- No puedo creer que dentro de una semana nos vamos de intercambio, como siempre decíamos cuando empezamos la
carrera - La miro con la cara llena de una felicidad inmensa - Antes de llegar a Italia, vamos a estar 2 semanas en España.
Caminas por el pasillo de la facultad, en la cual estábamos terminando de salir de una de nuestro ultimas clases en nuestro país.
- Deberíamos aprovechar esas 2 semanas para turistear y comprar ropa de invierno - Asiento y reviso mi celular - Nuestra primera vez en Europa, y lo mejor es que es juntas.
Me emocionaba demasiado ponerme a pensar e imaginar, todas las cosas que vamos a vivir durante ese año, aunque sabemos que estudiamos una carrera bastaste complicada, vamos aprovechar lo máximo posible esta experiencia, para tener buenas anécdotas.
La beca cubre ciertos gastos, los otros nos tocan costearlos a nosotras.
- Ya verifiqué lo del apartamento, junto con los papeles que nos pide la universidad - Alessia llamo el ascensor - Lo bueno es que la universidad se encarga de hacer cierto papeleo con la universidad de Italia.
Para poder tener esta oportunidad tuvimos que aprender italiano y cumplir con ciertos requisitos que piden ambas universidades, pero todo salió super bien.
- Las muchachas nos quieren hacer una fiesta de despedida - Asiento y nos montamos en el ascensor - Te imaginas que consigamos novios italianos.
Nos reímos, nunca hemos tenido novio en nuestros 20 años, y ya lo vemos como si fuera imposible, siempre bromeamos en que nos vamos a volver monjas, total cumplimos con los 2 años de celibato.
Cuando nos postulamos en la beca, lo hicimos sin la intención de ganárnosla, porque el salado no tiene día de descanso, pero ahora seremos dos saladas en Italia.
- Aquí están las dos afortunadas, que van a ir a estudiar arquitectura a Italia - Nos terminamos de bajar del ascensor - Donde están los verdaderos monumentos.
Me quedé un rato con las muchachas en el lobby de la facultad y luego me despedí de ellas, solo nos quedaban dos días más de clases para cerrar la parte académica.
Luego una semana para organizar maletas y ciao Italia.
Lo que yo no sabía es que, dentro de ese sueño e ilusiones, venia odio y el desespero.
Después de todo, no podía ser siempre maravilloso y como dije vamos hacer dos saladas en Europa.
Y como dicen del odio al amor solo hay un paso, pero estos pasos son kilómetros es más millas de distancia.
- Solo nos faltan 2 horas para llegar a Madrid - Me vuelvo acomodar en el asiento del avión - Menos mal era vuelo directo y no con escala.
Desde nuestro país son 8 horas para llegar a España y con escala pueden ser 11 horas, las cuales son bastante.
- Sophie ya sabes a qué hora nos tiene que buscar en el aeropuerto - Asiento y miro por la ventana del avión - Nos vamos a quedar 2 semanas en su apartamento.
Me rio
- Ya me dijo que tenemos que salir de fiesta - Se ríe conmigo - Estas semanas son prometedoras.
Nos quedamos hablando un rato más hasta que llegamos a nuestro destino, bajamos del avión y pasamos por el proceso migratorio, hasta que llegamos afuera y nos conseguimos con Sophie que salió corriendo hacia nosotras.
Sophie es una amiga de nuestro país, que lleva un tiempo viviendo en España.
- Alessia y Mónica - Nos abrazó al mismo tiempo - No era broma cuando dije que apenas llegáramos íbamos a salir de fiesta, mañana hay una fiesta en un club bastante famoso por sus fiestas, y vamos a ir.
- Vengan, un amigo con carro me hizo el favor de traerme y nos va a llegar al apartamento - La empezamos a seguir mientras nos ponía al corriente sobre cosas de su vida aquí en España.
- Buenas noches - Nos saludó el amigo de Sophie y abrió la maleta del carro.
- Mucho gusto, Alessia y Mónica - Le dimos la mano al chico.
- Un placer - Agarro nuestras maletas y las empezó acomodar en el carro - Alejandro.
Esperamos que terminara de subir las maletas y le dimos las gracias, y nos subimos al auto.
- Ya le dije a las chicas de la fiesta - Empezamos hablar entre todos para conocernos - Nada como salir de fiesta con latinos.
Sophie miro a Alejandro.
- Sin ofender.
Después de un rato llegamos al apartamento de Sophie, su amigo nos ayudó a bajar las cosas, subimos al apartamento, comimos y Sophie nos ayudó a organizarnos para acostarnos a dormir.
Nos levantamos estilo medio día aquí en España, Sophie toco la puerta de nuestra habitación y paso.
- Báñense y arréglense - Miré la hora en mi celular y les escribí a mis padres - Vamos a salir a desayunar, paseamos, volvemos para arreglarnos y salir de fiesta en la noche.
Me iba a quejar, pero si estoy en España y para pasear no es para quedarme en acostada.
Fui directo al baño, aprovechando que me levanté primero que Alessia.
Sali del baño y fui directo a la habitación, donde estaba Alessia revisando su celular.
- Ya terminé de bañarme - Empecé a revisar mi maleta y buscar que ponerme.
Después de arreglarnos las 3 salimos a comer y Sophie nos mostró un poco sobre el centro Madrid.
Se nos pasaron las horas paseando y entrando a tiendas a ver cosas.
Cuando se hicieron las 6 p.m, decidimos volver al apartamento para podernos arreglarnos con bastante tiempo.
Terminamos de arreglarnos, vimos la hora, eran alrededor de las 10 p.m, Sophie nos dijo para ir a un restaurante cenar y tomarnos unos drinks.
Llegamos al restaurante, empezamos a unos tequilas y luego pedimos comida.
Después de un rato llego Alejandro y unos amigos de él.
- Muchachas estos son mis amigos - Se presentaron cada uno y se sentaron en la mesa.
Pidieron de comer, paso un buen rato y decidimos que ya era una buena hora para ir al club.
Nos fuimos caminando del restaurante al club, ya que no quedaba muy lejos de donde estábamos, Alessia y yo nos quedamos atrás mientras que los demás iban adelante, Sophie y Alejandro iban juntos.
Sophie nos contó que tienen algo, pero todavía no es formal, por lo tanto, son amigos con derechos, pero exclusivos.
- Hasta ahora no puedo negar que los españoles son atractivos - Nos reímos.
- Viste como te miraba uno de los chicos - La golpeo con mi hombro ligeramente y le sonrió con coquetería.
Caminamos alrededor de 3 cuadras largas, para poder llegar al club, que ya estaba medio lleno.
Después que nos pidieran identificaciones a cada uno, y a nosotras pasaporte.
Teníamos rato bailando y ya se había acabado mi trago, así que decidí acercarme a la barra para pedirme un trago.
Me pedí un trago, cuando me lo entregaron, me di la vuelta para volver donde Sophie y Alessia, pero de repente alguien me golpeó, se me derramo el trago, menos mal no fue en mi ropa, cayó en mis pies y el suelo.
Me voltee para ver con que me golpee o quien me tropezó, vi a un chico, pero se estaba dando la vuelta para irse, sin ni siquiera disculparse.
- Disculpa - Le toque el hombro.
El chico se giró un poco, y me vio por encima de su hombro.
- No estoy aceptando tomarme fotos en este momento - Se volvió a girar y siguió caminando entre la multitud.
Pero este que se cree, aparte que me mira por encima del hombro, como si fuera más que yo, respire profundo, pensando si decirle algo o solo pedirme un trago y volver con las chicas.
Me lo pensé mejor dos veces, decidí pedirme otro trago y seguir como si nada.
Mire mis zapatos, solo podía pensar en lo chiclosos que se iban a poner al día siguiente, me acerque nuevamente a la barra y me pedí un trago.
- Aquí estas - Me sobresalte, me gire para ver quien era - ¿Me acompañas al baño?
Asentí, me bebi el trago que me dieron y acompañé Alessia.
Para llegar a los baños, había que subir un segundo piso, que daba justamente a la zona Vip de club, pero lo que no tiene sentido realmente es colocar unos baños arriba cuando la gente está bebiendo y fácilmente puede caerse por las escaleras.
Había un poco de fila para entrar al baño, mientras tanto revise mis redes sociales, en mi país ya era de día, aproveche de responder unos mensajes, mientras avanza la fila.
Cuando terminamos, estábamos justo saliendo de baño llegó Sophie, Alessia se quedó acompañándola, y yo me acerque a balcón desde donde se podía ver a la gente bailando, y tenía un Angulo perfecto para ver a las chicas cuando salieran del baño, pero no ellas verme a mí.
Justo cuando las veo salir de baño, empiezo a caminar hacia ellas, alguien me volvió a tropezar.
Yo solo podía pensar en lo salada que era, ni siquiera estaba demasiado ebria para andarme tropezando con las personas o las paredes.
- Disculpa - Volví a caer en razón y cuando levanté la mira, me di cuenta de que era el mismo chico.
En ese momento el chico iba a seguir su camino, sin ni siquiera mirarme a la cara, pero justo cuando pensé que se iba me miro y frunció el ceño.
Se acerco a mí de forma autoritaria.
- No te dije que no quería fotos - Estaba vez era yo la que estaba frunciendo el ceño, me miro de arriba hacia debajo de forma despectiva - Deberías dejar de acosarme, y respetar mi decisión de no querer tomarme una foto contigo.
Yo todavía no asimilaba lo que estaba sucediendo, pero solo sé que me estaba muriendo de la rabia y mientras más rabia, me daba más ganas de llorar me daban.
- No puedes estar en esta zona - Se giro y luego volvió para verme - Esta es la zona privada de club y no creo que hayas pagado para estar aquí.
Eso ultimo lo dijo de una forma tan despectiva, que me hizo sentir tanta rabia, pero al mismo tiempo humillada.
Mi cerebro dejo de funcionar por un momento y cuando volví a caer en razón, el chico se estaba alejando de mí.
Suspire, y decidí acércame al chico, a mí nadie me iba a humillar y menos arruinar mi viaje, noche y lo que sea. Llevaba tiempo planificando esto, para que un idiota con cara linda me tratara como si fuera la peor cosa.
Camine hacia él, lo tome del hombro haciendo girar.
- Mira no sé quién eres, tampoco me importa - Estaba vez lo mire yo arriba hacia abajo - Tampoco eres tan bonito, ni estas tan bueno, como para yo querer estar acosándote para tomarme una foto contigo.
Logre visualizar a las muchachas y antes de que el me interrumpiera volvía hablar.
- Lo que sucedió a allá bajo, bueno, me tumbaste el trago encima, pensé que ibas a tener la decencia de disculparte - Suspiré en forma de decepción - Pero quizás no sepas modales, deberías bajarte de esa nube en la que vives, porque seguramente solo te conocen en tu casa.
Me fui hacia donde estaban las chicas con una sonrisa en la cara.
POV: Enzo
Había tenido un día difícil en el estudio de música, los muchachos querían salir a festejar porque habíamos terminado con la gira.
La verdad no tenía muchas ganas de salir, estaba agotado por la gira, pero tampoco ser egoísta con los muchachos y dejar de celebrar este momento, de todas formas, a partir de mañana íbamos a poder descansar unos meses, hasta que volvieran las otras giras, mientras tanto vamos a trabajar en canciones nuevas.
- Enzo, ya estamos listo - Se me acerco Carlos y me dio una palmada en la espalda - Si estas tan casado, podemos quedarnos, a los muchachos no les importa salir otro día.
Negue.
- Vamos, tenemos que festejar que esta gira fue un éxito.
Me sonrió y agarro su chaqueta que estaba en uno de los sofás del estudio, luego me miro.
- Entonces cambia esa cara de aguafiestas - Abrió la puerta - Vamos que los chicos están esperando, además quizás conoces a alguien de tu interés, te la pasas todo el tiempo trabajado.
- Deja de molestar - Salimos del estudio - Solo tengo tiempo para trabajar.
Me fui en el auto de Carlos y los demás se fueron en el auto de otro de los chicos.
Ya era más o menos tarde, ya a esta hora podíamos conseguir los lugares con bastante ambiente y hasta gente tomada, tuvimos una celebración en el estudio con todo el equipo y los muchachos decidieron seguir festejando es uno del club más concurrido de la cuidad.
Cuando llegamos fuimos directo a la Zona VIP del club que se encontraba en el segundo piso, después de un rato me asomé desde el balcón, donde puede notar que el lugar estaba lleno, visualice entre la multitud donde logre ver una chica bastante linda caminando y esquivando personas, mientras se dirigía hacia lo que yo creía que era la barra.
Deje de asomarme por el balcón y me dirigía hacia la mesa donde estaban los chicos.
- Enzo, ¿puedes ir a la barra? - Mire a Carlos con cara de disgusto - Es que se han demorado en traer la botella, tampoco vienen los meseros debe estar lleno allá abajo, seguro se olvidaron de nosotros, así también logras ver si una chica de cautiva.
Hice una mueca y luego recordé a la chica que vi caminar hacia la barra.
- Manda a otro.
Se negó.
- Están todos están disfrutando con sus parejas, después de una larga gira - Hizo un silencio dramático, mientras yo mire a los chicos y luego regrese mi mira a Carlos - En cambio, tu estas aquí con cara de pocos amigos y de aguafiestas.
Rodee los ojos.
- Vale, está bien.
Sali del balco donde estábamos, y baje.
Pase entre la multitud, logre visualizar la barra y entre ella también a la chica.
Era mucho más bonita, estando cerca.
Justo cuando estoy cerca de la barra, me tocan el hombre.
- Señor Enzo, ya dejaron las botellas en la zona VIP - Era un mesero, cuando me gire sentí que choque con algo, pero no me gire para verificar, como había bastante gente no le tome importancia.
Asentí.
- Gracias - Empecé a caminar hacia las escaleras, cuando me tocaron el hombro nuevamente.
Solo gire el rostro para ver quien me había tocado el hombro, no visualice a nadie hasta que baje la mirada.
Era la misma chica que había visualizado.
- Disculpa.
Lo primero que se me ocurrió decir fue:
- No estoy aceptando tomarme fotos en este momento.
No me quede para ver su reacción, simplemente seguí caminando hacia las escaleras para dirigirme a la parte superior.
Puede sentir una mirada pesada detrás de mí y otra que venía desde arriba.
Cuando llegue al balco, el primero en recibirme fue Carlos.
- ¿Quién era esa chica? - Lo mire con mala cara - Es muy guapa.
Me senté.
- Es una fan.
La verdad no sabía si era una fan o no, simplemente lo asumí, no creo que se allá dirigido a mi para decirme cualquier cosa.
Después de un rato, Carlos me pidió que lo acompañara a una parte del segundo piso que daba vista a la calle donde, las personas podían fumar.
Nos quedamos un rato charlando, Carlos recibió una llamada y yo decidí entrar.
Mientras caminaba, recibí varias notificaciones, mientras revisaba mi celular me golpeé con algo, di unos cuantos pasos más, cuando escuché la voz de una chica.
- Disculpa - Me giré para mirar quien me estaba hablando, para darme cuenta de que era la chica de hace rato, decidí ignorarla, seguir con mi camino.
Pero decidí ponerle un límite, ya me había sucedido antes, que, al negarme a tomarme fotos con las fans, se podían poner intensas y acosadoras. Entonces llegue a la conclusión de poner un límite antes de que esto se saliera de control.
Me acerque a la chica, de forma que me pudiera escuchar y pudiera notar mi disgusto.
- No te dije que no quería fotos - La chica frunció el ceño, como si no entendiera de lo que estaba hablando, la mira de arriba hacia abajo - Deberías dejar de acosarme, y respetar mi decisión de no querer tomarme una foto contigo.
Podía notar que se había molestado con lo que le dije, también se le habían cristalizado los ojos. Pero decidí decir algo más para poder irme.
Estaba tan agotado, que solo quería irme a dormir.
- No puedes estar en esta zona - Me gire para irme, pero recordé que estaba en la zona VIP, prefería decirle yo que se fuera o que la sacaran de mala gana - Esta es la zona privada de club y no creo que hayas pagado para estar aquí.
Quizás fue un poco cruel lo que dije al final, y bastante innecesario, pero ya lo había dicho.
Me dirigía hacia donde estaban los chicos, cuando de repente me toman de hombro y me giran.
- Mira no sé quién eres, tampoco me importa - Me miro de arriba hacia abajo - Tampoco eres tan bonito, ni estas tan bueno, como para yo querer estar acosándote para tomarme una foto contigo.
Desvió un segundo la mira y me volvió a ver.
- Lo que sucedió a allá bajo, bueno, me tumbaste el trago encima, pensé que ibas a tener la decencia de discúlpate - Suspiro, recordé que abajo me había tropezado con algo - Pero quizás no sepas modales, deberías bajarte de esa nube en la que vives, porque seguramente solo te conocen en tu casa.
Se fue dejándome, sin decir nada más, después de unos minutos me gire.
- No se te ocurrió pensar, que los baños estaban aquí arriba - Mire a Carlos con cara de disgusto, luego me señalo un lugar, donde pude visualizar los letreros - Pobre chica, le tumbas el trago, la trata de acosadora, y ni una simple disculpa le pudiste dar.
Le di un golpe en la cabeza, se notaba que usaba sarcasmos con un tono de tragedia.
- Déjate de bromas - Caminamos donde estaban los demás - En ningún momento, se me paso por la cabeza que no era una fan, que pena de verdad.
- Se nota que ni siquiera es de aquí - Ahora que lo menciona, es cierto, no lo había notado - Por cierto, conocí a una chica cuando me dirigía acá, es venezolana.