"INDEPENDENCIA". Magnolia por f in estaba logrando sus sueños. Había dejado Italia para estudiar en un prestigioso conservatorio en la agitada Londres. Sus padres no querían que se alejase tanto de casa, y, sin embargo, no lograron hacer que ella se quedara. Solo le faltaban dos años para graduarse con una licenciatura en música y había tenido suerte de obtener una plaza en el Royal College of Music en Inglaterra. Viajó luego de discutir con su madre presionándola para que no fuera. Era su sueño. Debía desobedecer.
El vuelo estuvo ligero, llegó al aeropuerto internacional y se dirigió al campus a terminar de tramitar su papeleo. Sus planes iban viento en popa. La vida era perfecta.
Quedó impresionada con lo enorme que era la universidad, los edificios seguían un diseño arquitectónico muy peculiar, bastante parecido al palacio de Kensington, por fuera, todo era imponente, y por dentro, aún más. Elegancia y realeza se gritaban a los cuatro vientos por lo costoso del mobiliario, los pisos de madera, los candelabros y las luces. Soltó el aire mientras caminaba por los pasillos, adaptarse a lo impetuoso de su nuevo ambiente iba a ser bastante difícil. Buscó la literatura básica del curso, y mientras caminaba en rumbo a su piso de alojamiento, un par de gritos la aturdieron. –Diablos. –Chicas de todas las edades, con características distintas, rubias, morenas, pelirrojas, estaban alrededor de cuatro muchachos entre risitas y estruendosos chillidos. Tendría que pasar en medio de la multitud de hormonas y continuar su camino.
- ¡AAAAAH!
-Autografíen una de mis boobies.
-Pics, pics, pics. –Las chicas gritaban cada vez más cuando aquel grupo de hombres les daba su autógrafo, se tomaban una foto con ellas o simplemente les daban un beso en los labios.
-Oh por Dios. –Susurró mientras por causa de una de las mujeres alocadas sus nuevos libros habían acabado en el suelo. Rápidamente, el castaño del grupo se acercó y la ayudó a levantar todo lo que había tirado.
-Hola, ¿Cómo es que no te he visto antes?
-Soy nueva. –Se levantó tomando todos los libros en sus brazos. –Si fueras tan amable de decirle a tus alocadas fans que me dejen pasar me sentiría muy agradecida.
-Eres todo un rayo de sol. –Dijo con una sonrisa acercándose un poco más y provocando los gritos de las chicas a su alrededor. –Soy Liam.
-Y yo ya me voy. –Rodó los ojos notando el coqueteo del chico hacía ella, y sin pensarlo, se alejó. –Adiós, disfruta tu mar de hormonas. –Caminó atravesando las chicas que solo se aferraban más a las chaquetas de los cuatro chicos, gritos y más gritos aturdían los oídos de la muchacha.
- ¿Y esa quién es? –Preguntó Xander, uno de los compañeros de Liam. –No parecía muy contenta contigo.
-No sé. Nueva. –Sonrió al verla alejarse casi que a toda prisa. –Es hermosa.
-Ya le echó el ojo, caminen. –Trek terminó por jalar a sus amigos dentro de uno de los edificios del campus. –Suerte. Bro, estos últimos semestres nos la veremos apretados, tenemos la agenda llena, apenas vamos a ver clases.
-Sí, ya me di cuenta. –Los cuatro fueron lo más rápido posible a su departamento dentro del campus. Liam comenzó a pensar como hacía ya dos años su fama comenzó a crecer.
King's Revenge.
Desde las prácticas en un garaje, hasta las primeras presentaciones en un bar, aquel pintoresco grupo se había mantenido unido. Su líder, guitarrista y voz principal, William los había impulsado para siempre arriesgarse y encontrar más. Juntos los cuatro, Trek, Xander, Paul y William, habían logrado obtener mucho más prestigio al lograr entrar al Royal College of Music. Su estilo, su música, todo en conjunto los llevó a ser uno de los grupos de estrellas nacientes más populares en todo el campus. Sobresalían en cada evento, gracias a su reputación, alcanzaron ser teloneros de varios artistas famosos cuando les tocaba dar conciertos en Londres.
Con la fama vino la fortuna y también las chicas. Las mujeres del campus comenzaron a proclamarse fans ¡K-Vengers! Su música sonaba en los altavoces de la escuela, las chicas los seguían. Las groupies no faltaban y siempre tenían diversión.
Era la vida que Liam quería vivir por siempre.
- ¿Qué tanto piensas? –Paul le lanzó un cojín a William para sacarlo de su ensimismamiento. Rieron.
-No sé, en cómo llegamos hasta aquí y de lo orgulloso que me siento de la banda.
-Mientras no nos separemos como Oasis, todo está bien. –Trek lanzó un par de latas de cerveza que sus amigos atraparon. –Tenemos que ir más tarde a la fiesta de bienvenida. Hay que tocar.
-Cierto, olvidaba la presentación. –Dijo William bebiendo de su cerveza. –Va a estar muy interesante.
***
Su piso era pequeño, apenas la habitación, un baño, cocina y una pequeña salita. –Creía que estás cosas solían ser más grandes. –Suspiró y dejó los libros en una mesita. –Bueno, aquí estás. Estudiarás, te graduarás y triunfarás. ¿De acuerdo, Magnolia? –Sonrió. Aquella noche iba a relajarse un poco en la fiesta de bienvenida. Tenía que arreglarse con lo poco que tenía. Su hermano ya le enviaría el resto de sus cosas la siguiente semana. Se metió a la ducha y se quitó el cansancio con el agua caliente. Se planchó el cabello y le hizo unas pequeñas ondas. Se vistió y maquilló, estaba dispuesta a integrarse tan pronto como pudiera a su nueva vida.
La música estaba al tope en el lugar de la fiesta de bienvenida. Todos bailaban, reían, el ambiente estaba cargado. Magnolia disfrutaba de la música presentada por los mismos estudiantes. –Hola. –Volteó a ver quien la había saludado. –Soy Katrina. Nunca te he visto por aquí así que me dije, "Katrina, ella definitivamente es nueva" ¿Primer semestre?
-Hola. –Dijo sonriendo. –Soy Magnolia. Sí, soy nueva, pero en realidad es mi penúltimo año. Estoy en séptimo.
-Wow. ¿De dónde vienes? Porque solo hacen eso con...
-Estudiantes de intercambio. –Contestó la pelinegra a la rubia. –Italia, de allá vengo.
-Uy, tienes que conocer a los chicos de King's Revenge, son literalmente la banda más cool de esta escuela. Ven, sígueme. –La rubia, entrando rápido en confianzas, jaló a la pelinegra hasta los bastidores mientras uno de los solistas cantaba una canción de Hozier.
-Oye, yo...
-Shhhh, ¡Ah! ¡Xander! –Abrazó al castaño en cuanto lo encontró. –Les quiero presentar a una nueva amiga.
- ¿Amiga? –Dijo sorprendida. –Oh... Yo...
-Kat, no debes abordar así a los nuevos. Lamento si mi hermanita te molestó. Tanto tinte en el cabello hizo que perdiera la cabeza.
-Cállate. Necesita integrarse y esto es perfecto. Xander, ella es Lía. Lía, es Xander, mi hermano mayor. Segunda guitarra en King's Revenge, y yo, di el nombre a la banda.
-Es un placer. –Xander detalló a la chica, le parecía conocida. Magnolia comenzó a sentirse incomoda bajo la mirada del muchacho. –En realidad, es... Magnolia.
-Lía suena bien. Kat siempre recorta el nombre de las personas. Bienvenida al Royal College of Music, Lía.
- ¡Cinco minutos, Xander! –Liam salió y lo primero en su campo de visión fue la pelinegra con la cual se había topado en la mañana. –Vaya, que placer verte de nuevo. ¿Ahora si me dirás tu nombre?
-No. –Contestó rápido.
-Hola Liam, ella es Lía. Séptimo semestre, como ustedes. Viene de Italia.
-Gracias Kat, eres un encanto. –Dijo el castaño guiñándole a la rubia. –Un placer conocerte oficialmente, Lía. Es un hermoso nombre, tan lindo como tu rostro.
-No es necesaria la adulación. –La incomodaba, Xander rió. Era como justicia divina para sus ojos. Por fin una chica que no caía rendida a los pies de Liam. –Iré a ver... -Señaló afuera y caminó de espaldas hasta toparse con la puerta y salir casi huyendo.
-Wow, es preciosa. ¿Katrina? ¿Me haces un favor?
-No, no metas a mi hermana en esto. –Rió Xander. –Vamos K, espera afuera, somos los siguientes en salir. –La rubia los dejó buscando a la pelinegra entre el gentío. –Ella ¿No es tu chica de hoy?
-Ella misma es. –Sonrió. –Que sorpresa. Lía, tiene un nombre precioso.
- ¿Te vas a ir de cacería?
-No será difícil. Llama a Paul y a Trek, salgamos a lucirnos.
***
- ¡Lía! Aquí andas. –La rubia la alcanzó tomándola del brazo. –Acércate, los chicos van a tocar y son realmente alucinantes. Por favor.
-Bueno. –Se dejó llevar por la rubia, el silencio se hizo presente en el momento que los cuatro integrantes de King's Revenge.
-El que está al frente, ya lo viste. Liam, mi hermano a su derecha, Xander. A su izquierda, Trek y en la batería, Paul. Paul es verdaderamente guapo ¿No crees? Es una lástima que solo me vea como la "hermanita" de Xander.
- ¿Te gusta el baterista? –Lía rió un poco y volvió a mirar a la banda.
-HELLO LONDRES! –Dijo Liam provocando los gritos de la mayoría de la población femenina en aquella reunión.
-Lía tienes que admitir que ellos están hechos unos bombones.
-Si te gustan esa clase de humanos.
- ¿Quieres decir los humanos guapos? –Contestó Katrina a Lía. –Se escuchó el "one, two, three" de Liam y juntos comenzaron a tocar Live Forever de Oasis. Guitarra, bajo, batería. Los cuatro se divertían sobre el escenario mientras los que estaban en el público cantaban.
Ella debía admitir que eran buenos en lo que hacían. Le entregaban el corazón a la música mientras estaban en el escenario. Cuando bajaban, la historia era otra. Vio como Katrina se acercó coqueta a Paul, sin embargo, él solo la mantenía un tanto alejada. Los demás, abrazaban, besaban y se acercaban a toda mujer que se paseara por allí. –Bastardos. –No quiso seguir allí y se alejó de aquel jolgorio de groupies.
Liam dejó los labios de la quinta chica que besaba en la noche y al alzar la mirada vio como la pelinegra salía de la fiesta – ¿Todo en orden? –Preguntó la chica que lo acompañaba.
-Si. Todo mucho mejor que bien, tengo una compañía excelente. –Terminó por decir para volver a besarla.
***
-Literalmente ensucian el planeta. Aish. –No sabía porque estaba tan enojada. Tal vez aquellos cuatro chicos les recordaban bastante a sus exnovios, sobre todo el guitarrista principal. Mujeriegos, cornudos. –Ya, no vale la pena. No tienes por qué topártelo siempre. El campus es enorme. –Se sentó sobre su cama y abrió su laptop para encenderla. No sabía porque aún tenía la foto de su exnovio de fondo de pantalla. Sacudió la cabeza, solo fue a las configuraciones y cambió rápidamente la imagen. –Idiota. –Conectó la red del piso a su computadora y se conectó a su dirección de correo para hablar con hermano, Allen.
Su charla se extendió hacía las horas de la madrugada, hablar con su hermano la ponía de buen humor, y, para mejorías de ella, la hacía olvidar los malos recuerdos.
***
Lunes.
Primer día de clases.
Aula 113 – B. Teoría de la Música.
Magnolia se dirigía al aula lo más temprano que podía. No quería perderse nada. Ella fue la primera en llegar, se sentó en una de las butacas y esperó pacientemente mientras leía los primeros capítulos del libro. Uno a uno sus compañeros fueron entrando al salón y tomando sus asientos. Se cubrió con su libro al ver entrar al castaño y escuchar la ola de suspiros provenientes del género femenino.
-Música. –Dijo el profesor luego de poner sus cosas en orden sobre el escritorio. –Esto ha de ser un paseo por el campo para todos ustedes. Siete semestres estudiando la música, así que debemos saber cómo definirla. ¿William? –Estiró su brazo señalando al castaño.
-La música es el arte de ordenar sonidos. –Contestó mientras hojeaba su libro. –Se crea para causar una determinada emoción en el oyente.
- ¿Alguien difiere en ese concepto? ¿Nadie? Pues no, nadie debería. Es un arte, lo sabemos desde que iniciamos este curso, sin embargo, hay más cosas que acotar. Hay signos gráficos en este medio que usamos para que este arte se proyecte. A la combinación de estos signos ¿Cómo se les llama?
-Armonía. –Contestó rápidamente otro. –Cuando unimos sonidos de manera agradable al oído se conoce como armonía de la música.
-Eso es correcto. –Explicación tras explicación, el maestro hablaba y todos iban tomando notas. Lía frotaba sus manos de cuando en cuando, el frío se colaba por sus huesos y la estremecía. –Bien, ahora convocaré a los dioses de las decisiones para elegir a las parejas de su nuevo proyecto. –El profesor tomó una hoja que contenía los nombres de todos sus estudiantes alzándola. –De acuerdo. Bethlem... y... Lancaster. –William alzó su mirada buscando a quien le había tocado, sonrió al ver de quien se trataba, la pelinegra de ojos grises que se había topado la semana anterior. –Porter y Devine. Louane y Brown. Wilson y... Rees. –Uno a uno celebraban con quien les había tocado. Tras terminar de decir los nombres, procedió a explicar la tarea. –Juntos deben trabajar en una composición armónica, debe tener la clave de sol y también la de fa, podrán elegir el estilo musical con el que quieren trabajar. Todo es permitido menos, New wave. ¿Quedó claro? Pueden irse. –Todos salieron dejando a Magnolia y a Liam atrás, el muchacho se acercó, agradeciendo que ella estuviera allí.
-Así que tú eres Lía Bethlem. Me presento ahora si de una manera más correcta. William Lancaster, a tu servicio. –Lía soltó un bufido y tomó sus cosas de su butaca dispuesta a salir de aquel lugar. –Hey, debemos trabajar juntos, no te portes así.
-Sí, hay que trabajar. –Contestó un poco chocante. –No voy a reprobar solo porque me hayas tocado tú.
-No me conoces. No seas tan malcriada. –Respondió alzando una ceja. –Puedo ser responsable con mis deberes.
- ¿Ah sí? Bueno, a la una en la cafetería. Pienso trabajar en mi horario libre.
-Tengo ensayo de la banda, deberás adaptarte en mi horario.
-No pienso hacer eso, a la una. Ya te lo dije. –Ignoró sus comentarios y salió del salón, Liam se cruzó de brazos sintiéndose un poco molesto. La iba a ignorar. Tomó su mochila y dejó el salón. Sonrió al ver como por los pasillos las chicas iban cayendo como si fueran hogazas de pan picado muy finito. Se dirigió a la cartelera de clases para ver cuantas clases más debía compartir con la pelinegra malcriada. Teoría musical era una.
-A ver. Lía Bethlem. B... B... B... B... Bethlem, Magnolia, ¿Su nombre es Magnolia? Está también en Composición avanzada. Orquesta, en esa no estoy. –Sonrió. –Ejecución instrumental, está en Armonía aplicada, Instrumento principal III, Violoncello. ¿Violoncello? ¿Ella toca el cello? A ver, que más. Análisis musical, estoy en esa. Las únicas que no compartimos son Orquesta e Instrumento principal. –Miró el reloj en su muñeca. Ya iba tarde, corrió hasta su siguiente clase, Instrumento principal III, Guitarra.
La siguiente hora estuvo bastante tranquila, practicar con su guitarra siempre lo relajaba. Al culminar vio de nuevo su reloj, un cuarto para la una. –Vamos. Tenemos ensayo. –Xander le dio un golpe algo ligero en el brazo a Liam. –Paul y Trek deben estarnos esperando.
-Debo hacer una tarea para Teoría musical. –Dijo algo desganado. –Para el profesor Payne.
-Ah ¿Con quién te tocó está vez?
-Lía Bethlem. –Alzó una ceja. –Y está loca. Siempre anda a la defensiva, quiere que vaya a la una a hacer el trabajo.
- ¿No es la de la fiesta? Ya sabes, cabello negro y ojos de... no sé... pez. Enormes, redondos y que te miran casi sin pestañear.
-Sí, ella.
-Pues que espere, la banda es importante. –Liam sonrió y se fue junto a Xander a encontrarse con los demás para comenzar su hora de ensayos.
***
El reloj ya marcaba la 1:47 de la tarde. Lía suspiró. Llevaba cuarenta y siete minutos sentada en la misma banca de la cafetería. Jugaba con lo que quedaba en su plato de almuerzo y hojeaba su libro de teoría musical. Se le ocurrían varias ideas para la primera tarea que les habían encomendado. –Si tan solo este se dignara a llegar podríamos empezar. –Murmuró. Alzó la mirada y él venía andando junto a una chica, ambos sonrientes y muy coquetos.
-Lo siento. –Dijo al llegar a la mesa y sentarse. –Lía, ella es Stacy. Stacy, ella es mi compañera de Teoría musical.
-Llegas tarde. Específicamente unos cincuenta minutos tarde. ¿Acaso no te dije a la una?
-Son la una en algún lugar del mundo. –Sonrió Stacy defendiendo a Liam. –Ya está aquí. Estaba en un ensayo ¿Qué no sabes lo importante que es su banda?
-Hablo con él. –Dijo Lía señalando a Liam. –Si no te importa, Stacy, creo que puedes irte ahora.
- ¿Estarás bien, guapo? –Dijo la chica en tono coqueto mientras le acariciaba el brazo.
-Por supuesto, se cuidarme, bonita. Te veo al rato.
-Te veo al rato. –Le plantó un beso en los labios y tras ver a Lía con cierto desdén, se fue caminando. Liam sonreía mientras veía el vaivén de las caderas de Stacy.
-Tenemos trabajo. –Dijo la pelinegra haciendo que Liam volteara. –Si no vas a tomarte esto en serio haré el trabajo sola.
-Uno, el profesor Payne no acepta trabajos individuales. Dos, te dije que tenía ensayo.
- ¿Si? Porque eso no parecía un ensayo. –Miró el reloj en su celular y soltó el aire. –Y ahora voy tarde a Violoncello. ¿Crees que es justo que yo deba llegar tarde a mi clase por tu causa siendo que te cité a una hora? –Se levantó molesta recogiendo sus cosas, metió sus libros apurada en su bolso y lo colgó de su hombro. –A las cuatro en la biblioteca principal, y no llegues tarde.
- ¿Yo que te hice para que me trates tan de la verga? Desde que nos vimos por primera vez andas cortando cabezas. –Lía rodó los ojos y solo ignoró el comentario de Liam, caminó rápido alejándose de él. Liam se sentía tenso. Se sentó de nuevo en la silla de la mesa y vio que sobre la banca donde estaba Lía se había quedado su teléfono. Lo tomó y lo guardó en el bolsillo de su pantalón, ya se lo regresaría más tarde.
Fue a su siguiente clase de Historia de la música. El teléfono de Lía vibró en su bolsillo. Lo sacó para verlo. –Niña de gustos caros. –Dijo en voz baja. No tenía el teléfono bloqueado así que se paseó por el menú, en su selección de música había de todo, había apps para afinar varios instrumentos, por curiosidad, entró en la galería de fotos. Tenía varias con un castaño en las cuales andaba besando en los labios. Otras selfies con el mismo sujeto. Otras de ella con el cello, algunas con una guitarra color frambuesa. No era de revisar cosas ajenas, pero siguió deslizando su dedo por las apps hasta llegar al WhatsApp, tenía varias conversaciones, pero la que más le llamó la atención era una que tenía con un contacto llamado: "El que no debe ser nombrado". Ni siquiera estaba prestando cuidado a la clase, solo abrió el chat y leyó con un poco de curiosidad.
¿En serio? Te vi. ¿Cómo puedes estar negando que me fuiste infiel? Y yo creyendo como tonta. ¡Como tu prima! ¿De verdad? Dijiste que era tu prima, eres un idiota.
Por favor. Si nunca quisiste acostarte conmigo ¿Crees que iba a esperarte todo el tiempo?
Llegué a creerlo. Ni siquiera tuviste el valor de terminarme antes de irte con otra.
Ya no hagas drama, Lía. Por Dios. Es tu culpa, acéptalo. No me prestabas atención
Eres un maricón.
Liam abrió la foto del contacto y era el mismo chico de las selfies. –Vaya. –Cerró rápidamente el chat no queriendo ver más. –Ahora sé porque es tan amargada. –Guardó el celular en su bolsillo y esperó la hora de salida. Eran diez para las cuatro cuando cruzó a toda velocidad el campus, resultó casi una misión imposible por la cantidad de personas que lo detenían para pedirle un autógrafo. Terminó llegando a las cuatro con veinte. Y allí estaba ella. Lucía enojada, con los brazos cruzados y las cejas entrejuntas. –Lo siento. Yo, te juro que si venía a tiempo.
-No me importa. Llegas tarde. –Liam sacó el celular de Lía de su bolsillo y se lo extendió.
-Lo olvidaste en la cafetería. Lo guardé, yo... –Soltó el aire. –Lía, ¿Podemos comenzar de nuevo? Mira, no voy a ser como tu ex... no tengo intenciones de...
- ¿Mi ex? –Lo cortó de pronto al tomar el celular en sus manos. –No lo creo ¿Revisaste mi celular?
-Pues... No fue mi intención, te lo juro.
- ¡Wow! ¿Para qué? –Su tono de voz se elevó y sus ojos parecían echar chispas. –Eres un idiota ¿Por qué revisaste mi celular?
-Oye. ¡Se dice gracias! Habías olvidado tu celular en la banca, te hice el favor de regresártelo, lo menos que puedes hacer es agradecerlo. –Contestó Liam con el mismo tono molesto que usaba ella.
- ¡Pero lo revisaste! ¿Cómo se te ocurre invadir así mi privacidad? ¿Qué estabas buscando?
-Deberías poner una contraseña, son bastante sencillas de colocar. Primero abres la configuración, sigues a bloqueo de celular y colocas la que se te venga en gana, no me reproches.
-Eres verdaderamente un dolor de cabeza. –Guardó su celular en su bolso y giró sobre sus talones con toda la disposición de irse.
- ¡Hey! Tenemos tarea, no pienso reprobar estando tan cerca de graduarme solo porque eres una malcriada.
- ¡¿Malcriada?! ¡Tú fuiste el que se pasó de curioso al revisar mis cosas! –Lía respiraba de manera pesada y sus mejillas se tornaban rojas. –Entra, tampoco pienso reprobar por tus "ensayos".
- ¡Si estuve ensayando! Maldita sea, entra. –Ambos entraron a la biblioteca que rápidamente fue inundada por una ola de suspiros y susurros. Lía alzó los ojos al cielo y fue rápidamente a una mesa. Liam se quedó atrás saludando a varias chicas que sacaron sus plumones para que les dejara su autógrafo. Otros veinte minutos perdidos entre selfies con varias fans de la banda.
Buscó a Lía con la mirada y la vio en la mesa más alejada de todo el grupo que lo seguía. –Lo siento chicas. –Besó a una al azar en los labios y corrió hasta la mesa sentándose frente a la pelinegra. –Listo, estaba pensando que podríamos componer al estilo grunge.
-Yo pensaba en Blues. Es mucho más complejo. Y debido a que no estuviste a tiempo a la una para decidir esto, yo ya comencé. –Sacó su cuaderno pentagramado y mostró a Liam lo que llevaba.
-No soy de Blues. ¿Podemos llegar a un acuerdo?
-No soy de Grunge.
-No lo dices en serio, porque vi en tu... –Lía se lo quedó mirando nuevamente enojada. Liam solo se calló al ver lo intensa que era su ira a través de su mirada. –solo lleguemos a un acuerdo.
- ¡Liam! –Caminó rápido Stacy hasta la mesa y se sentó al lado del castaño. –Te estuve buscando, pensé que saldríamos luego de clases.
-Lo olvidé, bonita. –Sonrió a la chica y la acercó dándole un beso, Lía desvió la mirada al ver cómo sin ningún tipo de pudor, ambos estaban provocándose mutuamente, él acariciando a la chica casi rozando sus senos y ella a él, con sus manos sobre sus muslos dibujando círculos. Se soltaron luego de escuchar una breve tos a sus espaldas. Stacy giró y vio a Lía a un lado, evidentemente incomoda. –Stacy, tengo que hacer el proyecto de T.M.
-Tú de nuevo ¿Por qué no haces la tarea y luego Liam la revisa? Es mucho mejor que tú, eso seguro. –Sonrió coqueta mientras pasaba sus manos por los brazos del castaño. Lía soltó el aire.
- ¿Saben qué? –Se levantó de manera brusca y recogió su cuaderno metiéndolo en su mochila. –Sigan en su apareamiento. Me voy. –Caminó deprisa a la salida evitando el contacto visual con todo el que se le atravesara, no lo pensó. Se iría a su piso a descansar.
-Bueno, me parece que tenemos la tarde. –Sonrió la chica al lado de Liam. –Vayamos a divertirnos.
-Sí, salgamos de aquí. –Liam le devolvió la sonrisa. Ya encontraría la manera de relajarse un poco de aquella tensión junto a Stacy.
***
Siguió trabajando sola en su piso. Tenía por suerte su cello y podría probar algunas combinaciones de sonidos. Tachaba, reescribía y volvía a probar. Le gustaba como quedaba. Con el cello entre sus piernas, tomó el arco y colocó su mano izquierda sobre el cuello de su instrumento. Comenzó a tocar, se metió en su instrumento y siguió las notas tal cual las había escrito, paraba en ciertos momentos para tomar el lápiz y reescribir. –Tonalidad, Si menor. Tempo de 180 pulsaciones por minuto. –Suspiró haciendo nuevamente tachones sobre la hoja. –Progresión armónica, Bm7–G–D–F♯m7/C♯–Bm7–G–D–A/C♯. (Si menor 7ma, Sol, Re, Fa sostenido menor 7ma/ Do sostenido, Si menor 7ma, Sol, Re, La/ Do sostenido) –Sonrió contenta con lo que había escrito y volvió a tocarlo. Sonaba un poco triste, quizá debería escribir algo más alegre. Se apoyó sobre su cello sintiendo algo de cansancio. –Ya, mañana será mejor.
Guardó su instrumento y se fue a la cama, tomó su celular y abrió WhatsApp. Su dedo se deslizó hasta ver el chat de su exnovio Jacob. Releer aquella conversación sabía que le hacía daño y nada más iba a acabar mal para ella. Y aunque lo sabía, no había tenido el suficiente valor para borrar todo. Dejó el celular en la mesa de noche y cerró los ojos, no pasó mucho tiempo hasta que se quedó dormida.
***
Se despidió de Stacy con un beso. La chica se iba luego de pasar un rato agradable. Ella siempre estaba dispuesta. Muy dispuesta. Sonrió y volvió a entrar. –Qué día. –Se lanzó sobre su sofá sintiéndose agotado. No tenía intenciones de pararse, pero el sonido de la puerta lo hizo levantarse. –¡Ya voy! –Abrió bostezando. Xander, Paul y Trek esperaban del otro lado.
-Vimos a Stacy abajo. –Dijo Paul siendo el primero en pasar y sentarse en el sofá. –No quiero saber que estuvieron haciendo.
- ¿A qué debo el placer de su visita? –Rió Liam después de chocar los puños con sus amigos. –Nunca se dignan a venir aquí.
-Pasamos y ya. No hay motivo. –Trek se sentó en el sofá al lado de Paul. –Xander, ya saca el six-pack. Hoy conocí a un verdadero rayo de sol en Orquesta. Pelinegra, ojos grises. Tiene una cara de limón que no se la quita nadie. Si no fuera tan ácida, sería la clase de chica que invitaría a salir
- ¿Bethlem? –Preguntó curioso Liam.
- ¿Bethlem? Pues no presté atención a su apellido. Sé que se llama Magnolia. Algo debo admitir, toca el cello de una manera espectacular.
-Es Bethlem, está en mi clase de T.M. Es mi compañera de proyecto para el profesor Payne.
-Oh, ¿Y? ¿Ya te la ligaste? –Preguntó Trek. –Dinos, ¿Qué tal sus labios?
-Al contrario de lo que piensan mis muy queridos amigos, no la he besado. Stacy se me ha pegado como un chicle y pocas son las mujeres que puedo ver por fuera.
- ¡Ja! –Xander miró a Liam entre risas. –Por fin una chica que no cae rendida ante el gran Liam Lancaster. ¿Y por qué no cortas ya con Stacy? Te lo digo, ella te ve como todo menos como una relación casual que es para lo que sirves.
-Cállate. –Rió Liam tomando una lata de cerveza. –Tampoco me interesa, está loca de remate. Una vez acabe la tarea que tengo con ella, no tengo porque volver a dirigirle la palabra.
-Rugiste. –Los cuatro chicos se quedaron frente a la vieja televisión viendo la lucha libre mientras tomaban cerveza. Cuando se acababan, el que perdía en el "piedra, papel, tijeras", debía levantarse e ir por más aperitivos, sodas y cerveza. Tras acabar su programa, cada uno se fue a su respectivo piso con la intención de descansar.
***
Entre ensayos toda la semana, Liam olvidó la tarea de Teoría Musical. Aunque veía a Lía, no se atrevía a hablarle. Solo la ignoraba.
Un nuevo lunes. En dos semanas había trabajado sola. Lía estaba en su puesto junto a su cello dispuesta a presentar su tarea que había terminado componiendo ella sola. Su compañero no tuvo la decencia de acercarse a preguntar, menos a aportar algo. Pasaba de un lado a otro seguido de su grupo de amigos y sus fans que dejaban sordo a cualquiera con sus gritos. Las parejas iban pasando conforme el profesor las llamaba y mostraban su composición. –Últimos. Lancaster y Bethlem. Quiero oír que han hecho. –Lía se levantó alisando su falda, tomó su cello, su arco y la partitura en blanco y pasó sola al frente. –Señorita... Bethlem.
-Mi compañero no ha llegado. –Dijo entregando la hoja escrita al profesor. –Tampoco trabajó en la composición. –Se sentó y colocó su instrumento en posición, pasó la perrubia por el arco para tomarlo con su mano derecha. –Mi composición está hecha en tono de Si menor. Su progresión armónica es Si menor 7ma, Sol, Re, Fa sostenido menor 7ma/ Do sostenido, Si menor 7ma, Sol, Re, La/ Do sostenido. –Ya se sabía las notas de memoria, así que sin más preámbulos comenzó a tocar en un solo. Entre que ella tocaba, Liam entró. Lucía despeinado y agitado, se detuvo al ver a Lía tocando. Trek se había quedado bastante corto al decir que ella tocaba asombroso. Era casi celestial, le imprimía una pasión intensa a sus movimientos y cada nota que pulsaba. Solo se quedó ahí parado viendo como ella completaba la pieza.
-Excelente armonía. Aunque... Me parece haber creado un matrimonio académico y lo que obtengo es un divorcio. Señorita Bethlem, a su puesto. Señor Lancaster. –Dio golpecitos a su reloj en la muñeca. –Llega increíblemente tarde.
-Lo sé, pido disculpas. He tenido un ensayo de última hora con la banda, profesor. –Lía se levantó molesta al verlo, tomando su instrumento regresó a su silla guardándolo en su estuche.
-Las composiciones estuvieron bastante bien. Esto es lo que quería lograr con la armonía. Pasaremos a cosas más interesantes. Análisis melódico. Para entrar en análisis melódico deben saber que existe una clasificación melódica a la cual deben regirse. Cada una de las notas que conforman una melodía pueden encuadrarse dentro de las categorías principales y secundarias. Las principales son representadas por el sonido del acorde. Son notas con una clara dependencia vertical y están íntimamente ligadas a la armonía del momento. –Los estudiantes iban tomando notas y subrayando sus libros de Teoría musical. La clase fue avanzando entre preguntas y respuestas. Tras dar la siguiente asignación llegó la hora de salida, todos tomaron sus cosas dispuestos a dejar el salón. –Lancaster, Bethlem. –Liam se acercó al profesor seguido de Lía. –Quiero saber porque no trabajaron en "ARMONÍA".
-Él no estuvo en ninguno de los encuentros que pauté para trabajar en la composición, sería injusto que yo reprobara porque él quiera jugar a la súper estrella del rock. –Lía nuevamente lucía molesta, Liam soltó y el aire contagiado por la ira de la chica.
-Le dije mis horarios con la banda, profesor, usted sabe que King's Revenge está tomando vuelo y prestigio. No puedo abandonar la agenda de la banda.
-Estabas de novio con la tal Stacy. –Lanzó en contraataque Lía. –Las dos veces que fuiste a hacer la tarea estaba ella allí sonsacándote.
-Okay, no quiero saber más. La cosa es que yo quiero que trabajen en parejas. La señorita no puede entregarme un solo. Significa que, aunque la composición sea excelente, tendré que reprobarlos. Y, como castigo, tendrán que trabajar juntos todo el semestre. En dos semanas quiero ver esta composición rehecha por los dos y además la asignación de hoy. Su divorcio académico llega con el examen final ¿Quedó claro?
-Es mala idea. Es un vago bueno para nada. Profesor, puedo hacer excelentes composiciones yo sola.
- ¿Perdón? –Liam ya estaba más que enojado con la pelinegra. –Concuerdo, es pésima idea. No quiero trabajar con ella. Prefiero que me expulsen.
-La cosa es que, aunque tengan todo aprobado, sin la nota de Teoría musical no pasan al siguiente semestre. No creo que quieran perder todo un semestre por no ponerse de acuerdo. Traten de llevarse bien. No puede ser tan malo.
- ¡Es horrible!
-Señor Lancaster, puede salir. –Liam dejó el salón y Lía solo respiró profundo. –Señorita Bethlem. Viene de intercambio de Sapienza, un conservatorio en Roma. Estoy al tanto de su status aquí en el Royal. Becada, excelente promedio. No puede reprobar, señorita Bethlem.
-Entonces déjeme hacerlo sola. No puedo trabajar con él, siempre está rodeado de chicas y es tan, Agh. Se cree la reencarnación de Bob Dylan.
-No, pero los junté por un motivo. William también necesita aprobar, es bueno en lo que hace, pero se distrae muy seguido, tú pareces ser alguien con firmeza y convicción, podría contagiarse de esa chispa que tienes. Trata de no matarlo en el proceso.
***
Ella le había llamado "vago bueno para nada". –Malcriada. –Susurró. Aquello sí que no podía pasárselo. ¿Cuántas veces no había oído aquella misma frase de labios de su padre? Era una frase que le dolía grandemente. –Y ahora me obligan a trabajar con ella. –Miró el calendario en su teléfono. –Seis meses. Son solo veinticuatro clases que debo ver y sobrevivir. Menos, ya vimos tres clases. Veintiún lunes más. Tú puedes Liam.
"Vago bueno para nada".
Aquella frase le daba una cachetada en la cara. Aún recordaba la primera vez que Matthew se la había dicho. Tenía dieciséis, era joven, también bastante tonto. Se había enamorado y la chica le había roto el corazón. Su padre lo pilló entre bebidas, cigarrillos y mujeres, y así soltó aquella oración tan destructiva. A pesar de haber logrado mucho, graduarse del bachillerato y conseguir una plaza en una importante universidad musical, tener a sus pies el sueño de cualquier estrella, su padre, Matthew, seguía diciéndole de aquella manera.
Estaba solo apoyado en la pared mirando a la puerta del salón, la vio salir. Sus ojos y los de él chocaron en una evidente tensión. La observó soltar el aire e irse en dirección contraria a donde él estaba. Le demostraría que no era un "bueno para nada". Con paso firme caminó al salón y entró sin tocar. –Ah, William.
-Profesor Payne. ¿Tiene la composición de Magnolia?
-Sí, ¿Por? William, que bueno que te veo. Quiero que sepas que soy un gran fan de lo que hacen Xander, Paul, Trek y tú. Son como Oasis reencarnado.
-Eh... ¿Gracias? –Alzó una ceja. –Profesor, necesito la composición.
-La consigna es que trabajes con la señorita Bethlem. Trata de que no te mate en el proceso. Tiene excelentes calificaciones, talento. Es intensa. Su composición demuestra que le imprime sus sentimientos. Su historial académico es asombroso. –Sacó de entre sus papeles las hojas de la composición de Lía y las extendió hacía Liam. –Tú ¿Sabes por qué te junté en equipo con ella?
-No tengo idea. –Tomó las hojas. –Gracias, profesor.
-Te junté con ella porque ella necesita de ti. Tiene pasión, es arriesgada, pero también bastante cuadriculada. Tú tienes explosividad, quizá puedas contagiarla de algo de eso. ¿Puedes intentar mantener una relación cordial?
Recordó sus palabras. Agachó la mirada mientras guardaba la composición en su mochila. –Trataré.
-Es todo lo que necesito oír. William, si apruebas ésta clase estarías a un paso de tu graduación. Si repruebas, perderás un semestre. Por desgracia, Teoría Musical es la última llave. Composición avanzada, Ejecución de Instrumento e Historia de la música no te abren las puertas al siguiente semestre.
-Sí, lo sé.
-No me gustaría reprobarte solo porque la señorita y tú no pueden trabajar juntos. ¿Por qué no hablas con ella y resuelves tu nuevo matrimonio?
-Lo haré. Pero no prometo nada. –Sonrió y salió. Practicaría la canción de Magnolia en su guitarra, haría los arreglos necesarios, se la mostraría. Ese era su nuevo plan. –No pienso reprobar por su culpa.
Se dirigió a su piso, tendría que empezar de ya.
***
Magnolia estaba sentada en uno de los jardines. Comía una manzana y estiraba sus piernas sobre el césped cuando la rubia la sorprendió. –Lía ¡Lía! Aquí estás. Me estaba preguntando, porque, obvio que sí, quiero que estés ahí, si irías a una mini fiestecita pequeñita que están organizando para King's Revenge. Tienes que decir que si, por favor, por favor, por favor.
-Katrina... Yo... no sé si es buena idea.
-Dime Kat o K, y sí, es buena idea. –Se sentó a su lado mirándola con ojos suplicantes. –No confío en Stacy. Sé que se acuesta con Liam. Pero también sé que está detrás de Xander. Obvio, mi hermano jamás traicionaría a Liam, son "compañeros de armas", pero, sé que a ella le caes mal, lo repite como mil veces frente a los chicos y si estás ahí podré hacerle la noche imposible, así la alejo de mi hermano, ¿Qué dices?
- ¿Qué digo? –Rió Lía al ver la energía desbordante de la rubia. –Qué estás loca.
-Un poco, pero por favor. Juro que te vas a divertir. Vamos, por favor.
-Me preocupa un poco lo rápido que tomas confianzas. –Sonrío Lía. –De acuerdo, acepto.
-Ay, te amo. –Katrina abrazó a Lía y sonrío. –Vivo en el edificio estudiantil "c", tercer piso, habitación 713. La fiesta es el próximo sábado, pero, si quieres ir antes y hacernos peinados o manicure, eres bienvenida.
-Okay... ¿Te puedo hacer algunas preguntas?
-Mi última cita con el psicólogo fue hace una semana.
-Te urge otra. –Sonrió. –me preguntaba cuál es tu instrumento. ¿Por qué estás en el Royal?
-Ah, toco la flauta transversal. Voy en cuarto. Cuando Xander comenzó a estudiar música desde pequeño, quise ser como mi hermano, y el instrumento me eligió. No era como él en lo absoluto, él toca la guitarra, al llegar al bachillerato conoció a Liam, armaron una banda llamada "Los Anarquistas", yo les puse King's Revenge, suena mucho más cool, luego apareció Trek con el bajo, y, por último, Paul. Comenzaron en el garaje de la casa de los papás de Liam, luego siguió el bar y juntos decidieron venir aquí al Royal, una y otra vez, hasta que entraron. ¿Tú como iniciaste en la música?
-Mi papá. –Sonrió. –En Italia es un compositor de prestigio. Llegó a dirigir varias orquestas. Tenía una sala llena de instrumentos y ahí era mi refugio. Aprendí a tocar el piano con ocho años, a los catorce siguió la guitarra, y finalmente a los diecisiete, el cello. Me presenté a la admisión en un conservatorio en Roma, entré a la primera. Luego... –Recordó a Jacob y solo desvió la mirada. –Quise expandirme. Venir al Royal era subir de nivel.
- ¿Y cuánto tiempo te quedas?
-Dos años. Renuevo mi intercambio hasta la graduación. Eso si no repruebo nada.
-Tienes talento, verás que no. Solo estudia mucho y entrega todo. ¿Cuál es tu clase favorita hasta ahora?
-Definitivamente Ejecución de instrumento III, Violoncello.
-Yo habría creído que Teoría Musical o Composición avanzada. Liam está en esas. Al menos no ves clases con Stacy.
- ¿Cuál es su instrumento?
-Guitarra. A veces le pide clases particulares a mi hermano, a Liam se las pedía, pero acaban en clases de anatomía humana, si me entiendes.
-Qué asco, por desgracia lo entendí. –Puso mueca de fastidio y sacudió su cabeza. –Qué asco.
-Así es Stacy. En cualquier momento se tira a Xander si él baja la guardia. Liam si se come lo que sea, no es exigente.
***
Tocaba las notas y acordes conforme estaban escritas sobre la partitura. Paul entró sin tocar y lo vio riéndose de él. –Estás estudiando.
-Si. –Se detuvo a mitad de la canción. –Tú deberías. –Rió junto con Paul. –Dime ¿Qué haces aquí?
-Venía a ver qué hacías. Nada más.
-Estoy en un matrimonio de Payne. Ya sabes, los académicos.
- ¿Y? ¿Quién es tu esposa o esposo? Tengo la impresión de que ese profesor es Cupido disfrazado y junta a quienes creen tienen algún tipo de tensión sexual.
-Pues si ese es el caso, está vez se equivocó. Me toca Magnolia Bethlem, una italiana que está loca de remate. –Dijo con sequedad.
-Al menos ¿Es bonita?
-Eso no me importa, es... desesperante, mandona, malcriada, solo la he visto un par de veces y ya la detesto. Creí que nunca detestaría una mujer, pero ella sobrepasó los límites. Está loca y jamás me acercaría, comienzo a desear el divorcio académico.
-Bueno, solo no mueras y tampoco que te quite la mitad de tus bienes. Tengo algo que contarte, si le digo a Xander me mata.
-Habla. ¿Qué te come el coco?
-Kat. Me gusta Kat. Pero ya sabes que Xander no quiere que nos acerquemos a su hermana, bueno, no puedo culparlo, si tuviera una hermana haría lo mismo.
-Tienes que decirle a Xander. Eres el menos loco de los cuatro, a lo mejor te acepta. La cosa es saber si Kat siente lo mismo por ti.
-Dudo que sienta algo, es matemática. La ciencia dice que el guitarrista principal se lleva al menos el 80% de la población femenina que rodean a una banda, segunda guitarra y bajo el 20% restante. ¿Ves lo que le queda al baterista?
-Soy pésimo en matemáticas. –Rió Liam. –Vamos, has cálculos nuevos. A lo mejor le gustas.
-Tal vez, no lo sé.
-Arriésgate. Sé el primer baterista que se lleve una chica. –Paul tomó las hojas de la composición de Lía y las miró. –Es de mi futura exesposa de clases.
-Bueno, no puedes decir que tu "esposa" no tiene talento, algo triste, pero es buena. Toca, quiero oír. –Liam acomodó su acústica, tras colocar el capotraste comenzó a tocar la melodía con fingerpicking, siguió las notas, el tempo y todas las anotaciones de Lía de principio a fin. –Se escucha mejor de lo que pensé. ¿Por qué no se la pides y escribes la letra?
- ¿Tú quieres que me mate o qué?
-No, pero... Vamos ¡No puede ser tan mala!
-Malcriada, mandona, desagradecida.
- ¿Y su instrumento? ¿Toca guitarra, piano...? ¿Qué?
-Cello.
-Para andar diciendo que la detestas, sabes mucho de ella ¿No será que te gusta un poco, aunque la rechaces?
-No. No me gusta.
-Bueno, no insisto. A propósito ¿Por qué Stacy quiere hacernos una fiesta? Ya hemos tenido bastantes. Quiero un descanso.
-No sé, pero solo asiste, puede que puedas ver ahí a Kat.
-Bueno, pero me iré a la mitad de la noche antes de que se pongan ebrios.
-Como quieras.
-Suerte con tu matrimonio, yo debo estudiar. Mañana tengo examen de historia de la música.
-Suerte bro. –Ambos chocaron puños y se abrazaron dándose palmadas en la espalda. –No olvides que mañana hay ensayo.
-No lo olvido, espero que tu esposa te deje ir. –Rió en un tono burlesco lo que hizo que Liam le mostrara el dedo medio.
***
Tenían una semana. Casi. Ya era jueves y no había podido hablar con su compañero de trabajo obligatorio durante todo el semestre. A donde iba, estaba rodeado de mujeres, ya se estaba desesperando, si reprobaba a él le iba a echar la culpa. –Perdón por llegar tarde. –Había corrido y se notaba en su modo de respirar, se sentó en frente de ella y abrió su mochila sacando la composición de Lía. –Sé que nos caemos mal.
-Es la única cosa en la que estoy de acuerdo contigo. –Contestó con sequedad.
-Pero debemos pasar juntos este semestre la clase de T.M. Así que te ofrezco una tregua. Hay reglas, no puedes interferir con mis ensayos, King's Revenge lo es todo para mí. Son mis amigos.
-De acuerdo. –Dijo Lía. –Pero cuando nos toque hacer tarea no quiero estar en un sitio donde aparezcan tus millones de fans y menos Stacy. Tu novia parece que quiere poner vidrio picado en mis batidos cada vez que me ve.
-Stacy no es mi novia. –Contestó. –Solo es una amiga.
-Sí que es sano lo que haces. –Su tono de juzgado no le gustó para nada a Liam, pero decidió ignorarla.
-No puedes imponerme tus estilos. ¿Quedó claro?
-Tú tampoco impondrás los tuyos. –Terminó por decir. –Ahora hay que trabajar.
-El profesor me dio tu composición. Es buena, muy buena, aunque la mejoré un poco solamente. –Extendió las partituras a Lía y ella las observó. –Coloqué las tablaturas de guitarra con algunos acordes y disminuidos. ¿Quieres practicar como suenan el cello y la guitarra juntos?
-Pensaba que haríamos una composición nueva. –Dijo mientras seguía viendo las nuevas anotaciones.
-No veo porque debamos desperdiciar todo este trabajo, me parece que ya tiene fuerza por sí solo.
- ¡LIAM! –Stacy caminaba a paso rápido, Lía solo rodó los ojos y comenzó a recoger sus cosas. –Oh, de nuevo tú. –Dijo al ver a la pelinegra.
-Stacy, por favor, estoy estudiando. –Dijo Liam con pesadez, Lía se quedó observando la escena mientras iba colgando su bolso de su hombro. – ¿Será que puedes dejarnos solos? Debemos hacer esto, y lo digo en serio.
-Pero me prometiste ayudarme con el fingerpicking. Por favor. –Su voz melosa ya estaba poniéndole los vellos de punta a Lía. –No ha logrado salirme.
-Mejor me voy. –Stacy sonrió al escuchar la declaración de la pelinegra, tras recoger todas sus cosas Lía solo se fue caminando lo más rápido que podía.
-Stacy, jamás te prometí ayudarte con la guitarra.
- ¿Qué no lo ves? Te ayudo a librarte de ella, nada más vive rondándote. Deberías ponerle un alto.
-Sí, tienes razón. Nuestra amistad con beneficios se termina ahora. La que vive rondándome eres tú, no somos novios, por favor.
- ¿Qué? Pero si yo solo... Liam... ¿Acaso quieres estar de novio con ella? Solo te trata mal.
-Hablo en serio. Y ese no es tu problema, nuestro acuerdo se cancela. Ten una vida, Stacy. –Se levantó un poco enojado y siguió la misma dirección que había tomado Lía.
- ¡WILLIAM! ¡Tú no puedes hacerme esto! –Siguió caminando mientras se ponía la capucha de su sudadera sobre su cabeza. – ¡WILLIAM! –Corrió en cuanto vio a Lía alejándose por la acera rumbo a los edificios residenciales.
-Hey, aún debemos trabajar.
-Quisiera sobrevivir más allá de los treinta. Y ya te dije que a tu noviecita no le agrado. –Siguió caminando sin detenerse.
-Ya te dije que no es mi novia. ¿Por qué insistes en eso?
-No es mi problema realmente. Solo quiero pasar Teoría musical y ya acabar con esto.
-Tienes razón. ¿Quieres ir a mi piso? Podemos trabajar allí sin ningún tipo de problema o distracción.
-No, de hecho, ahora quiero descansar, tengo jaqueca. –Dio media vuelta y siguió camino a los edificios, entró sin voltear. Liam solo se quedó allí parado.
-Maldita sea.
***
Se sentó en su cama y colocó los audífonos en su celular. Puso "play" a una canción aleatoria sin ver su nombre y se recostó. –And if, you don't love me now. You will never love me again. I can still hear you saying. You would never break the chain –Se dejó envolver por la letra de la canción de Fleetwood Mac, sacó las hojas con las tablaturas que le había dado su compañero obligatorio y comenzó a estudiarlas. Pausó la canción en su celular y se levantó tomando su guitarra de una de las esquinas de su habitación. Los arreglos que había hecho Liam a su canción eran muy acertados. Comenzó a tocar la guitarra siguiendo los acordes, sonrió. –Bien hecho.
Dejó la guitarra y se puso a hacer la tarea de otras materias. Mientras escribía su celular sonó, estiró la mano mientras la canción seguía, contestó sin ver realmente de quien se trataba. –Bueno.
-Wow, no creí que fueras a contestar. –Palideció mientras su corazón comenzaba a latirle fuerte. –Magnolia ¿Dónde estás?
-Jacob... –Tragó saliva. –Eso no te importa. Déjame en paz.
- ¿Por qué tan agresiva? Y mejor pregunta aún ¿Por qué tan lejos? ¿Londres? ¿De verdad? –Colgó por miedo. Aquello le había dejado temblando, bloqueó el contacto en el momento y borró las fotos que tenía aún con él, como si de aquella manera pudiera exorcizarlo. Si antes mintió con un dolor de cabeza inexistente, ahora sí que lo tenía.
Decidió que era mejor salir, tomó las hojas de su composición y tras vestirse de un modo que nadie la reconociera, sudadera cubriendo su cabello, jeans y zapatos deportivos, terminó por salir. Volteaba paranoica temiendo que su exnovio saliera de detrás de un arbusto. Caminó por todo el campus sin rumbo sintiéndose muy nerviosa. No sabía siquiera que iba a hacer. –Hey.
- ¡Oh por Dios! –Se sobresaltó volteando al sentir la mano en su hombro.
-No te ves bien. Soy Trek, vamos a la misma clase de Orquesta. ¿No me reconoces?
-Claro, claro. Bajista en King's Revenge. –Soltó el aire. –Lo siento, no...
-A propósito ¿Has visto a Liam? Me enteré de que es tu "esposo".
- ¿Qué? No, no lo he visto. Hace como una hora lo dejé, estaba con Stacy. De hecho, ahora lo ando buscando, tenemos tarea de Teoría Musical.
-Bueno, lo voy a llamar. Si lo encuentro, te aviso, si quieres me das tu número para mandarte un texto.
-No, no, yo... lo buscaré no es necesaria tanta molestia. Grazie per tutti. –Terminó por alejarse sintiendo su corazón fuerte contra sus costillas. Trek alzó una ceja, algo le pasaba a aquella chica. Lía terminó por salir del campus. Un paseo no le caería mal.
***
Stacy estaba enojada, lo que Liam le había hecho había sido un desplante absoluto. La pelirroja, totalmente molesta, terminó por llamar al padre del guitarrista. – ¿Si? –Escuchó la voz al otro lado del altavoz por lo que se preparó para armar su drama.
- ¿Señor Lancaster? –Fingió su llanto lo más que pudo. –Perdón que lo llame, ni siquiera me conoce. Me llamo Stacy. Soy la exnovia de su hijo, William. ¿Podría hablar con él? Lo descubrí engañándome y estoy embarazada.
- ¿Qué? ¿De verdad? ¿Y él lo sabe? –Contestó Matthew. –Hablaré con él. –Su voz sonaba seria, era todo lo que ella necesitaba.
-Sí, sí que lo sabe. La chica con la cual anda también lo sabe.
-Hablaré con él. Lamento mucho que él sea así niña.
-Gracias. –Un poco más de llanto para terminar colgando. Se secó sus lágrimas y volvió a como estaba antes. –Te haré la vida imposible, William.
***
Estaba en su sofá, tocando su guitarra sin siquiera pensar en nada cuando alguien tocó a la puerta. –Joder. –Dejó su instrumento a un lado y se levantó a abrir, dio un paso atrás en cuanto vio quien estaba del otro lado. Se apoyaba en un bastón y tenía el cabello canoso. –Matthew.
-Mínimo puedes llamarme "papá", ¿No lo crees, William? –Pasó en cuanto Liam se echó a un lado, caminó directo al sofá y se sentó. –tengo que hablar contigo.
-Siempre. ¿Ahora que hice mal? ¿Alguna vez te dará gusto por mí en algo? –Soltó el aire ya sintiéndose molesto. – ¿Qué haces aquí, papá?
-Hoy recibí una curiosa llamada de una señorita llamada Stacy. Dijo que era tu novia, que la engañaste y que la dejaste embarazada.
- ¿Qué? No, eso no es verdad. –Dijo pasando su mano por su cara. –Stacy era solo una amiga, le dije que me dejara de molestar porque no paraba de aparecerse mientras yo hago un proyecto de música con otra chica.
- ¿Y te estuviste acostando con esa chica? Porque si es así, lo del embarazo es muy posible. –Liam se rascó el cuello. –Te aconsejo que te asegures y dejes esa vida de mujeriego.
-Un placer verte, papá. Por favor vete, tengo mucho que estudiar. –Respondió con sequedad.
-No esta vez, William. Me preocupo por ti, tienes veintitrés años, piensa bien en tu futuro.
-Papá, vete. –Abrió la puerta dejándola de par en par. El viejo se levantó del sofá y se apoyó en su bastón, caminó con paso lento hasta afuera. En cuanto piso el pasillo, Liam cerró la puerta y suspiró. –Joder, Stacy. ¿Qué hiciste?
***
Volvió al campus luego de respirar un poco, mientras caminaba de regreso a su edificio, la pelirroja la abordó. –Espero que estés feliz, Liam me ha terminado por tu culpa.
-Okay. No es mi problema, Stacy.
-Oh, claro que es tu problema, por estar contigo me terminó, eres una perra ¿Sabías?
-Escucha, no me importa tu novio o tu ex, de hecho, me cae bastante mal, si tienen problemas no es algo que me concierne. Si convivo con él es porque estoy atada en un proyecto de T.M, y si no lo apruebo perderé todo el semestre. Los dos, por mí, pueden irse perfectamente a la mierda. –Stacy la miró sorprendida y Lía solo la dejó parada en la puerta del edificio mientras ella entraba y se dirigía al ascensor. Se apoyó pegando su espalda a la pared del mismo. –Este semestre va a matarme.
***
Liam atravesaba el campus caminando, estaba molesto. Entró al edificio residencial donde vivía Stacy. Se dirigió hasta el ascensor y presionó el botón. Entró y marcó el piso. Mientras estaba allí esperando que subiera hasta el piso seis, tarareaba la composición de Lía. –I'll be With you from dusk till dawn. –Sonrió. Era raro, se le ocurría la letra perfecta para esa tonada, su enojo bajó, las puertas se abrieron y salió. Fue por el pasillo directo al piso de Stacy, tocó la puerta varias veces. –Stacy, debemos hablar. –Nadie abría. O no quería verlo o no estaba, se sentó en el suelo. En algún momento podría ver a Stacy.
La pelirroja se asomó por el pasillo tras salir del ascensor. Liam la vio y se levantó de inmediato. La chica se acercó con una sonrisa, aunque él permanecía serio. –Sí, hola ¿Qué tal?
-Stacy. ¿Por qué llamaste a mi papá? ¿Qué es eso de decirle que eras mi novia y más aún decirle que estás embarazada?
-Para que aprendas Liam, que conmigo no se juega. Me dejaste mal en frente de la italiana esa, ¿Tanto te importa?
-Me da exactamente igual, convivo con ella porque estamos atados en un proyecto de T.M. Stacy, tú sabías de que iba nuestra relación. Era algo casual, meramente físico. Yo no te gusto y tú no me gustas.
-Eso cambió Liam. –Dijo acariciándole los brazos en un gesto coqueto. –Yo me enamoré de ti. Podría hacerte muy feliz si me dejas.
Liam se la quitó de encima empujándola suavemente. –No, Stacy, yo no estoy enamorado de ti. Lo siento. Esto, terminó definitivamente. Será mejor que no nos veamos un tiempo. Por tu bien, lo superarás.
- ¿Cómo puedes hacerme esto? He hecho de todo por ti.
-Y agradezco todo, pero no correspondo a tus sentimientos. Tú sabes que yo no me comprometo a las relaciones. Consigue un mejor hombre. –Terminó por decir y comenzó su caminata de regreso al ascensor. Stacy entró en su piso, su rostro estaba desencajado, muestra de toda su molestia.
***
Lía decidió que sería buena idea salir a ensayar un poco en la sala principal de la facultad. Al tomar su bolso dejó su piso. Vio cómo se cerraban las puertas del único ascensor y comenzó a correr para alcanzarlo. – ¡Espera! –Metió la mano entre las puertas para evitar que se cerraran, lucía despeinada y su respiración estaba agitada –Grazie. –Mantenía la cabeza gacha intentando recuperar el aliento.
-No puede ser. ¿Tú? –Al levantar la mirada, Lía miró a Liam y rodó los ojos. –Tengo que hablar contigo. –Dijo Liam mientras la chica entraba en el ascensor. –Hay que trabajar en nuestra tarea.
-Vi tus tablaturas. –Contestó. –Son buenas. –Se agazapó en la esquina del ascensor apoyando su cabeza contra la pared.
-Creí que quemarías mi parte.
-No soy así. –Entre los dos se formó un silencio incomodo que ninguno se atrevía a romper. Los pisos que los separaban de la planta baja parecían realmente eternos.
- ¿Por qué no me das tu número y así nos pondremos de acuerdo mucho más fácil donde y cuando vernos para hacer lo que debamos de Teoría Musical?
- ¿Cómo sé que no vas a mandarme nudes o porno?
-No mando nudes, normalmente me los gano y me los envían a mí. –Sonrió autosuficiente. Lía solo hizo una mueca de asco y fastidio. –Oh, vamos. Era una broma.
-No me parece gracioso.
-Ya entendí lo de "cuadriculada". No tienes sentido del humor.
- ¿Quién dijo que yo era cuadriculada? –Protestó. –A mí me dijeron que tú eras distraído.
-Touché. Lo soy. Pero al menos disfruto los chistes.
-Eres un engreído. –Por fin se abrieron las puertas y Lía salió deprisa, no soportaba compartir su aire con aquel chico. Liam la siguió y tras alcanzarla la tomó del hombro. –Por Dios, suéltame.
-No, hay que resolver nuestro ¬ "matrimonio". –Alzó una ceja. –Escucha, no me dan especiales ganas de tener que compartir contigo. Seré honesto, creo que eres una malcriada, desagradecida, mandona, gruñona, loca y peleonera mujer, también con pésimo humor y muy cerrada de mente, pero, estamos unidos por estas tareas y tenemos que trabajar juntos si queremos graduarnos.
-Tampoco me gusta pasar mis horas libres contigo. Y creo que eres un engreído, mujeriego, egocéntrico, bueno para...
-No te atrevas a decir eso. –La interrumpió. –Ni se te ocurra. –Lía calló y suspiró. –Resuelto esto, quiero que vengas a mi piso, al final no te mostré lo que hice. Así también pondremos también un par de reglas para que nuestro "emparejamiento" forzado sobreviva los seis meses que debe. Y luego...
-Luego nuestro divorcio.
***