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Detrás del glamour: El secreto de mi mujer

Detrás del glamour: El secreto de mi mujer

Autor: : New Horizon
Género: Moderno
Después de que Ellie recuperara su verdadera identidad, se encontró en un inesperado matrimonio con el Sr. Thorpe, un hombre lisiado que era despreciado por todos. Su exnovio infiel aguardaba su arrepentimiento, mientras los demás la miraban con sorna. Sin embargo, para Ellie, su aclamado bar no era más que un proyecto secundario. Su vasta colección de joyas parecía trivial. Los mejores diseñadores estaban a su disposición. Poseía autos de lujo, grandes mansiones e incluso islas privadas. Tenía el poder de ganar prestigiosos premios y vengarse de su infiel ex y de la amante descarada de este. No obstante, para los extraños, su vida parecía aburrida, ensombrecida por la discapacidad de su marido. Un día, el Sr. Thorpe se levantó de su silla de ruedas, incapaz de mantener la fachada por más tiempo. "Ya no puedo seguir fingiendo. Mi mujer es demasiado extraordinaria", declaró. Ellie, con las manos en la cintura y los dientes apretados, se enfrentó a él: "¿Y el divorcio que prometiste?". Tocándole suavemente el vientre ligeramente abultado, el Sr. Thorpe respondió en voz baja: "¡En tus sueños!".

Capítulo 1 El matrimonio con la sustituta

En Critport, se desató un aguacero torrencial desde el cielo.

Ellie Gordon fue escoltada de inmediato en auto al edificio principal de la mansión Moon.

Antes había sido admirada en Critport como una importante socialité, pero ahora se convirtió en una herramienta del plan de la familia Gordon, ya que debía sustituir a su hija en un matrimonio arreglado.

Su esposo, Kaiden Thorpe, era el cuarto hijo de la familia. Era conocido por haber sido brillante y talentoso desde muy joven. Pero su desapego lo llevó a distanciarse de su familia. Un accidente automovilístico lo dejó discapacitado.

Mientras la noche envolvía la mansión, Ellie estaba esperando a su esquivo esposo.

La ausencia de Kaiden daba a entender que no quería conocerla, tal vez ni siquiera considerarla su esposa.

No obstante, su ausencia fue un alivio para Ellie, ya que le ahorraba el dilema de enfrentarse a él.

Cansada por las terribles experiencias con los Gordon, se quitó el vestido de novia y se metió en la cama para descansar.

El tiempo se volvió difuso mientras ella entraba y salía del sueño.

De repente, la puerta se abrió con un chasquido, rompiendo el silencio, y entró una figura alta.

Medio dormida, Ellie se movió cuando escuchó el sonido.

Antes de que pudiera ordenar sus pensamientos, la figura se acercó a ella en la cama.

El calor repentino la despertó por completo.

El extraño dio una rápida vuelta, la sujetó contra el colchón y agarró su cuello con mucha fuerza.

"¿Quién eres?", siseó como una bestia defendiendo su territorio.

La luz de la luna reveló su rostro, con unos ojos más fríos que su voz.

Sin decir nada, Ellie lanzó una rápida patada al punto vulnerable del hombre.

"¡Mierda!", escupió él, esquivando hábilmente su ataque.

Aprovechando el momento, Ellie se liberó y salió de un salto de la cama.

La habitación se convirtió en un torbellino de movimiento mientras se desataba una pelea.

Ellie había sido entrenada en artes marciales, así que era difícil competir con ella, pero rápidamente se dio cuenta de la habilidad superior del hombre.

"Soy la esposa de Kaiden Thorpe. Si no te vas, llamaré a los guardias para que te echen...".

Su amenaza fue interrumpida cuando el hombre la agarró del cuello y la empujó contra la pared.

De repente, las luces se encendieron e iluminaron la habitación.

Bajo el brillo, los rasgos del hombre se veían sorprendentes: ojos hundidos, nariz prominente y mandíbula severa. Estaba mirando a Ellie con sorpresa y sarcasmo.

"¿A quién piensas echar?".

Su mirada se desvió del vestido de novia en la esquina a Ellie.

Vestida con una modesta ropa informal en lugar de un camisón, parecía estar en alerta.

Un destello de desprecio se apoderó de los ojos de Kaiden.

Luchando por respirar, Ellie jadeó: "Tú eres... ¿Kaiden?".

Nunca había visto a Kaiden, ya que rara vez aparecía en público. Pero tenía sentido que él fuera el único hombre que podía entrar a su dormitorio privado.

No obstante, sus piernas estaban perfectamente bien, a diferencia de lo que decían en los rumores.

Kaiden arqueó las cejas, reconociendo su deducción, y la soltó.

"Cof...". Ellie se puso a toser violentamente y se desplomó en el suelo. Juró no volver a sentir ese terror asfixiante.

¡Kaiden era tan impredecible y despiadado como se rumoreaba!

"Entonces, ¿vas a llamar a los guardaespaldas?", preguntó él, encendiendo un cigarrillo mientras la observaba.

Sus ojos se detuvieron en su cuello, marcado por su agarre. Su delicada piel resaltaba bajo la luz.

Ellie se sintió avergonzada.

No se había dado cuenta de que él era su esposo cuando amenazó con pedir ayuda.

Con un comportamiento que sugería tener control sobre la vida y la muerte, Kaiden espetó: "Elige cómo deseas morir".

Ellie sabía que él quería silenciarla, ya que había descubierto la verdad sobre sus piernas.

"Señor Thorpe, legalmente soy tu esposa. ¡No puedes tratarme así!", protestó con el corazón temeroso.

"No eres más que una mujer con un origen misterioso. ¿Cómo te atreves a decir que eres mi esposa?", preguntó Kaiden desdeñosamente, exhalando un anillo de humo.

Ellie apretó los puños, sintiéndose muy humillada.

Era cierto que sus orígenes eran desconocidos, incluso los nombres de sus padres biológicos eran un misterio.

Toda la alta sociedad sabía que Ellie era una sustituta en la familia Gordon, no su verdadera hija.

¿Pero era su culpa?

¿Había tenido elección?

Nunca quiso casarse con Kaiden.

Impaciente, él presionó un botón cerca de la cama.

Pronto, dos guardaespaldas ingresaron a la habitación.

"Échenla de aquí", ordenó Kaiden.

"¡Espera, Kaiden!", exclamó Ellie con desesperación. "¡Te prometo que no diré nada sobre tus piernas!".

Había aceptado ese matrimonio para agradecerle a la familia Gordon por dos décadas de cuidados. Ahora consideraba que su deuda con ellos estaba saldada.

Con el rostro convertido en una máscara de indiferencia, Kaiden de repente se volvió benevolente. "Ellie, si logras sobrevivir esta noche, podrás seguir siendo la señora Thorpe".

¡Bum!

¡Crack!

Unos truenos retumbaron en el cielo nocturno.

Los relámpagos destellaron y su brillo se desvaneció, pero siguió lloviendo incesantemente.

El pronóstico había dicho que ese aguacero duraría toda la noche.

Ese día iba a ser el día de su boda con Kaiden. Pero ahora se estaba enfrentando a la implacable severidad de la tormenta...

Fue entonces cuando Ellie se dio cuenta de la verdad.

Kaiden no solo quería degradarla, sino plantearle un desafío letal.

Como novia impuesta por su familia, su desaparición sería una solución que le convenía.

"¡No me toques!", declaró Ellie mientras se levantaba con dignidad. "Yo misma me iré".

Sus ojos se encontraron con los de los guardaespaldas que se acercaban y les advirtió: "Recuerden que, legalmente, soy la mujer del señor Thorpe. Sería imprudente ponerle las manos encima a la esposa de su amo, ¿no creen?".

Si bien tenía un comportamiento dócil, incluso gentil, un destello de triunfo resplandeció en sus ojos.

Había pensado que sus emociones estaban bien ocultas, pero Kaiden pudo ver a través de su fachada.

No pudo evitar sonreír.

La Ellie de la que había escuchado, la hija de la familia Gordon, tenía fama de virtuosa, digna y gentil, por lo que resultaba ideal para dirigir una casa prominente.

Pero esa mujer desafiaba tales descripciones. Su espíritu se mantenía inquebrantable incluso ante la adversidad.

Capítulo 2 Ansiosa por ser mi esposa

Al escuchar el alboroto, un mayordomo anciano con cabello blanco se acercó al dormitorio principal, pero tuvo la prudencia de quedarse afuera.

Kaiden valoraba su privacidad y no veía con buenos ojos que personas no deseadas se metieran a su espacio personal.

"Cayson, ¿tú la dejaste entrar?", espetó.

En la mansión Moon, solo Cayson Buckley, quien había cuidado de Kaiden desde niño, se atrevería a permitir que Ellie entrara a su habitación sin consultárselo antes.

Cayson exhaló un suspiro. "Señor Thorpe, la soledad no es eterna. La señora Thorpe deseaba que la señorita Gordon se convirtiera en su esposa, ya que así se cumpliría su deseo como madre".

Ignorando sus explicaciones, Kaiden respondió fríamente: "Que sea la primera y última vez que haces esto, Cayson".

Hacía apenas una semana, Ellie se había comprometido con su sobrino, Erick Thorpe.

Ahora ella estaba afuera bajo la lluvia, sufriendo para estar cerca de él.

Kaiden reflexionó sobre la superficialidad en los afectos de las mujeres.

No deseaba a alguien que otro ya había elegido.

Junto a la ventana francesa, Kaiden podía ver perfectamente a Ellie.

En medio de los relámpagos, la mujer era visible afuera de las adornadas puertas.

Su piel suave, sus ojos definidos, su nariz elegante y sus labios delicados la hacían sorprendentemente bella, como una única flor en la noche.

Estaba empapada hasta los huesos mientras la lluvia se deslizaba por su rostro, trazando un camino desde su frente hasta sus ojos, mejillas y barbilla, antes de caer al suelo.

Pero eso no afectaba su apariencia, sino que le daba un atractivo vulnerable.

De repente, como si sintiera algo, la mujer alzó la mirada.

A través de la lluvia borrosa, Ellie solo podía ver una alta silueta junto a la ventana francesa del segundo piso.

Como sabía que Kaiden la estaba observando, ella esbozó una pequeña sonrisa, inclinó la cabeza y agitó ligeramente la mano hacia arriba.

Parecía ser dócil y gentil, pero al observarla más de cerca, era evidente que se mostraba desafiante.

Era como si estuviera declarando que se convertiría en la señora Thorpe.

"Envíala de regreso con los Gordon antes de que muera de hipotermia", ordenó Kaiden. Su presencia era escalofriante mientras se retiraba a su estudio.

Le había ofrecido un escape. Pero, si ella decidía desafiar las probabilidades, él no intervendría.

-

Afuera de la villa principal, la tormenta seguía siendo implacable.

Una vez que Kaiden desapareció de la ventana, Ellie retiró la mirada. Su dolor de cabeza se intensificó bajo la incesante lluvia. Su cuerpo ya estaba temblando de frío y fiebre.

No habría soportado eso de no ser por las amenazas de los Gordon: habían utilizado a Cecelia Gordon, su abuela adoptiva, para manipularla y obligarla a continuar con su servicio.

Ellos nunca le habían demostrado amabilidad, solo le habían impuesto exigencias estrictas. Incluso aunque era admirada como una personalidad socialmente importante, seguían mostrándose insatisfechos.

Ellie recordó sus abusos pasados, que le provocaron moretones y fiebres severas. Solo Cecelia se había mostrado compasiva, llevándola al hospital y cuidándola.

La anciana había sido la única fuente calidez en sus años con los Gordon.

De repente, su celular empezó a sonar, indicando una llamada entrante.

"Ellie, si me suplicas, podrás quedarte a mi lado", declaró una familiar voz masculina con condescendencia.

Ella se sintió repugnada y resopló: "Erick, no eres más que un mentiroso que me traicionó a pesar de que estábamos comprometidos. ¡Vete a la mierda, cabrón despreciable! ¡Me das asco!".

Las familias Gordon y Thorpe habían acordado un compromiso desde hacía mucho tiempo, y los Gordon eligieron a la familia de Erick como aliados. Le ordenaron a Ellie que se relacionara con Erick, a pesar de que a ella no le interesaba. No obstante, tras exponerse su verdadera identidad, los Gordon cambiaron sus planes y la presionaron para que se casara con Kaiden, ya que así cumplirían con el compromiso.

En vísperas de su boda, Ellie encontró a Erick y Demi Gordon, la recién reconocida hija de los Gordon, en una situación comprometedora.

Fue así como se descubrió su largo amorío y se dio cuenta de que los Gordon planeaban hacer que ella reemplazara a Demi y volverla esposa de Kaiden.

"Me acosté con Demi porque tú eres demasiado mojigata. ¡Ya estábamos comprometidos y ni siquiera me dejabas tocarte!".

Erick ni siquiera veía el error en sus acciones.

En su opinión, la belleza de Ellie no tenía sentido si no podía disfrutarla.

"Ellie, Kaiden no puede darte lo que necesitas, sobre todo en la cama. Si quieres tener una buena vida, quédate conmigo".

"¡En tus sueños, Erick! ¡No me rebajaré a tu nivel! ¡No eres más que basura!", siseó Ellie.

De repente, se le ocurrió una idea y agregó con una sonrisa: "Por cierto, Erick, ¡de ahora en adelante, llámame tía Ellie!".

Después de colgar, ella sintió una oleada de triunfo mientras imaginaba la rabia del hombre.

Como el padre de Erick era el medio hermano de Kaiden, ese idiota era técnicamente su sobrino, lo cual le parecía una pequeña victoria.

A medida que pasaba el tiempo, Ellie empezó a perder la consciencia. Su cuerpo fluctuaba entre el frío y el calor, por lo que le costaba seguir consciente.

Pero estaba decidida a no rendirse.

¿Qué le pasaría a Cecelia si se desplomaba?

Las primeras luces del amanecer iluminaron el cielo oriental.

Ya era de mañana.

La fuerte lluvia disminuyó hasta convertirse en una llovizna antes de detenerse por completo.

Cuando las criadas abrieron la puerta principal de la mansión Moon, una silla de ruedas rodó por los adoquines, provocando eco con sus ruedas.

Kaiden estaba sentado ahí, con un comportamiento relajado. Ellie todavía estaba en la puerta, empapada y visiblemente débil.

Su cabello mojado se le pegaba al rostro. Tenía la piel inusualmente sonrojada y los labios alarmantemente pálidos.

Sin embargo, sus ojos resplandecían con determinación y... desafío.

"¡Buenos días, señor Thorpe!", lo saludó agitando la mano.

Aunque su voz era débil y ronca, resonó dentro de Kaiden.

El hombre frunció el ceño con una expresión tan ilegible como siempre.

"¿Sigues viva?", preguntó.

"¿Estás decepcionado, señor Thorpe?". El estado febril de Ellie la hizo volverse más atrevida. "Recuerda que dijiste que, si sobrevivía a la noche, sería la señora Thorpe".

¡No podía echarla ahora!

Kaiden se acercó hábilmente con la silla de ruedas y se detuvo a centímetros de ella.

A pesar de estar sentado, su imponente figura le permitió alzar con facilidad la barbilla de Ellie.

Apoyándose en la silla de ruedas, ella lo miró fijamente. Su respiración se entrecortó con sorpresa.

De cerca, los rasgos de Kaiden eran muy atractivos, incluso los finos detalles de sus pestañas.

Le estaba dando una mirada inquebrantable.

"Entonces, Ellie, estás muy ansiosa por ser mi esposa, ¿no?".

Capítulo 3 Esta mujer es aburrida

"¡Ay!". Ellie hizo una mueca, ya que sentía una intensa presión en la mandíbula.

"¿Te duele?". La mueca despectiva de Kaiden carecía de humor. "Dime, Ellie, ¿cómo planeas cumplir con tus deberes como esposa en la cama?".

En la cama...

Deberes...

La implicación hizo que las mejillas de la mujer ardieran.

Legalmente, debía cumplir esas responsabilidades.

Kaiden observó su vergüenza con ironía.

¿No se había acostado con Erick? Pero ahora estaba fingiendo inocencia.

"Dada mi discapacidad, tendrás que hacer todo tú", comentó burlonamente, pero mantuvo una expresión inmutable.

Ellie se sonrojó más, con los ojos pegados al suelo.

Kaiden era implacable en su falsa discapacidad.

"Respóndeme", insistió.

Ellie se tragó su orgullo y tartamudeó: "Puedo... intentar aprender... y hacer lo que sea necesario... No tengo miedo de...".

A pesar de lo que ahora mostraba, le parecía poco probable que Kaiden se relacionara con ella, ya que la consideraba inferior.

"Despreciable", murmuró y la soltó bruscamente. Podía ver las marcas rojas que sus dedos habían dejado en su piel.

"Eres una mujer muy delicada", se quejó con un resoplido.

Disimulando su alivio con una sonrisa serena, Ellie respondió: "Tengo muchas ganas de vivir contigo, señor Thorpe".

Kaiden se alejó con una expresión sombría.

Pero decidió dejarla quedarse y no echarla.

Destrozada por la fiebre, Ellie se estaba tambaleando. Su visión se volvió borrosa antes de desmayarse....

-

Al despertar, Ellie se sintió desorientada y con la mano dolorida por la aguja intravenosa.

Estaba en una habitación de invitados junto a la de Kaiden.

Para luchar contra su enfermedad, tomó su medicina y se envolvió en mantas mientras sudaba profusamente.

Cuando el sueño la venció, tuvo un momento de claridad.

Kaiden era un hombre que era mejor evitar. No era prudente ir en su contra.

Por lo tanto, decidió ignorar su fingida discapacidad. En ese caso, la curiosidad no era su aliada.

Después de un rato, unos golpes insistentes la despertaron.

"Señora Thorpe, su esposo desea verla en el pequeño almacén del primer piso para hablar sobre su dote", le informó una criada con expresión ansiosa.

Ellie no sabía mucho sobre la dote que la familia Gordon había preparado, pero sus instintos le decían que tendría problemas.

Se sentía mucha tensión en el almacén.

Kaiden estaba en su silla de ruedas, con un objeto en la mano. Su aura se sentía amenazante.

"Señor Th...".

¡Bang!

Antes de que ella pudiera terminar de hablar, Kaiden le arrojó un objeto.

"¿Cuántos trucos más repugnantes tienes bajo la manga, Ellie?", escupió con una mirada gélida.

Cuando el objeto la golpeó, su contenido se esparció sobre ella y el suelo.

Había lencería provocativa y varias cajas de medicamentos.

Con la mente acelerada, Ellie se agachó para revisarlos.

Las cajas contenían muchos afrodisíacos, incluidos brebajes para concebir un hijo, e incluso... pastillas para aumentar la potencia.

Era un evidente insulto hacia Kaiden, pero los Gordon habían incluido esos horribles artículos a su dote.

"Ellie, ¿estás tan desesperada por subirte a mi cama y tener un hijo mío?", preguntó Kaiden con una mirada inescrutable.

Ellie estaba hirviendo de rabia por sus insultos, pero se recompuso y se puso de pie. "Señor Thorpe, no sabía que esos artículos estaban ahí".

"¿Y qué pasa con esto?", preguntó Kaiden con una risa sardónica y señaló una caja de maquillaje sobre la mesa.

El corazón de Ellie se aceleró mientras se acercaba para ver mejor.

Adentro de la caja había una foto falsa de ella y Erick, un collar con forma de corazón y varias cartas cariñosas. ¡Pero nada de eso era suyo!

"¡Ah!".

Kaiden pellizcó abruptamente sus mejillas, obligándola a mirar sus ojos carentes de afecto.

Esos recuerdos falsos eran un insulto para Kaiden, un gesto que ningún hombre toleraría.

"Ellie, te casaste conmigo, pero estás escondiendo regalos de otro hombre... Eres bastante atrevida".

"Yo no hice eso. Los Gordon arreglaron la dote, yo...".

Pero era inútil tratar de explicarse.

Lo que fuera que dijera parecería una excusa débil.

Resignada, bajó la mirada.

"Pido disculpas", dijo con una ligera reverencia.

Tuvo que haber sido más cuidadosa con la dote.

La percepción de Kaiden sobre ella había cambiado.

El desafío que había mostrado la noche anterior se había desvanecido para ser reemplazado por la sumisión.

"Ellie, muchas mujeres compiten por ser mi esposa. No asumas que tienes un lugar asegurado solo porque estás aquí".

Le estaba dando una advertencia.

A pesar de su distanciamiento de su padre Jorge Thorpe y su falta de influencia en la familia, el estatus de Kaiden como el único hijo legítimo seguía dándole muchas admiradoras que aspiraban a ser su esposa.

Si se llegaba a saber que en realidad no estaba discapacitado, la competencia se intensificaría.

La dote de los Gordon fue echada de la mansión Moon como basura.

Al reflexionar sobre los orígenes de esas supuestas muestras de afecto, Ellie se dio cuenta de lo que realmente había pasado.

¡Demi lo había hecho!

Había sido la única que tuvo acceso a la caja de la dote antes de la boda.

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