Llega el otoño; el color de las hojas de los árboles se torna en hermosas tonalidades de rojo, amarillo y naranja, con él un nuevo semestre en la prestigiosa Universidad de Cherchill; se escucha la algarabía de reencuentros entre amigos, después de unas largas vacaciones, las anécdotas de todas las experiencias vividas, nuevos ingresos y nuevos estudiantes de intercambio. Entre ellos una hermosa chica de cabello negro, ojos marrones, labios gruesos de figura escultural.
Elizabeth esta enigmática chica de mirada profunda, que al caminar pasa luciendo su real majestad y hace que todos se detengan a tan solo mirarla; desde muy pequeña ha tenido que trabajar y estudiar porque a la edad de 7 años sus padres fallecieron, ha crecido convirtiéndose en una luchadora siempre la mejor, primera en la clase, mejores notas, primera en los concursos, con inteligencia envidiable; desde entonces su objetivo es graduarse y salir adelante de manera honrada, ya que por su belleza exótica, por esa mirada que hipnotiza han tratado de ofrecerle ayuda a cambio de su cuerpo; ella con la suficiente belleza para tener a cualquier hombre adinerado a sus pies que cambie su situación económica ha preferido conseguir todo con su propio esfuerzo quedando ante los ojos de muchos como altanera y orgullosa.
Se preparan para dar la bienvenida a los nuevos estudiantes, Elizabeth está fascinada con su nueva casa de estudio. Comienza el recorrido por las instalaciones del campus, enormes columnas blancas en cada facultad, grandes ventanas con impresionantes mosaicos, los jardines llenos de árboles, banquillos y fuentes, grupos de estudiantes sobre la grama, canchas de tenis, vóleibol, y un espacioso campo de futbol americano.
Todo parece ser perfecto, los ojos de Elizabeth no dejan de admirar tanta perfección, sus ojos brillan como dos enormes luceros, es como estar soñando.
El recorrido está culminando, los delegados se forman para escoltar a los estudiantes los cuales compartirán habitación en grupos de tres, el coordinador comienza a hacer el llamado, todos prestan atención para escucha los nombres:
-Albert Viciconte, Roy Viciconte y Jackson Justiniani pertenecen a la Casa Strauss Habitación 201.
-Christopher Bachelet, Arthur Brown y Tomás Smith Casa Reeve Habitación 115.
- Celena Davies, Amaranta Johnson y Nicole Taylor Casa Unter Habitación 99.
- Sienna O'Neill, Allegra Allen y Geraldine Barker Casa Unter Habitación 100.
Continuaban asignando dormitorios, Elizabeth solo pensaba cuando llegaría su turno estaba agotada, tan solo quería tomar una ducha y dormir. Aún nombraban estudiantes, solo se podía escuchar la voz del coordinador haciendo el llamado Francis Duff, Alice Harper, cuando de repente se escuchó Elizabeth Campbell, Casa Neumann Habitación 77, suspiro y se unió a sus nuevas compañeras.
Se reanudó la marcha, las chicas ya se dirigían a su casa, conversaban y se reían, la distracción era total, cuando de pronto Elizabeth sintió que algo la embistió. Su bolso cayó al suelo junto a unas libretas las cuales no le pertenecían, ella se inclinó, levanto su bolso y tomo las libretas para entregarlas a su dueño amablemente, ya que por distraída no se fijó por donde iba.
Alzando la mirada para regresar las libretas y disculparse, vio que se trataba de un chico alto, de cuerpo atlético y unos maravillosos ojos azules como el cielo, sus miradas se entrelazaron, Elizabeth quedo enmudecida, no podía apartar su mirada de esos ojos azules. Ese chico al que Elizabeth no dejaba de impactar con el azul de sus ojos era nada más que David Harper, hijo de un acaudalado magnate de la ciudad de Cherchill. Quien perdió a su madre cuando cumplió 12 años, quedando solo con su padre y una prima a quien se la habían dado en adopción a su familia unos parientes antes de morir. Un chico acostumbrado a tenerlo todo y nada a la vez.
David solo podía pensar:
«De dónde abra salido esa chica tan torpe, no se puede negar que es hermosa, pero indiscutiblemente torpe» - cuando por fin Elizabeth logro pronunciar palabras le dijo:
- Aquí tienes tus libros, disculpa, siento haberte tropezado.
David, ese chico que nada lo inmutaba, que hacía que cualquiera temblara a su lado - ese chico envidiado por algunos y deseado por muchas - el chico popular estaba en una situación donde todas las miradas se centraban en él; mientras que él no podía apartar su mirada de Elizabeth.
David contestó de manera déspota y maleducada; mientras se cuestionaba lo que le pasaba con esa torpe mujer - Porque eres tan torpe la Universidad de Cherchill no se hizo para torpes y perdedores, aquí solo estamos los mejores, la próxima vez fíjate por donde caminas aunque no creo allá próxima vez.
Todos los que seguían a David reían y miraban a Elizabeth como un bicho raro, especialmente Amaranta Anzillioni, quien por tener un compromiso arreglado con David se consideraba su sombra, acostumbrada a hacerle la vida un infierno al que se atraviese en su camino.
Elizabeth estaba roja, su cara se veía como que si iba a explotar, cuando ya se disponía a responder los insultos lanzados por David escucho una voz que le dijo - Vamos Elizabeth, no les hagas caso, hemos tenido un largo y maravilloso día no permitas que te lo arruinen- dijo Francis Duff.
Francis, una chica proveniente del sur de Francia; de gran inteligencia, adinerada, enamoradiza y un tanto alocada, pero con gran respeto por la amistad.
- Francis tiene razón Elizabeth- acoto Alice, prima hermana de David y compañera de habitación de Elizabeth.
Alice fue dada en adopción a los padres de David cuando solo tenía siete meses, ambos se han criado como hermanos y se tienen mucho cariño, aunque no comparte la forma de comportarse de David -Alice es generosa, soñadora, introvertida e insegura todo lo opuesto a su querido Primo.
- Tienen razón, chicas, no dejaré que este momento tan insignificante arruine mi día, pero pueden estar seguras de que no permitiré una nueva humillación; en esta selva de cemento sobrevive el más fuerte y esa soy yo-dijo Elizabeth.
- Eso es verdad Elizabeth, no podemos dejar que todos pretendan limpiar el piso con nosotras; aunque no vas a negar que el muy engreído está superguapo y esas miradas que se dieron fueron de impacto -dijo Francis de forma pícara y certera.
- Hay por favor Francis, ese es un pobre idiota y disculpa que lo diga Alice porque es tu primo, pero es la verdad, ni siquiera me fije en su cara - respondió Elizabeth.
Las tres chicas ya en la habitación comenzaron a desempacar y a ordenar sus pertenencias mientras platicaban de la familia, los amigos y todo lo que habían dejado atrás. Después de tanto arreglar cada una tomo una ducha para irse a dormir para descansar y asistir al primer día de clase.
Comienza un nuevo día, los rayos del sol se asoman ligeramente por la ventana de la habitación, Elizabeth abre sus ojos y rápidamente se pone en marcha, toma su toalla, se dirige al baño, se lava los dientes, entra a la ducha mientras la escena de lo ocurrido con David invade su mente; no hace más que pensar en esas palabras, su cara vuelve a tornarse roja cuando siente que tocan a la puerta.
- Es Alice, ¿vas a tardar mucho? - No ya casi término, dame un momento y salgo - ok perfecto - contestó Alice.
Elizabeth se cubrió con la toalla y salió, abrió el closet y dijo - hoy debo impactar - saco un conjunto blanco de 2 piezas, el pantalón largo ceñido al cuerpo y blazer manga larga con vuelos y dobladillo; para terminar saco unas hermosas sandalias de aguja con tirantes delgados y un bello bolso de mano, comenzó a vestirse ya cuando casi terminaba se sentó frente al espejo aplicó sobre su suave y delicado rostro un cálido maquillaje por último peino su cabello y dijo estoy lista para triunfar. Aunque lo que realmente buscaba era que David se tragara sus palabras.
Elizabeth, Alice y Francis se dirigían al aula 321 en la cual se impartía la asignatura Derecho Civil II con el profesor Scott Miller, quien a su vez era el facilitador de Litigios (Moot court); una actividad extracurricular de la facultad de Derecho, en la que los participantes simulan procesos ante una corte.
- Buen día, señor Miller - dijo Elizabeth - buen día, señoritas, antes de tomar asiento para la asignación de los grupos para la simulación de proceso ante la corte, coloquen sus nombres en este listado y se les recuerda que deben ser puntuales.
Las tres chicas se fueron sentando cuando Elizabeth se sentó y vio a un lado, se percató que allí estaba David con sus ojos clavados en ella, su mirada reflejaba gran asombro. No podía imaginar que la torpe chica de jean roto y camiseta a quien había insultado frente a todos fuese la misma que estaba sentada justo al lado.
El profesor entró en materia, comenzó hablando de los litigios sobre Derecho Mercantil y hablaba de un caso muy famoso y reciente el cual estaba en discusión en la corte, al trascurrir la clase se fueron formulando preguntas en las que Elizabeth respondía, sabía y asertivamente refutando cualquier opinión por parte de David, el clima en el aula se tornaba tenso porque paso de una simple clase a un debate en una lucha por demostrar quién era el mejor.
- La clase ha estado genial, hace mucho que no veía tanta pasión y dominio; después de esto ya sé cómo asignaré los grupos para él (Moot court); dentro de una hora estaré enviando al grupo de WhatsApp las asignaciones del caso y a que parte pertenecen feliz día - dijo el profesor Miller mientras se marchaba.
Jackson Justiniani, quien también venía de intercambio, era hijo de un viejo amigo del padre de David, ambos chicos solían ser amigos de la infancia, de hecho se podía decir que era el único y verdadero amigo que tenía y ahora estaba de vuelta acompañándolo a todos lados.
- Ha estado estupenda, ¿verdad? -dijo Jackson mientras David observaba a Elizabeth.
- Solo ha sido suerte. Dime ¿quién no ha escuchado hablar de ese caso? - preguntó David.
- Amigo te admiro y respeto, pero esa chica sabe lo que hace y dice. ¡Y tienes razón, muchos escuchamos del caso, pero el dominio y la profundidad del tema solo tú y ella la tenían; así que ¡Honor a quien honor merece!- Exclamó Jackson con una ligera sonrisa.
- Te dejas impresionar fácilmente Jackson, esperemos a ver cómo se defiende tu abogada estrella en el caso asignado.
- Por favor a quien tratas de engañar – no solo te impresiono su defensa, sino también su inteligencia y su gran belleza que es imposible pasar por alto o crees que no vi cómo la observaste desde que llego.
- Ja ja ja - sonrió David. - amigo, creo que has perdido la razón, ni en mil años pondría mis ojos en ella.
- Creo que no es necesario hablar de mil años, porque te puedo jurar que ya lo hiciste, pero tu orgullo y tu soberbia no te permiten que seas sincero contigo y lo reconozcas- añadió Jackson.
- Dejemos esa absurda conversación y vamos a la práctica de Futbol, vamos a ver si aún eres bueno con el balón.
David y Jackson caminaban hacia los casilleros a cambiarse de ropa para la práctica de basketball, camino a la cancha notaron que Amaranta sostenía una fuerte discusión con una de las animadoras que se encontraba pegando un comunicado en la cartelera.
-Mira como siempre Amaranta haciéndose sentir que nueva pataleta tendrá, será que se le quebró una uña o la hicieron perder el estilo.
-Jajajá, ignorarla es lo que casi siempre hago para poder soportarla-contesto David.
-Pobre de ti amigo y saber que en cuanto te gradúes deberás casarte con ese tormento sin ninguna otra opción; no sé cómo haces para tolerar todo lo que tu papá te ordena sin poner ninguna objeción.
-Es parte de los negocios Jackson, para ser exitoso debes ser frío y calculador en cuanto a los sentimientos es mejor dejarlos detrás de la puerta del dormitorio para que no te perjudiquen y arruinen tu vida.
-Otra vez no estoy de acuerdo contigo, mi gran amigo, porque si tu padre fuese dejado los sentimientos detrás de la puerta tú jamás hubieras nacido y no me vas a venir con el cuento de que el matrimonio de tus padres también fue por contrato; porque mi padre me contó su historia que por cierto es muy interesante.
-Bueno, solo puedo decir que sabes más de la vida de mis padres que yo, a mí solo me contaron de todo lo que trabajaron para posicionarse como la mejor empresa del país y bla, bla, bla toda la charla aburrida que lo acompaña.
Ambos amigos entraron a la cancha y comenzaron a practicar; mientras tanto, en la cafetería de la facultad Francis, Alice y Elizabeth conversaban sobre lo interesante que estuvo la clase, aunque no eran las únicas - ya que al terminar la clase todos hablaban de eso, pero sobre todo de que había llegado alguien a la altura de David o quizás superior a él, ya que solo Elizabeth consiguió dejarlo casi sin defensa.
- ¡La clase de hoy fue fascinante, espero que todas sean así de dinámicas! - exclamó Francis.
- Indudablemente, si tenemos dos titanes luchando para destruir a su oponente y titularse como el mejor - añadió Alice.
Elizabeth solo escuchaba atentamente la conversación entre Alice y Francis sin emitir comentario alguno, mientras hacia un gesto sarcástico y tomaba su malteada.
- Eso es indiscutible, se podría decir que fue una batalla entre los dioses Zeus y Atenea, por un momento me sentí en el Olimpo.
En ese momento Elizabeth con la mirada perdida en el horizonte dijo - juré que lo haría tragar cada palabra y cada insulto y qué mejor manera de herirle el ego al engreído; ese pobre niño rico y sus lacayos no saben con quién se metieron.
- Ya comencé mostrándole que no es precisamente el mejor de la clase – ahora se lo voy a demostrar ganando en él (Moot court), por otra parte, escuche que están buscando nuevas animadoras y nueva capitana, ese va a hacer otro golpe, pero más orientado a su patética novia, me voy a encargar de conquistar su territorio para luego destronarlos.
- Eres una mente calculadora, me encanta tu plan y desde ya cuentas conmigo - apuntó Francis.
- Es mi primo y lo quiero, pero le falta humildad y empatía, no quiero justificar su comportamiento, pero así lo educo mi tío, siempre ha sido duro con él-siempre ha tenido que ser perfecto en todo. Creo que mi primo y tú están jugando con fuego
- Disculpa Alice, pero tu tío también te educo y viviste con él y no eres como David.
- En parte tienes razón Elizabeth, me educo igual, pero conmigo era afectuoso y protector si hacia algo mal él estaba para enseñarme. - En fin, Elizabeth creo que ambos están jugando con fuego y temo que salgan lastimados.
- ¿A qué te refieres?- preguntó Elizabeth.
- Sinceramente, pienso que mi primo y tú se atraen de una manera tan intensa que tienen pánico de aceptar lo que les está pasando y prefieren disfrazar todo con el orgullo, el ego y la soberbia - contesto Alice.
- Te equivocas, lo único que siento es rabia; así que no te preocupes, que estaré bien amiga.
Las tres amigas salieron de la cafetería para asistir a la próxima clase, mientras caminaban las palabras de Alice retumbaban en la mente de Elizabeth, al mismo tiempo la imagen de esos ojos azules del primer encuentro invadía su memoria.
Cuanta verdad tendrían esas palabras, Elizabeth tenía esa inquietud, pero, aun así, no desistiría de sus planes.
Jackson y David culminaron la práctica, enseguida fueron a las duchas, se vistieron y salieron, caminaban por el campus rumbo a los dormitorios. Jackson hablaba y hablaba mientras David iba en silencio.
- ¡Hey! David aún sigues en la tierra- dijo Jackson lanzando un balón que tenía en la mano.
David rápidamente se arrojó para atrapar el balón sin percatarse que Elizabeth y compañía venían por uno de los pasillos, en eso David colisiono con Elizabeth y ambos dieron una vuelta y cayeron al piso.
David cayó acostado sobre la pobre Elizabeth, quien recibió todo el golpe de la caída, aunque en ese momento nadie se quejó, solo se veían fijamente el uno al otro, sus corazones latían como potros salvajes; era imposible que las palabras de Jackson y Alice tuvieran algo de verdad.
- Que esperas para quitarte, es que el señor, todopoderoso que no tiene ni una milésima de torpeza según él, no le enseñaron a levantarse después de una caída- dijo Elizabeth tras romper el silencio.
David se levantó con gran rapidez y respondió - no sé caer porque nuestro poder es tan grande que jamás escucha bien -jamás caemos-eso solamente lo hace la gente como tú que tiene que tratar de sobrevivir.
- Si exactamente es lo hace la gente como yo, por esa razón no nos afecta en lo absoluto caer, levantarnos y seguir intentado hasta tener éxito, en cambio, tú, si tu imperio se derrumba, quedas aplastado debajo de los escombros.
- ¡Basta! - Exclamó Jackson - parecen un par de chiquillos-David sigue por favor a la habitación y tu Elizabeth te encuentras bien.
- Me duele un poco la cabeza y la espalda, pero estaré bien, gracias por preguntar y les pido disculpas por mi comportamiento, pero en realidad no soporto ese hombre, hace que pierda la paciencia.
- Tranquila no hay nada que disculpar y si ambos tienen un impresionante poder de hacerse la vida imposible; bueno, chicas les pido un permiso voy a escuchar los aullidos de aquella fiera.
Cada quien se fue a su habitación, Elizabeth tomo el primer turno en el baño, comenzó a desvestirse después de terminar, abrió la llave de la regadera y entro en la ducha-el agua caía en su cabeza como un torrente y se deslizaba por su escultural cuerpo. Tomo el champú y lo aplico sobre su largo cabello negro, luego el jabón y comenzó a enjabonarse.
Nuevamente, las palabras de Alice y la imagen de la discusión con David volvían a su mente, tenía tantos sentimientos encontrados "rabia, miedo, incertidumbre y hasta esa sensación en la cual su corazón latía a un ritmo desenfrenado cada vez que David estaba a su lado" era un acertijo difícil de descifrar-el enredo que había en su cabeza la estaba enloqueciendo; comenzaba a sentir temor de perder el control de su vida.
Era tan irónico ver tanta contrariedad entre dos personas con tantas cosas en común que resultaba difícil creer que no se llevaran bien. Los días transcurrieron las clases y las evaluaciones seguían su curso; sin embargo, siempre tenían tiempo para salir y divertiste o simplemente para inscribirse en alguna actividad.
Las inscripciones para la audición de porristas había finalizado y los resultados estaban publicados en la cartelera, las chicas buscaban sus nombres en el listado, unas con más suerte que otras.
Elizabeth esperaba que se despejara un poco el lugar para poder ver si estaba en la lista, Francis alocada e impaciente como de costumbre se abrió paso entre las muchachas hasta llegar al listado cuando de repente salió saltando y dando gritos.
- ¡Aaah, qué emoción! - Grito Francis con gran felicidad - quedamos en la selección Elizabeth y dice rutina de cinco estrellas.
- Felicidades, amiga, lástima que no quisiste participar Alice me fuese gustado que participaras.
- Lo sé Elizabeth, pero ya tengo suficiente con estar en medio de la batalla entre mi primo y tú, para ahora tener que soportar lo que se te viene encima con Amaranta, que por cierto allí viene.
- No te preocupes Alice que con peores serpientes he tenido que lidiar.
Alice, Elizabeth y Francis continuaron platicando mientras Amaranta y su grupo se acercaban a la cartelera para ver los resultados. De repente Amaranta comenzó a despotricar cuanta cosa se le cruzara por la mente no podía ser verdad, ese resultado estaba mal, Elizabeth no podía tener más calificación que ella.
Elizabeth la vio y sonrió de manera altanera y burlona. - ¿de qué diablos te ríes infeliz, muerta de hambre? Acabas de cometer el peor error de tu vida - dijo Amaranta llena de rabia - el peor error de mi vida sería quedarme con tu novio querida y fíjate que eso hasta ahora no está en mis planes. - Contesto Elizabeth en tono irónico y calmado. Amaranta se abalanzó sobre Elizabeth y en ese momento llego David y la sujeto.
- ¿Qué te sucede Amaranta acaso te volviste loca? - preguntó David. Loca esta arribista quiere quedarse con mi lugar en las animadoras y hasta contigo y tú dices que estoy loca - respondió Amaranta ofuscadamente. - vamos Amaranta, es mejor que salgamos de aquí para que te calmes.
David la tomo por el brazo y se la llevo, mientras Alice, Elizabeth y Francis iban a la heladería con Jackson por un helado y comentaban lo ocurrido.
- Tú sí que sabes darte a querer no Elizabeth - muy gracioso Jackson y no se trata de hacerme querer o buscar problemas, todos saben que ya intente ser amable y me humillaron y no puedo dejar de ser quien soy o no participar en lo que me gusta porque al rey y a su reina eso le quite el sueño.
- No te molestes Eliza, mi amigo y su novia deben entender que el mundo no gira en torno a ellos y que no son el centro del universo. Cambiando de tema como se preparan para litigar esta semana es la defensa.
- Tenemos un equipo sólido Jackson, nuestra defensa será magistral, nuestro planteamiento aunado con los argumentos y las pruebas nos harán ganadoras.
- ¡Wao! Alice por un segundo pensé que hablaba con David - lo siento Jackson no quise ser Engreída.
- No te preocupes Alice, solo bromeo, ahora les pido que disculpen, debo ir a practicar el juego, es pasado, mañana nos vemos luego. - Nosotras deberíamos ir a cambiarnos para practicar también- añadió Francis.
Jackson se marchó. «Todo sería más agradable si David – Elizabeth, las chicas y yo compartiéramos juntos como amigos, esta división es tan absurda, espero que después del juego todo mejore», pensó. «Tal vez si muevo un poco las piezas pueda hacer que esos dos se acerquen sin que se maten». Mientras continuaba rumbo a la práctica.
Al mismo tiempo, Elizabeth, Francis y el resto de las animadoras organizaban una nueva coreografía. Algo movido, sexi y urbano con muchos movimientos increíbles. Amaranta las observaba con tanta molestia, que sus ojos destellaban una malicia indescriptible, no toleraba que después de tanto tiempo siendo la capitana del equipo de animadora, una recién llegada se quedará con su puesto, hizo el último intento de hablar con la entrenadora, pero solo consiguió una respuesta negativa la cual Amaranta no aceptaba prefería dejar el equipo que ser dirigida por Elizabeth.
Amaranta tomo sus cosas y salió de la práctica, era obvio que había perdido la capitanía del equipo, pero les tenía preparado algo para que no se presentaran.
Al terminar la práctica, Amaranta ingreso a los vestidores y tomo todos los uniformes de las animadoras volviéndolos trizas con una tijera; ya no tendrían vestuarios para presentarse y aún faltaba el toque final que estaba dedicado especialmente a Elizabeth.
Amaranta no solo arruinó el vestuario de las animadoras, sino también contrato a dos sujetos para que agrediera a Elizabeth, ya que en las noches siempre solía salir a trotar.
Elizabeth, que no era nada ingenua y que siempre hacía caso a sus presentimientos, se reunió con el equipo y le propuso renovar el vestuario, pero que todo fuese una sorpresa.
Las chicas después de la reunión fueron a comprar los materiales para ellas mismas, crear el nuevo vestuario, divertirse y conocerse un poco más.
Cuando regresaron comenzaron a crear el nuevo vestuario, algo con un toque lindo, brillante y sexi, pero sin llegar a lo grotesco y vulgar; al terminar cada una se marchó a su habitación para descansar, pues, mañana sería el gran día.
Elizabeth por su parte decidió ir a trotar como casi todas las noches lo hacía y está noche no sería la excepción, ya que estaba un poco tensa por el día que le esperaba.
Se colocó ropa deportiva, tomo su teléfono y unos audífonos y salió de la habitación. Elizabeth comenzó a trotar; cuando ya llevaba la segunda vuelta se percató que dos caballeros vestidos de negro caminaban hacia ella, por un momento sintió miedo, pero decidió seguir adelante.
Cuando ya estaban cerca, Elizabeth les dio las buenas noches y continuo de repente sintió un tirón hacia atrás, uno de los hombres le proporcionó un fuerte golpe en el rostro cayendo al suelo, ella le dio una patada y como pudo se levantó; trato de correr, pero el otro hombre la sujetó mientras la lanzaba nuevamente al suelo y se trepaba sobre ella.
Elizabeth en medio del forcejeo y la desesperación pensó «será este mi final; tanto sufrimiento tanto luchar para salir adelante y mi vida se esfumará en manos de este hombre al que nada he hecho», mientras las manos del hombre rodeaba su cuello y la dejaba sin aliento. «Calma Elizabeth jamás te has dado por vencida, así que es hora de luchar por tu vida, no llegaste aquí para terminar así». Se dijo y continúo forcejeando, le hizo varios arañazos en las manos y el cuello al sujeto, pero este no retrocedía, Elizabeth se zafó logrando darse vuelta para tratar de sacarse de encima al sujeto, pero era imposible, ya no tenía fuerzas su cuerpo cansado no podía más solo quedaba gritar el atacante ordenó al otro sacar una tijera y cortar el cabello de Elizabeth despiadadamente.
De pronto escucho una voz que se acercaba y les decía a los hombres que la dejarán y se alejaran; rápidamente los agresores se levantaron y se fueron corriendo, Elizabeth alzó la mirada y vio a David y Jackson acercarse.
David la ayudo a ponerse de pie mientras Jackson tomaba el teléfono de Elizabeth.
- ¿Te encuentras bien? - pregunto David. - ¿Te hicieron daño, quienes eran esos sujetos? - Continuaba preguntando.
- No tengo la menor idea, solo salí a trotar como casi siempre lo hago, pero jamás había sucedido nada. - contesto Elizabeth.
- Esto no debería pasar, estamos dentro del campus, se supone que hay seguridad quien lo hizo sabe cómo funciona todo aquí. - añadió Jackson.
- Sí, pero aquí jamás había sucedido algo así Jackson; por otra parte, Elizabeth deberíamos llevarte al médico para que te chequeen, mira cómo te golpearon y hasta tu cabello lo cortaron, qué tipo de persona hace algo así, esto es inconcebible.
- No te preocupes David, solo quiero ir a mi habitación, darme una ducha, ver qué puedo hacer con mi cabello y tratar de dormir, mañana tenemos un largo y agotador día mejor vamos a descansar- sugirió Elizabeth.
Ambos chicos acompañaron a Elizabeth hasta su habitación y llamaron a Francis y Alice.
- ¿Que te sucedió Eli quién diablos te hizo esto? - Pregunto Francis - no tengo ni la menor idea -indico Elizabeth mientras que su mirada reflejaba que si sabía quién estaba detrás de lo ocurrido.
- Muchas gracias, chicos por aparecer en el momento oportuno y por traerme hasta aquí, realmente gracias y que pasen buenas noches.
- No te preocupes, no fue nada, contesto David un tanto preocupado.
Alice acompañó a los chicos a la puerta, cuando regreso le pregunto a Elizabeth si realmente no sabía quién le había hecho eso porque su mirada reflejaba otra cosa. A lo que Elizabeth contesto:
- Realmente creo que Amaranta está detrás de todo esto, pero no tengo prueba alguna, ahora ayúdenme a tratar de acomodar mi cabello para poder ir a tomar una ducha y descansar.
Afortunadamente, el cabello de Elizabeth estaba tan largo que los cortes que le habían hecho no habían causado un daño irreparable. Las chicas lograron sacarle un corte casi de revista. Entre tanta plática, las chicas comenzaron a bromear acerca del rescate de David, el cual había llegado con su fiel compañero en su caballo blanco a rescatarla. Aunque el caballo blanco de David realmente era un bello Ferrari color plateado.
Las chicas terminaron de platicar y se fueron a dormir mientras tanto Elizabeth tomaba una tibia ducha y pensaba en lo sucedido y en cómo se había comportado David a pesar de sus fuertes discusiones, por otra parte, también pensó en lo mucho que debía cuidarse de ahora en adelante, termino de ducharse se colocó la piyama y se fue a descasar.
El día llegó el equipo rival había llegado, los chicos en los casilleros repasaban una y otra vez las jugadas.
Las animadoras llegaron a los vestidores y encontraron el antiguo uniforme hecho trizas, eso era lo que había presentido Elizabeth, pero afortunadamente ya ellas tenían un nuevo uniforme. Rápidamente, se vistieron y salieron a la cancha para hacer su primera rutina, todos estaban deslumbrados, los nuevos uniformes eran todo un éxito.
Amaranta, quien esperaba con ansias y una enorme sonrisa la salida de Elizabeth; disculpándose por no poder animar a falta de uniforme y con el cabello hecho un desastre, quedó estupefacta cuando la vio salir con uniforme nuevo y un espectacular corte de cabello, su sonrisa de inmediato se esfumó no podía creer que lo que veían sus ojos fuera cierto se levantó y salió empujando a quien se atravesará en su camino.
El juego comenzó, todo era aplausos, risa, gritos y diversión, jamás se había visto tanta diversión y tanto ánimo en un partido, finalmente los chicos ganaron y comenzaron a tomar las fotos al equipo campeón; Jackson que no podía perder la oportunidad, solicito que se le tomara una foto a ambos capitanes sosteniendo el trofeo, Elizabeth y David cruzaron miradas y finalmente se tomaron la foto la cual luego saldría en la portada del diario de la universidad con un pícaro comentario.
Finalmente, todos se retiraban para ir a descansar, ya que en la noche sería la celebración en la fraternidad.
- John, el presidente de la fraternidad, se acercó al grupo de animadoras y extendió una invitación muy especial para que asistieran a la celebración.
- Allí estaremos, no me perdería esa celebración por nada del mundo. Dijo Francis mientras le coqueteaba sutilmente a John.
Finalmente, la noche llego, la música movida y pegajosa incitaba a bailar, la bebida y el entremés se hacía presente en una moderna y exclusiva mesa de buffet, el lugar estaba colmado. Jackson y David, incomodados, escuchaban la interminable queja de Amaranta sobre lo sucedido con su lugar en las animadoras y el reclamo por haber auxiliado a Elizabeth.
De pronto la puerta se abrió, el grupo de animadoras hacían acto de presencia, todas las miradas estaban sobre Elizabeth, era incómodo el momento. John se acercó para saludar y romper el hielo, poco a poco las chicas comenzaron a bailar y socializar, Alice y Elizabeth observaban a Francis que bailaba gustosamente con John.
Mientras Amaranta la veía con odio por un momento no se percató de lo que hacía y derramo el trago sobre su vestido, Jackson aprovechando el momento los dejo para saludar a las chicas.
- Buenas noches, chicas porque tan solas vamos a bailar. - Propuso Jackson.
- Alice ve a bailar con Jackson. - sugirió Elizabeth. - ¿y tú te quedarás sola?
- No te preocupes por mi Alice, diviértete y disfruta el momento, mientras yo iré por una copa.
Elizabeth caminó hacia la mesa, se sirvió un trago, cuando de pronto alguien se le acercó y le dijo.
- Excelente presentación la de hoy. - Gracias, David, el juego también estuvo bastante entretenido. - contestó ella mientras su corazón se aceleraba.
- ¿Por qué de un momento a otro has cambiado conmigo? - ¿Acaso un engreído como tú ha podido ser dominado por alguien como yo? - pregunto Elizabeth.
- No he cambiado de opinión, sigues siendo esa chica torpe, simplemente cuando algo está bien lo reconozco - contestó David con un gesto de contrariedad.
- No hay duda alguna, siempre serás un patán - respondió ella - que no se te olvide que este patán y su amigo salvaron tu vida. - añadió David.
Elizabeth tomó otra copa y salió del lugar dejando al insoportable chico mientras pensaba en lo que le estaba pasando con David llego al jardín y comenzó a contemplar las estrellas; del otro lado del jardín David tenía el mismo conflicto. De pronto sus miradas se encontraron de frente cada uno a un extremo del jardín.
- No puedo creerlo.
- Yo tampoco - dijo David- creo que será mejor que nos mantengamos al margen.
- De que hablas yo llegue primero a este lugar. - añadió Elizabeth cuando en realidad sabía de lo que David estaba hablando.
- Esto es desagradable, no es un secreto para nadie que ni tú me soportas ni yo a ti, lo de la otra noche fue una obra de caridad; así que limitémonos a toparnos lo menos posible.
Diciendo estas palabras, David se marchó dejando a Elizabeth sin palabra alguna. La fiesta terminó, eran alrededor de las cuatro de la mañana cuando las tres amigas regresaban a la casa, comentaban lo bien que habían pasado la noche, Elizabeth solo quería dormir y dejar a un lado la extraña conversación con David.
Ese fin de semana fue frío y lento, no había mucho que hacer porque todo el día había llovido a cántaros, las chicas pasaban el tiempo estudiando o simplemente inventando algunas actividades para hacer y pasar el rato; así trascurrió el sábado y parte del domingo. Se fue el día y con él la lluvia, la noche había caído el cansancio en las muchachas se hacía presente, era hora de dormir, finalmente faltaban horas para el litigio.