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ENAMORADA DEL CEO EL ARTE DE SEDUCIR

ENAMORADA DEL CEO EL ARTE DE SEDUCIR

Autor: : yoany
Género: Romance
EL NECESITABA UNA MUJER QUE LE DIERA UN HEREDERO, UNA MUJER SUMISA Y OBEDIENTE PERO QUE NO FUERA CAPAZ DE SEDUCIRLO, POR ESO HACE UN CONTRATO CON LA DULCE E INGENUA ALANA, PERO ELLA NO SE LO PONDRA FACIL PORQUE ES TODO LO CONTRARIO A LO QUE Adriano Lombardo pensaba, Alana se enamoro del ceo en una de sus visitas en la universidad, pero este jamás la noto por su antigua mujer INTRIGOSA Paula, la vida los vuelve a reunir cuando, Adriano desea cumplir la voluntad de su enfermo padre, ¿Qué es tener un heredero? Y ALANA Cumple con los requisitos de la mujer que necesitaba para que fuera la madre de su heredero. Pero no contaba que ella pondrá sus condiciones en ese matrimonio volviéndose un MATRIMONIO CONTRACTUAL bajo sus condiciones Y lo mas importante aprenderá a Seducir a su marido para que este se enamore de ella, mientras logra su verdadero objetivo. Descubrir quien asesino a su hermana ..... - El se dejara seducir por su esposa - Ella le pondrá condiciones - Él no esta de acuerdo con sus condiciones - Ella hará que la ame - Él no desea volver amar - Ella usara todas las artes de seducción - Él también jugara sus reglas.

Capítulo 1 CAPITULO 1

Siempre he sido un hombre que toma las decisiones con el objetivo de obtener lo que quiero y nunca he recibido un rechazo como hasta ahora. No podía asimilar lo que acaba de escuchar, pero pronto una furia asesina se apodero de él. Todo porque una mujer que apenas conocía se atrevió a dejarlo plantado.

-Adriano Lombardo observaba sorprendido a Oscar Xanders y su esposa Eliza, abuelos de la mujer con la que deseaba casarse y esta tuvo el descaro de rechazar su propuesta de matrimonio como si no valiera nada. ¿Pero cómo se atrevía a dejarlo plantado? ¿Con que descaro se atrevía? Esta mujer debería dar gracias a Dios que un hombre como él se fije en ella y la desee en matrimonio.

-Señor Lombardo , le pedimos disculpa por la manera en que mi nieta se ha comportado con usted- dijo esta.

Se trataba de una mujer de 76 años, de cabellos blancos y canosos. Sus cejas eran pronunciadas con ojos negros y profundos que lo observaban. Su voz sonaba fuerte y grave para una persona de su edad que expresaba respeto cuando hablaba. Adriano pudo imaginarse de donde venia el temperamento de su futura esposa. Eso si lograba que ella accediera al matrimonio.

-Siempre ha sido una niña muy dulce, tierna y educada- mencionó a pesar del aura que reflejaba Adriano ante su seriedad. Mostrando siempre su semblante frío e incomodo. Su abuelo y yo podemos entender que ella rechazara su propuesta, no lo tome a mal ella siempre fue criada con ciertos principios con la que la educamos. Aunque bien, sabe Dios que no compartimos su mismo pensar, esta es una mujer adulta que no podemos decidir por ella. Pero el hecho de no comunicárselo a usted en persona...

-Es una completa grosería de su parte- dijo este furioso.

-Estoy de acuerdo con usted- mencióno el anciano Oscar apenado por la actitud de su nieta. Es una grosería lo que hizo. Sin embargo esta situación es bastante penosa puesto que la decisión siempre será de nuestra nieta. Le aseguro que ella habrá tenido sus razones para actuar de esta manera y rechazar su propuesta sin miramiento. Alana no es una chica ni mimada ni caprichosa.

-Oh, por favor... ¿ósea que debo tomar esto como un halago?- preguntó esto con tono burlón.

- No- dijo firmemente el anciano Xanders . Ya incomodo por los reclamos del ceo. Simplemente estoy tratando de explicarle como es mi nieta y si no esta dispuesto ha aceptar su temperamento. Pues, lo lamento mucho.

Entienda que nuestra nieta es el ángel de nuestra familia, la llegada de ella y sus hermanas cambiaron nuestra vida para bien. Además ellas perdieron a sus padres, primero a su madre por una enfermedad y luego su padre se fue con otra mujer dejándolas solas y desamparadas por lo que nosotros tuvimos que hacernos cargo de las tres niñas.

Sin saber el porqué de la molestia de Adriano- sintió que el anciano se estuviera refiriendo a otra *Paula* al incluir a otras mujeres. Le molestaba este hecho.

- Si, su nieta posee tantas virtudes ¿porque esta rechazando mi propuesta? – Sabia que sus palabras le parecían arrogantes, pero le importaba un cuerno lo que pensaran se encontraba sumamente molesto y disgustado con aquella chica que se atrevió a rechazar su propuesta de matrimonio. Cualquier mujer en su lugar hubiera aceptado mi propuesta sin queja alguna; otra en su lugar con una pisca de inteligencia hubiera aceptado inmediatamente. ¿Qué tiene de raro? ¿Por qué no quiere casarse conmigo? ¿Cómo se atreve a rechazarme?

-Precisamente- le dijo una hermosa mujer que acababa de entrar. - Mi hermana tiene sus propios ideales que tal vez no sean lo que usted desee. Y por supuesto es mucho mas inteligente porque rechazó su propuesta de matrimonio.

Adriano clavó la mirada en aquella odiosa mujer que entro interrumpiendo la visita que le hizo a los abuelo de la mujer con la que deseaba casarse precisamente por su apariencia. Puesto que, no deseaba a otra Paula que arruinara su vida. Ahora se encontraba mirando y desafiando a la mujer que lo miraba con desafío para defender a su hermana de él. No pudo dejar de preguntarse si esta chica era realmente hermana de Alana, como es posible que sean tan distintas y no se parezcan en nada.

Ema, poseía rasgos muchos mas finos . Tenia una belleza despampanante que causaba el deseo en muchos hombres. Era alta de piel dorada, cabellos negros, ojos café y unos labios carnosos que resultaban bastantes tentadores . Una mujer que lograría atrapar a cualquier hombre cuerdo como él.

-¿Qué me quiere decir con eso?- preguntó Adriano alzando una ceja curioso.

-No se en que mundo frivólo y arrogante vive usted, señor Lombardo. Pero en el mundo que vivimos mi hermana y yo. Un hombre no se presenta en casa de una mujer sin ni siquiera conocerla para pedir su mano en matrimonio como si fuera un objeto que viene a comprar, sin haber cruzado palabras con ella. Se necesita tiempo para conocer a la persona y poder considerar la idea de casarse. Debe admitir que usted ha apresurado las cosas solo por su deseo sin pensar en mi hermana.

-No discutiré con usted esto- le dijo enojado . Prefiero tratarlo con su hermana personalmente.

-Siento mucho que su visita sea en vano, puesto que mi hermana no se encuentra. – le dijo Ema-- Ella salió a reunirse con nuestra tia Claudia y suele demorarse bastante.

-Bueno...yo-creo que sí – balbució el anciano xanders.Apenado con el ceo por las actitudes de su nietas.

-Tenia la intención de resolver hoy mismo este asunto del matrimonio- culmino enojado.

-Ya esta resuelto , señor Lombardo. Mi hermana no se casara con usted- dijo Ema finalmente.

-Yo nunca pierdo el tiempo- dijo fastidiado. Así que dígale a su hermana que regresare mañana por una respuesta y que no considero que este resuelto esta propuesta. Se giro para salir de la casa de los abuelos de su futura prometida- Y antes de salir añadió - dígale que a mí nadie me deja plantado.

Sin quedarse Adriano salió apresurado sin esperar la respuesta de los habitantes de la casa de su futura prometida.

-Por lo visto, mi hermana tendrá problemas con este hombre- dijo fastidiada su hermana.

-Ema, ese hombre no se va cansar hasta conseguir que tu hermana lo acepte.

-Tal vez, pero conociendo a mi hermana no se la pondrá fácil.- comentó.

Alana corría hacia la casa de su tía Claudia sin imaginar que el desplante que le hizo al ceo Adriano Lombardo , no se quedaría hasta allí.

-¡Tia!- la Saludo.

-Mi niña- le dijo con una cálida sonrisa. La saludo quitandosé los guantes de jardineria que usaba para saludarla con un beso en la frente.

¿Cómo estas? ¿Qué haces aquí? - le preguntó

-Vine a bañarme en la cascada y después pase a verte.

-¡ Oh!- alzo la ceja preocupada ¿Te bañaste como siempre?

-¡Si , porque!

-¡Cariño! Ya no eres una niña sino una mujer y muy hermosa.- dijo su tia.

-Hay, tia eso lo dices porque me quieres, además tu bien sabes que no soy como las demás mujeres ni como mi hermana.

-Alana, no me gusta escucharte hablar así.- la regaño- Eres hermosa, solo que no te arreglas como cualquier joven de tu edad por los tontos prejuicios de mi madre.

-Mejor olvidémonos sobre eso, además necesitaba bañarme en la cascada para despejar la mente y olvidar. Oh, mas bien pensar.

-Claudia suspiro- Todavía estas pensando en esa tonta venganza, es mejor olvidar el pasado.

-No, tia. Yo lo que deseo es justicia.

-Cariño, eso no traerá nada bueno en tu vida. – le mencionó-- Ya no se puede cambiar el pasado es mejor concentrarse en el presente que estas viviendo, no entiendo porque quieres pensar en lo sucedido con tu hermana. Ya no hay nada que se pueda hacer. Mejor concéntrate en la hermosa propuesta de matrimonio que te hicieron-

-Por lo visto, mi abuela no pierde el tiempo- dijo enojada. Ya te conto el chisme.

-No es chisme. Ella es mi madre y tu mi sobrina. –La regaño.

-¿No le veo la razón de festejar? Te parece que el gran Adriano Lombardo me propuso matrimonio y tenga que aceptarlo solo porque este quiere.

-Aceptarás supongo. Tu y yo sabemos que llevas enamorada de ese hombre desde que lo viste en la universidad. Aunque la fama que se carga....

-Si, fama de arrogante, manipulador, frío, calculador...

-Y mujeriego- añadió Claudia.

-Si, y cinico- pensó ilusionada- La verdad es todo eso y más no lo voy a negar que es un hombre que me mueve el piso, pero a la vez es arrogante un hombre inalcanzable para muchas mujeres hasta para mi.

-¡Entonces!- señalo Claudia. Si te fascina ¿Cuándo le darás tu respuesta?

Esta se comenzó a reír de su pequeña travesura puesto estaba segura que no le gusto para nada.

-El que se rie es porque tiene cola que le pisen o mejor dicho travesura que se acuerda- comento seria su tia. Puesto que esta la conocía y sabía lo especial que era su sobrina.

-No lo se, el abuelo iba a contestarle- supuestamente iba a venir a las seis.

-¿Seis? Entonces que haces aquí.

-¿Pórque el abuelo puede encargarse de rechazarlo?

-¿Rechazarlo? No entiendo.

- Así es- esta sonrió despreocupada

- Pero tu no estabas enamorada de él.- Pero... pero entonces ¿Qué haras? ¿Pórque lo rechazaste?

-Tia, si él me quiere me tendrá- se burló- Pero será bajo mis condiciones.

Claudia miro sorprendida a su sobrina.

-Adriano Lombardo es un hombre que tu no puedes jugar, querida . No deberías tentar al diablo de esa manera.

-Tía, yo se lo que hago.

Se aproximó a su tia y la beso.

-¡Tranquila! Yo se manejarlo- se despidió para irse.

-Oh, mi niña espero que tengas razón - la miro irse preocupada de como ese hombre actuaria con su sobrina.

Adriano miro por la ventana del auto hacia donde estaba la ubicación de la mujer que se atrevió a rechazarlo. Debía reconocer que jámas espero que rechazarían su propuesta de matrimonios y menos una mujer como Alana, sosa sin clase, mojigata, con apariencia de vieja, estaba seguro que era una virgen mas del montón.

En otra ocasión hubiera mandado todo al diablo sin importarme un carajo que una bruja como esa tratara de manipularlo. Además necesitaba una mujer como ella: fácilmente manejable e incapaz de seducirlo para que cumpla sus caprichos por eso necesitaba casarse con ella, pero sobre todo el requisito mas importantes es que fuera fértil y que le diera un hijo.

Para Adriano Lombardo nada era imposible, por eso decidió investigar alguna mujer que rindiera el perfil que necesitaba para convertirla en su esposa, y esa mujer era nada menos que Alana Xanders. Cuando llego a la villa de sus abuelos y pidió la mano en matrimonio de ella, estos casi le da un infarto. Los xanders a pesar de no ser ricos vivian modestamente y por lo tanto Alana era perfecta para sus planes, lo que nunca imagino es que ella rechazaría su propuesta de matrimonio. El es el hombre mas rico de todo el continente y es uno de los empresarios mas reconocidos en todo Europa, por eso que ella se atreviera a rechazarlo lo molestaba demasiado, ¿Cón que atrevimiento esa mojigata se atrevió a recharzarlo? Nadie rechazaba ha ADRIANO LOMBARDO.

Esta mujer esta verdaderamente loca, modestia a parte ¿Quién se atrevería a recharlo? Es rico, guapo, tiene una gran posición social que cualquier mujer desearía. ¿Qué tenia esta mujer que no deseaba casarse con él?

Le dabas mil vueltas al asunto y no entendía porque esa mojigata rechazo su propuesta de matrimonio, se encontraba sumamente molesto y disgustado que una mujer tan simple se atreviera a tanto.

Además ella era una mujer de 23 años poco agraciada criada en los campos, ¿Qué podía saber de su mundo? Sera que fue demasiado rápido con ella. Lo único que pensaba era que Alana era perfecta para su papel como esposa . Necesitaba cumplir con la voluntad de su padre, en aquel testamento.

Después de lo sucedido con Paula no quise volver a casarme con ninguna mujer, para mi fue suficiente ser el cornudo de toda Europa por culpa de ella. Ahora lo que necesita era una mujer como Alana, tal vez mi manera de ser tan arrogante pudo asustarla pero estaba decidido a conseguirla como todo hombre de negocios iba a negociar con esa mojigata.

Capítulo 2 CAPITULO 2

Alana camino pensando los reclamos que vendrían al llegar a la casa de su abuelos, la única que la comprendía era su hermana , Emma. Es cierto que cuando conoció al Ceo cayó rendida de amor por él en la universidad, este apenas noto su presencia porque estaba casado en ese entonces con la calculadora de Paula Roldaño, esa mujer era bonita pero una zorra que tenia un piso bien recorrido. Cualquiera que supiera que había rechazado al ceo Lombardo estuviera tachándola de loca. Pero nadie sabe lo que ella esta sintiendo en estos momentos.

Su familia si acaso podría llegar a fin de mes, es por eso que este matrimonio los beneficiaria , sobre todo con una apariencia como la que esta tenia, usaba lentes, camisas grandes y faldas largas que tapaban su cuerpo. Era lo menos femenina posible para cualquier hombre. Con su fisíco no podía volver ha aspirar a un hombre como Adriano. Sin embargo, un hombre rico y apuesto toco su puerta para ofrecerla en matrimonio.

Cualquiera otra en su situación hubiera aceptado a la primera pero no iba a permitir ser tratada como un yegua de cría. El ceo tenia que entender que ella es una mujer que piensa, desea y no esta dispuesta a complacerlo siempre. Estaba equivocado si pensaba tener una mujer sumisa en su cama que aceptara sus condiciones.

Se apoyo en el tronco del árbol donde estaba caminando para detenerse a pensar. Sin embargo, sintió como el clima cambio en ese instante pasando se las manos por su cuerpo, sintiendo un escalofrío en su cuerpo. Cuando volteo se dio cuenta de porque la sensación.

Vio bajar del auto al hombre que le roba sus pensamientos, no entendía el porque estaba aquí. Si fue lo suficientemente clara. A pesar de verlo en revistas, personalmente era otra cosa.

Su aura masculina dejaba sin aire a todas las femeninas que lo veían, aun recordaba la primera vez que lo vio, en la universidad su corazón latia muy fuerte cada vez que lo miraba.

Alana lo conoció cuando tenia 18 años, en ese instante le pareció el hombre mas interesante y guapo deslumbrándola. Aunque no era la primera vez que lo veía, siempre salía en revistas, televisión y periódicos con información empresarial de todos sus logros a tan temprana edad, sin el apoyo de su padre. Fue considerado como uno de los Ceos mas jóvenes a sus 18 años, en sus empresas de Telecomunicaciones y software de seguridad.

Pero desde que dio aquella conferencia en su universidad, no pudo quitárselo de la cabeza. Los presentaron unos días más tarde, pero fue suficiente para que ella quedara encantada con él. Obviamente este jamás se fijo en ella, porque en esos momento estaba casada con la infiel de Paula.

Al comienzo pensó que sus sentimientos por Adriano solo eran un capricho de adolescente pero poco a poco descubrió que eran todo lo contrario. Con el tiempo se convirtió en sentimientos mucho mas fuertes, en lo que ella solo seguía su trabajo desde las sombras, deseando algún día llegar a trabajar en el área informática de su empresa. Su amor se convirtió en algo mas maduro y hermoso que no pudo seguir negando. Era amor de verdad. Aunque este no fuera de ella. Adriano la atrapo con su inteligencia y su caballerosidad. Poseía un magnetismo que lograba conquistar a todo el que estuviera en su mundo. Se mostraba cinico, frío, arrogante y astuto ante los demás. Declamando un aire de autosuficiencia que nadie podía negar a lo que este decía.

Alana observo como ese hombre se acercaba a ella lentamente y su corazón empezó a latir rápidamente.

¿Cómo negarse a un hombre como él? Debería estar loca- pensó. Pero esta sabia muy bien cuan dañado estaba su corazón y pensaba en la forma de reparárselo. Lo amo antes y ahora lo ama todavía.

Alana vio en como esos años, aquel hombre que conocío se transformo con la traición de aquella bruja, fue testigo desde la distancia de la transformación y la devoción que este sentía por su mujer y que esta lo traicionara de la peor manera lo marco. Hubiera querido ser su consuelo en aquellos momentos de dolor, un hombre para apoyarsem y una compañera que siempre iba a estar a su lado. Pero todo aquello era un sueño imposible. Adriano se había aislado del mundo y se instalo en su mansión en Madrid, lejos de los comentarios mal intencionados..Los rumores siempre estuvieron presente después de lo sucedido donde decían que el ceo, se volvió un adicto al trabajo, se dedico a compensar a su padre todo lo malo que hizo en su juventud donde este lo desprecio por su falta de amor.

Su único apoyo eran sus dos mejores amigos, su padre y su tía. La enfermedad de su padre hizo que este volviera a la empresa como ceo de la empresa Lombardo, dueño de grandes cadenas de hoteles y restaurantes a nivel mundial pertenecientes al dinero de su padre. Como heredero absoluto.

Este sabía la vida que estaba llevando su hijo por lo que le pidió que se volviera a casar y tener un heredero a quien pudiera dejarle su herencia, ambos se reconciliaron. Fue algo muy leve lo que se mostro en la prensa. Todos estaban a la expectativa de a quien escogía para cumplir el sueño de su padre enfermo.

Por eso cada semana, seguía las noticias de su vida por las revistas y periódicos del corazón donde investigaban la vida empresarial y amorosa de él . Cada vez, eran noticias de una mujer distinta en su cama. No hacia falta entender que este no tenia ningún tipo de interés en ellas. Para él solo eran un acoston de una noche. Y si te visto no me acuerdo. Muchas deseaban llevar el apellido Lombardo y sus millones pero ninguna era la escogida por el ceo.

Hasta que su padre le salió con esa solicitud que no pudo negarse. Y de todas las mujeres me escogió a mi por rendir los requisitos del ceo.

Su cuerpo esbelto y musculoso, estaba rodeado de una camisa sencilla y unos vaqueros que dejaban a relucir su hombría. Cualquiera caería en sus encantos.Era más guapo de lo que recordaba. Llevaba el pelo peinado hacia atrás. Poseía un porte que no cualquiera tenia.

Alana estaba muy nerviosa sentía que el corazón se le iba ha salir en cualquier momento, la actuación apenas comenzaba si deseaba conquistar al ceo. Tenía que empezar en ese instante, le sonrío.

-Buenas tardes, no esperaba encontrarlo por aquí.

Adriano la miro intensamente, los rasgos de ella la hacían la mujer perfecta para sus planes.

.-Yo tampoco, esperaba recibir un plantón hace tres horas. Tenia la intención de terminar con esto señorita Xanders. Pero usted decidió no presentarse, cosa que me he visto la necesidad de buscarla para que podamos hablar personalmente.

Ahora que lo tenia tan cerca, debe ser un pecado de la naturaleza ser tan atractivo. En su rostro se podía notar la molestia que tenia porque ella lo hubiera hecho venir hasta donde estaba. Poseía unos ojos azules rasgados hermosos. Su mirada era tan penetrante que cualquiera pudiera sentirse intimidado.

Su piel es perfecta y brillante. Alana tuvo que usar todo su autocontrol para no dejarse seducir por la mirada de él.

-Mi abuelo era el encargado de terminar todo por mi- le contestó tranquila ¿Acaso no le comunico mi respuesta? Le preguntó.

-Si, - le contesto Adriano- Pero preferí venir hablar personalmente contigo sobre lo que nos compete.

-Bien, parece que ignorara la respuesta de mi abuelo, ¿Qué le hace pensar que hablando conmigo , cambiare de parecer? Además creo que un matrimonio no podría funcionar entre nosotros. Desde que llego a nuestra casa lo único que se ha dedicado es que se haga su voluntad al hacerme aquella propuesta. Trate de hablar con usted pero no mostro ningún interés. Manejo esto como si estuviera comprando una casa o un coche, menos le importo lo que yo tuviera que opinar o decir. No me dejo otra manera para captar su atención que esta.

Adriano la miro con furia.

-Sabia que había algo detrás señorita Xanders- comunicó. Bien ahora podemos hablar tranquilamente sus puntos. La escucho.

-Se lo que quiere de mi- le dijo Alana- Pero usted no sabe lo que deseo de usted. Hasta que no este dispuesto a satisfacer mis necesidades o mis deseos no habrá matrimonio alguno.

-¿Qué cree que deseo de usted, señorita Alana? -Preguntó este con los brazos cruzados.

Alana lo sabia perfectamente. Una de las sirvientas que trabajaba en su casa era conocida suya y le había contado que su padre le pidió un nieto para saber que su legado no se iba a perder, después que este falleciera. A pesar, de que este se negaba rotundamente a darle su heredero. Su padre decayó los últimos meses, y este por remordimientos a su actitud cuando su padre le confeso que siempre lo ha querido, y que lamentaba no haber sido el padre que este esperaba. Ese día se reconciliaron y le prometió cumplir su último deseo pero seria a su manera. De ninguna manera pensaba volver a cometer el mismo error, otra vez.

Los lombardo era una familia importante de todo Europa, seria muy tonto aquel que se atreviera a ir contra los principios de esa familia. Es por eso , que ella no estaba dispuesta a ser una yegua de cría. Si te he visto ni me acuerdo. Seria bajo sus condiciones.

--Le repito la pregunta- dijo Adriano impaciente- ¿Qué cree que deseo de usted?

-Un heredero y nada de problemas-

-Vaya- ¿Qué sorpresa?- le contesto Esta muy enterada de mis deseos.

-¿Cómo odiaba que sonriera de esa manera tan cínica? Le daba un aura mas intimidante y peculiar.

-Asi es, no me pida que le diga cual fue mi fuente porque no se la dire.

-No se la pediré, si es cierto mi padre quiere un nieto y se la dare, además no he sido el mejor hijo por eso estoy dispuesto a complacerlo antes de que fallezca.

-En otras palabras, me considera perfecta para ser su cria de yegua.

Adriano se molesto.

-Deberia controlar su carácter, puede ser molesto y poco adecuado para una señorita como usted.

Adriano sabia que su vocabulario era mucho peor, pero no soportaba cuando la gente quería llevarle la contraria y hasta ahora no había ninguna mujer que se negara a él y sus deseos. Por eso estaba dispuesto a todo para conseguir que Alana fuera su esposa.

-Le aseguro que puedo ser mucho menos delicada y directa aun... Se que tiene una amante distinta en Madrid a la cual, ve cada vez que lo necesita. A parte sale con las que necesita mostrar en público y las que no necesita simplemente las desecha.

-De donde haz sacado todo esto- preguntó irónico-

-Insisto en no revelar mis fuentes-

Adriano curvo sus labios en una sonrisa cínica.

-¿Quiero dejarle claro que no pienso seguir sus exigencias?

-¿Cómo dice?

-Se que a pesar de todo usted amo, a su primer esposa, la dejaba aquí para irse a la capital a trabajar- le contesto.

Adriano la miro con furia.

-Jámas hablo de mi primer esposa. Y si quiere que nuestro trato sea cordial será mejor que lo olvide.

-Disculpe- se dio cuenta que se metió en un lado que aun le duele al ceo, había mucho camino que recorrer.

-Pero no hablaba de su primer esposa, sino de sus costumbres de abandonar a su mujeres.

-¿Qué es lo que realmente desea?

-Quiero dejarle claro que no estaré dispuesta a estar aquí, en su rancho, Mientras usted se da la vida en la capital.

Adriano la mira fijamente.

-Bien, entre sus exigencias es que no se quedara aquí y que va mantenerme vigilado por si tuviera un comportamiento reprochable, ¿Qué supongo que tienen que ver con mujeres? Me imagino que esta no será nada mas la exigencia que me va a solicitar.

-Alana suspiro internamente por lo que le esperaba con el ceo.

-Exacto, tengo más exigencias- lo miro firmente.

Adriano se quedo mirando fijamente a la mujer que se atrevía a desafiarlo con la mirada, algo le decía que iba a disfrutar de este matrimonio contractual.

Capítulo 3 CAPITULO 3

Alana estaba nerviosa por la mirada penetrante de Adriano. Lo miró con algo de miedo. No sabia como iba a tomar las exigencias que estaba dispuesta a decirle.

-Si, tengo más exigencias.

-Y se puede saber, ¿Cuáles son?

-Me va escuchar-

-La escucho- dijo Adriano cruzándose de brazos para escucharla. A pesar de ella , era lo que estuvo buscando durante meses, para proponerle matrimonio estaba demostrando ser una arpía igual que todas.

-Se que su principal objetivo al casarse es tener un hijo, pero todavía no estoy preparada para tener uno tan rápido.

-¿Qué no está preparada? ¡Tiene 23 años! ¡Por Dios! Yo creo que si esta preparada para tener un hijo y No creo que la edad sea un problema para uste- le dijo este cínicamente.

-No me estoy refiriendo a cuestiones de edad. Me refiero a que no aceptaré casarme con usted a menos que me prometa que no me forzará a estar con usted si no lo deseo.

La furia se encendió en los ojos azules de Adriano. No podría creer lo que estaba escuchando en aquella diminuta mujer, de por sir mal arreglada, con sus enormes suéter, faldas hasta la rodilla, lentes y zapatillas blanca, para él una mujer sin gusto de las que esta acostumbrado a estar.

-¡Yo JAMÁS HE FORZADO A UNA MUJER EN MI VIDA! Las que han querido estar conmigo a sido por placer y deseo. Pero aquí estamos hablando de matrimonio. Tengo entendido que usted es religiosa. Sabrá lo que significa consumar el matrimonio. ¡Oh me equivoco!.

Alana lo miraba firmemente sintió que le ardían las mejillas y un mechón de su pelo mojado cayó sobre sus ojos. Se apresuro acomodárselos para mirarlo fijamente de nuevo.

-Se perfectamente el significado. También se que existen muchos hombres que no dudan en imponer sus deseos antes que los de la mujer. Sin tener en cuenta lo que esta desea.

Su abuela la había educado a la manera antigua de sus religiones, que debemos ser devotas al hombres, y amas de casa pero ella no deseaba ser así. Deseaba ser escuchada y tener opinión con el hombre que amaba. Si este no la respetaba ni tomaba en cuenta sus deseos para que deseaba seguir a lado de un hombre así.

-No pretenda que me case con usted sabiendo que se negarà ha acostarse conmigo, si mi objetivo es darle un heredero a mi padre.

-No estoy diciendo que eso vaya a ser para siempre. Solo estoy solicitando tiempo para que me de tiempo ha acostumbrarme a usted.

Adriana la miro, seriamente no entendía el porque se estaba negando a tener relaciones inmediatamente.

-No esta pidiendo . Está exigiendo.

Este la miro incredulo porque aún no le cabia en la cabeza lo que esta pequeña diabla estaba tratando de exigirle.

-Bien, ¿Tiene alguna exigencias más?

Alana lo miro.

-Quiero Libertad, para trabajar, no estoy dispuesta a darle explicaciones de lo que haga. Así mismo, deseo terminar mi carrera universitaria de informática. ¿Còmo usted sabrá? No me dará las explicaciones de lo que usted haga. Son las mismas condiciones. Es decir si deseo ejercer mi profesión usted no se opondrá. Y lo más importante si nos separamos yo me quedo con la custodia de mi hijo.

-Bueno haber si lo he entendido- dijo con sarcasmo. Señalandole con sus dedos

1- No permanecerá en el rancho familiar.

2- Podra trabajar si así lo desea.

3-No compartirá mi cama hasta que usted lo desee.

4- Hará lo que le plazca sin que yo pueda abrir mi boca, así no este de acuerdo.

5- Y cinco usted se quedaría con la custodia del niño.

Ella le contesta- Si, eso resume mis exigencias y mis condiciones para casarme con usted.- termino de decir.

-¿Y usted pretende que yo acepte semejante locura?-

-Por supuesto que no, es por eso que mande a mi familia a rechazar su propuesta de matrimonio. Así no tendríamos que seguir discutiendo por lo mismo.

-¿No será que lo que quiere es evitar que nos casemos?

-Bueno, no tengo ningún apuro en casarme. Ni tampoco le veo una ventaja a este matrimonio.

La miro incredulo.

-¿Y el dinero que le puedo ofrecer que?

Alana lo miro furiosa.

-No me interesa, por mas atractivo que sea. Tal vez no podamos comprar joyas y ropas excesivas pero mi familia nos enseño a trabajar por lo que queramos. Aunque mi padre se fue y nos dejo a mis hermanas y a mi hemos salido adelante solas. Si me caso, estoy segura que no podre manejar mis ingresos como yo quiera.

- Entonces, me imagino esta será otra condición más- dijo con ironía.

-¿Qué gran idea?- Dijo sonriendo. Si, es otra de mis condiciones.

-Realmente el hombre que aceptase sus condiciones estaría loco.

-Ve, porque le digo que no puedo casarme con usted.- Es por eso, que se haga a la idea que no me casare nunca. Porque en esta vida no existe el hombre que quiera cumplir mis condiciones.

-Se equivoca. Aquí esta el hombre que acepte sus condiciones. Dijo que se casaría si yo aceptaba sus condiciones. Muy bien acepto. Creo que estoy loco por aceptar pero, esto de acuerdo- sonrio.

Alana lo miro con la boca abierta.

-En serio.

Adriano sonrio.

-¡Por supuesto! La cuestión, mi pequeña diabla- dijo este provocando un sonrojo en Alana pues nadie la había llamado como él. -Es cuanto tiempo estarás dispuesta a mantener tus exigencias una vez que seas mi esposa.

-Pero ... de verdad no le importa en como gaste mi dinero?

-Alana, de verdad no sabes ¿Cón quien estas tratando?- le contesto. Me da igual que gastes tu dinero como te plazca. No tengo problema con eso.

-¿Y que hay de mi trabajo?

-Si, quieres trabajar puedes hacerlo.

-Y no me dejará abandonada en el rancho.

-Te llevare donde vaya.

-Bien ¿Y que hay de mi otra condición?

-Si, mi palabra es que no te forzare. Pero creo que debemos poner un limite de tiempo. Después de todo ese es el primordial motivo por el cual me estoy casando. ¿Cuánto tiempo necesitas para acostumbrarte a mi?

Alana incomoda le contesto.

-¿Siete meses?

-Estas loca. ¡Ni sueñes que te dare ese tiempo! Para meterte en mi cama.

-¿Tres meses?

Este negó.

-Dos meses

Adriano afirmo.

-Muy bien, dos meses-¡ Ves que puedo complacerte!.

-Y lo de quedarme con la custodia del niño.

-Eso lo tendremos que ver en el camino.

-No hay discusión. Jamás abandonare a mi hijo como lo hizo mi padre.

-Bien, pero la custodia seria compartida.

-Si llegamos a divorciarnos , que se haga un nuevo acuerdo mutuo. Estaría dispuesto usted de seguirlo a pie de la letra a pesar de todo. -Ella lo miro.

-Este afirmo.

-Pero no entiendo porque desea aceptar mis condiciones.

-Simplemente, pequeña diabla. Lograre lo que deseo de este matrimonio tarde o temprano. Te vere mañana para ultimar detalles de nuestra boda. Que te vaya bien.

Y así se marcho, dejando sorprendida ha la dulce de Alana que aún no podía creer que hubiera aceptado las condiciones que esta puso para casarse con él. Minutos más tarde, Adriano se marcho.

Alana desconcertada, comenzó a caminar hacia la casa de sus abuelos y su hermana deseaba hablar con ella.

Dos horas más tarde Adriano, recién salido del baño en la habitación de su rancho se acerco a la mesa, para llamar a uno de sus mejores amigos. Marco su numero y al primer tono le contestó la llamada

- ¡Hola!- respondío uno de sus amigos

- Hola, Diego.

- Hermano, Pudiste resolver el asunto que tenias pendiente. ¿Cómo ha salido todo? Me extrañaba que no hubieras llamado.

Adriano se amarro la toalla en la cintura para contestarle mejor a su amigo.

-Por supuesto, la pequeña diabla ha resultado un poco * dura* pero todo ha salido bien.

-Me alegro, eso quiere decir que podrás complacer a tu padre. Aunque no deberías involucrar a esa pobre chica en todo esto. Me parece demasiado buena persona para hacerla sufrir.

-Yo pensaba igual, pero luego de escucharla y las condiciones que puso me di cuenta que de tonta no tiene nada.- Salió al patio de la hacienda para ver a sus trabajador trabajando. Estos lo saludaron con respeto. -Ella sabe muy bien lo que quiere y le conviene. Y de tonta no tiene nada.

-Aun así... considero que ...

-No puede sufrir cuando no va haber sentimiento alguno, no cuando alguien se casa por dinero como es su caso. Tendrá todo lo que le de la gana.

-Estás seguro.

-Si, y lo sabes bien.

-Bueno... tu sabrás pero no importa lo que te diga no me harás ni puto caso. Así esperemos que todo salga como deseas--- y , ¿dime necesitas un padrino?

-No. No quiero que la prensa se entere de nada, te seguirán. Y después será un problema para mi y ella. Lo que mas deseo es mantener en secreto esta boda, no olvides como ha sido mi vida.

-Por la tranquilidad de tu padre.

-En parte.- dijo este- Se que no he sido un gran hijo pero espero compensarle con un nieto pronto.

-De todas maneras, me alegro de no tener que asistir a esta boda. Portate bien con ella, Adriano. No eres un mal tipo y ella no es Paula.

Adriano sonrio mientras hablaba con su amigo. La vida le cambio desde que se separo de Paula. Jamás pensó ser el cuernudo de Europa por culpa de ella. Siempre creyó que ella lo amaba. Pero lo que mas le dolió fue enterarse que ella había abortado cinco hijos, dos de él y los otros de su amantes en turno. Todo para no arruinar su cuerpo.

¡ Maldita bruja!

-Hermano, -Lo saludo Nick

-Haz escuchado todo.- le dijo.

-Por supuesto, Diego. Tenia el telefono en altavoz. Nick decidío preguntarle a su amigo si estaba seguro de la decisión que estaba tomando, a pesar de todo tenia miedo que saliera lastimado nuevamente por culpa de otra mujer.

-¿Estas seguro de casarte?

-¡Si! Además vere como me divierto con ella.

-No me tomes el pelo. Tu no eres un mal tipo hermano. Estas lleno de rabia por lo que sucedió con tu ex y estoy de acuerdo con Diego. Espero que Alana logre cambiarte. Quizás te enamores de ella.

El semblante de Adriano cambio.

-Eso nunca va a suceder. – dijo entre dientes.

-No sueñen que eso sucederá, amigos. No cometeré el mismo error otra vez. Alana solo será la madre de mi hijo.

-Tan terco como siempre hermano. Haz lo que quieras pero no olvides quien eres- le recordó Nick. Estoy seguro que Alana es la mujer que necesitas en estos momentos. Además necesitas estar casado para ser el de antes.

Adriano sonrio con ironía-

-Estuve casado.

-Con una zorra, no una dama.

-Eso es cierto!- le dijo Diego apoyando a Nick.

-Esta vez, el amor no es una de las condiciones en mi matrimonio, ya me trataron como un pelele. Ahora será baja un matrimonio contractual. Y por favor, ¿Enamorarme? De esa mojigata. Dijo con sarcasmo. No me gustan las mujeres que se visten como abuelas. Y ella no es la excepción.

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