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Destinados A amarnos

Destinados A amarnos

Autor: : Nelpin
Género: Romance
Ella: Me embarqué en una travesía en busca de mi propio espacio, un lugar para llamar hogar. La fortuna me sonrió y descubrí el lugar perfecto, un santuario que parecía hecho a medida para mí. Pero, como en toda historia, había un villano en este idilio: mi nuevo dueño de piso. Desde que cruzamos caminos, mi vida cambió irrevocablemente. Ahora, me veo obligada a soportarlo, todo para evitar el regreso al nido familiar y la tutela de mis padres. Él: Estuve a un paso de unir mi vida a la mujer que amaba, pero ella me abandonó sin dar explicaciones. Desde ese momento, he estado rodeado de mujeres hermosas, pero una en particular me cautivó. Le entregué todo lo que deseaba, solo para que me traicionara yéndose con uno de mis socios. La vida no ha sido justa conmigo, por eso he perdido la fe en las mujeres. Sin embargo, el destino tenía otros planes y ella apareció en mi vida. Desde que la conocí, nada volvió a ser igual.

Capítulo 1 DOS VIDAS DIFERENTES

*EMILY*

Soy una joven alegre y me encanta divertirme, pero no puedo hacerlo porque aún vivo con mis padres y ellos son muy estrictos. Mis compañeras me invitaron a una fiesta, yo encantada por ir, así que hice planes para el fin de semana. Trabajo todos los días con mis padres en una tienda de venta de telas, que tenemos aquí en Londres, la vida no es fácil, sin embargo, mi padre ha mantenido a flote la familia, yo ya no quiero estar bajo su mando, quiero independizarme. Hace un mes mandé vía internet, he hecho y mandado varias hojas de vida a diferentes empresas, quiero desligarme, ambiciono mi libertad, tomar mis propias decisiones y salir a la hora que quiera sin pedir permiso.

Llego a la casa después de un día agitado en la tienda, hubo mucho movimiento, gracias a Dios todo terminó por esta semana, mis amigas de secundaria me han invitado a la inauguración de un nuevo club. Les dije que iría, aunque aún no se los he dicho a mis estrictos padres. Como siempre tengo que mentirles a ellos, ya tengo 23 años y me tratan como a una adolescente, todavía tengo que pedir permiso, por lo general no me lo dan. Es donde me toca mentir, hoy diré que dormiré con mi amiga de toda mi adolescencia, Rosa, me ayuda con mis mentiras, no me gusta hacerlo, pero ellos me obligan a mentir, porque todo me lo niegan.

-Emily, haz la cena que estoy ocupada doblando la ropa. -me indica, mi madre, odio cocinar, de mi parte solo comida chatarra comiera.

- Sí, madre, yo me encargo de eso. -le contestó de mala gana, odio cocinar.

Así es mi vida, pero todo está por cambiar, mande mi hoja de vida a empresas que se ubican en el centro de la ciudad, muy retirados de aquí en donde vivimos. Quiero tener mi propio sitio donde viva sola y con mi trabajo lejos de ellos, los amo mucho y los respeto, sin embargo, ellos me asfixian, deseo autonomía, hacer lo que quiera sin pedirle permiso a nadie. Después de la cena, me encierro en mi habitación, escucho música, me encantan las baladas, hablo dos idiomas, el español y por raciocinio el inglés. Mi madre es de padres canadienses, mi padre la trajo a vivir a este país, conoció a mi padre en unos de sus viajes a ese país, ellos se enamoraron y decidieron venirse para aquí, él es mucho mayor que ella. Yo soy la última hija, mis dos hermanos mayores están casados, y viven en otra ciudad. Por eso me sobré protegen por ser la única mujer.

El sueño de ellos es que me casé aquí y tenga hijos, pero esos, no son mis sueños, los chicos no me interesan por los momentos. Quiero ser libre y disfrutar la vida, salir donde yo desee, conocer personas y sitios, manejar mi propio dinero, tener mi auto y mi propia casa. Quiero ropa de marca, quiero darme el lujo de comprar mis cosas. ¡Dios escúchame! Codicio tener mi propia casa. Llego el sábado alegre y el cuerpo lo sabe, tenemos planeado con las chicas bailar hasta altas horas de la noche y dormir todo el domingo.

-Padre, madre, voy de salida. -llevo mi ropa sexi en un bolsón para que no se den cuenta de mis planes.

-No apagues el celular, te estaremos llamando, no te desveles mucho.

-Si papi nos acostaremos temprano. -vil mentira la que le acabo de decir, no me gusta, pero no tengo más salida que hacerlo.

- Hija -Me llama mi madre- cuidado anda con chicos, no quiero que aparezcas con un embarazo no deseado. Eso solamente cuando usted contraiga matrimonio.

-Solo vamos chicas, mami, además los chicos no me interesan, usted bien lo sabe. -Esa sí es la verdad.

-Buena chica, te estaremos llamando.

- Si mami, no apagaré el celular, lo prometo. -por fin me dejaron ir, tomé un taxi directo a casa de mi amiga Rosa.

-Por fin llegaste, Emily, tenemos que arreglarnos, hay que ponernos bien sexi, hoy arrasaremos en la pista de baile.

-Me costó fingirles a mis padres, lo aburrida que la pasaré, ya sabes cómo son, quieren saberlo todo.

-Yo no tengo ese problema, vivo, sola e independiente, ¡Vivo feliz! -presume, Rosa.

-Yo ya quiero ser independiente, me tratan como si fuera una adolescente, es vergonzoso.

-Hay si amiga, aunque es su casa, son sus reglas, te toca aguantar hasta que tengas tu propio sitio donde vivir.

-¡Sueño con ese día, ojalá me salga un empleo rápido, ruego a Dios para que sea pronto!

-Lástima que donde trabajo no hay vacantes, pero pronto te saldrá algo.

-¡¡Dios te oiga!! Mi padre me tiene mi dinero, dice que ahorre, aunque no sé para qué.

-Es complicada tu vida.

Nos pusimos todas unas mamacitas, mi cabello es color rojizo a base de tintes. Me hace ver la piel más clara, estoy emocionada de que podré disfrutar la noche sin estar pensando de llegar temprano a casa. Mi amiga Rosa es piel bronceada, tiene unas piernas de infarto, no digamos el trasero. Las dos somos bombas, aunque yo soy más decorosa.

Llegamos al club, el sitio está a reventar, nos movemos al ritmo de la música, pasamos por unas mesas donde hay muchos chicos, pero hoy no andamos cazando maridos, hoy nos vamos a divertir, a gozarla rico. Cantamos a toda garganta, pedimos dos cervezas para empezar. Estamos sentadas y moviendo nuestro cuerpo al ritmo de las melodías que pone el DJ.

-Bebemos y después a romperla a la pista, ya sabes los pasos prohibidos.

-Estás segura, Rosa, aunque hoy quiero bailar hasta que me duelan las piernas.

Bebimos nuestras bebidas, pedimos unas piñas coladas, Rosa me tomó de la mano, llevándome a la pista para bailar. Unos hombres querían bailar con nosotras, mi amiga les dijo que éramos parejas, nos hizo pasar como lesbianas, de esa manera nos dejaron de molestar. Estábamos bailando, cantando a todo pulmón, si a eso se le puede llamar cantar, porque me dolía la garganta.

Bebimos como locas, como si el mundo se terminaría mañana. El dueño del club estaba hechizado por mi amiga, ellos eran amigos de años, él deseaba llegar a segunda base con ella, sin embargo, Rosa es difícil de atrapar. Al ver el estado en que estábamos, se ofreció en llevarnos al apartamento, mi amiga accedió, en todo el camino le tiraba una que otra mirada a ella.

-Te gusta mi amiga, Raúl.

- ¡Qué, sé me nota a leguas!

-Si te vieras como te corre la baba de la boca.

-Eres mala, aunque no lo voy a negar, Rosa me llama la atención.

-Suerte, ojalá te dé una oportunidad, tú inténtalo.

Rosa va de lo más dormida por lo borracha que se encuentra y yo voy algo mareada, pero consciente, todavía estoy lúcida. Llegamos al apartamento de mi amiga, Raúl me ayuda a bajarla, le doy las gracias por el aventón. Acuesto a mi amiga en su cama, ella está en el país de las maravillas, le quité la ropa y zapatos para que durmiera cómoda. Yo me dirijo al baño, me di una buena ducha, para que se me bajen los tragos. Cuando salí, Rosa está en el piso, se cayó de la cama, me carcajeó en verla en el suelo. Como pude la volví a subir, me seque el cabello, revise el celular, tenía cinco llamadas perdidas de mis padres, ¡diablos! Tenía el celular en vibrador. También tenía varios mensajes de ellos, había uno de un número desconocido.

MENSAJE

Buenas noches, usted me contacto preguntando por el apartamento que sale en internet, le tengo una ganga, ya que está sumamente barato, por motivo de viaje la estoy dando a ese precio, adjunto le envié el precio y fotos, espero su respuesta, solo tengo tres días para venderla, si no le interesa notificar... gracias.

¡Que, diablos! Por fin una respuesta de la pregunta que deje, voy a ver que tal es la casa, cuándo veo las fotos, no lo puedo creer, esto debe ser un sueño o las copas de más que llevo encima. Es de lujo por dentro, bien amueblada, espaciosa, dos dormitorios, dos baños, un ropero enorme, sala, comedor y cocina amplia. Estoy brincando de felicidad, está barato, tengo que obtener esa casa. Mañana, aunque me toque rogar de rodillas para que mi padre me entregue mi dinero y me preste la diferencia, la dueña solamente me da tres días para compararla. Estoy de lo más emocionada, no podré dormir, miro y vuelvo a mirar las fotos de la casa, está de lujo, ya quiero vivir ahí.

*MICHAEL*

Hoy tengo varias reuniones con unos socios, soy dueño de una empresa que se dedica a equipar los hospitales y clínicas con instrumentos dedicados a operaciones, la tengo a nivel internacional. Aquí en Londres, tengo una vida activa, pero en ocasiones me doy también mis gustos. Tengo gustos distintivos, soy un hombre dominante, me encanta tener sumisas bajo mi mando, sin sentimientos involucrados.

Eso sí, las mujeres que me complacen les doy una vida de lujos. Cuando me traicionan las hago pagar muy dispendioso. Tengo una mujer que es mi favorita, en ella he invertido miles de libras esterlinas. Ella se ha hecho varias cirugías en su cuerpo, con tal me gusten, no hay problema con eso. Hace unos días me di cuenta de que ella me estaba engañando con uno de mis amigos, me han estado viendo la cara, pero conmigo no se juega.

Ella se dio cuenta de que me enteré de su traición, la muy descarada desapareció del mapa, la fui a buscar la residencia donde le compré una bonita casa, donde la tenía viviendo, ella dejó intacta la casa, solo su ropa y las joyas que le regalé se llevó. ¡Maldita alimaña! Pero conmigo no va a jugar, la voy a encontrar y ahí sabrás que conmigo no se juega. Le dije al portero de la residencia que cuando regresará la joven que ocupa la casa, que me avisará a mi número, le dejé una de mis tarjetas.

Mi amigo Joshua, con quien comparto los mismos gustos, quedamos de vernos en el club para tomarnos unos tragos. Llegó al sitio, Joshua me está esperando, con dos hermosas nenas. Eso me alegra la noche, quiero despejar mi mente y otra cosa más.

-¡Amigo por aquí!, ¿Por qué tardaste?, ¡Ya tu compañera, se está aburriendo!

-Tenía unos pendientes. -la chica se me sienta en las piernas y enrolla su brazo en mi cuello, Empezamos a platicar, las mujeres que ha elegido estaban bien buenas. Nos dirigimos a donde se presentará el show, entre dominante y sumisa.

-¿Y tu sumisa favorita?

-Larga historia, para resumirlo, la zorra me puso los cuernos con uno de mis amigos.

-¡¡Tiene huevos, esa vieja!!

-La supo hacer, no obstante, ella me las va a pagar, eso que no te quede dudas.

Disfrutamos del show, aunque no me pude concentrar porque mi mente estaba ocupada maquinando lo que le haría a ella cuando la volviera a tener en mis manos, ella no se va a burlar de mí, ojalá que eso suceda pronto.

Capítulo 2 UN ENCUENTRO TURBULENTO

*EMILY*

Me costó persuadir a mi padre, pero al final lo termine convenciendo, viaje en autobús hasta el centro de la ciudad, cuando llegue a la terminal donde se acaba el viaje en bus, tome un taxi, me llevo hasta la residencial donde voy a vivir mi nueva vida. Estoy muy feliz de poder tener mi propio espacio ¡Donde mando yo, opino yo, donde puedo hacer lo que yo quiera! Voy a acomodar mi ropa y zapatos, es tan espacioso este apartamento que no creo llenarlo, estoy encantada, giro sobre mí misma mirando a mi alrededor, es perfecto. Entro al baño, es un monumento, me quito la ropa. Entro en la Tina de baño, es de color rosa, alrededor hay esencias aromáticas, qué delicia, estoy viviendo la vida de una chica rica.

Salgo de la bañera, me miro al espejo, tomo el cepillo fingiendo que es un micrófono, y empiezo a darme un show personal, cantando a todo pulmón. Mirándome en el espejo, Salí del baño moviendo mis caderas, cubriendo mi cuerpo solo con una toalla. Me recosté en el umbral de la puerta, puse mis manos arriba de mi cabeza fingiendo el final de la canción. Estoy tan sumergida en mi mundo de felicidad de que por fin vivo sola. Cuando una voz masculina me pega el susto de mi vida.

- Cantas horrible. -hay un hombre en mi casa, eso me pone nerviosa.

¡¡Maldición!! Miro a todos lados, de donde provenía esa voz masculina, cuando un hombre está sentado en el mueble que se encuentra de mi habitación, con sus piernas cruzadas y su mano sosteniendo su mentón. Se veía como si fuera un actor de cine, me asuste al verlo muy cómodo, un ladrón entro a mi dormitorio, me va a matar.

-¡¡Qué!! ¿Quién diablos eres? ¿Cómo entraste aquí? No tengo dinero ni nada de valor. -mientras le hablaba, buscaba algún objeto con que defenderme, miré mi plancha de pelo en la cama, cautelosamente me acerqué a la cama.

-¡Quédate quieta, mujer, las preguntas las hago yo! -me dice reclinándose hacia enfrente, colocando los codos, en sus rodillas.

Mientras decía eso me tiré a la cama para coger la plancha, pero él también se me tiró encima, le pegué con la plancha en la espalda, el sujeto mis manos, arriba de mi cabeza me quito mi arma mortal, me sostenía con una mano, él tiene gran fuerza. Me remuevo queriendo soltarme, pero el tipo es fuerte.

-¡¡Cálmate mujer!! Solo quiero saber qué haces aquí, ¿Dónde diablos está Penélope?

-¡¡Quítate animal, no conozco a ninguna Penélope!!

-¿Cómo entraste a la casa?, ¡Tienes que tener las llaves!

-Ahora esta es mi casa, la compré ayer, no tengo dinero aquí, me endeudé para obtenerla, no tengo un trabajo fijo, ¡¡Por favor!! No me robe nada, no me hagas daño. -use mi inteligencia, quise causarle lástima para que no me robara nada, tal vez el malnacido tiene corazón.

-¿Lo compraste? ¿Eres idiota o te haces? ¡¡Como compraste algo sin documentos, esta casa me pertenece!!

-La señora Vilma me dijo que el abogado está trabajando en eso, tengo una carta poder de ella. Los documentos me los entregarán en unos días.

-Carta, poder, muy astuta la zorra de Penélope. Y tú de qué mundo vienes mujer, todo lo que hay aquí es mío y de lo que veo ahora tú también me perteneces. -dice con una sonrisa que asusta.

-¿Cómo qué te pertenezco?, suéltame idiota, yo no le pertenezco a nadie. -me sujetó de mi quijada besándome, luché hasta que logré soltar una de mis manos y lo primero que hice fue arañarle el cuello, sentí su piel en mis uñas.

-Aush. ¡¡Maldición!!, me arañaste.

-¡Me has besado sin mi consentimiento, a mí nadie me toca! ¡¡Idiota!!

El muy idiota me besó introduciéndome su lengua dentro de mi boca, pero lo dejé sangrando de su cuello. Se tocó con la mano y cuando se miró la sangre, mire que sus ojos se oscurecieron, me levanto de un tirón. Me coloca boca abajo en sus piernas, sometiéndome por completo, su codo me inmoviliza la cabeza a modo que no puedo moverla para ningún lado, dejándome ver solo al suelo. Subió un poco mi toalla dejando mi trasero desnudo al aire, luché con mis manos para bajarla, sin embargo, me apretó más fuerte. Acariciaba con su mano fría, mi trasero.

-Estate quieta, esta será tu primera lección, nunca debes arañar a tu amo.

-¿Mi amo? ¡Estás loco, yo no le pertenezco a nadie, soy una mujer libre!

-Desde hoy eres mía, por tu mal comportamiento recibirás un castigo. -¡¡Qué demonios!! Salí del control de mis padres, ahora este idiota me quiere controlar, sobre mi cadáver que me someteré a él.

Me dijo que este era mi primera disciplina, el imbécil me pegó con la mano abierta, en la primera palmada sentía ardor y picazón, de ahí me vino la segunda palmada, no grite, no le daré ese gusto, solo gemía del dolor. La tercera fue más fuerte, sentí que mi trasero vibra del dolor, luego la cuarta con esta no iba a poder sentarme por lo menos unos tres días. Después él me puso de pie mirándolo de frente y me dijo que este era un castigo por haber arañado su cuello, la próxima vez sería peor si me portaba mal. Me hizo sentir una niña siendo regañada.

Me coloqué bien la toalla, me ardía el trasero, pero no le di gusto, no llore ni suplique. ¡¡Maldita bestia!! El muy iluso me dijo que a partir de hoy si quería permanecer en la casa, tenía que hacer lo que él dijera, le dije que yo había pagado por esta casa, que yo la he comprado, que estaba muy endeudada por obtener este espacio. Él me quedo observando, él no dejaba de preguntarme que en donde estaba Penélope, le dije que la que me había vendido la casa era la señora Vilma, yo no conozco a ninguna Penélope. Me dijo que yo era una ignorante por comprar algo sin papeles.

- Eso no importa por los momentos, sabes que me encanta lo que veo, ahora serás mi nueva adquisición, el lunes pasaré por ti, trabajaras para mí.

-No, señor, yo sé valerme por mí misma, pronto obtendré un trabajo, no quiero tener nada que ver con una bestia como usted.

-¿Quieres otro castigo? No me tientes, me encanta domar fieras. -yo retrocedí, al ver su cara de póker, sus palabras eran cortantes, era un hombre frío y calculador, me estaba intimidando- Buena, chica, el lunes paso por ti, te quiero lista, más te vale estarlo porque no querrás saber el próximo castigo que deseo aplicar en ti.

-Idiota, a mí no me vas a amenazar. Ahora lárgate de mi casa. -se me acercó, con pasos amenazantes, retrocedí quedando entre la pared y su cuerpo.

-No saques mi parte animal, gatita, sé buena chica, porque solo portándote bien lo tendrás todo a mi lado.

-No quiero nada de usted, ¡Por favor déjeme en paz!

-¡Dejarte en paz! Si lo nuestro apenas empieza, de ahora en adelante serás mi nueva sumisa.

-Qué demonios es eso, yo no soy sumisa de nadie y menos de usted. Así que por favor lárguese, si no llamare a la policía.

-Me encanta el buen humor que tienes, desde ahora considérate mi mujer.

-¡¡Que!! Yo no soy su mujer, ¡Eres un loco, suéltame y déjame en paz!

-¡Cometiste un hermoso error al venir a vivir a mi casa! ¡Ahora eres mía! -se retira despacio besando mi frente- Pronto recibirás indicaciones.

Después de decir eso, se marchó, caí desplomada al suelo, en que infierno vine a caer, lo peor es que no puedo regresar a casa, tengo que ser fuerte, este hombre no me va a amedrentar, tampoco me someteré a él. Me esforcé mucho por salir del control de mis padres para que un patán venga a decirme que le pertenezco, ¡¡maldición!! Es una bestia obsesionada, que ni piense que me dejaré domar por él.

*MICHAEL*

Desde que recibí la llamada del portero, Me subo a mi auto y acelero, quiero llegar rápido, deseo tener esa zorra en mis manos, hay Penélope, te haré pagar caro lo que me has hecho. Llegó a la puerta de la casa, saco la llave de repuesto, así que tengo acceso a ella, entro y la sala está en silencio, me dirijo a la habitación principal, cuando escucho una fatal voz. Me indica que hay alguien en el baño, veo unas maletas vacías sobre la alfombra, reviso el armario, lo que veo es desconocido, hay poca ropa, aparte de pequeña es sencilla.

Recorro la habitación y veo un retrato en la mesita, hay tres hombres y dos mujeres, es una foto familiar, una pareja con tres niños. Algo no estaba bien, la persona que está en el baño definitivamente no es Penélope, de eso estoy seguro. Me siento en el sofá a esperar que salga la maniática que está cantando a todo pulmón en el baño. Estoy de frente al baño, cuando sale una mujer con una toalla en la cabeza y la otra en su cuerpo, en su mano un cepillo que lo usa de micrófono.

-Cantas horrible. -en eso fui sincero. Ella se puso nerviosa, la observó de pie a cabeza, no está nada mal la chica, buenas piernas. Todo se ve natural.

-¡¡Que!! ¿Quién diablos eres? ¿Cómo entraste aquí? No tengo dinero ni nada de valor. -le miro el rostro, esta aterrada, se ha de imaginar lo peor de mí.

-Quédate quieta, las preguntas las hago yo. -me acerco de modo intimidante, cuando se tiró a la cama. Miro que coge una plancha de cabello.

Al ver su intención me le tiré encima, me dio dos buenos golpes en la espalda con esa cosa, le sujete de las manos, con mi otra mano le aparte el cabello del rostro, es preciosa. Nos debatimos en la cama, ella me dices cosas que no tienen sentido para mí, la verdad que ya cambié de opinión, no me interesa como fue que ella vino a dar aquí. Lo que, si sé, es que esta mujer es perfecta para ser mi sumisa de reemplazo, es rebelde y prepotente. Me divertiré domándola, nunca había agarrado una sumisa de cero, tengo mis maneras de someter este tipo de mujeres.

-¡Aush! ¡¡Maldición!! Me arañaste.

-Me besaste, a mí nadie me toca. ¡¡Idiota!!

La miré con enojo, la muy ingrata me había sacado sangre del cuello, la tome de la cintura, la levante por los aires, colocándola en mis piernas, la inmovilice con mi codo y sus manos con mis piernas. Le desnudé su trasero, muy bonito, trasero, redondito y duro, lo acaricié, su piel es muy suave. Le di cuatro palmadas, lo más fuerte sin hacerle mucho daño, ella solo se queja, no lloró, ni suplicó, me estaba gustando esta mujer, la ayudé a ponerse de pie, su rostro está rojo, sus ojos cristalizados, pero no derramó ni una lágrima.

Al ver cómo el enojo la consumía, sonrió de manera malvada, ella es diferente, le pregunté por Penélope, nuevamente, no obstante, al parecer no la conoce, esa bruja encontró una mujer ignorante para estafar. Aunque, por una parte, le agradezco por haberme enviado una preciosa mujer a quien domar. Según dijo no tiene trabajo y quedo con una deuda, esta es mi oportunidad para tenerla cerca. Ella está enojada conmigo, eso no me importa, ella trabajará para mí, la quiero tener cerca, para saber más de ella, pronto la introduciré en el mundo del bondage, ya veremos cómo reacciona, estoy ansioso por probarla, ese beso me encendió, la mujer tiene potencial.

Capítulo 3 SOMETIENDOLA

*EMILY*

Qué noche me tocó pasar por ese idiota a quien no conozco, me toco ponerle un mueble pesado a la puerta por si esa bestia de hombre se le ocurría volver. Intente llamar a la señora Vilma, varias veces lo intente, pero está sin servicio el celular, será que fui estafada, ¡¡Ni Dios quiera, que mi papá se entere!! Tengo que meditar que voy a hacer, no puedo volver derrotada a la casa, me imaginó a mi madre decirme «Te lo dije, hija» tengo que ver la manera de seguir con mis planes, estoy recién llegada a la ciudad, sin conocer a nadie, más esa bestia que está obsesionada conmigo.

Soy fuerte y muy inteligente, tengo que salir adelante sola, ser independiente ha sido mi sueño, ahora soy libre, nadie me manda ni controlan mis salidas, solo tengo que sobrellevar todo lo que se me presenta, hoy es domingo, día de compras, ojalá me salga un buen trabajo pronto, así seré completamente feliz.

Me bañé, me puse unos jeans, una blusa de tirantes con mi chamarra negra, hace frío afuera, revise la cocina a ver con que contaba para cocinar, tiene de todo, menos alimentos, le preguntaré al portero de la residencial, por donde queda un supermercado cerca. Quito el mueble de la puerta, en cuanto tenga dinero extra le cambiaré a un nuevo cerrojo. Así ese tipo no entrará sin mi permiso. Salgo con cuidado, vaya la desgracia y el idiota se haya quedado durmiendo afuera, soy paranoica. Cuando salgo de la casa miró al portero desayunando en su cubículo de vigilancia.

-Buenos días, señor.

-Buenos días, señorita. -me dice el buen hombre, limpiando su boca.

-Me podría indicar dónde hay un supermercado aquí cerca de aquí.

-Claro que sí, -sale conmigo a la calle y me señala- Mira a aquel rótulo verde, dobla a la izquierda, ahí verá el supermercado.

-Muchas gracias...

-Soy Rómulo, para servirle.

-Gracias, Rómulo.

Me dirijo a la dirección que me ha indicado el señor Rómulo, no sé, pero siento como si alguien me estuviera siguiendo, miro hacia todos lados, pero las calles están desiertas, por lo general los domingos no hay mucho movimiento en todos lados, es imaginación mía, gracias a ese hombre que me ha dejado hecha un manojo de nervios.

Por fin ahí está el supermercado, es grande, tomó una carretilla, comienzo a buscar lo necesario, llevo arroz, embutidos, carnes, salsas, leche, y sus derivados. No tengo mucho presupuesto para los alimentos, al final llevo muchas cosas, ojalá me ajuste, sin embargo, si no me ajusta dejo algunas cosas en la caja de pago. Por fin llegó hasta la cajera, colocó mis cosas para que las cobre.

- Señorita ¡¡Felicidades!! Usted es la clienta número diez, ganó un sorteo instantáneo, ahora sus compras son gratis. -¿Qué enunció?

-¡¡En serio!! No lo puedo creer, mi suerte está mejorando, de haber sabido hubiera llenado mi carretilla. -llevaba varias bolsas en ambas manos, la bolsa donde van las carnes son las más pesadas. Daba tres pasos y descansaba, la falta de costumbre de jalar cosas pesadas.

- ¡Disculpe! Le puedo ayudar señorita.

-¿Qué? -volteo a ver, un señor de unos treinta años me ha ofrecido su ayuda- No es necesario vivo cerca.

- No se preocupe, se ve que eso pesa. -sin más tomo todas mis bolsas y empezó a caminar, como si conociera, en donde vivo.

Me adelanté para que me siguiera, ese día estaba todo extraño, obtuve alimentos gratis y hasta alguien se me ofreció para ayudarme. Ojalá no se eche a correr y robe mis compras, porque con mi mala suerte que es imposible que cambie de la noche a la mañana. Al llegar la entrada de la residencial, el portero corrió agarra las bolsas, el señor que me ayudó se despidió de mí muy amablemente, el portero llevo mis bolsas hasta la puerta de la casa. Me despedí dándole las gracias.

Acomode todo en su lugar, era una cocina de sueño, tenía un refrigerador, un microondas, una estufa con horno y ocho quemadores, había un oasis, era perfecta. No me gusta cocinar, pero aquí hasta eso me está naciendo hacer. Me serví cereal con leche para desayunar, encendí el televisor, es un plasma Smart TV. revisé a ver si la casa tiene wifi, para mi sorpresa hasta ese servicio tiene. Mire algunos dramas, mientras desayunaba, sinceramente me faltaba explorarla para ver qué más hay dentro de la casa.

Tiene un cuarto de lavado, con una lavadora y secadora. Como voy a renunciar a todo esto solo por miedo a esa bestia, que se joda él, si cree que me va a atemorizar para sacarme de aquí. Saque mi ropa sucia, cambie cameras, mientras arreglaba el dormitorio, cantaba una hermosa canción de Chayanne. La cual canto a mi manera.

"Larga distancia

Solo quiero oír tu voz

Al otro lado del océano mi amor

Hay medio mundo de distancia entre los dos

Por qué te has escapado dímelo

Por qué tomaste una mañana aquel adiós

Por qué te fuiste a otro país.

Contéstame larga distancia corazón a corazón

No puedo renunciar a ti

Has lo que quieras, pero vuelve, mi vida vuelve".

En eso oigo que el celular suena, miro el registro de llamadas, es mi padre. Me siento en el sofá para atender de lo más calmada la llamada, lo último que quiero es que mi padre se preocupe, tengo que parecer estar contenta aquí. Suspiro varias veces me centro en mi mente que es lo que voy a hablar, tengo que hacerle creer que estoy muy bien aquí.

-¡Halo!

- Hola, hija, ¿Cómo has estado? ¿Ya te acostumbraste a tu nuevo hogar?

- Si papi, estoy muy bien, mañana visitaré algunas empresas para dejar mi hoja de vida. Estoy muy contenta aquí.

- Hija, cuando lo desees puedes regresar a casa, aquí está su dormitorio sin tocar, si se siente sola, mejor regrese con nosotros, aquí lo tiene todo.

- No se preocupen, estoy muy bien, apenas tengo dos días fuera de casa. Además, ya estoy por tener algunas entrevistas.

- Para tu madre y para mí dos días, es una eternidad, si necesitas algo, llámame no importa la hora, me preocupa que una joven esté sola en una ciudad tan grande, más que no conoces a nadie.

- Estoy bien papi, ya hice algunas amigas, así que no estoy tan sola. -mentí, quiero que ellos dejen de preocuparse por mí.

- Eso me alegra hija, la estaré llamando dos veces a la semana, si es que no son más cuídese mi amor. Su madre le manda muchos besos.

- Gracias, papi, yo igual les mando muchos besos y abrazos.

Ni loca le cuento que fuimos estafados, no logró contactar a la tal Vilma, bueno ya lo hecho, hecho está, así que será mejor adaptarme lo más rápido posible a esta casa y lo que conlleva, mañana voy a madrugar para visitar algunas empresas y encontrar empleo eso es lo más transcendental.

Que rico ser dueña de su propia vida, aunque sea para ver televisión hasta tarde de la noche, más cuando es una película de terror, eso sí, sin ver las partes donde unos demonios quieren poseer a la protagonista, creo que esta es una mala idea, ni loca me quedo a oscuras.

Programe el televisor para que se apague por si un caso me duermo, tengo la lámpara de mesa encendida, no miento, no quiero salir de la cama, siento que si pongo los pies en el suelo una mano saldrá debajo de mi cama y me agarra los pies, solo de pensarlo me ha dado escalofríos. Después de un rato, me dormí, tipo tres de la madrugada. Estoy en el país de los sueños, cuando deseo mover mis brazos, siento que algo me impide moverme.

- ¡¡Qué demonios!! -despierto, despistada.

- ¡Mm! Déjate llevar, preciosa. -él, ha vuelto y me ha amarrado las manos en la cabecera de la cama- Esto apenas empieza, nena. -qué demonios está pasando.

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