intento de defenderme ya que ellos lo hacen por mi. Me pude tranquilizar después de unas horas encerrada en mi habitación, la soledad es la única donde encuentro consuelo y paz, inhalo profundo y de la nada mi celular vibra, me pareció extraño ya que nadie me escribe o llama, no tengo amigos. "¿Puedes cuidar nuestra hija el fin de semana?" Era la madre de ese loco, no, no... volver ahí es como regresar a la boca del lobo y yo prefiero mantenerme alejada de ese chico, se nota que es igual a los demás, rechacé su oferta pero ella me envió un mensaje diciendo que me pagaría mas por el fin de semana, pienso en que el dinero que me dio la primera vez, me vino de maravilla ya que solventamos algunos gastos para la comida. Recibo otro mensaje de ella y esta vez me dice lo que me pagaría dejándome con la boca abierta porque es mas de lo que me imaginé, pero había una condición, debía quedarme en su casa y eso me erizó la piel por completo porque ya quedarme es un peligro eminente. "Lo siento no puedo quedarme por la noche a dormir, mis padres no me dejarían" "La casa es muy grande así que no hay problema, solo es una noche, por favor, sé que eres una buena chica en la primera que confiamos y por eso te lo pido, piénsalo y me das una respuesta en dos días". No había nada que pensar, no después de lo que pasó con ese chico, el solo pensar en la idea me aterra, puede llegar a hacer cualquier cosa y... no, no, no. Definitivamente es un rotundo no. Llegué a la escuela con los ánimos por los suelos ya que quería regresarme a casa porque sabia lo que me esperaba. De la nada, antes de entrar a la escuela siento un fuerte golpe en mi hombro que me hizo dejar caer mi mochila al suelo, el intenso dolor en mi brazo me hizo ver lo que había pasado. -¡¡Touchdown!! Todos comenzaron a reírse mientras entran a clases y recogen el balón con el que me acaban de golpear, "¿Por qué me hacen esto?". Tuve que ir a enfermería, la enfermera me dio un analgésico para el dolor mientras me dice que debo tener mas cuidado a la próxima, la excusa de la puerta no me la creyó por supuesto, pero a ella no le importó si mentía o no. Saliendo de la enfermería escuché unos extraños ruidos provenir de los baños, al comenzar a caminar lejos de él, pude ver que el mismo loco que me reclamo suya, sale de los baños de chicas besándose con una de las porristas, nuestras miradas se cruzaron pero como si no me hubiera visto, sujeta el trasero de la chica y la mete nuevamente a los baños, pero ella salió corriendo en una especie de juego para que lo siguiera pero no lo hizo, al ver que venía hacia a mi quise huir pero choqué contra un chico y este me empujó haciendo que el golpe de la pelota regresara con más fuerza -No puede ser... ¡Mira, ya manchaste mi chaqueta con kétchup! No podía levantarme al ver que venia a golpearme, pero de la nada ya no tenia su imagen si no la espalda de alguien más, de pronto el chico que quiso golpearme estaba en una rodilla, estaba incrédula de lo que estaba viendo, Damián tenia su puño y le hizo una llave que lo hizo quejarse. -Ella me pertenece, entiendes. Solo yo puedo tocarla. -Si, amigo. ¡ah!.. El chico cae al suelo, se levanta enseguida y dice que sabia que era extraño por los gustos que tenia, pero el aclara que desde ahora... yo, sería su juguete nuevo por lo que el chico se va sin decir nada. Cuando vuelve su vista hacia mi me quejo por la brusquedad al levantarme. -Te dije que nadie debía tocarte. -¿Qué? pero si... -Te veo el fin de semana en mi casa, porque iras y te quedaras o lo vas a lamentar.

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