-Jordán, ¿realmente tenemos que hacer esto? -le dije
- ¡Por supuesto que sí, Luck! Es el primer día de universidad, ¡el momento perfecto para conocer gente nueva y hacer amistades!
- (suspira) Lo sé, pero..qué pereza, no me siento preparado para esto. No conozco a nadie aquí, y no me apetece fingir estar emocionado por socializar. -le dije sin apenas ganas.
-Oh, venga, Luck, quizá conozcas a alguien aquí que te descoloque mental y quizá físicamente..(se comienza a reír).
- ja ja ja, que gracioso Jordán. (frunciendo el ceño).
-Tranquilízate todo irá genial ya lo verás no estés tan frívolo. -me dijo mientras me daba un golpecito en la espalda.
En mi interior no entendía por qué Jordán estaba tan alegre por su primer día en la universidad. Estaba siendo exagerado a mi parecer, como si le hubieran nominado a mejor actor...Es mi amigo de la infancia, lo conozco desde siempre, pero nunca lograré entenderlo.
Seguramente, mientras él esté conociendo gente nueva, como él dice, sus notas seguirán como siempre, por los suelos. Al menos espero que estar en la universidad haga que se lo tome más en serio.
-¡Atención, estudiantes! -dijo un hombre de aproximadamente unos 50 años, un poco calvo..
Como saben, hoy es su primer día en esta institución, y quería darles la bienvenida oficialmente a la universidad Likton. Pero antes de que empiecen sus clases, tengo un anuncio importante que hacerles.
(Los estudiantes se miran entre sí con curiosidad, preguntándose qué anuncio les espera.)
-¿Pero este calvo quién es? ¿el conserje ? -dijo Jordán mirando a Luck riendo.
-Callate Jordán, te va a escuchar, y es el director. -le dije
-¿Cómo se llama usted ? -dijo el director con una cara seria y mirada amenazante.
-Me llamo Jordan. -dijo mi amigo de la infancia con un terrible miedo a las consecuencias.
-Bien, pues Jordán ahora cuando acabe de explicar, usted y su amigo se vendrán a mi despacho.
-Pero director, yo no he dicho absolutamente nada...-le dije con un tono de sorpresa y rabia.
-Luego en el despacho hablamos, ahora callense, no hagan perder más minutos de tiempo al resto de compañeros.
Bien, como iba a decir antes de que me interrumpieran, La primera hora la tienen libre. Esto les dará la oportunidad de preparar sus pertenencias en sus habitaciones asignadas, familiarizarse con el campus y conocer a su compañero de habitación. Consideren esto como un momento para aclimatarse a su nuevo entorno antes de sumergirse en sus estudios -dijo el director.
-Vamos Luck, llevemos nuestras cosas a la habitación -dijo Jordán susurrando y moviéndose lentamente para huir.
-¡Alto ahí! ¿Qué piensas que me he olvidado de ti ? Venid conmigo ahora mismo los dos. -dijo el director.
Me sentía frustrado y un poco molesto al ser arrastrado al despacho del director sin siquiera haber hecho nada.
Una vez en el despacho, el director se sentó de manera como si llevara corriendo una maratón toda la mañana y resoplo de tal manera que casi me despeina.
-Vamos a ver, usted cómo se llama ? -me pregunto mientras daba click en el ordenador.
-Me llamo Luck, un placer señor director. -le dije
-Bien, vamos a ver...-dijo mientras parecía buscarme entre los registros de estudiantes.
-Se llama Luck pero de suerte ninguna. -dijo Jordán entre risas.
-Usted señor Jordán se cree que me chupo el dedo no? ¡Creo que ya está bien de tanta tontería! -exclamó de forma seria el director dando a entender que no pasaría una más.
-Lo siento director, ya me callo. -contestó Jordan sin tomárselo muy enserio.
-¡Aquí está! He encontrado su registro alumno Luck, ¡cierto usted es el segundo alumno que ingresó a la universidad este año con las mejores notas!
-¿Se..segundo?! -pregunte al no poder creer que había alguien con mejores notas.
-Si, ¡me alegro mucho de tenerle aquí! -dijo el director sonriendo.
-Bueno, gracias. -le dije sin poder creérmelo.
Me quedé paralizado al no entender quién podría haber sacado una nota de ingreso más alta que la mía.
-Vaya tonteria Luck, que mas dara si alguien ha sacado mejor nota de ingreso que tú. -me dijo Jordan.
-No lo entenderías Jordán, nunca has tenido preocupaciones por nada, ni metas. -le dije frunciendo el ceño.
-Bueno señores relajense, quiero comentarles porque los he traído aquí. -dijo el director parando la tensión que había entre Jordán y yo.
(Nos quedamos en silencio)
-Ustedes tenían habitación juntos pero cambiare a Jordán a otra habitación, es mejor que estén separados. -dijo rápidamente el director.
-¡No! Pero director no me separe de mi amigo.. -dijo Jordán tanto triste como enfurecido.
-Está decidido, no pierdan más el tiempo, tu nueva habitación es la número 6. -le dijo a Jordán finalizando su conversación.
Una vez fuera del despacho del director, fuimos a donde estaba el edificio de los dormitorios estudiantiles.
-Oye Luck, ¿qué habitación teníamos antes ?
-¿La número 54, por qué lo preguntas ?
- Maldito viejo de poco pelo..nos ha alejado muchísimo, yo estoy en el primer piso y tu en el tercero.. -dijo Jordán enfurecido.
-Es lo que has conseguido tú mismo y lo sabes, si te hubieras comportado de forma sensata estaríamos juntos, pero siempre tienes que complicarlo todo. -le dije soltando un suspiro.
-Yo no soy normal, ni sensato, ni nada, soy especial. -me dijo sintiéndose como si le estuviera haciendo un cumplido.
-Lo que tú digas, Jordán... -dije, dejando escapar un suspiro. En fin, nos quedan apenas 15 minutos antes de que comience la clase. Voy a mi habitación y nos vemos luego. -mencioné mientras me dirigía hacia las escaleras.
-Está bien, hasta luego, Luck. -respondió Jordan con un tono casual, mientras entraba en su habitación.
Mientras subía las escaleras, mi mente estaba inmersa en pensamientos sobre la situación con Jordán. Apenas notaba el paso de los escalones bajo mis pies, perdido en mis reflexiones. Al llegar al tercer piso, una chica de pelo rubio que parecía bastante distraída chocó repentinamente conmigo, su cabeza impactando directamente contra mi nariz con un golpe sorprendentemente fuerte.
-¡Ay! ¡Oh, maldita sea! -dije sintiendo un terrible dolor.
-¡Lo siento mucho! ¡No te vi! -dijo ella preocupada.
-Claro, ¿cómo podrías verme con ese brillo en el pelo? Parece que llevas una lámpara portátil encima. -le dije mientras me sujetaba la nariz.
- ¡Oh, vaya! Aquí estoy yo, alumbrando el camino para los despistados como tú, con mi cabello resplandeciente. ¿Qué puedo decir? ¡Es un don natural! -me dijo arrepintiéndose de pedir perdón.
-Bueno, al menos puedo decir que nunca he tropezado con una lámpara portátil antes. -le conteste con una risa leve a pesar del dolor.
-Eso es algo en lo que nunca pensé que me convertiría, en una fuente de luz ambulante. Pero hey, siempre es bueno ser útil de alguna manera, ¿verdad? -respondió con una chispa de humor en sus ojos.
-Sí, definitivamente eres la fuente de luz más inesperada que he encontrado en las escaleras. Deberías patentarlo o algo así, podría ser un gran invento. -le dije, tratando de mantenerme firme a pesar del dolor en mi nariz.
-¡Buena idea! Sería un éxito en el mercado, ¿no crees? -respondió con una sonrisa, disfrutando del juego de palabras.
-Bueno, soy Luck, el chico que se lleva por delante a las personas en las escaleras. - Me presenté con una sonrisa.
-Encantada, Luck. Soy Emily, la lámpara portátil humana, al parecer. -Respondió con una risa mientras extendía la mano en un gesto de saludo.
-Un placer conocerte, Emily. Tendré que asegurarme de traer mi caja de herramientas la próxima vez que suba estas escaleras, no quisiera que te quedaras sin luz en medio del pasillo. -Bromeé, devolviendo el apretón de manos con un guiño.
-No te preocupes, Luck. Haré lo posible por mantener mi brillo intacto y evitar cualquier apagón sorpresa. -Respondió con una sonrisa traviesa.
-¿Y qué hace una lámpara portátil como tú en los dormitorios de chicos? -pregunté, dejando escapar una leve risa.
-Bueno, resulta que soy una lámpara portátil con un destino incierto. Pensé que sería divertido aventurarme por territorio desconocido y ver qué sorpresas me esperan en este lado del campus. -dijo Emily con una sonrisa.
-¡Vaya, una lámpara aventurera! Esto se pone interesante - comenté con una sonrisa. -Supongo que estarás buscando nuevas experiencias, ¿no es así?
Emily asintió con entusiasmo, pero su respuesta parecía un poco evasiva, me daba la sensación que alguna cosa ocultaba.
-Exactamente, Luck. La vida está llena de sorpresas, y estoy aquí para disfrutar de todas y cada una de ellas. - respondió con una sonrisa aparentemente forzada.
La respuesta de Emily me dejó sintiendo que había más de lo que parecía en su actitud extraña. Aunque no podía precisar qué era, una ligera inquietud comenzó a nacer en mi mente, alimentada por la sensación de que Emily estaba ocultando algo.
-¡Oh no, Luck! ¡Mira la hora! ¡Estamos llegando tarde a clase!", exclamó con preocupación mientras comenzaba a bajar las escaleras corriendo.
-Me miré a mí mismo, y sin haber dejado siquiera mis cosas en la habitación. "Bueno, parece que mi récord de llegar tarde sigue intacto". -bromeé mientras comenzaba a correr detrás de Emily.
Conforme Emily y yo corremos a toda prisa por los pasillos, apenas puedo seguir su ritmo. Mi mente está dividida entre la carrera y el hecho de que ni siquiera he dejado mis cosas en mi habitación todavía. Finalmente, llegamos al aula, jadeando por el esfuerzo.
-¿Tú... ¿también estás en esta clase? -me pregunto entre respiraciones entrecortadas.
-¡Sorpresa! Parece que compartimos más que solo una carrera por los pasillos". -le conteste.
-Hmm, qué curioso, "Pensé que estabas corriendo para participar en las olimpiadas. Pero supongo que venir a clases también está bien". -respondió sarcásticamente.
-Oh, sí, las olimpiadas del pasillo. Una disciplina muy respetada aquí en la universidad (bromeó).
Emily y yo nos apresuramos a abrir la puerta del aula, aún riendo por nuestro intercambio de bromas. Sin embargo, nuestra alegría se desvanece rápidamente cuando el profesor nos recibe con una mirada severa.
-Señorita, señor, llegan diez minutos tarde. Esto es inaceptable. Espero que esto no se repita en el futuro. No toleraré más retrasos, la próxima vez se quedarán fuera. -nos reprendió el profesor con firmeza.
-No volverá a pasar, profesor. Fue culpa mía que ella llegara tarde, perdónala", expresé, asumiendo la responsabilidad.
-Está bien, pero asegúrense de que no se repita. -contestó el profesor.
-Eh, ¡Luck siéntate aquí conmigo! -me dijo Jordán en voz baja, señalando el asiento vacío a su lado.
Fui directo a sentarme con él, pero mientras estaba de camino algo me hacía no poder evitar mirar hacia esa chica que acababa de conocer llamada Emily. Me transmitía curiosidad y brillaba un poco, pero bueno es normal era como una lámpara portátil.
-Qué raro verte llegar tarde... ¿Qué estabas haciendo? ¿Acaso estás siguiendo mi ejemplo y haciendo amigos por ahí?". -dijo Jordan, sorprendido e interesado.
-No digas tonterías, solo llegué tarde por casualidad y no estaba haciendo ningún amigo. -respondí en voz baja.
-Ya claro, seguro que esa rubia no tiene nada que ver con que llegues tarde por primera vez en tu vida. -me dijo intentando sacar información.
En realidad por primera vez Jordán tenía razón, ella tenía algo que ver para que yo llegara tarde, si no hubiera estado distraído hablando no hubiera ocurrido, obviamente era culpa mía y no se lo iba a contar, es tan pesado que si se lo cuento se pensara que tengo algún interés en ella.
-No digas tonterías. -le dije a Jordán para que dejara el tema.
Mientras me esforzaba por concentrarme en la clase, vi a Emily un poco más adelante, su cabello rubio tan brillante que casi parecía iluminar la mitad del aula. Si estuviera una fila detrás de ella, seguramente necesitaría unas gafas de sol.
Justo después de que cruzará este pensamiento, Emily se giró, pillandome mirándola directamente y rápidamente aparté la mirada.
Después de finalizar las clases, Jordán y yo salimos del aula y nos dirigimos hacia la cafetería de la universidad para tomar un merecido descanso.
-¡Por fin, hora de recargar energías! -me dijo Jordán con una sonrisa.
-A ver que tienen por aquí esta gente, me apetecen unas quesadillas.
-Luck no te emociones, dudo que tengan quesadillas aquí.
-La esperanza es lo último que se pierde, además tendrán variado digo yo, algo decente tendrán.
La verdad es que se me caía la baba de pensar en una quesadilla, hacía meses no comía una, imaginarme morderla y saborear ese queso era mi perdición.
Al llegar a la cafetería comenzamos a hacer cola mientras iba echando un ojo a lo que había para elegir.
-Quesadillas no tienen, pero acabo de ver espaguetis carbonara. -le dije a Jordán con una alegría inmensa.
-Vaya peligro, ojo con la cantidad que comes que luego te estas cagando por las esquinas.
-Jordán, tu eres tonto ?
La risa de dos chicas detrás de nosotros me hizo girar la cabeza con una mirada de disgusto.
-¿Os hace gracia? -mi tono cargado de irritación mientras clavaba mi mirada en ellas.
-¡ No ! Estábamos haciendo apuestas sobre quién se atrevería a probar los espaguetis carbonara primero. Pero si quieres, te guardamos un plato extra... ¡por si acaso! -dijo una de ellas mientras se reía en mi cara.
Apreté los puños ligeramente, sintiendo cómo la irritación se transformaba lentamente en verdadero enfado. Mi mandíbula se tensó, indicando que mi paciencia estaba llegando a su límite.
-Para medir medio metro tocas bastante las narices, ¿alguna vez te lo han dicho ?
-Luck, tranquilízate jajaja, a mí me ha hecho gracia. -dijo Jordán a favor de ella. ¿Cómo te llamas guapa ?
-¿Por qué debería decírtelo? -dijo ella con un tono cortante.
-Porque sería una lástima desperdiciar tanto encanto y carisma en una simple "chica misteriosa". Yo me llamo Jordán.
Ya estaba harto de esto, no tenía suficiente ya con que se rieran de mí encima tenía que aguantar que Jordán intentara ligarse a esa chica que me había puesto de los nervios.
-Ya basta, callaos de una vez. -dije en voz alta.
Se quedaron mirando todos los de la cafetería y la verdad es que no ayudó mucho ya que por lo visto eso hizo que se acercara Emily.
-Hola chicas, ¿qué tal estáis ?
-Bien, aquí haciendo cola y con dos tontos delante. -dijo la medio metro.
-Hola a ti también Luck. -me dijo Emily sonriendo.
-Hola Emily.
-No quiero malos rollos asi que te las presentaré, esta chica tan directa y atrevida se llama Lucia y esta otra chica que es bastante tímida se llama Elena.
Mientras me las presentaba, cosa que me daba absolutamente igual, esa chica que se llama Lucia estaba poniendo los ojos en blanco, a mi parecer es bastante antipática.
-¿Así que tú te llamas Luck, eh? ¿Qué te trae por aquí? -me preguntó Lucia.
-Estoy aquí para estudiar, cómo la mayoría supongo. ¿Y tú? -le contesté con ironía.
-Simplemente haciendo tiempo entre clases. No todos los días tengo el placer de encontrarme con los "tontos" de la cola, ¿verdad?
-Qué bonito nombre tienes, encantado me llamo Jordán.
-Te escuché antes cuando te presentaste, no hace falta que te repitas como si fueras un robot. -le contestó.
La verdad es que Lucia estaba siendo bastante más borde con Jordán que conmigo, cosa que me sorprendió, supongo que lo de intentar ligar con ella le molesto bastante.
-Si es posible, me gustaría que trataras a mi amigo con un poco más de respeto. -le dije a Lucia con seriedad.
Lucia me miró con una cara como si le importara una mierda lo que estaba diciendo.
-Voy a sentarme porque si no, se me va a enfriar la comida. Cuando os hayáis servido, venid a la mesa y nos sentamos juntos. -dijo Emily mientras señalaba una mesa al fondo de la cafetería.
Después de las palabras de Emily, nos quedamos todos en silencio, estaba apunto de ser nuestro turno.
-Entonces Luck estás seguro en elegir los espaguetis ? aún quedan clases por delante, no querrás perdertelas imagino ¿verdad ? -dijo Lucia
-No te preocupes por mi, deberias preocuparte mas por ti, te veo la cara muy pálida quizá necesites un poco de Vitamina D. -le conteste.
-Vitaminas te faltaran a ti que ni te riega el cerebro, no entiendo como has podido llegar a la universidad sinceramente.
-Soy el mejor en notas para que te quede claro, cabeza de girasol.
-El mejor en notas no eres tú y que dices de cabeza de girasol, ¿que te has fumado ? -me dijo frunciendo el ceño.
-Eres una cabeza de girasol buscando la luz pero nunca la encuentras por eso te falta la Vitamina D. -le dije riéndome.
Como puede ser que el primer dia de universidad y esten pasando tantas cosas ilogicas, primero me separan de mi compañero de habitación, que bueno eso es culpa de el por tonto, luego conozco a Emily de un golpe, nunca mejor dicho. Pero esto ya es diferente, esta chica llamada Lucia me esta jodiendo el día.
-Estás chalado chaval. -me dijo Lucia.
Por fin nos tocó elegir la comida y así conseguí mis espaguetis carbonara y de segundo plato dos pedazos de lomo del tamaño de mi mano.
Una vez que tuvimos la comida, Jordán y yo nos dirigimos directamente a la mesa donde Emily nos esperaba. No estaba especialmente emocionado de compartir mesa con esas dos, pero por alguna razón, quería estar cerca de Emily. Sentía una curiosidad considerable por conocerla.
-Aquí estamos. -le dije.
-No veas Luck, te vas a hinchar hoy. -me dijo Emily.
-Tampoco te creas, estoy acostumbrado a comer mucho.
-Encantado soy Jordán, me presento yo mismo, ya que parece que Luck no piensa presentarme. -dijo mirándome con una expresión de molestia.
-Hola, encantada Jordán, como ya sabrás me llamo Emily. -le dijo sonriéndole.
-Eres la razón de que Luck llegará tarde a clase. -le contestó.
-Callate Jordán, que pesado eres con eso. -le dije.
-Yo no tengo culpa que Luck se chocara conmigo y llegaramos tarde ambos.
-En ningún momento me choque yo contigo, fue culpa tuya obviamente lámpara portátil.
-¿Ya empezamos otra vez ? -me dijo frunciendo el ceño.
-Sabes que tengo razón.
La verdad es que me gustaba discutir con ella, por un lado me ponía de los nervios y por otro me encantaba chincharla.
Todo iba bien, hasta que llegaron estas dos..
-Espero que estéis callados un buen rato, queremos comer en paz y tranquilidad. -dijo Elena.
-Me la suda la tranquilidad que busquéis, para empezar nos hemos sentado antes. -le dije.
-Si quieres hablar con mi amiga, mejor hazlo con respeto, o vamos a tener problemas tú y yo. -me dijo Lucía en voz alta.
-Te relajas chica, suficiente he aguantado vuestras risitas.
-Vamos Elena, vayamos a otra mesa mejor.
-Basta ya, por favor sentaos aquí con nosotros, comportaos de una vez. -insistió Emily.
No quiero estar con ellas aquí, pero vamos no pienso llevarle la contraria a Emily ahora mismo, da un miedo que te cagas. Prefiero hacerme el muerto y quedarme callado.
-Tengamos la fiesta en paz, vamos a comer aquí tranquilos los 5. -dijo Jordán.
-Está bien, nos quedaremos. -dijo Lucia con temor a Emily.
Acabamos el primer plato y ya íbamos por el segundo y nadie había dicho nada de nada, eso demostraba que Emily tenía el control de la mesa por completo.
-¿Oye Lucia tienes novio ? -dijo Jordán rompiendo el silencio.
-No, pero tranquilo no esperes tener esperanzas de serlo tu.
Me parece increíble que no esté cansado Jordán de que le dejen mal y siga poniendo buena cara a estas tias.
-No era esa mi intención, lo siento si te ha molestado. -Contestó Jordán.
-Ya claro, por eso me lo preguntas a mi solo en vez de preguntarlo a las 3 en general, ¿no?
-Bueno, esta bien..Si me interesas me pareces muy guapa. -confesó Jordán.
Empecé a ponerme nervioso, esto ya se estaba pasando de madre...
-Pero tío, qué cojones estás diciendo..¿Guapa de qué ? Si parece con esos pelos un poni y tiene ojos de murciélago.
-¿Tú de qué coño vas ? Hablas tu que pareces un Mendigo. -me dijo Lucia cabreada.
¿Me acaba de llamar la pedazo de Espantapájaros está Mendigo ? De verdad que yo ya estoy saturado, como tenga que estar así todo el año necesitare un ibuprofeno al dia, porque esta tía me va a volver loco, ya estoy empezando a tener dolor de cabeza..
-Veo que la paz no la podremos tener. -dijo Emily cansada de la situación.
-Mira Lucia, que te jodan. Yo me piro, vamos Jordán. -dije mientras me levantaba y me iba.
Lo que me molestaba realmente no era que me dijera tonterías como mendigo, lo que me molestaba era que se hubiera reído de Jordán y le tratara así, esto ya había dejado de ser un chiste hace mucho.