Me llamo Alice Anderson y soy hija de un CEO multimillonario de Kansas, tengo veinte años y una vida muy fácil, estudio lo que me gusta informatica para empresas,pero no trabajo, me gustan ligar con los chicos más guapos de las fiestas, pero una cosa os puedo asegurar, ligar si, acostarme con ellos es otra cosa, porque me guardo y mucho para mi futuro marido, cuando lo encuentre claro. Tengo una amiga que más que amiga es como una hermana para mí.
se llama Cati y es un amor, su hermana Dory es la novia del socio de mi padre, otro CEO pero este aunque sea más gruñón, es un bombón, guapo, inteligente, unos ojos como el color de la miel, unos labios perfilados pero muy deseables, un abdomen muy bien trabajado y marcado, vamos el hombre ideal de cualquier chica, pero es el novio de Dory y es intocable según ella.
Mi padre ya me ha amenazado muchas veces con no darme más dinero, pero yo le hago mimitos y enseguida se le pasa el cabreo, aunque a veces se pone muy pesado, casi siempre consigo lo que quiero.
- Alice esta noche hace una fiesta en su casa mi cuñado y gracias a mi hermana estamos invitadas, me ha hecho prometerle que nos portaremos bien, pero he cruzado los dedos ""Fiesta"" - me dijo mi amiga gritando cuando entro en mi casa.
Para ir a la fiesta mi amiga y yo fuimos casi iguales vestidas, vestido corto malva, con la espalda al descubierto porque hacía calor, zapatos de brillantes y bolso de cachemire, como debe ir una damita. Cuando llegamos a casa del novio de Dory, saludamos a los conocidos mezclandonos entre los invitados, acercándose a mi el asistente de mi padre ofreciéndome una copa, Klaus que así se llama no está nada mal, pero a mi el que verdaderamente me gusta es Kevin, muero por él aunque tenga treinta años. y sea el cuñado de mi amiga, daría lo que fuera por estar una noche completa con él.
Ya casi era de madrugada y me encontraba mal, busque un cuarto de baño a oscuras, cuando entre me acerque al inodoro vomitando hasta el desayuno, me lave la cara y me enjuague la boca, intentando salir pero me tropecé con kevin que en ese momento iba a entrar, cayendo los dos al suelo estando yo encima de él. Nos quedamos mirando fijamente a los ojos y sin darnos cuenta nuestros labios quedaron pegados como si tuviéramos miel en ellos, Kevin me giro quedando de pronto encima mia, enrede mis dedos en su pelo, mientras él acariciaba mi entrepierna haciéndome sentir algo electrico que me subía por la espalda, y como si fuera un reflejo involuntario abri mis piernas dejando que me acariciara mientras me hacia gemir, deseando tenerlo dentro de mi. Aún no sé si fue la bebida o fue el deseo, que terminamos los dos desnudos, con su miembro duro dentro de mi, embistiendo cada vez más fuerte, mientras yo rodeaba sus caderas con mis piernas sintiendo muy dentro de mí aquello tan duro y tan largo. notando cómo temblaba dentro de mi ser cuando tuvimos los dos un clímax maravilloso..
Dos semanas después de la fiesta, mi padre me hizo ir a su empresa, cuando llegue su secretaria me hizo acompañarla hasta el despacho de mi padre, tocó a la puerta con los nudillos y cuando mi padre le dio paso, abrió la puerta para que yo entrara en el despacho, entre temerosa de lo que me iba a decir viendo a Kevin sentado en uno de los sillones que allí habían, quemándome la cara de lo roja que estaba.
- Bueno yo me voy, lo que tenéis que hablar es cosa de padre e hija - dijo Kevin levantándose del sillón
- Quedate Kevin, eres mi socio y por tanto dueño también de la empresa, - le dijo mi padre muy serio
- Sientate Alice, quiero hablar contigo de la empresa, ya va siendo hora que trabajes, que tengas responsabilidades y sepas lo que es ganarse la comida del dia a dia- me dijo
- Pero papá, aún no he acabado de estudiar y soy muy joven aún para ponerme a trabajar - contesté causando una pequeña risita a Kevin
- Serás la secretaria particular de Kevin, harás de su asistente cuando viajes con él, irás a las conferencias que de, a las reuniones que yo no pueda ir y me tenga que sustituir, ya es hora de que sepas lo que cuesta todo el dinero que te estas gastando y espero de ti mucho Alice, eres mi única hija y tendrás que hacerte cargo algun dia de la empresa junto a Kevin. - me dijo mi padre
- Está bien como quieras papá, ¿me puedo marchar ya? - pregunté deseando marcharme de allí avergonzada por haber hecho reír a Kevin con mi tontería de niña
- Te puedes marchar, pero en casa terminaremos de hablar ¿entendido? - me preguntó
Sin querer mirar a Kevin avergonzada, me levanté de la silla, abri la puerta del despacho marchandome de la empresa, sali a la calle, cogi un taxi dando al conductor la dirección de mi casa, nada más llegar vi a mi madre en la cocina con Adeli la cocinera.
- Papa me queria ver para decirme que me tengo que ganar el dinero que gasto, habla tú con él, por favor mamá - le dije ronroneando
- Alice ya tienes veinte años hija, tienes que trabajar, ¿en qué puesto de la empresa te ha dicho tu padre
que te pondrá? - preguntó
- Secretaria de su socio Kevin, tendré que viajar con él, estar en sus reuniones, yo tengo que terminar mis estudios - protesté
- Hija con Kevin aprenderás mucho, - contestó
Antes de irme a dormir, preparé la ropa que me iba a poner al día siguiente, falda de tubo, camisa blanca y chaqueta para sentirme como una verdadera ejecutiva ejecutiva. Esa noche casi no dormí pensando en que día a día estaria muy cerca de Kevin y eso me hacía sentirme mal, ya que me gustaba mucho y pensar que tendría que verlo abrazar o besar a Dory, no me hacía ninguna gracia.
Al día siguiente cuando sonó el despertador, me levanté muy cansada, entré en el cuarto de baño para ducharme mientras mi madre preparaba el desayuno, me metí en la ducha dejando que cayera más agua fría que caliente para ver si me despejaba un poco. Despues de ducharme, cogi la toalla rodeando mi cuerpo con ella, salí del cuarto de baño tropezandome con mi padre que iba al salón
- Te vas a venir conmigo a la empresa, date prisa Alice - me dijo
No quise decirle nada, me fui a mi dormitorio, me vestí, fui a la cocina a por mi desayuno, pero nada más me dio tiempo de tomarme una taza de café, pues mi padre ya me esperaba en la puerta de la casa protestando como siempre hacía cuando llegaba tarde a algún sitio. Salimos de casa y subimos a la limusina que ya estaba aparcado en la calle, le di los buenos días al chofer antes de subir al vehículo sentándose mi padre a mi lado.
- Creo que Kevin tiene preparado un viaje a Las Vegas, preguntale cuando lo veas, el pobre muchacho tiene mucho trabajo, ¿me estas escuchando Alice? - preguntó mi padre
- Si papa, recordarle a Kevin su viaje a Las Vegas - repetí lo que me dijo
Cuando llegamos al edificio donde mi padre tenía su empresa, bajamos de la limusina, acercándonos hacia donde estaban los ascensores, subimos apretando mi padre el botón de su planta ya que kevin tenía su despacho un piso más arriba.Mi padre bajó en el piso donde tenía su despacho, y seguidamente aprete el botón del ascensor donde estaba Kevin.
- Buenos dias Sara - salude a su asistente cuando salí del ascensor
- Buenos días Alice, tu mesa es la que está enfrente del despacho de Kevin, si necesitas algo no tienes más que decirmelo, porque parece que hoy no está de humor - me susurro
- Lo que me faltaba hoy, hace un momento mi padre gruñia y ahora Kevin - le dije
- "" Alice" - gritó Kevin llamándome desde su despacho
- Buena suerte - me dijo Sara
Me fui a mi mesa, dejando la chaqueta y el bolso encima de la mesa, toque con los nudillos la puerta del despacho y cuando me dio paso, la abri entrando en él, viendo a Kevin mas guapo, traje chaqueta como el color de sus ojos, labios bien perfilados pero deseables, pelo hacia atrás dejando ver su perfecta cara
- Cada vez que te llame tienes que venir preparada, libreta y lápiz señorita - me dijo
- Lo siento Kevin, es mi primer dia - conteste
- Para ti soy el señor Taylor, aquí en la empresa, tu eres una como las demás hasta que te ganes el puesto - me dijo muy serio
- Sí señor, voy a por la libreta - le dije
- Dejalo, esta tarde mismo salimos para Las Vegas, te recogeré en tu casa, ten el equipaje hecho no me gusta esperar y ahora dile a Sara que venga y tú tráeme un café bien cargado con leche y sin azúcar - me dijo
- Ahora mismo se lo traigo señor Taylor - le dije burlándome de él, notando una pequeña sonrisa en su rostro
Me gire para ir hacia la puerta moviendo mis caderas para provocar, abri la puerta marchandome al bar para llevarle el café que me había pedido, pero antes le dije a su asistente que quería verla a ella cuando pase por su mesa. Me fui al bar de la cafetería, espere en la barra a que fuera mi turno, pidiendo el café cuando ya me tocó el turno.
- Hola, tu eres nueva por aquí ¿verdad?--- me dijo un chico que servía en la barra
- Si, he empezado a trabajar hoy aquí, ponme un café para Kevin Taylor - contesté
- Me llamo Bryan, encantado de conocerte, aquí tienes el café, bien cargado con leche y sin azúcar - me dijo sirviendo el café en un vaso para llevar
- Gracias Bryan ya te lo sabes de memoria, yo me llamo Alice, lo siento pero me tengo que ir - le dije
- Haber si nos vemos pronto, te invitare a lo que quieras la próxima vez que nos veamos - me dijo sonriendo
Me fui a la parte de donde estaban los ascensores, para subir a la planta, cuando llegué me dirigí al despacho de Kevin, toque a la puerta, y cuando me dio paso, abri la puerta entrando en el.
- Señor Taylor su café - le dije dejandoselo encima de su mesa
- Sara te ayudará a preparar la documentación que nos tenemos que llevar, espero que no se te olvide nada, es muy importante la reunión que tengo - me dijo
- No se preocupe señor Taylor, sé aprender muy deprisa y si no quiere nada más me retiro - le dije
- No necesito, tengo una cita con tu padre, tómate tu el café no tengo tiempo ahora - me dijo sonriendo
Cuando Kevin se marchó, cogi el vaso de café y lo tire con fuerza a la basura, manchandome la falda, salí del despacho corriendo para ir al cuarto de baño, entré y me quite la falda para lavarla un poco quedándome con el tanga que llevaba, pero de pronto se abrió la puerta del baño viendo a Kevin mirándome, intente taparme con la camisa que llevaba pero era corta
- ¿Qué quiere señor Taylor? - pregunté
- Yo, bueno nada dejalo ya lo haré yo - me dijo mientras me miraba, marchándose segundos después
Por la tarde, cuando vino Kevin en su coche a por mi, ya estaba preparada, mi padre y él se saludaron mientras guardaba mi equipaje en el automóvil, mi padre se acercó a mi dándome un abrazo despidiéndose de Kevin
- Te llevas a la mejor - le dijo mi padre a Kevin
- Ya lo sé Michael, mañana te llamaré para comentarte - contestó
Llegamos al aeropuerto dejando Kevin su coche en el parking, subimos al avión de la empresa que ya estaba preparado, llegando a Las Vegas horas después, cogiendo un taxi en la misma entrada.diciéndole mi jefe al conductor a que hotel íbamos
Kevin nos registró a los dos en el hotel, dándome mi llave de mi habitación, el botones cogio nuestro equipaje y acompañando subimos al ascensor hasta la planta donde se encontraban nuestras habita
Después de dejar nuestros equipajes en las habitaciones el botones se marchó quedando Kevin y yo en el hall del hotel, para salir a ver un poco esa hermosa ciudad
- Si estas cansada, podemos subir a la habitación y mañana podemos verla - me dijo
- No señor Taylor, quiero verla esta noche me hace mucha ilusión - conteste
- Aqui llamame Kevin, no estamos trabajando - contestó riendonos los dos
Primero nos metimos en un casino, jugamos varias partidas, entrando después en el bar para tomar algo ya que todo aquello era maravilloso, la gente, las luces, la música, yo estaba encantada.aunque en el bar bebimos más de lo que podíamos aguantar. mientras jugábamos a las máquinas.
Por la mañana me desperté con un fuerte dolor de cabeza, viendo a Kevin durmiendo desnudo a mi lado, levante la sabana viendo que yo también estaba desnuda y con un anillo de oro en mi dedo, Kevin se giró mirándonos los dos, enseguida se levantó de la cama tapándose con la sábana su sexo, haciéndome reír al ver la cara de asombro que tenía
- Buenos días querido marido - le dije con sarcasmo
- No me jodas Alice, no tiene ni puta gracia, ¿que ha pasado? - me preguntó
- No lo sé, anoche estábamos tan borrachos que ni yo misma me acuerdo. pero tienes un anillo de oro en tu dedo anular como yo - le dije
- Dios no me acuerdo de nada, pero no puede ser que estemos casados, yo amo a mi novia - me dijo
- Pues, es la segunda vez que follamos, la primera fue en tu fiesta - contesté
- ¿Eres tú? y como no me dijistes nada, Dios tenemos que conseguir como sea la anulación, Dory me va a matar - respondió
- Si se lo explicamos a Dory lo entenderá, tranquilo - dije
- Por lo menos tomaras algun anticonceptivo, verdad - me dijo
- Yo no, ¿tu no te pusiste un condon? - pregunte
Se sentó en la orilla de la cama poniéndose las manos en la cabeza, mientras yo miraba su perfecto cuerpo
- Vístete, tenemos que ir a donde nos casaron, tienen que anularlo yo no puedo estar casado contigo - me dijo
- Creo que el papel que hay encima de la mesa es el acta de matrimonio, mira haber donde nos casamos, pero no me digas que no te gusto, porque en el baño de la empresa, te quedaste mirando mis piernas y mis nalgas - contesté
- Alice para ya, no tiene ninguna gracia - respondió
Se levantó y acercándose a la mesa que había en la habitación cogió el papel, leyendo el lugar donde nos casamos, se quitó la sábana, alegrando mi mirada y cogiendo su ropa se vistió enseguida.
- Voy a la dirección que pone en el acta, les pagaré lo que me pidan pero tienen que anular nuestro matrimonio - me dijo marchándose de la habitación
Dos horas después, escuche como Kevin entraba en su habitación, me quedé sentada en la terraza porque no quería molestarlo escuchando de pronto como golpeaban la puerta de mi habitación, me levanté de la silla dirigiéndome a la puerta, al abrir lo vi con una mano apoyada en el marco de la puerta mirándonos a los ojos fijamente.
- Tenemos que pedir el divorcio sin que nadie se entere de que estamos casados, - me dijo
- Pasa no te quedes en la puerta - contesté
Entró en mi habitación derrotado, se sentó en la cama mirándonos los dos, me acerque a él rodeando mi cintura con su brazo y poniendo su cabeza en mi vientre.
- Nadie lo sabrá Kevin, lo arreglaremos - le dije intentando calmarlo
Por la tarde en la reunión que teníamos, Kevin procuraba no mirarme, y me hablaba lo mínimo. La reunión fue un éxito, Kevin consiguió que los clientes de Las Vegas firmaran contrato en la empresa de mi padre, Después de las despedidas, nos fuimos al hotel, cogimos nuestro equipaje, pagó la cuenta y con el taxi que la recepcionista nos consiguió, llegamos al aeropuerto, subimos al avión, despegando enseguida para volver a Kansas.
El fin de semana, fue tranquilo aunque el sábado por la noche mi amiga y yo fuimos al club donde íbamos siempre, nos saludó el portero como siempre gastandonos una broma, entramos en el local acercándonos a la barra, pedimos nuestras bebidas y entonces fue cuando vimos a Dory y a Kevin sentados en uno de los sillones muy acaramelados, mi amiga Cati quiso saludar a su hermana y cuando cogimos nuestras bebidas del bar nos acercamos a ellos, mirándome Kevin muy serio
- Hola hermanita, ¿nos podemos sentar con vosotros? - preguntó Cati
- Alice ¿qué tal el trabajo? ¿Se porta bien mi amor contigo? - me preguntó Dory
- Es muy exigente, pero si se porta bien - le dije intentando no mirar a Kevin
Llevábamos casi una hora sentadas, cuando mi amiga me cogió de la mano y salimos a la pista a bailar, mientras bailábamos miraba a Kevin, dándome cuenta de que me miraba fijamente, sin escuchar lo que Dory le decía. Bailamos casi todo lo que pusieron, hasta que un hombre se acercó a mí y cogiéndome de la cintura empezamos a bailar un lento, notando como me besaba en el cuello, y me acariciaba la espalda hasta que de pronto, vi un puño dando en su cara, al apartarme me gire viendo la mano ensangrentada de Kevin y a Dory a su lado mirándolo sin comprender qué había pasado, volví a los asientos, cogi mi bolso marchandome del local. Anduve solo dos calles cuando alguien me cogió del brazo no dejándome seguir andando
- ¿A dónde te crees que vas? - preguntó Kevin
- Lo estás haciendo más difícil, que vas a decirle a tu novia, que has defendido de un sobon a tu mujer - pregunté
- No lo sé, pero sola no te vas a casa, vamos mi coche está aquí al lado - me dijo
- No me voy contigo, seguramente Dory te estará buscando, déjame en paz y vete con tu novia - le grite
No quería llamar a mis padres para no tener que contarles la escenita que provocó Kevin en el club, así que decidí seguir andando con la esperanza de cruzarme con algún taxi, ya que el club estaba lejos de mi casa
Ya había andado bastante, cuando escuché unos pasos detrás de mí, me quité los zapatos para andar más deprisa, pero aunque quise correr no tuve tiempo. dos hombres borrachos me bloquearon el paso, cogiendome uno de ellos de la cintura, mientras yo daba patadas y intentaba morderle los brazos, pero era más fuerte que yo y notaba como me quedaba sin fuerza, pero segui defendiendo con las uñas, con mi bolso y con todo lo que podía
- Soltarla ahora mismo - escuche la voz de Kevin
- También quieres parte de este pastel, esta muy buena esta muchacha tranquilo hombre podemos follarla los tres - contestó el que me tenia cogida
Mientras el que me tenía retenida hablaba, le di un puñetazo como pude en sus reales pelotas soltandome cuando sintió el dolor, corrí poniéndome detrás de Kevin, me hizo subir a su coche, subiendo él también sentándose en el asiento del conductor, puso en marcha el coche marchandonos de allí, llevándome Kevin a mi casa. Antes de salir del vehículo ya en la puerta de mi casa, intente relajarme un poco abrazada a Kevin, nos quedamos mirando fijamente hasta que su boca se adueñó de la mía, besándonos con deseo y pasión.
- Pasa la noche conmigo por favor Alice - me dijo
- No, lo siento pero esto se tiene que acabar hoy y ahora, eres el novio de mi amiga y yo no puedo hacerle esto, buenas noches - le dije, bajandome enseguida del vehículo
La mayor parte del domingo me la pase en mi dormitorio durmiendo, no me apetecía ver a nadie, solo necesitaba olvidar al hombre que me robó mi virginidad y mi amor, un amor imposible por ser el cuñado de mi mejor y única amiga. Me sentía culpable aunque en parte comprendía que yo sola no era la culpable y que Kevin también en parte tenía su culpa de lo que nos sucede ahora al no cumplir el pacto que hicimos en Las Vegas.
- Hola, tu madre me ha dicho que no quieres ver a nadie ¿fue por lo de anoche? - preguntó mi amiga cuando entró en mi dormitorio
- No, me duele la cabeza, creo que tengo resaca, anoche me pase bebiendo - contesté
- Si es por lo que paso con Kevin tranquila, mi hermana enseguida comprendió que ese tipo lo único que quería era meterme mano y mi cuñado enseguida te lo quito de encima - respondió
- Dale las gracias de mi parte a los dos, pero Cati de verdad hoy no tengo ganas de levantarme de la cama - dije
- Venga tía levanta de la cama, duchate y, come algo, vamos a dar una vuelta, mira vamos al bar de Miriam sabes que está loca porque estemos un rato con ella - me dijo cogiendo mi brazo estirando de él para echarme de la cama, cayendo las dos al suelo mientras nos reíamos
Salimos del dormitorio y entre en el cuarto de baño para ducharme, me puse el gel en las manos pasando mis manos por mi cuerpo poniendose mis pezones duros al recordar la noche que hicimos el amor Kevin y yo aunque él no lo recordase, quise quitar esas imágenes de mi memoria pero me fue imposible, termine de ducharme, cogi el albornoz que estaba colgado en la puerta y cuando ya lo tenia puesto sali del cuarto de baño acercándome a la cocina.
- Buenos días perezosa, ya es muy tarde - me dijo mi madre
- Buenos días mama, solo quiero café, me sigue doliendo la cabeza - le dije al ver el plato de comida que estaba preparando
– Ahora te doy una pastilla y no vuelvas a beber tanto, no es bueno para una chica tan joven como vosotras - me regaño
Después de tomarme el café con la pastilla, me fui a mi dormitorio entrando mi amiga conmigo, sentándose en la silla de mi escritorio
- He llamado a Bryan y a Robert, vienen a recogernos con el coche, veras que alegria se va a llevar Miriam cuando nos vea entrar en el bar con dos chicos - me dijo
- Miriam siempre nos ha dicho que quiere ser madrina de boda de una de las dos, está tan loca como tu - contesté
Una vez que ya estaba vestida con una minifalda y un top, me puse los zapatos, cogí mi bolso saliendo las dos de mi dormitorio, nos acercamos al salón donde estaba mi madre, le di un beso dispuesta a marcharme. Cuando abri la puerta de mi casa para marcharnos mi amiga y yo, nos encontramos a Dory y detrás de ella a Kevin que venían de visita para ver a mi padre, mi amiga y yo nos apartamos un poco dejándolos pasar
- ¿Os marchais ya? - pregunto Dory
- Si hermanita, nos están esperando dos chicos en su coche - contestó Cati
- Que os divirtáis, pero tener cuidado - nos dijo entrando en el salón
Mi amiga salió primero de mi casa acercándose al coche de los chicos que ya nos esperaban
- Tu no te vas, ¿quien son esos dos? - me preguntó Kevin cogiéndome el brazo
- Uno trabaja conmigo en la empresa y además no te tengo que dar explicaciones de lo que hago o a donde voy - contesté soltandome de su agarre y saliendo de mi casa cerrando la puerta enfadada
Aunque al final no fuimos al bar de nuestra amiga Miriam, pasamos una tarde con los chicos muy divertida y amena, volviendo a nuestra casa temprano ya que al día siguiente teníamos que ir a trabajar. al día siguiente, me levanté de la cama, entre en el cuarto de baño para ducharme volviendo a mi dormitorio una vez que me duche para vestirme, salí de mi dormitorio y sin poder tomarme un café, mi padre ya me estaba llamando para ir a la empresa con él, en la limusina. Legamos a la empresa al mismo tiempo que kevin subiendo los tres en el ascensor, mi padre se despidio de nosotros al bajar en su planta, al cerrarse las puertas Kevin lo paro bloqueando mi cuerpo entre las paredes y su cuerpo, puso su mano en mi barbilla obligando a mirarlo juntando sus labios con los mios, separandose unos centimetros segundos despues.
- Te quiero ver en mi oficina dentro de media hora y no acepto un no como respuesta, recuerda que soy tu jefe - me dijo volviendo a poner el ascensor en marcha
Las puertas del ascensor se abrieron en nuestra planta, dejándome salir primero como buen caballero, me fui directamente a mi mesa saludando a Sara antes, mientras que Kevin entraba en su despacho, habían pasado diez minutos desde que llegué a la empresa, cuando me levanté de mi silla acercándome a la mesa donde estaba Sara.
- Me voy al bar para tomarme un café, mi padre tenía mucha prisa esta mañana - le dije
- Yo no podría empezar si no me tomo uno antes, es mi droga para espabilarme - contestó
Me bajé al bar cogiendo el ascensor, espere en la cola a que me tocara el turno mirándome Bryan mientras sonreía, cuando ya pude pedir mi café, vi a Kevin a mi lado.
- Hola señor Taylor, enseguida le preparó su café - le dijo Bryan
Una vez que nos sirvió el café, Bryan puso las manos encima de la barra mirándome
- Te espero a la salida, te invito a tomar algo por ahi - me dijo
- La señorita va a salir tarde, hoy tiene mucho trabajo - contestó Kevin dejando a mi amigo muy serio
Con los vasos de café en la mano, fuimos a coger el ascensor para subir a la planta
- No hacía falta que fueras tan grosero con él - le dije
- No me gusta que mi mujer vaya por ahí ligando con los empleados - contestó
- No soy tu mujer y puedo ligar con quien yo quiera - respondí saliendo del ascensor cuando llego a la planta
- Señorita Anderson a mi despacho - me dijo
- Enseguida voy cuando me tomé mi café señor Taylor - contesté mirándonos Sara
- ¿Te ha pasado algo con el jefe? - me escribió un correo Sara
- Es muy mandón, y yo no estoy de buen humor si no me tomo mi café por la mañana - le respondí en otro correo
Despues de tomarme el café, cogi algunos documentos que estaban por revisar, pero no había pasado ni media hora cuando el jefe me llamo, cogi mi libreta y el lápiz, toque a la puerta con los nudillos y cuando me dejo pasar entre viendo que estaba de pie delante de su mesa apoyado con las manos, entre y cuando iba a sentarme en el sillón, escuche como cerro con el pestillo la puerta, me gire encarando a él
- No te acerques a mi o grito - le dije
Se acercó a mi pegando su cuerpo a mi cuerpo, cogio mi nuca con su mano apretando sus boca con la mia, solte la libreta y el lapiz, enredando mis manos con su pelo, me tumbo boca arriba en su mesa, puso mis piernas encima de la mesa abiertas, me quito el tanga guardandoselo en el bolsillo de su pantalón poniendo despues su boca en mi sexo, lamiendo y mordiendo mi clitoris, mientras yo tapaba mi boca con mi mano para que no me escuchara Sara cuando tuve mi primer orgasmo.
- Me encanta beberme tu orgasmo Alice, me tienes loco - me dijo mientras se desabrochaba la cremallera de su pantalón
De una estocada profunda me hizo suya, cogiendo mis caderas para impulsarse, sintiendo como me recorría una corriente eléctrica por el cuerpo estallando en otro orgasmo, mientras él sacaba y metía su miembro una y otra vez cada vez más deprisa, hasta que puso su cara en mi vientre notando como palpitaba dentro de mi. Minutos después se separó un poco de mí, ayudándome a ponerme de pie, rodeando mi cuerpo con sus cálidos brazos.
- Esa puerta que ves hay, es un baño por si necesitas refrescarte o lavarte - me susurro en el oído
- Kevin no podemos seguir así - le dije, tapandome él la boca con su boca, en un apasionado beso
Entre en el baño para lavarme, ya que me estaba cayendo por las piernas nuestro fluido, cogi la toalla que había secandome bien y cuando salí del baño vi que la puerta estaba abierta y él estaba fuera de su despacho hablando con Sara, me quede mirandolo, preguntandome si nos había escuchado y sobre todo si Kevin me iba a devolver mi tanga. Salí del despacho sentándome en mi mesa mirándolos de vez en cuando de reojo, hasta que llegó un hombre que yo conocía muy bien, era el abogado de la empresa, kevin y él se saludaron entrando los dos en el despacho.
Dos horas después se abrió la puerta del despacho, saliendo el abogado y quedando Kevin en la puerta de pie mientras se pasaba la mano por su pelo mirándome muy serio.
- Señorita Anderson, por favor ¿puede venir a mi despacho? - preguntó como si estuviera enfadado
- Voy enseguida señor Taylor - contesté
Me levanté de la silla, miré a Sara que parecía divertirse al vernos a los dos, entré en el despacho viendo a mi jefe sentado en la silla detrás de su mesa.
- Como habrás visto ha venido el abogado de la empresa porque lo he llamado yo, Alice quiero que nos divorciemos, pero tenemos que estar los dos de acuerdo - me dijo
- Esto ya es de risa, me follas encima de tu mesa, no me dejas hablar con hombres, me prohibes salir porque según tú soy tu mujer y ahora me dices """PERO ESTÁS LOCO"" - grité entrando Sara asustada al despacho
- No pasa nada Sara, todo está bien - le dijo Kevin marchándose ella del despacho
- Esta bien dime que quieres y te lo daré, pero por favor firmemos el divorcio - me dijo
- No quiero nada tuyo, simplemente que me dejes vivir mi vida y te firmare encantada el divorcio, hasta entonces Kevin, que te jodan - le dije saliendo muy orgullosa de su despacho.
Desde entonces Kevin trato de no entrometerse en mi vida, aunque algunas veces me hacía entrar en su despacho para hacerme el amor o me daba más trabajo cuando sabía que tenía alguna cita con Bryan, incluso algún día del fin de semana, mi amiga y yo nos teníamos que quedar en casa porque venía Dory y Kevin a pasar el día en mi casa. Los días iban pasando y cada vez me encontraba más cansada y con menos ganas de comer, a pesar de ser tan joven y que mi trabajo en la empresa de mi padre no era para estar con mucho estrés.
Un día estando en la oficina trabajando, vi la hora que era en mi reloj dándome cuenta que era la hora de mi descanso, me levanté de mi silla y cuando me iba al bar, me dio una especie de maro perdiendo por unos minutos el conocimiento cayendo al suelo, cuando me recupere un poco me di cuenta que estaba en el sofá del despacho de Kevin, con el médico de la empresa, mi padre y Kevin a mi lado, poco a poco me fui sentando viendo el rostro desencajado de mi padre y de Kevin.
- Te vas a tomar unos días de descanso Alice, o mejor te vas a ir de vacaciones, pero no te iras sola te acompañarán Cati y Kevin, necesitas recuperarte hija - me dijo mi padre
- Estoy bien papá, no necesito vacaciones tranquilo - contesté
- Kevin prepara tu equipaje, acompañaras a mi hija y a Cati a la casa que tenemos en Miami, os marchareis mañana por la mañana en el avión de la empresa - le dijo mi padre
Cuando ya me encontraba bien mi padre me acompaño abrazandome hasta la salida del edificio donde estaba aparcada la limusina, asegurándose que estaba bien cuando subí al vehículo, el chofer me llevó hasta mi casa volviendo él a la empresa. Al entrar en mi casa, mi madre ya me esperaba con un tazón de caldo casero sentada en el salón obligandome a tomarlo, cuando me senté a su lado
- Me recuerdas a mi cuando estaba embarazada de ti, mi madre se asustaba mucho al verme tan delgada y tan cansada - me decía mi madre sonriendo, haciéndome pensar en, si lo que yo tenía era lo mismo que mi madre me estaba comentando, embarazada de Kevin.
Por la tarde vino a casa mi amiga Cati muy contenta, dando saltos en mi cama para despertarme ya que estaba durmiendo.
- Mañana a estas horas estaremos tomando el sol en Miami, tía no estas emocionada - me decía
- Si mucho, pero deja de saltar encima de mi cama, por favor - le respondí
Me senté en la cama para que Cati dejara de saltar, viendo lo contenta que estaba mi amiga, aunque yo estaba preocupada por lo que me dijo mi madre, me gustaba mucho Kevin incluso estábamos casados sin que nadie lo supiera, pero embarazada para mi era lo peor, después de que hace casi un mes me pidiera que firmemos el divorcio, y que pasará cuando se me note la barriga, ¿que sería de mí y de mi bebe?. No dejaba de pensar y de preocuparme ¿Kevin se haría cargo de nosotros? me preguntaba, imposible no podía hacerle eso a mi amiga, tenía que poner una excusa para que mis padres me dejaran ir a estudiar fuera de Kansas y volver cuando ya tuviera a mi hijo. Me estaba volviendo loca pensando porque lo único que por ahora tenía eran las vacaciones que mi padre me pagaba y encima nos acompañaba en el viaje,, el causante de mis problemas
- ¿Te ayudo a hacer el equipaje? yo ya lo tengo preparado desde que tu padre me llamó para decirme que te tenía que acompañar mañana a Miami - me dijo
Cogi del armario mi maleta, mientras Cati escogía la ropa que me iba a poner, introduciendo en la maleta más bikinis míos que ropa. Terminamos de preparar mi equipaje acercándonos al salón donde estaban mis padres, nos sentamos las dos en el sofá mientras Laura nuestra sirvienta terminaba de hacer la cena.
- El chofer os recogerá cuando me deje en la empresa y recoja a Kevin, no los hagáis esperar que os conozco - nos dijo mi padre
-- Papa en serio que tenemos que ir, ya me encuentro mejor, puedo seguir trabajando - comente
- Alice cariño, tu madre y yo estamos preocupados por ti y estas vacaciones te sentarán muy bien, veras como vendrás con mejor color de cara y un poquito más gordita, Marta sabes que es muy buena cocinera y hoy cuando la he llamado para decirle que vais se ha alegrado mucho - me respondió
Mi amiga Cati se quedó esa noche a dormir en mi casa, estuvimos hasta la madrugada hablando de cosas banales, pero es que no teníamos sueño, Cati estaba muy nerviosa por el viaje a Miami y yo seguia dandole vuelta a mi cabeza por la conversación que tuvimos mi madre y yo cuando regrese a mi casa al mediodía.
Al día siguiente mi madre no dejaba de llamarnos ya que el sueño que perdimos en la madrugada nos hizo estragos por la mañana. nos levantamos cansadas, primero entro mi amiga al cuarto de baño para asearse, mientras que yo me quedaba en la cama haciéndome la remolona, cuando salió Cati del cuarto de baño, entre yo, puse el agua de la ducha más bien fría que caliente para espabilarme un poco, me enjabone todo el cuerpo dejando después correr el agua por mi cuerpo para quitarme el jabón, cuando terminé cogi del toallero una toalla y rodeando mi cuerpo con ella, salí del baño dirigiéndome a mi dormitorio para vestirme.
Desayunamos Cati y yo, café con tortitas que nos hizo mi madre, que era la única persona de la casa que sabía cómo me gustaban. Cuando terminamos de desayunar escuchamos el timbre de mi casa abriendo nuestra sirvienta viendo entrar a Kevin detrás de ella.
- ¿Mocosas estáis listas? nos preguntó riendo
- Coge nuestras maletas y llevalas al coche idiota - contestó mi amiga
Mi madre se acercó a nosotras, nos abrazamos dándome ella un beso en la frente
- Divertiros y no penséis en nada, Alice se que Marta te cuidara muy bien - nos dijo mi madre
Subimos a la limusina sentándose Kevin enfrente nuestra mirándome fijamente y sin disimular poniéndome nerviosa ya que su cuñada y amiga mía estaba sentada al lado mio y temía que se diera cuenta el descaro que tenía Kevin.El chofer paró el vehículo al lado del avión de la empresa, bajo el equipaje del coche, cogimos cada uno el nuestro quitándome Kevin mi equipaje de mi mano, subimos despegando enseguida el piloto.