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EL DOLOR DE LA CEO

EL DOLOR DE LA CEO

Autor: : Mar novelas
Género: Romance
Bady Evans una diseñadora de moda , excelente en lo que hace , una mujer feliz , casada con un pequeño hijo . Pero un día iba en el carro junto a su esposo y su hijo en la cual tuvieron un accidente donde murió su esposo y su hijo de seis meses de nacido. Ella se salvó de milagro , dónde quedo en una silla de ruedas porque no quiso hacer las terapias para volver a caminar. Samuel Anderson vuelve al país después de cuatro años dónde el perdió a su esposa el día que nació su hijo Teo . Es un reconocido Ceo , pero al enterarse que el amor de su juventud perdió a su familia estudia para ser terapeuta, piensa volver a hacer sonreír a Bady ya que el sabe lo dulce y tierna mujer que se esconde en su propio dolor. El amor volverá a darle esperanza a Bady , Teo le hará recordar que su hijo tendría cuatro años, casi la misma edad del pequeño Teo.

Capítulo 1 CAPITULO 1

La lluvia caía sin piedad sobre la carretera. Las luces de la camioneta apenas lograban atravesar el agua que caía Bady y Felipe viajaban juntos, en medio de risas y palabras llenas de amor, compartiendo miradas llenas de adoración, ternura y complicidad, sus corazones estaban llenos de felicidad iban a celebrar los cumpleaños de la hermana menor de Bady y nada era capaz de borrar la felicidad que compartían los dos como pareja.

Bady miró por el retrovisor, sonriendo al ver a su pequeño Ángel dormido profundamente en su sillita. Su carita angelical estaba iluminada apenas por la luz del tablero de la camioneta.

Felipe la miró, con ese brillo especial en los ojos, y suspiró antes de hablar.

- Amor yo quiero otro bebé - dijo casi, en un susurro, pero con una sonrisa de niño travieso.

Bady soltó una suave carcajada, notando la expresión de Felipe, y le acarició el rostro mientras mantenía una mano en el volante.

- Cariño, te dije que cuando Ángel tenga unos dos años te doy otro hijo. Además, ahora mismo tengo demasiado trabajo en la empresa.

- Está bien ... Comenzó a decir Felipe, sin poder terminar la frase.

De repente, la camioneta salió de la carretera, peligrosamente a un lado. Felipe intentó frenar, pero derrapó las llantas sobre el lodo y el agua, la camioneta empezó a deslizarse, a caer por un barranco mientras daba vueltas hasta que al final se estrelló violentamente contra un árbol.

El golpe fue brutal. La oscuridad y el silencio envolvieron todo.

Una hora después, las luces de las ambulancias iluminaban la escena del accidente, rompiendo la calma aterradora que rodeaba el lugar. Los paramédicos trabajaban con rapidez, sacando a los heridos dentro del vehículo y colocándolos en las camillas. La escena era un caos; la lluvia seguía cayendo, mezclándose con la sangre que tenía el suelo.

Ángel, el pequeño no resistió, su cuerpecito estaba inmóvil, inerte en los brazos de un paramédico que no pudo hacer más que cubrirlo con una sábana. Felipe fue llevado al hospital de urgencia, pero durante la operación su corazón se detuvo, ; los médicos intentaron reanimarlo, pero al final no resistió. Bady gravemente herida, sobrevivió, pero cayó en un, profundo coma.

Hazel la hermana menor de Bady, recibió la noticia en medio de la noche. Al llegar al hospital, le informaron la tragedia. El mundo pareció desplomarse sobre ella cuando escuchó que su sobrino y su cuñado habían fallecido, y que su hermana estaba en cuidados intensivos, luchando por su vida.

Hazel, ahora era la única familia de Bady y tenía que hacerse cargo de todo, los entierros, los trámites, y la empresa de su hermana.

El dolor la acompaño día y noche, como una sombra que no la soltaba para nada. Hazel pasaba sus días entre la empresa y el hospital sentada junto a la cama de Bady, le hablaba por largas horas, esperando el día en que su hermana finalmente despertara.

Cuatro meses después, del accidente llegó Hazel como todos los días al hospital, con una mezcla de esperanza y temor en el pecho. Al abrir la puerta de la habitación, el corazón le dio un vuelco, los ojos de Bady estaban abiertos. Hazel sintió cómo las lágrimas descendían por sus mejillas y ella corrió abrazar a su hermana.

- Bady ... Hermana, por fin abres tus ojitos, mi bella durmiente.

El rostro de Bady estaba pálido, y sus labios temblaban ligeramente. Su mirada era confusa, perdida, mientras intentaba enfocar la figura de Hazel tomó su mano, acariciándola suavemente, dejando que las lágrimas corrieran por sus mejillas.

-Hazel ... - murmuró Bady, con la voz ronca y entrecortada, como si hablar le costará un esfuerzo inmenso - ¿Dónde está Felipe? ¿Y Ángel? ¿Ellos están bien?.

Hazel sintió que el corazón se le rompió en mil pedazos. En ese momento paso saliva. No quería decirle, no quería ver a Bady llorar porque de un solo golpe había perdido lo que más amaba en este mundo.

- Hermana ... - susurro Hazel, sin poder contener la tristeza en su voz-. No sabes cuánto me cuesta tener que decirte esto - dijo ella agarrando las manos de Bady.

Bady la miró, con los ojos llenos de angustia intento incorporarse, pero el dolor en su cuerpo no la dejo moverse.

La angustia en sus ojos reflejaba su miedo, la necesidad de saber, de escuchar la verdad.

- Dime Hazel, por favor, dime dónde están.

Hazel cerró los ojos, por un momento para tomar el valor de decirle la verdad a Bady, tomó aire y decidió hablar.

- No sé cómo decir esto, Bady ... Pero ellos ya no están con nosotros en este mundo.

Las palabras de Hazel fueron apenas un susurro, pero bastaron para romper el corazón de Bady en mil pedazos.

Su rostro se colocó más pálido, en seguida de un grito desgarrador que salió de lo más profundo de su alma. Las lágrimas brotaron de sus ojos como una cascada y sus manos temblaban al aferrarse a Hazel, buscando consuelo.-Dime que ellos están bien, decía Bady en medio de su llanto.

- Bady respira profundo , tienes que aceptar que ya no están contigo

-¡No, no puede ser! ¡No! - gritó Bady, entre sollozos, con su voz rota por el dolor - ¡Mi hijo, mi esposo, no, Hazel dime qué esto no es real que es una pesadilla!.

- Como viviré sin ellos , eran mi familia , mi mundo entero a parte de ti Hazel , ella se aferró como niña pequeña en los brazos de Hazel , en esos momentos entraron algunos medicos para colocarle un calmante.

Bady luchó, se resistió, pero finalmente cayó en un sueño profundo, dejando atrás el dolor por unas horas.

Hazel se quedó a su lado, sosteniendo su mano, con el rostro húmedo de lágrimas . Ver a su hermana destrozada le partía el alma y el corazón en mil pedazos , sabía que Felipe era su amor y Angel era su vida entera y ella no podía hacer nada para sanar, aliviar ese dolor tan grande que tenía su hermana.

Se limpió sus lágrimas y se prometió a si misma cuidarla, para siempre...

Continuara...

Capítulo 2 CAPITULO 2

Bady abrió sus ojos lentamente y se vio de nuevo en la habitación del hospital .

No quería estar en ese lugar ni un momento, ni un segundo más, estar ahí le recordaba que había perdido lo que más amaba en la vida.

Perder a Felipe y a Angel , no era fácil de asimilar sus rostros aparecían en su mente como si estuvieran allí junto a ella los extrañaba demasiado sentía que ellos estaban en el borde de la cama, mirándola con ternura y amor.

Las lágrimas descendían sin parar por sus mejillas . Empapando las almohadas en silencio , su alma estaba rota, desgarrada , y no había nada que le sanará su corazón.

La puerta se abrió suavemente, y Hazel entró con una bandeja en sus manos.- Hola, Bady - murmuró con una sonrisa, tratando de suavizar el ambiente.

Bady no respondió, ni siquiera hizo el esfuerzo de mirarla. Apenas movió la cabeza mirando para otro lado, de pronto su voz resonó débilmente en la habitación.

- No quiero nada, Hazel. Solo... solo vete, quiero estar sola-susurró, con su mirada fija en el techo, como si ese vacío que sentía en su alma se perdiera, algo que nadie podía darle.

Hazel respiró profundamente, conteniendo la mezcla de dolor y frustración, tenía que tener paciencia con su hermana, ella había pasado semanas en coma, el día que despertó se enteró de que había perdido a su hijo y a su esposo.

Cada intento de hacerla comer, de que hablara, todo ha sido en vano, pero no estaba dispuesta a rendirse.

-Debes comer algo Bady, necesitas recuperar fuerzas si quieres salir del hospital. La empresa te necesita y no entiendo muchas cosas de lo que toca hacer, además falta revisar los nuevos proyectos , se quedó mirándola y buscando encontrar algún rastro de vida en el rostro de su hermana.

Bady soltó una carcajada llena de amarga, su risa se transformó rápidamente en un sollozo desgarrador. La rabia, la tristeza, y la furia que reflejaba en su mirada, ella con un movimiento brusco, empujó la bandeja que la hizo caer al suelo. El plato se rompió en mil pedazos, esparciendo la sopa y el pan por todas partes. Hazel dio dos pasos hacia atrás, sorprendida, pero mantuvo la compostura.

- No entiendes nada, Hazel. ¿No lo ves? Nada de esto tiene sentido, no quiero seguir, no quiero hacer nada, no quiero comer, solo quiero desaparecer. Las palabras de Bady salían con mucho dolor e ira, el dolor la estaba consumiendo poco a poco.

Hazel cerró los ojos para poder tener paciencia y no perderla con Bady, trato de calmarse y no dejarse arrastrar por el dolor de su hermana.

Cuando abrió los ojos y volvió a mirarla, lo hizo con su expresión dura y firme. Había ido a verla con un solo propósito y no pensaba retroceder.

-Te calmas Bady - respondió Hazel con un tono severo en su voz, aunque sus ojos demostraban las ganas que tenía de llorar Pero tenía que ser fuerte por su hermana. - Estás viva Bady y eso debes valorarlo, ya que es un milagro.

- Un milagro Hazel - dijo Bady gritando como loca, que los médicos enteraron a la habitación para calmarla.

Horas más tarde, Bady despertó de nuevo. Está vez, el dolor que sentía en su corazón se había calmado un poco, se sentía menos intenso, el efecto del sedante le daba un poco de paz.

Hazel se quedó dormida allí, con su cabeza inclinada hacia adelante, y su respiración era profunda, como si también estuviera escapando de la realidad en sus propios sueños.

Bady sintió en su corazón una mezcla de gratitud y tristeza. Sabía que su hermana había estado con ella desde el accidente, enfrentando su propio dolor y, sin embargo, sin apartarse de su lado ahí estaba.

La presencia de Hazel no aliviaba el vacío que ella tenía en su alma y en su propio corazón, al contrario, recordaba la tragedia de ese día, las últimas palabras de Felipe, todo eso la envolvían.

Después de un rato, Hazel comenzó a moverse, y abrió los ojos lentamente, aún se veía el rastro de sus lágrimas en su rostro, al notar que Bady la miraba.

- Estás despierta - dijo en voz baja, acariciando la mano de su hermana -. No sabes cuánto me alegra verte así.

Bady no respondió, solo bajo la mirada. La angustia que sentía era difícil de describir y el simple hecho de estar despierta le resultaba insoportable.

- No entiendo por qué... Por qué me desperté - murmuró Bady con su voz entrecortada y sus mejillas húmedas por su llanto apenas en un susurro -¿para qué? Si ya no tengo nada en esta vida. Todo lo que amaba ya no está, lo perdí, desapareció de la noche a la mañana.

Hazel la miró, y respiró hondo sintiendo un dolor profundo en su pecho al escuchar esas palabras. Sabía que Bady estaba devastada, pero también entendía que necesitaba encontrar un motivo para seguir adelante aunque en ese momento era difícil que lo viera.

- Bady - te entiendo, créeme. Yo también los extraño, todos los días -dijo Hazel, y su voz se quebró ligeramente -. No hay un solo momento en el que no piense en ellos, en los momentos que compartimos, en los recuerdos que quedaron, pero tenemos que seguir o en tu caso seguir adelante Bady.

-No lo entiendes, Hazel.- Bady sacudió la cabeza con desesperación -. No puedes entender lo que siento, porque ellos eran mi vida entera, mi complemento, mi razón de vivir. Ángel era mi pequeño bebé con sus sonrisas llenaba mis días de felicidad, Felipe, me daba vida con su amor, - ¿qué me queda ahora?.

Hazel tomó una bocanada de aire, ya que las palabras de Bady la, lastimaban ella entendía que provenían del dolor que Bady, sentía en esos, momentos.

- ¿Y a mí Bady?- preguntó Hazel suavemente, mirándola directamente a los ojos -. ¿Me tienes a mí?. Sé que no soy ellos, ni siquiera puedo reemplazarlos. Pero sigo aquí contigo, porque eres mi hermana y no pienso dejarte sola.

Eres lo único que me queda en este mundo. Si tu también te vas... Se detuvo, - entonces si me quedaré sola.

No te voy a obligar a sanar , ni a sentirte mejor , pero por favor no me apartes de tu vida ...

Continuara ...

Capítulo 3 CAPITULO 3

Bady soltó un suspiro profundo, y por un instante sintió el peso de las palabras de Hazel.

Ella se sintió egoísta con su propia hermana., había estado tan atrapada en su propio dolor que había olvidado el de su propia hermana , esa mujer valiosa que siempre ha estado ahí cuando ella más la ha necesitado , que la había cuidado y que había tomado todas las responsabilidades mientras que ella estuvo en coma.

- No sé cómo seguir adelante , Hazel - susurró Bady y las lágrimas volvieron a brotar libremente -. No sé cómo seguir adelante. Cada vez que cierro mis ojos , los veo , y al abrirlos , ya no están conmigo. ¿Cómo se puede vivir así?.

Hazel se inclinó abrazando a su hermana con fuerza, en ese abrazo le depositó toda la esperanza y el consuelo que le podía ofrecer.

-No tienes que saber cómo es Bady. Nadie sabe cómo sanar su propio dolor ,creo que eso se consigue con el tiempo y qué sé.

- murmuró Hazel , acariciándole el cabello con ternura -. Pero aquí estoy y lo intentaremos juntas.

No te pido que te sientas bien ahora , solo que sigas adelante un día a la vez y luego otro y así sucesivamente. Yo me encargaré de todo lo demás.

Las dos permanecieron abrazadas por un largo rato , dejando el silencio que hablará por ellas, un silencio en el que compartían un profundo dolor.

Los siguientes días , Hazel se mantuvo firme con su decisión de cuidar a Bady. Cada día le llevaba algo de comer , aunque ella apenas probaba la comida. Cada noche se quedaba a su lado hasta que la veía dormida..

Era agotador para ella , encargarse de la empresa , de Bady , había momentos en los que Hazel sentía que se rendiría.

Pero cada vez que sentía que perdía sus fuerzas , recordaba el gran amor que sentía por su hermana , y eso le daba las energías para seguir adelante.

Una tarde en el hospital , Hazel vio tranquila a Bady , así que decidió hablarle sobre el futuro , de una manera suave , como quien da un paso hacia la oscuridad.

- He estado pensando- dijo acomodándose en la silla junto a la cama de su hermana - cuando salgas de aquí , quizás podríamos viajar un poco , ir a algún lugar que nos permita desconectarnos de todo el mundo , algo así como un retiro para descansar - ¿qué te parece Bady?- preguntó Hazel un poco nerviosa.

Ella la miró con una expresión vacía, sin interés alguno. Para ella , el futuro seguía siendo una idea estúpida , como un túnel oscuro que no tenía salida por ningún lado.

- ¿Un retiró? -murmuró con su voz apagada, vacía sin Interés alguno -. ¿Para qué, Hazel?. Nada de eso va a cambiar lo que pasó. No importa a dónde vaya, el dolor siempre me va a seguir.

Hazel no dijo nada más , prefirió contener la frustración que sentía y amenazaba con salir en cualquier momento.

Sabía y entendía que Bady no lo decía por la intención de herirla , pero cada palabra era como una barrera que la apartaba de su propia hermana.

- Tal vez no cambie lo que pasó - admitió Hazel -. Pero podría cambiar como te sientes. No te estoy pidiendo que olvides, no que dejes de sentir tu dolor o llores , solo quiero ayudarte a que aceptes lo que pasó y puedas vivir conmigo ello.

Bady suspiró, y cerró sus ojos por un momento. Una parte de ella quería decirle que nada de eso la iba a ayudar , pero, por otro lado, ella deseaba en lo más profundo de su corazón , que hubiera cualquier cosa que aliviará su dolor , aunque fuera por un instante.

- No lo sé Hazel - murmuró al fin, Pero su voz sonaba derrotada-. A veces siento que lo único que quiero es... Cerrar mis ojos y no volver a despertar nunca. Y odio por sentir eso, porque sé que te estoy lastimando. Pero no puedo ocultar lo que siento, lo que pienso y lo que deseo en estos momentos.

Hazel se acercó, tomando las manos de su hermana entre las suyas.

- Bady no te odio por sentir dolor , tristeza , vacío en ti corazón , sé que duele , Bady y parece que no tienes salida. Pero te prometo que poco a poco , encontraremos una forma de seguir viviendo , no dudes que estaré aquí contigo , a tu lado en cada paso quedes , hasta que puedas recordar a Ángel y a Felipe sin que el dolor te destruya por completo.

- Quiero que recuerdes algo, Bady. Ellos vivieron y te amaron y ese amor vive dentro de ti. No estás sola.

Bady asintió ligeramente , con sus lágrimas que caían sin parar , por primera vez no sentía que se ahogara con ellas. Aún no estaba lista para salir de la oscuridad en qué se encontraba , pero sabía que podía contar con el apoyo de Hazel y tal vez, solo tal vez, eso era suficiente para poder dar un paso adelante.

Los días pasaban lentos , el tiempo parecía haberse detenido en esa pequeña habitación del hospital.

Hazel cada día intentaba darle ánimo a Bady con nuevas palabras , cualquier cosa que pudiera despertar un poco el interés de Bady para sacarla de esa tristeza tan profunda en que se encontraba.

Para Hazel no era fácil verla así Bady apenas comía , apenas dormía , y despertaba en medio de su llanto.

Y el poco tiempo que permanecía despierta , revivía los recuerdos con Felipe y Angel , de las rosas que compartieron , de los momentos de felicidad, de sus planes hacia el futuro que ahora no se harán realidad.

Un día llegó Hazel , a la habitación con un pequeño álbum de fotos que había en contrato en la casa de Bady. Era un álbum con algunas fotos desde que había nacido Angel.

Se sentó junto a Bady , sin pronunciar ni una palabra , solo abrió el álbum y empezó a pasar las páginas en completo silencio.

Bady que al principio no parecía interesada , poco a poco fue alzando su mirada hasta que sus ojos se encontraron con las fotos de su bebé , de Felipe , y de ella.

Su rostro cambió; se mezcló una tristeza y ternura en su interior el reflejo de su mirada demostraba como se sentía en esos momentos dejando escapar una lágrima por su mejilla...

Continuara ...

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