El regreso de Zoe
Capítulo 1.
-Zoe Johnson-
Es increíble cómo pasa el tiempo, ya han pasado tres años desde que me vine a vivir a Italia junto con mis hermanas, han pasado tres años donde he tratado de hacer las cosas bien para no cometer tantos errores como hace tiempo cuando solo era una universitaria. No ha sido fácil dejar mi pasado atrás, pero me he refugiado en mi trabajo para no pensar tanto en personas que me hicieron daño en algún momento.
Junto con mis hermanos hemos creado una de las mejores empresas en tres años. Rompimos el récord convirtiendo nuestra empresa en la número uno de Italia. Caribú, ha logrado ser una de nuestras mejores empresas gracias al apoyo que nos ha brindado Evan, quien es ahora mi prometido.
Desde que inició nuestra empresa nos apoyó y con el tiempo me fue conquistando y ya llevamos dos años de relación. Le he contado toda mi historia porque no quiero que haya mentiras entre nosotros, sé que pueden haber malos entendidos. Evan se ha comportado como un verdadero hombre conmigo, siempre está pendiente y se lleva muy bien con mis hermanos y con Noah.
En este momento me encuentro llena de miedo, por el estado de salud de Hunter regresamos a California donde recibirá tratamiento. Hunter desarrolló pulmonía con el paso del tiempo, pero gracias a que nos dimos cuenta a tiempo se podrá salvar. No sé qué pueda pasar ahora que regresamos a un lugar donde sufrí más de una vez, donde muchas personas me lastimaron con sus palabras y donde perdí una amistad que fue muy valiosa para mí.
No sé si todavía sienta algo por Alex, en todo este tiempo que he estado con Evan siento que ya no es lo mismo de antes, aunque sé que fue muy importante para mi vida. Siempre que hablaba con Emma y con Nathaniel evadíamos el tema de Alex, ellos saben que es algo que fue duro de superar para mí y que fue más duro hacerme a la idea que iba a ser mamá y de un momento a otro todo pasó.
En este tiempo he cambiado muchísimo, de aquella niña ingenua ya no queda nada, el tiempo terminó de acabar lo poquito que quedaba, ahora soy más segura de lo que hago y sé que tengo la capacidad de lograr lo que me proponga porque nací para cosas grandes.
-¿Amor, puedo pasar?
La voz de Evan me hace reaccionar.
-Sabes que no necesitas autorización para eso -le doy una sonrisa y me da un beso.
-Los chicos ya están listos, debemos irnos -me mira con su habitual sonrisa-. Te ves muy hermosa, ni siquiera puedo creer que te hayas fijado en mí.
-Eres guapo, y así no lo fueras yo andaría contigo -lo abrazo-. Sabes que te quiero.
-Y yo a ti, por eso te pedí que te casaras conmigo, estoy seguro de lo que siento por ti.
-¡Zoe, Evan! -Escuchamos el grito de Thamara-. ¡Nos va a dejar el avión! ¡Pueden seguir haciéndolo después!
Suelto una risita al escuchar a mi hermana, de verdad me persiguen las chicas con vocabulario extraño. «Literalmente». Evan me ayuda con las maletas y salimos de la habitación, en la sala está Noah comiéndose con un beso a Thamara y Hunter con mala cara.
-Insisto que estos dos se busquen un motel -señala a los chicos-. No han dejado de meterse mano un segundo.
-Y a ti te afecta que tú no has podido meterle mano a tus chicas -bromea Thamara-. Cuando lleguemos ya podrás buscarte un par de nenas como las llamas a todas y hacer lo que quieras.
Después de la tonta discusión de Thamara y Hunter pedimos un taxi que nos lleva hasta el aeropuerto. Esperamos un par de horas hasta que subimos al avión, gracias al cielo me tocó en la misma silla con Thamara porque no quiero que Evan se de cuenta de lo nerviosa que estoy por regresar a donde menos quería por miedo que el pasado vuelva a mí.
-Todo va a estar bien -Than acaricia mi pierna con cariño-. Tienes que calmarte, Evan se dará cuenta de que estás muy nerviosa.
-No puedo evitarlo, tengo tres años que no voy a California y regresar ahora donde mi vida está casi resuelta me da miedo. Pensé que ya no regresaría más.
-Ya entendí todo, tienes miedo de volver a ver a Alex -afirma-. Dijiste que lo habías olvidado, pero con tu actitud me demuestras que no.
-Ya no siento nada por él, pero sabes que fue muy importante para mí y no sé cómo voy a sentirme si lo llego a ver. Hace mucho no sé nada de él igual que de Clarine porque cortamos toda comunicación.
-Verás que todo saldrá mejor de lo que piensas -sonríe de medio lado-. Mejor piensa que verás a tus amigos, Emma te preparará una cena, sabes que ella y Nathaniel te quieren mucho.
Había olvidado por completo que mis amigos me harían una cena como bienvenida, los chicos también vendrán con nosotros, Noah es el más feliz de ver a su hermano. No sé por qué todo tiene que ser tan difícil y tan confuso, yo adoro a Evan, pero no lo amo como algún día amé a Alex, es que los dos son tan diferentes y me hacen sentir de diferente manera que no sé qué pensar o qué sentir.
«No puedo dejarme llevar por mis emociones, Alex salió de mi vida y no lo dejaré entrar nuevamente».
(....)
Nuestro vuelo aterrizó hace un par de horas y ya estamos de vuelta en casa, sentimos el enorme vacío al saber que mamá ya no estará más con nosotros en esta casa donde vivimos los momentos más bonitos con ella y donde lloramos por su partida. Mi habitación está como la recuerdo, es como si nunca me hubiese ido porque cada cosa que dejé está en el mismo lugar. Tomo un cuaderno que era de la universidad y cae una foto de Alex que tenía guardada, sinceramente, este chico fue muy importante para mí y creo que todavía una parte de mí sigue con él.
Guardo la foto en el cuaderno y lo meto en gaveta, no quiero que nadie la vea, sería extraño que guarde una foto de alguien que dejé atrás hace mucho tiempo. Evan se quedará en la habitación de al lado, así lo decidimos, o bueno, así lo quise yo. Me quito el vestido y lo dejo a un lado quedando en ropa interior.
Mi cuerpo ha cambiado favorablemente, ya no soy tan plana como antes, ahora tengo más trasero, mi cuerpo moldeado y mi cabello más largo que antes. Guardo todo en mi closet y me doy una ducha de algunos minutos, ya le avisé a Emma que en una hora estamos en su casa para celebrar nuestra llegada.
Me visto con unos jeans ajustados, blusa blanca de tirantes y me pongo más arriba una chaqueta negra, me pongo unos zapatos blancos y esta vez sí me maquillo, dejo mi cabello suelto para dar un toque más sexy. Sé que cualquiera pesará que no debo vestirme así por ser una empresaria, pero me vale un carajo, esta soy yo y no pienso vestir de otra manera porque a alguien no le gusta mi manera de vestir.
(.....)
-Una hora más tarde-
Emma no cabe de la felicidad que hayamos vuelto, en este tiempo se hizo amiga de Thamara, cada vez que hacíamos video llamada mi hermana estaba presente. Nathaniel no ha dejado de abrazarme y no me molesta, es mi amigo. Le presenté a Evan porque ya morían por conocerlo, siempre les hablaba de él y de nuestra relación para que tuvieran idea de quién era.
-No puedo creer que estés aquí -Emma me mira con una sonrisa-. Es que tres años sin vernos es mucho, es que mírate, amiga, estás hermosísima.
-Creo que me iré a Italia por tres años -comenta Nathaniel y todos soltamos la risa-. Juro que lo digo en serio.
-Lo hermoso es hermoso -hablo y todos vuelven a reír.
-Claro, claro, Zoe gran ego no podía faltar -me molesta Evan.
-Viste, ni siquiera tu novio te apoya -se burla Hunter sin quitarle la mirada a Emma y yo le doy un codazo a Evan.
-Mucho traicionero -me defiende Thamara-. Sabes que tienes como prometida a la chica más hermosa después de mí.
-No pues, el concurso de Miss Universo -murmura Noah-. Hermanas tenían que ser.
No dejamos de hacer bromas en todo momento hasta que tocan el timbre de la puerta y Emma va a mirar quién es. Por otro lado, yo me quedo molestando con los chicos y riéndome de Evan que es malísimo contando chistes, pero la cara que hace es muy chistosa. Estoy muy cómoda riéndome hasta que siento voces conocidas y ruego a Dios que no sean los que estoy pensando porque no estoy preparada para enfrentar mi pasado y menos en este momento donde estoy con Evan.
EL REGRESO DE ZOE
Capítulo 2.
-Zoe Johnson-
Es este momento pienso que la vida no me quiere ni poquito, no sé cómo carajos se le ocurre poner frente a mí a la chica que fue mi mejor amiga y al chico que me llevó al cielo con cada una de sus caricias y que pensé que había olvidado cuando acepté tener una relación con Evan, pero me doy cuenta de que todo ese amor que sentía solo estaba guardadito esperando para salir en el momento que menos lo esperaba.
Mi corazón se ha detenido, literalmente, mi piel se ha erizado y unas ganas de llorar inmensas se apoderan de mi cuerpo. Nuestras miradas se encuentran por unos segundos y aunque trato de actuar con normalidad hay algo mayor que eso que me hace querer estar con él y esto no está bien, porque eso quiere decir que sigo enamorada de Alex.
Cuando tomamos la decisión de venirnos nuevamente a California a lo que más le temía era a esto, a pesar de estar segura de que todo había quedado en el pasado. Su mirada es fría igual a la mía y es como si ninguno quisiera mostrarle al otro lo que le puede hacer sentir, o, en este caso, solo yo sigo enamorada porque por lo que veo Alex tiene una relación con Clarine, ella ha tomado su mano y aunque trata de sonreír es más una mueca que una sonrisa sincera. «Hipócrita».
-Alex, Clarine -Emma rompe con el silencio y se lo agradezco-. No sabía que vendrían.
-Disculpa por no avisarte que veníamos, pero necesito los contratos que hicimos con las empresas de Italia hace unos días -siento mis piernas temblar cuando escucho su sexy voz que ahora suena más varonil. Está más guapo ahora. Estos años le han servido muchísimo-. Señorita Johnson -me saluda con seriedad, dirigiendo su mirada a mí.
Contrólate, Zoe, tu prometido está a tu lado, solo actúa como si nada y todo saldrá bien.
-Señor Parker -respondo con naturalidad-. Clarine.
-Zoe -me sonríe queriendo parecer tranquila y no se le da muy bien. Se acerca a mí y me da un corto abrazo-. Pensé que no te volvería a ver después de todo lo que pasó por tu culpa.
-Alex, vamos por los papeles, están en el despacho -interviene Emma por segunda vez cuando ve la cara que ponemos todos y el más confundido de todos es Evan que no sabe que esa era mi mejor amiga, evité mencionar nombres cuando le conté todo de mí, pensé que no era importante.
-Amor, todavía hay tiempo para esos contratos, mejor nos quedamos aquí con nuestros amigos, mira que teníamos años sin verlos en especial a Zoe -nos miramos la cara ante lo que dice Clarine, no es buena idea que se queden-. ¡Ay perdón! Yo hablando sin consultar, ¿si podemos quedarnos?
-No es buena idea -le responde Thamara haciendo notar lo mal que le cae-. Tú y mi hermana dejaron de ser amigas hace mucho tiempo.
-No te preocupes, Than, no hay problema que se queden -las miradas se centran en mí apenas las palabras salen de mi boca.
-Bien, entonces sigamos a la mesa, la comida está lista -murmura Nathaniel, pasándose la mano por la nuca y sé que esto también es incómodo para ellos.
Espero que sigan porque de verdad no sé qué estaba pensando cuando acepté que se quedarán, soy una tonta, cómo voy a estar tranquila cuando en la misma mesa estará mi ex novio y mi prometido, en serio que la vida se ensaña conmigo.
-Zoe, cariño -me llama Evan, camino hasta él sintiendo las miradas-. Estás muy pálida.
-El cambio de clima -trato de tranquilizarlo-. Ya verás que en unas horas estaré como nueva.
-Eso espero -me da un beso y por primera vez en dos años de relación es lo más incómodo que Evan pudo hacer, a pesar de que él es inocente de todo lo que me está pasando.
Me siento en la mesa con los demás y Evan se sienta a mi lado, pone su mano sobre la mía mientras me sonríe con cariño y sé que lo hace porque me quiere, porque desde que estamos juntos no deja de demostrarme cuánto me quiere. Emma sirve los platos con la ayuda de Hunter y sé que mi hermano lo hace por algo en especial, él nunca nos ayuda en nada de eso y cuando veo que lo hace con una chica es porque le quiere coquetear para llevársela a la cama. «Hombre tenías que ser, hermanito».
Comenzamos a comer en silencio y es bastante incómodo no saber qué decir aunque tratemos de actuar con normalidad para no hacer sentir mal a nadie. Miro con mucho cuidado a Alex y él ya me está viendo de la misma manera, no puede ser posible que siga enamorada de él después que han pasando tres años donde ni siquiera lo he visto.
Está más guapo que nunca y eso no es bueno para mí.
-¿Y cuándo llegaste? -Pregunta Clarine con media sonrisa-. ¿No me digas que te fue mal en Italia y por eso regrésate? Si mal no recuerdo, no eras muy buena para muchas cosas.
-De hecho, me ha ido demasiado bien -sonrío con cierta arrogancia-. Soy dueña de varias empresas en Italia y en otras partes del mundo junto con mis hermanos.
Los chicos me miran sorprendidos y Thamara suelta una risita.
-También se casará en unos meses con uno de los empresarios más importantes de Italia -murmura Than con una enorme sonrisa que no le quita nadie-. Mi hermana sí sabe escoger, no como otras. Sin hacerte sentir mal, claro está.
Punto para mi hermana.
-¿Eres tú su prometido? -Mira a Evan mientras enrolla en su dedo un mechón de su cabello y el asiente-. ¿Cuánto llevan de relación?
-Sí lo soy, y llevamos dos años -responde Evan con naturalidad.
Esto solo me puede pasar a mí. Clarine no tiene que ser tan metiche y estar preguntando, es como si no estuviera segura de lo que Alex siente por ella porque sus preguntas son para ponerme mal y ver cómo actúo delante de todos. Emma está que no cabe de la vergüenza igual que Nathaniel.
Aprovecho que se acaba la ensalada para ir por más y salir de ese calvario, siento que no puedo más y terminaré por insultar a Clarine que está muy equivocada si piensa que soy la misma de antes y que me dejaré humillar por todo lo que pasó hace tres años.
Me recalco en el mesón y reprimo un grito, sé que pueden escucharme.
-Así que te vas a casar -me exalto al escuchar la voz de Alex, no quiero que nos vean juntos. Conociendo a Clarine me arma un drama delante de todos. Retomo mi compostura y le doy una mirada fría para que no pueda distinguir lo que estoy sintiendo en este momento-. La señorita Johnson formará una familia, yo tenía entendido que no querías eso.
-Nunca dije que no quería formar mi propia familia, o quizás sí lo dije, pero era porque estaba con la persona equivocada -frunce el ceño y debo decir que eso se me hace tan excitante-. Me alegra que estés con Clarine, es una buena chica.
-Veo que has cambiado bastante -me mira y muerde su labio-. ¿Por qué estás tan tranquila cuando en la misma mesa está el primer hombre de tu vida, tu ex novio y tu prometido? Se necesita ser descarada para estar con los tres en el mismo lugar.
-Claro que cambié -me cruzo de brazos-. Y si estoy tan tranquila es porque puedo dominar a los tres fácilmente.
-Qué sinica eres -suelta una risita sin ganas.
-Cómo no serlo si tuve al mejor maestro -me le acerco-. Lo aprendí demasiado bien.
Escucho pasos y los dos nos apartamos, Clarine entra a la cocina y nos mira. Se acerca y le da un beso como si marcara territorio para después matarme con su mirada.
-¿Por qué regresaste? -Pregunta de mala gana-. ¿Por qué cuando todo iba mejor sin ti apareciste en nuestras vidas?
-Veo que no confías en lo que tienes, y si estoy aquí no es por ustedes.
-No confío en ti porque una vez me destruiste la vida cuando pensé que eras mi amiga -me señala-. No quiero verte cerca de Alex, ahora somos novios y no estoy dispuesta a perderlo.
-Vaya, tienes miedo que pueda quitártelo -suelto una risita descarada-. Despreocúpate, ya no me interesa, pueden seguir su vida como hasta hora.
Intento irme y me detiene.
-No te quiero cerca de Alex -me advierte-. Ya eres parte de su pasado porque en su presente estoy yo.
-Mira Clarine, te lo voy a decir y no vuelvo a repetirlo, después que yo quiera vuelvo hacer parte de su presente y futuro porque tengo todo para lograr que vuelva a mí, pero para tu calma, te digo que no me interesa volver a lo mismo de antes, merezco cosas mejores. Permiso.
Me suelto de su agarre y sigo mi camino, ya sé que soné muy arrogante, pero no puedo dejar que piense que por sus amenazas yo le voy a tener miedo. Si de algo estoy segura es que no puedo regresar de donde tanto me costó salir.
-Alex Parker-
Cuando decidí venir por los contratos donde Emma lo menos que me imaginé fue que volvería a ver a la única chica que llevo atravesada en el pecho y que al ver nuevamente confirmé que la sigo amando, incluso más que antes. Cuando tomé la decisión de estar con Clarine era porque pensaba que Zoe no regresaría más a mi vida, pero veo que me equivoqué, como siempre.
Al verla mi mundo se detuvo y solo podía verla a ella aunque fuera con disimulo, está más hermosa que antes. Su cuerpo ha cambiado y su cabello es mucho más largo ahora, pero aquella mirada ya no es de esa chica tierna que conocí hace tres años, ahora parece arrogante y prepotente. La manera en la que le respondió a Clarine me hizo ver que ha cambiado su ternura por la prepotencia.
Sé que su llegada cambiará muchas cosas, pero inevitablemente la sigo amando como esa vez cuando le rogué que no se fuera y le dio igual dejarme ahí como parte de su pasado. Cuando escuché que está comprometida me sorprendí mucho porque tenía entendido que tenía una relación con el chico que se llama Hunter y ahora sale que se va a casar con otro. No le encontraba lógica hasta que dijeron que su prometido es unos de los mejores empresarios y estoy casi seguro de que Zoe está con él por su dinero porque no le basta el que seguramente ha conseguido en estos tres años que pasó en Italia.
No sabía dónde estaba hasta que escuché a Nathaniel hablando por su móvil con ella y le deseaba lo mejor en su nueva vida. Cuando vi que Zoe se fue a la cocina me excusé diciendo que iría al baño, pero solo quería estar a solas con ella. Como las últimas veces, terminamos discutiendo y luego apareció Clarine diciéndole de cosas que la verdad no tienen sentido, yo ahora estoy con ella.
-¿La sigues queriendo todavía? -La pregunta de Clarine me toma por sorpresa y no sé qué responderle-. Claro, ahora entiendo por qué en estos dos años y medio nunca me has mirado como la mirabas a ella o por qué nunca querías hablar de ella.
-Estás delirando, tú misma dijiste que es parte de mi pasado y así es -beso su frente-. Ya no siento nada por ella.
-No quiero perderte, Alex, y tú mismo te has dado cuenta de la nueva actitud de Zoe, y sin negarlo está hermosísima, su cara es casi una porcelana y el cuerpo que se carga es perfecto, me da miedo que vuelvas a sentir algo por ella.
Nunca dejé de sentir algo por Zoe.
-Eso no va a pasar Clarine, creo que mejor te llevo a tu apartamento y yo me voy al mío.
-Dijiste que nos quedaríamos juntos -se queja-. ¿Por qué ahora no?
-Está bien, vamos a mi apartamento.
Esto no será nada fácil, el regreso de Zoe me traerá problemas en mi relación con Clarine que hace mucho tiempo no se mostraba a la defensiva con ninguna chica, pero seguro es porque sabe de mis sentimientos hacia Zoe, y si de algo tiene razón es que regresó más hermosa que nunca. Si antes llamaba la atención de los hombres ahora lo hará al doble, sabe lo que tiene y puede sacarle provecho a eso.
«Por qué tenías que regresar justo ahora que todo estaba bien. No me ayudas en nada cuando solo estás más hermosa y en mi cabeza no deja de dar vuelta las veces que te tocaba y tú lo disfrutabas pidiendo más cada segundo».
EL REGRESO DE ZOE
Capítulo 3.
-Zoe Johnson-
Miro la hora y son las cuatro de la madrugada, desde que regresamos de la cena no he podido pegar el ojo por estar pensando en lo que pasó con Alex que ahora tiene una relación con Clarine y que parece no le cae nada bien que yo haya regresado. No puedo evitar sentir amor por él y sé que está mal porque estoy con Evan que se ha portado increíblemente bien conmigo desde que me conoció, y con él cual me siento terrible, no pude corresponderle cuando llegamos y me quiso hacer el amor.
Desde que empezamos a tener intimidad nunca lo había rechazado y esta vez por estar pensando en Alex no pude estar con él porque sentía que de alguna manera le estaba fallando. Escucho mi móvil sonar y miro en la pantalla que es un mensaje de un número desconocido, no sé quien puede escribirme a está hora. Nunca cambié mi número y creo que lo tiene más de una persona.
-Estoy en la esquina, ven, por favor, necesitamos hablar.
Mis ojos se abren en sorpresa cuando veo que el mensaje es de Alex, dudo en responder, pero termino por hacerlo.
-Estás loco si piensas que voy a ir, ¿tienes idea de qué hora es?
Su respuesta es inmediata.
-Vienes o voy por ti a tu casa y créeme que a tu prometido no le gustará nadita que tu ex novio te vaya a buscar a altas horas de la madrugada... Te espero.
Me levanto de la cama y me pongo las pantuflas, saco la chaqueta que llevé a la cena y me la pongo encima de mi pijama porque está haciendo mucho frío afuera y no quiero resfriarme. Bajo las escaleras con absoluto cuidado para no causar ningún ruido y cuando abro la puerta la vuelvo a cerrar con mucho más cuidado, no sin antes tomar las llaves porque lo peor que me pasaría sería quedarme afuera.
Froto mis brazos con mis manos, sin importar que lleve la chaqueta hace demasiado frío y mis piernas lo saben porque solo llevo puesto un diminuto short. Cuando me voy acercando al auto de Alex me pongo mucho más nerviosa de lo que ya estaba cuando lo vi en la cena, trato de calmar mis ganas de tirármele encima cuando por fin llego a su auto y me pide que me suba.
-¿Me puedes decir qué mierda pasa contigo para mandarme un mensaje a las cuatro de la madrugada?
-Por lo que veo, tampoco podías dormir, y si te mande el mensaje es porque quería estar a solas contigo -mira mis labios e intenta besarme, pero lo detengo poniendo mis manos en su pecho.
-Ni lo pienses, lo que pasó entre nosotros fue hace mucho, ni siquiera me haces sentir nada -le digo con firmeza-. Tú ahora tiene una relación con Clarine y yo me voy a casar en unos meses, ni siquiera se por qué vine.
-Porque sabes que en el fondo todavía sientes algo por mí como yo lo siento por ti -me desnuda con la mirada y me doy cuenta de que mis pezones se marcan en la blusa-. Tienes los senos un poco más grande.
No puede ser que eso me excite.
-Eres un asqueroso, creo que mejor me voy -intento salir, pero le pone seguro-. Alex, no seas tan infantil, ya estás lo suficientemente grande para comprender las cosas, déjame ir.
-Yo no te estoy deteniendo -me cruza de brazos-. Claro que si quieres irte puedes dejar que yo te vea antes.
-No te voy a mostrar mis senos si eso es lo que quieres -me adelanto a los hechos.
-Bueno, nos quedamos aquí, por mí no hay problema, yo feliz de estar aquí contigo -sonríe con cinismo-. Me tienes con una erección desde que te vi y te pones en ese plan.
-Bien, si quieres quedarte aquí, pues nos quedamos -me acomodo en el asiento-. Me llamas cuando amanezca, por favor.
Cierro mis ojos tratando de evitar su mirada y evitando no reír por su actitud de niño. No sé cuántos minutos pasan hasta que siento una mano adentrarse en mi blusa, así que lo detengo.
-Quería ver si estabas dormida -suelta una risita-. ¿Por qué si no te causo nada no quieres que te toque? Tu novio no tiene que saber que estuviste conmigo.
-Que dejes esas manos quietas, Alex -lo miro-. Como Clarine te vea de mano larga no le gustará ni tantico.
-No tiene nada de malo que le diga a mi ex novia que está mucho más hermosa que antes, que no la he olvidado y que estoy loco por volver a tenerla, ¿tú le ves el problema? -Desabrocha su cinturón y baja mi asiento hasta dejarme casi acostada. Trato de levantarme, pero Alex actúa más rápido que yo y se me sube encima mientras me toma de ambas muñecas-. Quédate quieta y disfruta de lo que te voy hacer.
-¡Alex, dije que no!
Aprieto mis piernas cuando quiere meter su mano, pero las separa con brusquedad y aunque me duela aceptarlo yo también lo deseo más que la última vez que estuvimos juntos.
-No lo hagas, por favor.
-Sabes que te gusta que te haga esto -sujeta mis muñecas con una sola mano y con la otra sube mi blusa dejando mis senos al aire y al sentir su respiración en mis pezones me retuerzo. Pasa su lengua por ellos con una lentitud que parece que quiere torturarme. Gimo cuando muerde mi pezón y pasa su lengua por el, lo succiona y luego chupa mis senos haciéndome perder todo estado de conciencia porque el placer está entrando a mi cuerpo. Hace lo mismo en mi otro seno y mete su mano en mi short, sus dedos hacen círculos sobre mis bragas que están empapadas, solo al sentir como roza mi clítoris sobre mis bragas me hace jadear y querer más de él.
Mete su mano dentro de mis bragas y acaricia mi intimidad pero vuelve a sacarlos y con mi mirada sobre él lame sus dedos y después los mete en mi boca para que pruebe mi sabor un tanto salado. Me deja los brazos libres y se adueña de mis labios antes que pueda decirle algo, me besa con desesperación y yo le correspondo de la misma manera, lo deseo y quiero ser suya en este momento. Yo misma llevo mis manos hasta su pantalón y suelto su botón para comenzar a masturbarlo mientras él me besa y vuelve a meter su mano dentro de mis bragas pero está vez si los lleva hasta mi sexo haciendo que mi espalda se arqueé y que mi mano se mueva con más rapidez sobre su miembro.
Mis caderas se mueven al son de sus dedos que se han doblado un poco dentro de mí mientras roza mi clítoris, me causa el primer orgasmo y haciendo torpes nuestros movimientos me quita el short y las bragas. Separo mis piernas con anticipación, lo miro ponerse un preservativo y siento como va adentrándose en mi sexo que está lo suficientemente húmedo para que pueda empezar a moverse con facilidad. Me apoyo de los asientos para no irme hacía tras cada vez que Alex entra y sale de mí.
Debo decir que su cuerpo está más fornido y me encanta la agresividad que tiene para hacer llegar a una chica. Me hace embestidas rápidas pero certeras que hacen volar mi imaginación, le pido cada vez más y no se niega.
Necesitaba esto, necesitaba sus caricias y aunque me pese aceptarlo Evan nunca logrará hacerme sentir como Alex cada vez que estamos juntos, con torpeza nos giramos y yo quedo arriba. Me muevo encima suyo y también hago círculos mientras me hecho para delante y para atrás sintiendo como baja el placer puro y lo empapa todo.
Pongo mis senos en su boca y no tarda en darme placer desde ese punto, los dos nos movemos al mismo ritmo hasta que no aguanto más y estallo consumida en el placer. Alex sale de mí y le quito el condón para volver a tocarlo y hacer que se corra en mi mano, lo miro con mi cara que seguro está como un tomate y está vez lo beso yo mientras con sus dedos acaricia mi trasero.
-Pensé que me habías dicho «¡Alex, dije que no!» -imita mi voz y le sale muy mal, suelto una risita-. Tú siempre serás mi debilidad y yo seré la tuya, señorita Johnson.
-Dije que no, que tú seguiste fue otra cosa, señor Parker -me hago la inocente-. Esto quedará entre nosotros.
-Te dije que tu novio no va a saberlo, si es lo que te preocupa -aprieta mi seno haciéndome quejar-. Todo de ti siempre me va a pertenecer y sabes que nadie pudo borrarlo en los tres años que estuvimos separados.
-Ya no sabes lo que dices -lo hago a un lado para vestirme-. Solo dejé que eso pasara para comprobar si te quería y me he dado cuenta de que no.
-¿Estás enamorada de él, cierto? -Me mira directo a los ojos.
-Por supuesto que sí -termino de vestirme-. Me tengo que ir, es muy tarde.
-Claro, no vaya a ser que Evan se despierte y no estés en la cama -aparta la mirada-. Que rápido me olvidaste.
-No te iba a llorar toda una vida -me bajo del auto-. Sigues siendo muy bueno todavía.
Le guiño un ojo y sigo mi camino. Alex sigue siendo muy bueno a la hora de hacerte volar la imaginación con cada una de sus caricias, me encanta y está era una de las cosas que temía al regresar porque Alex nunca dejó de ser mi mayor debilidad.