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Dos Hermanas, Un Alfa

Dos Hermanas, Un Alfa

Autor: : NM
Género: Hombre Lobo
Sipnosis - Fui yo - esas palabras cambiarían por siempre el destino de Aurora, una bella loba que solo deseaba proteger el corazón del lobo que amaba y la integridad de su hermana. Aurora asumió la culpa de ser ella, la traidora que se entregó a Romeo Ferrara, el Alfa de la manada Luna Azul.y enemigo de su manada Alba Nocturna. Cuando en realidad ese pecado, era de su hermana mayor, Florencia, que hoy se casaba con Víctor, el Alfa de su manada y su único amor. Aurora jamás imagino que con esas palabras, conocería lo que realmente era el amor, el deseo y la pasión junto a un lobo que nunca imagino, el mismo que su hermana aun desea.

Capítulo 1 PREFACIO

Prefacio

La luna era oscura, marcaba un destino de tristeza para una nerviosa loba llamada Aurora.

Tenía un vestido blanco de novia, pero este ya se encontraba manchado por sus lágrimas.

Se abre la puerta de la habitación principal, un fuerte lobo de aspecto varonil entra a la habitación con una bata.

- Preparate, está es la noche en la que te tomaré como esposa - dijo con una mirada fría mientras ella suspiraba intentando contener el llanto.

- No me voy a entregar a ti - Aurora se levanta con firmeza y lo mira retadora.

- ¿No fue acaso tu idea la de casarnos? Ahora debes asumir tus responsabilidades como mi esposa, y créeme que me da asco tomarte en mis brazos porque estas lejos de ser como tu hermana - Las palabras de Romeo buscaban herir.

- ¡No lo haré!- grita Aurora llena de frustración por la vida que ahora tiene.

- Perfecto, creo que es momento de decirle a mi peor enemigo, que tú hermana osea su esposa, fue mía y que todo es una mentira - Las amenazas de Romeo estaban cargadas de rabia.

Aurora tomó un poco de aire, ella asumió este sacrificio por dolor y por cuidar a quienes amaba.

- Está bien, tome pero nunca sere su loba, esto solo es un trato - Aurora se quitó la pijama delante de quién ahora era su odiado esposo.

Capítulo 2 1

CAPITULO 1

Aurora Russo hoy cumplía 18 años, sentia una especie de nudo en su pecho, era la fiesta de la luna llena y se reuniría su manada "Alba Nocturna" para escuchar el anuncio que haría Victor Santoro, su Alfa.

El padre de Aurora era de los más importantes de la manada, su dinero, su sangre pura le hacían acreedores a Armando Russo de un gran respeto.

Esto hacía pensar que ella era la más opcionada para ser la esposa del Alfa, amaba a Víctor desde que era una niña.

Los dos habían crecido juntos, eran amigos confidentes y cercanos, la única rival para ocupar ese lugar de esposa era su hermana Florencia, pero entre ella y Victor jamás había visto un mínimo acercamiento.

Se miraba en el espejo, era imposible no compararse con Florencia, ella era hermosa, cabello negro, labios carnosos de un color carmesí, coqueta y muy sensual.

Muchos lobos deseaban tenerla, querían que ella fuera su esposa pero su padre esperaba el mejor partido para su favorita.

Armando era consentidor con Florencia pero rudo con Aurora, había una clara diferencia entre las dos hermanas.

Aurora no podía perder su escencia, no le gustaba el maquillaje, prefería leer o tocar el piano que tener una vida social activa y aunque le dolía admitirlo no se sentía tan bella.

Era blanca, su cabello era rubio pero era demasiado liso y un poco feo antes su ojos, no encontraba un mínimo atractivo en ella y no despertaba ningun deseo al caminar como su hermana.

Esperaba que Victor fuera diferente, el siempre le dijo que amaba la esencia de las cosas y si esto era así, la amaría a ella.

La fiesta de la luna llena era hermosa, la manada de reunía para festejar por el trabajo de la diosa Luna en medio de bailes y algarabía.

Aurora estaba sentada con su padre y hermana, esperaba el anuncio de Victor y los nervios se metían en su pecho pensando en la manera en la que diría " También te amo, si acepto".

- Hoy delante de mi manada y con los rayos de luz de la diosa Luna he decidido elegir a mi futura esposa, quiero que Florencia Russo sea mi compañera - Victor se acercó a la mesa y tomo de la mano a Florencia.

Florencia miró a su padre sorprendida pero con una sonrisa de satisfacción al ver el rostro de su hermana.

Aurora sintio que su corazón se rompía en mil pedazos y que ese sueño de niña se quebraba delante de sus ojos, que de nuevo su hermana le demostró que era mejor que ella.

- Si Victor, si mi padre autoriza quiero ser tu compañera - Florencia lo tomó de la mano mientras Victor sonreía, la belleza sensual de Florencia lo volvia loco.

Armando acepto, era su sueño, ver a su hija favorita al lado de el Alfa de la manada.

Los lobos aullaron, empezaron a celebrar, Aurora solo agachó la mirada cuando Victor la abrazo emocionado.

- No sabes lo mucho que amo a tu hermana y nuestra amistad ahora sera más cercana - Victor pensaba que Aurora sería feliz pero sus ojos estaban llenos de lágrimas.

- Ella ... Es la mujer que amas y tú felicidad será mi felicidad - Aurora regreso el abrazo, sintiendo que perdía al amor de su vida.

En medio de la algarabía se fue a su casa, se encerró en su habitación para llorar.

Su nana Inés, la hermana de su padre, sabía lo que sucedía y llegó para consolarla.

Ines ocupaba ese lugar de madre pues la madre de las dos jóvenes murió en el parto de Aurora lo que provocó el desprecio de Armando por su hija menor.

- Yo lo amo, pensé que el me amaba igual - lloraba en brazos de aquella loba.

- Victor no ama a Florencia, para amarla debe conocerla, saber quien es y lo que le agrada de ella, Victor solo siente una pasión desmedida por tu hermana que algún día lo llevará a la perdición - Inés sabía que Florencia llevaba días seduciendo al Alfa líder, que busco está oportunidad a pesar de fingir sorpresa.

Aurora quería estar sola, necesitaba llorar sin sentirse una estúpida enamorada, miraba a la luna, estaba segura que Victor era su alma destinada, su corazón era suyo.

Florencia entro a la habitación que compartían -¿Creiste que te lo pediría a ti? Mírate en el espejo, ningún lobo tomaría a una loba sin gracia como tú - la actitud de Florencia siempre fue de arrogancia.

Sabía que era la favorita de su padre, sabía el poder de su belleza y sabía que nadie le diría nada por molestar incanzablemente a su hermana.

- Tu no lo amas, Victor se merece recibir amor - Aurora sentía que su voz se quebraba

- Victor necesita una loba que lo haga sentir bien en la cama y no una mojigata con la que habla de poemas, una madre para sus hijos y una líder a su lado, eres débil Aurora - Florencia se colocó una capa negra y se preparaba para salir.

-¿De nuevo te vas?¿Para donde ?- Aurora habia notado que su hermana salía en las noches desde hace un par de semanas, era misteriosa y nunca le preguntaba nada.

Florencia se acercó a Aurora y la tomó de las mejillas son fuerza - Si dices algo, creeme que me voy a encargar de volver tus días una pesadilla -.

La loba salió escondiéndose, aprovechando como muchas noches la ausencia de su padre.

Aurora la chica más tímida e insegura, por amor a Víctor tomó un poco de valentía para seguir a su hermana.

Se colocó su capa negra y la siguió, Florencia se metió en el bosque y camino hasta los límites prohibidos.

Aurora tenía miedo.

Este era territorio de la manada Luna Azul, la principal enemiga de la suya.

Desde hace años se habían declarado una especies de guerra fría por los territorios, la misma que continuo cuando Victor fue nombrado Alfa y en aquella manada el Alfa Romeo fue nombrado.

Las historias sobre el Alfa Romeo Black, eran escalofriantes, Armando, su padre lo detestaba y lo describía como un ser lleno de odio que deseaba el fin de los Alba.

Aurora le tenía pánico pues de decía que quien cruzará esos terrenos y fuera visto por el Alfa Romeo, tendria una muerte ruin.

Escucho ruido en medio de la oscura noche, se quedó en un árbol mientras buscaba a su hermana que recibiría un fuerte regaño de su parte por causarle está tortura.

A lo lejos, de dió cuenta que Florencia estaba desnuda, aullando teniendo intimidad.

Aurora quería regresar, no deseaba ver a Víctor pues supuso que por esto la había elegido, para cumplir con su honra de lobo.

Sin embargo se dio cuenta que no era el, era otro lobo con el que su hermana disfrutaba de la noche en medio de la clandestinidad.

-¡Florencia!- grito y se acercó muy enojada por lo que estaba viendo.

Una asustada Florencia se levantó de inmediato, mientras cubría su desnudez con sus manos -¡¿Que estás haciendo aquí?!- grito Florencia asustada al darse por descubierta.

Aurora la jaló del brazo con fuerza - Nos vamos ya de aquí - sentía que podía sacar las garras y clavarlas en ella por la rabia de ver como jugaba con los sentimientos de Victor.

-¡Tu no te la vas a llevar de aquí!- aquel lobo se levantó del suelo dónde estaba sentado observando la escena.

Aurora no pudo evitar ver la virilidad del lobo que estaba completamente desnudo, la primera vez que veía esa parte del cuerpo prohibida de ver antes del matrimonio.

- No le permito que me hable de tu, es un aprovechado - Aurora le dió una fuerte cachetada para ponerlo en su lugar.

Dejo sus garras en el rostro de aquel lobo, que al sentir un poco de sangre por el golpe, lo limpio con su dedo y se lo paso por la boca.

- Florencia es mía - Dijo el lobo prepotente tomando el brazo de Aurora con fuerza.

Los dos se miraron fijamente a los ojos, parecía un duelo de miradas de poder, de un juego que apenas empezaría entre los dos, era claro que había mucho más que una simple fuerza.

- Vete, yo hablaré con ella y nos veremos cómo siempre - Florencia le dió un beso al lobo y le pidio no hacer este asunto más importante.

- Te perdono este golpe, pero nunca voy a dejar que una Loba de la manada Alba Nocturna vuelva a tocarme en mis territorios - gruño el lobo antes de vestirse y seguir su camino.

Aurora y Florencia salieron del bosque pero aquella joven solo proceso las palabras de aquel lobo al caminar de regreso a casa.

-¿Sus territorios?- pregunto con la voz entrecortada.

- ¡Si estúpida! Le pegaste al Alfa de la manada Luna azul, a Romeo Ferrara - exclamó Florencia enojada.

Capítulo 3 2

CAPÍTULO 2

Aurora estaba muy nerviosa por esta situación, tenía miedo de lo que estaba haciendo su hermana que como siempre no pensaba en las consecuencias.

-¿Cómo te metiste con nuestro enemigo? Sabes que Romeo Ferrara a destruido a nuestra manada - La preocupación de Aurora era clara, no deseaba la tristeza de sus seres queridos ante tal decepción.

- Aurora, yo te prometo que voy a terminar con esta situación, el me ha hechizado pero si hablas solo causaras dolor no solo en papá si no en Victor - Florencia tenía una gran capacidad de manipular, de creer que podía manejar el mundo que la rodeaba solo con un chasquido.

Aurora pensaba en las palabras de su hermana, y es verdad que su padre jamas superaría este dolor.

- Acuéstate, después hablaremos de lo que sucedió - Aurora frunció el ceño y le pidió a su hermana que la dejara tranquila para meditar las cartas que tenía en su mano y que deberia usar.

Aurora se acostó esperando una respuesta no sin antes hacer una oración a la Diosa Luna para que le brindará el mejor camino, ella era una loba creyente a los preceptos que su padre le enseño desde niña y creía firmemente en la intervención de la diosa.

Victor entraba a la habitación

- Es a ti a quien amo - la beso.

Ella sonrió, mientras los besos de Victor bajaban por su cuerpo quitando cualquier rastro de ropa sobre su piel.

Aurora cayó sobre la cama sintiendo como Víctor, ese lobo que amaba desde niña bajaba con sus besos hasta su intimidad.

- También te amo Victor - ella tomó la cabeza de su lobo para darse cuenta que quién estaba allí era el rostro de Romeo.

Aurora despertó asustada de aquel sueño, sintiéndose sucia y culpable de pensar algo pecaminoso sobre su cabeza.

Tenía sus manos en medio de sus piernas, y una gira de sudor que bajaba por su frente, nunca había sentido un deseo semejante al que catálogo como malo desde el primer instante.

Y es que en su cabeza aún inocente la imagen de Romeo desnudo fue algo que se le marcó.

De otro lado en la manada Luna Azul, Le beta Darío, mejor amigo y aliado incondicional del Alfa, se acerca a su habitación con el desayuno de su amo.

- Dime qué anoche no te viste con la loba de los Alba - Darío sabía que esto podía ser el detonante para una guerra que no debió existir.

- Lo he pensado mucho, y creo que intentaré hacer una tregua con Victor y la pediré a ella como mi adote para cerrar el trato - Romeo tenía una sonrisa segura.

- No sabes nada de esa loba, ni siquiera sabes si es de alta aristrocia de la manada Alba - Darío dejo la charola a un lado para decirle a Romeo que debía reaccionar a esa obsesión.

- Por supuesto que no, jamás una loba de familia adinerada se hubiera arriesgado a lo que ella hizo - Responde Romeo con seguridad.

*****Hace Tres Meses*****

Florencia siempre había Sido la rebelde de la familia, pero era doble, delante de todos se mostraba como una Loba de sociedad, y a escondidas tenía una vida libertina.

Ese día sabía que se celebraba el cumpleaños del Alfa Romeo, y que esté estaba acostumbrado a hacer grandes fiestas.

Los mitos sobre Romeo y su crueldad lejos de parecerle miedosos, le excitaban, quería ver un Alfa que tomara las cosas en sus manos.

Ese día escapo y viajo hasta el límite de la otra manada con ayuda de su esclava Omega, se colocó un antifaz y se infiltró a la fiesta.

Romeo saludaba a todos los presentes y de inmediato quedó prendado de su belleza, Florencia atraía a cualquier lobo con su coquetería y su manera de mostrarse sensual.

El la tomó de la mano, sabía que no pertenecía a su manada y Florencia le confesó que era parte de los Alba sin más detalle.

- Digamos que los Alba son aburridos y los Luna Azul me dan mucha más felicidad de la que puedes imaginar - Florencia le dió un beso a Romeo en la boca.

Desde ese momento iniciaron un juego a escondidas, esto apasionó aún más a Romeo, la sensualidad de Florencia lo hizo una noche hacerla suya bajo la luz de la luna.

Florencia sabía que al entregarse al Alfa de los Luna Azul, estaba creando un destino que no podía mantener y que no deseaba.

Mientras que la manada Alba era delicada, pero llena de lujos, y de elegancia y distinciones, la manada Luna Azul era en sus palabras " Corriente" sin mayor riqueza que la de el trabajo de la tierra.

Ella solo veía a Romeo como ese lobo que le brindaba pasión y la sensación de Adrenalina de vivir un deseo prohibido.

Pero Romeo si pensaba en que los dos podían tener un futuro y estaba dispuesto a arriesgar lo que fuera necesario.

Los besos de aquella loba lo habían embrujado como en varias oportunidades se lo dijo Darío y Romeo están dispuesto a hacer una tregua con aquella manada enemiga.

*******

Florencia busca muy temprano a su hermana, sabe que Aurora es ese tipo de Loba que se rige por las leyes y que respeta las reglas más de lo debido.

- Por favor, te prometo que no lo volveré a ver - Florencia decía mentiras, estar con Romeo era una adicción.

Aurora la ignoro y se fue de inmediato al jardín a arreglar las flores que desde su madre había cuidado, un hermoso cultivo de violetas, allí estaba Victor, su amado lobo.

- Ya le informó a Florencia que estás aquí - Aurora agachó la mirada, o podía verlo a los ojos después de ese sueño y mucho menos al saber que su sentimiento era prohibido.

Victor la tomó de la mano y la llevo hasta una banca - Eres mi amiga, y quería pedirte perdón por no decirte antes de los sentimientos que tenía por tu hermana, pero pensé que sería una gran sorpresa de cumpleaños - El lobo nunca se dió cuenta de los sentimientos de aquella mujer de ojos brillantes.

- ¿La amas? No quiero que Florencia te haga sufrir, eres muy importante para mí y mi hermana es un alma libre - Aurora no sabía si debía decir la verdad pero sentía rabia al ver como su hermana engañaba a todos.

- La amo y se que le entregué mi corazón a la loba correcta, por años tenía miedo a salir lastimado pero ella me abrió los ojos al amor y quiero vivir esto - Victor tenía una gran sonrisa, la más rosagante que Aurora le conocía.

Ella lo tomo de las manos y le prometió que ella haría lo posible para que su felicidad se concretará.

Victor quería disculparse por quedarse con toda la atención el día de su cumpleaños 18, el día en que se convertia en una loba disponible para matrimonio.

- Le ordene a tu padre que hiciera una cena en tu honor mañana, quiero verte feliz con tu cumpleaños - Victor quería a Aurora pero no como ella hubiese deseado, estaba cegado por la pasión de una Loba que nunca lo miro.

Aurora solo lo abrazó, era la única manera que a partir de hoy tendría para demostrarle su amor.

Florencia muy nerviosa salió al jardín para distraer a Víctor con los preparativos del enlace para alejarlo de su hermana y de la verdad que tenía en sus labios.

En la noche...

Cómo era de costumbre, Florencia decidió ir para su encuentro con Romeo, pero Aurora llegó a su habitación.

- Me voy a quedar callada, solo por el bienestar de mi padre y de Victor, pero de mi mano cuenta que nunca veas a ese lobo - Aurora la miró con firmeza y la rabia acumulada.

- Voy a terminar mi relación con el, hoy hablaré de eso - Florencia quería seguir su camino pero Aurora le dió un fuerte empujón.

- Yo lo haré por ti - le quitó la capa que Florencia tenía en las manos y grito llamando a su padre.

-¿Porque gritas de esa manera absurda Aurora?- la recrimino el viejo lobo.

- Florencia no se siente bien, creo que deberías pedirle a la Nana o llamar al médico - Aurora dijo está mentira para evitar que su hermano saliera, y Florencia con rabia fingió que era verdad lo que su hermana decía.

Aurora se colocó la capa, decidió recordar el camino de la noche anterior y meterse en el bosque, ella le daría fin a esta situación.

Se detuvo en el árbol de la noche anterior intentando ver hacía donde podía seguir su camino y ver a Romeo, decirle que dejara en paz a su hermana.

- Mi amor - sintió que alguien la tomó muy fuerte de los brazos.

Ella giro y recibió un beso en los labios de Romeo, el primer beso de toda su vida.

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