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EMBARAZADA DEL PRÍNCIPE

EMBARAZADA DEL PRÍNCIPE

Autor: : Franchesca Welsch
Género: Romance
Constanza Mansilla, una mujer que soñaba con ser madre, pero siempre con la idea de que no necesita de ningún hombre para tener un hijo. Un error en la clínica de inseminación le cambio la vida por completo. Nunca se imagino llegar a hacer princesa todo por un error, siempre fue la chica ordinaria, hasta que la vida le dio sorpresas, y allí estaba ella embarazada del Príncipe Enrique Diaz

Capítulo 1 ●CAPÍTULO 1

Ay porfavor no te reveles ahora

Constanza Mansilla se llevó una mano a su estómago

intentando mantener sus náuseas que amenazaba con hacerla vomitar si no comía

una galleta salada.

Las náuseas matutinas eran un asco y más cuando duraban todo

el día, y peor aún cuando estaba a punto de decirle a un hombre que iba a ser

padre.

Constanza piso el freno y respiro profundamente, casi

aliviada al descubrir que algo irrumpía su camino. La verja de hierro que

separaba la mansión del resto del mundo tenía un aspecto impenetrable.

Ella no sabía mucho de aquel hombre del padre de su hijo. En realidad sólo

sabía el nombre pero era evidente que al menos económicamente no estaba a su

altura.

Contuvo el aliento al ver un sujeto con gafas de sol y

aspecto de guardia de seguridad frente a la verja, ¿Enrique Diaz era de la

mafia o algo así?

El guardia salió por una puerta lateral y se acercó a mi

coche con expresa sería.

- ¿Se a perdido señoría?.- Pregunto amable se notó que tenía

una mano bajo su chaqueta

- No, vengo a ver al señor Diaz y esta es la dirección que

me dieron

- Lo siento el señor Diaz no recibe visitas

- Pero yo soy Constanza Mansilla y me está esperando al

menos eso creo

El guardia sacó un móvil del bolsillo y hablo con alguien y

hablo en un idioma extranjero al parecer italiano luego guardo el móvil y miró

- Entre porfavor y estacione frente a la casa

Las puertas de hierro forjado se abrieron y Constanza volvió

a arrancar su estómago protestando seriamente ella no conocía a Enrique Diaz

y no sabía si podría hacerle daño tal vez no lo había pensado bien al ir allí.

No, eso no era verdad lo había pensado muy bien, hasta estar

segura de ir a ver al padre de su hijo, aunque le gustaría esconder su cabeza

en la arena y fingir que nada estaba pasando.

La casa era enorme y la intensidad del verde que rodeaba la

casa era irreal. Ver una mansión alejada de todo era extraño para ella.

En realidad todo en esas últimas dos semanas había sido

extraño para ella primero el positivo en su prueba de embarazo y luego las

revelaciones que traía eso.

Constanza estacionó su viejo coche fuera de la casa, y se

dirigió al porche esperando no vomitar no sería una buena impresión

El guardia apareció de la nada sujetándola fuerte del brazo

mientras la llevaba a la puerta

- Agradezco su ayuda pero puedo ir sola

Sonriendo su escolta le soltó el brazo, aunque parecía que

iba a agarrarla de nuevo al menos movimiento

- ¿Señorita Mansilla?

La voz ronca y varonil con un acento extranjero. Hizo que su

estómago hiciera un vuelco pero esta vez no por culpa de las náuseas aquella

era una sensación que no conocía pero era agradable

Pero al ver al hombre que había hablado incremento una

extraña sensación Constanza lo observo mientras bajaba por las escaleras sus

movimientos rápidos y masculino

Era el hombre más guapo que había visto nunca, era tan

masculina tan apuesto que seguramente hombres y mujeres voltearian la cabeza a

su paso, y no solo por su increíble figura y atractivas facciones si no por

cierto aire de autoridad. El poder que emanaba de él era cautivador

Constanza lo observo mientras recordaba que tenía que

decirle muy alto blanco de mandíbula cuadrada y ojos mieles impenetrable

rodeado por largas pestañas

Le resultaba familiar pero no sabía porque

- Si, soy yo

- ¿Es usted de la clínica?

- Si, no, no exactamente no sé qué le abra contado Melisa

Melisa era una de sus mejores amigas y cuando se enteró del error

que había cometido se puso en contacto con ella de inmediato

- No mucho solo que era algo urgente, y espero que lo sea

Por primera vez Constanza estaba dispuesta a darse la

vuelta, pero esa la salida de los cobardes.

- ¿Podemos hablas de esto en privado?.- Le pregunto Constanza

- No tengo demasiado tiempo señorita Mansilla

¿No tenía tiempo? Como si ella tuviera todo el día pensó Constanza

enojada

- Le aseguro que mi tiempo también es valioso señor Diaz

pero tengo que hablar con usted

- Entonces hable

.- Muy bien, estoy embarazada

- ¿Y yo debo felicitarla?

- Usted es el padre

Los ojos de Enrique Diaz se oscurecieron

- Eso es totalmente imposible puede que usted no lleve la

lista de sus amantes señorita Mansilla pero yo nunca me olvido de las mías

- Hay otras maneras de concebir un hijo y usted lo sabe muy

bien, también yo soy cliente de la clínica que trabaja Melisa

La expresión del hombre cambio por completo

- Vamos a mi despacho

Lo siguió por el pasillo hasta llegar a una puerta el

despacho era enorme

- Hubo un error en la clínica .- Comenzó diciendo Constanza.-

No pensaban contarmelo pero mi amiga trabajo ahí, y pensó que tenía que saberlo

me inseminaron con su muestra por error

- ¿Como es posible? .- Pregunto Diaz

- No me dieron una explicación solo que su muestra se

mezclaron con el donante que yo había elegido por que sus apellidos son

similares todo tenía que ser anónimo pero.- Tomo aire .- No fue así

- Y ahora que a descubrieron que el donante era una persona

rica a venido a pedirme dinero .- Constanza lo miro perpleja

- No no fue eso siento haberlo molestado de verdad, pero

necesitaba saber si sabía hecho pruebas genéticas antes de ir a la clínica

- Yo no soy donante de esperma señorita

- Pero tiene que serlo Melisa me dio su nombre dijo que era su

muestra que me habían dado por error.- El se apoyó en su escritorio como para

controlar su pasiencia

- Había una muestra de mi esperma en la clínica pero no era

para una donación anónima si no para mi esposa teníamos problemas para concebir

hijos

- Ah ya

No sabía qué hacer bueno en realidad quería salir corriendo

- Yo soy portadora de fibrosis quística y los donantes son

siempre testados para detectar desórdenes genéticos antes de ser aceptados pero

sus resultados no estaban en el archivo Melisa sabía que yo estaba preocupada e

intento conseguir información sobre usted pero no estaba en los archivos de la

clínica ni en el laboratorio.

- Porque yo no soy donante de esperma.

Capítulo 2 ●CAPÍTULO 2

- Pero el laboratorio tenía una muestra suya.- Insistió Constanza

angustiada

Ver a su hermana sucumbir la enfermedad cuando eran

pequeñas, fue lo más doloroso de su vida, el final de todo de su familia de su

felicidad.

Tenía que saber para poder prepararse para lo peor, no

abortaria pasará lo que pasara no lo haría.

El recuerdo de su hermana de la maravillosa pero corta vida,

era demasiado querido cómo para hacer eso. Por eso necesitaba saber.

- No soy donante y por lo tanto no me he hecho ninguna

prueba.- Hablo Enrique Constanza se dejó caer sobre un silla porque sus piernas

ya no soportaban.

- Pues tiene que hacercelas porfavor necesito que se las

haga

Enrique examinó a la mujer que tenía adelante con el corazón

acelerado no había pensado en la clínica de fertilidad desde la muerte de

Javiera

Poco después del accidente recibió un mensaje de una

empleada de Zoi-Lab para preguntar si podían descartar las muestras de espermas

pero no había contestado porque en ese momento no estaba listo para lidiar con

eso. No habría imaginado que abría consecuencias, y ahora iba a ser padre.

Era el momento más asombroso y más aterrador de su vida,

entonces miró el estómago aún plano de Constanza Mansilla era imposible

imaginar que estaba embarazada, de su hijo, resultaba tan fácil imaginar a un

niño o niña de pelo claro en sus brazos, y esa imagen hizo que sintiera una

punzada en su pecho.

Cría haber olvidado el deseo de ser padre, creía haber

enterrado ese deseo junto a su mujer, pero en un momento ese sueño podría haber

sido posible y en ese mismo instante había descubierto que su hijo puede tener

alguna enfermera.

- Me haré la prueba de inmediato

- Muy bien

Aunque no pretendía volver a Turan de inmediato esto era

importante. Para ver a su médico personal

-¿Y que piensa hacer si la prueba diera positivo?

Constanza Mansilla era una mujer muy guapa. Pero también

mucho menos sofisticada que las mujeres que el estaba acostumbrado. Constanza

a penas llevaba maquillaje y tenía una piel muy delicada. Sus ojos eran casi

del color del cobre y sus labios carnosos sin nada de carmín. Su pelo liso

castaño oscuro como para enredar los dedos de Enrique a través de ellos, Enrique

trato de controlarse llevaba tiempo sin una mujer y una extraña lo excitaba

así, ¿Y cuando una mujer lo había atraído así? Nunca

- Voy a tener a mi hijo pase lo que pase.- dijo ella .- Pero

necesito estar preparada

Algo en el tono "mi hijo" como si el no tuviera

nada que ver provocó un sentimiento posesivo tan inmenso

- El niño no es suyo es de los dos

- Pero su mujer y usted...

Enrique se dio cuenta que ella no tenía idea de quién era el

- Mi esposa murió hace 2 años .- Lo ojos de Constanza se

abrieron como platos

- Lo siento no sabía Melisa solo me había dicho su nombre

- Normalmente con eso es suficiente

- ¿Pero usted no creerá que le daré a mi hijo?

- Nuestro.- Repitió el.- Es tan mío cómo suyo

- Es mi hijo fui inseminada artificialmente.- Suspiro.-

Aunque este era mi tercer intento los otros 2 no funcionó

- ¿Y estas segura que fue mi esperma el que funcionó?

- Todas las muestras eran suyas, cometieron ese error hace

meses, recién vine enterandome

- Si puede tener hijos de manera normal ¿Porque se dirigió a

la inseminación?.- Constanza hizo una mueca

- Que comentario más desagradable

- ¿Es usted lesbiana?.- Constanza se puso roja

- No, no lo soy

- ¿Entonces porque no a esperado a casarse para tener hijo?

- Porque no quiero casarme

- No crea que por ningún momento va a críar al niño sin mi

haremos una prueba de paternidad y si es mi hijo podría encontrarse con un

marido lo quiera o no.

El no quería volver a casarse. Pero si aquel niño era suyo

viviría en Turan con el no estaba dispuesto a ver que mirarán a su hijo como un

bastardo como un hijo ilegítimo incapaz de reclamar su herencia y había una

forma de remediar eso

- ¿Acaba de pedirme matrimonio?.- Dijo Constanza sorprendida

- No exactamente

- Pero yo no lo conozco ni usted a mi

- Vamos a tener un hijo.- Le recordó el

- Pero eso no tiene nada que ver con el matrimonio

- Es de sentido común casarse cuando se va a tener un hijo

- Yo tengo intención de ser madre soltera. No estaba

esperando que un príncipe azul me pidiera matrimonio, esto no es un plan B

mientras espero al hombre de mi vida, mi niño es el único plan

- Y estoy seguro que la asociación feminista aplauden su

desición señorita Mansilla pero ya no es usted la única persona involucrada en

el embarazo, yo también lo estoy de hecho es usted la que me involucró

- Solo porque necesito saber si usted es portador de

fibrosis quística

- ¿No podría haberle echo pruebas al niño?

- Quiero saberlo antes que nazca .- Respondió Constanza.- El

algo que requiere una gran preparación emocional se podrían hacer pruebas

dentro del útero pero no suelen hacer a menos que los dos padres sean

portadores de la enfermedad a demás esas pruebas siempre conllevan un riesgo

para el feto, y no estaba dispuesta a hacerlo sin hablar con usted.

- Oh tal vez su postura feminista sea solo eso, una postura

.- Ella lo miro perpleja por la grosería

- ¿Como?

- Dice que tiene una amiga en la clínica y yo soy un hombre

muy rico, tal vez no haya recibido mi esperma por accidente, ¿Como es posible

que haya estado allí dos años y derrepente lo hayan confundido con el de

un donante? ¿Habría quedado embarazada a propósito para conseguir dinero?

- No sé cómo ocurrió el error yo no soy responsable de eso,

solo sé que ocurrió y no sea tan engreído al pensar que yo haría esto por

dinero, de hecho nisiquera se quien es usted.- Enrique soltó una carcajada

- Me parece extraño que una mujer educada y bien informada

no sepa quién soy, a menos que no sea ninguna de esas cosas .- Constanza lo

fulminó con la mirada

- ¿Ahora mide mi intelecto dependiendo de que sepa quién es

usted? Tiene el ego del tamaño de un catedral dios mío

- A riesgo de confirmar su opinión sobre mi ego señorita Mansilla

debo decirle que mi título oficial es de príncipe soy Enrique Diaz el heredero

del trono de Turan. Y si el hijo que esperas el o ella será mi heredero el

futuro gobernante de mi pais.

Capítulo 3 ●CAPÍTULO 3

Derrepente le quedó horriblemente claro porque su cara era

familiar porque su rostro le resultaba familiar, lo había visto antes en las

noticias, en las revistas, su mujer y el habían sido los favoritos de la prensa

durante mucho tiempo. Eran una pareja aristócratas guapísimos los dos y por lo que

decían muy felices. Pero dos años antes habían salido en las noticias por una

tragedia: la muerte de su esposa

Constanza se alegraba de estar sentada o se habría caído al

suelo

- ¿Se encuentra bien? .- Le pregunto el inclinándose

poniendo una mano en su frente su piel era cálida y le hizo sentir una especie

de cosquilleo

- Si, no la verdad es que no

- Baje la cabeza

Enrique empujó suavemente su cabeza para colocarlas sobre su

rodilla, había pasado mucho tiempo desde que un hombre la toco. Había estrechado

la mano con muchos por supuesto pero no recordaba la última vez que alguien lo

hizo para consolarla y era muy agradable.

Pero el roce estaba provocando otras sensaciones

desconocidas para ella, era asombroso que las manos de un hombre podrían ser tan

suaves y a la vez tan firmes y masculinas.

Entonces miró la otra mano, sobre su pierna sobre su pierna,

era tan distinta a las suyas, grandes de dedos largos y uñas cuadradas.

Podía sentir el calor de esa mano atravesando la tela de su

pantalón y se quedó sorprendida por lo estimulante que le parecía, y algo más

que eso, algo que hacía que sintiera un cosquilleo en el pecho. Siempre

había pensado que ella era la clase de personas que no respondía a las caricias

que no era muy sexual y nunca le había preocupado.

De hecho había sido más bien un alivio, nunca había querido

tener una relación, nunca había querido abrirle si corazón a un hombre, porque

no quería depender de nadie.

Su reacción era debido a las hormonas del embarazo, tenía

que ser eso, no había otra explicación, para que una parte de ella, que había

ignorado, durante tiempo, derrepente despertase a la vida.

- Estoy bien.- Le dijo con una débil voz, pero cuando puso la

mano suya para apartarla, sintió un escalofrío que le hizo levantarse de

inmediato.- Gracias pero ya estoy bien

- ¿Segura que está lo bastante sana para soportar un

embarazo?

- Estoy perfectamente, pero no todos los días uno se entera

que tendrá un hijo con un príncipe

Enrique pensó que era imposible que haya fingido esa

palidez, por muy buena actriz que fuera, después de ver esa expresion de total

sorpresa en su rostro, no podía creer que fuese orquestado nada, parecía un

cervatillo acostado.

- Y no todos los días uno recibe la noticia que será padre.

- Entonces quiere al niño

- Pues claro que lo quiero ¿Como no iba a querer a mi propio

hijo?

- Si lo que quiere es un heredero ¿No puede encontrar otra

mujer que....?

- ¿Eso es lo que cree? .- La interrumpió el.- ¿Cree que

sería tan sencillo para mí olvidar que he traído un hijo al mundo? ¿Que podría

abandonar a mi propia sangre porque fue un embarazo no planeado? ¿Usted podría

hacerlo?

- No, claro que no

- ¿Entonces porque espera que lo haga yo? Si es tan sencillo

tenga a ese niño y demelo a mi, y luego tenga otro hijo, con la contribución de

otro hombre

- No tengo la menor intensión de hacer eso

- Entonces no espere que lo haga yo

- Eso....- Constanza se dejó caer sobre la silla de nuevo

enterrando la cara entre las manos.- Esto es imposible

- Las cosas cambian, la gente muere, lo único que se puede

hacer es seguir a delante y aprovechar lo que te ofrezca la vida.- Constanza lo

miro con lágrimas de frustración en los ojos

- Yo no quiero compartir a mi hijo con un extraño, no quiero

compartir a mi hijo con nadie, si eso me convierte en egoísta lo siento

- Y yo siento no poder dejarla ir con mi hijo

- No he dicho que vaya a marcharme.- Replicó Constanza.-

Entiendo que esto también es difícil para usted, pero no entraba en sus planes

tener un hijo.

- Estuve años planeando tener un hijo, pero no pude tenerlo,

primero debido a un problema de fertilidad...y luego perdí a mi mujer, y ahora

que tengo la oportunidad de ser padre, no permitiré que nada se ponga en mi

camino.

No podía perderla de vista, eso estaba claro aunque no

estaba seguro de lo que haría. Casarse le parecía la opción más lógica, la

única manera de evitar que su hijo o hija sufriera el estigma de la

ilegitimidad y sin embargo la idea del matrimonio le angustiaba.

- Tengo que volver a Turan a ver a mi médico personal, no

pienso hacerme las pruebas en estados unidos

- ¿Porque?.- Pregunto ella.- Hicieron el tratamiento de

fertilidad aquí

Si así había sido, Javiera había crecido en la costa oeste

de estados unidos y siempre había mantenido aquella residencia de vacaciones a

las afueras de Seattle era el sitio al que iban cuando necesitaban descansar de

la estresada vida pública en Turan. Y por eso había elegido aquella clínica

para hacer realidad su sueño de formar una familia.

- Mi confianza en la competencia del sistema médico

norteamericana ha disminuido mucho durante los últimos cuarenta minutos por

evidentes razones mi médico en Turan será rápido y discreto.

- ¿Y cuando cree que podrán hacer las pruebas?

- En cuanto llegue a Turan, la salud de mi hijo también es

importante para mí.

Derrepente ella lo miró con una expresión tan triste que Enrique

sintió el deseo de abrazarla. Y eso repentino deseo de consolarla ¿Será por el

embarazo? Tenía que ser eso, no había otra explicación, la vida de su hijo lo

había atado a ella y eso lo atraía como hombre como protector a un nivel

primario.

La propia Constanza lo atraía a un nivel más básico, ¿Sería

el instinto masculino de reclamar lo que era suyo? Se preguntó, el deseo de

apretarla a su pecho y besarla hasta que sus labios estuvieran hinchados unir

sus cuerpos de la forma más íntima posible era tan fuerte que hacía que

perdiera el control.

- Estoy pensado tomar medidas legales contra la clínica.-

Dijo Constanza .- Soy abogada y seguro ganaría el caso

- Yo también estoy seguro, pero la prensa lo pasaría en

grande

El circo mediático sería horrible, montones de titulares

escandalosos para un mundo que adoraba los escándalos, los problemas de

fertilidad de su mujer, los problemas en su matrimonio, todo bajo los focos de

nuevo.

No eso era lo último que quería, por Constanza y por el

mismo, algunas cosas eran mejor dejarlas enterradas los últimos meses de su

matrimonio entre ellas.

- La verdad es que no le había reconocido, no suelo ver

revistas o ver la televisión, pero sé que los periodistas lo persiguen

- ¿Y tampoco había reconocido mi nombre?

Constanza se encogió de hombros

- Tengo muy poco espacio en la cabeza con temas triviales,

leo esas cosas y se me olvidan enseguida

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