Imaginense una chica castaña de metro sesenta, con unos ojos verdes que enamoran, curvas que dan que hablar, ni mucho ni poco. va caminando por la vereda con la bicicleta al lado de ella , con los auriculares inalámbricos puestos y cantando la canción que le encanta...
Dime que no pensando en un sí
Y déjame lo otro a mí
Que si se me pone fácil
El amor se hace fragil y uno para de soñar
Dime que no
Y deja la puerta abierta
Dime que no
Me tendrás pensando todo el día en ti
Planeando la estrategia para un sí
Dime que no
Lánzame un sí camuflajeado
Clávame una duda y me quedaré a tu lado
Todos en la calle la observan, demasiada gente en la transitada calle de Buenos Aires, Argentina. A ella nada le importa para ser feliz.. ella vive, ella rie sin importar el que dirán..
Complicada con los horarios, siempre. Llega al subte más cercano con su bicicleta, sube a duras penas, todos la miran por la bicicleta, pero le da poca importancia, ella es de esas chica que con tal de lograr su objetivo pueden decirle lo que les plazca, total a buenos oidos, mejor entendedor.
Como toda buena escorpiana, los dichos de acá para afuera.
Llega a su estación y baja con su bici a cuestas. Se pone en marcha para llegar a horario a su entrevista de trabajo. La mejor que ha conseguido en meses. No es por nada que anda en subte y en bicicleta.. no tiene dinero para nada, le quedan sus pocos ahorros.
Llega a una tienda de ropa "LE MARQUE" Y se presenta: ¡Hola! ¡Buenas tardes! soy Catalina Corazón y vengo por la entrevista para vendedora de ropa.
Catalina llegó con diez minutos de sobra para su entrevista, el día no estaba ni frío ni caluroso, estaba ideal para andar en su amada bici CLETA, asi la llamaba ella.
Espero su turno para ser llamada. Entró en la oficina de Marina, muy atenta y muy educada chica. Se pusieron a charlar y le dieron el puesto de dependienta. Catalina encantada preguntó cuando empezaba, y al día siguiente era ideal.
Esa misma tarde llamó a su novio Miguel para contarle la buena nueva, pero como siempre no le atendió la llamada. Esperaba que la llamara para contarle.
hace 2 años que salía con Miguel, era más una relación a distancia y no muy sentimental. Cata era muy independiente, terminó de estudiar para ser administradora contable pero como no tenía experiencia nadie la contrató. Vivía sola en un loft alquilado, todo junto era mejor o lo que le alcanzaba. Jamás volvería a la casa de sus padres a decirles que no pudo. Cuando la dejaron sola para pagarse los estudios y mantenerse sola porque se fue a vivir sola se prometió que jamás les pediría nada. Estudió y trabajo durante 3 años para terminar.. Aunque sus hermanos dependían de sus papás para estudiar y vivir fuera, pero como Cata era la oveja negra, y no quiso estudiar abogacía le hicieron la vida de cuadritos, pero a ella no le importó. Consiguió lo que quería.
Llegó la hora de la cena y se preparó su mejor comida vegetariana, ya que aun no podía gastar demasiado sus ahorros hasta cobrar su primer sueldo.
Llamó a su novio antes de acostarse pero tampoco le respondió. A los 5 minutos le llega un msj:
"Que pasa? estoy por comer con amigos."
Cata: "Te llamaba para contarte que conseguí trabajo, cuando vienes a mi casa?"
Miguel: "Yo tengo un trabajo de verdad y estoy ocupado para ir a verte cuando tu quieres"
Cata: "no te dije que trabajo tengo. siempre estás ocupado."
Miguel: "siempre quejándote. necesitas algo??"
Cata: "Buenas noches." como buena escorpiana, no aceptaba nada de nadie y menos que la hicieran sentir menos
Miguel: "No te enojes mi reina, estoy estresado por el trabajo. pronto iré a verte."
Pero Catalina dejó el teléfono a un lado y no contestó y se fue a dormir entusiasmada de empezar su nuevo trabajo, que sin lugar a duda iba a cambiar su vida completamente.
Cata se levantó temprano por la mañana para tomarse nuevamente el subte y llevar su Cleta. En una mano llevaba su vaso térmico para su café matutino que está vez lo tomaría viajando.
LLegó a LE MARQUE y se presentó con sus compañeras de trabajo de lo más feliz. Estaba Eugenia de lo más risueña e Ivana , de esas personas de confianza pero con una cara bien seria. A la hora del almuerzo le preguntaron si quería ir con ellas a comer en el barcito de la esquina y como no había llevado nada, asintió. Salieron de la tienda y pasaron por una oficina que estaba cerrada y les pregunto a sus nuevas compañeras que había en ese lugar. Le comentaron que ahí trabajaban unos Técnicos de electrodomésticos y que eran del comercio de la otra esquina que vendían electrodomésticos del hogar nuevos y tenían su propio taller para arreglar. El manda Más de ese lugar es un churrete de los más lindos pero con la cara de ogro que asusta a cualquiera.Casi nunca está en la oficina, pero cuando llega se escucha los taconeos de la recepción.. jajaja.. se rio Eugenia.
Catalina se quedó mirando el local cerrado y siguieron hasta la esquina para comer. Terminando su jornada laboral, se despide de las compañeras y sale con Cleta para ir a su casa, carga su vaso térmico con café bien caliente para llegar a su casa.ya era tarde y no quedaba gente en las calles , solo los que estaban cerrando sus locales. Al salir agarra su celular para llamar a su novio y disculparse por lo de anoche, pero con tantas cosas en las manos y sin mirar para adelante choca con un adornis tirándole todo el café de su vaso encima, y haciendo que su celular caiga de sus manos dando de lleno con la pantalla. No lo podía creer, eso si que le iba a costar bastante.
Levantó la Vista y le pidió mil disculpas al caballero frente a ella, que llevaba una camisa blanca manchada con su café. Sacándose la camisa que quemaba, el hombre se presentó : Fernando me llamó, estrechandole la mano. Catalina se quedó pasmada mirando al bombón de hombre que tenía delante. Cuando logró conectar su cerebro con sus emociones tambien se presentó ella: Catalina Corazón le dijo.