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Dominada por el Mafioso

Dominada por el Mafioso

Autor: : Antoni A
Género: Aventura
En las sombras de una ciudad dominada por el poder y la crueldad de la mafia, dos destinos se entrelazan de manera irremediable. Leo, un hombre frío, sádico y poderoso, es el oscuro señor del bajo mundo. Anni, una joven sencilla, hermosa e inteligente, ha vivido la tragedia de perder a sus padres a manos de la mafia, dejándola al cuidado de su único hermano. El destino de Anni da un giro despiadado cuando su hermano se encuentra en un abismo insalvable. Una deuda impagable con la mafia amenaza con acabar con la vida de su hermano y su esposa. Desesperado, él recurre a Anni con una última y desesperada petición: ofrecerse como posesión al mafioso más temido, Leo el ruso, como moneda de cambio para salvar sus vidas. Anni se enfrenta a un dilema desgarrador. Sacrificar su libertad para salvar a su hermano y su cuñada o huir de las garras de su familia, sin embargo, desconoce que Leo ya la ha comprado como su propiedad. Con la ayuda de su cuñada, Anni se oculta en la casa de Leo, sin imaginar que el hombre al que está destinada a servir es el mismo que la posee.

Capítulo 1 Introducción

+ANNI+

¡No puede ser! ¡Me han encontrado!

Mi cuerpo reacciona y mi cerebro manda la orden a mis pies que escapen. Estoy corriendo. Los latidos de mi corazón están rugiendo en mis oídos, mis pulmones bombean como si fuese la última vez. El ardor en mis piernas me recuerdan a continuar y no rendirme, que no es tiempo de descansar.

¡No puede ser de él!

No entiendo cómo me encontraron, mi cuñada me juró que no diría nada, que distraería a mi hermano y a sus hombres.

Estoy a pocas horas de subirme al bus e irme a casa de su amigo, ese que necesita de una niñera... ¡Na-ah! No hice muchas preguntas, solo sé que él busca a una mujer con desespero y yo dónde esconderme.

Por encima de mi hombro, veo a tres hombres a cuadra y media de mí, corriendo detrás de mí.

Mis pulmones ya están pidiendo aire a gritos, mis piernas amenazan con ceder, pero acelero desesperadamente y me desvió mi camino, lanzándome a un gancho camino de un callejón.

¡Esta es mi oportunidad!

Por cosa del destino o de suerte me voy a la izquierda, ese mismo me llevará a la parada de buses, tengo que subirme en él. El bus me llevará a las afuera de la ciudad de Toronto.

«No te detengas... No te detengas... No te detengas, continua, no te rindas, tú puedes.»

Conozco estas calles por mi padre, todos los fines de semana hasta su muerte, él me llevaba a recorrer esta y varias zonas de Toronto en bicicleta. Me decía que la forma correcta de conocer a la perfección una ciudad es ir a sus rincones más oscuros.

-¡Espere...! ¡Esperen! -grito lo más que puedo, no permito limite a mis cuerdas vocales.

El bus está alejándose, no he llegado a la parada. Lo intento, pero cada vez siento que voy retrocediendo en vez de avanzar. Siento un nudo en mi garganta, quiero llorar, a pesar de que soy consciente que no consigo nada con ello.

Si dejara caer mi mochila, podría correr un poco más.

No, no puedo dejar mi mochila, ahí llevo mis documentos, poco de ropa y dinero.

¡Tengo que seguir corriendo!

-¡Oye, chica! ¿Quieres un aventón? Al parecer el bus no te ha escuchado -me alarmo al escuchar ese grito, volteo a ver a mi lado y me tranquilizo al ver a ese par de chicas, una de ella maneja el Lamborghini-, no tengo problema en llevarte al destino que desees, ¿qué dices?

-Sí -asiento, bajo el ritmo de mis pasos y espero que el auto se detenga-, muchas gracias-dije en un hilo de voz.

¿Quiénes son esas chicas? ¡No lo sé! Lo que importa ahora era escapar de aquellos hombres.

[Flashback]

-Tienes que irte con él, por favor, hermana, no me hagas esto -ruega al mismo tiempo, cae de rodillas-, ellos me matarán, les debo mucho dinero y no tengo cómo pagarlo.

-¡Me estás vendiendo! ¡Soy tu hermana Fernando! -mis lágrimas no tardan en salir, de solo escuchar la propuesta de mi hermano, mi corazón se parte en dos-, nuestros padres murieron por ese maldito negocio, ellos...-mi voz se quiebra-, no están con nosotros, ¿por qué? No es justo Fernando, no quiero irme con nadie.

-¡Tienes que hacerlo! -vociferó con ímpetu, se levantó del suelo abruptamente-, me debes mucho, querida hermana, desde que nuestros padres murieron, yo me he encargado de ti y es tiempo de que pagues lo que me ha costado.

-¿Costado? -parpadeo varias veces, intentado que todo esto sea una pesadilla.

No, mi hermano tiene que estar jugando conmigo; no puede comportarse así, no puede sacarme en cara todo lo que me ha dado, ¡es mi sangre!

¿Por qué?

Yo no tengo la culpa de todas las estupideces que ha cometido, ¿por qué tengo que ser yo la que pague?

Hace un momento estaba hablando con mi cuñada del bebé que viene en camino, pero luego la entrada abrupta de mi hermano nos hizo cambiar de tema, todo sin esperar que lo que diría es... ¡Te tienes que ir con el ruso!

-Sí, ¿crees que nuestros padres nos dejaron dinero? ¡No...! -sus palabras son fría como el hielo-, tú sabes perfectamente por qué murieron y qué es lo que hicieron para merecerlo, sin embargo, todo el dinero que debo es porque me has costado, ¡tú debes ese dinero!

Nooooo...

Nuestros padres murieron por estar dentro de la mafia, pero...

-¡Eres mi sangre! No puedes hacerme esto, no puedes sacarme en cara todo lo que me has dado, ¿por qué? Por favor, no quiero estar con un viejo al que no le debo nada.

-Anni, soy tu hermano y es injusto que me maten por el dinero que he prestado para mantenerte, madura un poco.

-No, me reúso aceptar que todo el dinero que debes sea por mí, lo siento cuñada, pero no estoy de acuerdo con todo lo que mi hermano dice, se supone que ambos somos sangre y la sangre no se traiciona.

Si mi padre estuviese vivo, no permitiría esto. Mi hermano se está dejando guiar por los malditos delincuentes que lo rodean.

-Me vale una tonelada de estiércol -hecha furia, me alza la voz, su rostro se torna de color rojo y las fricciones de su rostro se endurece-. Deja de ser malagradecida, he dado todo y ahora que necesito de ti, ¡me bateas!

He quedado en shock, mi hermano no es la persona que conocía, ¡está dispuesto a entregarme aquel desconocido!

-Amor, debes de dejar que tu hermana piense las cosas, esto no es fácil para ella -mi cuñada interviene, posándose en medio de los dos.

-¡Es que no tengo nada que pensar!

-Cállate, Anni, no objetes y vete a tu habitación, espérame por favor, ¡por favor! -lo último lo dijo en voz baja.

-Está bien -esas fueron mis últimas palabras para dar media vuelta.

Hago lo que mi cuñada me dice; estoy furiosa, decepcionada y con mucho miedo, ya que mi hermano se puede salir con la suya.

Subo a toda prisa las escaleras, buscando mi habitación para tomar lo primero que vea. No puedo quedarme aquí, mi hermano está desesperado y es capaz de llevarme a la fuerza.

Me muerdo la lengua; no debo llorar, lamentar, quejarme y suplicar.

-Anni, espera... Espera muchacha -terminando de subir las escaleras me detengo al escuchar la voz de mi cuñada-. Anni, tienes que irte, corre por tu vida, por favor, no tienes que pagar nada de lo que tu hermano hace.

-¿Dónde me iré?

Estoy en un estado de shock, mi cuñada me está ayudando y no a mi hermano. ¿Será una trampa?

-Toma, esta es la dirección de un viejo amigo, necesita de una niñera y creo que tú eres la candidata perfecta, dile que soy tu cuñada... Por favor nena, tu hermano no te encontrará, te lo prometo.

Puedo ver en sus ojos mucha preocupación y sinceridad en sus palabras.

Agarro el pequeño papel, y antes de que mi tiempo se acabe me lanzo a sus brazos.

-Muchas gracias, no tengo palabras...

-Shhh, corre y no mires hacia atrás -me empuja suavemente, alejándose de mí-, distraeré a tu hermano, por favor, no te dejes ver de sus hombres. Adiós, espero verte algún día.

[Fin del Flashback]

+LEO+

-Las cosas no han salido como tú lo esperaba, al parecer la chica se ha escapado, aunque la mujer del maldito ladrón dice que la chica está en a pocas horas de llegar aquí.

Alzo la mirada al ver que mi hombre de confianza, "Raúl" entra a mi oficina, llevando una carpeta en sus manos.

-El maldito ha vendido a su hermana, increíble lo que piensa hacer para saldar la deuda, sin embargo, eso no es suficiente, ya que me ha robado y...

-¿Por qué quieres a su hermana? ¿Qué tienes pensado hacer?

¿Hmmm? Es una buena pregunta, la verdad que no tengo pensado nada aún.

-Ella no será tocada y su hermano jamás la verá.

-Lo eliminarás -pregunta con mucha curiosidad.

-Sí.

El bastardo infeliz se metió al negocio y no fue tan difícil enterarme de que me ha estado robando mercancía y algunas rutas pequeñas. A la organización no le parece que una rata tan diminuta nos robe frente a nuestras narices.

-No es mi intención insistir con el tema, pero has pensado que la organización querrán la cabeza de la chica.

-¡La organización soy yo! -suelto un golpe sobre mi escritorio-, nadie, pero nadie la tocará, ¡me escuchaste!

Esto no es obsesión, no, tampoco tengo pensando hacer algo que ella no quiera, menos matarla.

-Como amigo te digo, ella te traerá muchos problemas.

A punto de contestarle un golpe en la puerta nos interrumpe.

-Discúlpenme, quería avisar que una chica está en la entrada de la hacienda, dice que es la chica del trabajo.

-¿Chica del trabajo? -cuestiono con los ojos abiertos-. Raúl, quiero que averigües si la chica del trabajo es la misma que estamos esperando, si es así quiero que la hagas pasar en este momento, ah, no olvides informarles a todos los empleados que ella no saldrá de aquí.

-Te desconozco, eres el hombre más frío, cruel y solitario que pueda existir en la tierra, me sorprende que te interese una simple y ordinaria chica, ¿por qué? ¡Ya, no me mires así, ya me voy!

Eso también quiero saber.

No soy de los que andan por la vida buscando ser amados, ni busco el amor en ninguna mujer. Las mujeres son como un adorno para mí, solo están ahí para satisfacer mis necesidades momentáneas. No hay espacio para el romanticismo en mi mundo, solo hay poder y control.

Llevo muchos años al frente de la organización, imponiendo mi voluntad con puño de hierro. No hay nadie que se atreva a desafiarme, y los que lo hacen, aprenden rápidamente que el precio de la desobediencia es la muerte. Mis manos están manchadas de sangre, y mi alma, si es que alguna vez la tuve, está tan corrompida como las calles por las que camino.

Soy oscuro, crudo y temido. Mi reputación precede a cualquier palabra que salga de mi boca. No necesito gritar para imponer respeto, mi mera presencia es suficiente para sembrar el terror en el corazón de cualquiera que se cruce en mi camino.

En mi mundo, el poder lo es todo. Controlar a los hombres y a las organizaciones es mi especialidad. La lealtad es algo que se compra con dinero y se asegura con violencia. No hay espacio para la debilidad ni para la misericordia. Aquellos que me rodean saben que el único camino hacia la supervivencia es seguir mis órdenes sin cuestionar.

Los rumores sobre mí son tan sombríos como la noche misma. Dicen que soy capaz de cualquier cosa por mantener mi posición, que no tengo límites cuando se trata de proteger lo que es mío. Y no están equivocados. En este mundo de sombras y traiciones, solo aquellos que están dispuestos a cruzar las líneas más oscuras pueden llegar a la cima. Y yo, he cruzado esas líneas una y otra vez sin titubear.

Así que sí, soy el más temido de todos. Y mientras tenga el mundo a mis pies, seguiré reinando sobre él con mano de hierro y corazón de hielo. Porque en este juego de poder y supervivencia, solo los más fuertes y despiadados pueden esperar salir victoriosos. Y yo no tengo intención de perder.

-Señor...

-Estela, encargase de que ella esté aquí, y... Sí, quiero que tenga una habitación lista, que sea cerca de la mía.

-Sí, señor.

Capítulo 2 Necesito el trabajo

+ANNI+

-Hola -le digo, poniendo una sonrisa brillante mientras camino hacia él-. Soy Anni, estoy aquí para el trabajo, mi cuñada me dijo que usted necesita de una empleada, le prometo que puedo hacer de todo‒me detengo, mi respiración se queda atrapada en mis pulmones mientras él sale a la luz y un par de impresionantes ojos verdes se encuentran con los míos.

Madre mía, es un hombre tan cruelmente guapo que mi frecuencia cardíaca ya elevada se vuelve supersónica.

Pómulos altos y anchos, una nariz recta, mandíbula lo suficientemente afilada como para cortar mármol; la pura simetría de esos rasgos llamativos habría sido suficiente para adornar las portadas de las revistas, pero cuando se combinan con esa boca llena y cínicamente curvada, el efecto es absolutamente devastador. De igual manera que sus pestañas, sus cejas son de tonalidad oscura y oscura, además de su cabello, que es lo suficientemente extenso para cubrir sus orejas.

Al establecer una distancia íntima entre nosotros, a través de breves pasos y celeridad, extiende su mano hacia mí.

-Leo Petrova -dice, pronunciando el nombre como lo haría un nativo de Rusia, aunque no hay rastro de acento en su voz profunda y áspera-. Es un placer conocerla.

Estupefacta, le estrecho la mano. La apariencia de su piel es de gran magnitud y vigor, mientras que sus largos dedos se envuelven en mi área y aprietan con un poder cuidadosamente contenido. Un escalofrío atravesó mi espina dorsal ante la sensación, mi cuerpo se calienta por todas partes, y se requiere todo lo que tengo para no estabilizarme hacia él mientras mis rodillas se vuelven gélidas debajo de mí.

Contrólate Anni.

Con un esfuerzo, acabo de apartar la mano y alcanzar lo que queda de mi compostura.

-Es un placer conocerlo, Sr. Petrova -para mi alivio, mi voz sale firme, mi tono tranquilo y amistoso, como corresponde a una persona que se entrevista para un trabajo. Dando medio paso hacia atrás, le sonrío a mi anfitrión.

-La estaba esperando y el placer es todo mío.

¿Suyo?

Aaaaah, solo espero que no se arrepienta, no se imagina cuanto necesito el trabajo y también estar aquí, ya que no me quiero casar con un viejo rabo verde. ¡No tengo la culpa de todo lo que mi hermano hace!

Ash, debo tomar la medida de mi cabeza, ya que nunca he sido víctima de la pérdida de la cabeza debido a una mandíbula cincelada y abdominales como una tabla de lavar, ni siquiera en el momento en que me encontraba en una adolescente hormonal. Mientras mis amigas estaban fascinadas por los jugadores de fútbol y las estrellas de cine, salí con chicos cuyas personalidades me gustaban, cuyas mentes me atraían más que sus cuerpos. En mi opinión, la química sexual siempre ha sido algo que se desarrolla con el tiempo en lugar de estar ahí desde el principio.

Por otra parte, nunca he tenido la oportunidad de conocer a un hombre que exuda un magnetismo tan intenso...

No sabía que existían hombres así.

Concéntrate, lo más probable es que esté casado.

El pensamiento es como un residuo de agua fría en mi cara, que me devuelve a la realidad de mi situación... ¿Qué diablos estoy haciendo, babeando por un completo desconocido? Necesito este trabajo para sobrevivir.

Dios mío, es mejor concentrarme en todo lo que debo hacer aquí, ¡esto es una mansión! Por dentro, la casa es tan ultramoderna como por fuera. A mi alrededor se encuentran ventanas del piso al techo, con impresionantes vistas, mobiliario elegante que parecen ser extraídos directamente de la sala de exhibición de algún diseñador interior. Todo está hecho en gris y blanco, suavizados en algunos lugares por acentos de madera natural y piedra. Es hermoso y aún más intimidante, al igual que el individuo que se encuentra frente a mí.

-Tienes una casa hermosa. ¿Ha estado viviendo mucho tiempo aquí?

¿Qué? Si seré tan estúpida, como se me ocurre decir tal cosa.

-Sí -da un paso hacia adelante.

Mi respiración se acelera de nuevo, mi pulso se acelera de forma incontrolada... Tiene algo perturbador en la oscura y sensual curva de su boca, algo casi... peligroso en la intensidad de su mirada. Es posible que sea el color inusual de sus ojos, pero me siento profundamente incómoda. Dado que es tan absurdo, me siento desnuda por esa mirada, todos mis secretos y miedos expuestos.

-Le prometo que si me contrata no lo defraudaré.

Por favor, contrátame, no puedo quedarme en la calle, ¡me matarán!

-Háblame de ti

-Oh, todo. -tomando un respiro para calmar mi voz.

-¿No extrañarás a tus amigos? ¿O familia?

-No, yo... -Para mi consternación, mi garganta se contrae con una repentina oleada de dolor-. No tengo.

El silencio se intensifica durante varios segundos, y justo cuando siento que mis nervios podrían romperse como una goma elástica excesivamente extendida y me dice::

-Pero su cuñada... Olvídelo.

Es que soy una reverenda estúpida, cómo puedo decirle de primera a primera que mi cuñada me recomendó y ahora que no tengo familia.

¡No me contratará porque soy una maldita mentirosa!

-Lo siento, pensará que soy una malagradecida con mi cuñada -bajo la mirada, me muerdo la lengua, obligándome a no llorar-, me fui de la casa de mi hermano con malos términos, entonces es como que esté sola, por favor, le prometo que él no vendrá aquí y yo me concentraré en el trabajo.

Sí, ahora solo falta arrodillarme.

Pero cómo convenzo a este hombre de que mi hermano ha pedido la cabeza y que para salvar su pellejo yo me tengo que sacrificar.

-Bueno, antes de contratarla quiero informarle que este trabajo es serio, tan serio que tiene que firmar un contrato de confidencialidad y permanecer en esta casa por un año, sí, luego de la finalización del contrato se renovará, siempre y cuando usted quiera seguir aquí, sin embargo, usted no podrá salir de esta casa si se encuentra bajo el contrato, ¿acepta o no?

¿Qué?

No, esto debe ser una broma.

¿Qué es lo que haré?

Tengo que pensar las cosas y tienen que ser tan rápido, ya que él se puede arrepentir y mandarme al mismísimo diablo.

Dios, necesito estar en este lugar a escondidas, mi hermano no me puede encontrar. ¡No quiero estar con un hombre al que no conozco! ¡Yo no tengo la culpa de nada! Mi hermano tiene que enfrentar las consecuencias de sus actos. ¡No soy nadie para pagar los platos rotos de otras personas!

¿Por qué yo?

Capítulo 3 Mi refugio

-Necesito el trabajo, pero antes de firmar ese acuerdo necesito pedirle que no acepte ningún familiar o conocido mío a su casa, no quiero tener ningún contacto, puede que suene tan ruda y grosera, pero es que necesito estar lejos de ellos -lentamente alzo la mirada, fijando mis ojos hacia los suyos-. Sé que es mucho que pedir, pero si usted cumple con mi petición le puedo prometer que cumpliré todo lo que está pidiendo.

Maldición, estoy sonando tan desesperada, él se puede aprovechar de eso, hasta me puede correr porque mis nervios y mis palabras lo pondrán a pensar. ¡Chica, problemática!

-Perfecto, me gustaría que empezara hoy, que no espere mi llamada, ya está aquí, se queda aquí.

-Claro.

-Excelente, le mostraré su habitación -me señala la puerta.

-Gracias.

¡Gracias, señor! ¡Ya tengo trabajo y una vida sin problemas!

Al principio, como la torpe que soy iba adelante, todo sin saber dónde estaba ubicada mi habitación. Me detuve y esperé que él me dirigiera.

-Después de unos minutos una señora llegará a su habitación y ella será la encargada de decirle lo que hará de hoy en adelante, ¿está de acuerdo?

-No tengo problema de que usted o ella me digan lo que debo hacer, espere, ¿cuándo firmaría el contrato?

-Luego la buscaré para que firme, desde este momento usted no pude salir de esta casa.

¿Hmmm?

Debo tranquilizarme, lo mejor para mí es quedarme aquí encerrada y no andar por ahí exhibiéndome, ya que mi hermano me puede encontrar y salirse con la suya.

*

-¡Por Dios! -la puerta de mi habitación se abre de par en par, sin querer me dejo llevar y corro hacia la ventana, me detengo a contemplar los picos nevados de montañas distantes veladas por una neblina azulada.

-¿Te gusta?

-Muchísimo, pero no estoy aquí de vacaciones, lo siento, me distraje por un momento.

Él asiente mientras me regala una sonrisa en cantadora. Dios mío, necesito toda mi capacidad para permanecer en el lugar y encontrarme con su expresión brillante como un tigre. Mi corazón se acelera con fuerza en mi pecho, sin embargo, una brisa llena de energía parece evaporarse entre nosotros, las partículas de aire adquieren una carga eléctrica. Mis membranas nerviosas se estremecen con él, acelerando mi pulso y provocando que mi respiración sea superficial y desigual.

¡Estoy acabada!

Este hombre, que me atrae y me aterroriza, es mi única esperanza de salvación y cualquier obstáculo que enfrente en este lugar.

Sus ojos brillan con una intensa diversión mientras hago un paso atrás y luego otro, y de nuevo tengo la inquietante sensación de que está observando a través de mí, que de alguna manera siente tanto mi miedo como mi vergonzosa atracción por él.

Obligándome a tomar la vuelta, observé a mi alrededor, experimentando un gran interés en lo que me rodea, como si algo en este lugar pudiera ser tan fascinante como él.

-No se preocupe, hoy puede descansar.

-Gracias, es muy linda mi habitación -miro un televisor grande que cuelga del techo sobre la cama, luego camino hacia una puerta frente a la que da al pasillo. Conduce a un elegante baño blanco con una cabina de ducha de vidrio lo suficientemente grande como para acomodar a cinco personas. Otra puerta resulta esconder un vestidor del tamaño de mi dormitorio de la universidad, todo vacío y esperando mis escasas pertenencias.

Es un lujo que solo he visto en películas y me suma a mi malestar.

¿Hmmm? Ahora que lo pienso bien y me encuentro tranquila. ¿Por qué necesitan tanta seguridad en un lugar tan remoto?

No quería pensar demasiado en nada de esto antes, mi enfoque estaba en obtener el trabajo, pero ahora que estoy aquí, ahora que esto es real, no puedo evitar cuestionarme en qué me he metido...

Mafia.

Me vuelvo para mirar al señor Petrova, con el corazón martilleando. Me observa con la misma inquietante diversión, y de pronto me siento como un ratón con el que juega un gato grande y hermoso.

-Mañana, la dama de llaves le llenará el closet, por ahora acomódate -esas fueron las últimas palabras que salieron de su boca para dar media vuelta y salir lentamente de mi habitación.

Respirando profundamente, no me percaté de qué estaba conteniendo. Colapsé en la cama. Dado que la entrevista ha terminado, la adrenalina que me sostenía está cayendo y me siento exhausta, tan completamente agotada que todo lo que puedo hacer es quedarme ahí y observar fijamente al techo alto. Tras un lapso de tiempo, me recupero suficientemente para registrar el hecho de que la colcha blanca que se encuentra en mi interior está compuesta de un material suave y difuso, y extiendo mis palmas sobre ella, acariciándola como si fuera una mascota.

Un impacto en la puerta me devuelve de mi estado de estado semi-catatónico. Sentándome, grito:

-¡Entre!

Un hombre del tamaño de un oso entra en las cavernas en compañía de una señora mayor.

Me concentré en el hombre y lo escaneé de arriba hacia abajo. Los tatuajes se ubican en los extremos superiores de su enorme cuello, mientras que sus ojos grises me recuerdan a las balas derretidas.

-Hola -digo, esbozando una sonrisa mientras me pongo de pie.

-Soy la señora Estela y él es el joven Raúl, nosotros seremos sus jefes directos -la señora muy amable se dirige hacia mí-. Él le dará el reglamento que usted debe cumplir y yo le informaré lo que tiene que hacer.

-Empiece usted señora Estela, yo puedo escuchar y esperar, no tengo nada de prisa -dice el grandullón oso tatuado.

-Gracias, joven -ella asiente-. Usted empezará a trabajar conmigo mañana, su horario es de cinco de la mañana hasta las doce de la noche, su puesto es ser la segunda ama de llaves; se encargará de que todo esté en orden, que los empleados cumplan con sus deberes y sobre todo, servirle al jefe de la casa, al señor Petrova. Ah, no se preocupe por el horario, usted tendrá horas de descanso, no crea que aquí la explotaremos.

No, no pienso nada de eso, es obvio que al trabajar en una casa con dormida adentro se puede esperar ese tipo de horario.

Puf, no me quejo, al contrario, me impresiona el puesto que me han otorgado. ¡Ama de llaves!

Waooo, parece que me he ganado la lotería sin comprarla.

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